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Actualización importante: establecimientos de atención médica
Los CDC han actualizado algunas de las formas de operar los sistemas de atención médica de manera efectiva en respuesta a la vacunación contra el COVID-19. Conozca más
Para tener la máxima protección contra la variante delta y evitar contagiar a los demás, vacúnese lo antes posible y use una mascarilla en público si se encuentra en espacios cerrados en un área con transmisión sustancial o alta.
ACTUALIZACIÓN
Dada la nueva evidencia sobre la variante B.1.617.2 (Delta), los CDC actualizaron la guía para personas totalmente vacunadas. Los CDC recomiendan el uso universal de mascarillas en espacios cerrados por parte de todos los maestros, miembros del personal, estudiantes y visitantes de escuelas de kínder a 12.º grado, independientemente de su estado de vacunación. Los niños deberían retomar las clases presenciales a tiempo completo en otoño con la implementación de estrategias de prevención estratificadas.
ACTUALIZACIÓN
La Casa Blanca anunció que todos los viajeros internacionales que ingresan a los Estados Unidos deberán estar vacunados y este requisito comenzará a regir a partir del 8 de noviembre de 2021. Para poder ingresar a los Estados Unidos, se aceptarán las vacunas aprobadas o autorizadas por la FDA y las vacunas incluidas en la lista de uso de emergencia de la OMS. Hay más información disponible aquí

Seguridad de las vacunas contra el COVID-19

Seguridad de las vacunas contra el COVID-19
Actualizado el 18 de oct. del 2021

Lo que necesita saber

  • Las vacunas contra el COVID-19 son seguras y efectivas.
  • Millones de personas en los Estados Unidos se vacunaron contra el COVID-19 bajo el monitoreo de seguridad más exigente en la historia de los Estados Unidos.
  • Los CDC recomiendan que se vacune contra el COVID-19 lo antes posible.
  • Si está totalmente vacunado, puede reanudar las actividades que hacía antes de la pandemia. Obtenga más información sobre lo que podrá hacer cuando haya recibido la vacuna completa.

Millones de personas se han vacunado sin riesgos de seguridad contra el COVID-19

Desde el 14 de diciembre del 2020 hasta el 18 de octubre del 2021 se han administrado más de 408 millones de dosis de la vacuna contra el COVID-19 en los Estados Unidos.

Las vacunas contra el COVID-19 son seguras y efectivas. Las vacunas contra el COVID-19 fueron evaluadas en varios miles de participantes de ensayos clínicos. Las vacunas cumplieron los rigurosos estándares científicos de seguridad, efectividad y calidad de fabricación de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) necesarios para respaldar la aprobación o autorización de una vacuna.

Millones de personas en los Estados Unidos han recibido la vacuna contra el COVID-19 desde que la FDA autorizó su uso de emergencia. Estas vacunas se han sometido y continuarán siendo sometidas al monitoreo de seguridad más intensivo en la historia de los EE. UU. Este monitoreo incluye el uso de los sistemas de monitoreo de seguridad ya establecidos además de otros nuevos ícono de pdf[PDF - 83 KB] para garantizar que las vacunas contra el COVID-19 sean seguras.

Los resultados son alentadores

Los resultados de las iniciativas de seguimiento de la seguridad de las vacunas son alentadores.​​​​​​​ Algunas personas no sufren efectos secundarios. Otras notificaron efectos secundarios comunes posteriores a la vacunación contra el COVID-19, como

  • hinchazón, enrojecimiento y dolor en el lugar de la inyección
  • fiebre
  • dolor de cabeza
  • cansancio
  • dolor muscular
  • escalofríos
  • náuseas

Los problemas graves de seguridad son poco frecuentes

Hasta la fecha, los sistemas implementados para monitorear la seguridad de las vacunas han detectado solo dos tipos de problemas de salud graves después de la vacunación, ambos poco frecuentes. Estos son la anafilaxia y el síndrome de trombosis-trombocitopenia (TTS, por sus siglas en inglés) después de recibir la vacuna contra el COVID-19 de J&J/Janssen.

Anafilaxia

Una cantidad reducida de personas ha tenido una reacción alérgica grave (denominada "anafilaxia") después de vacunarse, pero esto es muy poco frecuente. La anafilaxia puede ocurrir después de recibir cualquier vacuna. Si sucede, los proveedores de los centros de vacunación tienen medicamentos disponibles para tratar de manera inmediata y efectiva la reacción.

Después de que se vacune contra el COVID-19 le pedirán que permanezca en el centro por 15 a 30 minutos en observación en caso de que tenga una reacción alérgica grave y necesite tratamiento de inmediato.

Síndrome de trombosis-trombocitopenia (TTS) después de recibir la vacuna contra el COVID-19 de J&J/Janssen

Después de recibir la vacuna contra el COVID-19 de J&J/Janssen, existe el riesgo de que se produzca una reacción adversa poco frecuente pero grave: la formación de coágulos sanguíneos junto con niveles bajos de plaquetas (síndrome de trombosis-trombocitopenia o TTS). Las mujeres menores de 50 años de edad en particular deberían ser conscientes de que tienen un mayor riesgo de padecer este evento adverso poco frecuente. Existen otras vacunas contra el COVID-19 disponibles para las que no se ha observado este riesgo.

Este evento adverso es poco frecuente, con un índice de 7 por cada 1 millón de mujeres vacunadas de entre 18 y 49 años de edad. En el caso de las mujeres de 50 años de edad o más y los hombres de todas las edades, este evento adverso es incluso menos frecuente.

Se han notificado casos de miocarditis y pericarditis en adolescentes y adultos jóvenes con más frecuencia después de recibir la segunda dosis que después de la primera dosis de una de las dos vacunas de ARNm contra el COVID-19, es decir, la de Pfizer-BioNTech o la de Moderna. Los informes son poco frecuentes, y los beneficios conocidos y potenciales de la vacunación contra el COVID-19 superan los riesgos conocidos y potenciales, incluido el posible riesgo de miocarditis o pericarditis​​​​​​​.

Los efectos secundarios a largo plazo son poco probables

Es muy poco probable que después de recibir cualquier vacuna, incluida la vacuna contra el COVID-19, se produzcan efectos secundarios graves que causen un problema de salud a largo plazo. El monitoreo de la vacunación ha demostrado históricamente que los efectos secundarios generalmente ocurren dentro de las seis semanas posteriores a la administración de la vacuna. Por este motivo, la FDA exigió que cada una de las vacunas autorizadas contra el COVID-19 fuera estudiada por al menos dos meses (ocho semanas) luego de administrar la dosis final. Millones de personas recibieron las vacunas contra el COVID-19 y no se detectaron efectos secundarios a largo plazo.

Los CDC continúan monitoreando de cerca la seguridad de las vacunas contra el COVID-19. Si los científicos encuentran una conexión entre un problema de seguridad y una vacuna, la FDA y el fabricante de la vacuna trabajarán para encontrar una solución apropiada para abordar el problema de seguridad (por ejemplo, un problema con un lote específico, un problema de fabricación o la vacuna en cuestión).

¿Tuvo algún efecto secundario después de vacunarse contra el COVID-19?

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