Síndrome inflamatorio multisistémico en niños (MIS-C): información para proveedores de atención médica sobre cómo hablar con las familias y cuidadores

Puntos clave

Contexto

Se realizaron encuestas y entrevistas exhaustivas con una muestra de proveedores de atención médica en el otoño del 2020 y la primavera del 2021 para determinar las preguntas y necesidades de recursos clave de los proveedores de atención médica relacionadas con el MIS-C. La muestra incluyó médicos, personal profesional de enfermería y asistentes médicos que trabajaban en entornos ambulatorios (atención primaria y atención de urgencias) u hospitalarios (atención de emergencias y de pacientes hospitalizados). Las preguntas clave de interés para proveedores de atención médica incluyeron:

  • ¿Cómo hablar del riesgo del MIS-C con los pacientes y las familias?
  • ¿Qué datos epidemiológicos están disponibles acerca del MIS-C?
  • ¿Cuáles son los signos y síntomas que indican la presencia del MIS-C?
  • ¿Cuál es el manejo clínico del MIS-C?
  • ¿Cuál es el pronóstico de las personas diagnosticadas con MIS-C?
  • ¿Qué atención de seguimiento se requiere?

Acerca del MIS-C

El MIS-C es una complicación poco frecuente pero grave asociada al SARS-CoV-2, el virus que causa el COVID-19. El MIS-C se presenta en niños, adolescentes y adultos jóvenes, y se caracteriza por la inflamación de múltiples sistemas orgánicos.

Factores de riesgo

  • El principal factor de riesgo para presentar MIS-C es infectarse por SARS-CoV-2, el virus que causa el COVID-19.
  • Los síntomas del MIS-C suelen aparecer 2 a 6 semanas después de la infección, y es frecuente que los niños con MIS-C hayan tenido pocos o ningún síntoma de COVID-19.
  • La mayoría de los niños con MIS-C no tiene ninguna afección subyacente notificada, pero entre los niños con MIS-C que sí informan tener una afección subyacente, la obesidad es la más frecuente.

Incidencia

  • Hay estudios que notificaron que el MIS-C se ha presentado en 1 de aproximadamente 3 000ícono de sitio externo a 4 000ícono de sitio externo niños y adolescentes infectados por el SARS-CoV-2.
  • En los Estados Unidos, la incidencia del MIS-C fue mayor entre grupos raciales y étnicos de niños y adolescentes desproporcionadamente afectados, entre ellos niños y adolescentes de raza negra no hispanos e hispanos o latinos. Consulte el Rastreador de datos del COVID de los CDC.
  • Durante la pandemia de COVID-19, las tendencias de casos de MIS-C generalmente siguieron las tendencias de los casos de COVID-19 notificados diariamente a lo largo del tiempo. Por lo general, los puntos máximos de casos de MIS-C se registraron luego de puntos máximos de casos de COVID-19 con una diferencia de aproximadamente un mes.

Síntomas

  • Además de la fiebre, los niños con MIS-C suelen presentar dolor abdominal, vómitos, diarrea, sarpullido, conjuntivitis e hipotensión.
  • Los niños deben ser evaluados por un proveedor médico de inmediato si aparecen estos síntomas, especialmente aquellos niños que tuvieron COVID-19, o que estuvieron expuestos a alguien con COVID-19, en las 2-6 semanas previas.

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Durante la hospitalización

Luego de diagnosticar a un niño con MIS-C, probablemente sea hospitalizado y reciba cuidados de distintos especialistas. Algunos niños necesitarán recibir tratamiento en la unidad de cuidados intensivos (UCI) para monitorear de cerca los síntomas.

Curso hospitalario

  • A menudo, múltiples especialistas en pediatría (p. ej., cardiólogos, especialistas en cuidados intensivos, hematólogos, especialistas en enfermedades infecciosas y reumatólogos) participan en el manejo del MIS-C.
  • A los niños con MIS-C se les realizan análisis de sangre que identifican los marcadores de inflamación; por lo general, estas pruebas se repiten varias veces para asegurar la respuesta al tratamiento.
  • Algunos niños requieren asistencia respiratoria y de presión arterial durante su estadía en la UCI.
  • Es probable que a los niños con MIS-C se les realice al menos un ecocardiograma durante su hospitalización, y la evidencia de inflamación que involucra el corazón es común en el ecocardiograma y/o análisis de sangre.

Tratamiento

  • El tratamiento del MIS-C continúa evolucionando e incluye atender las necesidades médicas de cada paciente (como el manejo del shock), además del uso de medicamentos que modifican el sistema inmunitario.
  • Por lo general, el manejo clínico incluirá inmunoglobulina intravenosa (IVIG), esteroides u otros medicamentos que disminuyen la inflamación y afectan el sistema inmunitario.
  • El manejo del MIS-C también suele incluir medicamentos que reducen el riesgo de desarrollar coágulos sanguíneos.​​​​​​​

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Seguimiento y efectos a largo plazo

Por lo general, los especialistas monitorearán a los niños que han tenido MIS-C antes de que puedan reanudar ciertas actividades, como las prácticas deportivas.

Atención posterior a la hospitalización

  • La evaluación y las pruebas posteriores a la hospitalización se basan en la presentación y el curso clínico de cada niño con MIS-C.
  • En general, se recomienda el seguimiento de cardiología pediátrica, y a la mayoría de los niños se les realizará un ecocardiograma de seguimiento después de la hospitalización por MIS-C.
  • Se recomienda el seguimiento de reumatología pediátrica si el niño recibió esteroides o inmunomoduladores durante la hospitalización.​​​​​​​
  • Es importante hacer un seguimiento con el proveedor de atención médica primaria del niño.
  • Debería entablarse una conversación entre el paciente, sus tutores legales y el equipo clínico o un especialista para orientar las decisiones acerca de la vacunación contra el COVID-19 después del MIS-C.

Restricción de actividades

  • Por lo general, se limitan el ejercicio y la actividad extenuante hasta que un cardiólogo los autorice, lo que puede demorar varios meses.

Resultados a largo plazo

  • La mayoría de los pacientes con MIS-C han tenido buenos resultados sin secuelas significativas un año después del diagnóstico.​​​​​​​
  • Se están realizando estudios que evalúan los efectos a largo plazo del MIS-C.
  • Los datos limitados disponibles muestran que los marcadores inflamatorios elevados disminuirán a un rango normal y los hallazgos anormales en ecocardiogramas se resolverán 1 a 4 semanas después de la hospitalización en la mayoría de los pacientes.​​​​​​​
  • La mayoría de las complicaciones de órganos específicos se resuelven al cabo de 6 meses; las complicaciones que persisten a los 6 meses incluyen fatiga muscular, anomalías en el examen neurológico, ansiedad y dificultades emocionales.
  • En el caso de los pacientes que sí experimentan síntomas persistentes, los proveedores de atención médica pueden obtener más información acerca de los efectos a largo plazo del COVID-19.
Esta página fue revisada el 14 de diciembre del 2021