Galería de imágenes históricas de 1918 

Voluntarios de la Cruz Roja- Boston, MA

Voluntarios de la Cruz Roja - Boston, MA

Massachusetts se había quedado sin médicos y enfermeras debido a la convocatoria para el servicio militar y, por lo tanto, no disponía de suficiente personal para satisfacer la demanda civil de atención médica durante la pandemia de influenza de 1918. El gobernador McCallle solicitó la colaboración de cada una de las personas capacitadas de todo el estado que contaban con estudios en medicina para que ayudaran en la lucha contra la epidemia. Los voluntarios de la Cruz Roja de Boston reunieron mascarillas de gasa para utilizar en Camp Devens, el campamento militar más afectado en Massachusetts.

Publicidad de enfermera - Chicago, IL

Publicidad de enfermera - Chicago, IL

Publicidad de la Escuela de Enfermería de Chicago. Durante la epidemia escaseaban las enfermeras y la demanda era mayor.

Barbero local - Cincinnati, OH

Barbero local - Cincinnati, OH

Un barbero de Cincinnati usa una máscara mientras afeita a un cliente. Se recomendó a los barberos de Cincinnati y los empleados de los hoteles del centro que usen máscaras para "ayudar en la lucha para erradicar la influenza".

Cartel en tranvía sobre la prevención de la influenza - Cincinnati, OH

Cartel en tranvía sobre la prevención de la influenza - Cincinnati, OH

Un cartel en un tranvía de la Junta de Salud de Cincinnati durante la epidemia instruye a los pasajeros acerca de cómo prevenir la influenza, la neumonía y la tuberculosis. En aquel momento, el Director de Salud y el Alcalde de Cincinnati rápidamente aclararon que la ciudad no se encontraba en medio de una crisis de salud pública. Manifestaron ante la prensa que "Cincinnati está haciendo todo lo posible por prevenir una epidemia de la influenza española. Aquí no hay una epidemia. Estamos haciendo lo que otras ciudades deberían haber hecho: estamos previniendo".

Demostración de la ambulancia de la Cruz Roja - Washington, DC

Demostración de la ambulancia de la Cruz Roja - Washington, DC

Demostración de la estación de ambulancia de emergencia de la Cruz Roja en Washington, DC durante la epidemia de influenza. A medida que la epidemia avanzaba y la cantidad total de casos aumentaba, la Cruz Roja realizó un pedido desesperado de enfermeras capacitadas además de voluntarios sin formación para que ayuden en los centros de emergencia. En octubre de 1918, el Congreso aprobó un presupuesto de $1 millón para el Servicio de Salud Pública de los EE. UU. con el objetivo de reclutar 1000 doctores en medicina y más de 700 enfermeras matriculadas. En aquel entonces las enfermeras eran escasas.

Farmacéutico en People’s Drug Store No. 5 - Washington, D.C.

Farmacéutico - Washington, D.C.

Durante la epidemia, los residentes acudían en masa a los boticarios para comprar una gran cantidad de medicamentos a fin de dar con la cura o el tratamiento adecuado para la influenza.

Voluntarios de la Cruz Roja - Detroit, MI

Voluntarios de la Cruz Roja - Detroit, MI

Voluntarios de Motor Corps y Canteen de la sucursal de la Cruz Roja Americana en Detroit se toman un descanso tras repartir suministros para las víctimas de influenza. Para preparar a Detroit para la pandemia que se vendría, las enfermeras del Departamento de Salud y la Cruz Roja trabajaron en forma mancomunada para realizar visitas domiciliarias y encargarse de la preparación de la comida y el cuidado de los niños.

Barrendero - Nueva York, NY

Barrendero - Nueva York, NY

Un barrendero de la Ciudad de Nueva York usa una máscara mientras trabaja, octubre de 1918. Los barrenderos también estaban preparados para realizar el trabajo de sepulturero para ayudar con los cuerpos de las víctimas de influenza.

Juzgado de faltas al aire libre - San Francisco, CA

Juzgado de faltas al aire libre - San Francisco, CA

Como la cantidad de casos en San Francisco aumentó abruptamente, la Junta de Salud de la ciudad emitió una serie de recomendaciones para el público en general acerca de cómo evitar contraer la influenza, incluido el hecho de evitar el uso de tranvías durante las horas pico, evitar las multitudes y prestar especial atención a la higiene personal. Para evitar las aglomeraciones en lugares cerrados, los jueces celebraron las sesiones de la corte al aire libre. La Junta de Salud recomendó que todos los oficios y acontecimientos sociales se lleven a cabo en espacios abiertos en caso de que no hayan sido cancelados.

Servicio de ambulancia - St. Louis, MS

Servicio de ambulancia - St. Louis, MS

Motor Corps de la sucursal de la Cruz Roja Americana en St. Louis en servicio de ambulancia durante la epidemia de influenza, octubre de 1918. Los cuerpos motorizados de la Cruz Roja reclutaron conductores voluntarios y automóviles para complementar a las ambulancias y transportar a los enfermeros desde una casa en cuarentena hasta la siguiente. Gracias a este sistema de voluntarios, aproximadamente 40 enfermeros atendieron a alrededor de 3 000 pacientes que de otro modo no hubieran tenido acceso a la atención de enfermería privada.

Voluntarios de la Cruz Roja - Boston, MA
Voluntarios de la Cruz Roja - Boston, MA

Massachusetts se había quedado sin médicos y enfermeras debido a la convocatoria para el servicio militar y, por lo tanto, no disponía de suficiente personal para satisfacer la demanda civil de atención médica durante la pandemia de influenza de 1918. El gobernador McCallle solicitó la colaboración de cada una de las personas capacitadas de todo el estado que contaban con estudios en medicina para que ayudaran en la lucha contra la epidemia. Los voluntarios de la Cruz Roja de Boston reunieron mascarillas de gasa para utilizar en Camp Devens, el campamento militar más afectado en Massachusetts.

Barbero local - Cincinnati, OH
Barbero local - Cincinnati, OH

Un barbero de Cincinnati usa una máscara mientras afeita a un cliente. Se recomendó a los barberos de Cincinnati y los empleados de los hoteles del centro que usen máscaras para "ayudar en la lucha para erradicar la influenza".

Demostración de la ambulancia de la Cruz Roja - Washington, DC
Demostración de la ambulancia de la Cruz Roja - Washington, DC

Demostración de la estación de ambulancia de emergencia de la Cruz Roja en Washington, DC durante la epidemia de influenza. A medida que la epidemia avanzaba y la cantidad total de casos aumentaba, la Cruz Roja realizó un pedido desesperado de enfermeras capacitadas además de voluntarios sin formación para que ayuden en los centros de emergencia. En octubre de 1918, el Congreso aprobó un presupuesto de $1 millón para el Servicio de Salud Pública de los EE. UU. con el objetivo de reclutar 1000 doctores en medicina y más de 700 enfermeras matriculadas. En aquel entonces las enfermeras eran escasas.

Voluntarios de la Cruz Roja - Detroit, MI
Voluntarios de la Cruz Roja - Detroit, MI

Voluntarios de Motor Corps y Canteen de la sucursal de la Cruz Roja Americana en Detroit se toman un descanso tras repartir suministros para las víctimas de influenza. Para preparar a Detroit para la pandemia que se vendría, las enfermeras del Departamento de Salud y la Cruz Roja trabajaron en forma mancomunada para realizar visitas domiciliarias y encargarse de la preparación de la comida y el cuidado de los niños.

Juzgado de faltas al aire libre - San Francisco, CA
Juzgado de faltas al aire libre - San Francisco, CA

Como la cantidad de casos en San Francisco aumentó abruptamente, la Junta de Salud de la ciudad emitió una serie de recomendaciones para el público en general acerca de cómo evitar contraer la influenza, incluido el hecho de evitar el uso de tranvías durante las horas pico, evitar las multitudes y prestar especial atención a la higiene personal. Para evitar las aglomeraciones en lugares cerrados, los jueces celebraron las sesiones de la corte al aire libre. La Junta de Salud recomendó que todos los oficios y acontecimientos sociales se lleven a cabo en espacios abiertos en caso de que no hayan sido cancelados.

Publicidad de enfermera - Chicago, IL
Publicidad de enfermera - Chicago, IL

Publicidad de la Escuela de Enfermería de Chicago. Durante la epidemia escaseaban las enfermeras y la demanda era mayor.

Cartel en tranvía sobre la prevención de la influenza - Cincinnati, OH
Cartel en tranvía sobre la prevención de la influenza - Cincinnati, OH

Un cartel en un tranvía de la Junta de Salud de Cincinnati durante la epidemia instruye a los pasajeros acerca de cómo prevenir la influenza, la neumonía y la tuberculosis. En aquel momento, el Director de Salud y el Alcalde de Cincinnati rápidamente aclararon que la ciudad no se encontraba en medio de una crisis de salud pública. Manifestaron ante la prensa que "Cincinnati está haciendo todo lo posible por prevenir una epidemia de la influenza española. Aquí no hay una epidemia. Estamos haciendo lo que otras ciudades deberían haber hecho: estamos previniendo".

Farmacéutico - Washington, D.C.
Farmacéutico - Washington, D.C.

Durante la epidemia, los residentes acudían en masa a los boticarios para comprar una gran cantidad de medicamentos a fin de dar con la cura o el tratamiento adecuado para la influenza.

Barrendero - Nueva York, NY
Barrendero - Nueva York, NY

Un barrendero de la Ciudad de Nueva York usa una máscara mientras trabaja, octubre de 1918. Los barrenderos también estaban preparados para realizar el trabajo de sepulturero para ayudar con los cuerpos de las víctimas de influenza.

Servicio de ambulancia - St. Louis, MS
Servicio de ambulancia - St. Louis, MS

Motor Corps de la sucursal de la Cruz Roja Americana en St. Louis en servicio de ambulancia durante la epidemia de influenza, octubre de 1918. Los cuerpos motorizados de la Cruz Roja reclutaron conductores voluntarios y automóviles para complementar a las ambulancias y transportar a los enfermeros desde una casa en cuarentena hasta la siguiente. Gracias a este sistema de voluntarios, aproximadamente 40 enfermeros atendieron a alrededor de 3 000 pacientes que de otro modo no hubieran tenido acceso a la atención de enfermería privada.

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