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SI ESTÁ COMPLETAMENTE VACUNADO
Los CDC actualizaron esta guía para las personas que tienen la vacunación completa. Vea Recomendaciones para las personas totalmente vacunadas.
ACTUALIZACIÓN IMPORTANTE PARA LAS ESCUELAS
Los CDC recomiendan que las escuelas sigan adoptando las estrategias actuales de prevención del COVID-19 para el año escolar 2020-2021. Conozca más
Actualización importante: establecimientos de atención médica
Los CDC han actualizado algunas de las formas de operar los sistemas de atención médica de manera efectiva en respuesta a la vacunación contra el COVID-19. Conozca más

Cómo los CDC monitorean la efectividad de las vacunas contra el COVID-19

Cómo los CDC monitorean la efectividad de las vacunas contra el COVID-19
Actualizado el 14 de junio del 2021

Una vez que la Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE. UU. (FDA) autoriza una vacuna para uso de emergencia o aprueba una vacuna, los expertos siguen evaluando su efectividad en condiciones reales. Los ensayos clínicos de las vacunas contra el COVID-19 disponibles son importantes para su autorización y aprobación, pero sus resultados podrían no reflejar la efectividad de las vacunas una vez administradas más allá del ensayo clínico. Los CDC han establecido métodos para monitorear la efectividad de las vacunas en condiciones reales y abordar preguntas actuales y futuras con respecto al desempeño de las vacunas.

Los CDC utilizan diversos métodos para evaluar la efectividad de las vacunas contra el COVID-19. Estos métodos pueden aportar información diferente para construir una base de evidencia científica sobre la efectividad de las vacunas contra el COVID-19. La información recopilada a través de estos enfoques combinados les permite a los CDC monitorear la efectividad de las vacunas en el tiempo. Esto puede ayudar a fundamentar las medidas de salud pública para continuar protegiendo a la población de la mejor manera posible.

Estudios sobre la efectividad de la vacuna 

Los expertos están trabajando en muchos tipos de evaluaciones para determinar la efectividad de las vacunas contra el COVID-19 en condiciones reales. Estas evaluaciones se conocen como estudios de efectividad ("EF"). El objetivo es entender cómo las vacunas protegen a las personas fuera del estricto entorno de los ensayos clínicos, donde se monitorean el almacenamiento y la distribución, y los participantes suelen ser personas sanas. La efectividad de las vacunas mide la protección de las vacunas en estudios observacionales que:

  • Incluyen a personas con afecciones subyacentes
  • Incluyen a personas que han recibido vacunas de diferentes tipos de profesionales de atención médica en condiciones reales
  • Ocurren en entornos donde las personas podrían tomar diferentes decisiones acerca de la vacunación

Hay varios tipos de estudios observacionales que utilizan diferentes métodos:

  • Los estudios de casos y controles incluyen grupos de casos (personas que tienen COVID-19) y grupos de control (personas que no tienen COVID-19). Las personas que aceptan participar de un estudio de casos y controles informan si recibieron la vacuna contra el COVID-19. Los expertos revisan si los casos tenían una menor probabilidad de ser vacunados que los controles, lo que mostraría que la vacuna está funcionando.
    • Algunos estudios de casos y controles usan un diseño de prueba negativa. Estos estudios inscriben a personas que acuden al médico por síntomas que concuerdan con los del COVID-19. En este tipo especial de estudios de casos y controles, los expertos comparan el estado de vacunación contra el COVID-19 de quienes dan positivo en la prueba de detección, lo que significa que tienen COVID-19, con el estado de vacunación de quienes dan negativo en la prueba de detección (que no tienen COVID-19).
  • Los estudios de cohortes observan a grupos de personas, tanto vacunadas como no vacunadas, y les realizan un seguimiento durante un periodo determinado para ver si contraen COVID-19. Los expertos comparan el COVID-19 en los grupos vacunados y no vacunados para medir el nivel de protección de las vacunas contra el COVID-19 frente a la enfermedad. Esto se puede hacer en tiempo real (estudio prospectivo) o analizando datos anteriores (estudio retrospectivo) que ya fueron obtenidos, como información de los registros médicos de los participantes.
  • Las evaluaciones con métodos de detección analizan el estado de vacunación de un grupo de personas infectadas por el virus que causa el COVID-19 (por ejemplo, los casos detectados a través de las iniciativas de vigilancia permanentes del COVID-19) y comparan los datos con la cobertura de vacunación en la población total en la que surgen esos casos (por ejemplo, entre personas del mismo estado). Al comparar la cobertura de vacunación entre estos dos grupos, los investigadores pueden calcular si la vacuna está funcionando según lo previsto.
  • Las evaluaciones de análisis ecológico analizan a grupos de personas —por ejemplo, de diferentes zonas o en diferentes horarios— usando diversas fuentes de datos para averiguar si existe una asociación general entre cuántas fueron vacunadas contra el COVID-19 y cuántas fueron diagnosticadas con COVID-19. Estos análisis pueden ser difíciles de interpretar de forma amplia porque una asociación que podría aparecer a nivel grupal podría no existir a nivel individual. Además, es difícil controlar las diferencias en fuentes de datos diferentes.

Colaboración entre agencias y evaluación de la efectividad de las vacunas contra el COVID-19

Los CDC trabajan junto a varias otras agencias federales para evaluar cómo funcionan las vacunas contra el COVID-19 en condiciones reales luego de la autorización para uso de emergencia o aprobación de la FDA. Estas agencias incluyen:

¿Qué grupos de personas están incluidos en las evaluaciones de vacunas en situaciones del mundo real?

Los CDC están analizando la efectividad de las vacunas contra el COVID-19 en diferentes grupos de personas, por ejemplo, trabajadores esenciales, grupos de minorías raciales y étnicas, y naciones tribales. Es importante medir cómo funcionan las vacunas contra el COVID-19 en grupos de personas con mayor probabilidad de contraer COVID-19, así como en aquellas con mayor probabilidad de enfermarse gravemente a causa del COVID-19. A través de estos estudios en diversas poblaciones, ubicaciones y entornos, los CDC pueden obtener información más completa, representativa y científicamente válida acerca de la efectividad de las vacunas.

Personal de atención médica

Los CDC están evaluando rápidamente la efectividad de las vacunas entre el personal de atención médica que trabaja en el ámbito de los servicios médicos. Los empleados del sector de servicios de salud tienen mayor probabilidad de contraer el COVID-19 al atender a sus pacientes. El personal de atención médica está entre los grupos que están brindando los primeros datos acerca de cómo funcionan las vacunas contra el COVID-19 en condiciones reales.

Los trabajadores esenciales

Los trabajadores esenciales que no brindan atención médica son necesarios para mantener infraestructuras, servicios y funciones fundamentales. Los trabajadores esenciales tienen mayor probabilidad de contraer COVID-19 porque no pueden trabajar desde su casa, no pueden mantener al menos 6 pies de distancia de los demás o están expuestos a personas con COVID-19 en su trabajo, y a menudo carecen de licencias por enfermedad remuneradas. Muchos trabajadores esenciales se ven desproporcionadamente afectados por el COVID-19.

Adultos mayores y aquellos que viven en hogares de ancianos

Es fundamental asegurarse de que las vacunas contra el COVID-19 protejan a los adultos mayores porque las personas tienen mayor probabilidad de enfermarse gravemente a causa del COVID-19 a medida que envejecen. Las personas que viven en hogares de ancianos y otros establecimientos de cuidados a largo plazo tienen mayor probabilidad de contraer COVID-19 y enfermarse gravemente. La FDA y los CMS están usando los datos de facturación de Medicare de los CMS para medir la efectividad de las vacunas contra el COVID-19 entre adultos mayores, incluidos aquellos que viven en hogares de ancianos y establecimientos de cuidados a largo plazo. Estos datos incluyen información acerca de si las personas están vacunadas contra el COVID-19, si tuvieron COVID-19 y si necesitaron atención en un hospital a causa del COVID-19. Los expertos también están realizando una evaluación de casos y controles utilizando los datos de los CDC y los CMS. Los expertos identificarán a los adultos mayores hospitalizados por COVID-19 y a los adultos mayores hospitalizados por otros motivos. Para estimar la efectividad de las vacunas, luego compararán cuántos integrantes de estos grupos recibieron la vacuna contra el COVID-19.

Afecciones subyacentes

Los adultos de cualquier edad con ciertas afecciones subyacentes tienen mayor probabilidad de enfermarse gravemente a causa del COVID-19. Los CDC están analizando la efectividad de las vacunas contra el COVID-19 para proteger a las personas con afecciones cardiacas, obesidad, diabetes y otras afecciones subyacentes que aumentan su riesgo de enfermarse gravemente.

Grupos de minorías raciales y étnicas

La proporción de personas que se enferman, son hospitalizadas o mueren a causa del COVID-19 es más alta entre grupos hispanos o latinos, personas de raza negra no hispanas y pueblos indígenas estadounidenses o nativos de Alaska no hispanos que entre personas blancas no hispanas. La aceptación de las vacunas entre ciertos grupos de minorías raciales y étnicas también es menor que entre las personas blancas no hispanas. Los expertos están trabajando para garantizar que las evaluaciones en condiciones reales incluyan a grupos de adultos de grupos de minorías raciales y étnicas. Los CDC también están trabajando con el Servicio de Salud para Indígenas, las naciones tribales y otros socios para garantizar que las evaluaciones de efectividad de las vacunas contra el COVID-19 en condiciones reales incluyan a las poblaciones de nativos de Alaska y tribus indígenas de los EE. UU. Es importante que los estudios de efectividad de las vacunas en condiciones reales incluyan a personas de diferentes grupos de minorías raciales y étnicas para garantizar que las vacunas contra el COVID-19 contribuyan a lograr la equidad en el acceso a la salud.

Investigación de la infección en vacunados

Las vacunas contra el COVID-19 son efectivas y constituyen una herramienta fundamental para ayudar a controlar la pandemia. Sin embargo, ninguna vacuna es 100 % efectiva para prevenir la enfermedad en personas vacunadas. Habrá un pequeño porcentaje de personas totalmente vacunadas que igualmente contraerán la enfermedad, serán hospitalizadas o morirán a causa del COVID-19. Al igual que con otras vacunas, se prevé que así sea. A medida que aumenta la cantidad de personas vacunadas, también se prevé que aumente la cantidad de casos de infección en vacunados.

Los casos de infección en vacunados pueden ocurrir por muchas razones:

  • Podrían surgir variantes del virus que causa el COVID-19 que son menos vulnerables a las vacunas disponibles.
  • La protección (inmunidad) en personas vacunadas podría reducirse con el paso del tiempo.
  • Personas específicas podrían generar menos inmunidad después de la vacunación.

Los CDC trabajarán con las autoridades estatales, tribales, locales y territoriales para identificar e investigar brotes específicos en instituciones y establecimientos, por ejemplo, brotes específicos en viviendas compartidas o grupales. Evaluarán si alguna de las razones mencionadas arriba influye en el motivo por el cual las personas vacunadas igualmente podrían contraer COVID-19.

Los CDC también están trabajando con los departamentos de salud estatales y territoriales para investigar los casos de infección en vacunados. Esto incluye monitorear las tendencias en las características de los casos, como la edad o el estado de vacunación, y las variantes del virus identificadas en las personas con estas infecciones. Las investigaciones de casos de infección en vacunados ayudan a respaldar los estudios en curso sobre la efectividad de las vacunas. También se analizan los casos de infección en vacunados que ocurren dentro de los estudios de efectividad de las vacunas.

Vigilancia nacional de casos de infección en vacunados

Cuando se empezaron a administrar las vacunas contra el COVID-19, los CDC crearon un sistema de vigilancia de casos de infección en vacunados para permitir que los departamentos de salud estatales y locales notifiquen voluntariamente a los CDC los casos de infección en vacunados. Los departamentos de salud estatales y locales continúan notificando los casos de infección en vacunados a los CDC para identificar e investigar patrones o tendencias entre los casos de infección en vacunados hospitalizados o fatales. Los CDC continuarán desarrollando esta actividad hasta que se terminen de establecer sistemas más sostenibles para el monitoreo de casos de infección en vacunados.

Los CDC también están trabajando con los sitios del Programa de Infecciones Emergentes (EIP) en nueve estados para obtener datos de la secuencia genética (como una huella dactilar del ADN) del virus que causa el COVID-19 a partir de los casos de infección en vacunados. Esos datos incluirán casos de infección en vacunados asintomáticos y leves, y los compararán con los casos de COVID-19 en personas no vacunadas.

Vea los últimos datos sobre casos de infección en vacunados hospitalizados o fatales.