La influenza y las personas con discapacidades

Niña en silla de ruedas luego de recibir la vacuna contra la influenza
ícono de alerta

Ahora más que nunca es importante vacunarse contra la influenza durante la temporada 2020-2021 debido a la pandemia del COVID-19 en curso. Las personas con discapacidades deben protegerse de las enfermedades respiratorias; recibir la vacuna contra la influenza es el primer paso para hacerlo.  La vacunación contra la influenza no solo protege a las personas con discapacidades, sino que también puede ayudar a preservar los escasos suministros médicos para atender a las personas con COVID-19.

El término "discapacidad" hace referencia a una menor capacidad de mover ciertas partes del cuerpo (limitación de movilidad) o de pensar, comprender, recordar o razonar (limitación cognitiva). La discapacidad también incluye a personas con afecciones que afectan el funcionamiento de su cerebro y nervios (afecciones neurológicas o del neurodesarrollo), y personas con discapacidad intelectual (una menor capacidad para pensar, aprender y razonar). "Discapacidad" también incluye a ciertas personas con formas graves de otras afecciones a largo plazo, como enfermedades cardiacas, asma y diabetes.

La influenza estacional (gripe) es particularmente peligrosa para personas con ciertos tipos de discapacidades, especialmente para aquellas que pueden tener problemas con la función muscular o la función pulmonar, o que experimentan dificultades para toser, tragar o evacuar fluidos de sus vías respiratorias. Las personas con estos tipos de discapacidades tienen mayor riesgo de presentar complicaciones por la influenza que podrían requerir hospitalización. Las personas con discapacidades, especialmente aquellas con movilidad reducida, también pueden tener mayor riesgo de contraer influenza porque no pueden evitar el contacto con personas que podrían estar infectadas, como cuidadores y miembros de su familia. Además, algunas personas con discapacidades pueden tener problemas para comprender o practicar las medidas de prevención ante infecciones como la influenza, como lavarse las manos o evitar el contacto con personas enfermas, y podrían no ser capaces de comunicarse o ser controladas de cerca tanto como lo necesitan para saber si están enfermas o tienen síntomas de la enfermedad.

Una vacuna contra la influenza es la mejor protección contra la enfermedad

En el caso de las personas con discapacidades, aplicarse la vacuna contra la influenza (la vacuna inyectable o la vacuna contra la influenza en atomizador nasal) es la medida más importante que pueden tomar para prevenir la influenza y sus posibles complicaciones graves. Además, los cuidadores y los miembros de la familia de personas con discapacidades pueden ayudar a proteger a sus seres queridos y a ellos mismos al vacunarse contra la influenza.

Pregúntele a su médico, farmacéutico o departamento de salud si está siguiendo la guía pandémica de vacunación de los CDC. Todas las ubicaciones de vacunación que siguen la guía de los CDC deberían ser lugares seguros para que reciba la vacuna contra la influenza. Para obtener información sobre los lugares donde puede aplicarse la vacuna contra la influenza, visite este enlaceícono de sitio externo.

Tipos de vacunas contra la influenza para personas con discapacidades

Hay varias opciones de vacunas contra la influenza y su proveedor de atención médica puede recomendarle la más adecuada para usted.  Las personas con ciertas afecciones o discapacidades, como aquellas con el sistema inmunitario debilitado o implantes cocleares, no deben recibir la vacuna contra la influenza en atomizador nasal. Visite esta página para obtener más información.

Encuentre información acerca de los diferentes tipos de vacunas contra la influenza aquí.

Otras medidas de prevención

Además de vacunarse contra la influenza, las personas con discapacidades deberían tomar las mismas medidas preventivas cotidianas que los CDC recomiendan para todos, como evitar a las personas que están enfermas, cubrirse la boca al toser y lavarse las manos con frecuencia.

Síntomas y tratamiento

Si padece una discapacidad que aumenta su riesgo de presentar complicaciones graves por la influenza y se enferma y tiene síntomas de influenza, debe llamar a su proveedor de atención médica de inmediato. Hay medicamentos antivirales que pueden usarse para tratar la influenza y prevenir complicaciones graves por la influenza. Los CDC recomiendan un tratamiento inmediato para aquellas personas que estén cursando una infección por el virus de la influenza confirmada o presunta y para quienes tengan un alto riesgo de presentar complicaciones graves por la influenza, lo que incluye a muchas personas con discapacidades.

Síntomas:
Los síntomas de la influenza incluyen fiebre, tos, dolor de garganta, secreción o congestión nasal, dolores corporales, dolor de cabeza, escalofríos y fatiga. Algunas personas también pueden tener vómitos y diarrea. Algunas personas con influenza pueden tener síntomas respiratorios pero no fiebre.

Tratamiento:

  • El tratamiento para la influenza debe comenzar lo antes posible porque los medicamentos antivirales funcionan mejor cuando se los toma de forma temprana (dentro de las 48 horas posteriores a la aparición de los síntomas).
  • Para adquirir un medicamento antiviral, es necesario que un proveedor de atención médica se lo prescriba.
  • Los medicamentos antivirales pueden aliviar su enfermedad y hacer que se sienta mejor rápidamente. También pueden evitar problemas serios de salud que puedan ser provocados por la enfermedad de la influenza. Los medicamentos antivirales puede aliviar los síntomas y reducir el tiempo de la enfermedad en 1 o 2 días. Además pueden evitar complicaciones graves por la influenza, como la neumonía. En el caso de las personas con mayor riesgo de presentar complicaciones graves por la influenza, el tratamiento con medicamentos antivirales puede significar la diferencia entre una enfermedad leve o una más grave que incluso requiera hospitalización.
  • Hay cuatro medicamentos antivirales contra la influenza aprobados por la FDA que son recomendados por los CDC para tratar la enfermedad esta temporada. Para obtener más información, visite aquí
Signos de advertencia de emergencia de la influenza

Las personas que experimentan estos signos de advertencia deberían recibir atención médica de inmediato.

En los niños

  • Respiración acelerada o problemas para respirar
  • Coloración azulada en los labios o el rostro 
  • Se expande la caja torácica al respirar
  • Dolor de pecho
  • Dolor muscular intenso (el niño se rehusa a caminar)
  • Deshidratación (no orina por 8 horas, tiene la boca seca y al llorar no tiene lágrimas)
  • No está alerta ni interactúa cuando está despierto
  • Convulsiones
  • Fiebre por encima de los 104 °F
  • En el caso de niños menores de 12 semanas, cualquier cuadro febril
  • Fiebre o tos que mejora pero reincide o empeora
  • Agravamiento de las afecciones crónicas

En los adultos

  • Dificultad para respirar o falta de aire
  • Dolor o presión constante en el pecho o abdomen
  • Mareos persistentes, confusión, dificultad para despertarse
  • Convulsiones
  • No orina
  • Dolor muscular intenso
  • Debilidad o inestabilidad intensa
  • Fiebre o tos que mejora pero reincide o empeora
  • Agravamiento de las afecciones crónicas

 Estas listas no incluyen todo. Consulte a su proveedor de atención médica ante cualquier otro síntoma grave o que le preocupe.

La mayoría de las personas que contraen influenza se recuperarán en apenas unos días o en menos de 2 semanas, pero algunas personas presentarán complicaciones (como neumonía) que pueden poner en riesgo su vida e incluso provocarles la muerte. Las infecciones sinusales y del oído son ejemplos de las complicaciones moderadas de la influenza mientras que la neumonía es una complicación grave a causa de la influenza que puede causar infección por el virus de la influenza o coinfección bacteriana y por el virus de la influenza. Otras posibles complicaciones graves provocadas por la influenza pueden incluir infección de los tejidos del corazón (miocarditis), del cerebro (encefalitis) o de los músculos (miositis, rabdomiólisis), e insuficiencia multiorgánica (por ejemplo, insuficiencia respiratoria y renal). La influenza también puede agravar ciertos problemas médicos crónicos (por ejemplo, las personas con asma pueden sufrir ataques de asma mientras tienen influenza).

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