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Preguntas frecuentes

Actualización: 2 de junio de 2020

Ayude a controlar la propagación de rumores y esté atento a los mecanismos de fraude.

Información básica sobre la enfermedad del coronavirus 2019 

Un nuevo coronavirus es un coronavirus que no había sido identificado previamente. El virus que causa la enfermedad del coronavirus 2019, COVID-19, no es igual a los  coronavirus que circulan comúnmente entre los seres humanos  y que causan enfermedades leves, como el resfriado común.

Un diagnóstico de coronavirus 229E, NL63, OC43 o HKU1 no es lo mismo que un diagnóstico de COVID-19. Los pacientes con COVID-19 serán evaluados y atendidos de manera diferente a los pacientes con un diagnóstico de coronavirus común.

El 11 de febrero del 2020, la Organización Mundial de la Salud anunció  el nombre oficial de la enfermedad que está causando el brote del nuevo coronavirus 2019 y que se identificó por primera vez en Wuhan, China. El nuevo nombre de la enfermedad es enfermedad del coronavirus 2019, y su forma abreviada es COVID-19. En el COVID-19, "CO" corresponde a "corona", "VI" a "virus" y "D" a "disease" (enfermedad).  Antes, la forma de referirse a esta enfermedad era "nuevo coronavirus 2019" o "2019-nCoV".

Existe muchos tipos de coronavirus humanos, incluidos algunos que comúnmente causan enfermedades leves en las vías respiratorias superiores. El COVID-19 es una nueva enfermedad, causada por un nuevo coronavirus que no se había visto anteriormente en seres humanos. El nombre de esta enfermedad se eligió siguiendo las  mejores prácticasícono de sitio externoícono de sitio externo establecidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para denominar nuevas enfermedades infecciosas en seres humanos.

Es posible que las personas en los EE. UU. estén preocupadas o ansiosas por familiares y amigos que viven en lugares donde se esté propagando el COVID-19 o que estén visitando esas áreas. Algunas personas están preocupadas ante la posibilidad de contagiarse y contraer esta enfermedad. El temor y la ansiedad pueden conducir al estigma social, por ejemplo, hacia personas que viven en determinadas partes del mundo, personas que han viajado al exterior, personas que estuvieron en cuarentena o profesionales de atención médica.

El estigma consiste en discriminar a un grupo específico de personas, un lugar o una nación. El estigma está asociado a la falta de conocimiento acerca de cómo se propaga el COVID-19, la necesidad de culpar a alguien, el temor a las enfermedades y a la muerte, y a los chismes que fomentan rumores y mitos.

El estigma nos perjudica a todos ya que genera más temor y resentimiento hacia las personas comunes en vez de poner el foco de atención en la enfermedad que está causando el problema.

Las personas pueden combatir el estigma si cada vez que que presencian una situación de estigmatización intervienen brindando apoyo social. El estigma afecta la salud mental o emocional de los grupos estigmatizados y de las comunidades en las que viven. Detener el estigma es importante para hacer que las comunidades y los miembros de la comunidad sean resilientes. Vea los recursos sobre salud mental y cómo sobrellevar la situación durante el brote de COVID-19. Todas las personas pueden ayudar a evitar el estigma relacionado con el COVID-19 si conocen los datos y los difunden entre otras personas de sus comunidades.

El conteo general de casos de los CDC se valida a través de un proceso de confirmación con las jurisdicciones. El proceso de detección y confirmación de los casos publicados por diferentes lugares puede diferir.

El conteo de casos de COVID-19 de los CDC incluye muchas cifras informadas públicamente, incluida información de socios estatales, locales, territoriales, internacionales y externos.

Las demoras en los informes pueden ocasionar que se incremente la cantidad de casos de COVID-19 informada en días anteriores. (A veces este efecto se conoce como "backfill" o relleno en español). Los departamentos de salud estatales, locales y territoriales informan la cantidad de casos confirmados y comparten estos datos con los CDC. Como las pruebas de laboratorio demoran algún tiempo, es posible que se agreguen datos de días anteriores a los conteos diarios con algunos días de demora.

¿Las personas con hipertensión (presión arterial alta) tienen mayor riesgo de infectarse por COVID-19?

Por el momento, consideramos que las personas con hipertensión que no tienen otras afecciones subyacentes no son más propensas a enfermarse gravemente a causa del COVID-19 que el resto. Si bien muchas personas hipertensas se han enfermado gravemente a causa del COVID-19, suele tratarse de adultos mayores o personas con otras afecciones como obesidad, diabetes y afecciones cardiacas graves que hacen que corran mayor riesgo de enfermarse gravemente por el COVID-19.

Si tiene hipertensión, es sumamente importante que controle su presión arterial para reducir el riesgo de enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares. Tome los medicamentos para la presión arterial según lo indicado, lleve un registro de las mediciones diarias si puede medirse la presión arterial en casa y consulte a su equipo de atención médica para asegurarse de que su presión arterial está bien controlada. Consulte con su equipo de atención médica antes de realizar cualquier cambio con sus medicamentos.

¿Debería seguir tomando el medicamento para la presión arterial?

Sí. Siga tomando el medicamento para la presión arterial siguiendo estrictamente las indicaciones y realice modificaciones en su estilo de vida acordes a su plan de tratamiento. Continúe con sus medicamentos regulares, incluidos los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (ACE-I) o los bloqueadores de receptores de angiotensina (ARB) de acuerdo a las indicaciones del equipo de atención médica. Esta es la recomendación de las directrices clínicas actuales de la American Heart Association, la Heart Failure Society of America y el American College of Cardiology

Cómo se propaga el COVID-19 

El COVID-19 es causado por un coronavirus llamado SARS-CoV-2. Los coronavirus son una familia grande de virus frecuentes en las personas y muchas especies distintas de animales, como camellos, ganado, gatos y murciélagos.  Es muy poco frecuente que los coronavirus en animales infecten a las personas y luego se propaguen de persona a persona. Esto es lo que ocurrió con el MERS-CoV y SARS-CoV, y ahora con el virus que causa el COVID-19. El virus SARS-CoV-2 es un betacoronavirus, como el MERS-CoV y el SARS-CoV. Estos tres virus tienen su origen en murciélagos. Las secuencias de los pacientes en los Estados Unidos son similares a las que China publicó inicialmente, lo que sugiere una probable aparición reciente y única de este virus en un reservorio animal. No obstante, se desconoce el origen exacto de este virus.

Hay más información sobre la fuente y la propagación del COVID-19 disponible en el Resumen de la situación: fuente y propagación del virus.

Se cree que el virus que causa el COVID-19 se propaga principalmente de persona a persona, a través de las gotitas respiratorias producidas cuando una persona infectada tose o estornuda. Estas gotitas pueden terminar en la boca o en la nariz de quienes se encuentran cerca o posiblemente ser inhaladas y llegar a los pulmones. La propagación se vuelve más probable cuando las personas están en contacto cercano entre sí (a una distancia de hasta aproximadamente 6 pies).

El COVID-19 parece estar propagándose fácilmente y de manera continua en la comunidad ("propagación comunitaria") en muchas áreas geográficas afectadas. La propagación en la comunidad significa que las personas han sido infectadas por el virus en un área, incluidas algunas personas que no saben con certeza cómo ni dónde se infectaron.

Conozca lo que se sabe sobre la  propagación de coronavirus que han aparecido recientemente.

La cantidad de casos de COVID-19 que se están notificando en los Estados Unidos va en aumento porque se incrementaron las pruebas de detección de laboratorio  y su notificación en todo el país. El número creciente de casos refleja en parte la rápida propagación del COVID-19, ya que muchos estados y territorios estadounidenses alcanzaron la etapa de propagación en la comunidad. Contar con datos más detallados y precisos nos permitirá comprender y hacer un mejor seguimiento del tamaño y alcance del brote y fortalecer nuestros esfuerzos de prevención y respuesta.

El virus que causa el COVID-19 se está propagando de persona a persona. Se cree que las personas son más contagiosas cuando tienen síntomas (cuando están más enfermas). Es por eso que los CDC recomiendan que estos pacientes sean aislados en un hospital o en su hogar (dependiendo de la gravedad) hasta que estén mejor y ya no representen un riesgo de infección para los demás. En el último tiempo también se ha detectado el virus en personas asintomáticas.

El tiempo durante el que una persona está activamente enferma puede variar, así que la decisión de cuándo permitirle a una persona salir del aislamiento se toma a través de una estrategia basada en pruebas o de una estrategia no basada en pruebas (es decir, el tiempo transcurrido desde que comenzó la enfermedad y el tiempo transcurrido desde la recuperación) tras consultar con los funcionarios de salud pública estatales y locales. La decisión implica analizar los datos específicos de cada situación, incluida la gravedad de la enfermedad, sus signos y síntomas y los resultados de las pruebas de laboratorio de ese paciente.

Obtenga más información acerca de la guía de los CDC sobre cuándo permitirle a una persona salir del aislamiento y cuándo dar de alta a pacientes hospitalizados con COVID-19. Si necesita más información acerca de cuándo puede salir del aislamiento en su casa una persona que se enfermó de COVID-19, consulte la Guía interina para la suspensión del aislamiento en la casa de pacientes con COVID-19.

Se considera que la persona a la que se le permite salir del aislamiento no representa un riesgo de infección para los demás.

Cuarentena significa separar a una persona o grupo de personas que han estado expuestas a una enfermedad contagiosa, pero que no han presentado la enfermedad (síntomas), de otras personas que no han estado expuestas, con el objetivo de prevenir la posible propagación de esa enfermedad. La cuarentena generalmente se establece para el periodo de incubación de la enfermedad transmisible, el cual es el periodo en el que las personas han manifestado la enfermedad después de la exposición. En el caso del COVID-19, el período de cuarentena es de 14 días a partir de la fecha de exposición, ya que el período de incubación del virus es de entre 2 y 14 días. Se considera que la persona que cumple con la cuarentena por el COVID-19 no representa un riesgo de propagación del virus porque durante el periodo de incubación no presentó la enfermedad.

En general se cree que los coronavirus se propagan de persona a persona a través de las gotitas respiratorias. En la actualidad no existe evidencia que respalde la transmisión de COVID-19 asociada a los alimentos. Antes de preparar o comer sus alimentos, siempre es importante lavarse las manos con agua y jabón por al menos 20 segundos, para garantizar la seguridad de los alimentos en general. Durante el día, use un pañuelo desechable para cubrirse al toser o estornudar, y lávese las manos después de sonar su nariz, toser o estornudar, o después de ir al baño.

Podría ser posible que una persona contraiga el COVID-19 al tocar una superficie u objeto, como un recipiente de empaque, que tenga el virus y luego se toque la boca, la nariz o posiblemente los ojos, aunque no se cree que esta sea la principal forma en que se propaga el virus.

Por lo general, como estos coronavirus sobreviven poco tiempo en las superficies, probablemente el riesgo de propagación a través de los alimentos y sus empaques sea bajo.

Conozca lo que se sabe acerca de la propagación del COVID-19.

Con base en la información que tenemos hasta hoy sobre este nuevo coronavirus, parece poco probable que se pueda transmitir el COVID-19 a través de la comida, pero es necesario seguir investigando.

Todavía no se sabe si el clima y la temperatura inciden en la propagación del COVID-19. Algunos otros virus, como los que causan el resfriado común o la influenza (gripe), se propagan más en los meses de clima frío, pero eso no significa que sea imposible enfermarse a causa de estos virus durante otros meses.  Hay mucho más que aprender acerca de la transmisibilidad, gravedad y otras características asociadas al COVID-19, y las investigaciones están en curso.

La propagación en la comunidad significa que las personas han sido infectadas por el virus en un área, incluidas algunas personas que no saben con certeza cómo ni dónde se infectaron.

Por lo general, los coronavirus sobreviven por períodos más cortos a temperaturas más altas y con más humedad que en entornos más fríos y secos. No obstante, no tenemos datos directos acerca de este virus, ni tampoco tenemos datos directos sobre una temperatura límite para la inactivación en este momento. La temperatura necesaria también se basará en el material de la superficie, el entorno, etc. Independientemente de la temperatura, siga las directrices de limpieza y desinfección de los CDC.

Por el momento, los CDC no tienen datos que sugieran que este nuevo coronavirus u otros coronavirus similares puedan propagarse a través de mosquitos o garrapatas. La principal forma de propagación del COVID-19 es de persona a persona. Vea Cómo se propaga el coronavirus para obtener más información.

Cómo protegerse

Esta es una situación que evoluciona rápidamente y la  evaluación de riesgos  puede cambiar a diario. Las actualizaciones más recientes están disponibles en el sitio web de los CDC: Enfermedad del coronavirus 2019 (COVID-19).

El recuento de casos de COVID-19 en los Estados Unidos se actualiza en línea en forma regular. Vea el recuento actual de casos de COVID-19 en los Estados Unidos.

Visite la página de  Prevención y tratamiento del COVID-19 para obtener información sobre cómo protegerse de las enfermedades respiratorias como el COVID-19.

Hay información disponible en línea para las  personas que han tenido contacto cercano  con alguien a quien se le haya confirmado el COVID-19 o haya sido sometido a una evaluación para determinar si tiene la enfermedad.

En vista de los datos acerca de cómo se propaga el COVID-19, junto con la evidencia de transmisión generalizada del COVID-19 en comunidades de todo el país, los CDC recomiendan que las personas usen una cubierta de tela para la cara para cubrirse la nariz y la boca en entornos comunitarios. Es una medida de salud pública adicional que las personas deben adoptar para reducir la propagación del COVID-19, además de (y no en lugar de) las medidas de distanciamiento social, el lavado de manos frecuente y otras medidas preventivas cotidianas. El objetivo de una cubierta de tela para la cara no es proteger a quien la usa, sino que puede prevenir la transmisión del virus por parte de quien la usa a otras personas. Esto sería particularmente importante en caso de que una persona esté infectada pero no tenga síntomas. Las personas deben usar una cubierta de tela para la cara cada vez que van a un lugar público (como tiendas de comestibles, por ejemplo). Las mascarillas médicas y las mascarillas de respiración N-95 están reservadas para los trabajadores de la salud y otro personal de respuesta a emergencias, según las recomendaciones de las guías actuales de los CDC.

  • Es importante seguir cuidándose y cuidando de su salud y bienestar. Si tiene un problema de salud crónico, es probable que tenga mayor riesgo de enfermarse gravemente a causa del COVID-19. A continuación hay medidas que puede tomar para cuidar su salud en este momento.
  • Siga tomando sus medicamentos, y no modifique su plan de tratamiento sin consultar a su proveedor de atención médica.
  • Siga controlando su enfermedad tal como se lo indicó su proveedor de atención médica.
  • Tenga un suministro para al menos 2 semanas de sus medicamentos recetados y de venta sin receta médica. Hable con su proveedor de atención médica, su asegurador y su farmacéutico acerca de la posibilidad de obtener un suministro adicional de sus medicamentos recetados, en la medida de lo posible para reducir la cantidad de veces que debe ir a la farmacia.
  • Consulte a su proveedor de atención médica si tiene sus vacunas al día. Se recomienda que las personas de 65 años de edad o más y las que tienen afecciones subyacentes se vacunen contra la influenza y enfermedad neumocócica apenas su proveedor se lo indique.
  • Llame a su proveedor de atención médica
    • si le preocupa algo relacionado con su afección o si se enferma.
    • para buscar otras maneras de conectarse con su proveedor de atención médica para el manejo de enfermedades crónicas u otras afecciones. Consulte acerca de citas por video, llamadas telefónicas, uso del portar para pacientes, correos electrónicos y correos postales. Obtenga más información acerca de telesalud aquíícono de sitio externo.
  • No demore la solicitud de atención de emergencia para su problema de salud o cualquier afección que requiera atención de inmediato.
    • Si necesita ayuda de emergencia, llame al 911.
    • Los departamentos de emergencias tienen planes de prevención para protegerlo y evitar que se infecte por el COVID-19 en caso de que necesite recibir atención médica por su afección.
  • Siga implementando las medidas de prevención cotidianas: lávese las manos con frecuencia, mantenga distancia entre usted y las demás personas, cúbrase la boca y la nariz con una cubierta de tela para la cara cuando está rodeado de personas, cúbrase al toser y estornudar, y limpie y desinfecte a menudo las superficies que se tocan con frecuencia.

Todavía queda mucho por saber acerca del COVID-19 y cómo se propaga. Se cree que los coronavirus se propagan con mayor frecuencia a través de las gotitas respiratorias. Si bien el virus puede sobrevivir por un periodo corto en algunas superficies, es poco probable que se propague a través de correspondencia nacional o internacional, productos o empaques. No obstante, podría ser posible que una persona contraiga el COVID-19 al tocar una superficie u objeto que tenga el virus y luego se toque la boca, la nariz o posiblemente los ojos, pero se cree que esta no es la principal forma de propagación del virus.

Obtenga más información sobre cómo manipular con seguridad las entregas y correspondencia.

La donación de sangre en los entornos de atención médica en los Estados Unidos es una parte esencial del cuidado de los pacientes, que salva vidas. Constantemente se necesitan donaciones de sangre, y los bancos de sangre están abiertos y necesitan donaciones con urgencia. Los CDC alientan a las personas que están bien de salud a que sigan donando sangre siempre que puedan hacerlo, incluso si están poniendo en práctica las medidas de distanciamiento social debido al COVID-19. Los CDC apoyan a los bancos de sangre brindándoles recomendaciones para preservar la seguridad del personal y los donantes. Algunos ejemplos de estas recomendaciones son mantener una distancia de 6 pies entre las sillas de los donantes, implementar completamente las prácticas de higiene ambiental  y alentar a los donantes a programar con antelación las citas para las donaciones.

  • Por el momento no hay evidencia que sugiera que los usuarios de lentes de contacto corren mayor riesgo de contraer COVID-19 que las personas que usan anteojos.
  • Las personas que usan lentes de contacto deben continuar con sus hábitos seguros de uso de lentes de contacto y de cuidado e higiene para ayudar a prevenir la transmisión de cualquier infección relacionada con el uso de lentes de contacto, como lavarse las manos siempre con agua y jabón antes de manipular los lentes.
  • Las personas sanas pueden seguir usando y cuidando sus lentes de contacto según las indicaciones de su oftalmólogo.

Vea más información acerca de cómo se propaga el coronavirus y cómo protegerse.

Visite el  sitio web de los CDC sobre lentes de contacto  para obtener más información sobre el uso y cuidado saludables de lentes de contacto.

  • Los sistemas a base de peróxido de hidrógeno  que se usan para la limpieza, desinfección y para guardar los lentes de contacto deberían ser eficaces contra el virus que causa el COVID-19.
    • En el caso de otros métodos de desinfección, como soluciones multipropósito o limpiadores ultrasónicos, por el momento no hay evidencia científica suficiente para determinar su eficacia contra el virus.
  • Siempre use solución para desinfectar sus lentes de contacto y el estuche a fin de matar los gérmenes que puedan tener.
  • Manipule sus lentes sobre una superficie que se pueda limpiar y desinfectar.

Vea más información acerca de cómo se propaga el coronavirus y cómo protegerse.

Visite el  sitio web de los CDC sobre lentes de contacto  para obtener más información sobre el uso y cuidado saludables de lentes de contacto.

El COVID-19 y los niños

Con base en la evidencia disponible, los niños no parecen correr mayor riesgo de contraer el COVID-19 que los adultos. Si bien algunos niños y bebés han contraído el COVID-19, la mayoría de los casos conocidos a la fecha son en adultos. Puede obtener más información acerca de quiénes corren mayor riesgo de enfermarse gravemente con COVID-19 en Personas con mayor riesgo de enfermedad grave.

Puede alentar a su hijo a que ayude a detener la propagación del COVID-19 si le enseña a hacer las mismas cosas que debemos hacer todos para mantenernos sanos.

  • Evite el contacto cercano con personas que estén enfermas.
  • Quédese en casa si está enfermo, excepto para buscar atención médica.
  • Cúbrase la nariz y la boca con un pañuelo desechable cuando tosa o estornude y luego bótelo a la basura.
  • Lávese las manos frecuentemente con agua y jabón por al menos 20 segundos, especialmente después de sonarse la nariz, toser o estornudar; después de ir al baño; y antes de comer o preparar los alimentos.
  • Si no tiene agua y jabón, use un desinfectante de manos a base de alcohol que contenga al menos un 60 % de alcohol. Lávese siempre las manos con agua y jabón si están visiblemente sucias.
  • Limpie y desinfecte las superficies y objetos que se toca con frecuencia (como mesas, mesones, interruptores de luz, manijas de puertas y manijas de gabinetes).
  • Lave la ropa sucia e incluya los juguetes de peluche lavables, según corresponda y de acuerdo a las instrucciones del fabricante. De ser posible, lave los artículos usando la temperatura de agua máxima permitida y séquelos completamente. La ropa, sábanas y toallas sucias de una persona enferma se pueden lavar con las de las otras personas.

Puede encontrar más información sobre cómo prevenir el COVID-19 en los siguientes enlaces:  Prevención del nuevo coronavirus 2019  y  Prevenir la propagación del COVID-19 en las comunidades. Hay más información disponible relacionada con la propagación del COVID-19 en  Cómo se propaga el COVID-19 .

Encuentre más información en la página Los niños y la enfermedad del coronavirus 2019 (COVID-19) están disponibles en línea.

No. Los síntomas del COVID-19 son similares en niños y adultos. Sin embargo, los niños con diagnóstico de COVID-19 confirmado en general presentaron síntomas leves. Los síntomas informados en niños incluyen síntomas similares a los del resfriado, como fiebre, moqueo y tos. También se informaron vómitos y diarrea. Todavía no se sabe si hay algunos niños que podrían correr mayor riesgo de enfermarse gravemente, por ejemplo quienes tienen afecciones subyacentes y necesidades de atención médica especiales. Todavía queda mucho por aprender acerca de cómo afecta la enfermedad a los niños.

Los CDC recomiendan que todas las personas de 2 años de edad o más usen una cubierta de tela para la cara que cubra su nariz y boca cuando salen y se mueven por su comunidad. NO se deben colocar cubiertas de tela para la cara a bebés o niños menores de 2 años, debido al riesgo de asfixia. Los niños menores de 2 años figuran como excepción, al igual que cualquier persona con dificultad para respirar o que está inconsciente, incapacitada o imposibilitada por algún motivo de quitarse la cubierta para la cara sin asistencia.

El uso de cubiertas de tela para la cara es una medida de salud pública que las personas deben tomar para reducir la propagación del COVID-19, además (y no en reemplazo de) las medidas de distanciamiento social, el lavado de manos frecuente y otras medidas preventivas cotidianas. El objetivo de una cubierta de tela para la cara no es proteger a quien la usa, sino que permite prevenir la transmisión del virus por parte de la persona que la usa a otras personas. Esto es de suma importancia si alguien está infectado pero no presenta síntomas. Las mascarillas médicas y las masacarillas de respiración N95 siguen estando reservadas para el personal de atención médica y otro personal de respuesta a emergencias, de conformidad con la guía actual de los CDC.

Los brotes pueden ser estresantes tanto para los adultos como para los niños. Hable con sus hijos acerca del brote, intente mantener la calma y recuérdeles que se encuentran a salvo. Si lo considera apropiado, explíqueles que la mayoría de los casos COVID-19 parecen ser leves. Los niños responden de manera diferente a las situaciones estresantes que los adultos. Los CDC ofrecen recursos para conversar con los niños acerca del COVID-19.

Este es un nuevo virus y aún estamos aprendiendo al respecto, pero hasta ahora, los niños no parecen resultar especialmente afectados. La mayoría de las enfermedades, incluidas las enfermedades graves, se presentan en adultos en edad activa y adultos mayores. Sin embargo, los niños sí pueden contraer el virus y enfermarse. Muchas escuelas del país anunciaron la suspensión de clases presenciales por períodos temporales. Manténgase informado acerca del cierre de escuelas en su comunidad. Lea o vea fuentes de información locales para estar al tanto del cierre de escuelas. Si las escuelas suspenden las clases de manera temporal, utilice otras alternativas de cuidado infantil, si es necesario.

Si alguno de sus hijos contrae el COVID-19, informe a su escuela o centro de cuidados infantiles. Hable con los maestros acerca de las tareas y actividades escolares que pueden hacer desde casa para mantenerse al día con sus estudios.

Evite que niños y adolescentes se reúnan en otros espacios públicos mientras las clases en la escuela estén suspendidas para ayudar a reducir la propagación del COVID-19 en la comunidad.

Los CDC están trabajando con los departamentos de salud locales y estatales para investigar los informes del síndrome inflamatorio multisistémico en niños (MIS-C) asociado con el COVID-19 y reunir más información cuanto antes acerca de qué tan común es esto y quiénes tienen riesgo. A medida que haya nueva información disponible, continuaremos brindando información para los padres y las personas encargadas de los cuidados así como para profesionales de atención médica y de la salud pública. El MIS-C se describe como una inflamación (hinchazón) en múltiples sistemas orgánicos, que posiblemente afecte el corazón, los pulmones, los riñones, el cerebro, la piel, los ojos y los órganos gastrointestinales. Los signos y síntomas del MIS-C incluyen fiebre y varios síntomas como dolor abdominal, vómitos, diarrea, dolores de cuello, sarpullido y cansancio.

Si su hijo tiene alguno de estos síntomas, otros síntomas del COVID-19 u otros signos preocupantes, contacte a su pediatra. Si su hijo tiene algunos signos de advertencia de emergencia como dificultad para respirar, dolor persistente o presión en el pecho, confusión o dificultad para despertarse o mantenerse despierto, color azulado en los labios, dolor abdominal intenso u otros signos preocupantes, busque atención médica de emergencia de inmediato.

Las suspensiones de clases y los niños

  • La clave para desacelerar la propagación del COVID-19 es poner en práctica el distanciamiento social. Mientras estén suspendidas las clases en las escuelas, los niños no deben juntarse en persona con niños de otras familias. Si los niños juegan fuera de sus casas, es esencial que se mantengan a una distancia de 6 pies de cualquier persona que no viva con ellos.
  • Para ayudar a los niños a mantener sus vínculos sociales durante el periodo de distanciamiento social, ayúdelos a realizar llamadas telefónicas o chats de video supervisados con sus amigos.
  • Asegúrese de que los niños tomen medidas preventivas cotidianas, como lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón. Recuerde: si los niños se reúnen fuera de la escuela en grupo, pueden ponernos a todos en riesgo.
    • Revise los planes de vacaciones de primavera si incluyen viajes que no sean estrictamente necesarios.
  • La información disponible acerca de  COVID-19 en niños  es algo limitada, pero los datos actuales sugieren que los niños con COVID-19 pueden tener síntomas leves. No obstante, pueden contagiar el virus a otras personas con un mayor riesgo, incluidos adultos mayores y personas que tengan afecciones subyacentes graves.

  • Manténgase en contacto con la escuela de su hijo.
    • Muchas escuelas están ofreciendo lecciones en línea (aprendizaje virtual). Revise las asignaciones de la escuela, y ayude a su hijo a establecer un ritmo razonable para completar las tareas. Tal vez necesite ayudar a su hijo a encender los dispositivos, leer las instrucciones y escribir las respuestas.
    • Comunique a su escuela los desafíos que enfrente. Si tiene problemas de tecnología o conectividad, o si su hijo tiene dificultades para completar las tareas, avísele a la escuela.​​​​​​​
  • Cree un horario y una rutina para el aprendizaje en casa, pero no pierda la flexibilidad.
    • Implemente horarios regulares para irse a dormir, y levántense a la misma hora, de lunes a viernes.
    • Estructure el día para que incluya momentos de aprendizaje, tiempo libre, comidas y refrigerios saludables, además de actividad física.
    • Sea flexible con el horario: está bien adaptarlo según su día.
  • Considere las necesidades y ajustes requeridos para la edad de su hijo. 
    • La transición a estar en casa será diferente para los niños de edad prescolar, de kínder a 5.º grado, estudiantes de escuela secundaria media y estudiantes de escuela secundaria superior. Hable con su hijo sobre sus expectativas y cómo se están adaptando a estar en casa en vez de la escuela.
    • Piense de qué manera su hijo puede mantenerse conectado con sus amigos sin estar con ellos en persona.
  • Busque maneras de hacer que el aprendizaje sea divertido.
    • Realicen actividades prácticas, como rompecabezas, pinturas, dibujos y manualidades.
    • También puede usar el juego independiente en lugar del aprendizaje estructurado. Aliente a los niños a construir un fuerte con sábanas o practique los números al apilar bloques.
    • Practiquen habilidades de escritura y gramática al escribir cartas a los miembros de la familia. Esta es una excelente manera de conectarse y limitar el contacto directo.
    • Comiencen un diario con su hijo para documentar este momento y hablen sobre la experiencia compartida.
    • Use audiolibros o vea si su biblioteca local está realizando eventos de lectura virtuales o transmitidos en vivo.

Consulte con su escuela para saber si continuarán con los servicios de comidas durante la suspensión de clases. Muchas escuelas están manteniendo abiertos sus establecimientos para permitir que las familias recojan comidas o están entregando comidas para llevar en una ubicación central.

  • Vigile a su hijo para detectar cualquier signo de enfermedad.
    • Si ve cualquier signo de enfermedad compatible con los síntomas del COVID-19, en particular fiebre, tos o dificultad para respirar, llame a su proveedor de atención médica y mantenga a su hijo en casa y alejado de otras personas tanto como sea posible. Siga las directrices de los CDC detalladas en "Qué hacer si está enfermo.”
  • Esté atento a la aparición de indicios de estrés en su hijo.
  • Enseñe y refuerce las medidas preventivas cotidianas.
    • Los padres y cuidadores desempeñan un rol importante a la hora de enseñar a los niños a lavarse las manos. Explíqueles que el lavado de manos puede mantenerlos sanos y evitar que el virus se propague a otras personas.
    • Sea un buen ejemplo: si usted se lava las manos con frecuencia, es más probable que ellos hagan lo mismo.
    • Convierta el lavado de manos en una actividad familiar.
  • Ayude a su hijo a mantenerse activo.
    • Aliente a su hijo a jugar en espacios exteriores: es excelente para su salud física y mental. Salga a caminar con su hijo o den un paseo en bicicleta.
    • Haga pausas durante las actividades en interiores (pausas para hacer ejercicios de estiramiento, pausas para bailar) a lo largo del día para ayudar a su hijo a mantenerse saludable y concentrado.
  • Ayude a su hijo a mantenerse conectado socialmente.

Los adultos mayores y las personas con afecciones subyacentes graves corren un mayor riesgo si se enferman con el COVID-19.

  • Si otras personas de su hogar tienen un riesgo particularmente alto de enfermarse gravemente con el COVID-19, considere tomar precauciones adicionales para separar a su hijo de esas personas.
  • Si no puede permanecer en su hogar con su hijo durante la suspensión de clases, piense detenidamente quién podría ser la persona más indicada para cuidarlo. Si alguien con un mayor riesgo de presentar complicaciones por el COVID-19 será quien lo cuide (adulto mayor, como un abuelo o una persona con alguna afección subyacente grave), limite el contacto de sus hijos con otras personas.
  • Considere posponer las visitas o viajes para ver a los abuelos o familiares de edad avanzada. Conéctese de manera virtual, o escriba cartas y envíelas por correo.

Niños y jóvenes con necesidades de atención médica especiales

Los niños con afecciones crónicas complejas, incluidos los niños con diferencias físicas, evolutivas, conductuales o emocionales, pueden tener necesidades de atención médica especiales. Aún no se sabe con certeza si todos estos niños tienen mayor riesgo de enfermarse gravemente a causa del COVID-19.

Si bien la mayoría de los casos de COVID-19 en niños no son graves, sigue habiendo casos graves que requieren hospitalización. Según algunos datos sobre niños, la mayoría de los casos que necesitaron ser hospitalizados a causa del COVID-19 tenía al menos una afección subyacente. Las afecciones subyacentes más comunes entre niños con COVID-19 incluyen enfermedad pulmonar crónica (como asma), enfermedades cardíacas y afecciones que debilitan el sistema inmunitario. Esta información sugiere que los niños con estas afecciones subyacentes probablemente tengan mayor riesgo de enfermarse gravemente a causa del COVID-19.

Se necesitan más datos para determinar qué afecciones subyacentes o complejas pueden hacer que los niños corran mayor riesgo. Los CDC están monitoreado información nueva a medida que va surgiendo y proporcionarán actualizaciones, según sea necesario.

Conozca más acerca del cuidado de niños con necesidades de atención médica especiales durante un desastre y personas con mayor riesgo de enfermarse gravemente a causa del COVID-19.

Además de seguir las recomendaciones para evitar enfermarse y hacer mandados esenciales, las familias deberían tomar las medidas adicionales recomendadas para las personas con mayor riesgo de enfermarse gravemente a causa del COVID-19 y las medidas indicadas para aquellas personas con posible exposición al virus o COVID-19 confirmado.

  • Determine posibles cuidadores alternativos, en caso de que usted o las otras personas que habitualmente se encargan de los cuidados se enfermen y no puedan cuidar de su hijo. En lo posible, estos cuidadores alternativos no deberían ser personas con mayor riesgo de enfermarse gravemente a causa del COVID-19.  
  • Trate de tener a mano medicamentos y suministros médicos para al menos un mes. Algunos planes de salud permiten la reposición por 90 días de medicamentos recetados. Analice esta opción con el proveedor de atención médica de su hijo.
  • Revise los planes de cuidados para su hijo, como un plan de medidas para el asma, y asegúrese de que las personas encargadas de los cuidados de su hijo y los cuidadores alternativos estén familiarizados con estos planes.
  • Si no cuenta con planes de cuidados o un cuaderno de emergencias, trate de crear uno. Por lo general se incluye información relevante acerca de la afección de su hijo, cómo manejar dicha afección, cómo contactar a los médicos de su hijo, alergias, información sobre los medicamentos (marcas, dosis e indicaciones de administración), preferencias (comidas y demás) o necesidades especiales, rutinas y actividades diarias, amigos y detalles acerca de las rutinas que son necesarias para brindar apoyo a fin de preservar la salud emocional y conductual.
  • Sepa si los proveedores de atención médica de su hijo, incluidos los médicos y terapeutas, utilizan medios alternativos para ser contactado o nuevas maneras de concertar citas. Si ofrecen consultas de telemedicina, averigüe cómo se hacen los arreglos y si necesita más información.
  • Si su hijo recibe servicios de cuidado de apoyo en el hogar que no pueden suspenderse, planifique qué hará en caso de que se enfermen esos proveedores de atención médica directa o si se enferman miembros de su hogar.
  • Analice con las agencias de cuidados de apoyo y los proveedores opciones para minimizar los riesgos de exposición al virus que causa el COVID-19.
    • Si su hijo u otros miembros de su hogar están infectados por el COVID-19 y pueden recuperarse en casa, informe a los proveedores de atención médica directa y considere posponer o reprogramar los servicios hasta que hayan cumplido los criterios para suspender el aislamiento en el hogar.  
    • Pregúnteles a sus proveedores de servicios si tienen algún síntoma del COVID-19, o si han estado en contacto con alguien infectado por el COVID-19.
    • Dígale al proveedor de servicios que:
      • Use una cubierta de tela para la cara si estará cerca (menos de 6 pies) de usted o de miembros de su hogar. Su cubierta de tela para la cara lo protege a usted en caso de que él esté infectado pero no tenga síntomas.
      • Pídale que se lave las manos con agua y jabón o, si no hay disponible, que use un desinfectante de manos que contenga al menos un 60 % de alcohol cuando ingresa a su casa, antes y después de ayudar a su hijo (al vestirlo, bañarlo/ducharlo, trasladarlo, llevarlo el baño/cambiarle los pañales, alimentarlo), al manipular pañuelos desechables y al cambiar las sábanas o lavar la ropa. Obtenga más información acerca del correcto lavado de manos.
    • Los proveedores de servicios y las familias deberían:
      • Limpiar y desinfectar los objetos y superficies que se tocan con frecuencia (mesones, mesas, manijas de las puertas, grifería del baño, inodoros, teléfonos, teclados, tabletas, mesas de noche), y equipos como sillas de ruedas, scooters, andadores, bastones, tanques y tubos de oxígeno, tableros de comunicación y otros dispositivos de asistencia. Remítase a las recomendaciones de los CDC sobre Cómo limpiar y desinfectar su casa.

Hacer que los niños entiendan y sigan las instrucciones, como mantener el distanciamiento social y usar una cubierta de tela para la cara, puede ser todo un reto si su hijo tiene discapacidades intelectuales, problemas sensoriales u otras necesidades de atención médica especiales.

  • Mantener a los niños en casa y refugiados en el lugar puede reducir el estrés generado por las recomendaciones de distanciamiento social y el uso de cubierta de tela para la cara. Recurra a la ayuda de otras personas para que realicen los mandados esenciales.
  • Las técnicas conductuales pueden utilizarse para abordar los retos del comportamiento y establecer nuevas rutinas. Incluyen historias sociales, modelado de vídeo, calendarios con figuras y ayudas visuales. Intente recompensar a su hijo con pequeños detalles como realizando su actividad favorita o dándole un gusto que no esté relacionado con la comida para ayudarlo a cambiar su rutina y seguir las recomendaciones.
  • Muchas de las organizaciones a las cuales recurre para obtener información y recibir apoyo respecto de la compleja afección crónica que tiene su hijo pueden contar con información en sus sitios web para ayudar a las familias a abordar problemas relacionados con el COVID-19.
  • Los terapeutas y/o maestros de su hijo también pueden tener recursos para ayudarlo a incorporar con éxito nuevas rutinas en la vida de su hijo.

Hay más información disponible sobre cuidados para niños y sobre las afecciones específicas del desarrollo.  

Ayudar a niños con necesidades de atención médica especiales puede suponer una mayor presión y estrés para la familia, especialmente en situaciones de emergencia. Probablemente encuentre la manera de manejar el estrés y los retos específicos de su situación familiar. Es importante seguir utilizando los métodos para sobrellevar la situación de su familia, como recurrir a otros familiares, amigos, grupos de apoyo y organizaciones que anteriormente sirvieron de ayuda.

Vea información sobre las maneras de sobrellevar el estrés (como visitar parques, senderos o espacios abiertos) y fortalecer a su familia.
Si usted o un ser querido se siente abrumado y está teniendo sensaciones de tristeza, depresión o ansiedad, o siente necesidad de lastimarse o lastimar a otros:

Si su hijo con necesidades de atención médica especiales se enferma con síntomas del COVID-19, contacte al proveedor de atención médica de su hijo. Si su hijo tiene signos de advertencia de emergencia, como dificultad para respirar, dolor o presión en el pecho, confusión o dificultad para despertarse o color azulado en los los labios o la cara, llame al 911. Si cree que su hijo podría tener COVID-19, informe a la operadora para que el personal de respuesta a emergencias pueda prepararse adecuadamente para protegerse y proteger a los demás.

Notifique al proveedor de atención médica de su hijo si algún miembro de su hogar tiene COVID-19, para que pueda brindarle algún consejo específico para el cuidado de su hijo.

Vea más información si alguien en su casa tiene COVID-19 confirmado o COVID-19 presunto.

  • Llame al proveedor de atención médica de su hijo ante cualquier inquietud en relación con la afección médica de su hijo. Si necesita ayuda de emergencia, llame al 911.
  • Los departamentos de emergencias tienen planes de prevención para protegerlo a usted y a su hijo y evitar que se infecten por el COVID-19 en caso de que su hijo necesite recibir atención médica por afecciones que no están relacionadas con el COVID-19. No demore en solicitar atención de emergencia para la afección subyacente o afección compleja de su hijo por temor a exponerse al COVID-19 al visitar un entorno de atención médica.

Si el proveedor de atención médica de su hijo le indica que vaya al hospital por cualquier problema de salud, incluido el COVID-19:

  • Pídale al proveedor de atención médica que notifique su llegada al hospital y que comparta información importante que el hospital deberá conocer para poder atender a su hijo.
  • Las políticas de visitas pueden cambiar debido al COVID-19. Si la política del hospital donde se encuentra su hijo no permite que un adulto acompañe a un menor, pídale al proveedor de atención médica de su hijo una declaración donde explique que es necesaria la presencia de un familiar adulto para cuidar a su hijo.
  • Lleve sus planes de cuidados o cuaderno de emergencias además de un bolígrafo y papel para escribir las preguntas que tenga durante su estadía en el hospital.

Prepare su casa y a su familia para el COVID-19

Cree un plan de acción familiar para ayudar a proteger su salud y la de sus seres queridos si se produce un brote de COVID-19 en su comunidad:

  • Hable con las personas que deban estar incluidas en su plan, y analice qué hacer si ocurre un brote de COVID-19 en su comunidad.
  • Planifique formas de cuidar a quienes podrían tener un mayor riesgo de presentar complicaciones graves, en especial a los adultos mayores y aquellas personas con afecciones crónicas graves , como enfermedad cardiaca, pulmonar o del riñón.
    • Asegúrese de que tengan medicamentos y suministros suficientes para varias semanas en caso de que necesite permanecer en su hogar durante periodos prolongados.
  • Relaciónese con sus vecinos y averigüe si su vecindario tiene algún sitio web o página de redes sociales para mantenerse conectado.
  • Cree una lista de organizaciones locales a las que usted y su familia puedan contactar en caso de necesitar acceder a información, servicios de atención médica, asistencia y recursos.
  • Cree una lista de contactos de emergencia de familiares, amigos, vecinos, conductores de viajes compartidos, proveedores de atención médica, maestros, empleadores, el departamento local de salud pública y otros recursos de la comunidad.​​​​​​​

Implemente medidas preventivas cotidianas para ayudar a reducir su riesgo de enfermarse, y recuérdele a cada integrante de su hogar que haga lo mismo. Estas medidas son de suma importancia para los adultos mayores y las personas con afecciones crónicas graves:

  • Evite el contacto cercano con personas que estén enfermas.
  • Quédese en casa si está enfermo, excepto para buscar atención médica.
  • Cúbrase la nariz y la boca con un pañuelo desechable cuando tosa o estornude y luego bótelo a la basura.
  • Lávese las manos frecuentemente con agua y jabón por al menos 20 segundos, especialmente después de sonarse la nariz, toser o estornudar; después de ir al baño; y antes de comer o preparar los alimentos.
  • Si no tiene agua y jabón, use un desinfectante de manos a base de alcohol que contenga al menos un 60 % de alcohol. Lávese siempre las manos con agua y jabón si están visiblemente sucias.
  • Limpie y desinfecte las superficies y objetos que se toca con frecuencia (como mesas, mesones, interruptores de luz, manijas de puertas y manijas de gabinetes).
  • Lave la ropa sucia e incluya los juguetes de peluche lavables, según corresponda y de acuerdo a las instrucciones del fabricante. De ser posible, lave los artículos usando la temperatura de agua máxima permitida y séquelos completamente. La ropa, sábanas y toallas sucias de una persona enferma se pueden lavar con las de las otras personas.

La mayoría de las personas que contraigan el COVID-19 podrán recuperarse en su hogar. Los CDC ofrecen indicaciones para quienes se estén recuperando en casa y para sus cuidadores, entre ellas:

  • Quédese en casa si está enfermo, excepto para buscar atención médica.
Cuándo buscar atención médica de emergencia

Esté atento a los signos de advertencia de emergencia* del COVID-19. Si alguien presenta alguno de estos signos, busque atención médica de emergencia de inmediato

  • Dificultad para respirar
  • Dolor o presión persistente en el pecho
  • Confusión
  • Incapacidad de despertarse o permanecer despierto
  • Coloración azulada en los labios o el rostro 

*Esta lista no incluye todos los síntomas posibles. Llame a su proveedor de servicios médicos por cualquier otro síntoma grave o que le preocupe.

Llame al 911 o llame antes a su centro de emergencias local: notifique al operador que necesita atención para alguien que tiene o podría tener COVID-19.

  • Use una habitación y un baño separados para los miembros del hogar que estén enfermos (si es posible).​​​​​​​
  • Lávese las manos frecuentemente con agua y jabón por al menos 20 segundos, especialmente después de sonarse la nariz, toser o estornudar; después de ir al baño; y antes de comer o preparar los alimentos.
  • Si no tiene agua y jabón, use un desinfectante de manos a base de alcohol que contenga al menos un 60 % de alcohol. Lávese siempre las manos con agua y jabón si están visiblemente sucias.
  • Proporcione a su familiar enfermo mascarillas desechables limpias para usar en el hogar, si están disponibles, para ayudar a prevenir la propagación del COVID-19 a otras personas.
  • Limpie la habitación y el baño de la persona enferma, según lo requiera, para evitar el contacto innecesario con el enfermo.
  • Evite compartir artículos personales como utensilios, alimentos y bebidas.

Hable con la escuela o establecimiento acerca de su plan de operaciones de emergencia. Entienda el plan para continuar la educación y los servicios sociales (tales como los programas de alimentación para estudiantes) durante la suspensión de clases en la escuela. Si su hijo asiste a un instituto de formación profesional o universidad, pídale que se informe acerca del plan de la institución ante un brote de COVID-19.

Diseñe planes para afrontar posibles cambios en su lugar de trabajo. Hable con su empleador acerca de su plan de operaciones de emergencia, incluidas las políticas de licencias por enfermedad y las opciones de teletrabajo. Sepa cómo las empresas y los empleadores pueden planificar y responder ante el COVID-19.

El lavado de manos es una de las mejores maneras de protegerse y proteger a su familia de las enfermedades.  Lávese las manos frecuentemente con agua y jabón por al menos 20 segundos, especialmente después de sonarse la nariz, toser o estornudar; después de ir al baño; y antes de comer o preparar los alimentos. Si no tiene agua y jabón, use un desinfectante de manos a base de alcohol que contenga al menos un 60 % de alcohol.

Limpie y desinfecte las superficies que se tocan con frecuencia, como mesas, manijas de puertas, interruptores de luz, mesones, tiradores, escritorios, teléfonos, teclados, inodoros, grifos o llaves, lavamanos y lavaplatos.​​​​​​​  Si las superficies están sucias, límpielas con detergente o agua y jabón antes de desinfectarlas. Para desinfectar, la mayoría de los desinfectantes comunes para el hogar, registrados en la EPA, funcionarán. Vea las recomendaciones de los CDC para la limpieza y desinfección del hogar.

Los CDC recomiendan lavarse las manos con agua y jabón por al menos 20 segundos, o usar un desinfectante de manos a base de alcohol con al menos un 60 % de alcohol si no dispone de agua y jabón. Estas acciones son parte de las medidas preventivas diarias que las personas pueden tomar para desacelerar la propagación de enfermedades respiratorias como el COVID-19.

  • Al lavarse las manos, puede usar jabón común o jabón antibacteriano. El jabón común es tan efectivo como el jabón antibacteriano para eliminar los gérmenes.
  • Si no dispone de agua y jabón, puede usar un desinfectante para manos a base de alcohol aprobado por la FDA que contenga al menos un 60 % de alcohol. Para saber si el desinfectante contiene al menos un 60 % de alcohol, lea la etiqueta del producto.

Los CDC no recomiendan la fabricación y el uso de desinfectante de manos hecho en casa debido a que es necesario saber usar correctamente los ingredientesícono de sitio externoícono de sitio externo y trabajar en un entorno estéril para elaborar el producto. Las industrias locales que deseen producir desinfectante de manos para contrarrestar la escasez comercial pueden consultar las directrices de la Organización Mundial de la Saludícono de pdfícono de sitio externoícono de pdfícono de sitio externo. Las organizaciones deben volver a utilizar productos producidos comercialmente y aprobados por la FDA cuando tales suministros vuelvan a estar disponibles.

  • Para ser eficaces y matar ciertos tipos de gérmenes, los desinfectantes de manos deben tener una concentración de al menos un 60 % de alcohol y usarse cuando las manos no estén visiblemente sucias ni engrasadas.
  • No confíe en las recetas "caseras" o "hágalo usted mismo" que se basan meramente en el uso de aceites esenciales o están formuladas sin los compuestos correctos.
  • No use desinfectante de manos para desinfectar superficies y objetos de contacto frecuente. Consulte la información de los CDC sobre cómo limpiar y desinfectar su hogar.

Consulte las preguntas frecuentes sobre la higiene de manos para el personal de atención médica que debe responder ante casos de COVID-2019.

Si se produce un brote en su comunidad

Durante el brote, conserve la calma y ponga en funcionamiento su plan de preparación. Tome estas medidas:

Protéjase y proteja a los demás.

  • Quédese en casa si se enferma. Manténgase alejado de las personas que están enfermas. Limite el contacto cercano con otras personas tanto como sea posible (aproximadamente 6 pies).

Implemente su plan familiar.

  • Manténgase informado acerca de la situación local con respecto al COVID-19. Esté al tanto de las suspensiones temporales de clases en las escuelas en su área porque esto podría afectar la rutina diaria de su grupo familiar.
  • Continúe practicando las medidas preventivas cotidianas. Al toser o estornudar, hágalo sobre un pañuelo desechable y lávese las manos frecuentemente con agua y jabón por al menos 20 segundos. Si no dispone de agua y jabón, use algún desinfectante de manos que contenga un 60 % de alcohol. Limpie diariamente las superficies y los objetos que se tocan con frecuencia con un detergente regular de uso doméstico y agua.
  • Avísele a su empleador lo antes posible si su horario laboral regular se modifica. Pida trabajar desde su hogar y solicite licencia si usted o algún miembro de su familia se enferma y tiene síntomas del COVID-19, o si la escuela de su hijo suspende las clases de manera temporal. Sepa cómo las empresas y los empleadores pueden planificar y responder ante el COVID-19.
  • Manténgase en contacto con otras personas por teléfono o correo electrónico. Si tiene alguna enfermedad crónica y vive solo, pídale a su familia, amigos y proveedores de atención médica que estén pendientes de usted durante el brote. Manténgase en contacto con familiares y amigos, en especial con quienes corren mayor riesgo de enfermarse gravemente, como adultos mayores y personas con afecciones crónicas graves.

Según la situación, los funcionarios de salud pública podrían recomendar medidas en la comunidad para reducir la exposición al COVID-19, como la suspensión de clases en las escuelas. Lea o vea fuentes de información locales para estar al tanto del cierre de escuelas, y esté pendiente de las comunicaciones de la escuela de su hijo. Si se suspenden las clases en las escuelas de manera temporal, recomiéndeles a los estudiantes y al personal que no se reúnan ni socialicen en ningún lugar, como la casa de un amigo, un restaurante favorito o el centro comercial local.

Siga las recomendaciones de los funcionarios de salud locales. Permanezca en su casa si puede hacerlo. Hable con su empleador para solicitar trabajar desde casa o tomarse una licencia si usted o algún miembro de su familia se enferma y presenta síntomas del COVID-19, o si la escuela de su hijo cierra de manera temporal. Los empleadores deben tener en cuenta que una mayor cantidad de empleados probablemente necesite permanecer en su hogar para cuidar a sus hijos u otro familiar enfermo en caso de producirse un brote en la comunidad.

Los CDC hacen recomendaciones, comparten información y brindan directrices para ayudar a desacelerar la propagación del COVID-19 en los EE. UU., incluidas directrices para escuelas y empresas. Los CDC comparten información con regularidad y brindan asistencia a las autoridades de salud estatales, locales, territoriales y tribales. Estas autoridades locales están a cargo de la toma de decisiones, incluidas las órdenes de "quedarse en casa" o "refugiarse en el lugar". Las autoridades locales también son quienes deciden qué incluyen estas órdenes y cómo deben implementarse. Estas decisiones también pueden dependen de diversos factores, como la forma en que el virus se está propagando en una determinada comunidad.

Puede comunicarse con su departamento de salud local para obtener más información.

Los CDC no pueden decidir sobre las políticas de una empresa u organización. Los CDC comparten recomendaciones con base en las mejores investigaciones científicas disponibles para ayudar a las personas a tomar decisiones que mejoren su salud y seguridad. Los empleadores, las escuelas y las organizaciones pueden optar por evaluar síntomas perceptibles o realizar chequeos en el lugar para controlar los síntomas.

Si su empleador, escuela u organización le solicita la presentación de documentación relacionada con el COVID-19 antes de que regrese a su trabajo o escuela (por ejemplo, una constancia de una prueba de laboratorio con resultado negativo del COVID-19, en caso de que se haya realizado una prueba), contacte a su proveedor de atención médica para consultarle si podría proporcionarle este tipo de documentación. Es probable que la documentación de autoaislamiento o autocuarentena no califique.

Los CDC tienen una guía para cuándo y cómo las personas con COVID-19 pueden suspender el aislamiento en casa: https://www.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/if-you-are-sick/steps-when-sick.html.

Los CDC también tienen una guía sobre qué deberían hacer las personas si creen que han estado expuestas o se sienten enfermas: https://www.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/prevent-getting-sick/social-distancing.html.

En todos los casos, siga las guías de su proveedor de atención médica y departamento de salud local. Las decisiones locales dependen de las circunstancias locales.

Síntomas y pruebas

Los síntomas notificados por personas con COVID-19 varían desde aquellos que presentan síntomas leves hasta quienes se enferman gravemente. Los síntomas pueden aparecer 2 a 14 días después de la exposición al virus. Las personas con estos síntomas podrían tener COVID-19:

  • Fiebre o escalofríos
  • Tos
  • Dificultad para respirar (sentir que le falta el aire)
  • Fatiga
  • Dolores musculares y corporales
  • Dolor de cabeza
  • Pérdida reciente del olfato o el gusto
  • Dolor de garganta
  • Congestión o moqueo
  • Náuseas o vómitos
  • Diarrea

Esta lista no incluye todos los síntomas posibles. Los CDC seguirán actualizando esta lista a medida que aprendamos más acerca del COVID-19.

Lea más acerca de los síntomas del COVID-19.

Sí. Es posible dar positivo para la influenza (además de otras infecciones respiratorias) y para el virus que causa el COVID-19 al mismo tiempo.

Depende. No es necesario que todas las personas se realicen la prueba de detección del COVID-19.

Si usted tiene síntomas del COVID-19 y quiere que le hagan la prueba, primero llame a su proveedor de atención médica.

También puede visitar el sitio web de su departamento de salud local o estatal para ver la información local más actualizada acerca de las pruebas. Vea Prueba de detección de infecciones anteriores para más información.

Hay dos tipos de pruebas de detección del COVID-19 disponibles: pruebas virales y pruebas de anticuerpos. Una prueba viral permite detectar una infección actual. Una prueba de anticuerpos permite detectar una infección previa.

Si usted considera que necesita una prueba viral, llame a su proveedor de atención médica o departamento de salud estatal o localícono de sitio externo e infórmele acerca de sus síntomas y cómo cree que podría haber estado expuesto al virus. Su proveedor de atención médica puede informarle si realizan pruebas virales en su consultorio. Su departamento de salud local o estatal puede brindarle información local acerca de los lugares donde se realizan pruebas. Vea Prueba de detección de infección actual para obtener más información.

Si usted quiere realizarse una prueba de anticuerpos, llame a su proveedor de atención médica para saber si realiza este tipo de pruebas y si es necesario que se haga una. También puede visitar el sitio web de su departamento de salud local o estatal para ver la información local acerca de las pruebas de anticuerpos.

Sí, es posible. Puede obtener un resultado negativo en la prueba si la muestra fue tomada cuando estaba en la primera etapa de su infección y el resultado podría ser positivo más adelante. También es posible que haya estado expuesto al COVID-19 después de haberse realizado la prueba y se haya infectado. Incluso si le da negativo, debe tomar medidas para protegerse y proteger a los demás. Ver Prueba de detección de infección actual para obtener más información.

Las pruebas virales se utilizan para diagnosticar el COVID-19. Estas pruebas indican si actualmente está infectado por el virus que causa el COVID-19. Hay muchas pruebas virales disponibles. Todas las pruebas virales identifican el virus en muestras respiratorias, como por ejemplo, a través de hisopados nasales de la parte interna de la nariz.

Algunas pruebas se realizan en el lugar donde se toma la muestra, y los resultados están disponibles en pocos minutos. Otras pruebas deben enviarse al laboratorio para ser analizadas, un proceso que demora de 1 a 2 días una vez que el laboratorio recibe sus muestras. Hay dos pruebas que le permiten tomar su propia muestra en casa, ya sea con un hisopado nasal del interior de la nariz o una muestra de saliva, pero igual deberá enviar la muestra a un laboratorio.

Las ubicaciones y los tipos de lugares de prueba varían según donde usted vive (vea la pregunta: ¿Dónde puedo realizarme la prueba?). Consulte con el sitio donde se realizará la prueba para saber qué tipo de prueba utiliza. Puede encontrar una planilla informativa para el paciente acerca de cada prueba en el sitio web de la FDAícono de sitio externo.

Las pruebas de anticuerpos analizan una muestra de sangre de una persona para buscar los anticuerpos contra el virus que causa el COVID-19. Cuando alguien es infectado por el COVID-19, su cuerpo suele crear anticuerpos. Sin embargo, suele tardar entre una y tres semanas en generar anticuerpos. Algunas personas demoran más en crear anticuerpos e incluso algunas directamente no crean anticuerpos. Un resultado positivo indicaría que la persona fue infectada por el virus anteriormente. Consulte a su proveedor de atención médica acerca del significado del resultado de la prueba de anticuerpos.

No deberían utilizarse las pruebas de anticuerpos para diagnosticar el COVID-19. Para saber si en este momento está infectado, debe hacerse una prueba viral. Las pruebas virales identifican el virus en muestras de su sistema respiratorio, como hisopados de la parte interna de la nariz.

Todavía no sabemos si tener anticuerpos para el virus que causa el COVID-19 puede proteger a una persona de infectarse otra vez o, si efectivamente la protegen, por cuánto tiempo lo hacen. Los científicos están investigando para responder esas preguntas.

Todavía no sabemos si las personas que se recuperan del COVID-19 pueden infectarse nuevamente. Los CDC junto con sus socios están investigando para poder determinar si una persona puede ser infectada por el COVID-19 más de una vez. Hasta que sepamos más al respecto, siga tomando medidas para protegerse y proteger a los demás.

Mayor riesgo

El COVID-19 es una enfermedad nueva y se cuenta con información limitada acerca de los factores de riesgo de enfermarse gravemente. Con base en la información disponible actualmente y la experiencia clínica, los adultos mayores y las personas de cualquier edad que tienen afecciones subyacentes graves podrían tener un mayor riesgo de enfermarse gravemente a causa del COVID-19.

Con base en lo que sabemos ahora, quienes tienen un mayor riesgo de enfermarse gravemente con el COVID-19 son:

Las personas de todas las edades con afecciones subyacentes, en especial si no están bien controladas, entre ellas:

  • Personas con enfermedad pulmonar crónica o asma moderada a grave
  • Personas con afecciones cardiacas graves
  • Personas con su sistema inmunitario deprimido
    • Muchas afecciones pueden causar que el sistema inmunitario se debilite (inmunodeprimido), como el tratamiento contra el cáncer, fumar, un trasplante de órgano o médula espinal, las deficiencias inmunitarias, el control inadecuado del VIH o SIDA y el uso prolongado de corticosteroides y otros medicamentos que debilitan el sistema inmunitario
  • Personas con obesidad grave (índice de masa corporal [IMC] ≥40)
  • Personas con diabetes
  • Personas con enfermedad renal crónica en tratamiento de diálisis
  • Personas con enfermedad hepática

Si corre mayor riesgo de enfermarse gravemente a causa del COVID-19, debe hacer lo siguiente:

  • Abastézcase de suministros
  • Tome precauciones cotidianas para mantener el espacio que lo separa de otras personas
  • Cuando sale, manténgase alejado de otras personas enfermas
  • Limite el contacto cercano y lávese las manos con frecuencia
  • Evite las multitudes, los cruceros y cualquier viaje que no sea estrictamente necesario

Si hay un brote en su comunidad, permanezca en su casa todo el tiempo que sea posible. Esté atento a los síntomas y signos de emergencia. Si se enferma, quédese en su casa y llame al médico. Hay más información sobre cómo prepararse, qué hacer en caso de enfermarse y cómo las comunidades y las personas encargadas de los cuidados pueden brindar apoyo a aquellas personas que corren mayor riesgo, disponible en Personas en riesgo de enfermarse gravemente a causa del COVID-19.

Esta lista se basa en:

  • Lo que estamos aprendiendo del brote en otros países y en los Estados Unidos.​​​​​​​
  • Lo que sabemos acerca del riesgo por otras infecciones respiratorias, como la influenza (gripe).

A medida que los CDC reciban más información acerca de los casos de COVID-19 en los Estados Unidos, actualizaremos el listado según sea necesario.

Por el momnto no existe evidencia de que tomar ibuprofeno o naproxeno pueda agravar la infección por COVID-19.

Las personas con hipertensión deben tomar sus medicamentos para la presión arterial según las indicaciones y estar en contacto con su proveedor de atención médica para garantizar que su presión arterial se mantenga tan controlada como sea posible. Solo su proveedor de atención médica puede modificar los medicamentos que debe tomar.

Según la información disponible, los adultos de 65 años de edad en adelante y las personas de cualquier edad con afecciones subyacentes incluidas en esta lista tienen un mayor riesgo de enfermarse gravemente y de tener peores resultados a causa del COVID-19. Los CDC están recopilando y analizando datos de manera regular y actualizarán la lista cuando obtengan más información. Las personas con afecciones subyacentes que no figuran en la lista también pueden tener mayor riesgo y deben consultar con su proveedor de atención médica si esto les preocupa.

Alentamos a todas las personas, independientemente de su nivel de riesgo, a:

  • Tomar medidas para protegerse y proteger a los demás.
  • Llame a su proveedor de atención médica si tiene  enfermo fiebre, tos o dificultad para respirar. 
  • Seguir las directrices de los CDC para viajes y las recomendaciones de los funcionarios de salud estatales y locales.

En general, bien controlado significa que su afección está estable, que no pone en peligro su vida, y que las evaluaciones de laboratorio y otros hallazgos son lo más similares posible a las de quienes no tienen esa afección.​​​​​​​ Debe hablar con su proveedor de atención médica si tiene alguna pregunta acerca de su salud o sobre cómo se está manejando su afección.

Por lo general, la gravedad indica el nivel de impacto que tiene la enfermedad o afección en el funcionamiento de su organismo.  Debe hablar con su proveedor de atención médica si tiene alguna pregunta acerca de su salud o sobre cómo se está manejando su afección.

La mayoría de las personas con discapacidades no tiene inherentemente un riesgo mayor de contraer el virus o de enfermarse gravemente con el COVID-19.  Algunas personas con limitaciones físicas u otras discapacidades podrían tener un mayor riesgo de infección debido a su afección subyacente.

  • Las personas con ciertas discapacidades podrían experimentar tasas más altas de afecciones crónicas que incrementen su riesgo de enfermarse gravemente y de tener peores resultados a causa del COVID-19. Los adultos con discapacidades tienen el triple de probabilidades de sufrir enfermedades cardiacas, accidentes cerebrovasculares, diabetes o cáncer que los adultos sin discapacidades.

Debe hablar con su proveedor de atención médica si tiene alguna pregunta acerca de su salud o sobre cómo se está manejando su afección.

El COVID-19 y la hipertensión

Por el momento, consideramos que las personas con hipertensión que no tienen otras afecciones subyacentes no son más propensas a enfermarse gravemente a causa del COVID-19 que el resto. Si bien muchas personas hipertensas se han enfermado gravemente a causa del COVID-19, suele tratarse de adultos mayores o personas con otras afecciones como obesidad, diabetes y afecciones cardiacas graves que hacen que corran mayor riesgo de enfermarse gravemente por el COVID-19.

Si tiene hipertensión, es sumamente importante que controle su presión arterial para reducir el riesgo de enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares. Tome los medicamentos para la presión arterial según lo indicado, lleve un registro de las mediciones diarias si puede medirse la presión arterial en casa y consulte a su equipo de atención médica para asegurarse de que su presión arterial está bien controlada. Consulte con su equipo de atención médica antes de realizar cualquier cambio con sus medicamentos.

Sí. Siga tomando el medicamento para la presión arterial siguiendo estrictamente las indicaciones y realice modificaciones en su estilo de vida acordes a su plan de tratamiento. Continúe con sus medicamentos regulares, incluidos los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (ACE-I) o los bloqueadores de receptores de angiotensina (ARB) de acuerdo a las indicaciones del equipo de atención médica. Esta es la recomendación de las directrices clínicas actuales de la American Heart Association, la Heart Failure Society of America y el American College of Cardiology.

Profesionales de atención médica y departamentos de salud

Para obtener recomendaciones y directrices sobre personas bajo investigación, control de infecciones —incluidas las directrices sobre equipos de protección personal—, cuidado en el hogar y aislamiento, e investigación de casos, consulte información para profesionales de atención médica. Para obtener información sobre la recolección y el envío de muestras, consulte la  información para laboratorios.  Para obtener información sobre el COVID-19 para profesionales de la salud pública, consulte la  información para profesionales de salud pública.

El COVID-19 y los funerales

Por el momento no existe un riesgo conocido asociado al hecho de estar en la misma sala en la que se está velando el cuerpo de alguien que falleció a causa del COVID-19 o en su funeral.

El COVID-19 es una enfermedad nueva y aún estamos aprendiendo cómo se propaga. Se cree que el virus que causa el COVID-19 se propaga principalmente a través del contacto cercano (es decir, a una distancia de hasta aproximadamente 6 pies) con una persona que tenga en ese momento la enfermedad del coronavirus (COVID-19). El virus se propaga principalmente a través de gotitas respiratorias que se producen cuando una persona infectada tose o estornuda, del mismo modo que se propagan la influenza y otras infecciones de las vías respiratorias. Estas gotitas pueden terminar en la boca o en la nariz de quienes se encuentran cerca o posiblemente ser inhaladas y llegar a los pulmones. Este tipo de propagación no ocurre después de que la persona haya muerto.

Podría ser posible que una persona contraiga el COVID-19 al tocar una superficie u objeto que tenga el virus y luego se toque la boca, la nariz o posiblemente los ojos, aunque no se cree que esta sea la principal forma en que se propaga el virus.

Las personas deberían considerar no tocar el cuerpo de alguien que murió a causa del COVID-19. Las personas mayores y las personas de todas las edades con afecciones graves subyacentes tienen un mayor riesgo de presentar un cuadro grave de COVID-19. Es posible que existan menos probabilidades de que el virus se propague a través de ciertos tipos de contacto, como sostener la mano del difunto o darle un abrazo después de que el cuerpo haya sido preparado para el velatorio. En lo posible, deberían evitarse otros tipos de actividades como besar, lavar y amortajar al difunto antes de que el cuerpo haya sido preparado, durante la preparación y posteriormente. Si lavar el cuerpo o amortajar al difunto es una práctica cultural o religiosa importante, se recomienda a las familias que consulten con sus líderes religiosos o culturales de la comunidad y con el personal de la casa funeraria sobre cómo reducir su exposición lo más que se pueda. Como mínimo, las personas que realizan estas actividades deberían usar guantes desechables. Si existe la posibilidad de que se produzcan salpicaduras de líquidos corporales, es necesario usar un equipo de protección personal (EPP) adicional (como bata desechable, protector facial o gafas de protección y mascarilla de respiración N-95).

La limpieza debería realizarse siguiendo las instrucciones del fabricante de cada producto de limpieza y desinfección (p. ej., concentración, método de aplicación y tiempo de contacto). Los productos aprobados por la EPA que indican que son efectivos contra patógenos virales emergentesícono de pdfícono de sitio externoícono de sitio externo debería ser efectivos contra el virus que causa el COVID-19, con base en datos de virus más difíciles de eliminar. Después de quitarse el EPP, es necesario realizar la higiene de manos que consiste en lavarse las manos con agua y jabón durante 20 segundos como mínimo o usar un desinfectante de manos a base de alcohol que contenga al menos un 60 % de alcohol en caso de que no se disponga de agua y jabón. Se debe usar agua y jabón si las manos están visiblemente sucias.  

Se puede realizar un funeral o velatorio de alguien que murió a causa del COVID-19. Los trabajadores de funerarias deben cumplir con las precauciones de rutina para el control y la prevención de infecciones cuando manipulen el cuerpo de una persona que falleció por COVID-19. Si es necesario poner un cuerpo en una bolsa mortuoria, tome las  precauciones estándares, incluido el uso de equipo de protección personal (EPP) adicional en caso de que se prevean salpicaduras de líquidos corporales. Para trasladar un cuerpo que fue colocado en una bolsa mortuoria, desinfecte el exterior de la bolsa con un producto aprobado por la EPA como eficaz para combatir patógenos virales emergentesícono de pdfícono de sitio externoícono de sitio externo que, con base en datos de virus más difíciles de eliminar, debería resultar eficaz para eliminar el COVID-19. Siga las instrucciones del fabricante para cada uno de los productos de limpieza y desinfección (p. ej., concentración, método de aplicación y tiempo de contacto, etc.). Use guantes desechables de nitrilo para manipular la bolsa mortuoria.

Puede realizarse el embalsamamiento del cuerpo. Durante el embalsamamiento, tome las precauciones estándares que incluyen el uso de EPP adicional en caso de que haya salpicaduras (p. ej., bata desechable, protector facial o gafas de protección y mascarilla de respiración N95). Utilice la protección respiratoria adecuada si alguno de los procedimientos generará aerosoles o si se indica en la etiqueta del fabricante del producto químico que se usará. Use guantes resistentes sobre los guantes desechables de nitrilo si hay riesgo de cortes, heridas punzantes u otras lesiones cutáneas. Hay más información sobre cómo realizar procedimientos que generen aerosoles de forma segura en las  directrices post mortem de los CDC. La limpieza debería realizarse siguiendo las instrucciones del fabricante. Los productos aprobados por la EPA que indican que son efectivos contra patógenos virales emergentesícono de pdfícono de sitio externoícono de sitio externo debería ser efectivos contra el virus que causa el COVID-19, con base en datos de virus más difíciles de eliminar. Siga las instrucciones del fabricante para cada uno de los productos de limpieza y desinfección (p. ej., concentración, método de aplicación y tiempo de contacto).

Después de la limpieza y tras quitarse el EPP, es necesario realizar  la higiene de manos  que consiste en lavarse las manos con agua y jabón durante 20 segundos como mínimo o usar un desinfectante de manos a base de alcohol que contenga al menos un 60 % de alcohol en caso de que no se disponga de agua y jabón. Se debe usar agua y jabón si las manos están visiblemente sucias.  

Los muertos por COVID-19 pueden ser sepultados o cremados, pero consulte si existe algún requisito adicional a nivel local y estatal que pudiera determinar el manejo y la disposición de los restos humanos de las personas que murieron a causa de ciertas enfermedades infecciosas.

Las pertenencias de una persona que murió por COVID-19 confirmado o presunto fuera de su casa (por ejemplo, en el hospital) deben ser entregadas a la familia junto con instrucciones de limpieza y desinfección. Según las normas y regulaciones locales, los miembros de la familia pueden recuperar estas pertenencias en la casa funeraria o en el establecimiento de atención médica.

Los miembros de la familia deben usar guantes y practicar una buena higiene de manos cuando manipulan estos artículos. Con base en las pertenencias recibidas, los miembros de la familia también deberían seguir las directrices de limpieza y desinfección específicas para artículos del hogar, como productos electrónicos.

Cuando un ciudadano estadounidense muere fuera de los Estados Unidos, el familiar más cercano o el representante legal de la persona fallecida debería informar al respecto a los funcionarios consulares de los EE. UU. en el Departamento de Estado. El personal consular está disponible las 24 horas del día, los 7 días de la semana para brindar asistencia a los ciudadanos estadounidenses en caso de una emergencia en el extranjero. Si el miembro de la familia, pareja de hecho o representante legal se encuentra en un país diferente al de la persona fallecida, deberá llamar a la Oficina de Servicios para Ciudadanos en el Exterior del Departamento de Estado en Washington, DC, de lunes a viernes de 8 a. m. a 5 p. m., hora del este, al 888-407-4747 (número gratuito) o 202-501-4444. En caso de necesitar asistencia de emergencia fuera del horario laboral o  durante los fines de semana y feriados, comuníquese con el Departamento de Estado a través del 202-647-4000 y solicite hablar con el funcionario de guardia de Servicios para Ciudadanos en el Exterior. Además, la Embajada de los EE. UU.ícono de sitio externoícono de sitio externoícono de sitio externo en el país o cerca del país donde murió el ciudadano estadounidense puede brindarle asistencia.

Los CDC no exigen que se realice una autopsia antes de que los restos de una persona que falleció en el extranjero sean trasladados a los Estados Unidos. Según las circunstancias del fallecimiento, algunos países pueden exigir que se realice una autopsia. Entre otros, la familia puede pedir ayuda al consulado o la embajada local, al proveedor del seguro de viajes, al operador turístico,  a organizaciones de fe y humanitarias, y al empleador del difunto. Probablemente será necesario realizar la identificación oficial del cuerpo y presentar los documentos oficiales emitidos por la oficina consular.

Los requisitos de los CDC para la importación de restos humanos dependen de si el cuerpo ha sido embalsamado o cremado, o de si la persona murió a causa de una  enfermedad contagiosa que requiere cuarentena.

En este momento en los Estados Unidos, el COVID-19 es una enfermedad contagiosa que requiere cuarentena y los restos humanos deben cumplir con los estándares de importación incluidos en el Título 42 del Código de Regulaciones Federales, Parte 71.55, y el ingreso a los Estados Unidos se puede aprobar y autorizar solo si se cumplen con las siguientes condiciones:

  • Los restos son cremados; O
  • Los restos son debidamente embalsamados y colocados en un ataúd sellado herméticamente; O
  • Los restos humanos van acompañados de un permiso emitido por el director de los CDC. Durante el traslado, los restos humanos deben ir acompañados en todo momento del permiso de los CDC (si corresponde).
    • Los permisos para la repatriación de los restos de una persona cuya causa de muerte, ya sea confirmada o presunta, es una enfermedad contagiosa que requería cuarentena pueden obtenerse a través de la División de Migración Global y Cuarentena de los CDC, llamando al Centro de Operaciones de Emergencia de los CDC al 770-488-7100 o enviando un mensaje electrónico a dgmqpolicyoffice@cdc.gov.

Consulte las  directrices de los CDC  para obtener más información.

Qué están haciendo los CDC

Los CDC están trabajando junto a otros socios federales en una respuesta conjunta que incluye a todo el gobierno. Esta es una situación emergente de rápida evolución y los CDC continuarán brindando información actualizada a medida que esté disponible. Los CDC trabajan las 24 horas del día, los 7 días de la semana para proteger la salud de las personas. En línea, puede consultar más información sobre la  respuesta de los CDC frente al COVID-19 .

Limpieza y desinfección

La limpieza con agua y jabón elimina los gérmenes, las impurezas y la suciedad de las superficies. Reduce el riesgo de propagar la infección. La desinfección mata los gérmenes de las superficies. Al matar los gérmenes en la superficie luego de la limpieza, se puede disminuir aún más el riesgo de propagar la infección.

No se sabe con certeza si al usar la aspiradora hay riesgo de transmisión o propagación del SARS-CoV-2, el virus que causa el COVID-19. Por el momento, no se han notificado casos de COVID-19 asociados al uso de la aspiradora. Si fuese necesario utilizar la aspiradora en una escuela, empresa o centro comunitario donde estuvo una persona con COVID-19 confirmado o presunto, primero siga las recomendaciones de los CDC para la limpieza y desinfección de establecimientos comunitarios vigentes, que incluyen esperar un lapso de 24 horas antes de ingresar o el tiempo que resulte práctico.

Después de realizar la limpieza y desinfección, las siguientes recomendaciones pueden ayudar a reducir el riesgo que corren los trabajadores y otras personas mientras usan la aspiradora:

  • Considere quitar completamente las alfombras o tapetes más pequeños del área, así no será necesario aspirar.
  • Use una aspiradora con filtro de aire de alta eficiencia para partículas (HEPA), si está disponible.
  • No use la aspiradora dentro de una habitación o un espacio donde hay personas. Espere hasta que la habitación o el lugar estén vacío para utilizar la aspiradora; por ejemplo, aspire de noche en los espacios comunes o durante el día en las habitaciones privadas.
  • Apague momentáneamente los ventiladores y el sistema central de calefacción, ventilación y aire acondicionado (HVAC) para que las partículas que se desprenden al aspirar no circulen por todo el establecimiento.

La limpieza de rutina incluye las prácticas de limpieza cotidianas que las empresas y comunidades implementan normalmente para mantener un entorno saludable. Las superficies que se tocan con frecuencia por varias personas, como manijas de puertas, baños y pasamanos, deberían limpiarse con agua y jabón u otro detergente al menos una vez por día cuando el establecimiento está en uso. Podría ser necesario limpiar y desinfectar con mayor frecuencia según el nivel de uso. Por ejemplo, ciertas superficies y objetos en espacios públicos, como carritos de compras y teclados en puntos de venta, deben limpiarse y desinfectarse antes de cada uso. La limpieza elimina la suciedad y las impurezas, incluidos los gérmenes, de las superficies. La limpieza por sí sola no mata los gérmenes, pero reduce la cantidad de gérmenes presentes en una superficie.

Limpiar no mata los gérmenes, pero al removerlos, es posible disminuir su cantidad y el riesgo de infección por propagación. Si una superficie fue contaminada con el virus por una persona con COVID-19 confirmado o presunto, la superficie debería limpiarse y desinfectarse. La desinfección mata los gérmenes en las superficies.

El personal habitual de limpieza puede limpiar y desinfectar los espacios comunitarios. El personal de limpieza debería ser capacitado sobre el uso apropiado de productos químicos de limpieza y desinfección y contar con el equipo de protección personal (EPP) requerido para usar productos químicos.

Las compañías no necesitan necesariamente cerrar después de que una persona con COVID-19 confirmado o presunto haya estado en el establecimiento de la compañía. La(s) área(s) en las que estuvo la persona enferma debería(n) cerrarse por 24 horas o el tiempo que sea necesario. Abra las puertas y ventanas exteriores todo lo posible asegurándose de no poner en riesgo la seguridad de los niños que utilizan el establecimiento (es decir, asegúrese de que los niños no puedan ingresar al área clausurada a través de puertas o ventanas) y use ventiladores para aumentar la circulación de aire en el área. Una vez que el área ha sido correctamente desinfectada, puede reabrirla para ser utilizada. Los trabajadores que no hayan tenido contacto cercano con la persona con COVID-19 confirmado o presunto pueden volver a trabajar de inmediato luego de la desinfección.

Aún no se conoce la eficacia de estos métodos de desinfección contra el virus que causa el COVID-19. La EPA solo recomienda el uso de desinfectantes de superficies identificados en la lista Nícono de sitio externo para combatir el virus que causa el COVID-19. La EPA no revisa rutinariamente la seguridad o eficacia de los dispositivos pesticidas, como las luces UV, las luces LED o los dispositivos ultrasónicos. Por lo tanto, la EPA no puede confirmar si tales productos podrían ser eficaces contra la propagación del COVID-19 y, en caso afirmativo, bajo qué condiciones podrían serlo.

Por lo general, las áreas al aire libre requieren una limpieza normal de rutina y no es necesario desinfectarlas. Rociar con desinfectantes las áreas de juegos al aire libre no es un uso eficiente de los suministros desinfectantes y no se ha comprobado que reduzca el riesgo del público de infectarse por el COVID-19. Debe mantener las prácticas actuales de limpieza e higiene para áreas al aire libre. Si resulta práctico, deberían limpiarse habitualmente las superficies de plástico o metal de contacto frecuente, como barras de agarre y pasamanos. No se recomienda limpiar ni desinfectar las superficies de madera (p. ej., estructuras de juegos, bancos, mesas) ni los cubresuelos (p. ej., mantillo, arena).

Los CDC no recomiendan los túneles de desinfección. No hay evidencia de que sean eficaces para reducir la propagación del COVID-19. Los productos químicos usados en los túneles de desinfección podrían provocar daño o irritación cutánea, ocular o respiratoria.

Los CDC no recomiendan la desinfección de aceras o calles. Rociar desinfectante en las aceras y calles no es un uso eficiente de los suministros desinfectantes y no se ha comprobado que reduzca el riesgo del público de infectarse por el COVID-19. El riesgo de propagación del virus que causa el COVID-19 a través de estas superficies es muy bajo y la desinfección no es efectiva en estas superficies.

El COVID-19 y los animales

Por el momento no existe evidencia de que los animales tengan un papel importante en la propagación del virus que causa el COVID-19. Con base en la información limitada disponible hasta la fecha, el riesgo de que los animales transmitan el COVID-19 a las personas se considera bajo.  Se ha notificado acerca de una pequeña cantidad de casos de mascotas infectadas por el virus que causa el COVID-19, en su mayoría después de haber estado en contacto con personas con COVID-19.

Las mascotas tienen otros tipos de coronavirus que pueden enfermarlos, como los coronavirus caninos y felinos. Estos otros coronavirus no pueden infectar a las personas y no están relacionados con el brote actual de COVID-19.

No obstante, dado que estos animales pueden contagiar otras enfermedades a las personas, siempre resulta recomendable practicar hábitos saludables con las mascotas y otros animales, como lavarse las manos y mantener un buen nivel de higiene. Para obtener más información sobre la cantidad de beneficios de la tenencia de mascotas y cómo mantenerse sanos y salvos entre los animales, incluidas las mascotas, el ganado y la fauna silvestre, visite el sitio web de los CDC  Mascotas sanas, personas sanas.

No. Por el momento, no se recomienda la realización de pruebas de rutina en animales para detectar el COVID-19.

Aunque sabemos que ciertas bacterias y hongos pueden ser transportados por el pelo y el pelaje, no hay evidencia de que los virus, incluido el virus que causa el COVID-19, se puedan propagar a las personas desde la piel, el pelaje o el pelo de las mascotas.

No obstante, como a veces los animales pueden tener otros gérmenes que enferman a las personas, siempre es bueno practicar hábitos saludables al estar con mascotas y otros animales, lo que incluye lavarse las manos antes y después de interactuar con ellos.

Seguimos aprendiendo acerca de este virus, pero todo parece indicar que en algunas situaciones las personas pueden transmitirlo a los animales. Hasta que sepamos más acerca de este nuevo coronavirus, debería restringir el contacto con las mascotas y otros animales si tiene COVID-19, del mismo modo que lo haría con otras personas. Si es posible, mientras esté enfermo deje sus mascotas bajo el cuidado de otro familiar. Si tiene COVID-19, evite estar en contacto con su mascota; esto incluye:

  • Caricias
  • Arrumacos
  • Besos o lamidas
  • Compartir la comida o la cama

Si está enfermo y tiene que cuidar a su mascota o estar rodeado de animales, lávese las manos antes y después de interactuar con sus mascotas y use una cubierta de tela para la cara.

No sabemos a ciencia cierta qué animales pueden ser infectados por el virus que causa el COVID-19. Los CDC tienen conocimiento de la notificación de una pequeña cantidad de casos de mascotas, incluidos gatos y perros, infectadas por el virus que causa el COVID-19, en su mayoría después de haber estado en contacto con personas con COVID-19. Un tigre del zoológico de Nueva York también dio positivo para el virus.

Investigaciones recientes muestran que los hurones, los gatos y los hámsteres sirios dorados pueden ser infectados por el virus de manera experimental y pueden propagar la infección a otros animales de la misma especie en entornos de laboratorio. Los cerdos, gallinas y patos no se infectaron ni propagaron la infección según los resultados de estos estudios. Los datos de un estudio sugirieron que los perros no son tan propensos a infectarse con el virus como los gatos y los hurones. Estos hallazgos se basaron en una cantidad pequeña de animales y no indican si los animales pueden propagar la infección a las personas.

Por el momento no existe evidencia de que los animales tengan un papel importante en la propagación del virus que causa el COVID-19. Con base en la información limitada disponible hasta la fecha, el riesgo de que los animales transmitan el COVID-19 a las personas se considera bajo. Es necesario seguir investigando para comprender si diferentes animales pueden verse afectados por el virus que causa el COVID-19 y de qué manera, y cuál puede ser el papel de los animales en la propagación del COVID-19.

Aún estamos aprendiendo acerca de este virus y cómo se propaga, pero es probable que pueda propagarse de los humanos a los animales en ciertas situaciones. Los CDC tienen conocimiento de la notificación de una pequeña cantidad de casos de mascotas, incluidos gatos, infectadas por el virus que causa el COVID-19, en su mayoría después de haber estado en contacto con personas con COVID-19. La mayoría de estos animales tuvieron contacto con una persona con COVID-19. Un tigre del zoológico de Nueva York también dio positivo para el virus que causa el COVID-19.

Por el momento no existe evidencia de que los animales tengan un papel importante en la propagación del virus que causa el COVID-19. Con base en datos limitados disponibles, se considera que el riesgo de que los animales propaguen el COVID-19 es bajo. El virus que causa el COVID-19 se propaga principalmente de persona a persona, por lo general a través de las gotitas respiratorias cuando alguien tose, estornuda o habla.

Las personas con COVID-19 deben aislarse de otras personas y animales, incluidas las mascotas, durante su enfermedad hasta que sepamos más acerca de cómo este virus afecta a los animales. Si no tiene alternativa y debe cuidar a su mascota o estar en contacto con animales estando enfermo, use una cubierta de tela para la cara y lávese las manos antes y después de interactuar con sus mascotas.

Walking your dog is important for both animal and human health and wellbeing. Walk dogs on a leash, and stay at least 6 feet (2 meters) away from others. Do not gather in groups, stay out of crowded places, and avoid mass gatherings. Para ayudar a mantener el distanciamiento social, no permita que otras personas acaricien a su mascota mientras pasean.

See “Can I take my dog to a dog park?” for information on dog parks.

Dog parks provide socialization and exercise for dogs, which is an important part of their wellbeing. Because there is a small risk that people with COVID-19 could spread it to animals, CDC recommends that you do not let pets interact with people outside of your household, especially in places with community spread of COVID-19. Therefore, you should consider avoiding dog parks or other places where large numbers of people and dogs gather.

Some areas are allowing dog parks to open. If you choose to go to a dog park, follow local guidelines. There are ways to reduce the risk of you or your dog getting infected with COVID-19 if you go to a dog park.

  • Do not take your dog to a dog park if you are enfermo or if you have recently been in close contact with a person with COVID-19.
  • Do not take your dog to a dog park if your dog is sick. Signs of sickness in dogs may include fever, coughing, difficulty breathing or shortness of breath, lethargy, sneezing, discharge from the nose or eyes, vomiting, or diarrhea.
  • If your dog has tested positive for the virus that causes COVID-19, talk to your veterinarian about when it is appropriate for your pet to go back to normal activities.
  • Try to limit your dog’s interaction with other people outside of your household while at the dog park.
  • As much as possible, avoid touching common items in the dog park like water bowls. Lávese las manos or use hand sanitizer after touching items from the park. To make sure your dog has fresh water, consider bringing your own portable water bowl.
  • Limit other pet items brought to the dog park, such as toys. Limpie y desinfecte anything taken to the park and returned home (leashes, toys, water bowls).
  • Do not wipe or bathe your dog with chemical disinfectants, alcohol, hydrogen peroxide, or any other products not approved for animal use.

Vea más información sobre las mascotas y el COVID-19 y las recomendaciones para mantener a su mascota a salvo.

Hasta que sepamos más acerca de cómo afecta este virus a los animales, los CDC recomiendan que los dueños de mascotas traten a los animales igual que a sus familiares humanos, para protegerlos de una posible infección. This means limiting contact between your pets and people outside your household as much as possible and avoiding places where large numbers of people gather.

En algunas áreas se empezó a permitir que abran las peluquerías y las residencias caninas, como las guarderías para perros. Si tiene que llevar a su mascota a la peluquería o residencia canina, siga los protocolos implementados en el establecimiento, como usar una cubierta de tela para la cara y mantener una distancia de al menos 6 pies entre usted y los demás, si fuese posible.

Limite la cantidad de artículos de su mascota que lleva de su casa a la peluquería o residencia canina y desinfecte cualquier objeto que regrese del establecimiento a su casa (como correas, tazones y juguetes). Utilice un desinfectante registrado en la EPAícono de sitio externo para limpiar los artículos y luego enjuáguelos con agua limpia. No limpie ni bañe a su mascota con desinfectantes químicos, alcohol, agua oxigenada ni ningún otro producto que no esté aprobado para usar en animales.

No le coloque cubiertas para la cara a las mascotas ni las lleve a la peluquería o a la residencia para mascotas si están enfermas. Los signos de la enfermedad en animales incluyen:

  • Fiebre
  • Tos
  • Dificultad para respirar o falta de aire
  • Letargo
  • Estornudo
  • Descarga nasal/ocular
  • Vómitos
  • Diarrea

Si cree que su mascota está enferma, llame a su veterinario. Es posible que algunos veterinarios ofrezcan consultas de telemedicina u otros planes para ver a las mascotas enfermas. Su veterinario podrá evaluar a su mascota y determinar las siguientes medidas para su tratamiento y atención.

Vea más información sobre las mascotas y el COVID-19 y las recomendaciones para mantener a su mascota a salvo.

Se han notificado casos en una pequeña cantidad de animales en el mundo infectados por el virus que causa el COVID-19, en su mayoría después de haber tenido contacto con una persona con COVID-19. Hable con su veterinario acerca de cualquier asunto de salud que tenga sobre sus mascotas.

Si su mascota se enferma después de tener contacto con una persona con COVID-19, no lleve a su mascota a la clínica veterinaria por su cuenta.. Llame a su veterinario y dígale que la mascota estuvo cerca de una persona con COVID-19. Es posible que algunos veterinarios ofrezcan consultas de telemedicina u otros planes para ver a las mascotas enfermas. Su veterinario podrá evaluar a su mascota y determinar las medidas de tratamiento y cuidado de su mascota.

Se están realizando pruebas a animales solo en circunstancias muy raras. En este momento no se recomiendan las pruebas de rutina en animales, y todas las pruebas realizadas en animales se llevan a cabo luego de evaluar caso por caso. Por ejemplo, si la mascota de un paciente con COVID-19 experimenta una enfermedad nueva con síntomas similares a los del COVID-19, el veterinario del animal podría consultar a funcionarios de salud pública y salud animal para determinar si es necesario realizarle una prueba.

Con base en la información limitada disponible hasta la fecha, el riesgo de que los animales transmitan el COVID-19 a las personas se considera bajo. No hay motivos para creer que los animales, incluidas las mascotas de refugios, tengan un papel importante en la propagación del virus que causa el COVID-19.

Con base en la información limitada disponible hasta la fecha, el riesgo de que los animales transmitan el COVID-19 a las personas se considera bajo. No obstante, al parecer el virus que causa el COVID-19 puede propagarse de personas a animales luego de tener contacto cercano con personas con COVID-19.

Hasta que sepamos más acerca de cómo afecta el virus a los animales, tome precauciones similares con las mascotas y otros animales de su establecimiento como lo haría con las demás personas de su establecimiento. Esto ayudará a proteger tanto a las personas como a las mascotas de su establecimiento del COVID-19.

  • No permita que las mascotas del establecimiento interactúen con personas enfermas.
  • No permita que las mascotas u otros animales deambulen libremente por el establecimiento.
  • Residents should avoid letting their pets interact with people as much as possible.
  • Los perros deben pasearse con correa al menos a 6 pies (2 metros) de las demás personas.
  • Las personas con COVID-19 deben evitar el contacto con sus mascotas y otros animales.
  • No permita el ingreso de mascotas en las áreas comunes del establecimiento como cafeterías y áreas sociales.
  • Los gatos deben mantenerse en interiores para evitar que interactúen con otros animales o personas fuera del establecimiento.

Hable con un veterinario si una mascota de su establecimiento se enferma o si le preocupa la salud de alguna mascota del establecimiento. Si cree que una mascota del establecimiento estuvo expuesta al COVID-19 o muestra signos que concuerdan con la enfermedad, contacte a su funcionario de salud estatal para hablar sobre cómo realizar la prueba de detección a mascotas u otros animales para el virus que causa el COVID-19.

Si es posible, las personas con mayor riesgo de enfermarse gravemente a causa del COVID-19 deben evitar proporcionar cuidados a mascotas enfermas.

Para obtener más información, visite la página web Si tiene mascotas de los CDC.

Los CDC no tienen ninguna evidencia que indique que los animales o los productos animales importados representen un riesgo de propagación del COVID-19 en los Estados Unidos.  Esta es una situación que cambia rápidamente y la información se actualizará a medida que esté disponible. Los CDC, el Departamento de Agricultura de los EE. UU. (USDA) y el Servicio Federal de Pesca y Vida Silvestre (FWS) de los EE. UU. cumplen funciones diferentes, pero complementarias, en cuanto a la reglamentación de la importación de animales vivos y productos animales a los Estados Unidos. 

  • Los CDC regulan los animales y productos de origen animal que ponen en riesgo la salud humana,
  • el USDA regulaícono de sitio externo los animales y productos de origen animal que ponen en riesgo la agricultura, y
  • el FWS regulaícono de sitio externo la importación de especies y vida silvestre en peligro de extinción que podrían ocasionar daños a la salud y el bienestar de los seres humanos, los intereses de los sectores agrícolas, de horticultura y forestales y el bienestar y supervivencia de los recursos de vida silvestre.

Consulte los requisitos de los CDC para traer a un perro a los Estados Unidos. Los requisitos actuales de vacuna contra la rabia se aplican a perros importados de países con alto riesgo de rabia.

Los animales importados deben reunir los CDC y USDAícono de sitio externoícono de sitio externo requisitos de ingreso a los Estados Unidos. En este momento, no hay evidencias que demuestren que los animales de compañía, incluidas las mascotas y animales de servicio, puedan propagar el virus que causa el COVID-19. Al igual que con cualquier animal que se introduce en un nuevo entorno, los animales importados recientemente deberían estar bajo observación diaria para detectar signos de enfermedad. Si un animal se enferma, debería ser examinado por un veterinario. Llame a su clínica veterinaria local antes de acudir con su animal e infórmeles que trajo a su animal recientemente del extranjero.

Esta es una situación que cambia rápidamente y la información se actualizará a medida que esté disponible.

Por el momento, no hay evidencia que sugiera que el virus que causa el COVID-19 esté circulando libremente entre la vida silvestre en los Estados Unidos ni que la vida silvestre sea una fuente de infección para las personas en los Estados Unidos. El primer caso de un animal salvaje que dio positivo para el virus en los Estados Unidos fue un tigre que tenía una enfermedad respiratoria en el zoológico de la ciudad de Nueva York. Sin embargo, este tigre estaba en cautiverio en el zoológico y los funcionarios de salud pública consideran que el tigre se enfermó luego de estar expuesto a un empleado del zoológico que estaba enfermo y propagó el virus.

Si un animal salvaje se infectó por el virus, no sabemos si la infección podría propagarse luego entre la vida silvestre o si puede propagarse a otros animales, incluidas las mascotas. Se deben realizar más estudios para comprender si diferentes animales, incluida la vida silvestre, podrían resultar afectados por el COVID-19 y de qué manera. Como los animales de la vida silvestre pueden ser portadores de otras enfermedades, incluso aunque no parezcan enfermos, siempre es importante disfrutar de la vida silvestre tomando distancia.

Es necesario tomar medidas para evitar contraer enfermedades a través de la vida silvestre en los Estados Unidos:

  • Mantenga a su familia, y mascotas, a una distancia prudencial de la vida silvestre.
  • No alimente a los animales silvestres ni toque su excremento.
  • Siempre recuerde lavarse las manos y supervisar que los niños también lo hagan después de trabajar o jugar en exteriores.
  • No se acerque a los animales huérfanos. A menudo los padres están cerca y regresarán por sus crías.
  • Consulte la guía de la agencia de vida silvestre de su estado si está preparando o consumiendo carne de presa cazada legalmente.
  • No se acerque ni toque a un animal enfermo o muerto; mejor contacte a la agencia de vida silvestre de su estado.

Anteriormente se habían detectado otros coronavirus en murciélagos de Norteamérica, pero actualmente no hay evidencia que demuestre que el virus que causa el COVID-19 circule libremente en la vida silvestre de los Estados Unidos, incluidos los murciélagos. En general, los coronavirus no enferman ni matan a murciélagos, pero aún no sabemos si este nuevo coronavirus afectará a las especies de murciélagos de Norteamérica. Los murciélagos son una parte importante del ecosistema natural y sus poblaciones están disminuyendo en los Estados Unidos. Las poblaciones de murciélagos podrían verse aún más amenazadas por esta enfermedad o por el daño que podrían causarles a estos animales por una idea equivocada de que los murciélagos están propagando el COVID-19. Sin embargo, no existe evidencia que demuestre que los murciélagos en los Estados Unidos son una fuente del virus que causa el COVID-19 en las personas. Es necesario seguir investigando para saber si los murciélagos podrían resultar afectados por el COVID-19 y de qué manera.

Actualmente, no hay evidencias que demuestren que puede ser infectado por el virus que causa el COVID-19 a través de la comida, incluida la carne de presa silvestre. No obstante, los cazadores pueden infectarse por otras enfermedades al manipular o ingerir carne de caza.  Los cazadores siempre deberían practicar buenos hábitos de higiene cuando manipulan animales siguiendo estas recomendaciones de seguridad de los alimentos:

  • No faene animales que parecen estar enfermos o que los haya encontrado muertos.
  • Mantenga la carne limpia y enfríela lo antes posible apenas cace el animal.
  • Evite cortarle la columna vertebral o el tejido espinal y no coma los sesos del animal silvestre.
  • Cuando manipule y limpie la presa:
    • Use guantes de caucho/goma o desechables.
    • No ingiera alimentos y bebidas, ni fume.
  • Cuando termine de manipular y limpiar la presa:
  • Cocine bien la carne de la presa (a una temperatura interna de 165 °F o más.).
  • Consulte con la agencia estatal de vida silvestre sobre los requisitos de prueba para otras enfermedades y sobre las instrucciones específicas para la preparación, el traslado y el consumo de la carne de caza.

Debería seguir las guías jurisdiccionales, locales y/o estatales para la continuidad de las operaciones en su establecimiento. No se han notificado casos de caballos con resultados positivos para el virus que causa el COVID-19. Con base en la información limitada disponible hasta la fecha, el riesgo de que los animales transmitan el virus que causa el COVID-19 a las personas se considera bajo. El COVID-19 se propaga principalmente de persona a persona, así que deberían tomarse medidas para reducir el riesgo de las personas que visitan su establecimiento.

  • Aliente a sus empleados y otros visitantes, como clientes, dueños, herradores, veterinarios y aquellos que toman clases, a no ingresar al establecimiento si están enfermos. Los empleados no deben regresar al trabajo hasta cumplir los criterios para suspender el aislamiento  y tras haber consultado con su médico. Implemente políticas de licencia por enfermedad que sean flexibles, no punitivas y que concuerden con las guías de salud pública, lo cual les permitiría a los empleados quedarse en casa si tienen síntomas de infección respiratoria.
  • Considere realizar chequeos de salud a diario (p. ej., controlar los síntomas y/o la temperatura) a los empleados y a los visitantes antes de que ingresen al establecimiento. No se debe permitir el ingreso al establecimiento de personas con fiebre 100.40(38 0C) o más u otros signos de enfermedad. Si implementa chequeos de salud, hágalo de manera segura y respetuosa. Vea Preguntas frecuentes para empresas en general para obtener más información.
    • Los empleados o visitantes que parecieran tener síntomas a la llegada o se enferman durante la visita deberían ser apartados de inmediato del resto de los empleados y visitantes y ser enviados a sus casas.
  • Limite la cantidad de personas que ingresan al establecimiento. Considere escalonar las clases de equitación y los horarios de visita para limitar la cantidad de personas en el establecimiento y el posible contacto de persona a persona. Si es posible, también puede tomar medidas para reducir la cantidad de personas en las áreas más concurridas al limitar el ingreso a sectores abiertos a visitantes/dueños o escalonar el uso de las áreas comunes como las caballerizas y los establos donde cepillan o bañan a los caballos.
  • Aumente la distancia y limite el tiempo de duración de contacto entre el personal y los visitantes en el establecimiento. Siempre que sea posible, las personas deben mantener una distancia de al menos 6 pies de distancia del resto en el establecimiento, incluidos los instructores de equitación. Implemente prácticas de distanciamiento social y evite concurrencias numerosas dentro del establecimiento, incluso en los sectores de uso exclusivo del personal.
  • Los visitantes y empleados deberían usar cubiertas de tela para la cara para proteger a los demás, especialmente donde resulta difícil mantener el distanciamiento social. El uso de una cubierta de tela para la cara NO reemplaza la necesidad de poner en práctica el distanciamiento social.
  • Instale estaciones para la higiene de manos en la entrada y dentro del establecimiento para que los empleados y las personas que ingresan al lugar puedan limpiarse las manos antes de entrar. Los empleados deben lavarse las manos regularmente con agua y jabón por al menos 20 segundos. Puede usar un desinfectante de manos a base de alcohol que contenga al menos un 60 % de alcohol, pero si las manos están visiblemente sucias debería lavarse con agua y jabón antes de utilizar el desinfectante de manos a base de alcohol. Las estaciones de higiene de manos podrían ser, por ejemplo, una manguera y jabón en cada entrada para que puedan lavarse las manos antes de ingresar.
  • Limpie y desinfecte las superficies que se tocan con frecuencia como herramientas para el cepillado, cabestros, riendas, caballerizas y galpones de aperos, equipos de uso compartido y manijas de puertas/portones (incluidas las manijas de puertas de establos y áreas de pastoreo/potreros) de manera rutinaria. Para desinfectar, use productos que cumplan con los criterios de la EPA para usar contra elícono de sitio externo virus que causa el COVID-19 y que sean aptos para la superficie, soluciones diluidas de blanqueador con cloro de uso doméstico preparadas según las indicaciones que figuran en la etiqueta del fabricante, o soluciones que contengan al menos un 70 % de alcohol. Siga las indicaciones de uso del fabricante, especialmente sobre el tiempo que el producto debe estar en contacto con la superficie y los controles para protegerse de los riesgos químicos de los desinfectantes y productos de limpieza.
  • Siga la guía local sobre las recomendaciones para viajes y refugiarse en el lugar cuando viaja por motivos relacionados con exhibiciones, capacitaciones y cabalgatas.
  • Si concurre a otro establecimiento, limite el contacto entre las personas, caballos, caballerizas y aperos, equipos y otros suministros de diferentes establecimientos y mantenga al menos 6 pies de distancia de los caballos y los jinetes.
    • Siga la guía local y estatal de viajes. Las personas que están enfermas no deberían visitar otros establecimientos.
    • Las personas que visitan otros establecimientos deberían tomar las mismas precauciones que se toman normalmente, como mantener una distancia de al menos 6 pies del resto de las personas, usar una cubierta de tela para la cara para proteger a los demás y lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón.
  • Si hay otros animales, como gatos de granero, en el establecimiento, tenga en cuenta que se ha notificado una pequeña cantidad de casos de mascotas infectadas por el virus que causa el COVID-19, en su mayoría después de haber estado en contacto con personas con COVID-19.

Para obtener más información, consulte Guía sobre la preparación del entorno laboral para el COVID-19​​​​​​​ícono de pdfícono de sitio externo y Directrices provisionales para empresas y empleadores, para planificar y responder a la enfermedad del coronavirus 2019 (COVID-19).

Mitigación en la comunidad

Las actividades de mitigación en la comunidad son medidas que las personas y las comunidades pueden tomar para desacelerar la propagación de enfermedades infecciosas, como el COVID-19. La mitigación en la comunidad es de suma importancia antes de que haya una vacuna o medicamento disponible.

Algunas medidas de mitigación en la comunidad pueden incluir:

  • Lavarse las manos con frecuencia
  • Evitar el contacto cercano con personas que están enfermas y poner en práctica el distanciamiento social
  • Cubrirse la boca y la nariz con una cubierta de tela para la cara al estar rodeado de otras personas
  • Cubrirse al toser y estornudar
  • Limpiar y desinfectar diariamente las superficies que se tocan con frecuencia

Las personas, comunidades, escuelas, empresas y organizaciones de cuidados de salud desempeñan un rol en la mitigación de la comunidad. Las políticas*, que incluyen restricciones a las reuniones numerosas, las restricciones impuestas a las empresas y el cierre de escuelas, son necesarias para poder implementar de forma integral las estrategias de mitigación de la comunidad.

Cada comunidad es única. Como estas medidas pueden ser muy disruptivas para la vida diaria, las estrategias de mitigación correctas variarán con base en el nivel de transmisión en la comunidad, las características de la comunidad y sus poblaciones, y la capacidad de implementar las estrategias correspondientes a nivel local. Para identificar las actividades correspondientes, deberían considerarse todos los sectores de la comunidad, incluidas las poblaciones más vulnerables a enfermarse gravemente, y aquellas personas que podrían sufrir un mayor impacto social o económico. Al seleccionar estrategias de mitigación, los estados y las comunidades deberían guiarse por la propagación de la enfermedad a nivel local, las características de la población de la comunidad (por ejemplo, grupos de edades, idiomas que se hablan, el estado de salud en general) y los recursos de salud pública y los sistemas de atención médica (como hospitales) disponibles en la comunidad. Es posible que los funcionarios de salud locales y estatales necesiten adaptar las actividades de mitigación en la comunidad y tomar medidas inmediatas para restringirlas o flexibilizarlas según la situación cambiante a nivel local.

La implementación de las prácticas de mitigación se realiza de la siguiente manera:

  • Poner énfasis en las responsabilidades individuales de implementar medidas recomendadas a nivel personal
  • Capacitar a las empresas, escuelas y organizaciones comunitarias para que puedan implementar las medidas recomendadas, especialmente de manera tal que protejan a las personas con riesgo de enfermarse gravemente
  • Enfocarse en entornos que proporcionen servicios o infraestructuras fundamentales a personas con mayor riesgo de enfermedad grave
  • Minimizar en la medida de lo posible las alteraciones en la vida diaria

*Los CDC no pueden decidir sobre las políticas de una empresa u organización. Los CDC comparten recomendaciones con base en las mejores investigaciones científicas disponibles para ayudar a las personas a tomar decisiones que mejoren su salud y seguridad. En todos los casos, siga las guías de su proveedor de atención médica y departamento de salud local. Las decisiones locales dependen de las circunstancias locales.

El COVID-19 y el agua

No se ha detectado el virus que causa el COVID-19 en el agua potable. Los métodos convencionales de tratamiento de agua que la filtran y desinfectan, como los de la mayoría de los sistemas municipales de agua potable, deberían eliminar o inactivar el virus que causa el COVID-19.

El virus que causa el COVID-19 se ha encontrado en las heces de algunos pacientes diagnosticados con COVID-19. Sin embargo, no está claro si el virus encontrado en las heces podría causar el COVID-19. No ha habido ningún informe confirmado de que el virus se haya propagado de las heces a una persona. Los científicos tampoco saben qué nivel de riesgo existe de que el virus pueda propagarse a través de las heces de una persona infectada a otra persona. No obstante, creen que este riesgo es bajo con base en los datos de brotes anteriores de enfermedades causadas por coronavirus relacionados, como el síndrome respiratorio agudo grave (SARS) y el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS).

No hay evidencia de que el virus que causa el COVID-19 pueda transmitirse a las personas a través del agua de piscinas, bañeras de hidromasaje o áreas de juegos acuáticos. Además, las tareas de mantenimiento y desinfección (con cloro y bromo) adecuadas de las piscinas deberían resultar para inactivar al virus.

Mientras haya transmisión en curso en la comunidad del virus, es importante tanto para las personas como para los operadores de piscinas públicas, bañeras de hidromasaje y áreas de juegos acuáticos (por ejemplo, en hoteles o complejos de apartamentos o las que son propiedad de la comunidad) tomar medidas a fin de preservar la salud y la seguridad.

El virus que causa el COVID-19 se ha encontrado en aguas residuales sin tratar. Los investigadores no saben si este virus puede causar la enfermedad en personas expuestas a aguas residuales sin tratar o sistemas de alcantarillado. Hasta la fecha, no hay ninguna evidencia de que haya ocurrido. En este momento se cree que el riesgo de transmisión del virus que causa el COVID-19 a través de sistemas de alcantarillado correctamente diseñados y mantenidos es bajo.

Recientemente, el virus que causa el COVID-19 se ha encontrado en aguas residuales sin tratar. Aunque los datos son limitados, hasta la fecha no hay información de que alguna persona se haya enfermado con COVID-19 por haber estado expuesta a aguas residuales.

Las prácticas estándar asociadas a las operaciones de las plantas de tratamiento de aguas residuales deberían ser suficientes para proteger del virus que causa el COVID-19 a quienes trabajan con aguas residuales. Estas prácticas estándar pueden incluir controles administrativos y de ingeniería, precauciones de higiene, prácticas específicas de seguridad laboral y equipos de protección personal (EPP) que se requieren normalmente al manipular aguas residuales sin tratar. No se recomienda usar ninguna protección adicional específica para el COVID-19 a los trabajadores involucrados en el manejo de aguas residuales, incluidos aquellos que trabajan en plantas de tratamiento de aguas residuales.

En la mayoría de los casos, es seguro lavarse las manos con agua del grifo y jabón si se ha emitido una advertencia de que se debe hervir el agua. Siga las guías de sus funcionarios de salud pública locales. Si no dispone de agua y jabón, use un desinfectante de manos a base de alcohol que contenga al menos un 60 % de alcohol.

Notas a pie de página

1La fiebre puede ser subjetiva o confirmada

2La definición de contacto cercano es:

a) permanecer dentro de aproximadamente 6 pies (2 metros) de distancia de un caso de COVID-19 durante un periodo prolongado; el contacto cercano puede ocurrir mientras se le brindan cuidados a un caso de COVID-19, o al vivir con este, visitarlo o compartir una sala o área de espera

- o -

b) tener contacto directo con las secreciones infecciosas de un caso de COVID-19 (p. ej., si le tose encima)

Si ese tipo de contacto ocurre mientras no está usando el equipo de protección personal (EPP) recomendado (p. ej., batas, guantes, mascarillas de respiración N95 desechables certificadas por NIOSH, protección para los ojos), se cumplen los criterios para considerar a la persona bajo investigación.

Consulte las recomendaciones provisionales actualizadas de los CDC sobre el control y la prevención de infecciones asociadas a la atención médica para personas bajo investigación por el nuevo coronavirus 2019..

Los datos que fundamentan la definición de contacto cercano son limitados. Las consideraciones al evaluar el contacto cercano incluyen la duración de la exposición (p. ej., es probable que un tiempo de exposición prolongado aumente el riesgo de exposición) y los síntomas clínicos de la persona con COVID-19 (p. ej., es probable que la tos aumente el riesgo de exposición, así como la exposición a un paciente gravemente enfermo).  Se debería dar especial consideración con las personas expuestas en los entornos de atención médica.

Esta página fue revisada el 2 de junio del 2020