Saltar directamente a búsqueda Saltar directamente al índice A-Z Saltar directamente a navegación Saltar directamente a las opciones de páginas Saltar directamente al contenido del sitio

Superhéroe contra la influenza: Peter Shult

Conozca al superhéroe contra la influenza (gripe), el Dr. Peter Shult, subdirector del Wisconsin State Laboratory of Hygiene y director de la Communicable Disease Division and Emergency Response. El laboratorio de salud pública estatal, ubicado en la Universidad de Wisconsin-Madison, es uno de los tres Centros Nacionales de Referencia de la Influenza (NIRC, por sus siglas en inglés) del país, que funcionan como extensiones de la Subdivisión de Vigilancia y Diagnóstico de Virología en la División de Influenza de los CDC y como componentes vitales de los sistemas de preparación para la pandemia y vigilancia de la influenza del país.

Como NIRC, el laboratorio de Wisconsin recibe miles de especímenes de virus de influenza cada año por parte de laboratorios de todo el país para lograr un mejor monitoreo y pruebas de avanzada. El personal del laboratorio caracteriza los virus en circulación durante cada temporada, pone a prueba los virus para comprobar la resistencia antiviral y recopila datos para informar acerca de la composición de la vacuna contra la influenza de la próxima temporada. Su labor, junto con el trabajo de los NIRC en California y Nueva York, amplía considerablemente la capacidad de los CDC y del país para detectar rápidamente virus nuevos o de influenza pandémica además de signos de mayor resistencia a los medicamentos.

Por ejemplo, el laboratorio de Wisconsin caracteriza los especímenes para la vigilancia de la influenza mediante procedimientos de secuenciación de última generación, una tecnología de alta potencia con la que muchos laboratorios de salud pública aún no están equipados. Los datos genéticos producidos por la secuenciación de última generación aclaran el panorama respecto de cómo los virus de la influenza evolucionan, incluyendo la manera en que se vuelven resistentes a los medicamentos antivirales y la oportuna detección de virus de influenza con potencial pandémico.  A su vez, ese dato les da a los CDC y a los encargados de salud pública una ventaja decisiva para ir un paso adelante respecto de la amenaza de esta enfermedad infecciosa que cambia constantemente.

Por su parte, el Dr. Shult, quien trabaja en el laboratorio de Wisconsin desde 1989, siempre ha estado interesado en las enfermedades respiratorias, especialmente en los virus de la influenza. Y a pesar de sus casi 30 años de experiencia en el laboratorio de salud pública, afirmó que los virus de la influenza siguen sorprendiéndolo.

"Justo cuando crees que puedes predecir el rumbo de la influenza, te embauca por completo", expresó el Dr. Shult, haciendo hincapié en la pésima temporada de influenza 2017-2018 que tomó a muchos por sorpresa. "Como profesional de salud pública, uno tiene que analizar cada temporada de influenza esperando lo peor; no obstante, es un desafío que agradecemos poder asumir".

Nombre: Peter Shult, PhD

Título: Subdirector y Director de Communicable Disease Division and Emergency Response, Wisconsin State Laboratory of Hygiene

Lugar: Madison, WI

  • Peter Shult
  • Peter Shult
  • Peter Shult
  1. ¿Qué rol desempeña en la lucha para combatir la influenza?
    Mi principal función es supervisar la Communicable Disease Division en el Wisconsin State Laboratory of Hygiene, pero los verdaderos responsables de todo el trabajo son los que trabajan en el laboratorio. Mi rol consiste en mantenerme informado e informar al personal acerca de las amenazas que representa la influenza para la salud pública, estar actualizado con las tecnologías que permitirán mejorar el diagnóstico del laboratorio y lograr avances en la vigilancia virológica a nivel nacional y estatal. También dedico mucho tiempo a forjar relaciones con laboratorios clínicos ya que es esencial para los esfuerzos de vigilancia, no solo por la influenza sino además por las amenazas a la salud pública. Además, promuevo que se establezcan asociaciones para expandir nuestras oportunidades de investigación y financiación, así como también intento mejorar nuestras capacidades dentro del laboratorio.
  2. ¿Cuál es la parte más gratificante de su trabajo?
    La parte más gratificante de mi trabajo es cumplir con las responsabilidades de salud pública y nos preparamos y hacemos todo lo posible por lograrlo. Cuando ocurrió la pandemia A(H1N1) en 2009, éramos el principal laboratorio de pruebas defendiendo los intereses hasta que se pusieron a disposición los kits de pruebas comerciales y otros laboratorios de salud pública fueron capaces de utilizar sus capacidades de pruebas para el virus A(H1N1)pdm09 en línea. Ayudamos a dirigir esfuerzos de diagnóstico a nivel nacional y pudimos lograrlo, en parte, por la estrecha relación con los CDC y los socios de salud pública como la Asociación de Laboratorios de Salud Pública. El hecho de haber sido elegido como un NIRC es una prueba fehaciente que demuestra las habilidades de nuestro personal y la capacidad que hemos logrado tener. Cuando ocurra la próxima pandemia o surja un nuevo virus, lo cual ocurrirá, estaremos preparados para responder y saber esto nos llena de satisfacciones.
  3. ¿Cuál es la parte más difícil de su trabajo?
    No darse por sentado de que sé lo que va a ocurrir. Me gustaría creer que siempre estamos bien parados y que somos capaces de responder ante cualquier cosa, pero la verdad es que la influenza es sumamente cambiante e impredecible. Si bien es desconcertante creer que si aparece un nuevo virus, podremos estar en apuros, no debemos caer en la trampa y pensar que sabemos lo que va a ocurrir.
    Sin dudas, todo sería más fácil si solo tendríamos que preocuparnos por la influenza. El hecho es que nuestro laboratorio tiene que estar preparado para responder a todo tipo de amenaza emergente, desde los próximos coronavirus del Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SARS, por sus siglas en inglés) hasta el siguiente brote de una enfermedad que puede prevenirse con vacunas. Mantenerse al día con todos estos acontecimientos y darle la debida importancia a la influenza puede ser todo un desafío; sin embargo, creo que es un desafío que afrontan muchos de, por no decir todos, los laboratorios de salud pública. Existen muchas otras amenazas a las que no podemos anticiparnos siempre y debemos ser capaces de cambiar el rumbo abruptamente y enfocarnos en ellas sin dejar de lado la influenza.
  4. ¿Cuán grave es la influenza? ¿Qué deberían saber las personas acerca del riesgo de influenza?
    Siempre he reconocido y estoy convencido de que la influenza es una enfermedad muy grave. Debido a que ya pasaron 100 años desde la pandemia de influenza de 1918 (que se cobró la vida de aproximadamente 675 000 estadounidenses y al menos 50 millones de personas en todo el mundo), son relativamente pocas las enfermedades, si es que existe alguna, capaces de ir agravándose y llegar a representar semejante amenaza para la salud pública en un período tan breve. No existe una amenaza que se pueda asemejar a la posibilidad de que ocurra otra pandemia de 1918, incluso si fuese menos grave que aquella pandemia. Y más allá de la morbilidad y mortalidad asociada a la pandemia, pensemos en el malestar social que podría ocasionar, el impacto en las familias y la economía. No existen tantas amenazas con ese tipo de impacto potencial.
  5. ¿Qué le diría a aquellas personas que dudan respecto de si vacunarse o no contra la influenza?
    Contraer la influenza es la enfermedad más grave que muchas personas han tenido en su vida.  Cuando contraje la influenza, me sentí peor que nunca durante cuatro o cinco días. ¡Y punto! Así que vacúnese contra la influenza; cuando sus hijos están enfermos, no deje que salgan de su casa; si usted se enferma, aíslese por un tiempo razonable. Haga lo que nos enseñaron a hacer en el kindergarten: cúbrase la boca para toser y lávese las manos. Son cosas que podemos controlar y mejoran las posibilidades de evitar que contagiemos a los demás con la influenza u otra enfermedad respiratoria.  Las vacunas contra la influenza no son siempre tan efectivas como nos gustaría que fuesen; pero, de todos modos, la vacunación reduce las posibilidades de contraer la enfermedad y puede prevenir posibles resultados graves como consecuencia de la influenza. Siempre que pueda reducir el riesgo de contraer la enfermedad, es mejor que andar desprotegido.

Descargo de responsabilidad: Es posible que en este sitio encuentre algunos enlaces que le lleven a contenido disponible sólo en inglés. Además, el contenido que se ha traducido del inglés se actualiza a menudo, lo cual puede causar la aparición temporal de algunas partes en ese idioma hasta que se termine de traducir (generalmente en 24 horas). Llame al 1-800-CDC-INFO si tiene preguntas sobre la influenza estacional, cuyas respuestas no ha encontrado en este sitio. Agradecemos su paciencia.

ARRIBA