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Planificación y respuesta al virus del Zika: directrices provisionales para autoridades escolares y de distritos en el territorio continental de los Estados Unidos y Hawái

Este sitio web se actualiza con frecuencia; no obstante, es posible que parte de su contenido se vea en inglés hasta que se traduzca.

Resumen

¿Qué se sabe sobre este tema?

El virus del zika se propaga principalmente a través de la picadura de mosquitos de la especie Aedes que estén infectados. El virus del Zika no se propaga de forma directa de una persona a otra por contacto casual. No hay evidencia de que el riesgo de transmisión en los entornos escolares será mayor que en otras áreas de la comunidad local.

¿Qué información agrega este informe?

Si se sospecha o se confirma la infección por el virus del Zika en un estudiante o miembro del personal, las escuelas deben seguir priorizando las estrategias relativas a la prevención de las picaduras de mosquitos en las instalaciones educativas con el fin de contener la transmisión a través de mosquitos infectados. Como el virus del Zika no se propaga entre personas por contacto casual, no es necesario publicar avisos que afecten a toda la escuela ni suspender el ingreso a la escuela de estudiantes o miembros del personal con exposición o infección confirmada por el virus del Zika asociada a un viaje. No se recomienda ni se considera adecuado el aislamiento de las personas con enfermedad por el virus del Zika o la cuarentena de personas expuestas. Las escuelas deben continuar con las medidas de protección de la privacidad y de no discriminación aplicables a todos los estudiantes y empleados. En caso de transmisión local del virus del Zika, no es necesario cancelar las actividades escolares.

¿Cuáles son las consecuencias para la práctica de salud pública?

Las escuelas y las autoridades locales y de salud pública deberían trabajar en equipo con el fin común de implementar actividades de control de los mosquitos y medidas de prevención de las picaduras de estos insectos en las escuelas para disminuir el riesgo de transmisión del virus del Zika, aplicar políticas adecuadas para educar a los estudiantes y miembros del personal y seguir con el buen funcionamiento de las escuelas.

Los CDC han elaborado directrices provisionales para las autoridades escolares y del distrito, desde jardín de infantes hasta el 12.° grado (K-12), que tienen que ver con las medidas de salud pública relativas a la infección por el virus del Zika. El objetivo de estas directrices es abordar las preocupaciones que giran en torno a la infección por el virus del Zika en las escuelas K-12 en el territorio de los Estados Unidos continental y Hawái, proporcionarle información a los distritos escolares para la planificación de las actividades curriculares y recomendar medidas que pueden adoptarse, con la colaboración de las autoridades de salud pública y los funcionarios gubernamentales locales, a fin de disminuir el riesgo potencial de transmisión del virus del Zika en las instalaciones educativas y entre los estudiantes. Estas directrices ofrecen una visión general de los roles y las responsabilidades de las autoridades de salud pública y los funcionarios escolares, describen las medidas de prevención que pueden tomar las escuelas para reducir la exposición a los mosquitos y ofrecen información sobre cómo responder a un paciente que viajó y tiene infección por el virus del Zika o a un caso de transmisión local confirmada a través de mosquitos del virus del Zika (consulte Puntos clave). También se abordan las consideraciones para entornos de cuidado infantil, campamentos y educación superior. Estas directrices se actualizarán cuando haya información nueva disponible. La información más reciente sobre el virus del Zika disponible, incluidas las respuestas a las preguntas más frecuentes, puede encontrarse en en línea. Los recursos relacionados relevantes están resumidos en Recursos adicionales a continuación.

Información general sobre el virus del Zika

A partir del 2007, se comenzaron a recibir informes de brotes de enfermedad por el virus del Zika en el Pacífico del Sur y, a partir del 2015, el virus del Zika comenzó a propagarse rápidamente en el Hemisferio occidental.1,2 El virus del Zika se propaga principalmente a través de la picadura de mosquitos de la especie Aedes que estén infectados.3 Los mosquitos se infectan cuando consumen la sangre de una persona infectada con el virus. Los mosquitos infectados pueden propagar el virus a otras personas a través de la picadura. La transmisión directa entre personas del virus del Zika puede ocurrir mediante el contacto sexual y una mujer embarazada puede pasárselo al feto.4,5 La infección por el virus del Zika durante el embarazo puede causar defectos congénitos graves, incluso microcefalia.5 El virus del Zika no se transmite directamente de una persona a otra por medio del contacto casual.

Los signos y síntomas de la infección por el virus del Zika en los niños son similares a los que presentan los adultos.6 La mayoría de las personas infectadas con el virus del Zika no presentarán síntomas y quienes se enfermen solo tendrán fiebre, sarpullido, dolor en las articulaciones y conjuntivitis, que son los signos y síntomas más comunes y normalmente aparecen dentro de la primera semana de infección.6 Por lo general, la enfermedad es leve con síntomas que duran de algunos días a una semana. La mayoría de los niños y adultos infectados con el virus del Zika no presentan una enfermedad lo suficientemente grave que requiera atención médica u hospitalización; y es poco frecuente que haya casos de muerte por la infección del virus del Zika. Se han detectado casos de Síndrome de Guillain-Barré, una afección autoinmune poco común que se manifiesta por debilidad muscular (y que de vez en cuando desencadena una parálisis temporal), entre las personas que han tenido infección por el virus del Zika.7 No hay información sobre la frecuencia con que ocurre el Síndrome de Guillain-Barré en los niños después de la infección por el virus del Zika. En la actualidad no hay vacuna ni un medicamento específico para prevenir o tratar la infección por el virus del Zika.

La infección por el virus del Zika en la infancia no se ha asociado en la actualidad a demoras en el desarrollo ni a trastornos de crecimiento. Como los síntomas de la enfermedad por el virus del Zika son similares a los de otras infecciones virales que ocurren normalmente entre los niños en edad escolar como también a infecciones menos comunes como el sarampión, es importante que los educadores sigan alertas para reconocer los signos y síntomas de infecciones que se transmiten con mayor facilidad y lo consideren al planificar las intervenciones específicas relacionadas a la enfermedad por el virus del Zika.

Se han informado casos de transmisión local del virus del Zika a través de mosquitos en el territorio continental de Estados Unidos. No obstante, no hay evidencia de que el riesgo de transmisión en los entornos escolares será mayor que en otras áreas de la comunidad local.

Roles y responsabilidades de los funcionarios escolares y las autoridades de salud pública

Las autoridades de salud pública juegan un papel clave en la identificación del riesgo de exposición al virus del Zika en los diferentes entornos y en el asesoramiento respecto a las medidas para reducir el riesgo. Las escuelas, que funcionan como entornos educativos y empleadores a la vez, desempeñan un rol fundamental en lo que respecta a compartir la información provista por las autoridades de salud pública; abordar las preocupaciones y preguntas expuestas por los estudiantes, las familias y los miembros del personal sobre el virus del Zika; e implementar las recomendaciones de las autoridades de salud pública para las escuelas de manera oportuna. Las autoridades escolares deberían conocer los roles y responsabilidades de los funcionarios de salud pública y comunicarse con ellos si tienen preguntas o inquietudes relacionadas a la infección por el virus del Zika.

Las autoridades de salud pública y los distritos escolares deberían abrir canales de comunicación directos, de forma proactiva y colaborativa, y definir claramente los roles y las responsabilidades de cada uno de los socios. Los esfuerzos iniciales deberían incluir la identificación de puntos de contacto para establecer la comunicación y el desarrollo de protocolos para implementar las recomendaciones de salud pública. Las autoridades escolares, con la colaboración de las autoridades de salud pública locales, deberían revisar y garantizar el cumplimiento de los códigos de salud pública y las normas aplicables de la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA, por sus siglas en inglés), incluidas las directrices de la OSHA para proteger a los trabajadores de la exposición ocupacional al virus del Zika.10 La OSHA recomienda que los empleadores provean repelentes de insectos a los trabajadores que cumplen con sus obligaciones al aire libre y consideren la posibilidad de modificar las tareas laborales, si el empleado lo solicita, de las mujeres que estén embarazadas o que deseen concebir y de los hombres cuyas parejas estén embarazadas o deseen estarlo.10

Planificación para la posible transmisión del virus del Zika en las escuelas K-12

Cuando no están en sus hogares, los niños y adolescentes pasan mucho tiempo en la escuela. Por consiguiente, los administradores escolares y de los distritos juegan un papel importante en los esfuerzos para prevenir la posible transmisión del virus del Zika entre los estudiantes y sus familias, en particular en las escuelas que abren sus puertas a la comunidad para eventos, programas extracurriculares y uso recreativo.

La prevención de las picaduras de mosquitos a través de un plan de manejo integral de vectores adquiere una importancia primordial para evitar las infecciones por el virus del Zika.11 Las escuelas pueden ayudar a reducir el riesgo para los estudiantes, las familias y la comunidad al implementar medidas de control de mosquitos en el entorno escolar, p. ej., identificar y eliminar las fuentes de agua acumulada que puedan servir como sitios donde los mosquitos pongan huevos. Las fuentes comunes en los entornos escolares pueden incluir cubetas, recipientes de basura, maceteros, neumáticos, césped alto, equipo de las áreas de juegos y espacios debajo de las estructuras moduluares temporales. Se pueden hacer ajustes para que estos no se conviertan en lugares donde los mosquitos puedan poner huevos, p. ej., limpiar con regularidad, dar vuelta, cubrir perfectamente o eliminar por completo (si corresponde) estas fuentes; vaciar piscinas y mantener el césped corto (incluidas las áreas menos transitadas y difíciles de acceder como debajo de las gradas). Además, se deberían tomar medidas para evitar que los mosquitos ingresen a las aulas como colocando mallas nuevas para ventanas y puertas o cambiando las que estén dañadas, o usando aire acondicionado si está disponible.

Las jurisdiscciones locales o estatales deben tomar la decisión de aplicar otros métodos de control de mosquitos en una escuela o comunidad, incluida la fumigación con insecticidas. Las autoridades escolares y de salud pública pueden trabajar en equipo con los funcionarios de gobierno local para saber qué enfoques están disponibles y cuáles son los adecuados para prevenir la transmisión del virus del Zika y otros virus propagados a través de los mosquitos, como el del Nilo Occidental, dengue y chikunguña.12 Si aparentemente la presencia de mosquitos en una escuela sigue siendo alta, a pesar de que se hayan implementado las medidas recomendadas, incluida la eliminación de fuentes que acumulan agua, esto podría indicar que hay lugares desconocidos donde los mosquitos ponen huevos. Se debería contactar a las autoridades de control de mosquitos locales o los contratistas de control de plagas con licencia para que provean una solución.

Cuando sea posible, se debería aconsejar a los estudiantes, miembros del personal y familiares que participan en actividades al aire libre en áreas donde hay mosquitos que sigan las directrices de prevención del virus del Zika de los CDC, que incluyen el uso de pantalones largos y camisetas de manga larga, y la aplicación de repelentes de insectos registrados en la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, que se consideran aptos para niños en edad escolar y mujeres embarazadas.13,14 Las escuelas deberían revisar y, si es necesario, actualizar sus políticas sobre el uso de repelentes y el hecho de que cada estudiante cuente con su repelente de insectos, y sobre la divulgación de los planes o políticas actualizadas entre los estudiantes, sus cuidadores y miembros del personal. Es posible que los administradores también sientan la necesidad de considerar los problemas logísticos involucrados, incluida la compra de responsabilidades para los repelentes y los procesos para aplicarlos en grandes grupos de niños cuando sea necesario. Las escuelas deberían considerar el riesgo de una posible exposición a enfermedades transmitidas por los mosquitos al momento de planificar excursiones y otros viajes patrocinados por la escuela. Si bien los mosquitos que propagan el virus del Zika son más activos durante el día, pueden picar y transmitir la infección en todo momento.13 Si piensa viajar fuera del territorio continental de los Estados Unidos y Hawái, tenga en cuenta que puede haber riesgo de exposición al virus del Zika. El sitio web de los CDC sobre información para viajes incluye datos sobre la situación actual del virus del Zika en países específicos.15

El virus del Zika también puede propagarse por vía sexual.4 A nivel nacional, el 41% de los estudiantes de escuela secundaria informan que tuvieron relaciones sexuales al menos una vez.16 Por lo tanto, la educación sexual apropiada para esta edad debería incluir información sobre el riesgo del virus del Zika durante el embarazo y la posibilidad de transmisión del virus por vía sexual. También es importante mencionar que el uso correcto y constante del condón puede disminuir la probabilidad de contagio del virus del Zika y de otras infecciones por transmisión sexual, hablar sobre los embarazos no deseados e informar que la abstinencia sexual puede eliminar estos riesgos.4,17

Responder a un caso de infección por el virus del Zika en escuelas K-12

Mientras elaboran la planificación para posibles casos de infección por el virus del Zika en las escuelas, los educadores deberían seguir ofreciendo un entorno educativo seguro, consistente y efectivo. Si se sospecha o se confirma la infección por el virus del Zika en un estudiante o miembro del personal, las escuelas deben seguir priorizando las estrategias relativas a la prevención de las picaduras de mosquitos en las instalaciones educativas con el fin de contener la transmisión a través de mosquitos infectados. Las autoridades, los educadores y los profesionales de la salud de las escuelas pueden divulgar información precisa sobre el virus del Zika entre los estudiantes y las familias, y prevenir el estigma relacionado con la percepción de riesgo de un estudiante respectoa l virus del Zika con iniciativas como destruir mitos y asegurar que ningún estudiante ni grupo sea víctima de exclusión social.

En caso de que se detecte la enfermedad por el virus del Zika en un estudiante o miembro del personal en una escuela K-12, se debe preservar la privacidad y confidencialidad médica. Como el virus del Zika no se propaga entre personas por contacto casual, no es necesario publicar avisos que afecten a toda la escuela ni suspender el ingreso a la escuela de estudiantes o miembros del personal con exposición o infección confirmada por el virus del Zika asociada a un viaje. No se recomienda ni se considera adecuado el aislamiento de las personas con enfermedad por el virus del Zika o la cuarentena de personas expuestas. Los pacientes con enfermedad sintomática deberían recibir un manejo médico de apoyo adecuado.

Los niños con fiebre o síntomas que podrían asociarse a la infección por el virus del Zika, incluido sarpullido, conjuntivitis o dolor en las articulaciones, deberían manejarse conforme a las políticas de enfermedades de la escuela, independientemente de la posibilidad de infección.18 El personal de enfermería de la escuela, entre otros miembros del personal, deberían seguir cumpliendo las precauciones estándar sobre microbios patógenos transmitidos por la sangre de la OSHA para cualquier contacto posible con líquidos corporales durante su horario laboral.19

Responder a la transmisión del virus del Zika a través de mosquitos en el área local

Si llegara a haber transmisión local del virus del Zika a través de mosquitos, las jurisdicciones locales y estatales y las autoridades de salud pública informarán a los distritos escolares sobre el alcance de las áreas afectadas, ofrecerán recomendaciones con base en los casos informados en la comunidad local y guiarán a las escuelas y los distritos escolares en la implementación de medidas mejoradas, si fueran necesarias.12 Esto puede incluir el ofrecimiento de alternativas, si el empleado lo solicita, para limitar las responsabilidades o actividades al aire libre de las estudiantes o miembros del personal que estén embarazadas, que deseen estarlo o que estén intentando concebir. Al mismo tiempo en que implementan estas medidas, las escuelas deberían mantener sus protecciones de privacidad y de no discriminación para todos los estudiantes y empleados. Las autoridades de salud pública podrían ofrecer pruebas para el virus del Zika a las mujeres embarazadas del personal y a los estudiantes, como también a las personas que presenten síntomas que concuerdan con la enfermedad por el virus del Zika.20

Las autoridades escolares, con la colaboración de los funcionarios locales, tendrán que considerar los factores locales como el clima, el paisaje del entorno escolar y sus alrededores, y la proximidad de la transmisión del virus del Zika respecto a la escuela con la finalidad de determinar qué otras medidas pueden tomar.12 No es necesario suspender ni cancelar las clases (incluso las clases de educación física), los recreos, las actividades los eventos deportivos que se realizan al aire libre ni las actividades extracurriculares.

Consideraciones para entornos de cuidado infantil, campamentos y educación superior

Además de las escuelas, los lugares donde los niños y los adolescentes de reúnen con frecuencia como los centros de cuidado infantil, los campamentos (los de día y de noche) y las instituciones de educación superior (colegios y universidades) también deberían considerar las estrategias para prevenir la transmisión del virus del Zika. En estos entornos, las intervenciones de prevención y preparación para la infección por el virus del Zika deberían concordar, como mínimo, con las recomendaciones para las escuelas de nivel K–12. Las autoridades deberían actuar conforme a las regulaciones sobre los problemas de salud pública relevantes a los entornos específicos. La Administración de Asuntos de Niños y Familias ha elaborado recursos informativos para proveedores de cuidados infantiles para ayudarlos a prepararse para el virus del Zika21 y los CDC han armado juegos de herramientas de comunicación sobre el virus del Zika para entornos de campamentos de día y de noche, como también para colegios y universidades.22 Las autoridades de colegios y universidades deberían prestar especial atención a los problemas que afectan a los estudiantes de este grupo etario, incluida la transmisión sexual, las directrices para mujeres embarazadas y sus parejas masculinas, y consejos para viajeros.

Puntos clave

  • El virus del Zika se propaga principalmente a través de la picadura de un mosquito de la especie Aedes que esté infectado, por medio del contacto sexual y de una mujer embarazada a su bebé. El virus del Zika no se propaga directamente entre personas por medio del contacto casual.
  • En la mayoría de los niños y adultos, la infección por el virus del Zika no causará síntomas o quizás solo provoque síntomas leves.
  • La infección por el virus del Zika durante el embarazo se asocia a consecuencias graves y ciertos defectos congénitos; por lo tanto, quizás se necesiten consideraciones especiales para prevenir la exposición de mujeres embarazadas, mujeres que están intentando concebir y sus parejas masculinas.
  • Las jurisdicciones escolares deberían abrir proactivamente canales de comunicación efectivos con el gobierno local y las autoridades de salud pública sobre los planes de respuesta a la transmisión local de la enfermedad por el virus del Zika.
  • Las autoridades escolares pueden ayudar a ofrecer entornos escolares seguros por medio de iniciativas de prevención de las picaduras de mosquitos y del intercambio de información precisa sobre el virus del Zika con los miembros del personal, los estudiantes y las familias.
  • No se recomienda que las escuelas interrumpan el ingreso de estudiantes y miembros del personal que tienen la enfermedad por el virus del Zika o que estuvieron expuestos al virus, ni que cancelen las actividades escolares por el virus del Zika.
  • Se deben mantener las medidas de no discriminación, privacidad y confidencialidad para todos los estudiantes y miembros del personal.

 

Autores

Eric J. Dziuban, MD, División de Desarrollo Humano y Discapacidad, Centro Nacional de Defectos Congénitos y Discapacidades del Desarrollo, CDC; Jessica L. Franks, MPH, División de Desarrollo Humano y Discapacidad, Centro Nacional de Defectos Congénitos y Discapacidades del Desarrollo, CDC; Marvin So, MPH, División de Desarrollo Humano y Discapacidad, Centro Nacional de Defectos Congénitos y Discapacidades del Desarrollo, CDC; Aron J. Hall, DVM, División de Enfermedades Virales, Centro Nacional de Vacunación y Enfermedades Respiratorias, CDC; Heather J. Menzies, MD, División de Protección de la Salud Global, Centro de Salud Global, CDC; Susan L. Hills, MBBS, División de Enfermedades Transmitidas por Vectores, Centro Nacional de Enfermedades Infecciosas Emergentes y Zoonóticas, CDC; Marc Fischer, MD, División de Enfermedades Transmitidas por Vectores, Centro Nacional de Enfermedades Infecciosas Emergentes y Zoonóticas, CDC

Reconocimientos

Academia Estadounidense de Pediatría, Elk Grove Village, Illinois (Comité de Medicina Pediátrica de Emergencia, Comisión de Salud y Medioambiente, Consejos de Salud Escolar, Consejo Asesor de Preparación para Desastres); Asociación de Funcionarios de Salud Estatales y Territoriales, Arlington, Virginia; Asociación Nacional de Funcionarios de Salud de los Condados y las Ciudades, Washington, D.C.; Asociación Nacional de Enfermeras Escolares, Silver Spring, Maryland; Federación Estadounidense de Maestros, Washington, D.C.; Administración de Asuntos de Niños y Familias, Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE. UU., Washington, D.C.; Amra Uzicanin, MD, División de Migración Global y Cuarentenas, CDC; Lisa Barrios, DrPH, División de Salud Escolar y Adolescente, CDC; Georgina Peacock, MD, División de Desarrollo Humano y Discapacidad, CDC.

Autor responsable de la correspondencia: Eric J. Dziuban, edziuban@cdc.gov, 404-718-8394.

 

Referencias

  1. Duffy MR, Chen TH, Hancock WT, et al. Zika virus outbreak on Yap Island, Federated States of Micronesia. N Engl J Med 2009;360:2536–43.
  2. CDC. El virus del Zika: áreas con zika. Atlanta, GA: Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE. UU., CDC; 2016.
  3. CDC. El virus del Zika: acerca del alcance aproximado de los mosquitos Aedes aegypti y Aedes albopictus en los Estados Unidos, mapas 2016. Atlanta, GA: Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE. UU., CDC; 2016.
  4. Oster AM, Russell K, Stryker JE, et al. Actualización: Directrices provisionales para la prevención de la transmisión del virus del Zika por vía sexual, Estados Unidos, 2016. Informe Semanal de Morbilidad y Mortalidad (MMWR) 2016;65:323-5.
  5. Rasmussen SA, Jamieson DJ, Honein MA, Petersen LR. El virus del Zika y los defectos congénitos: revisar la evidencia de causalidad. N Engl J Med 2016;374:1981–7.
  6. CDC. El virus del Zika: lo que los padres deben saber sobre el zika. Atlanta, GA: Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE. UU., CDC; 2016.
  7. Cao-Lormeau VM, Blake A, Mons S, et al. Brote de Síndrome de Guillain-Barré asociado a la infección por el virus del Zika en la Polinesia Francesa: un estudio de control de casos. Lancet 2016;387:1531–9.
  8. CDC. La enfermedad por el virus del Zika en Estados Unidos, 2015-2016. Atlanta, GA: Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE. UU., CDC; 2016.
  9. Hahn MB, Eisen RJ, Eisen L, et al. Reported distribution of Aedes (Stegomyia) aegypti and Aedes (Stegomyia) albopictus in the United States, 1995-2016 (Diptera: Culicidae). J Med Entomol 2016. Publicación electrónica 9 de junio del 2016.
  10. Administración de Seguridad y Salud Ocupacional. Directrices provisionales para proteger a los trabajadores de la exposición ocupacional al virus del Zika. Washington, DC: Departamento del Trabajo de los EE: UU., Administración de Seguridad y Salud Ocupacional; 2016.
  11. CDC. Cómo controlar los mosquitos en casa. Atlanta, GA. Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE. UU, CDC; 2016.
  12. CDC. Plan de respuesta provisional y preliminar de los CDC contra el zika (CONUS y Hawái): respuesta inicial al virus del Zika. Atlanta, GA: Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE. UU., CDC; 2016.
  13. CDC. El virus del Zika: prevención. Atlanta, GA. Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE. UU, CDC; 2016.
  14. Agencia de Protección Ambiental de los EE. UU. Encuentre el repelente de insectos adecuado para usted. Washington, DC: Agencia de Protección Ambiental de los EE. UU.; 2016.
  15. CDC. Información sobre el virus del Zika para viajeros. Atlanta, GA. Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE. UU, CDC; 2016.
  16. Kann L, McManus T, Harris WA, et al. Vigilancia de comportamientos de riesgo en la juventud, Estados Unidos, 2015 [PDF - 180 páginas]. MMWR Surveill Summ 2016;65 (N°. SS-6).
  17. CDC. El virus del Zika: cómo pueden protegerse las mujeres embarazadas. Atlanta, GA. Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE. UU, CDC; 2016.
  18.  Aronson SS, Shope T, editores. Manejo de las enfermedades infecciosas en centros de cuidado infantil y escuelas. 3°. ed. Chicago, IL: American Academy of Pediatrics; 2013.
  19. Administración de Seguridad y Salud Ocupacional. Prevención de pinchazos de agujas y patógenos transmitidos por la sangre. Washington, DC: Departamento del Trabajo de los EE: UU., Administración de Seguridad y Salud Ocupacional; 2016.
  20. Oduyebo T, Petersen EE, Rasmussen SA, et al. Actualización: Directrices provisionales para los proveedores de atención médica que tratan a mujeres embarazadas y a mujeres en edad reproductiva con posible exposición al virus del Zika, Estados Unidos, 2016. Informe Semanal de Morbilidad y Mortalidad (MMWR) 2016;65:122-7.
  21. Administración de Asuntos de Niños y Familias. Recursos sobre el virus del Zika. Washington, DC: Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE. UU., Administración de Asuntos de Niños y Familias; 2016.
  22. CDC. Juegos de herramientas de comunicación sobre el zika. Atlanta, GA. Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE. UU, CDC; 2016.

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