Saltar directamente a búsqueda Saltar directamente al índice A-Z Saltar directamente a navegación Saltar directamente a las opciones de páginas Saltar directamente al contenido del sitio

Directrices provisionales sobre uso de máscaras para controlar la transmisión del virus de la influenza estacional

Pautas y recomendaciones

Las siguientes directrices provisionales de los CDC fueron creadas en respuesta a las preguntas acerca del rol de las máscaras para controlar la transmisión del virus de la influenza estacional.

Antecedentes

Se considera que los virus de la influenza estacional se propagan  de persona a persona principalmente a través de gotitas cargadas de virus que se generan cuando las personas infectadas hablan, tosen o estornudan; luego estas gotitas pueden depositarse en las superficies mucosas de las vías respiratorias superiores de las personas susceptibles que están cerca de la fuente de contagio. La transmisión también puede producirse a través del contacto directo e indirecto con secreciones respiratorias infecciosas (es decir, a través de las manos que transmite material infeccioso a los ojos, nariz o boca).

Se recomienda combinar las estrategias de control para la prevención a fin de reducir la transmisión de los virus de influenza en entornos de atención médica. Incluye realizar el control de origen (colocarle una máscara de manera inmediata al paciente que está siendo evaluado por tener síntomas respiratorios), ubicar a pacientes con presunta influenza en habitaciones privadas y hacer que el personal de atención médica use equipo de protección personal (EPP) cuando cuidan de pacientes con posible influenza.   El personal de atención médica debería usar guantes, una bata quirúrgica o de aislamiento y protección facial (mascarilla con gafas protectoras o mascarilla para el rostro) para ingresar a la sala de aislamiento para pacientes con influenza. Los pacientes con influenza deberían usar una máscara cada vez que salen de la sala de aislamiento.

Las siguientes recomendaciones se centran en el uso adecuado de las máscaras como parte de un grupo de las estrategias de control de infecciones en los entornos de atención médica. Por lo general, las máscaras no son recomendadas en entornos no pertenecientes a la atención médica; sin embargo, estas directrices proporcionan otras estrategias que limitan la propagación de la influenza en la comunidad.

Entornos de atención médica

Pacientes sintomáticos o infectados

Durante los períodos con mayor cantidad de casos de infecciones respiratorias agudas en la comunidad, los pacientes con tos y todos aquellos con posibilidad de tener influenza deberían usar máscaras en todo momento hasta que lo aislen en una habitación privada. (ver Higiene respiratoria y manejo de la tos en entornos de atención de la salud). Las mascarillas deben ser usadas por los pacientes hasta que:

  1. Se determine que la causa de los síntomas no es un agente infeccioso que requiere precauciones de aislamiento o
  2. El paciente haya sido aislado ya sea en una habitación privada o en algunos casos, en una habitación con otros pacientes con la misma infección (agrupación en cohortes). El paciente no necesita usar una máscara mientras permanece aislado, excepto cuando es trasladado fuera de la habitación de aislamiento.

 Arriba

Personal de cuidados de salud

El personal de atención médica que se encuentra a 6 pies de distancia del paciente con presunta influenza o un caso confirmado por laboratorio debería usar una máscara quirúrgica o respirador con pruebas de ajuste. Puede optarse por un respirador cuando el suministro de medicamentos antivirales es limitado y la vacuna contra la influenza no está disponible, como por ejemplo durante una pandemia. Deberían tomarse precauciones respecto de las gotitas que van por el aire   hasta que se haya determinado que el paciente no está infectado o durante 7 días posteriores a la aparición de la enfermedad o hasta 24 horas después de que hayan desaparecido los síntomas febriles y respiratorios, lo que dure más tiempo, mientras el paciente permanezca en un centro de atención médica. En algunos casos, los centros pueden decidir aplicar las precauciones contra las gotitas que van por el aire por periodos más extensos con base en un criterio clínico, como en el caso de los niños pequeños o los pacientes gravemente inmunocomprometidos, quienes pueden diseminar el virus de influenza por periodos más extensos. Hay más información disponible sobre las directrices en: Estrategias para la prevención de la influenza estacional en entornos de cuidados de la salud.

Entornos no pertenecientes a la atención médica

Personas sintomáticas

Los adultos pueden diseminar el virus de la influenza 1 días antes de que los síntomas se manifiesten y hasta aproximadamente de 5 a 7 días después del comienzo de la enfermedad; por lo tanto, el uso selectivo de máscaras (es decir, cerca de una persona sintomática conocida) no puede limitar efectivamente el contagio en la comunidad. Los niños más pequeños, las personas inmunocomprimidas de cualquier edad y los pacientes enfermos de gravedad a causa de la influenza pueden propagar los virus de la influenza a través de las vías respiratorias durante períodos más prolongados. Además, como el uso de una sola intervención no puede brindar una completa protección contra la transmisión del virus de la influenza, debería hacerse hincapié en el uso de varias estrategias que incluyan intervenciones farmacéuticas (p. ej., vacunas y medicamentos antivirales) e intervenciones no farmacéuticas. El último grupo incluye: 1) medidas de la comunidad (p. ej., distanciamiento social y cierre de escuelas); 2) medidas ambientales (p. ej., limpieza habitual de superficies); y 3) medidas de protección personal tales como alentar a las personas sintomáticas a:

  • cubrirse la nariz y la boca al toser o estornudar,
  • usar pañuelos para contener las secreciones respiratorias y, después de utilizarlos, desecharlos en el cesto de basura más cercano, y
  • realizar higiene de manos (p. ej., lávelas con agua y jabón no antimicrobiano, y gel desinfectante para manos a base de alcohol en caso de no contar con agua y jabón) luego de estar en contacto con secreciones respiratorias y objetos/materiales contaminados.

Las personas que son diagnosticadas con influenza por un médico o que tienen una enfermedad respiratoria febril durante un periodo de mayor actividad de influenza en la comunidad, deberían permanecer en su hogar hasta que la fiebre desaparezca durante 24 horas (sin medicamentos antifebriles) y la tos disminuya para evitar que otros miembros del público estén expuestos. Si esas personas sintomáticas no pueden permanecer en sus hogares durante la fase aguda de la enfermedad, debe considerarse la posibilidad de que usen mascarillas en lugares públicos cuando estén en contacto cercano con otras personas. Además, se recomienda que las mujeres sintomáticas en el posparto usen mascarillas mientras cuidan y amamantan a sus bebés (ver Pautas para la prevención y el control de la influenza en las áreas de preparto y postparto).

Personas asintomáticas no vacunadas, incluyendo aquellas con un alto riesgo de presentar complicaciones por la influenza

No se puede hacer ninguna recomendación en este momento sobre el uso de máscaras en la comunidad por parte de las personas asintomáticas, incluyendo aquellas con alto riesgo de presentar complicaciones, para que eviten la exposición a los virus de la influenza. Si las personas no vacunadas con alto riesgo deciden usar mascarillas durante los periodos de mayor actividad de enfermedades respiratorias en la comunidad, es probable que necesiten usarlas cada vez que se encuentran en un lugar público y cuando están cerca de otros miembros de la familia.

La vacunación anual contra la influenza es el principal método para prevenir la influenza en personas con alto riesgo de presentar complicaciones a causa de la infección por el virus de la influenza. No obstante, la efectividad de la vacuna contra la influenza varía y algunas personas vacunadas podrían contraer la enfermedad. La administración de  medicamentos antivirales para el tratamiento de la influenza es un complemento útil para el control de la influenza en estas personas. Se recomienda el tratamiento antiviral tan pronto como sea posible en pacientes hospitalizados con influenza, personas enfermas a causa de la influenza pero que no requieren ser hospitalizadas y personas que corren alto riesgo de sufrir complicaciones graves según su edad o estado de salud si contraen la enfermedad.

 Arriba

Descargo de responsabilidad: Es posible que en este sitio encuentre algunos enlaces que le lleven a contenido disponible sólo en inglés. Además, el contenido que se ha traducido del inglés se actualiza a menudo, lo cual puede causar la aparición temporal de algunas partes en ese idioma hasta que se termine de traducir (generalmente en 24 horas). Llame al 1-800-CDC-INFO si tiene preguntas sobre la influenza estacional, cuyas respuestas no ha encontrado en este sitio. Agradecemos su paciencia.

ARRIBA