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Cuidado postnatal

Este sitio web se actualiza con frecuencia; no obstante, es posible que parte de su contenido se vea en inglés hasta que se traduzca.

Las directrices para la evaluación de bebés con exposición congénita al virus del Zika han sido publicadas anteriormente; los bebés que cumplen con uno o más de los criterios publicados para la realización de las pruebas de detección de infección congénita por el virus del Zika deberían ser evaluados conforme con las directrices provisionales de los CDC para la evaluación y el control de bebés con posible infección por el virus del Zika.  Sin embargo, teniendo en cuenta las recomendaciones actualizadas que probablemente reduzcan las pruebas de rutina de detección del virus del Zika para las mujeres embarazadas asintomáticas con una posible exposición reciente al virus del Zika pero sin una exposición actual, es fundamental que los proveedores de atención médica pediátrica pregunten acerca de una posible exposición al virus del Zika materna y congénita por cada recién nacido.

Los bebés nacidos de madres con una posible exposición al virus del Zika durante el embarazo que no se realizaron las pruebas correspondientes, incluidas las mujeres embarazadas asintomáticas con una posible exposición reciente al virus del Zika pero sin exposición actual, deberían ser sometidos a un examen físico integral, incluida la medición de la circunferencia de la cabeza, controles auditivos y evaluaciones del desarrollo como parte de los cuidados pediátricos de rutina. Además, según el nivel de exposición al virus del Zika (p. ej., duración y tipo de exposición, uso habitual de medidas de protección, intensidad de la transmisión del zika en el lugar de viaje), el proveedor debería considerar si es necesario realizarle una evaluación más exhaustiva al recién nacido para descartar una posible infección congénita por el virus del Zika.  Si fuese necesario realizar una evaluación más exhaustiva, debería considerarse una ecografía cerebral y un examen oftalmológico. Según los resultados de la evaluación, podría considerarse someter a prueba los especímenes del bebé. Estas directrices también corresponden para los bebés nacidos de madres con resultados negativos en la prueba materna en el contexto de una exposición que ocurrió más de 12 semanas antes.

La evaluación patológica de especímenes de tejido fetal (p. ej., placenta y cordón umbilical) es otra herramienta de diagnóstico importante para establecer la presencia de la infección materna o congénita por el virus del Zika y puede ofrecer un diagnóstico definitivo de la infección por el virus del Zika en ciertos escenarios donde existen defectos de nacimiento asociados al virus del Zika. Además, los resultados de la evaluación patológica también podrían servir para evaluar a ciertas mujeres embarazadas que necesitan atención >12 semanas posteriores a la aparición de los síntomas o a una posible exposición. Para más recomendaciones acerca de las pruebas patológicas, consulte las directrices provisionales actualizadas de los CDC.

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