Preguntas frecuentes sobre la influenza: temporada 2020-2021

Actualizado el 14 de enero del 2021

Nota: se publicó " Prevención y control de la influenza estacional con vacunas: recomendaciones del Comité Asesor sobre Prácticas de Vacunación, Estados Unidos, temporada de influenza 2020-2021".  Los CDC recomiendan que a partir de los 6 meses de vida todas las personas se vacunen contra la influenza todos los años con cualquier vacuna contra la influenza aprobada acorde a su edad (IIV, RIV4 o LAIV4); no se ha expresado preferencia alguna por una de estas vacunas.

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La vacuna contra la influenza

Existen diferentes tipos de virus de la influenza que están en constante cambio. La composición de las vacunas contra la influenza para los EE. UU. se revisa todos los años y se actualiza, según corresponda, para que coincida con los virus de la influenza en circulación. Las vacunas contra la influenza protegen contra los tres o cuatro virus de la influenza (según el tipo de la vacuna) que son los más comunes según las investigaciones.

Durante 2020-2021, se recomienda que las vacunas trivalentes (tres componentes) a base de huevos contengan lo siguiente:

  • Un virus tipo A/Guangdong-Maonan/SWL1536/2019 (H1N1)pdm09 (actualizado)
  • Un virus tipo A/Hong Kong/2671/2019 (H3N2) (actualizado)
  • Un virus tipo B/Washington/02/2019 (linaje B/Victoria) (actualizado)

Se recomienda que las vacunas tetravalentes (cuatro componentes) a base de huevos, que protegen contra el segundo linaje de los virus B, contengan lo siguiente:

  • los tres virus recomendados anteriormente, más un virus similar al B/Phuket/3073/2013 (linaje Yamagata).

Durante 2020-2021, se recomienda que las vacunas recombinantes o a base de células contengan lo siguiente:

  • Un virus tipo A/Hawái/70/2019 (H1N1)pdm09 (actualizado)
  • Un virus tipo A/Hong Kong/45/2019 (H3N2) (actualizado)
  • Un virus tipo B/Washington/02/2019 (linaje B/Victoria) (actualizado)
  • Un virus tipo B/Phuket/3073/2013 (linaje Yamagata)

Sí, las vacunas contra la influenza de esta temporada han sido actualizadas para que haya una mejor correspondencia con los virus en circulación en los Estados Unidos.

  • El componente H1N1 de la vacuna a base de huevos fue actualizado de un virus similar al A/Brisbane/02/2018 (H1N1)pdm09 a un virus similar al A/Guangdong-Maonan/SWL1536/2019 (H1N1)pdm09.
  • El componente H1N1 de la vacuna recombinante o a base de células fue actualizado de un virus similar al A/Brisbane/02/2018 (H1N1)pdm09 a un virus similar al A/Hawái/70/2019 (H1N1)pdm09.
  • El componente H3N2 de la vacuna a base de huevos fue actualizado de un virus similar al A/Kansas/14/2017 (H3N2) a un virus similar al A/Hong Kong/2671/2019 (H3N2).
  • El componente H3N2 de la vacuna recombinante o a base de células fue actualizado de un virus similar al A/Kansas/14/2017 (H3N2) a un virus similar al A/Hong Kong/45/2019 (H3N2).
  • El componente de la vacuna de linaje B/Victoria fue actualizado de un virus similar al B/Colorado/06/2017 (linaje B/Victoria) a un virus similar al B/Washington/02/2019 (linaje B/Victoria).
  • El componente de la vacuna de linaje B/Yamagata no ha sido actualizado.

¿Existen nuevas vacunas aprobadas para ser utilizadas durante la temporada de influenza 2020-2021?

Hay dos nuevas vacunas aprobadas para ser utilizadas durante la temporada de influenza 2020-2021.

  • La primera es una vacuna tetravalente de dosis alta aprobada para ser utilizada en adultos de 65 años de edad o más. Esta vacuna reemplazará a la vacuna trivalente de dosis alta aprobada anteriormente.

La segunda nueva vacuna que estará disponible es una vacuna tetravalente con coadyuvante aprobada para ser utilizada en adultos de 65 años de edad o más.

  • Esta vacuna es similar a la vacuna trivalente con coadyuvante MF59 que ha sido aprobada anteriormente, pero tiene un componente adicional de influenza B.

Obtenga más información acerca de las nuevas vacunas disponibles este año.

Durante la temporada de influenza 2020-2021, los proveedores pueden optar por administrar cualquier vacuna contra la influenza que esté aprobada y que sea adecuada para la edad del paciente (IIV, RIV4 o LAIV4), sin preferencias por una vacuna por sobre la otra.

Las opciones de vacunas de esta temporada son:

No se produjeron cambios en la recomendación de los CDC en cuanto al momento de vacunación esta temporada de influenza. Vacunarse en julio o agosto es demasiado pronto, especialmente para las personas mayores, ya que esto representa una probabilidad de protección reducida contra la infección por influenza posteriormente durante la temporada de influenza. Un buen momento para vacunarse es en septiembre y octubre. No obstante, mientras los virus de la influenza sigan en circulación, la vacunación debería continuar, incluso en enero o posteriormente.

Obtenga más información acerca del cronograma de vacunación este año.

Es posible que, debido a la pandemia del COVID-19, cambie la manera y el lugar donde se administran las vacunas contra la influenza. Los CDC trabajan con los proveedores de atención médica y los departamentos de salud estatales y locales para elaborar planes de contingencia sobre cómo vacunar a las personas contra la influenza sin aumentar su riesgo de exposición a gérmenes respiratorios, como el virus que causa el COVID-19, y han publicado la Guía interina para servicios de vacunación durante la pandemia del COVID-19. Encontrará más información al respecto en la sección "Administrar vacunas para la influenza durante la pandemia del COVID-19" más abajo.

En algunos entornos en los que se solían proporcionar las vacunas contra la influenza, como lugares de trabajo, posiblemente no se realice la vacunación esta próxima temporada por los retos que suponen mantener el distanciamiento social. Para obtener más información acerca de dónde puede vacunarse contra la influenza, visite www.vaccinefinder.orgícono de sitio externoícono de sitio externo. Encontrará más información sobre cómo aplicarse la vacuna contra la influenza de manera segura esta temporada en la sección "Aplicarse la vacuna contra la influenza durante la pandemia del COVID-19" más abajo.

La vacuna contra la influenza es producida por fabricantes privados, por lo que el suministro depende de ellos. Para la temporada 2020-2021, los fabricantes proyectan que entregarán entre 194 y 198 millones de dosis de vacunas contra la influenza, lo que supone más que el récord de 175 millones de dosis de la temporada de influenza 2019-2020.

Actualmente, los fabricantes de vacunas contra la influenza no están notificando ninguna demora significativa en el suministro o distribución de la vacuna contra la influenza a nivel nacional esta temporada.

La producción y distribución de las vacunas contra la influenza en EE.UU. es, ante todo, un esfuerzo del sector privado. Los CDC instan a los fabricantes y distribuidores a utilizar una estrategia de distribución mediante la cual los proveedores reciban envíos más pequeños para permitir que la mayor cantidad posible de proveedores pueda iniciar las actividades de vacunación a principios de la temporada de vacunación. Idealmente, los intervalos entre envíos debieran ser cortos para que cada proveedor tenga un suministro continuo y pueda continuar vacunando pacientes sin interrupción Aunque no se han notificado demoras significativas, en algunos lugares, la alta demanda de vacunas y suministros necesarios para llevar a cabo las iniciativas de vacunación contra la influenza, como agujas o jeringas, podría significar que algunos proveedores se queden sin vacunas u otros suministros antes de que llegue su próximo envío. Aunque un sistema de asignación podría limitar inicialmente el tamaño de los pedidos individuales, se espera que los suministros logren satisfacer la demanda a medida que estén disponibles en mayor cantidad. Además, dado que la fabricación de vacunas se ha prolongado para producir una cantidad récord de dosis de vacunas contra la influenza este año, es probable que los proveedores reciban más envíos durante toda la temporada.

Para asegurarse de que su proveedor tenga la vacuna contra la influenza, llame con anticipación para confirmar su disponibilidad. También es posible que haya otros lugares en su área que tengan la vacuna disponible. Use la herramienta VaccineFinderícono de sitio externo para averiguar dónde hay un centro de vacunación en su área.

Los CDC continuarán brindando actualizaciones semanales sobre la cantidad total de dosis de vacunas contra la influenza distribuidas durante la temporada de influenza 2020-2021.

Los fabricantes de la vacuna dijeron que producirán entre 194 y 198 millones de dosis de la vacuna contra la influenza esta temporada. Si bien esta cantidad no es suficiente para que todas las personas en los EE. UU. puedan recibir la vacuna contra la influenza esta temporada, no todas optan por vacunarse. Por ejemplo, la última temporada, solo aproximadamente la mitad de los estadounidenses optó por vacunarse contra la influenza y, en general, todas las temporadas quedan muchas dosis de la vacuna contra la influenza sin utilizar.

Dicho esto, la demanda de la vacuna contra la influenza puede ser mayor esta temporada debido a la pandemia del COVID-19. Y aunque sería inusual, es posible que esta temporada se utilicen todas las vacunas contra la influenza. El objetivo de los CDC es utilizar todas las dosis disponibles de la vacuna contra la influenza para proteger a las personas y evitar que se enfermen. Para asegurarse de que su proveedor tenga la vacuna contra la influenza, llame antes de ir. También es posible que haya otros lugares en su área que tengan la vacuna disponible. Use la herramienta VaccineFinderícono de sitio externo para averiguar dónde hay un centro de vacunación en su área.

Los CDC continuarán brindando actualizaciones semanales acerca de la cantidad total de dosis de vacunas contra la influenza distribuidas durante toda la temporada de influenza 2020-2021.

Los CDC no recomiendan preferentemente una vacuna contra la influenza por sobre la otra y la vacunación no debe demorarse por esperar una determinada vacuna cuando hay otra vacuna aprobada para su uso en adultos disponible.

Hay diferentes opciones de vacunas contra la influenza que están aprobadas para ser utilizadas en personas de 65 años de edad o más, incluidas dos vacunas contra la influenza conocidas como vacunas "mejoradas": la vacuna contra la influenza de alta dosis y la vacuna contra la influenza con coadyuvante. Ambas vacunas están específicamente diseñadas para producir una respuesta inmunitaria más fuerte en personas de 65 años de edad o más.

Otro estudio recienteícono de sitio externo demostró que una vacuna que se fabrica con la tecnología recombinante también puede producir una mayor respuesta inmunitaria en adultos de 65 años de edad o más.

En el caso de aquellos que tienen problemas para conseguir las vacunas "mejoradas" aprobadas para personas de 65 años de edad o más, hay que llamar antes a los proveedores para consultar la disponibilidad. También es posible que haya otros lugares en su área que tengan la vacuna disponible. Use el buscador de vacunas VaccineFinderícono de sitio externo para averiguar dónde vacunarse cerca de su área.

Cómo encontrar una vacuna contra la influenza de alta dosis y con coadyuvante con VaccineFinder:

  1. Visite VaccineFinder.orgícono de sitio externo
  2. Haga clic en "Find Vaccines" (buscar vacunas)
  3. Haga clic en "Select your vaccines" (seleccione sus vacunas)
  4. Seleccine "Flu Shot (65+)" (vacuna inyectable contra la influenza [65+]) y luego haga clic en "Add 1 Vaccine" (agregar 1 vacuna")
  5. Ingrese su dirección o código postal
  6. Haga clic en "Search For Vaccine" (buscar vacuna)
  7. Escoja alguno de los proveedores de la vacuna que aparecen en la lista o elija una opción del mapa.
  8. Llame antes para confirmar la disponibilidad y luego reciba la vacuna contra la influenza a través del proveedor elegido.

Los CDC recomiendan el uso de cualquier vacuna contra la influenza aprobada según la edad durante la temporada de influenza 2020-2021, incluida la vacuna inactivada contra la influenza, la vacuna contra la influenza de dosis alta, la vacuna contra la influenza con coadyuvante, o la vacuna recombinante contra la influenza.

La vacunación no debe demorarse por esperar una determinada vacuna cuando hay otra vacuna disponible acorde a la edad.

No se ha notificado la escasez generalizada de agujas ni interrupciones en su suministro. Se espera contar con el suministro adecuado disponible tanto para el programa de vacunación contra la influenza de la temporada 2020-2021 como para las iniciativas de vacunación de rutina. No obstante, debido a la alta demanda por la vacunación contra la influenza en algunos lugares, ciertos tipos específicos de agujas y conjuntos de aguja/jeringa podrían ser limitados o no estar disponibles temporalmente. Los CDC elaboraron una guía de recursos para proveedores que están experimentando problemas con la compra de agujas para la aplicación de la vacuna contra la influenza y otras vacunas de rutina.

La influenza y el COVID-19

La influenza (gripe) y el COVID-19 son enfermedades respiratorias contagiosas, pero son provocadas por virus diferentes. El COVID-19 es causado por la infección de un nuevo coronavirus (llamado SARS-CoV-2) y la influenza es causada por la infección de los virus de la influenza. Dado que algunos de los síntomas de la influenza y el COVID-19 son similares, puede ser difícil distinguir entre ambas enfermedades basándose solo en los síntomas, y podría ser necesario realizar una prueba de detección para ayudar a confirmar el diagnóstico.

Al parecer, el COVID-19 se propaga más fácilmente que la influenza y causa enfermedades más graves en ciertas personas. Además, las personas pueden tardar más en presentar síntomas y ser contagiosas por más tiempo.

Aunque aprendemos más cada día, aún hay mucho por conocer acerca del COVID-19 y el virus que lo provoca. En esta página se compara el COVID-19 con la influenza a partir de la mejor información disponible a la fecha.

Para obtener más información acerca del COVID-19, visite Coronavirus (COVID-19).

Para obtener más información acerca de la influenza, visite Influenza (gripe).

Debido a que no es posible determinar con certeza qué sucederá en otoño e invierno, los CDC consideran que es probable que circulen tanto los virus de la influenza como el virus que causa el COVID-19. En este contexto, ahora es más importante que nunca vacunarse contra la influenza. Los CDC recomiendan que las personas a partir de los 6 meses de edad se vacunen contra la influenza todos los años.

Sí. Es posible tener influenza, así como otras enfermedades respiratorias, y COVID-19 al mismo tiempo. Los expertos de salud están analizando qué tan común puede ser esto.

Algunos de los síntomas de la influenza y el COVID-19 son similares, por lo que puede resultar difícil distinguir entre ambas enfermedades teniendo en cuenta únicamente los síntomas. Las pruebas de diagnóstico pueden ayudar a determinar si tiene influenza o COVID-19.

Sí. Los CDC han creado una prueba que detectará los virus de influenza A y B y el SARS CoV-2, el virus que causa el COVID-19. Esta prueba se utilizará en los laboratorios de salud pública de los EE. UU. Las pruebas de detección simultáneas de estos virus les brindarán a los funcionarios de salud pública información importante acerca de cómo se propagan la influenza y el COVID-19 y qué medidas de prevención deberían tomarse. La prueba además ayudará a que los laboratorios de salud pública ahorren tiempo y materiales de pruebas y así poder obtener y brindar los resultados de manera más rápida.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) emitió a los CDC una autorización de uso de emergencia ícono de sitio externoícono de sitio externo para esta nueva prueba. Los primeros kits de pruebas fueron enviados a los laboratorios de salud pública a principios de agosto del 2020. Los CDC seguirán fabricando y distribuyendo estos kits.

Hay más información para los laboratorios disponible.

No. Esta nueva prueba está diseñada para ser utilizada en laboratorios de salud pública con apoyo de los CDC a nivel estatal y local, donde complementará y agilizará la vigilancia de la influenza y el COVID-19. El uso de estas pruebas especializadas se centrará en los esfuerzos de vigilancia de salud pública y no reemplazará las pruebas de detección del COVID-19 que se utilizan actualmente en los laboratorios comerciales, hospitales, clínicas y otros entornos de atención médica.

La primera prueba viral de los CDC para detectar el SARS-CoV-2 (el panel de diagnóstico de 2019-nCoV mediante RT-PCR en tiempo real de los CDC (ER-34)) seguirá estando disponible para laboratorios calificados a través de Recursos de reactivos internacionales (IRR)ícono de sitio externoícono de sitio externo. El nuevo ensayo multiplex también puede encargarse a través del IRR. Consulte el sitio web del IRR para más detalles.

Si tiene otras preguntas, visite: Consultas clínicas acerca del COVID-19: Preguntas y respuestas: pruebas, diagnóstico y notificación

Tanto la influenza como el COVID-19 pueden causar una enfermedad grave, incluso una que lleve a la hospitalización o la muerte. Aunque aún queda mucho por aprender acerca del COVID-19, estudios recientes confirman que el COVID-19 pareciera ser más letal que la influenza estacional.

La vacuna contra la influenza no lo protegerá contra el COVID-19; sin embargo, la vacunación contra la influenza tiene muchos otros beneficios. Se ha demostrado que la vacuna contra la influenza reduce el riesgo de influenza, hospitalización y muerte. Este otoño será más importante que nunca vacunarse contra la influenza, no solo para reducir el riesgo de influenza, sino también para preservar los recursos de la atención médica que podrían escasear.

No hay evidencia que demuestre que vacunarse contra la influenza incremente su riesgo de contraer un coronavirus como el que causa el COVID-19.

Es posible que haya escuchado hablar de un estudioícono de sitio externoícono de sitio externo publicado en enero del 2020 que daba cuenta de una relación entre la vacuna contra la influenza y el riesgo de contraer los coronavirus estacionales de circulación común, pero no del que causa el COVID-19. Después de un tiempo se comprobó que este informe no era correcto.

Los resultados de ese estudio inicial llevaron a investigadores de Canadá a analizar sus datos para ver si podían encontrar resultados similares en su población. Los resultados del estudioícono de sitio externoícono de sitio externo en Canadá demostraron que la vacuna contra la influenza no incrementaba el riesgo de estos coronavirus estacionales. Los hallazgos del estudio canadiense resaltaron los beneficios de protección de la vacuna contra la influenza.

Los investigadores canadienses también identificaron una falla en la metodología del primer estudio, y destacaron que violaba parte del diseño del estudio que compara las tasas de vacunación entre pacientes con y sin influenza (diseño de pruebas negativas). A raíz de esta falla se estableció una asociación entre la vacuna contra la influenza y el riesgo de coronavirus estacionales. Cuando estos investigadores volvieron a examinar los datos del primer estudio con la metodología correcta, la conclusión fue que la vacuna contra la influenza no incrementaba el riesgo de infección con otros virus respiratorios, incluidos los coronavirus estacionales.

Para abordar la importancia de la vacunación contra la influenza, especialmente durante la pandemia del COVID-19, los CDC maximizarán la vacunación contra la influenza al aumentar la disponibilidad de la vacuna, incluida la compra de 2 millones de dosis adicionales de la vacuna pediátrica contra la influenza y 9.3 millones de dosis adicionales de la vacuna contra la influenza para adultos, al enfatizar la importancia de vacunarse contra la influenza durante toda la temporada y al poner en práctica estrategias de comunicación orientadas a grupos específicos con mayor riesgo de presentar complicaciones a causa de la influenza. Estos mismos grupos suelen correr también mayor riesgo de contraer COVID-19, así que protegerlos de la influenza es importante para reducir su riesgo de infecciones concurrentes. Las siguientes son algunas de las estrategias de comunicación para los proveedores y el público:

  • Actividades de asistencia social y educativa organizadas por los CDC a través de redes sociales, conferencias de prensa, mensajes destacados en páginas web, giras de radio, editoriales en medios gráficos y otras publicaciones
  • Campaña digital para informar al público en general y a las personas con mayor riesgo de presentar complicaciones a causa de la influenza y el COVID-19
  • Iniciativas educativas especiales para informar a la población en general, a las personas con afecciones subyacentes y al público afroamericano e hispano acerca de la importancia de la vacunación contra la influenza, y
  • Sitios web sobre vacunación actualizados para el público y los proveedores, que resalten las medidas de seguridad implementadas en los establecimientos de atención médica durante la pandemia.

Dado que el COVID-19 aún es una enfermedad relativamente nueva, hay pocos datos disponibles sobre cómo la influenza afecta el riesgo de contraer COVID-19. En general, enfermarse con un virus, como el de la influenza, no afecta sus probabilidades de infectarse por otro, como el virus que causa el COVID-19.  Sí sabemos que las personas pueden infectarse por los virus de la influenza y por el virus que causa el COVID-19 al mismo tiempo. Aplicarse la vacuna contra la influenza puede reducir su riesgo de contraer influenza.

Aunque existen algunas diferencias entre la influenza y el COVID-19, también comparten ciertos signos y síntomas. Por este motivo, puede ser difícil distinguir entre ambas enfermedades basándose solo en los síntomas. Podría ser necesario realizar una prueba de detección para ayudar a confirmar el diagnóstico. Obtenga más información sobre los síntomas del COVID-19 y la influenza.

Es posible que los proveedores hayan implementado procedimientos y prácticas diferentes para evaluar y tratar la influenza durante la pandemia del COVID-19. Si presenta síntomas de influenza y tiene mayor riesgo de presentar complicaciones graves por la influenza, debe llamar a su proveedor de atención médica lo antes posible para informarle sus síntomas. Su proveedor podría decidir tratarlo con medicamentos antivirales para la influenza. Siga las recomendaciones de su proveedor de atención médica y de los CDC a la hora de visitar a su médico. Siga tomando las medidas de prevención diarias.

Aplicarse la vacuna contra la influenza durante la pandemia del COVID-19

Sí. Aplicarse la vacuna contra la influenza es esencial para proteger su salud y la salud de su familia esta temporada. Para proteger su salud al aplicarse la vacuna contra la influenza, siga las recomendaciones de los CDC sobre hacer mandados esenciales y asistir a consultas médicas. Siga tomando las medidas de prevención diarias.

Cuando salga para aplicarse la vacuna contra la influenza, practique las medidas de prevención cotidianas y siga las recomendaciones de los CDC sobre hacer mandados esenciales.

Pregúntele a su médico, farmacéutico o departamento de salud si está siguiendo la guía pandémica de vacunación de los CDC. Todos los lugares de vacunación que siguen la guía de los CDC deberían ser lugares seguros para aplicarse la vacuna contra la influenza.

Puede recibir la vacuna contra la influenza de manera segura en diferentes ubicaciones, entre ellas el consultorio de su médico, los departamentos de salud y las farmacias. Puede usar VaccineFinder.orgícono de sitio externoícono de sitio externo para buscar vacunas contra la influenza disponibles en su área. Cuando salga para vacunarse contra la influenza, asegúrese de practicar las medidas de prevención cotidianas.

Pregúntele a su médico, farmacéutico o departamento de salud si está siguiendo la guía pandémica de vacunación de los CDC. Todos los lugares de vacunación que siguen la guía de los CDC deberían ser lugares seguros para aplicarse la vacuna contra la influenza.

La vacunación de las personas con alto riesgo de sufrir complicaciones a causa de la influenza es particularmente importante para reducir su riesgo de enfermarse gravemente de influenza. Muchas personas que tienen mayor riesgo de contraer la influenza también parecen tener mayor riesgo de contraer el COVID-19. Si pertenece al grupo de alto riesgo, es sumamente importante que reciba la vacuna contra la influenza este año.

Usar mascarilla y practicar el distanciamiento social puede ayudar a protegerlo a usted y proteger a las demás personas de los virus respiratorios, como la influenza y el COVID-19, pero la mejor forma de prevenir la influenza es que todas las personas de 6 meses de edad o más se vacunen cada año.

No, no debe retrasar la aplicación de la vacuna contra la influenza. Aunque la actividad de la influenza puede ser baja en su comunidad ahora, podría comenzar a aumentar en cualquier momento. Recuerde que su organismo tardará aproximadamente dos semanas luego de la vacunación para generar anticuerpos que lo protejan contra la influenza. Idealmente, debería vacunarse antes de que los virus de la influenza comiencen a circular en su comunidad. Las personas de 6 meses en adelante deben vacunarse contra la influenza todos los años.

En el caso de las personas que están enfermas con COVID-19 y que ya se encuentran en un entorno médico (por ejemplo, que están en un hospital u otro entorno de atención médica), se debería retrasar la vacunación contra la influenza hasta que dejen de estar gravemente enfermas.

 En el caso de quienes están enfermos con COVID-19 o creen que podrían tener COVID-19, es importante que se queden en casa y permanezcan alejados de las demás personas, a menos que requieran atención médica. Las personas que no están en un entorno de atención médica (por ejemplo, que están aisladas en su casa) deberían esperar hasta cumplir los criterios para interrumpir el aislamiento (incluso si no presentan síntomas) para acudir a algún lugar de vacunación para evitar propagar el COVID-19 a otras personas en el lugar de vacunación. Los CDC tienen una guía sobre cuándo puede volver a estar con otras personas luego de haber tenido COVID-19.

Sí. Los CDC tienen recursos para ayudar con la planificación de las vacunas durante la pandemia del COVID-19. Pregúntele a su médico, farmacéutico o departamento de salud si está siguiendo la guía pandémica de vacunación de los CDC. Recuerde proteger su salud al practicar las medidas de prevención cotidianas.

Si no tiene ningún médico al que consulte regularmente, las vacunas contra la influenza también están disponibles en otras ubicaciones, como los departamentos de salud y las farmacias. Puede usar VaccineFinder.orgícono de sitio externoícono de sitio externo para buscar vacunas contra la influenza disponibles en su área.

No. No debería recibir la vacuna contra el COVID-19 y la vacuna contra la influenza al mismo tiempo. Las vacunas contra el COVID-19 deben administrarse solas al menos 14 días antes o después de recibir cualquier otra vacuna, incluida la vacuna contra la influenza. Esto se debe a que actualmente se dispone de información limitada sobre la seguridad y la eficacia de recibir otras vacunas al mismo tiempo que la vacuna contra el COVID-19.

A medida que haya más información disponible, esta recomendación podría cambiar. Su proveedor de atención médica puede ayudarle a decidir cuál es el mejor cronograma de vacunación para usted y su familia.

Actividad de la influenza

Los virus de la influenza están cambiando constantemente por lo que no es inusual que cada año aparezcan nuevos virus de influenza. En la sección cómo cambian los virus de influenza, puede encontrar más información.

Es difícil predecir el momento específico en que comienza la actividad de la influenza y puede variar en diferentes partes del país, de una temporada a otra.

Para la temporada de influenza 2020-2021, existen algunos cambios en la metodología de vigilancia de FluView.  

Esta temporada, además de los datos a nivel estatal, el mapa de actividad de enfermedades similares a la influenza (ILI) mostrará la actividad de las ILI por áreas estadísticas básicas (CBSA), un área geográfica de los EE. UU. definida por la Oficina de Gerencia y Presupuesto (OMB) que consta de uno o más condados (o equivalentes) anclados por un centro urbano de al menos 10 000 personas más los condados adyacentes que están socioeconómicamente vinculados al centro urbano debido al uso diario del transporte.

Además, durante la mayoría de las temporadas de influenza, los departamentos de salud estatales y territoriales notifican el nivel de propagación geográfica de la actividad de la influenza en sus jurisdicciones cada semana a través del Informe de epidemiólogos estatales y territoriales. No obstante, debido al impacto del COVID-19 en la vigilancia de ILI y el hecho de que los informes de epidemiólogos territoriales y estatales se basan principalmente en la actividad de ILI, los informes de este sistema se suspenderán durante la temporada de influenza 2020-21.

Por último, el NCHS recopila los datos de los certificados de defunción de todas las muertes ocurridas en los Estados Unidos, y estos datos se incorporan por semana de ocurrencia de la muerte. En temporadas de influenza anteriores, los datos de vigilancia del NCHS se utilizaban para calcular el porcentaje de todas las muertes ocurridas cada semana que tuvieron a la neumonía y/o influenza como causa de muerte. Debido a la pandemia del COVID-19 en curso, las muertes codificadas por COVID-19 fueron agregadas a N e I para crear la clasificación NIC (neumonía, influenza y/o COVID-19) (o PIC, por sus siglas en inglés). NIC incluye todas las muerte por neumonía, influenza y/o COVID-19 que figuran en el certificado de defunción.

Hay más información disponible sobre la metodología de vigilancia de la influenza y estas actualizaciones en línea.

Cobertura de la vacuna contra la influenza

Los CDC han elaborado una nueva tabla semanal de vacunación nacional contra la influenza diseñada para compartir estimaciones y datos relacionados preliminares semanales sobre la cobertura de vacunación contra la influenza durante la temporada.

La tabla incluirá información acerca de la cantidad de dosis de la vacuna contra la influenza distribuidas en los Estados Unidos, las tasas semanales de cobertura de vacunación contra la influenza en niños de 6 meses-17 años de edad, las tasas mensuales de cobertura de vacunación contra la influenza entre personas embarazadas, e información sobre cuántas vacunas contra la influenza se han administrado en farmacias y consultorios médicos.

Los datos se actualizarán de forma semanal o mensual, en función de la fuente de los datos, durante toda la temporada de influenza 2020-2021; se agregarán otras fuentes de datos a medida que estén disponibles. Visite la tabla de vacunación nacional contra la influenza para obtener más información.

 

Los CDC también proporcionan estimaciones de cobertura de vacunación contra la influenza estacional al final de la temporada de influenza. No obstante, esas estimaciones suelen estar disponibles varios meses después de finalizada la temporada de influenza.

La cobertura de vacunación contra la influenza en niños se evalúa a través de la Encuesta Nacional de Vacunación (NIS-Flu), la cual proporciona estimaciones semanales de la cobertura de vacunación contra la influenza en niños de 6 meses a 17 años de edad. La NIS-Flu es una encuesta telefónica nacional que se realiza llamando al azar a números de teléfonos celulares de casas de familia (octubre-junio). Encontrará más información disponible acerca de los métodos de la NIS-Flu y las estimaciones de la temporada 2019-2020 en FluVaxView.

Las estimaciones mensuales de cobertura de vacunación contra la influenza entre mujeres embarazadas se basan en los datos de los registros de salud electrónicos (EHR, por sus siglas en inglés) del proyecto Vaccine Safety Datalink (VSD) , una colaboración entre la Oficina para la Seguridad de las Vacunaciones de los CDC y nueve organizaciones integradas de atención médica. Cabe señalar que, dado que estas estimaciones se basan en los datos de nueve sistemas integrados de atención médica, podrían no representar a todas las mujeres embarazadas de los EE. UU.

Los CDC están realizando el seguimiento de la cantidad de vacunas contra la influenza administradas en farmacias y consultorios médicos mediante el uso de nuevos recursos de datos sobre vacunación, entre ellos los datos de IQVIAícono de sitio externo sobre las vacunas administradas en farmacias minoristas (p. ej.,  cadenas comerciales, tiendas masivas de mercancías, tiendas de alimentos y farmacias independientes) y consultorios médicos.

Los CDC lanzarán la primera tabla semanal FluVaxView en diciembre. La cantidad de dosis de vacunas contra la influenza distribuidas, las estimaciones de la cobertura de vacunación en niños, y las vacunas administradas en farmacias minoristas y consultorios médicos serán actualizadas semanalmente. Las estimaciones de cobertura en mujeres embarazadas se actualizarán mensualmente. Visite la tabla de vacunación nacional contra la influenza para obtener más información.

Cada temporada de influenza desde 2009-2010, los CDC han estimado la cobertura anual de vacunación contra la influenza en los Estados Unidos mediante el uso de datos de diferentes encuestas representativas a nivel nacional: el Sistema de vigilancia de factores de riesgo en el comportamiento (BRFSS), la Encuesta Nacional sobre Salud (NHIS) y la Encuesta Nacional de Vacunación (NIS-Flu). También se utilizan encuestas de panel por Internet de adultospersonal de atención médica y mujeres embarazadas para tal fin.

Haga clic aquí para conocer las estimaciones de cobertura de vacunación de la última temporada de influenza. Los CDC continuarán proporcionando estimaciones al final de la temporada sobre la cobertura de vacunación contra la influenza basadas en estas fuentes de datos.

 

Para la temporada de influenza 2020-21, los CDC brindarán actualizaciones semanales acerca de la cantidad de dosis de vacunas contra la influenza distribuidas, las estimaciones de cobertura de vacunación en niños, y la cantidad de dosis administradas en farmacias y consultorios médicos Las estimaciones de cobertura en mujeres embarazadas se actualizarán mensualmente.

Los CDC están analizando fuentes de datos no provenientes de encuestas, como declaraciones y otros datos administrativos, para realizar el seguimiento de la cobertura de vacunación contra la influenza.  Por ejemplo, los CDC están analizando diferentes formas de calcular la cobertura de vacunación contra la influenza dentro de la temporada entre adultos mediante el uso de datos sobre la cantidad de dosis administradas en farmacias y consultorios médicos, y estimaciones de la proporción de todas las vacunas contra la influenza recibidas en estos entornos.  Los CDC respaldan a las jurisdicciones estatales y locales en el uso de sus sistemas de información de vacunación para evaluar la cobertura de vacunación contra la influenza a nivel jurisdiccional.

Administrar vacunas para la influenza durante la pandemia del COVID-19

Los CDC han publicado la Guía interina para servicios de vacunación durante la pandemia del COVID-19. La guía pretende ayudar a los proveedores de vacunas de distintos entornos clínicos y alternativos a administrar vacunas de manera segura durante la pandemia de COVID-19. Esta guía será reevaluada y actualizada de forma continua con base en la epidemiología del COVID-19 en constante evolución en los Estados Unidos. Los proveedores de atención médica que colocan vacunas deberían también consultar la guía de los funcionarios de salud estatales, locales, tribales y territoriales.

Consulte la guía interina completa para servicios de vacunación durante la pandemia del COVID-19.

Las iniciativas para reducir la propagación del COVID-19, como las órdenes de quedarse en casa y refugiarse en el lugar, han provocado una disminución en el uso de servicios médicos preventivos de rutina, incluidos los servicios de vacunación. Garantizar que las personas continúen recibiendo o comiencen a recibir las vacunas de rutina durante la pandemia del COVID-19 es fundamental para proteger a las personas y las comunidades de enfermedades y brotes que pueden prevenirse con vacunas, incluida la influenza. La vacunación de rutina previene enfermedades que generan visitas médicas y hospitalizaciones innecesarias, lo cual provoca una mayor demanda sobre el sistema de atención médica.

Durante la temporada de influenza que se avecina, la vacunación contra la influenza será muy importante para reducir la influenza porque puede ayudar a disminuir el impacto general de las enfermedades respiratorias en la población y, por lo tanto, aminorar la carga resultante sobre sistema de atención médica durante la pandemia del COVID-19.

La vacuna contra la influenza también puede brindar varios beneficios de salud individuales, entre ellos evitar que se enferme a causa de la influenza, reducir la gravedad de su enfermedad si contrae la influenza y reducir su riesgo de hospitalización a causa de la influenza.

La vacunación anual contra la influenza se recomienda en todas las personas de 6 meses de edad en adelante, con raras excepciones, dado que es una forma efectiva de disminuir los casos, hospitalizaciones y muertes asociadas a la influenza.

Durante la pandemia del COVID-19, reducir la carga general de las enfermedades respiratorias es importante para proteger a las poblaciones vulnerables con mayor riesgo de enfermarse gravemente, el sistema de atención médica y otras infraestructuras críticas. Por lo tanto, los proveedores de atención médica deberían aprovechar toda oportunidad que se les presente durante la temporada de vacunación contra la influenza para administrar vacunas contra la influenza a todas las personas elegibles, entre ellas:

No. Se debe postergar (posponer) la vacunación en personas con COVID-19 presunto o confirmado, independientemente de que tengan síntomas, a menos que hayan cumplido los criterios para interrumpir su aislamiento. Aunque las enfermedades leves no son una contraindicación para vacunarse contra la influenza, quienes las padezcan deberían posponer su visita de vacunación para evitar exponer al personal de atención médica y otros pacientes al virus que causa el COVID-19. Al programar o confirmar citas de vacunación, se les debería indicar a los pacientes que notifiquen antes al consultorio o clínica del proveedor si actualmente tienen o desarrollan alguno de los síntomas del COVID-19.

Además, una infección previa con COVID-19 presunto o confirmado o influenza no protege a la persona de futuras infecciones por influenza. La mejor forma de prevenir la influenza estacional es vacunarse cada año.

La posibilidad de la propagación asintomática del virus que causa el COVID-19 pone de manifiesto la importancia de aplicar las prácticas para la prevención de infecciones durante los encuentros con todos los pacientes, incluido el distanciamiento físico (de al menos 6 pies) si es posible, la higiene respiratoria y de manos, la descontaminación de las superficies y el control de fuentes de infección al permanecer en un establecimiento de atención médica. Los proveedores de vacunas deberían consultar la guía elaborada para evitar la propagación del COVID-19 en entornos de atención médica, incluidos los entornos de cuidados de salud ambulatorios.

Para ayudar a garantizar la prestación de servicios de asistencia de manera segura durante las visitas de vacunación, los proveedores deberían:

  • Reducir al mínimo las posibilidades de exposición, lo que incluye medidas como estas:
    • Evalúe a los pacientes para detectar síntomas del COVID-19 y verificar si tuvieron contacto con personas con COVID-19 presunto antes y después de su llegada al establecimiento, y aísle a los pacientes sintomáticos lo antes posible.
    • Limite y monitoree los puntos de entrada al establecimiento, e instale barreras, como protectores transparentes de plástico, para limitar el contacto físico con los pacientes al realizar el triaje.
    • Implemente políticas para que adultos y niños de más de 2 años de edad usen cubiertas de tela para la cara (si lo toleran).
    • Asegúrese de que los pacientes practiquen la higiene respiratoria, el protocolo para toser y la higiene de manos.
  • Asegurarse de que todo el personal practique los siguientes procedimientos para el control y la prevención de infecciones:
    • Siga las Precauciones estándar, que incluyen una guía sobre higiene de manos y limpieza del entorno luego de atender a cada paciente.
    • Use mascarillas médicas en todo momento.
    • Use protección para los ojos con base en el nivel de transmisión en la comunidad del virus que causa el COVID-19:
      • Transmisión moderada a sustancial: los proveedores de atención médica deberían usar protección para los ojos dada la alta probabilidad de exposición a pacientes asintomáticos de COVID-19.
      • Transmisión mínima a nula: la protección para los ojos universal se considera opcional, a menos que se indique lo contrario como parte de las Precauciones estándar.
  • Tener en cuenta estas medidas adicionales durante la administración de vacunas:
    • Vacunas intranasales u orales:
      • Los proveedores de atención médica deberían usar guantes al administrar vacunas intranasales u orales debido a la alta probabilidad de entrar en contacto con las membranas mucosas y los fluidos corporales del paciente. Deberían cambiarse los guantes y lavarse las manos luego de atender a cada paciente.
      • La colocación de estas vacunas no se considera un procedimiento que genere aerosoles y, por lo tanto, no se recomienda el uso de mascarillas N95 o superiores.
    • Vacunas intramusculares o subcutáneas:
  • En el caso de pacientes (enfermos o sanos) que asistan para consultas de atención o rutina, asegurarse de que mantengan el distanciamiento físico al implementar estrategias como:
    • Separar a los pacientes enfermos de los pacientes sanos al programar estas visitas durante horarios diferentes del día (p. ej., los chequeos médicos durante la mañana y las consultas de personas enfermas durante la tarde), colocar a los pacientes enfermos que asisten a la consulta en un área diferente del establecimiento, o hacer que los pacientes enfermos que asisten a la consulta lo hagan en una ubicación diferente de donde asisten las personas que solo deben realizarse chequeos médicos (si hay espacio disponible).
    • Reducir la acumulación de personas en las salas de espera al pedirles a los pacientes que permanezcan afuera (p. ej., que se queden en su vehículo, si corresponde) hasta que el personal del establecimiento los llame para ser atendidos.
    • Garantizar que se mantengan las medidas de distanciamiento físico, con una separación de al menos 6 pies entre los pacientes y las visitas, durante todas las etapas de la consulta, incluido el ingreso, la salida, los procedimientos de evaluación y el monitoreo después de la vacunación. Use estrategias como barreras físicas, carteles, cuerdas y marcas en el piso.
    • Usar los medios de comunicación electrónica tanto como sea posible (p. ej., completar el papeleo necesario en línea con anticipación) para reducir al mínimo el tiempo que pasan los pacientes en el consultorio además de evitar que compartan materiales (p. ej., tablas portapapeles, bolígrafos).

Sí. Se ha creado una guía para la administración de vacunas en farmacias, clínicas auxiliares temporales, externas o satéliteícono de pdfícono de sitio externoícono de pdfícono de sitio externo, y clínicas de influenza grandes. Otros enfoques hacia la vacunación durante la pandemia del COVID-19 podrían incluir los servicios de vacunación desde el vehículo en sitios fijos, clínicas en la acera, unidades móviles y visitas a domicilio.

Los principios generales detallados para los establecimientos de atención médica también deberían aplicarse a los sitios alternativos de vacunación, además de tomar las precauciones adicionales de distanciamiento físico que son de suma importancia en clínicas de gran escala, como:

  • Proporcionar horarios específicos para las consultas u otras estrategias para administrar el flujo de pacientes y evitar la acumulación de personas.
  • Asegurar la disponibilidad de personal y recursos suficientes para ayudar a trasladar a los pacientes por la clínica lo más rápido posible.
  • Limitar la cantidad general de pacientes en cualquier momento dado, en especial si se trata de poblaciones con mayor riesgo de enfermarse gravemente a causa del COVID-19.
  • Establecer un único sentido de circulación en el lugar y usar carteles, cuerdas u otras medidas para dirigir el tránsito de pacientes y garantizar el distanciamiento físico entre los pacientes.
  • Preparar un área separada para tareas de vacunación o establecer horarios específicos para personas con mayor riesgo de enfermarse gravemente a causa del COVID-19, como adultos mayores y personas con afecciones subyacentes, cuando sea viable.
  • Seleccionar un espacio lo suficientemente grande como para poder garantizar una distancia mínima de 6 pies entre los pacientes en las filas o salas de espera para recibir la vacuna, entre las estaciones de vacunación y en las áreas de monitoreo luego de la vacunación (el Comité Asesor sobre Prácticas de Vacunación recomienda que los proveedores consideren observar a los pacientes por 15 minutos luego de la vacunaciónícono de pdfícono de pdf para reducir el riesgo de lesiones en caso de que se desmayen).

La vacunación contra la influenza debería posponerse hasta que el paciente deje de estar gravemente enfermo. Esto podría ser diferente para los pacientes que ya reciben tratamiento en un entorno de atención médica en comparación con los pacientes que están aislados en su hogar. En un entorno médico, el momento de vacunación es una cuestión de criterio clínico. En entornos ambulatorias, en general, los pacientes que están aislados en su casa deberían esperar hasta cumplir los criterios para interrumpir el aislamiento (incluso si no presentan síntomas) para acudir a algún lugar de vacunación para evitar propagar el COVID-19 a otras personas en el lugar de vacunación. Los CDC tienen una guía que explica cuándo puede volver a estar con otras personas luego de haber tenido COVID-19.

Es posible que las clínicas de vacunación en la acera o desde su vehículo sean la mejor opción para la seguridad del personal y los pacientes durante la pandemia del COVID-19. Lea la guía de los CDC sobre las clínicas de vacunación desde su vehículo.

No es necesario realizar una prueba de detección del COVID-19 antes de administrar la vacuna contra la influenza. No obstante, las personas que están enfermas y que se sospecha que podrían tener COVID-19 pero que aún no están en un establecimiento de atención médica no deberían acudir a una clínica de vacunación o establecimiento de atención médica para recibir la vacuna contra la influenza a fin de prevenir la propagación del SARS-CoV-2 a otras personas. Hay una guía ampliada sobre la vacunación contra la influenza durante la pandemia del COVID-19 disponible en línea: Consideraciones adicionales para la vacunación contra la influenza de personas en establecimientos de atención médica y entornos grupales durante la pandemia del COVID-19.

No. Las vacunas contra el COVID-19 deben administrarse solas, con un intervalo mínimo de 14 días antes y después de la administración de cualquier otra vacuna, incluidas las vacunas contra la influenza. Esto se debe a la falta de datos sobre la seguridad y efectividad de la vacuna contra el COVID-19 administrada simultáneamente con otras vacunas. Si por error se administra la vacuna contra el COVID-19 dentro de un lapso de 14 días de haber recibido otra vacuna, no deberían repetirse las dosis de ninguna de las vacunas.

Esta recomendación  podría actualizarse a medida que haya más información disponible  sobre la seguridad y la eficacia.

Pruebas de detección y tratamiento de enfermedades respiratorias cuando el SARS-CoV-2 y los virus de la influenza circulan simultáneamente

Mientras esperan el resultado de la prueba, las personas enfermas no hospitalizadas con síntomas respiratorios deberían autoaislarse en su casa. Incluso si las personas dan negativo para ambos virus, deberían autoaislarse debido al posible resultado falso negativo de la prueba de detección, lo que depende del tipo de prueba realizado (prueba de antígeno, prueba molecular) y el nivel de transmisión del SARS-CoV-2 y la influenza en la comunidad. Las personas no hospitalizadas pero que tienen alto riesgo de presentar complicaciones por la influenza deberían recibir tratamiento antiviral para la influenza lo antes posible.

En el caso de los pacientes hospitalizados, se debería iniciar lo antes posible el tratamiento empírico con oseltamivir ante casos presuntos de influenza independientemente de la duración de la enfermedad, sin esperar el resultado de las pruebas de influenza. Obtenga más información sobre las pruebas de detección y los tratamientos cuando el SARS-CoV-2 y los virus de la influenza circulan simultáneamente.

Los CDC han elaborado algoritmos clínicos que pueden ayudar a guiar las decisiones sobre la realización de pruebas y la administración de tratamientos contra la influenza cuando los virus del SARS-CoV-2 y de la influenza circulan simultáneamente.

Los medicamentos antivirales contra la influenza no tienen ningún efecto contra los virus del SARS-CoV-2 ni tampoco interactúan con los medicamentos utilizados para el tratamiento de pacientes con COVID-19. Si a un paciente con mayor riesgo de presentar complicaciones graves por la influenza se le diagnostica una coinfección por el SARS-CoV-2 y el virus de la influenza, debe recibir tratamiento antiviral para la influenza.

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