Saltar directamente a búsqueda Saltar directamente al índice A-Z Saltar directamente a navegación Saltar directamente a las opciones de páginas Saltar directamente al contenido del sitio

Evaluación clínica y enfermedad

Este sitio web se actualiza con frecuencia; no obstante, es posible que parte de su contenido se vea en inglés hasta que se traduzca.

Modos de transmisión

El virus del Zika es un virus con una sola cadena de ARN de la familia Flaviviridae, género Flavivirus. El virus del Zika se transmite a los seres humanos principalmente a través de la picadura de un mosquito infectado de la especie Aedes (Ae. aegypti y Ae. albopictus). Los mosquitos vectores normalmente se reproducen en contenedores con agua acumulada; pican de manera agresiva durante el día y se alimentan tanto dentro como fuera de las casas. Los primates humanos y no humanos son probablemente los principales reservorios del virus; y la transmisión antroponótica (de ser humano a vector a ser humano) ocurre durante los brotes.

También se han informado casos de transmisión perinatal, en el útero, y el posible contagio por vía sexual y transfusión. El ARN del virus del Zika ha sido identificado en donantes de sangre asintomáticos durante el curso de un brote.

Signos y síntomas clínicos

Muchas personas infectadas con el virus del Zika no presentan síntomas. Los hallazgos clínicos característicos son la aparición repentina de fiebre con erupción maculopapular, artralgia o conjuntivitis. Otros síntomas que se informan frecuentemente son mialgia y dolor de cabeza. La enfermedad clínica es, por lo general, leve y con síntomas que duran desde varios días hasta una semana. Es poco común que la gravedad de la enfermedad requiera hospitalización y es bajo el índice de muerte. Sin embargo, se han informado casos de Síndrome de Guillain-Barré en pacientes que recibieron un diagnóstico de infección presunta por el virus del Zika. Hace poco, los CDC concluyeron que la infección por el virus del Zika durante el embarazo es una de las causas de microcefalia y otros defectos graves en el cerebro fetal. Debido a las preocupaciones de presentar microcefalia a causa de la infección materna por el virus del Zika, los fetos y los bebés de mujeres que contrajeron el virus del Zika durante el embarazo deberían ser evaluados para detectar posible infección congénita y anormalidades neurológicas

Diagnóstico y notificación

En base a las características clínicas típicas, el diagnóstico diferencial para la infección por el virus del Zika es amplio. Además del dengue, otras consideraciones incluyen leptospirosis, malaria, rickettsiosis, estreptococo del grupo A, rubéola, sarampión e infecciones por parvovirus, enterovirus, adenovirus y alfavirus (p. ej., los virus de chikunguña, mayaro, del Río Ross, del bosque Barmah, O'nyong-nyong y Sindbis).

El diagnóstico preliminar se basa en las características clínicas del paciente, los lugares y las fechas de viaje, y las actividades. Por lo general, el diagnóstico de laboratorio se elabora al analizar muestras de sangre, suero o plasma para detectar el virus, ácido nucleico viral o inmunoglobina M específica del virus y anticuerpos neutralizantes. 

Como enfermedad arboviral, el virus del Zika es una afección de notificación obligatoria a nivel nacional. Se alienta a los proveedores de atención médica a informar los casos presuntos a sus departamentos de salud locales o estatales a fin de facilitar el diagnóstico y mitigar el riesgo de transmisión local. Se alienta a los departamentos de salud estatales o locales a informar a los CDC los casos confirmados en laboratorio a través de ArboNET, el sistema de vigilancia nacional para enfermedades transmitidas por arbovirus.

Tratamiento

No hay tratamiento antiviral disponible para la enfermedad por el virus del Zika. El tratamiento normalmente es de apoyo y puede incluir descansar, tomar líquidos y usar analgésicos y antipiréticos. Debido a la distribución geográfica y los síntomas similares, los pacientes con infección presunta por el virus del Zika también deberían ser evaluados y asistidos por posible infección por el virus del dengue o chikunguña. Debería evitarse la administración de aspirina y otros medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (NSAID) hasta que se haya descartado la infección por el virus del dengue a fin de reducir el riesgo de hemorragia. Las personas infectadas con el virus del Zika, chikunguña o dengue deberían protegerse de la exposición a mosquitos durante los primeros días de la enfermedad para evitar que otros mosquitos se infecten y así disminuir el riesgo de transmisión local.

Arriba