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Informe preliminar sobre posibles casos de microcefalia asociados a la infección por el virus del Zika durante el embarazo - Colombia, enero-noviembre del 2016


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Detalles de la métrica

Este informe fue publicado el 9 de diciembre del 2016 como un adelanto del MMWR.

Esther Liliana Cuevas, MS, MPH1; Van T. Tong, MPH2; Nathaly Rozo1; Diana Valencia, MS2; Oscar Pacheco, MD1; Suzanne M. Gilboa, PhD2; Marcela Mercado, MS1; Christina M. Renquist, MPH2; Maritza González, MD1; Elizabeth C. Ailes, PhD2; Carolina Duarte1; Valerie Godoshian, MPH2; Christina L. Sancken, MPH2; Angelica Maria Rico Turca1; Dinorah L. Calles, PhD2; Martha Ayala1; Paula Morgan, MPH2; Erika Natalia Tolosa Perez, MD1; Hernan Quijada Bonilla1; Ruben Caceres Gomez1; Ana Carolina Estupiñan3; Maria Luz Gunturiz1; Dana Meaney-Delman, MD2; Denise J. Jamieson, MD2; Margaret A. Honein, PhD2; Martha Lucia Ospina Martínez, MD1 (ver las afiliaciones de los autores)

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Resumen

¿Qué se sabe sobre este tema?

La infección por el virus del Zika durante el embarazo puede causar microcefalia y malformaciones cerebrales graves en el feto y los bebés expuestos en el útero. The Zika virus disease outbreak in the World Health Organization’s Region of the Americas began in Brazil, which first reported a laboratory-confirmed Zika virus outbreak in May 2015; Colombia confirmed local transmission of Zika virus about 5 months later, in October 2015. Colombia’s Instituto Nacional de Salud maintains national surveillance for birth defects, including microcephaly.

¿Qué información agrega este informe?

Este informe proporciona datos nacionales preliminares sobre la vigilancia de los defectos de nacimiento en cuanto a microcefalias congénitas tras un brote infeccioso por el virus del Zika en Colombia. En general, la prevalencia de la microcefalia aumentó cuatro veces en 2016 en comparación con 2015, y nueve veces en julio del 2016 (mes pico) en comparación con julio del 2015. El pico de microcefalia registrado tiene lugar aproximadamente 24 semanas después del pico del brote de zika, por lo que la relación temporal entre las infecciones por el virus del Zika y la microcefalia evidencia que el periodo de mayor riesgo es durante todo el primer trimestre y la primera fase del segundo trimestre del embarazo.

¿Cuáles son las consecuencias para la práctica de salud pública?

En Colombia, la microcefalia congénita ha aumentado de manera considerable en 2016 luego del pico del brote infeccioso por el virus del Zika. La vigilancia continua de los defectos del nacimiento basados en la población es esencial para controlar el impacto de la infección por el virus del Zika durante el embarazo en la prevalencia de los defectos de nacimiento, así como para medir el éxito de las acciones preventivas de la infección por el virus del Zika y sus consecuencias, incluso la microcefalia.

En Colombia, entre el 9 de agosto del 2015 y el 12 de noviembre del 2016, se registraron aproximadamente 105 000 casos sospechados de la enfermedad por el virus del Zika (diagnosticados según síntomas clínicos, con o sin confirmación en pruebas de laboratorio) incluyendo casi 20 000 en mujeres embarazadas (1,2). La infección por el virus del Zika durante el embarazo es una causa conocida de microcefalia y malformaciones cerebrales congénitas graves, y ha sido asociada a otros defectos de nacimiento relacionados con daños al sistema nervioso central (3). Colombia’s Instituto Nacional de Salud (INS) maintains national surveillance for birth defects, including microcephaly and other central nervous system defects. Este informe proporciona información preliminar sobre los casos de microcefalia congénita identificados en Colombia durante las semanas epidemiológicas 5 a la 45 (del 31 de enero al 12 de noviembre) en 2016. Durante este periodo, se registraron 476 casos de microcefalia en comparación con los 110 casos informados durante el mismo periodo de 2015. La relación temporal entre las infecciones por el virus del Zika registradas y los casos de microcefalia, con la mayor cantidad de casos de microcefalia registrados aproximadamente entre las 24 semanas posteriores al pico del brote de la enfermedad por el virus del Zika, sugiere que el periodo de mayor riesgo es durante todo el primer trimestre y la primera parte del segundo trimestre del embarazo. La prevalencia de las microcefalias aumentó más de cuatro veces en total durante el periodo de estudio, de 2.1 por 10 000 nacimientos con vida en 2015 a 9.6 en 2016. La vigilancia continua de los defectos del nacimiento basados en la población es esencial para controlar el impacto de la infección por el virus del Zika durante el embarazo en la prevalencia de los defectos de nacimiento, así como para medir el éxito de las acciones preventivas de la infección por el virus del Zika y sus consecuencias, incluso la microcefalia.

En Colombia, el INS lleva adelante una vigilancia nacional, pasiva y continua, tanto de la enfermedad por el virus del Zika sintomática como de los defectos de nacimiento más graves. En agosto del 2015, en Colombia, se inició la vigilancia de la enfermedad por el virus del Zika basada en síntomas clínicos y en pruebas de laboratorio, y en octubre del 2015, luego de una seguidilla de casos de infección por el virus del Zika confirmados en laboratorio, se dio inicio al registro inmediato y obligatorio de los casos. En ese momento, la enfermedad sintomática por el virus del Zika se definía como una enfermedad con fiebre y al menos un síntoma más (como sarpullido, conjuntivitis no purulenta, dolor de cabeza, prurito, artralagia, mialgia o malestar) de etiología desconocida. Desde el 24 de diciembre del 2015, la definición del caso incluye fiebre y sarpullido, y al menos uno de los otros síntomas. Colombia’s birth defects surveillance system includes reporting of microcephaly (International Classification of Disease, 10th Revision code Q02) among live births and pregnancy losses (including spontaneous abortions, pregnancy terminations, and stillbirths) from all reporting areas.* Congenital microcephaly in a newborn is defined as having a head circumference below the third percentile for gestational age and sex. Para determinar si la madre estaba infectada con el virus del Zika durante el embarazo, es necesario tener los siguientes especímenes clínicos de todos los bebés y fetos con microcefalia: suero materno, suero del cordón umbilical del bebé, especímenes de sangre periférica, líquido cefalorraquídeo (en caso de que se lo extraigan al bebé por razones clínicas) y tejidos de pérdidas fetales. Los especímenes son sometidos a pruebas de RNA del virus del Zika mediante la reacción en cadena de la polimerasa con transcriptasa inversa (rRT-PCR), para evidencia serológica de la infección mediante ensayo de inmunoadsorción enzimática (MAC-ELISA) para la detección del anticuerpo inmunoglobulina M (IgM) contra el virus del Zika, o por antígeno viral del Zika por inmunohistoquímica, así como para detectar la presencia de otras infecciones (sífilis, toxoplasmosis, rubéola, citomegalovirus, herpes simple y otros agentes); también se realiza un estudio de alta resolución del cariotipo. El Ministerio de Salud de Colombia recomienda un algoritmo de diagnóstico para la prueba de especímenes de todos los productos de la concepción y de los bebés de madres que han estado infectadas por el virus del Zika durante el embarazo; sin embargo, estos especímenes no siempre se recogen inmediatamente después del nacimiento ni son sometidos a pruebas de detección del virus del Zika. Las técnicas de neuroimagen recomendadas incluyen ultrasonido craneal en todos los bebés y, si se observan anomalías en el ultrasonido craneal, tomografía computarizada o resonancia magnética posterior en caso de ser necesarias. La prevalencia de la microcefalia por cada 10 000 nacidos vivos se calculó en general, por área registrada y por mes de gestación completo durante las semanas epidemiológicas 5–45 en 2016. La tasa de prevalencia (PR) se calculó dividiendo la prevalencia en 2016 por la prevalencia en 2015, y los intervalos de confianza (CI) del 95% para la tasa de prevalencia se calcularon usando el modelo de regresión de Poisson.

En 2016, el brote de la enfermedad por el virus del Zika entre mujeres embarazadas en Colombia hizo pico durante la semana epidemiológica 4. En 2016, los casos de microcefalia registrados alcanzaron el pico durante la semana epidemiológica 28 (24 semanas después del pico de casos registrados de la enfermedad por el virus del Zika) (figura 1). En 2016, durante las semanas epidemiológicas 5-45, se registró un total de 476 bebés con microcefalia en Colombia; 28 (85%) de las 33 áreas registradas en Colombia informaron al menos un caso de microcefalia (tabla complementaria https://stacks.cdc.gov/view/cdc/42918). En general, la prevalencia de microcefalia registrada fue de aproximadamente 9.6 por cada 10 000 nacidos vivos. Entre las áreas que registran al menos un caso de microcefalia, la prevalencia fue de dos por cada 10 000 nacidos vivos (Nariño y Quindío) a 29 (Amazonas) (figura 2). Los casos de microcefalia se registraron en áreas con ubicaciones que están a >;2000 metros (6 562 pies) del nivel del mar (como Bogotá) sin transmisión activa del virus del Zika; es muy probable que, si estuvieran relacionados con el Zika, estos casos de infección resultasen de infecciones asociadas a viajes o transmisión sexual.

La prevalencia de la microcefalia aumentó más de cuatro veces durante las semanas epidemiológicas 5-45 en 2016, en comparación con el mismo periodo en 2015 (PR = 4.5) (Tabla). La prevalencia máxima de microcefalia se registró en julio del 2016, con un pico nueve veces superior al de julio del 2015 (PR = 9). En 2016, entre todos los casos de microcefalia, 432 (91%) se dieron en bebés nacidos vivos, y 44 (9%) entre pérdidas de embarazos; en 2015, entre los 110 casos de microcefalia registrados, 90 (82%) se dieron en bebés nacidos vivos y 20 (18%) entre pérdidas de embarazos.

Entre los 476 bebés y fetos con microcefalia registrados durante las semanas epidemiológicas 5-45 en 2016, un total de 306 (64%) fue sometido a pruebas de laboratorio para la infección por el virus del Zika; 147 (48%) dieron positivo para el virus del Zika mediante RT-PCR o inmunohistoquímica en cualquier espécimen de placenta, feto o del bebé, y cinco de seis analizados dieron evidencia serológica de infección mediante MAC-ELISA. Entre los 121 bebés analizados para otros patógenos, 26 (21%) dieron positivo en pruebas de infección con otros patógenos, como toxoplasmosis (15 casos), herpes simple (seis), citomegalovirus (cuatro) y sífilis (uno); entre estos 26 bebés, 17 (65%) dieron evidencia positiva de coinfección con el virus del Zika (14 de 15 con toxoplasmosis, dos de seis con herpes y uno de cuatro con citomegalovirus). El 32% de todos los casos de microcefalia pudo acceder a los resultados de imágenes cerebrales. Entre los 476 bebés o fetos con microcefalia, las madres de 164 (34%) informaron la presencia de síntomas compatibles con la infección por el virus del Zika durante el embarazo.

Discusión

Teniendo como referencia una gestación completa promedio, el periodo de 24 semanas desde el pico del brote del virus del Zika hasta el pico en la prevalencia de microcefalias registradas sugiere que el mayor riesgo de microcefalia está asociado con la infección por el virus del Zika durante el primer trimestre y la primera parte del segundo trimestre de embarazo. En Colombia, durante las semanas epidemiológicas 5–45, hubo un incremento superior al cúadruple de casos de microcefalia registrados en 2016, en comparación con el año anterior. Si bien la prevalencia de la microcefalia en 2016, entre los bebés potencialmente expuestos al virus del Zika in utero (9.6 por cada 10 000 nacidos vivos) en Colombia no fue muy superior a la prevalencia media de microcefalia (6.6 por cada 10 000 nacidos vivos) registrada mediante la vigilancia pasiva en 17 estados de EE. UU. durante 2009–2013 (4), la comparación con la información de Colombia en 2015 indica la magnitud del aumento.

The Zika virus disease outbreak in the World Health Organization’s Region of the Americas began in Brazil, which first reported a laboratory-confirmed Zika virus outbreak in May 2015; Colombia confirmed local transmission of Zika virus about 5 months later, in October 2015. In 2015, microcephaly prevalence in Brazil was 5.5 per 10 000 live births, representing an approximate ninefold increase over the average prevalence during the previous 14 years (5,6). In Colombia, the relative increase has been smaller (fourfold); however, the baseline microcephaly prevalence was 2.1 per 10 000 live births in 2015, at least three times higher than Brazil’s reported baseline. Hay diversas razones posibles para las diferencias entre los niveles de referencia registrados en la prevalencia de microcefalia en Brasil y Colombia, así como para las diferencias en los aumentos de casos de microcefalia con respecto a los brotes del virus del Zika en ambos países. En primer lugar, del 50% al 75% de la población de Colombia habita en alturas superiores a los 2 000 metros, en áreas sin transmisión activa por vector del virus del Zika (7). En segundo lugar, la microcefalia es un defecto de nacimiento difícil de controlar debido a contradicciones en la definición de los casos y en la terminología, y a dificultades para obtener registros precisos. Debido a estos desafíos, los cálculos en la prevalencia varían ampliamente entre los países y los sistemas de vigilancia dentro de los Estados Unidos (4). En tercer lugar, es posible que los informes de microcefalia de Brasil hayan servido como una advertencia inicial. As evidence was emerging about the link between Zika virus infection and microcephaly, the Colombian Ministry of Health issued a recommendation in February 2016 advising women to consider delaying pregnancy for 6 months, which might have affected subsequent birth rates.§ The number of live births in Colombia during epidemiologic weeks 5–45 decreased by approximately 18 000 from 2015 to 2016.

Los resultados de este informe están sujetos al menos a cuatro limitaciones. Primero, el informe incluye todos los casos de microcefalia, no solo los vinculados al virus del Zika. La mayoría de los casos de microcefalia no tenía confirmación en laboratorio de la infección por el virus del Zika. Entre las posible explicaciones se puede considerar que no se presentaron especímenes de todos los casos y los especímenes entregados no fueron recogidos dentro de los periodos recomendados (la muestra de suero materno debe tomarse dentro de los 5 días posteriores a la aparición de los síntomas para la prueba rRT-PCR y la de suero infantil o tejido fetal, dentro de los 2 días posteriores al parto), además no se hicieron ecografías cerebrales en la mayoría de los pacientes (68%). Segundo, la constatación de los defectos de nacimiento, incluyendo microcefalia, tiende a ser más completa entre los bebés nacidos vivos que entre los embarazos perdidos, debido a la condición del feto al momento de la pérdida y a la falta relativa de autopsias para determinar la causa de la muerte fetal, lo cual conduce a un cálculo inferior de la cantidad de casos de microcefalia, especialmente entre embarazos perdidos (8). Asimismo, como la microcefalia es atípica, la comparación de las tasas de prevalencia del 2016 y 2015 puede revelar variaciones y debe analizarse con reservas. Tercero, en general, los sistemas de registro pasivos presentan cotejos menos completos de todos los defectos de nacimiento comparados con los sistemas de vigilancia activos (9). Por último, el cotejo de defectos de nacimiento generalmente no considera a los bebés o fetos con defectos de nacimiento que no se detectan de manera prenatal o en el parto, sino más bien son defectos identificados varios meses después del nacimiento. Por ejemplo, muchas consecuencias severas como la desaceleración del crecimiento cerebral entre bebés nacidos con circunferencias craneanas normales no son tenidas en cuenta por este sistema de vigilancia (10).

Colombia’s national population-based surveillance system for birth defects is based on passive reporting, which provides critical data for monitoring the impact of teratogens and describing trends but likely underestimates the actual prevalence of birth defects, including those defects associated with Zika virus infection during pregnancy. Also, Colombia’s Zika virus surveillance is based on clinical symptoms, and asymptomatic Zika virus infections are not monitored by surveillance. Por lo tanto, se desconoce el porcentage general de mujeres infectadas con el virus del Zika, o infectadas durante el primer periodo del embarazo o durante el periodo periconcepcional. To better understand the effects of Zika virus, INS and CDC are collaborating on “Proyecto Vigilancia de Embarazadas con Zika” (Enhanced Surveillance Project of Pregnant Women with Zika) to conduct intensified active monitoring in three cities in Colombia with high incidence of Zika virus disease in pregnant women. Este proyecto, que incluye la recolección sistemática de especímenes para laboratorio para pruebas del virus del Zika, proporcionará aproximaciones más exactas del riesgo de microcefalia y otros resultados de nacimiento adversos entre los fetos y los bebés de madres infectadas por el virus del Zika durante el embarazo.

Ante la ausencia de una vacuna para prevenir la infección por el virus del Zika, así como de medicamentos para el tratamiento, las estrategias de prevención incluyen evitar viajar a las áreas con transmisión activa del virus del Zika, evitar picaduras de mosquitos mediante el uso de protección personal y el control de vectores, y evitar la transmisión por vía sexual. La vigilancia permanente de los defectos de nacimiento basada en la población proporciona datos fundamentales para el control del impacto de teratógenos, como la infección por el virus del Zika, y constituirá una herramienta esencial para evaluar el éxito en la prevención de la microcefalia y el síndrome de Zika congénito.

Reconocimientos

Claudia Marcela Castro; Lina María Erazo Marquez; Esther Cristina Barros; Pablo Chaparro; Nubia Narváez; Greace Alejandra Avila Mellizo, María Eugenia Pinilla; Andrea Rodríguez Jiménez; Alexandra Caicedo; Luis Roa; Jorge Luis Díaz Moreno; Flavio Enrique Garzón Romero A; Javier Madero Reales; Eliana Barón Velasco; Karen Reyes Hernández; Luz Mary Velandia Nieto: Diana Marcela Walteros Acero; Ana Victoria Padilla; Alfonso Campo Carey; Ana Maria Blandon; Angelica Rojas Barcena; Diana Parra; Irene Alejandra; Javier Madero; Natalia Gutierrez; Nidia Gonzalez; Norma Constanza Cuellar Espita; Paloma Sanchez; Paula Ramirez; Sandra Misnaza; Sandra Rivera; Victor Martinez Gomez; Yurani Sanchez Rodriguez; Wendy Luz Gomez, Yuli Andrea Gamboa; Amparo Sabogal; Andrea Cristancho; Camilo Alfonso; Catalina Arias; Claudia Marcela Munóz; German Ernesto Torres; Ivonie Alayon; Julio Cesar Martinez; Katherine Jiménez Gamarra; Lilian Rodriguez; Luis Carlos Gómez; Patricia Salas; Teodolinda Vega; Vilma Izquierdo; Adriana Gomez Rubio; Clara Maestre Matos, Instituto Nacional de Salud, Bogotá, Colombia; Secretarios de Salud de cada uno de los departamentos, distritos y municipios de Colombia.


Autor responsable de la correspondencia: Margaret A. Honein, zikamch@cdc.gov, 770-488-7100.

1Instituto Nacional de Salud, Bogotá, Colombia; 2Centro Nacional de Defectos Congénitos y Deficiencias del Desarrollo, CDC; 3Ministerio de Salud y Protección Social, Bogotá, Colombia.


Referencias

  1. Instituto Nacional de Salud. Semana epidemiológica 45 Bogotá, Colombia 2016. http://www.ins.gov.co/boletin-epidemiologico/Paginas/default.aspx
  2. Pacheco O, Beltrán M, Nelson CA, et al. Zika virus disease in Colombia-preliminary report. N Engl J Med 2016. Epub June 15, 2016. CrossRef PubMed
  3. Rasmussen SA, Jamieson DJ, Honein MA, Petersen LR. Zika virus and birth defects-reviewing the evidence for causality. N Engl J Med 2016;374:1981-7. CrossRef PubMed
  4. Cragan JD, Isenburg JL, Parker SE, et al. ; National Birth Defects Prevention Network. Population-based microcephaly surveillance in the United States, 2009 to 2013: an analysis of potential sources of variation. Birth Defects Res A Clin Mol Teratol 2016;106:972-82. CrossRef PubMed
  5. Marinho F, Araújo VE, Porto DL, et al. Microcephaly in Brazil: prevalence and characterization of cases from the Information System on Live Births (Sinasc), 2000-2015. Epidemiol Serv Saude 2016;25:701-12. PubMed
  6. Kleber de Oliveira W, Cortez-Escalante J, De Oliveira WT, et al. Increase in reported prevalence of microcephaly in infants born to women living in areas with confirmed Zika virus transmission during the first trimester of pregnancy-Brazil, 2015. MMWR Morb Mortal Wkly Rep 2016;65:242-7. CrossRef PubMed
  7. Departamento Administrativo Nacional de Estadística. Nacimientos por área de ocurrencia y sexo, según grupos de edad de la madre 2016. http://www.dane.gov.co/
  8. Duke CW, Alverson CJ, Correa A. Fetal death certificates as a source of surveillance data for stillbirths with birth defects. Public Health Rep 2007;122:664-9. PubMed
  9. Anderka M, Mai CT, Romitti PA, et al. Development and implementation of the first national data quality standards for population-based birth defects surveillance programs in the United States. BMC Public Health 2015;15:925. CrossRef PubMed
  10. van der Linden V, Pessoa A, Dobyns W, et al. Description of 13 infants born during October 2015-January 2016 with congenital Zika virus infection without microcephaly at birth-Brazil. MMWR Morb Mortal Wkly Rep 2016;65:1343-8. CrossRef
Volver al textoFIGURA 1. Datos sobre la aparición de síntomas en casos registrados de enfermedad por el virus del Zika entre mujeres embarazadas* y fecha de nacimiento de los bebés o de las pérdidas de embarazos de fetos con registro de microcefalia - Colombia, 9 de agosto del 2015 (semana epidemiológica 32) - 12 de noviembre del 2016 (semana 45)

The above figure is a line chart showing the date of symptom onset of reported cases of Zika virus disease among pregnant women and the date of birth of infants or of pregnancy loss for fetuses with reported microcephaly in Colombia during August 9, 2015–November 12, 2016.

* Las mujeres embarazadas que padecen enfermedad por el virus del Zika incluyen mujeres con síntomas de enfermedad por el virus del Zika, independientemente de la confirmación del caso en laboratorio; la semana epidemiológica está basada en la fecha de aparición de los síntomas. El informe obligatorio inmediato de los síntomas clínicos de enfermedad por el virus del Zika con pruebas de laboratorio en Colombia comenzó en octubre del 2015. Desde octubre y hasta el 23 de diciembre del 2015, la enfermedad sintomática por el virus del Zika se definía por fiebre y al menos un síntoma adicional (como sarpullido, conjuntivitis no purulenta, dolor de cabeza, prurito, artralagia, mialgia o malestar). A partir del 24 de diciembre del 2015, se define por fiebre y sarpullido con al menos uno más de los otros síntomas.

La microcefalia congénita en un recién nacido se define por una circunferencia craneal inferior al tres por ciento, en comparación con el estándar normal establecido según la edad gestacional y el sexo; la semana epidemiológica se basó en la fecha de nacimiento o la pérdida de embarazo.

Volver al textoFIGURA 2. Prevalencia de la microcefalia congénita por cada 10 000 nacidos vivos durante las semanas epidemiológicas 5-45 (31 de enero al 12 de noviembre), por área registrada - Colombia, 2016

The above figure is a map of Colombia showing the number of cases of congenital microcephaly per 10 000 live births by reporting area during January 31–November 12 in 2016.

Volver al textoTABLA. Casos registrados de microcefalia congénita* durante las semanas epidemiológicas 5-45 (31 de enero al 12 de noviembre) - Colombia, 2015 y 2016
Último mes del embarazo Cant. de casos de microcefalia informados Cant. de nacidos vivos Prevalencia de la microcefalia por cada 10 000 nacidos vivos Tasa de
prevalencia, comparando
2016 a 2015, (CI del 95%)
2015 2016 2015 2016 2015 2016
Febrero 4 12 48 384 50 367 0.8 2.4 2.9 (0.9–8.9)
Marzo 16 18 55 102 54 348 2.9 3.3 1.1 (0.6–2.2)
Abril 16 36 52 535 52 612 3 6.8 2.2 (1.2–4)
Mayo 12 47 54 642 53 464 2.2 8.8 4 (2.1–7.5)
Junio 11 75 53 929 51 748 2 14.5 7.1 (3.8–13.4)
Julio 11 94 56 160 53 046 2 17.7 9 (4.8–16.9)
Agosto 15 71 55 290 55 709 2.7 12.7 4.7 (2.7–8.2)
Septiembre 10 60 58 835 56 539 1.7 10.6 6.2 (3.2–12.2)
Octubre 11 49 56 870 49 262 1.9 9.9 5.1 (2.7–9.9)
Noviembre§ 4 14 24 317 21 193 1.6 6.6 4 (1.3–12.2)
Total 110 476 516 064 498 288 2.1 9.6 4.5 (3.6–5.5)

Abreviatura: CI = intervalo de confianza.
* La microcefalia congénita en un recién nacido se define por una circunferencia craneal inferior al tres por ciento, en comparación con el estándar normal establecido según la edad gestacional y el sexo. La tabla incluye embarazos que terminaron durante este periodo, independientemente de las pruebas del virus del Zika o del resultado del embarazo (en nacido vivo y pérdida de embarazo por aborto espontáneo, aborto y muerte fetal, combinados).
La información de nacimientos en octubre del 2016 es preliminar.
§ La cantidad de casos de microcefalia y la cantidad de nacidos vivos representan el periodo del 1 al 12 de noviembre tanto del 2015 como del 2016. La información de nacimientos del 1 al 12 de noviembre del 2016 son preliminares.

Referencia sugerida para este artículo: Cuevas EL, Tong VT, Rozo N, et al. Preliminary Report of Microcephaly Potentially Associated with Zika Virus Infection During Pregnancy - Colombia, January-November 2016. Informe Semanal de Morbilidad y Mortalidad (MMWR) 2016;65:1409–1413. DOI: http://dx.doi.org/10.16/mmwr.mm6549e1.

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