Resumen de la situación

Esta es una situación que evoluciona rápidamente y los CDC proporcionarán directrices e información actualizada a medida que esté disponible.

Actualizado el 26 de marzo del 2020

Los CDC están respondiendo a una pandemia de enfermedad respiratoria que se propaga de persona a persona y es causada por un nuevo coronavirus. La enfermedad se ha denominado "enfermedad del coronavirus 2019" (abreviado como "COVID-19"). Esta situación supone un riesgo de salud pública grave. El Gobierno federal está trabajando en estrecha colaboración con sus socios estatales, locales, tribales y territoriales, además de socios en el área de la salud pública, para responder a esta situación. El COVID-19 puede causar una enfermedad de leve a grave; los casos más graves se registran en adultos mayores. 

Situación en los EE. UU.

Diferentes partes del país están experimentando diferentes niveles de actividad del COVID-19. Los Estados Unidos se encuentran en la fase de aceleración de la pandemia.  La duración y la gravedad de cada fase de la pandemia pueden variar en función de las características del virus y la respuesta de salud pública.

Recomendaciones de los CDC

Aparición del COVID-19 

El COVID-19 es causado por un coronavirus. Los coronavirus constituyen una gran familia de virus que son comunes en las personas y en numerosas especies diferentes de animales, incluidos los camellos, el ganado vacuno, los gatos y los murciélagos. En raras ocasiones, los coronavirus en animales pueden infectar a las personas y luego propagarse entre ellas como sucedió con el MERS-CoV, el SARS-CoV y ahora con este nuevo virus (denominado SARS-CoV-2).

El virus SARS-CoV-2 es un betacoronavirus, como el MERS-CoV y el SARS-CoV. Estos tres virus tienen su origen en murciélagos. Las secuencias de los pacientes en los Estados Unidos son similares a las que China publicó inicialmente, lo que sugiere una probable aparición reciente y única de este virus en un reservorio animal.

Al principio, muchos de los pacientes en el epicentro del brote en Wuhan, provincia de Hubei, China, registraban algún tipo de vínculo con un gran mercado de pescados, mariscos y animales vivos, lo que sugería la propagación de animales a personas. Con posterioridad, se informó que un creciente número de pacientes no había estado expuesto a mercados de animales, lo que indicaba la propagación de persona a persona. La propagación de persona a persona se informó luego fuera de Hubei y en países fuera de China, incluso en los Estados Unidos. Ahora, algunos destinos internacionales registran propagación comunitaria en curso del virus que causa el COVID-19, como sucede también en algunas partes de los Estados Unidos. La propagación en la comunidad significa que algunas personas han sido infectadas y se desconoce cómo o dónde estuvieron expuestas al virus. Obtenga más información acerca de la propagación de este nuevo coronavirus que apareció recientemente.

Gravedad

El panorama clínico completo con respecto al COVID-19 aún no se conoce en profundidad. Las enfermedades notificadas han variado desde muy leves (incluidos algunos casos sin síntomas reportados) a graves, incluidos casos de muertes. Aunque la información con la que se cuenta hasta el momento sugiere que en la mayoría de los casos el COVID-19 es  leve, un informeícono de sitio externo proveniente de China sugiere que en el 16 % de los casos, el virus provoca enfermedades graves. Las personas mayores y las personas de todas las edades con afecciones crónicas graves —como enfermedades cardiacas, enfermedad pulmonar y diabetes, por ejemplo— parecen tener un mayor riesgo de presentar cuadros graves de COVID-19. El Informe Semanal de Morbilidad y Mortalidad (MMWR) de los CDC que analizó la gravedad de la enfermedad entre los casos de COVID-19 en los Estados Unidos por grupo de edad reveló que el 80 % de los casos de muertes correspondía a adultos de 65 años de edad en adelante con el porcentaje más alto de resultados graves entre personas de 85 años de edad en adelante.

Obtenga más información acerca de los síntomas asociados con el COVID-19.

La pandemia del COVID-19 

Una pandemia es un brote mundial de una enfermedad. Las pandemias suceden cuando surge un nuevo virus que infecta a las personas y puede propagarse entre ellas de manera sostenible. Dado que existe poca o nula inmunidad prexistente contra el nuevo virus, este se propaga por todo el mundo.

El virus que provoca el COVID-19 está infectando a la población y se propaga fácilmente de persona a persona. El 11 de marzo, la OMS caracterizó al brote de COVID-19 como pandemiaícono de sitio externo.

Esta es la primera pandemia que se sabe que ha sido causada por un nuevo coronavirus. En el siglo pasado hubo cuatro pandemias provocadas por la aparición de nuevos virus de la influenza. Como resultado, la mayoría de las investigaciones y directrices con respecto a las pandemias son específicas de la influenza, pero es posible aplicar las mismas premisas a la actual pandemia de COVID-19. Las pandemias de enfermedades respiratorias siguen una determinada progresión que ha sido detallada en el "marco de intervalos de una pandemia". Las pandemias comienzan con una fase de investigación, seguidas por fases de reconocimiento, iniciación y aceleración. La cantidad máxima de casos de enfermedad ocurre al final de la fase de aceleración para luego dar lugar a la fase de desaceleración durante la cual se produce la disminución de los casos de enfermedad. Los países pueden encontrarse en diferentes fases de la pandemia en cualquier momento dado, y diferentes partes de un mismo país también pueden estar atravesando fases distintas de la pandemia.

Los brotes de enfermedades respiratorias, incluidas las pandemias provocadas por un nuevo virus, suelen seguir un patrón y pueden dividirse en intervalos.

Fuente: "Marco actualizado de preparación y respuesta ante pandemias de influenza" de los CDC.

Evaluación de riesgos

El nivel de riesgo depende de las características del virus, incluida la facilidad con la que se propaga entre las personas, la gravedad de la enfermedad resultante y las medidas médicas o de otro tipo disponibles para controlar el impacto del virus (por ejemplo, vacunas o medicamentos capaces de tratar la enfermedad) y su relativo éxito. En ausencia de vacunas o medicamentos para su tratamiento, las intervenciones no farmacológicas son la estrategia de respuesta más importante. Se trata de intervenciones en la comunidad que pueden reducir el impacto de la enfermedad.

El nivel de riesgo del COVID-19 para las personas en los Estados Unidos se puede dividir en riesgo de exposición y riesgo de enfermedad grave y muerte.

Riesgo de exposición:

  • El riesgo inmediato de estar expuesto a este virus aún es bajo para la mayoría de las personas en los Estados Unidos, pero a medida que el brote se expanda, ese riesgo aumentará. Se están notificando casos de COVID-19 y propagación en la comunidad en un creciente número de estados.
  • Las personas que se encuentran en lugares donde se ha notificado propagación comunitaria en curso del virus que provoca el COVID-19 tienen un riesgo de exposición elevado; el nivel de riesgo depende de la ubicación.
  • Los trabajadores de atención médica al cuidado de pacientes con COVID-19 tienen un riesgo de exposición elevado.
  • Los contactos cercanos de personas con COVID-19 también tienen un riesgo de exposición elevado.
  • Los viajeros que regresan de lugares internacionales afectados donde se esté produciendo la propagación en la comunidad también tienen un riesgo elevado de exposición, y su nivel de riesgo depende del lugar al que hayan viajado.

Riesgo de enfermedad grave:

Los primeros datos provenientes de China, donde se inició el COVID-19, muestran que algunas personas tienen mayor riesgo de enfermarse gravemente a causa de esta enfermedad. Estas personas incluyen:

Los CDC han elaborado directrices para ayudar en la evaluación del riesgo y el manejo de personas que han estado potencialmente expuestas al COVID-19.

Lo que podría suceder

Se espera que se identifiquen más casos de COVID-19 en los Estados Unidos durante los próximos días, incluidos más casos de propagación en la comunidad. Los CDC esperan que se produzca una transmisión generalizada del COVID-19 en los Estados Unidos. En los próximos meses, la mayor parte de la población estadounidense estará expuesta al virus.

La transmisión generalizada del COVID-19 podría traducirse en que grandes cantidades de personas necesiten atención médica al mismo tiempo. Las escuelas, los centros de cuidados infantiles y los lugares de trabajo podrían experimentar un mayor nivel de ausentismo. Las reuniones masivas podrían posponerse o tener poca asistencia. La salud pública y los sistemas de atención médica podrían verse sobrecargados, con elevadas tasas de hospitalizaciones y casos de muerte. Otras infraestructuras críticas también podrían verse afectadas, como la seguridad pública, los servicios médicos de emergencia y ciertos sectores de la industria del transporte. Los hospitales y los proveedores de atención médica podrían estar sobresaturados. Por el momento, no existe ninguna vacuna que brinde protección contra el COVID-19 y aún no se ha aprobado ningún medicamento para tratarlo. Las intervenciones no farmacológicas serán la estrategia de respuesta más importante para intentar retrasar la propagación del virus y reducir el impacto de la enfermedad.

Respuesta de los CDC

En este momento, los esfuerzos internacionales están enfocados de forma simultánea en disminuir la propagación y el impacto de este virus. El Gobierno federal se encuentra trabajando estrechamente con socios estatales, locales, tribales y territoriales, además de socios de la salud pública, para responder a esta amenaza a la salud pública.

Lo más destacado de la respuesta de los CDC

  • Los CDC establecieron un Sistema de Manejo de Incidentes del COVID-19 el 7 de enero del 2020. El 21 de enero, los CDC activaron su Centro de Operaciones de Emergencia para ofrecer una mejor asistencia continua a las iniciativas de respuesta al COVID-19.
  • El Gobierno de los EE. UU. ha tomado medidas sin precedentes con respecto a los viajes en respuesta a la creciente amenaza a la salud pública que representa este nuevo coronavirus:
    • Los extranjeros que hayan estado en China, Irán, el Reino Unido, Irlanda y cualquiera de los 26 países europeos en el espacio Schengen dentro de los últimos 14 días no pueden ingresar a los Estados Unidos.
    • Los ciudadanos estadounidenses, residentes y sus familiares inmediatos que hayan estado en cualquiera de esos países dentro de los últimos 14 días pueden ingresar a los Estados Unidos, pero están sujetos a monitoreos de salud y posiblemente deban permanecer en cuarentena por hasta 14 días.
    • Las personas con mayor riesgo de contraer un cuadro grave de la enfermedad COVID-19 deben evitar los viajes en crucero y todo viaje aéreo que no sea estrictamente necesario.
    • Los CDC han emitido otras directrices para viajes relacionadas con el COVID-19.
  • Los CDC han publicado directrices clínicas, entre ellas:
  • Los CDC han enviado equipos multidisciplinarios para apoyar a los departamentos de salud estatales en la identificación de casos, rastreo de contactos, manejo clínico y comunicaciones públicas.
  • Los CDC han trabajado con socios federales para respaldar el regreso seguro de aquellos estadounidenses que se encuentran en el exterior y que han sido afectados por el COVID-19.
Esta es una imagen del kit de pruebas de laboratorio de los CDC para el síndrome respiratorio agudo grave coronavirus 2 (SARS-CoV-2). Las pruebas de los CDC se suministran a laboratorios estadounidenses  de salud pública estatales y locales, laboratorios del Departamento de Defensa (DOD) y ciertos laboratorios internacionales.

Esta es una imagen del kit de pruebas de laboratorio de los CDC para el coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo grave (SARS-CoV-2). Las pruebas de los CDC se suministran a laboratorios estadounidenses de salud pública estatales y locales, laboratorios del Departamento de Defensa (DOD) y ciertos laboratorios internacionales.

  • Una parte importante del rol de los CDC durante una emergencia de salud pública es desarrollar una prueba de detección del patógeno y equipar a los laboratorios de salud pública estatales y locales con la capacidad de realizar las pruebas.
    • Los CDC desarrollaron una prueba de rRT-PCR para diagnosticar el COVID-19.
    • Desde la noche del 17 de marzo, 89 laboratorios de salud pública locales y estatales en 50 estados, el Distrito de Columbia, Guam y Puerto Rico han verificado con éxito las pruebas de diagnóstico del COVID-19 de los CDC y actualmente las están usando.
    • Los fabricantes comerciales ya están produciendo sus propias pruebas.
  • Los CDC han desarrollado el virus del COVID-19 en cultivos celulares, lo que resulta necesario para seguir realizando estudios, incluida la caracterización genética adicional. El virus cultivado en células se envió al Repositorio de Recursos de BEIícono de sitio externo de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) para que toda la comunidad científica pueda usarlo.
  • Los CDC también están desarrollando una prueba serológica para el COVID-19.

Otros recursos disponibles

Los siguientes recursos están disponibles con información acerca del COVID-19:

Descargo de responsabilidad: Este sitio web se actualiza con frecuencia. Parte de su contenido puede estar disponible en inglés hasta que se haya traducido todo el contenido.

Esta página fue revisada el 26 de marzo del 2020