Preguntas frecuentes sobre la influenza: temporada 2021-2022

Novedades para 2021-2022

Hay algunas cosas diferentes para la temporada de influenza (gripe) 2021-2022, entre ellas:

  • La composición de las vacunas contra la influenza se ha actualizado.
  • Todas las vacunas contra la influenza serán tetravalentes (cuatro componentes), lo que significa que estarán diseñadas para brindar protección contra cuatro virus diferentes de la influenza. Para obtener más información: Vacuna tetravalente contra la influenza | CDC.
  • Se ha modificado la licencia de una de las vacunas contra la influenza. Flucelvax Quadrivalent ahora está aprobada para personas de 2 años o más.
  • Las vacunas contra la influenza y las vacunas contra el COVID-19 pueden aplicarse al mismo tiempo.
  • Hay guías más detalladas disponibles sobre el momento recomendado para vacunarse contra la influenza para algunos grupos.
  • Se actualizaron las guías con respecto a las contraindicaciones y precauciones para el uso de dos vacunas contra la influenza: Flucevax Quadrivalent y Flublok Quadrivalent.

La vacuna contra la influenza

Se recomienda la vacunación anual contra la influenza para todas las personas de 6 meses o más, con algunas excepciones.

Existen diferentes tipos de virus de la influenza que están en constante cambio. La composición de las vacunas contra la influenza para los EE. UU. se revisa todos los años y se actualiza, según corresponda, para que coincida con los virus de la influenza en circulación. Esta temporada, todas las vacunas contra la influenza estarán diseñadas para proteger contra los cuatro virus que las investigaciones indican serán los más comunes. Cada año, el Comité Asesor sobre Vacunas y Productos Biológicos Relacionados (VRBPAC, por sus siglas en inglés) de la Administración de Alimentos y Medicamentos recomienda la composición de la vacuna contra la influenza para las vacunas contra la influenza para los EE. UU.

Para 2021-2022, se recomendó el uso de vacunas contra la influenza a base de huevos, a base de células y recombinantes como se indica a continuación:

Recomendaciones de composición para las vacunas a base de huevos:

  • un virus tipo A/Victoria/2570/2019 (H1N1) pdm09
  • un virus tipo A/Cambodia/e0826360/2020 (H3N2)
  • un virus tipo B/Washington/02/2019 (linaje B/Victoria)
  • un virus tipo B/Phuket/3073/2013 (linaje B/Yamagata)

Recomendaciones de composición para las vacunas a base de células o recombinantes:

  • un virus tipo A/Wisconsin/588/2019 (H1N1) pdm09
  • un virus tipo A/Cambodia/e0826360/2020 (H3N2)
  • un virus tipo B/Washington/02/2019 (linaje B/Victoria)
  • un virus tipo B/Phuket/3073/2013 (linaje B/Yamagata)

Estas recomendaciones incluyen dos actualizaciones con respecto a las vacunas contra la influenza de 2020-2021 para los EE. UU. Se actualizaron los componentes de virus tanto de la vacuna contra la influenza A(H1N1) como de la vacuna contra la influenza A(H3N2). Con respecto a la recomendación de la vacuna contra la influenza para el hemisferio sur, esta recomendación representa una sola actualización y corresponde al componente A(H3N2) de la influenza.

Para más información, visite Vacuna contra la influenza para la temporada 2021-2022 | FDAícono de sitio externo

Todas las vacunas contra la influenza disponibles en los Estados Unidos en esta temporada de influenza son tetravalentes (tienen cuatro componentes) y están diseñadas para proteger contra los cuatro virus de la influenza que las investigaciones indican que se van a propagar con mayor facilidad y causar enfermedades entre las personas en la próxima temporada de influenza. Como Centro de Colaboración de la Organización Mundial de la Salud (OMS), los CDC realizan tareas de vigilancia todo el año de los virus de la influenza en circulación, y utilizan estos y otros datos para evaluar el riesgo para la población y recomendar los virus para incluir en la producción de vacunas, tanto para el hemisferio sur como para el hemisferio norte. Los virus cambian constantemente y, con base en los datos disponibles sobre los cambios actuales en los virus, los expertos en influenza de los CDC prevén que los virus de la influenza que circularán esta temporada podrían tener pequeños cambios en relación con cada uno de los cuatro componentes virales principales utilizados en la vacuna. A pesar de estos cambios, se espera que la vacuna contra la influenza igual aporte una buena protección contra la mayoría de los virus de la influenza que probablemente circulen en los Estados Unidos en la próxima temporada de influenza. Como los cambios en los virus de la influenza son rápidos, algunos de ellos pueden reducir la similitud entre los virus que circulan y alguno de los cuatro componentes de la vacuna. La similitud entre los cuatro componentes de la vacuna y los virus de la influenza que circularon en temporadas anteriores es solo uno de varios tipos de datos utilizados para elaborar las recomendaciones para la composición de las vacunas contra la influenza. Otros datos incluyen la medida y ubicación de la circulación del virus de la influenza y el nivel de inmunidad en la población que logró la vacuna de la temporada anterior contra los virus de la influenza que circularon recientemente. Los CDC analizan de manera constante la composición de las vacunas contra la influenza, y sugieren actualizaciones cuando es necesario para mantenerse al día con los virus de la influenza más recientes. A veces, las actualizaciones a la composición de la vacuna contra la influenza son mejoras menores e incrementales. Otras veces pueden representar cambios más importantes cuyo objetivo es propiciar una protección óptima contra los virus de la influenza que evolucionaron para evadir la inmunidad actual de las personas.

Por lo general, las actualizaciones a la composición de las vacunas para el hemisferio sur no deberían interpretarse como un una falta de coincidencia de la composición de las vacunas contra la influenza del hemisferio norte con respecto a los virus en circulación. En cada hemisferio, la temporada de influenza se produce en diferentes momentos. Por lo general, la temporada de influenza se extiende desde octubre hasta mayo en el hemisferio norte, y de abril a septiembre en el hemisferio sur. La decisión sobre la composición de las vacunas contra la influenza se debe tomar meses antes del inicio de la temporada de influenza en cada hemisferio, de manera que se puedan producir las vacunas contra la influenza para que estén disponibles a tiempo para la temporada. Como los virus de la influenza cambian siempre, puede haber diferentes virus de la influenza que circulan en las diferentes zonas geográficas del mundo en diferentes momentos del año. Como resultado, se hacen recomendaciones diferentes para las vacunas contra la influenza producidas en los hemisferios norte y sur, con base en los datos disponibles al momento en que se publican las recomendaciones para la composición de las vacunas. Las vacunas para cada hemisferio se optimizan para proteger contra los virus de la influenza que, según los investigadores, circularán durante la próxima temporada de influenza en cada hemisferio.

Hay varias formulaciones de la vacuna contra la influenza aprobadas para su uso en personas de 65 años de edad o más, entre ellas dos vacunas contra la influenza "mejoradas": la vacuna contra la influenza en dosis alta y la vacuna contra la influenza con coadyuvante, ambas diseñadas para generar una respuesta inmunitaria más potente en personas de 65 años de edad o más. Además, un estudio recienteícono de sitio externo demostró que la vacuna recombinante contra la influenza puede producir una respuesta inmunitaria más potente en personas de 65 años de edad o más. Además, hay vacunas contra la influenza en dosis estándar que pueden usarse en personas de 65 años de edad o más. Es importante destacar que los CDC no recomiendan preferentemente una vacuna contra la influenza por sobre otra, y que no se debe postergar la vacunación por esperar una determinada vacuna cuando hay otra vacuna aprobada para su uso en personas de 65 años de edad o más.

Los CDC recomiendan el uso de cualquier vacuna contra la influenza aprobada según la edad durante la temporada de influenza 2021-2022, entre ellas la vacuna inactivada contra la influenzala vacuna contra la influenza en dosis altala vacuna contra la influenza con coadyuvante, la vacuna recombinante contra la influenza y la vacuna contra la influenza en atomizador nasal. No se debe postergar la vacunación por esperar una determinada vacuna cuando hay otra vacuna disponible acorde a la edad.

Los CDC realizan campañas educativas anuales para generar conciencia acerca de la importancia de vacunarse contra la influenza. Para la temporada 2021-2022, los CDC continuarán destacando la importancia de vacunarse contra la influenza a principios de septiembre y durante toda la temporada de influenza. La agencia llevará a cabo iniciativas de comunicación dirigidas a grupos específicos de personas con mayor riesgo de presentar complicaciones graves a causa de la influenza. Las siguientes son algunas de las estrategias de comunicación para los proveedores y el público:

  • Actividades de asistencia social y educativa organizadas por los CDC a través de redes sociales, conferencias de prensa, mensajes destacados en páginas web, giras de radio, editoriales en medios gráficos y otras publicaciones
  • Iniciativas educativas especiales y una campaña digital para informar a la población en general, a las personas con afecciones subyacentes y al público afroamericano e hispano acerca de la importancia de la vacunación contra la influenza, y
  • Sitios web sobre vacunación actualizados para el público y los proveedores que resalten las precauciones de seguridad implementadas en los establecimientos de atención médica durante la pandemia del COVID-19.

Además, como parte de su nuevo programa Trabajar juntos por la igualdad de acceso a las vacunas, los CDC otorgan más de $150 millones en financiación para apoyar a socios nacionales, estatales, locales y comunitarios que trabajan para aumentar la confianza en las vacunas contra el COVID-19 y la influenza entre adultos de grupos de minorías raciales y étnicas

Si no tiene ningún profesional de atención médica al que consulte regularmente, las vacunas contra la influenza también están disponibles en otros lugares, como los departamentos de salud y las farmacias.

Por lo general, septiembre y octubre son buenos momentos para vacunarse. Lo ideal, es vacunarse a fines de octubre. Los adultos, especialmente los mayores de 65 años, no deberían vacunarse antes (en julio o agosto) porque la protección en este grupo puede disminuir con el paso del tiempo. Los niños pueden vacunarse apenas la vacuna esté disponible, incluso si es en julio o agosto.  Algunos niños necesitan dos dosis.  Para estos casos se recomienda recibir la primera dosis tan pronto como la vacuna esté disponible, ya que la segunda dosis debe ser administrada al menos 4 semanas luego de la primera.  También se puede considerar la vacunación temprana para las personas que están en el tercer trimestre de embarazo, ya que esto puede ayudar a proteger a sus bebés durante los primeros meses de vida (cuando son demasiado pequeños como para ser vacunados).

Actividad de la influenza

Los virus de la influenza están cambiando constantemente por lo que no es inusual que cada año aparezcan nuevos virus de influenza. En la sección cómo cambian los virus de influenza, puede encontrar más información.

Es difícil predecir el momento específico en que comienza la actividad de la influenza y puede variar en diferentes partes del país, de una temporada a otra. La menor inmunidad poblacional debido a la falta de actividad del virus de la influenza desde marzo del 2020 podría generar una temporada de influenza más temprana y posiblemente más grave.

No. No debería esperar a que la actividad de la influenza aumente o sea alta en su comunidad para vacunarse contra la influenza. Por lo general, en septiembre y octubre es un buen momento para vacunarse y lo ideal sería que todos se vacunaran antes de fines de octubre. Aunque la actividad de la influenza puede ser baja en su comunidad ahora, podría comenzar a aumentar en cualquier momento. Recuerde que, después de vacunarse, su cuerpo tarda unas dos semanas en crear anticuerpos que lo protejan de la influenza. Lo ideal sería vacunarse contra la influenza antes de fines de octubre.

Cobertura de la vacuna contra la influenza

CDC’s Weekly Flu Vaccination Dashboard provides preliminary, within-season, weekly influenza vaccination data which will be updated during the season as more data become available. Visite la tabla de vacunación nacional contra la influenza para obtener más información.

La tabla semanal de vacunación nacional contra la influenza de los CDC brinda datos preliminares de vacunación semanal contra la influenza durante la temporada, así como estimaciones de cobertura, durante la temporada de influenza 2021-2022. Estos datos se actualizarán de forma semanal o mensual, dependiendo de la fuente de datos. Todos los datos son preliminares y se actualizarán durante la temporada a medida que haya más datos disponibles.

​​​​​​​La cobertura de vacunación contra la influenza en niños se evalúa a través de la Encuesta Nacional de Vacunación contra la Influenza (NIS-Flu), la cual proporciona estimaciones semanales de la cobertura de vacunación contra la influenza en niños de 6 meses a 17 años de edad. La NIS-Flu es una encuesta telefónica nacional que se realiza llamando al azar a números de teléfonos celulares de casas de familia (octubre-junio). Encontrará más información disponible acerca de los métodos de la NIS-Flu y las estimaciones de la temporada 2019-2020 en FluVaxView. Visite CDC’s Weekly Flu Vaccination Dashboard para obtener más información.

Flu vaccination coverage estimates among pregnant people are available via CDC’s Weekly Flu Vaccination Dashboard. These estimates are based on electronic health record (EHR) data from the el proyecto Vaccine Safety Datalink (VSD), a collaboration between CDC's Immunization Safety Office and nine integrated health care organizations. Cabe señalar que, dado que estas estimaciones se basan en los datos de nueve sistemas integrados de atención médica, podrían no representar a todas las personas embarazadas de los EE. UU.

CDC is tracking the number of flu vaccines administered at pharmacies and doctor’s offices by utilizing new sources of vaccination data, including IQVIAícono de sitio externo data for vaccinations administered in retail pharmacies (e.g., chain, mass merchandise, food stores, and independent pharmacies) and doctors' offices. Visite CDC’s Weekly Flu Vaccination Dashboard para obtener más información.

CDC’s Weekly Flu Vaccination Dashboard provides preliminary, within-season, weekly influenza vaccination data which will be updated during the season as more data become available. Visite la tabla de vacunación nacional contra la influenza para obtener más información.

Cada temporada de influenza desde 2009-2010, los CDC han estimado la cobertura de vacunación anual contra la influenza en los Estados Unidos a través de datos de varias encuestas representativas a nivel nacional: el sistema de vigilancia de factores de riesgo en el comportamiento (BRFSS), la Encuesta Nacional sobre Salud (NHIS, por sus siglas en inglés), y la Encuesta Nacional de Vacunación contra la Influenza (NIS-Flu). También se utilizan encuestas de panel por Internet de adultos, personal de atención médica y personas embarazadas para tal fin.

Haga clic aquí para conocer las estimaciones de cobertura de vacunación de la última temporada de influenza. Los CDC seguirán proporcionando estimaciones de finales de temporada sobre la cobertura de vacunación contra la influenza a partir de estas fuentes de datos.

CDC’s Weekly Flu Vaccination Dashboard, provides preliminary, within-season, weekly influenza vaccination data which will be updated during the season as more data become available. Visite la tabla de vacunación nacional contra la influenza para obtener más información. CDC continues to explore other sources of data to provide national and jurisdiction level vaccination data.

La influenza estacional y el COVID-19

Tanto la influenza como el COVID-19 son enfermedades respiratorias contagiosas, pero causadas por virus diferentes. El COVID-19 es causado por la infección por un coronavirus (llamado SARS-CoV-2) y la influenza estacional (que suele llamarse directamente "influenza") es causada por la infección por uno de los tantos virus de la influenza que se propagan todos los años entre las personas.

Como algunos síntomas de la influenza y el COVID-19 son similares, es posible que las personas deban realizarse una prueba de detección para saber qué virus es el causante de la enfermedad. Las personas pueden infectarse por el virus de la influenza y por el virus que causa el COVID-19 al mismo tiempo. Al parecer, en términos generales, el COVID-19 se propaga más fácilmente que la influenza y causa enfermedades más graves en ciertas personas. En comparación con las personas con infecciones por la influenza, las personas con COVID-19 contagian por más tiempo y la aparición de los síntomas tarda más. Esta página de preguntas frecuentes compara el COVID-19 con la influenza, con base en la mejor información disponible a la fecha.

Si bien no es posible determinar con certeza qué sucederá en otoño e invierno, los CDC consideran que es probable que circulen al mismo tiempo tanto los virus de la influenza como el virus que causa el COVID-19. El hecho de flexibilizar las medidas de mitigación del COVID-19 (como las órdenes de quedarse en casa o los mandatos de uso obligatorio de mascarillas) puede generar un aumento de la actividad de la influenza durante la próxima temporada de influenza 2021-2022. Otros virus respiratorios, como el virus respiratorio sincitial (RSV, por sus siglas en inglés) y los coronavirus humanos (que no sea el SARS-CoV-2), no se propagaron durante la temporada de influenza 2020-2021 como solían hacerlo en temporadas anteriores. Sin embargo, los datos del Sistema nacional de vigilancia de virus respiratorios y entéricos (NREVSS, por sus siglas en inglés) mostraron un aumento de la actividad de estos virus durante el verano, aparte del aumento típico de la temporada. Esta información está resumida en el Informe Semanal de Morbilidad y Mortalidad, Cambios en la actividad de la influenza y otros virus respiratorios durante la pandemia.

Sí. Es posible tener influenza y otras enfermedades respiratorias como el COVID-19 a la vez. Los expertos de salud están analizando qué tan común puede ser esto. Algunos de los síntomas de la influenza y el COVID-19 son similares, por lo que puede resultar difícil distinguir entre ambas enfermedades teniendo en cuenta únicamente los síntomas. Las pruebas de diagnóstico pueden ayudar a determinar si tiene influenza o COVID-19.

Dado que el COVID-19 sigue siendo una enfermedad relativamente nueva, hay pocos datos disponibles sobre cómo la influenza afecta el riesgo de infectarse por COVID-19. Sí sabemos que las personas pueden infectarse por los virus de la influenza y por el virus que causa el COVID-19 al mismo tiempo. Recibir la vacuna contra la influenza es la mejor protección contra la influenza y sus posibles complicaciones graves y vacunarse contra el COVID-19 es la mejor protección contra el COVID-19.

Su profesional de atención médica puede indicarle que se realice una prueba de detección para confirmar si tiene influenza o COVID-19 o alguna otra enfermedad. Obtenga más información sobre las pruebas de detección de la influenza y el COVID-19 y los síntomas de la influenza y el COVID-19.

Sí. Existen pruebas para detectar los virus de la influenza estacional A y B y el SARS-CoV-2, el virus que causa el COVID-19. Las pruebas de detección de estos virus al mismo tiempo les proporciona a los funcionarios de salud pública información importante sobre cómo se están propagando la influenza y el COVID-19 y qué medidas de prevención deben tomar las personas. Estas pruebas también ayudan a que los laboratorios de salud pública puedan ahorrar tiempo y materiales de prueba, y así poder obtener y brindar los resultados de las pruebas con mayor rapidez. Hay más información para los laboratorios disponible.

Las vacunas contra la influenza no están diseñadas para proteger contra el COVID-19. La vacunación contra la influenza reduce el riesgo de enfermarse a causa de la influenza, hospitalización y muerte, además de otros  importantes beneficios.

Del mismo modo, vacunarse contra el COVID-19 es la mejor protección contra el COVID-19, pero esas vacunas no están diseñadas para proteger contra la influenza. Visite la página de preguntas frecuentes de los CDC para obtener información acerca de las vacunas contra el COVID-19.

No. No hay evidencia que demuestre que vacunarse contra la influenza aumente el riesgo de enfermarse a causa del COVID-19 o de otros coronavirus. (Los coronavirus humanos comunes suelen causar enfermedades de leves a moderadas en las vías respiratorias superiores, como el resfriado común).

Los profesionales de atención médica pueden tener diferentes prácticas para diagnosticar y tratar la influenza durante la pandemia del COVID-19, como usar mascarillas en un entorno de atención médica u ofrecer telemedicina. Si presenta síntomas de influenza y corre mayor riesgo de tener complicaciones graves por la influenza, debe llamar a su profesional de atención médica lo antes posible para informarle sus síntomas. Su proveedor podría optar por tratarlo con medicamentos antivirales para la influenza. Siga las recomendaciones de los CDC y de su profesional de atención médica para las consultas médicas.

Vacunarse contra la influenza durante la pandemia del COVID-19

Sí. Vacunarse contra la influenza es esencial para proteger su salud y la salud de su familia todos los años. Tome las precauciones recomendadas para protegerse del COVID-19 cuando concurra a vacunarse contra la influenza.

Sí. El uso de mascarilla y el distanciamiento social pueden ayudarlo a protegerse y proteger a los demás de los virus respiratorios, como la influenza y el virus que causa el COVID-19. Sin embargo, la mejor manera de reducir el riesgo de enfermarse a causa de la influenza y sus posibles complicaciones graves es que todas las personas de 6 meses o más se vacunen contra la influenza todos los años. Al vacunarse contra la influenza, también puede proteger a las personas que lo rodean que son más vulnerables a presentar complicaciones graves por la influenza.

Sí, puede vacunarse contra el COVID-19 y contra la influenza al mismo tiempo.

Aunque ambas vacunas se pueden aplicar en la misma visita, las personas deben seguir el cronograma recomendado para cada una de ellas: si no recibió sus dosis recomendadas actualmente de la vacuna contra el COVID-19, vacúnese contra el COVID-19 lo antes posible e, idealmente, vacúnese contra la influenza antes de fines de octubre.

Si bien los datos sobre la aplicación de la vacuna contra el COVID-19 junto con otras vacunas, incluidas las de la influenza, son limitados, la experiencia en la aplicación de otras vacunas juntas ha demostrado que la forma en que nuestros organismos desarrollan protección y posibles efectos secundarios es por lo general similar así se apliquen solas o con otras vacunas.

Si le preocupa darse las dos vacunas al mismo tiempo, consulte a un proveedor de atención médica.

Sí, puede recibir la vacuna contra la influenza y la vacuna contra el COVID-19 al mismo tiempo, incluida la dosis de refuerzo contra el COVID-19.

Información para profesionales de atención médica

Vacunar contra la influenza durante la pandemia del COVID-19

Posiblemente los centros de vacunación desde el auto o en la acera sean la mejor opción para la seguridad del personal y los pacientes durante la pandemia del COVID-19 en comunidades con transmisión alta. Lea la guía de los CDC sobre las clínicas de vacunación desde su vehículo.

No. Se debe postergar la vacunación contra la influenza en personas con COVID-19 presunto o confirmado, independientemente de que tengan síntomas, a menos que hayan cumplido los criterios para interrumpir su aislamiento. Aunque las enfermedades leves no son una contraindicación para vacunarse contra la influenza, quienes las padezcan deberían posponer su visita de vacunación para evitar exponer al personal de atención médica y otros pacientes al virus que causa el COVID-19. Al programar o confirmar citas de vacunación contra la influenza, se les debería indicar a los pacientes que notifiquen antes al consultorio o clínica del profesional de atención médica si actualmente tienen o desarrollan alguno de los síntomas del COVID-19.

La vacunación contra la influenza debería posponerse hasta que el paciente deje de estar gravemente enfermo. Esto podría ser diferente para los pacientes que ya reciben tratamiento en un entorno de atención médica en comparación con los pacientes que están aislados en su hogar. En un entorno médico, el momento de vacunación es una cuestión de criterio clínico. En general, los pacientes que están aislados en su casa deberían esperar hasta cumplir los criterios para interrumpir el aislamiento (incluso si no presentan síntomas) para acudir a algún lugar de vacunación para evitar propagar el COVID-19 a otras personas. Los CDC tienen guías para determinar cuándo las personas pueden estar cerca de otros después de haber tenido COVID-19.

Los CDC publicaron la Guía interina para servicios de vacunación durante la pandemia del COVID-19. Esta guía pretende ayudar a los proveedores de vacunas de distintos entornos clínicos y alternativos a administrar vacunas de manera segura durante la pandemia del COVID-19. Esta guía será reevaluada y actualizada de forma continua con base en la epidemiología del COVID-19 en constante evolución en los Estados Unidos. Los profesionales de atención médica que administran vacunas deberían también consultar la guía de los funcionarios de salud estatales, locales, tribales y territoriales.

Los médicos que deseen obtener más información pueden visitar Dosis y administración de la vacuna contra la influenza estacional | CDC

Sí. Si un paciente es elegible para la vacuna contra el COVID-19 y la vacuna contra la influenza, puede recibir ambas en la misma visita, más allá del momento, como lo recomiendan los CDC y su Comité Asesor sobre Prácticas de Vacunación (ACIP, por sus siglas en inglés). Si es momento para que un paciente reciba ambas vacunas, se recomienda a los proveedores que le ofrezcan ambas en la misma visita. La administración simultánea de todas las vacunas recomendadas es importante, porque aumenta la probabilidad de que las personas se vacunen con los esquemas completos. También es una parte importante de las prácticas de vacunación si un proveedor de atención médica no sabe con certeza si un paciente regresará para recibir las dosis adicionales de vacunas.

Las mejores practicas para la administración de más de una vacuna, incluidas las vacunas contra el COVID-19 y contra la influenza, incluyen:

  • Al preparar más de una vacuna, rotule cada una con el nombre y la dosis (cantidad) de vacuna, el número de lote, las iniciales de la persona que la prepara y la fecha exacta de vencimiento, si corresponde.
  • Siempre inyecte las vacunas en diferentes zonas de inyección. De ser posible, las zonas de la inyección deben tener una separación de 1 pulgada o más, para que se puedan diferencias las reacciones locales que aparezcan. Todos los músculos (deltoides, vasto lateral) tienen varias zonas para inyectar.

Puede vacunarse contra la influenza como lo hace habitualmente, ya sea a través de su proveedor de atención médica o su farmacéutico local. Los CDC han estado trabajando con los proveedores de atención médica y los departamentos de salud estatales y locales sobre las pautas para vacunar a las personas contra la influenza sin aumentar su riesgo de exposición a virus respiratorios, como el virus que causa el COVID-19, y publicaron una Guía interina para servicios de vacunación durante la pandemia del COVID-19. Puede encontrar más información en la sección "Administración de las vacunas contra la influenza durante la pandemia del COVID-19" más abajo. Esta guía tiene información actualizada para esta temporada.

Implementar las prácticas de prevención de infecciones en todas las consultas con pacientes es muy importante. Esto incluye el distanciamiento físico (al menos 6 pies) siempre que sea posible, el uso de mascarillas, la higiene de manos, la descontaminación de superficies y el control de fuentes de infección en un establecimiento de atención médica. El potencial de propagación del virus que causa el COVID-19 por parte de pacientes asintomáticos resalta la importancia de estas prácticas. Los proveedores de vacunas deben consultar la guía creada para prevenir la propagación del COVID-19 en entornos de atención médica, incluidos los centros para pacientes ambulatorios.

Sí. Se ha creado una guía para la administración de vacunas en farmacias, clínicas auxiliares temporales, externas o satéliteícono de pdfícono de sitio externo y clínicas para la influenza de gran escala. Otros recursos para vacunar durante la pandemia del COVID-19 pueden incluir servicios de vacunación desde el auto en centros fijos, clínicas en la acera, unidades de vacunación móviles y visitas a domicilio.

Posiblemente los centros de vacunación desde el auto o en la acera sean la mejor opción para la seguridad del personal y los pacientes durante la pandemia del COVID-19 en comunidades con transmisión alta. Lea la guía de los CDC sobre las clínicas de vacunación desde su vehículo.

Sí. Los CDC realizaron una encuesta hace poco con el objetivo de intentar entender mejor la conducta de los consumidores con respecto a la vacunación contra la influenza en el marco de la pandemia del COVID-19, y saber si los consumidores estarían dispuestos a recibir ambas vacunas al mismo tiempo. Los hallazgos se clasificaron divididos entre las personas que respondieron que ya se habían vacunado contra el COVID-19 y las personas que respondieron que todavía no se habían vacunado, y luego según quienes tenían previsto vacunarse contra la influenza este año y quienes no. El setenta por ciento de los consumidores vacunados contra el COVID-19 respondieron que tenían previsto vacunarse contra la influenza este año, en relación con un 25 % en el caso de las personas no vacunadas. El setenta y uno por ciento de los consumidores ya vacunados contra el COVID-19 que tenían previsto vacunarse contra la influenza, indicaron que estarían dispuestos a vacunarse contra la influenza al mismo tiempo que contra el COVID-19, mientras que el 11 % respondió que no estaría dispuesto. (Importante: Se encuestó a un total de 1 004 adultos de 18 años de edad o más, que respondieron preguntas relacionadas con el COVID-19 y la influenza. De los encuestados, 643 estaban vacunados y 334 no estaban vacunados).

Pruebas de detección y tratamiento de enfermedades respiratorias cuando el SARS-CoV-2 y los virus de la influenza circulan simultáneamente

Mientras esperan los resultados de la prueba de detección, las personas no hospitalizadas con síntomas respiratorios agudos deben autoaislarse en su casa. Incluso si las personas dan negativo tanto para el virus del SARS-CoV-2 como para el virus de la influenza, deberían autoaislarse debido al posible resultado falso negativo de la prueba de detección, - lo que depende del tipo de prueba realizado (p. ej., prueba de antígeno, prueba molecular) y el nivel de transmisión del virus del SARS-CoV-2 y la influenza en la comunidad. Las personas no hospitalizadas con influenza presunta o confirmada que tengan mayor riesgo de presentar complicaciones a causa de la influenza deben recibir tratamiento antiviral para la influenza lo antes posible, independientemente de la duración de la enfermedad.

En el caso de pacientes hospitalizados, el tratamiento empírico con oseltamivir debe iniciarse lo antes posible en pacientes con influenza presunta sin esperar el resultado de la prueba de detección de influenza. Obtenga más información sobre las pruebas de detección y tratamientos cuando los virus del SARS-CoV-2 y de la influenza circulan simultáneamente.

Los CDC han elaborado algoritmos clínicos que pueden ayudar a guiar las decisiones sobre la realización de pruebas y la administración de tratamientos contra la influenza cuando los virus del SARS-CoV-2 y de la influenza circulan simultáneamente.

Los medicamentos antivirales aprobados por la FDA para el tratamiento de la influenza no tienen ningún efecto sobre los virus del SARS-CoV-2 ni tampoco interactúan con los medicamentos utilizados para el tratamiento de pacientes con COVID-19. Si a un paciente con mayor riesgo de presentar complicaciones a causa de la influenza se le diagnostica coinfección por los virus del SARS-CoV-2 y de la influenza, se le debe administrar el tratamiento antiviral para la influenza.

Carga de la influenza 2020-21

Cada año, los CDC suelen realizar estimaciones de la cantidad de enfermedades, consultas médicas, hospitalizaciones y muertes ocurridas durante la temporada de influenza; estas estimaciones se utilizan para describir en forma colectiva la carga anual de la influenza.  Para realizar estas estimaciones, los CDC utilizan un modelo matemático que se basa en parte en la cantidad de personas hospitalizadas con influenza incluida en nuestra red de vigilancia de hospitalizaciones. Sin embargo, durante la temporada 2020-2021, la cantidad de personas hospitalizadas con influenza fue muy baja como para realizar estimaciones de la carga estable como suele hacerse durante una temporada de influenza típica.

Sabemos que la actividad de la influenza en la última temporada fue la más baja desde que comenzaron a realizarse los informes actuales en 1997. También sabemos que los casos de influenza, hospitalizaciones y muertes a causa de la influenza fueron muy bajos la temporada pasada, probablemente muy por debajo de las estimaciones de la temporada 2011/2012 , que fue la temporada de influenza más leve de la década entre el 2010 y el 2020.

Una medición que ayuda a comprender cuán baja fue la actividad de la influenza durante 2020-2021 es la cantidad acumulada (o el porcentaje de muestras positivas) de infecciones por influenza confirmadas por laboratorios clínicos durante la semana 34 de las últimas dos temporadas de influenza.

Temporada (hasta la semana 34) Muestras sometidas a prueba por laboratorios clínicos Total de muestras positivas
2020-21 1 480 295 2 265 (0,15 %)
2019-20 1 491 430 250 396 (16,8 %)

Otra medida serían las tasas de hospitalizaciones acumulativas de FluSurv-NET de 2020-21 y 2019-20.

  • La tasa de hospitalización general acumulativa durante la temporada de influenza 2020-21 fue de 0.8 por cada 100 000 habitantes.
  • Durante la temporada de influenza 2019-20, la tasa de hospitalización general acumulativa a finales de la temporada fue de 66.2 por cada 100 000 habitantes.
  • Cabe destacar que FluSurv-NET abarca aproximadamente el 9 % de la población estadounidense y las tasas no son necesariamente representativas de todo el país.

Otra medida sería la cantidad total de hospitalizaciones notificada a través de FluSurv-NET.

  • Durante 2020-21, se notificaron 230 hospitalizaciones confirmadas por laboratorio a través de FluSurv-NET.
  • Durante 2019-20, se notificaron 19 302 hospitalizaciones confirmadas por laboratorio a través de FluSurv-NET.
  • Cabe señalar que no se trata de un recuento exhaustivo de todas las hospitalizaciones por influenza en los Estados Unidos. Solo se trata de un pequeño subgrupo notificado a los CDC para fines de vigilancia.
  • FluSurv-NET abarca aproximadamente el 9 % de la población estadounidense y las tasas no son necesariamente representativas de todo el país

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