Resumen de progreso desde el 2009

Gráfico del virus de la influenza

Imagen en 3D del virus de la influenza

Hace 10 años, surgió un virus de la influenza que no se había visto jamás en seres humanos. Este nuevo virus de la influenza H1N1 se detectó por primera vez en abril del 2009 en los Estados Unidos y se propagó rápidamente en todo el mundo. El 11 de junio del 2009, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el inicio de la primera pandemia de influenza en 40 años. Los CDC estiman que entre 151 700 y 575 400 personas murieron a causa de la infección por el virus de la influenza H1N1 2009 a nivel mundial durante el primer año que circuló el virus. Ese virus H1N1 siguió circulando cada año en todo el mundo desde que surgió en el 2009.

La conmemoración del 10° aniversario de la pandemia de influenza H1N1 2009 es una oportunidad para reflexionar sobre ese evento histórico, así como también para reconocer la importancia de los esfuerzos constantes que se realizan para mejorar la capacidad nacional y mundial para detectar y responder ante los nuevos virus de la influenza. Desde el 2009, se han logrado avances sustanciales en la ciencia y preparación para la influenza. Este es un resumen del progreso realizado en los últimos 10 años:

Monitoreo y detección

Desde la pandemia de influenza del 2009, los CDC han ampliado y mejorado los sistemas y las prácticas de vigilancia de la influenza .

  • Los CDC implementaron una estrategia de muestreo estandarizado para la influenza a través de los laboratorios clínicos y de salud pública que tiene representación a nivel nacional y garantiza la eficiencia y confianza en los datos. Esto significa que puede detectarse un nuevo virus de influenza con potencial pandémico con mayor facilidad y rapidez.
  • Todas las muestras de virus de la influenza (alrededor de 6 000 a 8 000 muestras) enviadas a los CDC actualmente son sometidas a una secuenciación genética como primer medida. Esto ofrece una imagen completa de los tantos virus de influenza diferentes que están circulando entre las personas, permite una respuesta más rápida ante el brote y amplía en gran medida la base de datos genéticos de la influenza a nivel mundial.
  • Los socios de los CDC con tres laboratorios estatales que ahora actúan como centros de referencia regional realizan la secuenciación genética mediante las prácticas de pruebas estándar de los CDC. Los datos de los tres Centros Nacionales de Referencia de la Influenza (NIRC, por sus siglas en inglés) son subidos a la "nube" o plataforma informática habilitada por los CDC para que los científicos autorizados de los CDC puedan acceder a ellos en forma inmediata. La creación de estos centros regionales ha expandido la capacidad, ha mejorado la continuidad de las operaciones y ha acelerado el tiempo de respuesta en general.
  • La prueba de reacción en cadena de la polimerasa con transcriptasa inversa (RT-PCR, por sus siglas en inglés) desarrollada por los CDC se ha convertido en la regla de oro en las pruebas del virus de la influenza entre los laboratorios de salud pública dando lugar a datos que son más confiables y están disponibles con mayor rapidez.  Los CDC ponen estos kits de prueba a disposición de laboratorios calificados a través del repositorio internacional de reactivos basado en la Web, un servicio en línea que respalda la vigilancia mundial de la influenza y puede actuar rápidamente para apoyar la demanda de pruebas durante una pandemia.
  • Una evaluación sistemática del desempeño de las Pruebas de diagnóstico rápido de la influenza (RIDT, por sus siglas en inglés) generó mejoras en el uso y desarrollo de las pruebas de detección rápida del virus de la influenza.  Trabajando junto con la FDA, los CDC respaldan la evaluación anual de todas las pruebas comerciales de la influenza para garantizar que siguen cumpliendo con los nuevos estándares de prueba.
  • Las pruebas de detección de una posible resistencia del virus de la influenza a los medicamentos antivirales, que solían realizarse solo en los CDC,  se han expandido a otros 19 laboratorios. Esta expansión aumenta la capacidad de prueba y acelera el tiempo de respuesta.  Además, los CDC están evaluando constantemente a los nuevos virus de la influenza para determinar si son susceptibles a los medicamentos antivirales experimentales y disponibles en el mercado.

Evaluación de riesgos

Los CDC desarrollaron herramientas para ayudar a evaluar los riesgos de salud pública asociados a virus específicos de la influenza para informar las medidas de salud pública.

  • Hay nuevas herramientas para evaluación de riesgos disponibles, incluida una que evalúa el posible riesgo pandémico que supone un nuevo virus de la influenza antes de su aparición y otra que determina la gravedad después de la aparición. La primera informa las actividades de preparación previas a una pandemia y la segunda informaría la respuesta de salud pública durante un brote.
  • Los CDC desarrollaron modelos para estimar la cantidad total de casos de influenza, hospitalizaciones y muertes relacionadas con la influenza en los EE. UU. (así como también casos de influenza, hospitalizaciones y muertes que previno la vacunación contra la influenza). Estos modelos presentan una imagen más completa de la carga de la influenza y de los beneficios de la vacunación, y se usan para informar políticas y comunicados relacionados con la influenza pandémica y estacional.
  • Las actividades de predicción dirigidas por los CDC permiten mejorar la preparación ante la influenza mediante un trabajo revolucionario que predice el momento exacto, el pico máximo de la actividad y la intensidad de las temporadas regulares de la influenza. El pronóstico de la influenza utiliza los datos de vigilancia tradicional y otras múltiples fuentes de datos de manera tal que permite que los investigadores puedan reconocer con mayor rapidez los patrones de la actividad de la influenza.

Prevención y tratamiento

Técnica de laboratorio

Los CDC realizan la secuenciación genómica para comparar las secuencias genéticas de los virus de la vacuna con las de los virus en circulación.

Se ha hecho un gran avance en la prevención y el tratamiento de la influenza estacional en la década desde la pandemia de influenza del 2009.

  • Existe una mayor capacidad para crear vacunas y se han incorporado nuevas tecnologías de vacunación  (p. ej., vacunas contra la influenza recombinadas y en cultivo celular).
  • Se han hecho inversiones y se están llevando a cabo investigaciones para desarrollar una vacuna universal contra la influenza que pudiera otorgar una protección más extensa y más duradera contra la gran variedad de virus de la influenza.
  • Los avances en biología sintética significan que los virus de la vacuna ahora pueden crearse en un laboratorio a través del uso de datos de la secuenciación genética. Los CDC utilizan esta tecnología para generar rápidamente virus de la vacuna contra los nuevos virus emergentes de influenza aviar y porcina que periódicamente enferman a los seres humanos.
  • Hay más medicamentos para tratar la influenza, incluida una nueva clase de medicamentos antivirales contra la influenza, y una mayor disponibilidad de estos medicamentos, en parte por la disponibilidad de opciones de medicamentos genéricos.
  • Hemos ampliado y mejorado nuestra capacidad para medir la efectividad de las vacunas contra la influenza, incluso ahora somos capaces de determinar cuán efectivas son las vacunas contra la influenza para la prevención de resultados más graves como hospitalizaciones o muertes.
  • Las directrices actualizadas para la planificación previa a una pandemia reflejan las lecciones aprendidas desde la respuesta a la pandemia de influenza H1N1 2009. Por ejemplo, hay directrices nuevas y más detalladas sobre el uso de intervenciones no farmacéuticas para reducir la propagación de la influenza durante una pandemia.

Labor internacional 

Esfuerzos globales para reducir la influenza

En el 2019, la Organización Mundial de la Salud lanzó una estrategia mundial de 10 años que apela a los países y socios, incluidos los CDC, a unir sus capacidades nacionales e internacionales para la prevención, la rápida detección y la respuesta ante la influenza. La estrategia pretende reducir la carga y el impacto de la influenza pandémica, estacional y zoonótica.

El Programa internacional de influenza de los CDC trabaja con una amplia gama de socios, como la Organización Mundial de la Salud, los Ministerios Nacionales de Salud, entre otros, para generar una capacidad mundial de respuesta ante la influenza pandémica.

  • Los CDC apoyan la expansión del Sistema de respuesta y vigilancia de la influenza a nivel mundial (GISRS) de la OMS, que creció por más del 26 % desde el 2014.
  • Desde el 2009, los CDC han trabajado con 37 países para financiar las mejoras en la detección y el estudio de los virus de la influenza, ayudando a afianzar la infraestructura de salud pública.

Más allá del progreso sustancial que se ha realizado, la influenza pandémica sigue siendo uno de los mayores retos en la salud pública de nuestros tiempos. Es imposible predecir cuándo ocurrirá la próxima pandemia o cuál será su impacto. Los CDC están comprometidos con un proceso constante para hacer que avance la ciencia de la prevención y la preparación ante la influenzaícono de pdf a fin de brindar protección contra la influenza estacional y prepararnos para la próxima pandemia.

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