Abordar las inquietudes que las personas embarazadas podrían tener acerca de la seguridad de la vacuna contra la influenza

Información y directrices para proveedores de atención médica

Los proveedores de atención médica de las personas embarazadas juegan un papel esencial en cuanto al asesoramiento de las pacientes respecto de cómo proteger su salud y la de sus bebés en gestación contra varias amenazas, incluida la influenza. Esta página contiene datos acerca de la influenza y la vacunación contra la influenza durante el embarazo y ofrece una guía sobre cómo responder a las inquietudes de las pacientes respecto de la vacunación contra la influenza.

Antecedentes

Es más probable que las personas embarazadas se enfermen gravemente a causa de la influenza que las personas en edad reproductiva que no están embarazadas. Los cambios que se producen en el sistema inmunitario, el corazón y los pulmones durante el embarazo hacen que las personas embarazadas sean más propensas a enfermarse gravemente a causa de la influenza a tal punto de ser hospitalizadas durante el embarazo y hasta dos semanas después del parto. La influenza también puede ser nociva para el bebé en gestación. Un síntoma común de la influenza es la fiebre que puede estar asociada a defectos del tubo neural y otros resultados adversos para el bebé en gestación. La vacunación contra la influenza de los padres también puede ayudar a proteger al bebé después del nacimiento (porque los anticuerpos se transmiten al bebé en gestación durante el embarazo).

Una vacuna contra la influenza es la mejor protección contra la enfermedad

Recibir la vacuna contra la influenza es la medida primordial y más importante de protección contra la influenza. Las personas embarazadas deberían recibir la vacuna inyectable contra la influenza en vez de la vacuna contra la influenza en atomizador nasal. Las vacunas inyectables contra la influenza que se administran durante el embarazo ayudan a proteger contra la influenza tanto a la madre como al bebé. Está demostrado que la vacunación reduce a la mitad el riesgo de sufrir una infección respiratoria aguda asociada a la influenza en las personas embarazadas. Un estudio del 2018ícono de sitio externo reveló que el hecho de recibir la vacuna inyectable contra la influenza reduce aproximadamente un 40 por ciento el riesgo de hospitalización por la influenza de las personas embarazadas. Las personas embarazadas que se vacunan contra la influenza también ayudan a proteger a sus bebés de contraer la enfermedad durante los primeros meses posteriores al nacimiento, cuando son demasiado pequeños para vacunarse. Hay una lista disponible de estudios recientes sobre los beneficios de la vacunación contra la influenza en personas embarazadas.

Por lo general, septiembre y octubre son buenos momentos para vacunarse. También se puede considerar la vacunación anticipada en personas que transitan el tercer trimestre del embarazo porque puede ayudar a proteger al bebé luego del nacimiento durante sus primeros meses de vida (cuando son demasiado pequeños para vacunarse).  Algunos niños necesitan 2 dosis administradas con una diferencia de al menos 4 semanas entre sí (niños de 6 meses a 8 años de edad que nunca recibieron la vacuna contra la influenza o que aún no han recibido al menos 2 dosis en total durante su vida).  Estos niños deben recibir su primera dosis apenas esté disponible la vacuna para poder recibir la segunda dosis (que debe administrarse al menos 4 semanas después de la primera) a fines de octubre.

El Comité Asesor sobre Prácticas de Vacunación (ACIP) de los CDC y el American College of Obstetricians and Gynecologists recomiendan que todos los adultos se vacunen anualmente contra la influenza y que las personas que están o estarán embarazadas durante la temporada de influenza reciban la vacuna inactivada contra la influenza apenas esté disponible. Se han administrado millones de dosis de la vacuna contra la influenza de manera segura durante más de 75 años, incluidas las personas embarazadas. Varios ensayos clínicos, estudios de observación y datos de los sistemas de informes de seguridad de la vacuna han demostrado sistemáticamente la seguridad de la vacunación contra la influenza durante el embarazo.

Vacunarse contra la influenza durante el embarazo NO aumenta el riesgo de abortos espontáneos

El proyecto Vaccine Safety Datalink (VSD) de los CDC realizó uno de los estudios más extensos que examina la vacunación contra la influenza y el riesgo de abortos espontáneos. El estudioícono de sitio externo abarcó tres temporadas de influenza (2012-13, 2013-14, 2014-15) para detectar cualquier aumento del riesgo de aborto espontáneo entre las personas embarazadas que recibieron la vacuna contra la influenza durante el embarazo. El estudio demostró que NO hay mayor riesgo de abortos espontáneos asociado a la vacunación contra la influenza durante el embarazo. Este estudio fue un seguimiento de un estudio más reducido que había sugerido la posibilidad de que las personas embarazadas que recibieron la vacuna contra la influenza con el componente H1N1 por dos años consecutivos tenían un mayor riesgo de sufrir abortos espontáneos. Los resultados más recientes del estudio más amplio respaldan la política actual del ACIP que recomienda la vacunación contra la influenza en cualquier etapa del embarazo. Estudios previos que respaldan la seguridad de la vacunación contra la influenza en personas embarazadas.

Estudios previos que respaldan la seguridad de la vacunación contra la influenza en personas embarazadas
  1. Las revisiones de los informes del  Sistema para reportar reacciones adversas a las vacunas(VAERS) (Moro et al, 2011ícono de sitio externo y Moro et al, 2017ícono de sitio externo) no encontraron patrones poco comunes o inesperados de las complicaciones durante el embarazo o los resultados adversos en el feto asociados a las vacunas contra la influenza.
  2. Al usar los datos del proyecto VSD, un estudio (Irving et al, 2013ícono de sitio externo) demostró que las personas embarazadas no corren mayor riesgo de aborto espontáneo por haberse vacunado contra la influenza en las temporadas de influenza 2005-06 o 2006-07.
  3. Un estudio que utilizó datos del proyecto VSD (Kharbanda et al, 2013ícono de sitio externo) no encontró un incremento del riesgo de sufrir eventos obstétricos adversos, como corioamnionitis, preeclampsia, hipertensión gestacional, en personas embarazadas que hayan sido vacunas contra la influenza entre el 2002 y el 2009, en comparación con las personas embarazadas que no fueron vacunadas.
  4. Un estudio del proyecto VSD (Nordin et al, 2014ícono de sitio externo) comparó a las personas embarazadas que se vacunaron contra la influenza durante las temporadas de influenza 2004-05 y 2008-09 con la misma cantidad de embarazadas que no se vacunó. Según el estudio, los índices de parto prematuro o bebés pequeños según la edad gestacional fueron similares para ambos grupos.
  5. Un vasto estudio realizado en agosto del 2017 con datos de VSD ícono de sitio externo arrojó que los bebés nacidos de personas que recibieron la vacuna durante el primer trimestre no mostraron mayor riesgo de tener defectos congénitos graves.

Descargo de responsabilidad: Es posible que en este sitio encuentre algunos enlaces que le lleven a contenido disponible sólo en inglés. Además, el contenido que se ha traducido del inglés se actualiza a menudo, lo cual puede causar la aparición temporal de algunas partes en ese idioma hasta que se termine de traducir (generalmente en 24 horas). Llame al 1-800-CDC-INFO si tiene preguntas sobre la influenza estacional, cuyas respuestas no ha encontrado en este sitio. Agradecemos su paciencia.