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Actualización: Directrices provisionales para los proveedores de atención médica que tratan a mujeres en edad reproductiva con una posible exposición al virus del Zika - Estados Unidos, 2016


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El 25 de marzo del 2016, este informe se dio a conocer como una publicación anticipada del MMWR en el sitio web del MMWR.

Nota: se ha publicado una actualización de este informe. Para ver la actualización, haga clic aquí.

Emily E. Petersen, MD1; Kara N.D. Polen, MPH2; Dana Meaney-Delman, MD3; Sascha R. Ellington, MSPH1; Titilope Oduyebo, MD1,4; Amanda Cohn, MD5; Alexandra M. Oster, MD6; Kate Russell, MD4,7; Jennifer F. Kawwass, MD1,8; Mateusz P. Karwowski, MD4,9; Ann M. Powers, PhD10; Jeanne Bertolli, PhD6; John T. Brooks, MD6; Dmitry Kissin, MD1; Julie Villanueva, PhD11; Jorge Muñoz-Jordan, PhD10; Matthew Kuehnert, MD12; Christine K. Olson, MD1; Margaret A. Honein, PhD2; Maria Rivera, MPH1; Denise J. Jamieson, MD1; Sonja A. Rasmussen, MD13 (ver las afiliaciones de los autores)

Ver la referencia bibliográfica sugerida

Los CDC actualizaron sus directrices provisionales dirigidas a los proveedores de atención médica de EE. UU. que tratan a mujeres en edad reproductiva con posible exposición al virus del Zika (1) a fin de incluir recomendaciones sobre el asesoramiento a mujeres y hombres con posible exposición al virus del Zika que desean concebir. Estas directrices se basan en los datos limitados disponibles sobre la persistencia del ARN del virus del Zika en la sangre y el semen (25). Las mujeres que tienen la enfermedad del virus del Zika* deberían esperar al menos 8 semanas, a partir del comienzo de los síntomas, para intentar concebir mientras que los hombres deberían esperar al menos 6 meses. Las mujeres y los hombres con posible exposición al virus del Zika pero sin manifestaciones de una enfermedad clínica consistente con la enfermedad por el virus del Zika deberían esperar al menos 8 semanas después de la exposición para intentar concebir. Una posible exposición al virus del Zika se define como un viaje a un área con transmisión activa del virus del Zika o residir en ella (http://www.cdc.gov/zika/geo/active-countries.html) o sexo (vaginal, anal o felación) sin condón con un hombre que viajó a un área con transmisión activa o residió en ella. Las mujeres y los hombres que residen en áreas con transmisión activa del virus del Zika deberían hablar con su proveedor de atención médica sobre su intención de concebir. Estas directrices también incluyen recomendaciones actualizadas sobre las pruebas que deben realizarse las mujeres embarazadas con posible exposición al virus del Zika. Estas recomendaciones se actualizarán cuando haya más información disponible.

El brote actual del virus del Zika se identificó en Brasil en mayo de 2015 y rápidamente se comenzó a avanzar en los conocimientos sobre la infección del virus del Zika, sus posibles efectos adversos en el embarazo y la transmisión. Hasta el 23 de marzo de 2016, 39 países y territorios estadounidenses habían informado transmisión activa del virus del Zika (6). Las actualizaciones sobre las áreas con transmisión activa del virus del Zika están disponibles en http://wwwnc.cdc.gov/travel/notices.

El virus del Zika se transmite principalmente a través de la picadura de mosquitos Aedes infectados. Sin embargo, el virus del Zika también se puede transmitir sexualmente de un hombre infectado con el virus a sus parejas sexuales (3,5,710). Conforme a los datos de un brote anterior, la mayoría de las personas infectadas con el virus del Zika es asintomática (11). Si hay signos y síntomas, normalmente estos son leves; los más comunes son la aparición repentina de fiebre, sarpullido macular o papular, artralgia y conjuntivitis (11).

Cada vez más evidencia epidemiológica, clínica, patológica y de laboratorio corrobora el vínculo entre la infección por el virus del Zika durante el embarazo y los resultados adversos en embarazos y nacimientos, incluida la pérdida del embarazo, la microcefalia y las anormalidades en el cerebro y los ojos (1216). Una brecha crucial en el conocimiento que manifiestan los proveedores de atención médica que tratan a las mujeres es el nivel de riesgo relacionado con los resultados adversos en el embarazo y el nacimiento vinculados a la infección por el virus del Zika. Todavía se desconoce cuál es ese riesgo pero dos estudios recientes quizás aporten alguna información. Un análisis retrospectivo del brote del virus del Zika 2013–2014 registrado en la Polinesia Francesa identificó ocho fetos y bebés con microcefalia. Mediante un modelo matemático se estimó que la microcefalia afectó aproximadamente al 1% de los fetos o bebés cuyas madres tuvieron infección por el virus del Zika durante el primer trimestre de embarazo (17). Conforme a un estudio reciente realizado en Brasil, entre 42 mujeres que tuvieron infección por el virus del Zika, confirmada en laboratorio, en algún momento durante el embarazo y que fueron sometidas a estudios ultrasonográficos prenatales, 12 (el 29%) presentaron resultados anormales; los que incluían microcefalia, calcificaciones intracraneales, otras anomalías cerebrales, flujo sanguíneo anormal de las arterias del cerebro, restricción del crecimiento intrauterino y muerte del feto (16). Actualmente se están realizando más estudios para calcular mejor este riesgo pero es importante reconocer que es probable que la microcefalia a consecuencia de la destrucción viral del tejido cerebral forme parte del espectro de daños neurológicos. Los porcentajes registrados en ambos estudios quizás subestimen en gran medida la proporción de bebés afectados.

Aún se desconoce el nivel de riesgo de que el embarazo sufra resultados adversos asociados a la infección materna por el virus del Zika alrededor del momento de la concepción. No obstante, los informes preliminares indican que puede haber resultados adversos asociados a la infección por el virus del Zika en las primeras etapas del embarazo. Dos mujeres con enfermedad por el virus del Zika y un periodo gestacional de <;7 semanas perdieron sus embarazos y se detectó ARN del virus del Zika en los productos de concepción; otra mujer con un periodo gestacional de 7 a 8 semanas que presentaba una enfermedad que concordaba con la enfermedad por el virus del Zika tuvo un bebé a término con microcefalia grave (<;i1>;15<;/i>;). Otras infecciones virales (por ej., citomegalovirus, rubéola y parvovirus) que se desencadenaron cerca del momento de la concepción se asociaron a una infección congénita y resultados adversos en el embarazo y el nacimiento (1822); no obstante, en estos casos a menudo se desconocía el momento exacto de infección con respecto al momento de la concepción.

Como los datos disponibles son limitados, es todo un reto ofrecer asesoramiento previo a la concepción después de una posible exposición al virus del Zika. Las decisiones en torno al momento de concebir son personales y complejas, y las conversaciones con los pacientes deberían ser personalizadas. Los CDC y los departamentos de salud estatales han recibido innumerables consultas de parte de los proveedores de atención médica que solicitan información sobre cuál sería la mejor manera de asesorar a los pacientes con respecto al momento de concebir después de una posible infección por el virus del Zika y sobre el diagnóstico de la enfermedad por el virus del Zika. Los CDC han redactado directrices provisionales actualizadas para abordar estas cuestiones. Estas directrices se basan en la opinión de los expertos, en los datos limitados disponibles sobre el virus del Zika y en la información que hay sobre los riesgos de que se produzcan otras infecciones virales en el periodo periconcepcional. Los CDC continúan evaluando toda la evidencia disponible y siguen actualizando las recomendaciones a medida que se cuenta con nueva información.

Recomendaciones para el asesoramiento previo a la concepción dirigidas a mujeres con posible exposición al virus del Zika que no residen en ninguna área con transmisión activa del virus del Zika

No hay pruebas que demuestren que el virus del Zika será el causante de una infección congénita en los embarazos concebidos después de la desaparición de la viremia del zika en la madre. Los datos sobre el periodo de incubación de la enfermedad por el virus del Zika y la duración de la viremia del Zika son limitados. La evidencia de los informes de casos y la experiencia en infecciones por flavivirus indican que el periodo de incubación de la enfermedad por el virus del Zika probablemente sea de 3 a 14 días (7,23,24). Después de la aparición de los síntomas, la viremia del Zika puede durar de algunos días a 1 semana (2426); el periodo más largo de viremia registrado en los libros publicados fue de 11 días (4).

Los proveedores de atención médica deberían ofrecer asesoramiento previo a la concepción a las mujeres con posible exposición al virus del Zika. Las conversaciones deberían incluir información sobre los signos y síntomas de la enfermedad por el virus del Zika y los posibles resultados adversos asociados a la infección por el virus del Zika en el embarazo. Las mujeres con enfermedad por el virus del Zika deberían esperar al menos 8 semanas, a partir del comienzo de los síntomas, para intentar concebir. No hay datos disponibles sobre el riesgo de infección congénita entre las mujeres embarazadas con infección asintomática. Con base en el límite superior estimado del periodo de incubación para la enfermedad por el virus del Zika (14 días), además de aproximadamente el triple del periodo más largo de la viremia en los libros publicados después del comienzo de los síntomas (11 días), y debido a los datos limitados en cuanto a la duración de la viremia del Zika y la posibilidad de variación entre los sistemas inmunitarios de las personas, se le debería aconsejar a las mujeres asintomáticas con posible exposición al virus del Zika que esperen al menos 8 semanas después de la última fecha de exposición para intentar concebir. Los proveedores de atención médica deberían ofrecer información sobre las estrategias disponibles para evitar un embarazo no deseado que incluye el uso correcto y en forma constante de los métodos anticonceptivos más eficaces (27). Además, se debería informar a los pacientes que el uso correcto y consistente de condones reduce el riesgo de sufrir infecciones de transmisión sexual.

Recomendaciones para el asesoramiento previo a la concepción dirigidas a hombres con posible exposición al virus del Zika que no residen en ninguna área con transmisión activa del virus del Zika

Puede haber transmisión sexual del virus del Zika, pero son pocos los datos disponibles sobre el riesgo. Los CDC han informado acerca de seis casos, confirmados en laboratorio, de enfermedad por el virus del Zika transmitida sexualmente (9,28). Hasta ahora, en todos los casos informados ocurrió la transmisión sexual por un hombre con síntomas y todos los casos ocurrieron dentro de las 3 semanas a partir del comienzo de los síntomas (7,9,10). El virus del Zika infeccioso se aisló del semen de dos hombres (uno con hematospermia) al menos 2 semanas después del comienzo de los síntomas (5) y posiblemente hasta 10 semanas de la aparición de los síntomas (3). En un tercer informe se documenta la detección de ARN del virus del Zika en el semen 62 días después del comienzo de los síntomas (2). Se desconoce la duración y el patrón de persistencia del virus del Zika en el semen; no se realizaron más pruebas para observar si el virus del Zika replicado o el ARN del virus del Zika ya no se encontraban en el semen del hombre.

Según estos datos, los hombres y sus parejas de sexo femenino deberían esperar para intentar concebir hasta que se considere que el riesgo de transmisión sexual es mínimo. Los hombres que recibieron un diagnóstico de enfermedad por el virus del Zika deberían esperar al menos 6 meses, a partir del comienzo de los síntomas, para intentar concebir. Este intervalo se recomendó conforme a la información limitada acerca de la persistencia del virus del Zika en el semen y además permite tres veces el periodo más largo que se ha encontrado el ARN del virus del Zika en el semen después de la primera aparición de los síntomas.

No se sabe si los hombres con la infección del virus del Zika asintomática pueden transmitir sexualmente el virus. No ha habido casos informados de transmisión sexual de hombres asintomáticos. Si bien no ha sido documentado, es biológicamente plausible que los hombres que se infectaron con el virus del Zika pero que no manifiestan síntomas de la enfermedad por el virus del Zika puedan diseminar el virus en el semen. Ante la ausencia de datos y para ser consistente con otras recomendaciones, los hombres que tienen posible exposición al virus del Zika sin enfermedad clínica consistente con la enfermedad por el virus del Zika deberían esperar 8 semanas, como mínimo, después de una posible exposición antes de intentar concebir. Si no se desarrollan los síntomas, la pareja puede considerar intentar concebir o esperar más tiempo. Dada la cantidad limitada de datos, los proveedores de atención médica deberían discutir con las parejas la variedad de factores que podrían influenciar una decisión de intentar concebir, como el nivel de riesgo de la exposición al virus del Zika y los planes de vida reproductiva.

Recomendaciones para el asesoramiento previo a la concepción dirigidas a las mujeres y sus parejas que residen en alguna área con transmisión activa del virus del Zika

Los proveedores de atención médica que tratan a las mujeres y los hombres que residen en áreas con transmisión activa del virus del Zika y que presentan la enfermedad deberían recomendarles que esperen hasta que se considere que es mínimo el riesgo de viremia y propagación viral en el semen, a fin de evitar los posibles resultados adversos que se han asociado a la infección por el virus del Zika en el embarazo. Las mujeres con enfermedad por el virus del Zika deberían esperar al menos 8 semanas a partir del comienzo de los síntomas para intentar concebir mientras que los hombres deberían esperar al menos 6 meses.

Las mujeres y los hombres que residen en un área con transmisión activa del virus del Zika pero que no presentan ninguna enfermedad clínica consistente con la enfermedad por el virus del Zika y que desean concebir deberían hablar con sus proveedores de atención médica. Especialmente en el contexto de la transmisión del virus del Zika, es importante que las mujeres y sus parejas planifiquen sus embarazos. Como parte del proceso de planificación, las mujeres y sus parejas deberían hablar con sus proveedores de atención médica sobre los riesgos de transmisión activa del virus del Zika y los proveedores deberían abordar los planes de vida reproductiva de sus pacientes dentro del contexto de una posible exposición al virus del Zika (Cuadro). La evaluación del riesgo de una exposición al virus del Zika incluye observar la presencia de mosquitos en el hogar y en el área circundante, las medidas de protección implementadas y los niveles de transmisión activa del virus del Zika. Se ha comprobado que al tomar medidas de protección para evitar las picaduras de mosquitos se disminuye el riesgo de enfermedades a través de mosquitos (29,30); no obstante, puede que no sea posible eliminar el riesgo de exposición al virus del Zika durante el embarazo. Se desconoce duración esperada de un brote de virus del Zika en una ubicación en particular. Los proveedores de atención médica deberían discutir acerca de los factores que podrían influir el momento del embarazo: fertilidad, edad, historial reproductivo, historial médico y valores y preferencias personales. La decisión sobre cuándo quedar embarazada debería ser tomada por la mujer o la pareja junto con el proveedor de atención médica.

Puede que algunas mujeres y sus parejas que residen en alguna área con transmisión activa del virus del Zika decidan postergar el embarazo después de hablar con sus proveedores de atención médica. Los proveedores de atención médica deberían debatir acerca de las estrategias para evitar un embarazo no deseado, incluido el uso de los métodos anticonceptivos más efectivos (27). Además, se debería informar a los pacientes que el uso correcto y consistente de condones reduce el riesgo de sufrir infecciones de transmisión sexual.

Recomendaciones para hacerles las pruebas a las personas que desean concebir

Se debería hacer una prueba de suero para ver si hay infección por el virus del Zika a las personas con posible exposición al virus del Zika que presentan uno de estos signos o síntomas o más dentro de las 2 semanas de la posible exposición: aparición repentina de fiebre, sarpullido, artralgia o conjuntivitis (31). Las pruebas de rutina no se recomiendan en este momento para las mujeres y los hombres que desean concebir y que quizás han estado expuestos al virus del Zika pero que no presentan una enfermedad clínica. Se desconoce la eficacia de la prueba en las personas asintomáticas y es posible que sea difícil interpretar los resultados. Se desconoce si una prueba serológica con resultado positivo realizada en un hombre asintomático podría indicar la presencia del virus del Zika en el semen o si una prueba con resultado negativo descartaría la presencia del virus en el semen.

La prueba de reacción en cadena de la polimerasa con transcriptasa inversa (RT-PCR) realizada en muestras de semen aún no ha sido validada. Se detectó la diseminación intermitente de otros virus en el semen (32,33); no obstante, se desconoce el patrón de diseminación del virus del Zika en el semen. Además, la detección del ARN del virus del Zika en el semen no necesariamente es un indicador de la presencia de un virus infeccioso en el semen. A raíz de estas cuestiones, una prueba de semen con resultado positivo o negativo quizás no proporcione suficientes datos como para elaborar recomendaciones sobre la intención de concebir. Por lo tanto, las pruebas de semen no se recomiendan en este momento. En este momento se están realizando estudios para comprender mejor la eficacia de estas pruebas, la persistencia del virus del Zika en el semen y la mejor manera de interpretar los resultados.

Consideraciones especiales para las mujeres que están realizando un tratamiento de fertilidad

No se han documentado casos de transmisión del virus del Zika durante un tratamiento de fertilidad, aunque la transmisión mediante embriones o gametos donados es teóricamente posible debido a que el virus del Zika puede haber estado presente en el semen y por ende haya habido transmisión sexual (2,79). No hay probabilidades de que el virus del Zika sea destruido en el proceso de criopreservación. El tratamiento de fertilidad para parejas sexuales que usan sus propios gametos y embriones debería seguir las recomendaciones de tiempo para parejas que intentar concebir, aunque las recomendaciones quizás deban personalizarse según las circunstancias individuales. La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) desarrolló las directrices sobre los tejidos donados en el marco de un brote del virus del Zika, que incluyen la donación de espermas, ovocitos y embriones (34). Las directrices indican que se considerará que los donantes vivos no cumplen con los requisitos para la donación anónima si presentan alguno de estos factores de riesgo: diagnóstico médico de infección por el virus del Zika en los últimos 6 meses; residencia en un área con transmisión activa del virus del Zika o haber viajado a ella en los últimos 6 meses; o dentro de los últimos 6 meses tuvo sexo con una pareja masculina quien, durante los 6 meses previos a este contacto sexual, recibió un diagnóstico de enfermedad consistente con la enfermedad por el virus del Zika o la tuvo o viajó a un área de transmisión activa del virus del Zika. Las directrices de la FDA se aplican a los donantes anónimos y no a las parejas sexuales. Conforme a las directrices anteriores de la FDA, los donantes directos (o conocidos) deben ser sometidos a la misma evaluación y determinación de elegibilidad que los donantes anónimos. No obstante, pueden usarse los gametos o embriones de donantes directos que no cumplen con los requisitos, según las directrices de la FDA, si el tejido está etiquetado correctamente con una indicación sobre el posible aumento en el nivel de riesgo, si todas las partes involucradas han sido informadas al respecto y aceptan correr con el riesgo y si los médicos conocen el estado de los gametos o embriones. Las organizaciones profesionales recomiendan que los beneficiarios del tejido donado estén informados y asesorados acerca de los posibles riesgos antes de usarlo (35).

Recomendaciones actualizadas sobre las pruebas para las mujeres embarazadas con posible exposición al virus del Zika

Las mujeres embarazadas que quizás estuvieron expuestas al virus del Zika y que no residen en ninguna área con transmisión activa deberían ser evaluadas para ver si presentan infección por el virus del Zika y se les deberían hacer las pruebas conforme a las directrices provisionales actualizadas de los CDC. (figura 1). De igual manera, las mujeres embarazadas que residen en un área con transmisión activa del virus del Zika deberían ser evaluadas y se les deberían hacer las pruebas conforme a las directrices provisionales de los CDC (figura 2); los funcionarios de salud local deberían tomar la decisión de implementar las pruebas en las mujeres embarazadas asintomáticas de acuerdo con los niveles de transmisión del virus del Zika y la capacidad del laboratorio. Una prueba de inmunoglobulina M con resultado negativo, obtenida 2 a 12 semanas después de la exposición conocida, indicaría que en el último tiempo no hubo infección por el virus del Zika y que se podría obviar la necesidad de realizar ecografías en serie.

Los proveedores de atención médica deberían evaluar el historial de viaje de sus pacientes. En ciertas circunstancias, como en el caso de los pacientes que han viajado hace poco (es decir, diaria o semanalmente) a áreas con transmisión activa del virus del Zika, los proveedores de atención médica deberían seguir las directrices provisionales de los CDC para las mujeres embarazadas que residen en áreas con transmisión activa del virus del Zika (Figura 2). Los proveedores de atención médica que tratan a las mujeres embarazadas que residen a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México deberían evaluar el historial de viaje de sus pacientes, incluida la frecuencia con que cruzaron la frontera y los destinos. Se informó sobre áreas con transmisión activa del virus del Zika en México que no limitan con los EE. UU. En este momento no hay informes de transmisión activa del virus del Zika en la frontera entre EE. UU. y México. Sin embargo, si hubiera transmisión activa, los funcionarios de salud locales deben determinar cuándo implementar las pruebas en mujeres embarazadas asintomáticas con base en la información sobre los niveles de transmisión del virus del Zika y la capacidad del laboratorio.

Tal como se recomendó anteriormente (8), los hombres que viajan a un área con transmisión activa del virus del Zika o que residen en ella y cuya pareja está embarazada deberían usar condones de manera correcta y sistemática o deberían abstenerse de tener relaciones sexuales durante el embarazo. Esta medida es la mejor manera de evitar hasta el mínimo riesgo de transmisión sexual del virus del Zika, el cual podría tener efectos adversos en el feto si se practicara el sexo durante el embarazo. Las mujeres embarazadas que tuvieron relaciones sexuales, sin usar un condón, con una pareja masculina con posible exposición al virus del Zika deberían ser evaluadas por la infección por el virus del Zika si la mujer desarrolla al menos un signo o síntoma de la enfermedad por el virus del Zika o si su pareja masculina tuvo la enfermedad por el virus del Zika o una enfermedad consistente con esta última.

Las mujeres embarazadas que no residen en áreas con transmisión activa del virus del Zika y que quizás han estado expuestas al virus del Zika durante las 8 semanas previas a la concepción (6 semanas antes del último periodo menstrual) pueden realizarse las pruebas serológicas dentro de las 2 a 12 semanas a partir de la exposición. Como se indicó en las recomendaciones anteriores, se le deberían hacer las pruebas para la infección por el virus del Zika a todas las personas con posible exposición y con una enfermedad consistente con esta enfermedad.

Una actualización adicional a las directrices publicadas anteriormente se relaciona con la amniocentesis. El estudio de la amniocentesis debería individualizarse según cada circunstancia clínica; por lo tanto, la amniocentesis fue eliminada de los algoritmos de prueba actualizados (Figura 1) (Figura 2). Al igual que en la evaluación de otras infecciones congénitas, la amniocentesis se puede considerar en la evaluación de una posible infección por el virus del Zika. Se desconoce cuán sensibles o específicas son las pruebas RT-PCR del líquido amniótico con respecto a la infección congénita del virus del Zika, ya sea que un resultado positivo pronostique una anormalidad posterior en el feto y, de ser predictivo, qué proporción de bebés nacidos presentarán anormalidades después de una infección. Se desconoce cuál sería el mejor momento para realizar una amniocentesis para diagnosticar la infección congénita por el virus del Zika; el ARN del virus del Zika se detectó en el líquido amniótico ya a las 4 semanas después de que la madre comenzara con los síntomas y a las 17 semanas de gestación. Los proveedores de atención médica deberían discutir con sus pacientes los riesgos y los beneficios de la amniocentesis.

Los algoritmos también se actualizaron para reflejar los datos acumulados de los resultados de los estudios ultrasonográficos que pueden ser consistentes con la enfermedad por el virus del Zika, incluida la microcefalia, las calcificaciones intracraneales y las anormalidades en los ojos y el cerebro. Estas directrices serán actualizadas a medida que haya más información disponible (http://www.cdc.gov/zika/).


Autor responsable de la correspondencia: Emily E. Petersen, 770-488-7100, ZikaMCH@cdc.gov.

1División de Salud Reproductiva, Centro Nacional para la Prevención de Enfermedades Crónicas y la Promoción de la Salud, CDC; 2División de Trastornos Congénitos y del Desarrollo, Centro Nacional de Defectos Congénitos y Discapacidades en el Desarrollo, CDC; 3Oficina del Director, Centro Nacional de Enfermedades Infecciosas Emergentes y Zoonóticas (NCEZID, por sus siglas en inglés), CDC; 4Servicio de Inteligencia Epidemiológica, CDC; 5Oficina del Director, Centro Nacional de Vacunación y Enfermedades Respiratorias (NCIRD), CDC; 6División de Prevención del VIH/Sida, Centro Nacional para la Prevención del VIH/Sida, Hepatitis viral, ETS y Tuberculosis, CDC; 7División de la Influenza, NCIRD, CDC; 8División de Endocrinología Reproductiva e Infertilidad, Departamento de Ginecología y Obstetricia, Facultad de Medicina de la Universidad de Emory; 9División de Riesgo Ambiental y Efectos en la Salud, Centro Nacional de Salud Ambiental, CDC; 10División de Enfermedades Transmitidas por Vectores, NCEZID, CDC; 11División de Preparación e Infecciones Emergentes, NCEZID, CDC; 12División de Promoción de la Calidad en los Servicios de Salud, NCEZID, CDC; 13División de Disfusión de Información de Salud Pública, Centro de Vigilancia, Epidemiología y Servicios de Laboratorio, CDC.

Referencias

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  35. Comité de Práctica de la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva, Comité de Práctica de la Sociedad de Tecnología de Reproducción Asistida. Recomendaciones para la donación de gametos y embriones: la opinión del comité. Fertil Steril 2013;99:47-62e1. CrossRef

* La enfermedad por el virus del Zika se caracteriza por presentar al menos uno de estos signos y síntomas: aparición repentina de fiebre, sarpullido, artralgia, conjuntivitis; y confirmación en laboratorio de infección por el virus del Zika. Las personas que quizás estuvieron expuestas al virus del Zika y presentaron uno o más signos y síntomas consistentes con la enfermedad por el virus del Zika (aparición repentina de fiebre, sarpullido, artralgia, conjuntivitis) pero que no fueron sometidas a pruebas deberían seguir las recomendaciones para personas con la enfermedad por el virus del Zika.

Volver al textoBOX. Recomendaciones para asesorar a las personas que residen en áreas con transmisión activa del virus del Zika y que desean concebir

Evaluar el riesgo de exposición al virus del Zika

Entorno

  • Aire acondicionado y mosquiteros en el hogar

  • Entorno laboral

  • Residencia en un área con alta densidad de mosquitos

  • Nivel de transmisión del virus del Zika en el área local

Medidas personales para evitar las picaduras de mosquitos

  • Ropa de protección

  • Uso de repelente de insectos aprobado por la EPA

  • Vaciamiento/remoción de agua estancada en contenedores

Medidas personales para prevenir la transmisión sexual

  • Disposición a usar condones o abstenerse de tener relaciones sexuales durante el embarazo

Debatir sobre la infección por el virus del Zika en el embarazo

  • Signos/Síntomas de la enfermedad por el virus del Zika

  • Posibles consecuencias adversas de la infección por el virus del Zika durante el embarazo

  • Duración desconocida de la epidemia

Analizar el plan de vida reproductiva

  • Fertilidad

  • Edad

  • Historial reproductivo

  • Historia clínica

  • Valores y preferencias personales

Analizar los riesgos/beneficios del embarazo en este momento junto con la mujer y su pareja

  • Si no hay deseos de un embarazo, abordar las opciones de anticoncepción

Volver al textoFIGURA 1. Directrices provisionales actualziadas: algoritmo de prueba*,†,§,¶ para una mujer embarazada con posible exposición al virus del Zika,** que no residen en ninguna área con transmisión activa del virus del Zika

* Las pruebas se recomiendan a las mujeres embarazadas con una enfermedad consistente con la enfermedad por el virus del Zika que presenten uno o más de estos signos o síntomas: aparición repentina de fiebre, sarpullido, artralgia o conjunctivitis durante el viaje o dentro de las 2 semanas de haber viajado o de haber estado expuestas sexualmente. Las pruebas para la detección del virus del Zika incluyen una prueba de reacción en cadena de la polimerasa con transcriptasa inversa (RT-PCR), una prueba de inmunoglobulina M (IgM) del virus del Zika y una prueba para la detección de anticuerpos neutralizantes en muestras de suero. Más información disponible en http://www.aphl.org/Materials/CDCMemo_Zika_Chik_Deng_Testing_011916.pdf. Dada la superposición de los síntomas y de las áreas endémicas con otras enfermedades virales, evalúe la posible infección por el virus del dengue o chikunguña.

La prueba se puede ofrecer a mujeres embarazadas sin una enfermedad clínica que concuerde con la enfermedad por el virus del Zika. En caso de realizarse, la prueba debe incluir IgM del virus del Zika, y si esta resultara positiva o indeterminada, anticuerpos neutralizantes en muestras de suero. Las pruebas deben realizarse 2-12 semanas después del viaje.

§ Pruebas de laboratorio de infección materna por el virus del Zika : 1) se detecta el ARN del virus del Zika por medio de una RT-PCR en cualquier espécimen clínico; o 2) IgM del virus del Zika positivo con valores de anticuerpos neutralizantes confirmatorios que sean =4 veces más altos que los valores de anticuerpos neutralizantes del virus del dengue en suero. Las pruebas se consideran no concluyentes si los valores de anticuerpos neutralizantes del virus del Zika fueran <;4 veces más altos que los valores de anticuerpos neutralizantes del virus del dengue.

Las anormalidades en el feto consistentes con la enfermedad por el virus del Zika incluyen microcefalia, calcificaciones intracraneales y anormalidades en el cerebro y en los ojos. Es posible que las ecografías fetales no detecten anormalidades hasta finales del segundo o principios del tercer trimestre de embarazo.

** La posible exposición al virus del Zika incluye viajar a un área con transmisión activa del virus del Zika (http://wwwnc.cdc.gov/travel/notices/) o mantener relaciones sexuales (ya sea vaginal, anal u oral) sin condón con un hombre que haya viajado a un área con transmisión activa del virus del Zika o resida en ella. Actualmente no se recomiendan las pruebas a lasmujeres embarazadas con posible exposición sexual al virus del Zika si la pareja no presenta síntomas.

Volver al textoFIGURA 2. Directrices provisionales actualizadas: algoritmo de pruebas*,†,§,¶ para una mujer embarazada que reside en un área con transmisión activa del virus del Zika,** que presenta o no una enfermedad †† consistente con la enfermedad por el virus del Zika

* Las pruebas para mujeres embarazadas con una enfermedad clínica consistente con la enfermedad por el virus del Zika incluyen una prueba de reacción en cadena de la polimerasa con transcriptasa inversa (RT-PCR), una prueba de inmunoglobulina M (IgM) del virus del Zika y una prueba para la detección de anticuerpos neutralizantes en muestras de suero. Más información disponible en http://www.aphl.org/Materials/CDCMemo_Zika_Chik_Deng_Testing_011916.pdf. Dada la superposición de los síntomas y de las áreas endémicas con otras enfermedades virales, evalúe la posible infección por el virus del dengue o chikunguña. Si se detecta el ARN del virus del dengue o chikunguña, debe tratarse conforme a las directrices existentes. La detección a tiempo y un tratamiento de apoyo para las infecciones por el virus del dengue pueden disminuir significativamente el riesgo de presentar complicaciones médicas e incluso la muerte. Se recomienda repetir las pruebas de detección del virus del Zika si se presenta alguna enfermedad clínica que concuerde con la enfermedad por el virus del Zika más adelante durante el embarazo.

La prueba se puede ofrecer a mujeres embarazadas sin una enfermedad clínica que concuerde con la enfermedad por el virus del Zika. En caso de realizarse, la prueba debe incluir IgM del virus del Zika, y si esta resultara positiva o indeterminada, anticuerpos neutralizantes en muestras de suero. Los resultados de las pruebas serológicas son difíciles de interpretar en áreas donde los residentes tuvieron una exposición previa a otros flavivirus (p. ej., dengue o fiebre amarilla) debido a la reactividad cruzada con otros flavivirus.

§ Pruebas de laboratorio de infección materna por el virus del Zika : 1) se detecta el ARN del virus del Zika por medio de una RT-PCR en cualquier espécimen clínico; o 2) IgM del virus del Zika positivo con valores de anticuerpos neutralizantes confirmatorios que sean =4 veces más altos que los valores de anticuerpos neutralizantes del virus del dengue en suero. Las pruebas se consideran no concluyentes si los valores de anticuerpos neutralizantes del virus del Zika fueran <;4 veces más altos que los valores de anticuerpos neutralizantes del virus del dengue.

Las anormalidades en el feto consistentes con la enfermedad por el virus del Zika incluyen microcefalia, calcificaciones intracraneales y anormalidades en el cerebro y en los ojos. Es posible que las ecografías fetales no detecten anormalidades hasta finales del segundo o principios del tercer trimestre de embarazo.

** (http://wwwnc.cdc.gov/travel/notices/). Los funcionarios de salud locales deben determinar cuándo implementar las pruebas en mujeres embarazadas asintomáticas con base en la información sobre los niveles de transmisión del virus del Zika y la capacidad del laboratorio.

†† El cuadro clínico es similar al del virus del Zika cuando se presentan dos o más síntomas (aparición repentina de fiebre, erupción, artralgia o conjuntivitis).

Suggested citation for this article: Petersen EE, Polen KN, Meaney-Delman D, et al. Update: Interim Guidance for Health Care Providers Caring for Women of Reproductive Age with Possible Zika Virus Exposure — United States, 2016. Informe Semanal de Morbilidad y Mortalidad (MMWR) 2016;65:315–322. DOI: http://dx.doi.org/10.16/mmwr.mm6512e2.

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