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Actualización importante: establecimientos de atención médica
Los CDC han actualizado algunas de las formas de operar los sistemas de atención médica de manera efectiva en respuesta a la vacunación contra el COVID-19. Conozca más
ACTUALIZACIÓN
Dada la nueva evidencia sobre la variante B.1.617.2 (Delta), los CDC actualizaron la guía para personas completamente vacunadas. Los CDC recomiendan el uso universal de mascarillas en espacios cerrados por parte de todos los maestros, miembros del personal, estudiantes y visitantes de escuelas de kínder a 12.º grado, independientemente de su estado de vacunación. Los niños deberían retomar las clases presenciales a tiempo completo en otoño con la implementación de estrategias de prevención estratificadas.
ACTUALIZACIÓN
La Casa Blanca anunció que todos los viajeros internacionales que ingresan a los Estados Unidos deberán estar vacunados y este requisito comenzará a regir a partir del 8 de noviembre de 2021. Para poder ingresar a los Estados Unidos, se aceptarán las vacunas aprobadas o autorizadas por la FDA y las vacunas incluidas en la lista de uso de emergencia de la OMS. Hay más información disponible aquí.
ACTUALIZACIÓN
Los requisitos de viaje para ingresar a los Estados Unidos se modificarán a partir del 8 de noviembre del 2021. Hay más información disponible aquí.

Guía operativa para escuelas de kínder a 12.º grado y programas de atención y educación de la primera infancia (ECE) para garantizar la seguridad de las clases presenciales

Guía operativa para escuelas de kínder a 12.º grado y programas de atención y educación de la primera infancia (ECE) para garantizar la seguridad de las clases presenciales
Actualizado el 27 de mayo del 2022

Introducción

Las escuelas y los programas de atención y educación de la primera infancia (ECE, por sus siglas en inglés) son una parte importante de la infraestructura de nuestras comunidades ya que ofrecen un entorno seguro que favorece el aprendizaje para los estudiantes y los niños y permiten que los padres y cuidadores trabajen. Las escuelas y los programas de ECE como Head Start prestan servicios fundamentales que ayudan a mitigar las desigualdades de acceso a la salud, como programas de almuerzos escolares y servicios de salud mental, conductual, física y social. Esta guía sirve para ayudar a las autoridades de escuelas de kínder a 12.º grado y programas de ECE a garantizar la seguridad de las clases presenciales para mantener abiertas las escuelas de kínder a 12.º grado y los programas de ECE, y a la vez controlar la propagación del COVID-19. Con base en los niveles de COVID-19 en la comunidad, esta guía ofrece flexibilidad para que las escuelas y programas de ECE puedan adaptarse ante las situaciones locales en constante cambio, como los periodos de mayor impacto del COVID-19 en la salud de la comunidad.

Las escuelas de kínder a 12.º grado y los programas de ECE (p. ej., centros de cuidados infantiles, cuidados infantiles familiares, Head Start u otros programas educativos de la primera infancia, intervención temprana y programas preescolares/de prekínder que se ofrecen en las escuelas, el hogar u otros entornos) deberían establecer una serie de estrategias de prevención de enfermedades infecciosas como parte de sus operaciones normales. La incorporación y estratificación de las estrategias de prevención específicas del COVID-19 deben estar relacionadas con los niveles de COVID-19 en la comunidad. El propósito de la guía de los CDC es complementar —no reemplazar— cualquier ley, norma o regulación de salud y seguridad federal, estatal, tribal, local o territorial a la que deban acogerse las escuelas y programas de ECE.

Las escuelas y programas de ECE desempeñan un papel fundamental en la promoción de la igualdad de acceso a la enseñanza y la salud, especialmente para grupos que se vieron afectados por el COVID-19 de manera desproporcionada. Las personas que viven en zonas rurales, las personas con discapacidades, los inmigrantes y las personas que se identifican como indígenas estadounidenses/nativas de Alaska, de raza negra o afroamericanas, hispanas o latinas se vieron desproporcionadamente afectadas por el COVID-19. Estas disparidades también fueron visibles entre los niños. Las autoridades de las escuelas y programas de ECE y los funcionarios de salud pública pueden promover la equidad en el aprendizaje y la salud al demostrarles a las familias, los maestros y el personal que existen estrategias integrales de prevención para mantener la seguridad de los estudiantes, miembros del personal, familias y comunidades escolares, y brindar entornos que propicien la enseñanza presencial.

Si bien el objetivo de esta guía es la prevención del COVID-19, muchas de las estrategias de prevención estratificadas incluidas en esta guía pueden ayudar a prevenir la propagación de otras enfermedades infecciosas, como la influenza (gripe), el virus respiratorio sincitial (RSV, por sus siglas en inglés) y el norovirus, y garantizar un entorno seguro y saludable para el aprendizaje. La siguiente sección describe las medidas preventivas cotidianas que pueden tomar las escuelas y los programas de ECE.

Estrategias para las operaciones cotidianas

Las escuelas y programas de ECE pueden tomar varias medidas diarias para prevenir la propagación de enfermedades infecciosas, incluido el virus que causa el COVID-19. Deberían implementarse las siguientes estrategias para las operaciones cotidianas en todos los niveles de COVID-19 en la comunidad, incluso en los niveles bajos.

Mantenerse al día con las vacunas

Mantenerse al día con las vacunas de rutina es esencial para prevenir las enfermedades a causa de diversas infecciones. Las vacunas reducen el riesgo de infección al actuar junto a las defensas naturales del organismo para generar inmunidad de manera segura contra la enfermedad. En el caso del COVID-19, mantenerse al día con la vacunación contra el COVID-19 es la principal estrategia de salud pública para evitar enfermarse gravemente. No solo brinda protección a nivel individual, sino que una alta cobertura de vacunación reduce la carga del COVID-19 sobre las personas en general, las escuelas, los sistemas de atención médica, las comunidades y las personas que no están vacunadas o que posiblemente no generen una fuerte respuesta inmunitaria mediante las vacunas. Las escuelas, los programas de ECE y los departamentos de salud pueden promover la vacunación de diferentes maneras:

  • Brindar información acerca de las vacunas contra el COVID-19 y otras vacunas recomendadas teniendo en cuenta las necesidades de las personas que tienen un dominio limitado del inglés y requieren servicios de idiomas, y de las personas con discapacidades que requieren formatos accesibles.
  • Alentar la confianza en las vacunas con base en la evidencia.
  • Establecer políticas y prácticas favorables para que vacunarse sea lo más sencillo y conveniente posible, por ejemplo, un programa de vacunación en el lugar de trabajo u opciones de licencia remunerada para vacunarse o para acompañar a un familiar a vacunarse.
  • Poner a disposición las vacunas en el lugar mediante la implementación de clínicas de vacunación en la escuela, o conectar a los niños, estudiantes, maestros, personal y familias elegibles con centros de vacunación externos .

Quedarse en casa si están enfermos

Las personas con síntomas de enfermedades infecciosas, como el COVID-19, la influenza, el virus respiratorio sincitial (RSV) e infecciones gastrointestinales, deben quedarse en casa y hacerse una prueba de detección del COVID-19. Las personas que corren riesgo de enfermarse gravemente a causa del COVID-19 y obtienen un resultado positivo deberían consultar con un proveedor de atención médica de inmediato para recibir un posible tratamiento, incluso si los síntomas son leves. El hecho de quedarse en casa cuando está enfermo puede reducir el riesgo de propagación de enfermedades infecciosas, incluido el virus que causa el COVID-19. Para obtener más información sobre quedarse en casa si tiene COVID-19, incluidas las recomendaciones sobre el uso de mascarillas para personas que tienen síntomas que concuerdan con los del COVID-19, vea Cuarentena y aislamiento.

De conformidad con las leyes y normas vigentes, las escuelas y los programas de ECE deben implementar políticas y prácticas flexibles, no punitivas y favorables de licencia por enfermedad. Estas políticas deberían alentar a los trabajadores enfermos a quedarse en casa sin temor a represalias, pérdida de su salario o de su empleo, u otros efectos negativos. Las escuelas también deben justificar las ausencias de los estudiantes enfermos, evitar las políticas que incentivan la asistencia a la escuela mientras están enfermos y brindar apoyo a los niños que están estudiando desde casa si están enfermos o en cuarentena. Las escuelas y programas de ECE deben asegurarse de que los empleados conozcan y comprendan estas políticas, y evitar usar un lenguaje que estigmatice el hecho de quedarse en casa si está enfermo.

Sistemas de ventilación

Las escuelas y los programas de ECE pueden optimizar la ventilación y mejorar la calidad del aire interior para reducir la propagación de gérmenes y contaminantes a través del aire. Los fondos proporcionados a través de los programas de ayuda de emergencia para escuelas primarias y secundarias (ESSER) del Departamento de Educación de los EE. UU., los programas de ayuda educativa de emergencia del Gobernador (GEER) y los fondos del programa Head Start y el Plan de Rescate Estadounidense para Cuidados Infantiles del Departamento de Salud y Servicios Humanos pueden brindar apoyo para las mejoras en la ventilación; las reparaciones, mejoras y remplazos del sistema de calefacción, ventilación y aire acondicionado (HVAC); la compra de filtros MERV-13 y purificadores de aire portátiles; y la implementación de otras guías de los CDC y protocolos de salud pública. Las recomendaciones de ventilación para diferentes tipos de edificios pueden encontrarse en la guía para escuelas y universidades de la American Society of Heating, Refrigerating, and Air-Conditioning Engineers (ASHRAE) [1.9 MB, 41 páginas]. La Competencia sobre aire limpio en los edificios [107 KB, 3 páginas] de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) brinda medidas específicas que las escuelas y otros edificios pueden tomar para mejorar la calidad del aire interior y reducir el riesgo de propagación de virus y otros contaminantes a través del aire. Los CDC no recomiendan ni desaconsejan ningún fabricante ni producto.

Protocolo para la higiene de manos y la higiene respiratoria

Lavarse las manos puede prevenir la propagación de enfermedades infecciosas. Las escuelas y los programas de ECE deben enseñar y hacer hincapié en el lavado de manos adecuado para reducir el riesgo de propagación del virus, incluido el virus que causa el COVID-19. Las escuelas y los programas de ECE deben monitorear y reforzar estos comportamientos, especialmente durante momentos clave a lo largo del día (por ejemplo, antes y después de comer y después del recreo), y también deben proporcionar los suministros necesarios para el lavado de manos adecuado, como agua y jabón. Si no es posible lavarse las manos, las escuelas y programas de ECE deben proporcionar un desinfectante de manos que contenga al menos un 60 % de alcohol. El desinfectante de manos debe almacenarse en algún lugar alto, fuera del alcance de los niños, y los niños de menos de 5 años de edad solo deben usarlo bajo la supervisión de un adulto.

Las escuelas y los programas de ECE deberían enseñar y hacer hincapié en la necesidad de cubrirse la boca y la nariz al toser y estornudar para evitar que las personas se infecten y propaguen enfermedades infecciosas, como el COVID-19.

Limpieza y desinfección

Las escuelas y los programas de ECE deberían limpiar las superficies al menos una vez al día para reducir el riesgo de propagación de gérmenes a través del contacto de superficies contaminadas. Si hubo una persona enferma o alguien que ha dado positivo en la prueba de detección del COVID-19 en un establecimiento en las últimas 24 horas, se debe limpiar y desinfectar el lugar. Para obtener más información, consulte Cómo limpiar y desinfectar su establecimiento. Además, los programas de ECE deben seguir los procedimientos recomendados para la limpieza y desinfección de sus espacios, como después de cambiar pañales, después de las comidas y después de la exposición a líquidos corporales. Vea Caring for Our Children.

Niveles de COVID-19 en la comunidad y estrategias de prevención asociadas

Los niveles de COVID-19 en la comunidad de los CDC ayudan a las comunidades y a las personas a tomar decisiones sobre qué estrategias de prevención para el COVID-19 utilizar en función de si el nivel en su comunidad es bajo, medio o alto. Estos niveles consideran una combinación de las tasas de hospitalización por COVID-19, la carga en la atención médica y los casos de COVID-19. Los niveles de COVID-19 en la comunidad afectan a las escuelas y programas de ECE de la misma manera que a otros entornos en la comunidad. Las escuelas y los programas de ECE deberían seguir la guía con base en el nivel de COVID-19 en la comunidad en la que se encuentran.

Las autoridades de las escuelas y programas de ECE deberían colaborar con los funcionarios de salud locales para tener en cuenta otras condiciones y factores a nivel local a la hora de decidir la implementación de las estrategias de prevención. Por ejemplo, los indicadores específicos de las escuelas y los programas de ECE, como el nivel de alumnos y personal o las tasas de vacunación de los alumnos y del personal, pueden ayudar al momento de tomar decisiones. Otros indicadores a nivel comunitario que podrían tenerse en cuenta al momento de tomar decisiones sobre la prevención del COVID-19 son las hospitalizaciones pediátricas, los resultados de la vigilancia de aguas residuales, u otra información local.

Cuando el nivel de COVID-19 en la comunidad indica un aumento, especialmente si el nivel es medio o alto, las escuelas y programas de ECE deberían considerar incorporar las estrategias de prevención estratificadas que se mencionan a continuación para mantener las escuelas y los programas de ECE abiertos y seguir dictando las clases presenciales de manera segura. Las escuelas y los programas de ECE pueden optar por incorporar estrategias de prevención estratificadas con cualquier nivel de COVID-19 en la comunidad, según las necesidades locales o del establecimiento.

Si una escuela o programa de ECE tiene un brote de COVID-19 [227 KB, 3 páginas], debería considerar la posibilidad de incorporar estrategias de prevención independientemente del nivel de COVID-19 en la comunidad. Por ejemplo, los que cuentan con un programa de pruebas de detección pueden realizar las pruebas con mayor frecuencia, más allá del estado de vacunación de la población. También pueden implementar las estrategias de prevención recomendadas en los niveles medio o alto de COVID-19 en la comunidad (por ejemplo, el uso de mascarillas) aunque la comunidad en la que se encuentra la escuela o el programa de ECE tenga un nivel de COVID-19 más bajo. Las escuelas y los programas de ECE que estén teniendo brotes deben trabajar junto al departamento de salud estatal o local en conformidad con las regulaciones estatales y locales. Los departamentos de salud deberían brindar apoyo inmediato de respuesta al brote a las escuelas de kíder a 12.º grado y a los programas de ECE.

Con niveles más bajos de COVID-19 en la comunidad, las escuelas y los programas de ECE pueden considerar ir eliminando de a una las estrategias de prevención y continuar monitoreando de cerca el nivel de COVID-19 en la comunidad durante las siguientes semanas.

Uso de mascarillas

Usar una mascarilla bien ajustada de manera constante y correcta reduce el riesgo de propagar el virus que causa el COVID-19. Se recomienda el uso universal de mascarillas en áreas con un alto nivel de COVID-19 en la comunidad.

Se debe apoyar la decisión de aquellos que opten por usar mascarilla en áreas con cualquier nivel de COVID-19 en la comunidad, incluso si fuese bajo. En áreas con un nivel de COVID-19 en la comunidad medio, las personas con inmunodepresión o que tienen riesgo de enfermarse gravemente a causa del COVID-19 deberían consultar con su proveedor de atención médica si es necesario usar mascarilla y tomar otras precauciones (por ejemplo, evitar las actividades de alto riesgo). Como el uso de mascarillas o respiradores puede prevenir la propagación del COVID-19, las personas que tienen contacto social o en su hogar con alguien con riesgo de enfermarse gravemente a causa del COVID-19 (por ejemplo, un estudiante cuyo hermano corre riesgo) también pueden optar por usar una mascarilla cuando el nivel de COVID-19 en la comunidad es medio. Las escuelas y los programas de ECE deberían considerar implementar políticas y prácticas flexibles y no punitivas para brindar apoyo a las personas que decidan usar mascarillas independientemente del nivel de COVID-19 en la comunidad.

Se recomienda el uso universal de mascarillas en las escuelas y los programas de ECE cuando el nivel de COVID-19 en la comunidad es alto. Cuando el nivel de COVID-19 en la comunidad es alto, las personas con riesgo de enfermarse gravemente a causa del COVID-19 también deberían usar mascarillas o respiradores que brinden mayor protección, como los N95 o los KN95.

Las escuelas con estudiantes que tienen riesgo de enfermarse gravemente a causa del COVID-19 deben hacer modificaciones razonables cuando sea necesario para asegurarse de que todos los estudiantes, incluidos aquellos con discapacidades, puedan acceder a las clases presenciales. Es posible que las escuelas tengan que exigir el uso de mascarillas, con base en las leyes y políticas federales, estatales o locales, para garantizar que los estudiantes con afecciones que comprometen su sistema inmunitario u otras afecciones que aumenten el riesgo de enfermarse gravemente a causa del COVID-19 puedan acceder a las clases presenciales. Puede obtener más información en la página sobre los derechos de las personas con discapacidades del Departamento de Educación de los Estados Unidos . Los estudiantes con afecciones que comprometen su sistema inmunitario u otras afecciones que aumentan el riesgo de enfermarse gravemente a causa del COVID-19 no deben ser ubicados en salones de clase separados de otros estudiantes.

Como no se recomienda el uso de mascarillas en menores de 2 años y puede resultar difícil su implementación en niños muy pequeños o en niños con discapacidades que no pueden usarlas de forma segura, los programas de ECE y las escuelas de kínder a 12.º grado pueden considerar implementar otras estrategias de prevención, como agrupar en cohortes a los estudiantes y evitar aglomeraciones, cuando el nivel de COVID-19 en la comunidad es alto. Una estrategia de prevención esencial es promover la vacunación entre las personas elegibles (por ejemplo, los cuidadores) ya que el riesgo para las personas que no se han vacunado es menor cuando las personas que las rodean están vacunadas. Los programas de ECE pueden optar por implementar el uso universal de mascarillas en lugares cerrados para adaptarse a las necesidades de las familias a las que prestan servicio, las cuales podrían incluir a personas con riesgo de enfermarse gravemente a causa del COVID-19.

Para obtener más información acerca del uso de mascarillas, visite Tipos de mascarillas y respiradores.

Pruebas de detección

Pruebas de diagnóstico

El objetivo de las pruebas de diagnóstico es identificar infecciones actuales en las personas y se realizan cuando una persona presenta signos y síntomas que concuerdan con los del COVID-19, y/o cuando una persona ha tenido una exposición reciente conocida o presunta al virus que causa el COVID-19. Las escuelas y los programas de ECE pueden promover la realización de pruebas y ofrecer pruebas diagnósticas para las personas que presentan síntomas de COVID-19 o que tuvieron contacto cercano con alguien con COVID-19. Si se identifica a las personas con COVID-19 en forma temprana y estas se aíslan en su casa, las escuelas y los programas de ECE pueden ayudar a prevenir la propagación del COVID-19. Las opciones de pruebas virales pueden incluir pruebas de laboratorio, pruebas rápidas en el punto de atención o autopruebas. Las escuelas y programas de ECE deberían considerar las diferentes edades mínimas para el uso de pruebas de detección del COVID-19 con autorización de uso de emergencia (EUA, por sus siglas en inglés).

Además de las pruebas diagnósticas ofrecidas por las escuelas cuando sea posible, se debería alentar a las personas a que se hagan una prueba en casa o en algún sitio en la comunidad (por ejemplo, en un centro de pruebas o en el consultorio de un proveedor de atención médica) si tienen síntomas o han tenido contacto cercano con alguien con COVID-19. Toda persona que haya obtenido un resultado positivo o tenga síntomas debe seguir las recomendaciones de los CDC sobre aislamiento para quedarse en casa y no asistir a la escuela o programa de ECE. Las personas que han estado en contacto cercano con alguien con COVID-19 deben seguir las recomendaciones de los CDC para hacer la cuarentena, realizarse una prueba de detección y usar una mascarilla bien ajustada. Las recomendaciones para los contactos cercanos dependen del estado de vacunación e historial de infección previa. A aquellas personas que asisten a la escuela o programa de ECE con síntomas o presentan síntomas mientras están en la escuela o programa de ECE se les debería solicitar que usen una mascarilla bien ajustada mientras se encuentran en el edificio; además, se las debe enviar a su casa y alentarlas a que se hagan una prueba de detección si la escuela no ofrece el servicio de realización de pruebas. Las escuelas y programas de ECE pueden considerar ofrecer kits de pruebas para hacerse en casa si una persona llega a la escuela con síntomas de COVID-19 o presenta síntomas durante el día escolar, las cuales se pueden usar en casa o en la escuela, de conformidad con los requisitos de las Enmiendas para la Mejora de Laboratorios Clínicos (CLIA, por sus siglas en inglés).

Pruebas de detección con fines de evaluación

Las pruebas de evaluación sirven para identificar a las personas con COVID-19 sin síntomas ni exposición conocida o presunta de modo que puedan tomarse medidas para prevenir una mayor propagación del COVID-19.

Con niveles altos y medios de COVID-19 en la comunidad, considere implementar la realización de pruebas de evaluación en escuelas y programas de ECE. Mantener la infraestructura de pruebas de evaluación cuando el nivel de COVID-19 en la comunidad es bajo, incluso con un volumen reducido, facilitará la escalada de la realización de pruebas cuando los niveles de COVID-19 en la comunidad sea medios o altos. Las escuelas también pueden considerar implementar la realización de pruebas de evaluación para actividades de alto riesgo como deportes y actividades extracurriculares en lugares cerrados, al regreso de los recesos escolares (por ejemplo, luego de las festividades, las vacaciones de primavera o a principios del año escolar) y para los estudiantes que corren riesgo de enfermarse gravemente a causa del COVID-19, como aquellos que tienen inmunodepresión moderada o grave o afecciones complejas. El tipo de pruebas utilizado puede variar e incluye pruebas para hacerse en casa (autopruebas), pruebas rápidas en el punto de atención , o pruebas de laboratorio. Las escuelas y los programas de ECE que optan por las pruebas para hacerse en casa como pruebas de evaluación deberían garantizar el acceso igualitario y la disponibilidad de las pruebas; establecer sistemas accesibles que garanticen la notificación inmediata de los resultados a la escuela o al programa de ECE; y comunicar a las familias la importancia de quedarse en casa si reciben un resultado positivo. Las estrategias de comunicación deberían tener en cuenta las necesidades de las personas que tienen un dominio limitado del inglés y requieren servicios de idiomas, y de las personas con discapacidades que requieren formatos accesibles.

Para obtener más información acerca de las pruebas, vea Visión general sobre las pruebas de detección del SARS-CoV-2, el virus que causa el COVID-19 y Lo que debe saber acerca de la realización de pruebas de detección del COVID-19 en las escuelas.

La realización de pruebas de evaluación debe llevarse a cabo de manera tal que garantice la capacidad de preservar la confidencialidad de los resultados y resguardar la privacidad. De conformidad con los requisitos legales estatales y la Ley de Derechos de la Familia sobre la Educación y Privacidad (FERPA), las escuelas de kínder a 12.º grado y los programas de ECE deben obtener el consentimiento parental en el caso de los estudiantes menores de edad, y la aprobación/consentimiento de los propios estudiantes, si corresponde.

Programas de "pruebas para quedarse" o Test to Stay

Los programas de pruebas para quedarse o Test to Stay (TTS) son una alternativa a la cuarentena tradicional en casa para los contactos cercanos que no tienen sus vacunas contra el COVID-19 al día. Los programas Test to Stay combinan el rastreo de contactos y la realización de pruebas con mayor frecuencia para que aquellos que han estado expuestos puedan asistir a la escuela de manera presencial. Los CDC siguen recomendando los programas TTS como una estrategia importante que las escuelas deberían considerar para garantizar las clases presenciales. Los CDC aún no han evaluado las estrategias de los programas de TTS en los programas de ECE.

Los estudiantes elegibles y que participan del programa TTS deben usar correctamente una mascarilla bien ajustada, seguir las recomendaciones de pruebas de detección de su escuela y monitorear los síntomas de COVID-19 por 10 días a partir de la fecha del último contacto cercano para reducir el riesgo de propagación del COVID-19. Las escuelas deberían trabajar en coordinación con sus jurisdicciones locales para determinar cuál sería la mejor estrategia de los programas TTS para ellas, con base en su población y nivel de recursos, para reducir el riesgo de transmisión.

División en cohortes

La división en cohortes es una práctica que consiste en mantener a un mismo grupo reducido de personas junto durante todo el día y, al mismo tiempo, limitar el contacto entre las cohortes. En áreas con altos niveles de COVID-19 en la comunidad, esto puede utilizarse para limitar la cantidad de personas que tienen contacto entre sí. Es importante asegurarse de que el uso de la división en cohortes para el aprendizaje esté diseñado para apoyar la inclusión de los estudiantes de inglés como segunda lengua, los estudiantes con discapacidades de conformidad con su Programa de Educación Individualizada (IEP) o planes 504, y de otros estudiantes desfavorecidos, y no para generar segregación. En áreas con altos niveles de COVID-19 en la comunidad, las escuelas y los programas de ECE también pueden desalentar las aglomeraciones en lugares cerrados para reducir el riesgo de propagación del COVID-19.

Mejoras en la ventilación

Las escuelas y los programas de ECE pueden tomar medidas adicionales para aumentar la circulación de aire exterior y mejorar la filtración del aire. Por ejemplo, abrir las puertas y ventanas, siempre que sea seguro hacerlo, incluso en los autobuses escolares y los vehículos de transporte de los programas de ECE, y utilizar purificadores de aire portátiles con filtros HEPA son estrategias que pueden implementarse para mejorar la ventilación. Las escuelas y los programas de ECE también podrían considerar organizar actividades al aire libre, si es posible, cuando el nivel de COVID-19 en la comunidad es alto.

Investigación de casos y rastreo de contactos

Aunque los departamentos de salud no recomiendan realizar la investigación de casos y el rastreo de contactos de forma generalizada como parte de la respuesta ante el COVID-19, pueden ser estrategias útiles en respuesta ante un brote [227 KB, 3 páginas] en una escuela o programa de ECE.. Si se realiza la investigación de casos y el rastreo de contactos en la escuela o entornos de ECE, las investigaciones deberían enfocarse en las personas que comenzaron a tener síntomas o dieron positivo en la prueba de detección del COVID-19 en los últimos 5 días. Las escuelas y los programas de ECE deberían asegurarse de que las personas identificadas con COVID-19 cuenten con la información necesaria acerca del aislamiento y tratamiento. La notificación de contactos cercanos debería enfocarse en aquellos que estuvieron expuestos en los últimos 5 días. Los departamentos de salud pueden colaborar con la investigación de los brotes y ayudar a determinar si es necesario realizar la investigación de casos y el rastreo de contactos.

La investigación de casos y el rastreo de contactos son componentes importantes de los programas de pruebas para quedarse (TTS). Las escuelas que implementan las estrategias de TTS deberían seguir realizando el rastreo de contactos para permitir que aquellas personas identificadas como contactos cercanos y quienes de otra forma deberían hacer cuarentena en casa puedan permanecer en el espacio educativo para recibir clases presenciales.

Las escuelas y los programas que no realizan el rastreo de contactos deberían utilizar otros métodos para informar a las personas que podrían haber tenido contacto cercano con alguien con COVID-19 en el entorno escolar y las medidas que deben tomar para mantenerse a salvo y reducir la transmisión. La notificación oportuna a todos los estudiantes, niños y miembros del personal en un aula, cohorte u otro grupo escolar con una posible exposición podría realizarse a través de una llamada telefónica, un correo electrónico o una carta.

Cuarentena

La cuarentena es una estrategia utilizada para prevenir la transmisión del COVID-19 al mantener a las personas que han tenido contacto cercano con una persona con COVID-19 alejadas del resto. Las recomendaciones para que los contactos cercanos hagan cuarentena, usen mascarillas bien ajustadas y se realicen una prueba de detección variarán según el estado de vacunación y el historial de infección previa por COVID-19. Independientemente del nivel actual de COVID-19 en la comunidad, las personas que han tenido contacto cercano con alguien con COVID-19 deberían seguir las recomendaciones que figuran en la página web Cuarentena y aislamiento por el COVID-19 . También incluye a las escuelas de kínder a 12.º grado y a los entornos de los programas de ECE. Las escuelas de kínder a 12.º grado pueden considerar los programas TTSpara que puedan seguir asistiendo a clases presenciales aquellas personas que de otra forma deberían hacer cuarentena en casa.

En el caso de los niños que todavía no son elegibles para vacunarse contra el COVID-19, que no pueden usar una mascarilla o a quienes les puede resultar difícil usar una mascarilla bien ajustada en forma constante, lo más seguro es extender la cuarentena hasta el final del día 10. Para obtener más información, consulte Aislamiento y cuarentena en programas de atención y educación de la primera infancia (ECE).

Consideraciones para las actividades de alto riesgo

Debido a la intensa exhalación adicional que se produce durante la actividad física, algunos deportes pueden aumentar el riesgo de contagio y propagación del virus que causa el COVID-19 para los jugadores, entrenadores y las demás personas. Los deportes de contacto cercano y los que se practican en espacios cerrados son particularmente riesgosos. Podría existir un riesgo similar en otras actividades extracurriculares, como al tocar en una banda, cantar en un coro, hacer teatro y participar de los clubes escolares que se reúnen en interiores y suponen más exhalación de aire. Con todos los niveles de COVID-19 en la comunidad, las escuelas y los programas de ECE también pueden considerar implementar la realización de pruebas de evaluación para actividades de alto riesgo como deportes y actividades extracurriculares en lugares cerrados. Las escuelas y los programas de ECE pueden considerar suspender temporalmente estas actividades para controlar un brote asociado a una escuela o programa, o durante los periodos con niveles altos de COVD-19 en la comunidad. Los programas de ECE también pueden considerar implementar estrategias de prevención estratificadas, como el uso de mascarillas cuando hay contacto cercano, por ejemplo, al darles de comer o cambiarles los pañales a los bebés y niños pequeños.

Consideraciones para residencias o habitaciones en escuelas de kínder a 12.º grado o guarderías con estadía nocturna

Si bien los alojamientos compartidos —como residencias o habitaciones en escuelas de kínder a 12.º grado o guarderías con estadía nocturna— son entornos grupales, se los considera entornos grupales de menor riesgo ya que la probabilidad de sufrir resultados graves de salud (como hospitalizaciones y muerte) es más baja en niños y adultos jóvenes. Por consiguiente, los CDC recomiendan que los establecimientos con alojamiento compartido sigan las guías para la población general sobre aislamiento y cuarentena, y otras recomendaciones según los niveles de COVID-19 en la comunidad.

En circunstancias específicas en las que la población estudiantil podría correr riesgo de enfermarse gravemente a causa del COVID-19, las escuelas podrían optar por seguir la guía sobre aislamiento y cuarentena para entornos grupales de alto riesgo, la cual recomienda periodos de 10 días tanto para el aislamiento como para la cuarentena. Las escuelas y los programas de ECE deberían sopesar los posibles beneficios de seguir esa guía con el impacto que estas medidas podrían tener en el bienestar de los estudiantes, como su capacidad de participar en las clases presenciales, acceder al servicio de comidas o interactuar a nivel social.

Consideraciones para priorizar las estrategias

Las escuelas y los programas de ECE, con la ayuda de los departamentos de salud locales, deberían tener en cuenta el contexto local al seleccionar las estrategias para priorizar su implementación. Las escuelas deben ponderar el riesgo de COVID-19 con los resultados educativos, sociales y de salud mental a la hora de decidir qué estrategias de prevención implementar. Otros factores a tener en cuenta incluyen:

  • Edad de la población: deberían considerarse especialmente las estrategias de prevención estratificadas que sean las más adecuadas para los niños pequeños. Por ejemplo, la mayoría de los niños que participan en los programas de ECE aún no son elegibles para vacunarse. Además, a los niños pequeños puede resultarles difícil usar una mascarilla bien ajustada de manera correcta y en forma constante, y los niños menores de 2 años no deberían usar mascarillas. Por tal motivo, deberían considerarse primero otras estrategias de prevención estratificadas, como alentar la vacunación entre el personal y las demás personas que tienen contacto con los niños pequeños, mejorar la ventilación, dividir en cohortes y evitar los espacios concurridos.
  • Disponibilidad de recursos: la disponibilidad de recursos, como la financiación, el personal o los materiales de prueba, varía en cada comunidad. Por ejemplo, en algunas escuelas o programas de ECE puede faltar personal para dirigir la escuela, o pruebas o recursos para optimizar la ventilación y mejorar la calidad del aire. Las escuelas o programas de ECE pueden optar por implementar otras estrategias en su lugar, reservar estas estrategias para responder ante un brote, o implementarlas cuando otras estrategias no sean adecuadas. También pueden optar por destinar los recursos a determinados sitios de riesgo dentro de la escuela o el programa de ECE (como recomendar el uso de mascarillas y la realización de pruebas de detección en un aula en la que se haya diagnosticado recientemente un caso de COVID-19). Las escuelas y los programas de ECE deberían trabajar con las agencias locales, estatales y federales para identificar más recursos [172KB, 2 páginas] a fin de implementar estrategias, incluidos aquellos que son proporcionados para las escuelas y programas de ECE a través del Plan de Rescate Estadounidense.
  • Comunidades alcanzadas: la viabilidad y la aceptabilidad de ciertas medidas preventivas pueden variar dentro de la comunidad. Las escuelas y los programas de ECE pueden seleccionar las estrategias de prevención tras consultar con sus respectivas comunidades.
  • Capacidad de atención médica pediátrica: las escuelas y los programas de ECE deberían trabajar en forma conjunta con los departamentos de salud locales para estar al día con la evidencia científica más reciente sobre el COVID-19, su impacto en el sistema hospitalario y de atención médica local, y cualquier cambio en las estrategias de prevención recomendadas. Aunque los niños corren menor riesgo de enfermarse gravemente a causa del COVID-19, algunos niños pueden ser hospitalizados a causa de la infección. Cuando las escuelas y programas de ECE están considerando implementar más estrategias de prevención cuando el nivel de COVID-19 en la comunidad es alto, las escuelas y los programas de ECE pueden evaluar hasta qué punto los estudiantes o miembros del personal corren riesgo de enfermarse gravemente a causa del COVID-19 o tienen miembros de la familia que corren riesgo de enfermarse gravemente a causa del COVID-19.
  • Equidad: la equidad debería tenerse en cuenta en todas las decisiones, tanto a nivel individual como escolar​​​​​​​. Se debe tener especial cuidado para que las decisiones relacionadas con las estrategias de prevención estratificadas y las opciones de aprendizaje no afecten de manera desproporcionada a ningún grupo de personas. Por ejemplo, al nivel de los departamentos de salud y las escuelas o programas de ECE, las decisiones para implementar estrategias como las pruebas de evaluación y el rastreo de contactos deberían tomarse de manera tal que todas las personas dentro del distrito y la comunidad puedan acceder a los mismos recursos.
  • Estudiantes con discapacidades: las leyes federales y estatales de discapacidad exigen un enfoque personalizado para trabajar con niños y jóvenes con discapacidades que concuerde con el IEP, el plan de la Sección 504 o el plan individualizado de servicios familiares (IFSP, por sus siglas en inglés). Se deben hacer modificaciones razonables, cuando sea necesario, para asegurarse de que todos los estudiantes con discapacidades puedan acceder a las clases presenciales. Las autoridades deberían considerar estrategias de prevención adicionales que se adapten a las necesidades de salud y seguridad de los estudiantes con discapacidades para proteger sus derechos civiles y el acceso igualitario de forma segura a las clases presenciales. Las escuelas y los programas de ECE también deberían tener en cuenta las necesidades de las personas que corren riesgo de enfermarse gravemente a causa del COVID-19 o que tienen familiares con riesgo de enfermarse gravemente a causa del COVID-19. Algunos estudiantes pueden necesitar medidas de protección adicionales para garantizar su seguridad dentro del aula. Además, las personas que pasan tiempo en espacios cerrados junto con personas con riesgo de enfermarse gravemente a causa del COVID-19 deberían considerar tomar precauciones adicionales (por ejemplo, usar mascarilla) incluso cuando el nivel de COVID-19 en la comunidad no es alto. Los distritos escolares, las escuelas, los programas de ECE y las aulas pueden optar por implementar el uso obligatorio de mascarillas con cualquier nivel de COVID-19 en la comunidad según las necesidades de su comunidad, y tener en cuenta especialmente a quienes estas estrategias de prevención les proporcionan una protección esencial para poder asistir a las clases presenciales. El Departamento de Educación de los EE. UU. ofrece guías y recursos destinados a escuelas y programas de ECE para que los estudiantes con discapacidades sigan recibiendo los servicios y el apoyo correspondiente a fin de que puedan tener una experiencia de educación presencial exitosa.