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COVID-19 en Poblaciones de refugiados recién reubicadas

COVID-19 en Poblaciones de refugiados recién reubicadas

Los refugiados en los Estados Unidos, especialmente aquellos que se reubicaron recientemente, podrían estar viviendo o trabajando en condiciones que suponen un mayor riesgo de infección por el COVID-19. Algunos refugiados también tienen acceso limitado a los servicios de salud, y además tienen ciertas afecciones subyacentes que los ponen en mayor riesgo de enfermarse gravemente a causa del COVID-19, en comparación con el resto de la población de los EE. UU.

Los refugiados son personas que se han visto obligadas a huir de su país debido a un temor fundado de persecución por motivos de raza, religión, nacionalidad u opinión política. Casi 750 000 refugiados se reubicaron en los Estados Unidos desde el 2008 al 2019, y miles más se han reubicado desde entonces.

Los refugiados son elegibles para obtener la ayuda de reubicación financiada por el gobierno estadounidense, incluidos los beneficios de atención médica como el seguro de salud a corto plazo por hasta 8 meses después de su llegada, y un examen médico dentro de los 90 días de su llegada.

El impacto del COVID-19 en la vida de los refugiados reubicados aún se desconoce dado que el COVID-19 es una enfermedad nueva. Satisfacer las necesidades cotidianas y de atención médica de los refugiados, especialmente durante las emergencias de salud, puede ayudar a proteger a las comunidades.

Guía para refugiados que llegan a los Estados Unidos

Los refugiados llegan de diversas regiones del mundo, y los profesionales que trabajan con ellos necesitan comprender los riesgos para la salud en los países de los que provienen, incluido el riesgo de COVID-19. Un recurso son los Avisos de salud para viajeros de los CDC, que sirven para hacer que los viajeros, incluidos los refugiados, entiendan el riesgo del COVID-19 en destinos de todo el mundo. Conozca cómo determinan los CDC el nivel de los Avisos de salud para viajeros relacionados con el COVID-19 de un destino.

Los profesionales de salud pública, las organizaciones comunitarias, las agencias de reubicación y los profesionales de atención médica pueden asistir a los refugiados que llegan a los Estados Unidos al proporcionarles la información que necesitan para protegerse del COVID-19.

  • El Folleto de bienvenida para refugiadosícono de pdf de los CDC brinda información importante para ayudar a los refugiados y a sus familias a mantenerse saludables durante la pandemia del COVID-19 después de llegar a los Estados Unidos. Al hablar con los refugiados recién llegados, las agencias de salud para refugiados locales y el personal de las agencias de reubicación deben reiterar los conceptos del folleto de bienvenida, además de entregarles información local y estatal sobre el COVID-19 e información de contacto de proveedores de atención médica.
  • Las recomendaciones de los CDC en la sección Después de viajar para viajeros internacionales que ingresan a los Estados Unidos aportan información útil para los refugiados que llegan al país.

Qué se puede hacer por la salud de los refugiados durante la pandemia del COVID-19

Los grupos que desean ayudar a los refugiados y aquellas personas que ya asisten a refugiados pueden compartir recursos con pertinencia cultural acerca de la prevención, los síntomas y el autocontrol del COVID-19. La Oficina de Reasentamiento de Refugiados (ORR) del Departamento de Salud y Servicios Humanos ofrece una lista de contactos estatalesícono de sitio externo clave que pueden conectarse con estos socios.

Los profesionales de salud pública pueden:

  • Recopilar datos acerca de las características clínicas y sociodemográficas de los refugiados que tienen COVID-19 para comprender su nivel de riesgo.
  • Compartir información y los recursos disponibles acerca del COVID-19 con los socios. Trabaje con agencias de reubicación y otros socios, como empleadores, sistemas de atención médica y organizaciones educativas, de fe, de transporte y de vivienda, para encontrar maneras de superar las barreras sociales y económicas que afectan los esfuerzos de prevención del COVID-19.
  • Identificar y garantizar el financiamiento de los servicios para brindar apoyo a las comunidades de refugiados durante la pandemia, como servicios integrales para refugiados en cuarentena o aislamiento (p. ej., viviendas temporales y cuidados infantiles), sitios de pruebas móviles, educación sanitaria y rastreo de contactos.
  • Crear materiales audiovisuales para la promoción de la salud que sean adecuados para las poblaciones de refugiados. Considere incluir a miembros confiables de la comunidad. Cree materiales en diferentes idiomas acordes a los diversos niveles culturales y de alfabetización. Difunda la información a través de distintos canales, incluidas aplicaciones de mensajería, estaciones de radio locales y medios sociales, según lo apropiado para los grupos locales de refugiados.
  • Garantizar que los programas de rastreo de contactos al alcance de las poblaciones de refugiados sean aptos según el nivel cultural e incluyan capacitaciones sobre el uso de servicios de interpretación médica. Los navegadores de pacientes y los trabajadores de la salud comunitarios acostumbrados a trabajar con refugiados deberían incluirse en los programas de rastreo de contactos.
  • Difundir información (traducir si fuese necesario) acerca de los servicios disponibles para los refugiados durante la pandemia, como asistencia alimentaria y para la renta, e información que afectará a los refugiados, como reaperturas de escuelas y comercios y órdenes ejecutivas.
  • Trabajar con los sistemas de salud y socios de la comunidad para identificar las ubicaciones estratégicas dentro de las comunidades de refugiados para ofrecer pruebas de detección del COVID-19 gratuitas o de bajo costo, como sitios de pruebas móviles o realización de pruebas en el lugar de trabajo y en instituciones de fe. Estos eventos pueden promocionarse a través de los líderes en los que la comunidad confía para alentar la participación. Garantice la presencia de intérpretes en persona o por teléfono en los sitios de pruebas.
  • Brindar información de antecedentes para que los profesionales de atención médica y sistemas de salud to understand key demographic, cultural, and health characteristics of specific refugee groups resettling in the United States and health care considerations for these populations, such as CDC’s Refugee Health Profiles y las Directrices de salud de refugiados de los CDC.

Las organizaciones comunitarias y las agencias de reubicación pueden:

  • Compartir recursos acerca del COVID-19 que sean adecuados desde el punto de vista cultural para entornos comunitarios, laborales, escolares y domésticos. La educación verbal, ya sea a través de llamadas telefónicas o videoconferencias, y/o los comunicados por mensajes de texto o radio son métodos de comunicación efectivos.
  • Involucrar a personas de confianza dentro de la comunidad de refugiados, como líderes de la comunidad y trabajadores de la salud comunitarios, para apoyar los esfuerzos de educación sanitaria y transmitir mensajes clave sobre la prevención. Las reuniones de grupos comunitarios virtuales que incluyen educación sanitaria y sesiones de preguntas y respuestas (P/R) pueden resultar útiles como opciones para informar.
  • Trabajar con los refugiados y explicarles el significado del rastreo de contactos y el motivo por el cual los trabajadores de la salud pública necesitan encontrar a las personas que han estado en contacto con alguien que tiene COVID-19.
  • Trabajar con los trabajadores de salud comunitarios de las comunidades de refugiados para que instruyan a las personas acerca del COVID-19, analicen estrategias sobre cómo aislarse o respetar la cuarentena de manera segura en el hogar y para que conecten a los refugiados con los servicios gratuitos o de bajo costo.
  • Trabajar con diferentes empresas y servicios que puedan ayudar a los refugiados que se enfermaron o dieron positivo en la prueba de detección del COVID-19 con las solicitudes para recibir los beneficios por desempleo, beneficios alimentarios y asistencia de servicios públicos/para la renta, si fuese necesario, así como con los servicios de entrega de comestibles o viviendas temporales. Garantice que los refugiados alejados de sus familiares o amigos mientras se encuentran en establecimientos de viviendas temporales puedan comunicarse con sus seres queridos y que sus necesidades culturales estén cubiertas.
  • Trabajar con socios para conectar a los refugiados con los recursos comunitarios y servicios de salud que necesitan cuando los refugiados se enferman o dan positivo para el COVID-19, incluidos medicamentos, proveedores de atención médica y servicios de salud mental.
  • Ayudar a los refugiados a acceder a artículos para prevenir la propagación del COVID-19, como mascarillas, jabón, desinfectante de manos o limpiadores para el hogar.

Los empleadores pueden:

  • Revisar y aplicar las guías de los CDC para empresas y empleadores, y recordar a los directivos que deben garantizar que se sigan las mejores prácticas.
  • Implementar políticas flexibles de licencia. Esto significa autorizar a los empleados enfermos o que tienen que cuidar a otras personas que se queden en sus casas sin temor a que los despidan o tomen otras medidas disciplinarias en su contra. Otras medidas de flexibilidad pueden incluir adelantar días de licencia por enfermedad y autorizar a los empleados a donarse días de licencia entre sí.
  • Autorizar a los empleados a usar su licencia por enfermedad y reincorporarse al trabajo sin necesidad de presentar un certificado médico ni una prueba negativa de COVID-19.
  • Hacer llegar a los empleados mensajes y ofrecer capacitaciones sobre la prevención del COVID-19 adaptadas según el idioma, el nivel de alfabetización y la cultura del personal.
  • Proporcionar mascarillas, desinfectantes de manos, estaciones de lavado de manos y equipo de protección personal según corresponda.
  • Crear políticas y prácticas justas para que todos los empleados puedan mantener la distancia física entre ellos y con respecto a los clientes, según resulte posible.
  • Capacitar a los empleados de todos los niveles de la organización para que puedan identificar e impedir cualquier tipo de discriminación; capacitarlos acerca de lo que significa el sesgo implícitoícono de sitio externo.

Los sistemas de atención médica y los proveedores de atención médica pueden:

  • Garantizar que los proveedores conozcan y respeten ícono de sitio externola diversidad culturalícono de sitio externo al prestar servicios de pruebas de detección y atención médica en relación con el COVID-19.
  • Proporcionar servicios de interpretación en otros idiomas en entornos relevantes, como en la admisión y el triaje telefónico, en las unidades de pacientes hospitalizados y en los servicios para pacientes ambulatorios.
  • Informarse acerca de las dificultades de los pacientes para prevenir y controlar el COVID-19 y realizarse pruebas de detección y luego trabajar con las agencias de reubicación y otros socios para abordarlas.
  • Contactarse con los pacientes y recabar su información de contacto actualizada, método preferido de comunicación y plan para permanecer en contacto si un miembro de su hogar se enferma con COVID-19.
  • Cuando sea posible, incorporar la telemedicina a los entornos de atención médica si los refugiados tienen los medios y conocimientos necesarios para participar en consultas clínicas virtuales. El personal médico de apoyo, como los navegadores de pacientes, puede ayudar a los refugiados a usar las aplicaciones de telemedicina virtual.
  • Compartir recursos que usen un enfoque relevante en términos culturales para proporcionar a los pacientes datos acerca del COVID-19, como los síntomas y posibles impactos en la salud, la transmisión (incluida la transmisión asintomática), cómo protegerse y proteger a los demás, el propósito y el proceso del rastreo de contactos y cómo realizarse una prueba y recibir atención cuando sea necesario. Donde sea posible, refuerce los mensajes de prevención clave, como por ejemplo, durante el triaje.
  • Cuando un paciente es remitido para realizarse las pruebas correspondientes, es necesario explicarle las instrucciones sobre el procedimiento (p. ej., cuarentena, aislamiento) a seguir hasta que tenga los resultados de las pruebas. Instruya a los pacientes sobre el significado de los resultados de las pruebas y sobre cuándo suspender la cuarentena o el aislamiento. En este caso también se requieren servicios de interpretación.
  • Conectar a los refugiados que acaban de llegar y tienen afecciones subyacentes con socios de la comunidad que pueden ayudarlos a crear y continuar sus planes de atención y a obtener los suministros y medicamentos que necesitan.

Por qué los refugiados podrían correr más riesgo durante la pandemia del COVID-19

Debido a las condiciones sociales y económicas, los refugiados reubicados enfrentan muchos de los mismos retos que también generan un estado de salud deficiente en ciertos grupos de minorías raciales y étnicas en los Estados Unidos.  Los refugiados también enfrentan los retos de un nuevo sistema de atención médica y pueden tener dificultades para encontrar información de salud que puedan comprender.

Condiciones de vida y circunstancias personales

Para muchos refugiados reubicados, sus condiciones de vida podrían hacer que sea más difícil evitar contraer el COVID-19 o solicitar tratamiento si se enferman.

  • El hecho de que varias generaciones vivan en una misma casa puede dificultar la protección de los miembros mayores de la familia, además de aquellos de cualquier edad que tengan ciertas afecciones subyacentes, como diabetes o asma. Esto también puede dificultar el aislamiento de aquellos que están enfermos, especialmente si el lugar en donde viven es pequeño, como un apartamento o una casa pequeña.
  • Vivir en vecindarios (urbanos o rurales) alejados de establecimientos de atención médica, tiendas de comestibles o farmacias puede dificultar el acceso a la atención si están enfermos, además de que resulta más difícil abastecerse de medicamentos u otros suministros.
  • La falta de transporte personal como los autos puede dificultar el acceso a los establecimientos de atención médica, el trabajo o las tiendas. Los refugiados dependen de los medios de transporte público como autobuses, vehículos compartidos y trenes, los cuales están limitados en algunas áreas, especialmente durante la pandemia actual.
  • La falta de acceso a la televisión, radio o Internet puede hacer que sea más difícil informarse acerca del COVID-19. Es posible que los refugiados no lean en inglés ni comprendan el idioma y algunos incluso pueden tener un nivel de alfabetización limitado en su propio idioma.
  • No estar integrados a la comunidad puede limitar sus posibilidades de recibir apoyo y establecer vínculos con amigos, líderes religiosos u organizaciones comunitarias.

Circunstancias laborales

Con la ayuda de las agencias de reubicación, a menudo los refugiados logran trabajar en empleos de nivel inicial, donde el tipo de trabajo y las políticas del lugar de trabajo pueden aumentar el riesgo de contraer el COVID-19. Existen dos factores que pueden aumentar el nivel de riesgo:

  • Ser un trabajador imprescindible: el riesgo de infección podría ser mayor para los trabajadores refugiados de industrias esenciales, como las plantas de empaquetado de carnes rojas, tiendas de comestibles y fábricas. A menudo, a estos trabajadores se les exige estar en su lugar de trabajo a pesar de los brotes en su comunidad, y muchos no pueden quedarse en casa ya que necesitan trabajar. Algunos de estos tipos de trabajo requieren tener contacto con el público y tener contacto cercano entre compañeros, lo que aumenta el riesgo de contraer o propagar el COVID-19.
  • No tener licencia por enfermedad: los refugiados sin licencia paga por enfermedad pueden ser más propensos a seguir trabajando cuando están enfermos o estar expuestos a personas enfermas con COVID-19, lo que significa que es más probable que propaguen el COVID-19 a otros trabajadores, incluidos otros refugiados que a menudo trabajan en los mismos establecimientos.

Afecciones subyacentes y menor acceso a la atención médica

Algunos refugiados tienen afecciones subyacentes y enfrentan barreras para acceder a la atención médica, lo que podría ponerlos en un mayor riesgo de contraer el COVID-19. Estas incluyen:

  • Falta de seguro médico: los refugiados pueden acceder a servicios de atención médica durante el periodo inicial de reubicación con la ayuda de las agencias de reubicación. No obstante, una vez que vence su seguro médico a corto plazo, hasta un 50 % de los refugiados podría quedar sin cobertura de seguro.
  • Barreras lingüísticas: las barreras lingüísticas pueden afectar el acceso a la atención médica en todas las etapas, desde concertar una cita y comunicar sus problemas de salud hasta surtir una receta o tomar los medicamentos según las indicaciones del médico. Las barreras lingüísticas también pueden evitar que los refugiados accedan a información acerca del COVID-19 que no esté escrita en términos cotidianos ni contenga ayudas visuales, y que tampoco sea relevante en términos culturales. Los proveedores de atención médica, las clínicas o los grupos comunitarios pueden ofrecer servicios de interpretación para ayudar a sortear estas dificultades.
  • Afecciones médicas y de salud mental subyacentes: en comparación con la población general de los EE. UU., los refugiados puedan tener ciertas afecciones subyacentes (por ejemplo, diabetes) que los ponen en mayor riesgo de enfermarse gravemente a causa del COVID-19, además de afecciones de salud mental (p. ej., trastorno de estrés postraumático y depresión). Es posible que estas afecciones no se hayan controlado correctamente debido a la carencia de cuidados preventivos regulares por muchos años.
  • Estigma y discriminación percibida: estas problemáticas podrían evitar que los refugiados busquen atención médica o sean sinceros con sus proveedores de atención médica acerca de sus necesidades de salud.

A pesar de estas barreras, los refugiados cuentan con el apoyo de las agencias de reubicación, los grupos comunitarios, los coordinadores estatales de refugiadosícono de sitio externo y los proveedores de atención médica. La respuesta estatal, local y comunitaria al COVID-19 debe incluir trabajar con estos grupos de recursos en sus iniciativas de respuesta al COVID-19, quienes son miembros de confianza de las comunidades de refugiados.

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Última actualización: 11 de sept. del 2020