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Actualización sobre la situación del H7N9 y la respuesta de los CDC

10 de mayo de 2013 - En China, se siguen informando casos de infección con el virus A (H7N9) de la influenza aviar en humanos, pero la cantidad de casos comenzó a disminuir desde el mes de abril, cuando se informaban múltiples casos todos los días. De acuerdo con el último informe del 8 de mayo, hubo 131 casos confirmados de H7N9, 32 que resultaron en muerte. Entre el 1 y el 29 de abril, se reportaron 126 casos, incluidas 24 muertes. China y la OMS pasaron a dar informes semanales de casos de H7N9. Los CDC continúan tomando medidas de preparación proactivas en respuesta a la amenaza que representa la aparición de este nuevo virus para la salud pública.

La disminución en la cantidad de casos de H7N9 recientemente informados en China puede ser el resultado de las medidas de contención que supuestamente implementaron las autoridades chinas, incluyendo el cierre de mercados de aves vivas, un lugar en donde el riesgo de exposición a los virus de la influenza aviar puede ser alto. Sin embargo, también puede ser el resultado del cambio de temporada, o una combinación de ambos. Estudios indican que los virus de la influenza aviar presentan un patrón estacional, muy parecido al de los virus de la influenza estacional que afectan a los seres humanos. Luego de observar el virus H5N1 durante más de una década, queda claro que la actividad en las aves de corral, y las infecciones en seres humanos que provoca, aumenta en el invierno y disminuye en el verano. Es posible que ocurra lo mismo con el virus H7N9 y que a medida que disminuya la actividad del virus H7N9 en las aves de corral u otras aves igualmente lo harán las exposiciones humanas y sus consecuentes infecciones. De ser así, las infecciones con H7N9, en aves y personas, podrían aumentar nuevamente a medida que baja la temperatura.

Si bien ha disminuido la cantidad informada de infecciones en seres humanos, la epidemiología del brote actual no ha mostrado cambios significativos. Las pruebas siguen señalando a las aves de corral infectadas o los entornos contaminados como la fuente de donde surge la mayoría de las infecciones. Todavía no se obtuvieron pruebas de contagio sostenido (continuo) con este virus entre las personas ni se han reportado casos fuera de China.

Los CDC no tienen ninguna recomendación especial para los estadounidenses en cuanto al virus H7N9. Además, los CDC tampoco recomiendan la restricción de viajes a China en este momento. Sin embargo, las personas que viajen a China deberían poner en práctica la higiene de manos, seguir las prácticas de seguridad de los alimentos (incluyendo la ingesta solo de carnes y productos derivados de las aves de corral, incluidos los huevos, que estén bien cocinados) y evitar el contacto con animales. Visite www.cdc.gov/travel para obtener más información.

Si bien el riesgo que presenta el virus H7N9 para los estadounidenses sigue siendo bajo, a causa de la posible pandemia que supone este virus, los CDC están siguiendo de cerca esta situación y se están organizando con socios nacionales e internacionales, incluido el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de China (CDC China) y la Organización Mundial de la Salud (OMS). Los CDC también están tomando medidas proactivas con la intención de estar listos en caso de que este virus se vuelva completamente transmisible entre personas.

El envío de los equipos de prueba de diagnóstico para el virus H7N9 desarrollados por los CDC comenzó el 25 de abril de 2013. Hasta el 10 de mayo de 2013, se enviaron 122 equipos de prueba; de los cuales 95 se distribuyeron en el país y 27 se enviaron al exterior. En este momento, se están enviando equipos de prueba a 47 estados de los Estados Unidos y al Distrito de Columbia. Cada equipo tiene la capacidad de analizar alrededor de 1 000 muestras para H7N9. Se les ha pedido a los laboratorios de salud pública que descarten la influenza estacional antes de comenzar a usar los equipos de prueba para H7N9. Las pruebas de diagnóstico para la influenza estacional de los CDC darán como resultado un tipo de influenza A "no clasificable" en una muestra de H7N9. Los equipos nuevos permitirán que el virus H7N9 se detecte con mucha más rapidez que si se tuvieran que enviar todas las muestras "no clasificables" a los CDC para que se analicen, de modo que se mejoraría la capacidad del país para detectar rápidamente este virus a nivel nacional.

Si bien en este momento no se han detectado casos de H7N9 en los Estados Unidos, se realizaron pruebas a 54 personas con síntomas similares a la influenza que viajaron a China. Las 54 muestras dieron negativo para H7N9; pero 6 dieron positivo para la influenza A estacional y 3 para la influenza B estacional.

El hecho de que se detecte un caso en los Estados Unidos, no significaría un aumento en el posible riesgo para la salud de los estadounidenses a menos que cambie el patrón de contagio del virus. Si se detecta que una persona en los Estados Unidos tiene influenza H7N9, será aislada (separada de otras personas que estén bien) y asistida. Además, se llevará a cabo una investigación a través del método de contacto con las personas que podrían haber estado expuestas a la persona enferma.

Las investigaciones a través del método de contacto son una de las maneras en que los CDC trabajan con socios en los Estados Unidos y otros países para proteger la salud de las personas expuestas a una enfermedad. Este proceso involucra las acciones de encontrar, entrevistar, y en algunos casos, realizar pruebas o tratar a personas que estuvieron en contacto con la persona enferma. Todo esto puede ayudar a confirmar el hecho de que el virus no se está diseminando ampliamente en los Estados Unidos.

Hasta ahora, no se ha tomado la decisión de fabricar una vacuna contra el virus H7N9 como medida de vacunación nacional en los EE. UU. Sin embargo, dada la severidad de las enfermedades en seres humanos a causa del virus H7N9 en China, el HHS y sus socios están tomando medidas de preparación para desarrollar virus candidatos para la vacuna contra el virus H7N9 y están pensando en pruebas clínicas de la vacuna contra el virus H7N9.

Los CDC están trabajando para desarrollar virus candidatos para la vacuna (CVV, por sus siglas en inglés) de dos muestras aisladas diferentes de H7N9 (Shanghai/2 y Anhui/1). Un CVV es un virus de la influenza que los CDC (o uno de los otros Centros de Colaboración de la OSM) seleccionan y preparan para que sea utilizado por fabricantes de vacunas para hacer vacunas contra la influenza. Estos CVV podrían usarse para fabricar una vacuna cuando sea necesario. Por lo general, los virus candidatos para la vacuna se eligen según su similitud con los virus de la influenza que se diseminan y causan enfermedades en las personas, y su capacidad de crecer fácilmente en huevos de gallina, el cual es el principal método de fabricación de vacunas contra la influenza. Sin un virus candidato de alto rendimiento para la vacuna, podría ser muy difícil fabricar vacunas que brinden protección contra un nuevo virus de la influenza.

Luego de que los fabricantes de vacunas reciben un virus candidato para la vacuna, crean lo que se conoce con el nombre de "cepa vacunal". Cada fabricante adapta la cepa vacunal para que el virus crezca mejor según la tecnología y los sistemas de producción que disponen. Una vez que se prepara la cepa vacunal, el fabricante de vacunas la utiliza para producir grandes cantidades de virus que se usarán para fabricar las vacunas contra la influenza.

El 1 de mayo de 2013, los CDC propusieron comenzar a enviar posibles virus candidatos para la vacuna a los laboratorios autorizados con nivel 3 de bioseguridad en sus instalaciones que querían empezar a trabajar con anticipación en la creación de su propio virus vacunal. Estos son virus candidatos para la vacuna que todavía requieren que se completen algunos estudios in vitro e in vivo para cumplir con todos los requisitos regulatorios y de bioseguridad. Otros socios de la OMS también cuentan con posibles virus candidatos para la vacuna. La Organización Mundial de la Salud ni la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. han publicado recomendaciones sobre cuál sería el virus candidato para la vacuna contra el virus H7N9 que debería usarse en la fabricación de la vacuna contra el virus H7N9.

Es importante destacar que la fabricación de una vacuna contra la influenza es un proceso complejo, puede ser impredecible y consta de muchos pasos fundamentales y urgentes; las demoras que ocurran en cualquier momento durante estos pasos pueden resultar en demoras en la disponibilidad de la vacuna contra la influenza. Sin embargo, normalmente la producción de grandes cantidades de vacunas contra la influenza demora alrededor de seis meses.

Los CDC brindarán actualizaciones a medida que haya más información disponible. Hay más información sobre el virus H7N9, incluido un documento con preguntas frecuentes, disponible en Virus A (H7N9) de la influenza aviar.

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