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Infección congénita por el virus del Zika: evaluación y seguimiento de la audición en bebés

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Vista en miniatura "Evaluación de la audición en bebés: para bebés con diagnóstico positivo de la infección por el virus del Zika"

Evaluación de la audición en bebés

Inglés [PDF - 1 página]

Evaluación inicial de la audición para bebés con infección congénita, posible o confirmada, por el virus del Zika

La evaluación inicial de todos los bebés nacidos de madres con evidencia de laboratorio de infección por el virus del Zika durante el embarazo debería incluir un examen estándar de audición del recién nacido.

  • Bebés nacidos de madres con evidencia de laboratorio de infección por el virus del Zika durante el embarazo
    • Realizar una evaluación de la audición según las recomendaciones universales para las evaluaciones antes del alta hospitalaria.
  • Bebés con evidencia de infección por el virus del Zika detectada en laboratorio y anormalidades que concuerden con el síndrome congénito por el virus del Zika

    • Realizar una prueba de respuesta auditiva provocada del tronco encefálico para evaluar la audición antes de cumplir el primer mes de vida.

Manejo ambulatorio de bebés con infección congénita por el virus del Zika confirmada en laboratorio

Las recomendaciones para el seguimiento de bebés con evidencia de laboratorio de infección congénita por el virus del Zika dependen de si hay anormalidades que concuerden con el síndrome congénito por el virus del Zika.  Hasta el 21 de septiembre del 2016, se desconocía el riesgo de inicio tardío de la audición o de pérdida de la audición progresiva luego de una evaluación de audición inicial normal en bebés con infección congénita por el virus del Zika.

Bebés con evidencia de infección congénita por el virus del Zika comprobada en laboratorio

y

(a) microcefalia
o
(b) otros resultados que concuerdan con el síndrome congénito por el virus del Zika

Si la evaluación inicial de la audición del recién nacido se realizó usando la respuesta auditiva provocada del tronco encefálico

  • Repetir la evaluación de respuesta auditiva provocada del tronco encefálico a los 4 a 6 meses de vida
  • Derivar al servicio de audiología ante cualquier anormalidad o ante la preocupación de los padres o proveedores.

Si la evaluación inicial de la audición del recién nacido se realizó usando solo emisiones otoacústicas (OAE)

  • Derivar al bebé para que se le haga una evaluación de respuesta auditiva provocada del tronco encefálico (ABR) antes del primer mes de vida.
  • Si los resultados de la audición son anormales, derivar al servicio de audiología tan pronto como sea posible.
  • Si la evaluación de la audición del recién nacido fue normal, acordar para hacer una evaluación de respuesta auditiva provocada del tronco encefálico (ABR) a los 4 a 6 meses de vida.

 

Bebés con evidencia de infección congénita por el virus del Zika comprobada en laboratorio

pero

Sin resultados que concuerden con el síndrome congénito por el virus del Zika.

  • Realizar una evaluación de respuesta auditiva provocada del tronco encefálico dentro del mes de nacido.
  • Considerar la repetición de la evaluación de respuesta auditiva provocada del tronco encefálico entre los 4 y 6 meses de vida o realizar una evaluación de diagnóstico del comportamiento a los 9 meses de vida.
  • Derivar al servicio de audiología ante cualquier anormalidad o ante la preocupación de los padres o proveedores.

Se recomienda que a los bebés que tengan evidencia de infección por el virus del Zika confirmada en laboratorio pero que no presenten anormalidades aparentes al momento del nacimiento se les realice un monitoreo adicional hasta que se cuente con más información disponible con respecto a los resultados. Esto se debe a que algunas secuelas neurológicas de la infección congénita por el virus del Zika (p. ej., convulsiones, dificultad cognitiva y anormalidades en la visión y audición) podrían ser sutiles o tener un inicio tardío.

Los proveedores también deberían hacer esto:

  • Derivar al servicio de audiología a los bebés que presenten anormalidades en las evaluaciones de audición iniciales para que se les realice una evaluación completa.
  • Considerar la evaluación de la respuesta auditiva provocada del tronco encefálico (ABR) de los bebés a los 4 a 6 meses de vida, aunque se debe tener en cuenta el riesgo de la sedación.
  • Derivar a los bebés que hayan (a) pasado una evaluación auditiva inicial provocada del tronco encefálico (ABR) y (b) que no cuenten con una ABR a los 4 a 6 meses de vida para que se les realice una evaluación de diagnóstico del comportamiento audiológico a los 9 meses de vida o antes si preocupa su salud auditiva. Se recomienda la evaluación del comportamiento audiológico debido a la necesidad potencial de sedación de la evaluación ABR en los bebés.
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