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SI ESTÁ COMPLETAMENTE VACUNADO
Los CDC actualizaron esta guía para las personas que tienen la vacunación completa. Vea Recomendaciones para las personas totalmente vacunadas.
ACTUALIZACIÓN IMPORTANTE PARA LAS ESCUELAS
Los CDC recomiendan que las escuelas sigan adoptando las estrategias actuales de prevención del COVID-19 para el año escolar 2020-2021. Conozca más
Actualización importante: establecimientos de atención médica
Los CDC han actualizado algunas de las formas de operar los sistemas de atención médica de manera efectiva en respuesta a la vacunación contra el COVID-19. Conozca más
ACTUALIZACIÓN
La vacunación previene enfermedades graves, hospitalizaciones y muertes. Las personas que aún no se han vacunado deberían vacunarse y seguir usando mascarillas hasta que estén totalmente vacunadas. Con la circulación de la variante Delta, la necesidad de vacunarse es más urgente. Los CDC actualizaron la guía para personas totalmente vacunadas con base en la nueva evidencia sobre la variante Delta.
ACTUALIZACIÓN
Dada la nueva evidencia sobre la variante B.1.617.2 (Delta), los CDC actualizaron la guía para personas totalmente vacunadas. Los CDC recomiendan el uso universal de mascarillas en espacios cerrados por parte de todos los maestros, miembros del personal, estudiantes y visitantes de escuelas de kínder a 12.º grado, independientemente de su estado de vacunación. Los niños deberían retomar las clases presenciales a tiempo completo en otoño con la implementación de estrategias de prevención estratificadas.

Consideraciones posvacunación para lugares de trabajo

Consideraciones posvacunación para lugares de trabajo
Actualizado el 2 de abr. del 2021

Los lugares de trabajo necesitan estrategias para evaluar y gestionar adecuadamente a los empleados que presentan signos y síntomas después de recibir una vacuna contra el COVID-19. Los programas de salud ocupacional y los funcionarios de salud pública pueden utilizar estas estrategias, las cuales se aplican a los empleados [ 1 ] que trabajan en varios entornos. Esta información es aplicable durante 1-3 días luego de que un trabajador de atención médica u otro empleado reciba una dosis de la vacuna. Este enfoque reduce al mínimo la cantidad de empleados que quedan excluidos del trabajo innecesariamente, y reduce la posibilidad de interrupciones en las operaciones del lugar de trabajo. Este enfoque también apunta a reducir la propagación del COVID-19 y otras enfermedades infecciosas que pueden ocurrir si los empleados que deberían ser excluidos del trabajo tienen permitido trabajar. Estas recomendaciones se basan en el conocimiento actual de los signos y síntomas posteriores a la vacunación contra el COVID-19 y podrían modificarse a medida que aprendemos más acerca de cómo funcionan las vacunas contra el COVID-19 en condiciones reales. Estas consideraciones pueden adaptarse a una variedad de entornos laborales. Las consideraciones posvacunación también están disponibles para los residentes de establecimientos de cuidados a largo plazo.

Visión general

Luego de vacunarse contra el COVID-19, los empleados podrían presentar algunos efectos secundarios. Es normal que ocurran. Los efectos secundarios frecuentes incluyen dolor, enrojecimiento e inflamación en el brazo donde recibieron la vacuna, además de fiebre, escalofríos, cansancio, dolor de cabeza, náuseas y dolor muscular. Los ensayos clínicos detectaron que la mayoría de los signos y síntomas:

  • Son leves a moderados en cuanto a su gravedad
  • Ocurren dentro de los primeros 3 días luego de vacunarse (el día de la vacunación y los 2 días siguientes, y la mayoría de ellos ocurre el día posterior a la vacunación)
  • Mejoran al cabo de 1-2 días
  • Son más frecuentes e intensos después de la segunda dosis de las vacunas ARNm y entre personas más jóvenes en relación con personas más grandes (>55 años)

Las tos, la dificultad para respirar, el moqueo, el dolor de garganta o la pérdida del gusto o el olfato no concuerdan con los síntomas posvacunación, y en su lugar podrían ser síntomas de COVID-19 u otra infección. Encuentre un resumen con más información acerca de los síntomas posvacunación de las vacunas contra el COVID-19 de Pfizer-BioNTech, Moderna y Janssen de Johnson & Johnson.

Podría ser difícil distinguir los signos y síntomas posvacunación de los signos y síntomas del COVID-19 u otras enfermedades infecciosas. Los empleados con signos y síntomas en los primeros 1-3 días después de la vacunación podrían considerarse infecciosos erróneamente; esto podría excluirlos innecesariamente del trabajo. Esto podría tener consecuencias negativas para los empleados, clientes y lugares de trabajo. Se necesitan estrategias para gestionar eficazmente los signos y síntomas posvacunación y limitar las restricciones laborales innecesarias.

Mientras los expertos aprenden más acerca de la protección que brindan las vacunas contra el COVID-19 en condiciones reales, es importante seguir usando todas las herramientas disponibles para controlar esta pandemia. Los empleadores aún deben seguir la Guía para empresas y empleadores en su respuesta al COVID-19, y los empleadores de atención médica deben seguir las Recomendaciones interinas de prevención y control de infecciones para el personal de atención médica durante la pandemia de la enfermedad del coronavirus 2019 (COVID-19).

Consideraciones para minimizar el efecto de los signos y síntomas posvacunación en empleados y lugares de trabajo

  • Aliente a los empleados a vacunarse tan pronto como sean elegibles y a considerar programar una cita de vacunación 1-2 días antes de los días planificados que se tomaran en el trabajo.
  • Escalone las citas de vacunación para no vacunar a todos los trabajadores al mismo tiempo en un mismo departamento, servicio o unidad donde es necesario continuar con las operaciones. Escalonar la vacunación podría ser más importante luego de recibir la segunda dosis de las vacunas ARNm (p. ej., Pfizer-BioNTech, Moderna), cuando es más probable que ocurran síntomas luego de la vacunación, como fiebre.
  • Informe a los empleados acerca de los posibles efectos secundarios frecuentes luego de la vacunación y brinde información acerca de lo que deben hacer ícono de pdf[212 KB, 46 páginas] si presentan efectos secundarios.
  • Ofrezca o identifique opciones para realizar pruebas virales del COVID-19 de modo que sean accesibles para los empleados con signos y síntomas sistémicos luego de la vacunación. Considere implementar un enfoque de pruebas de detección con base en las guías para ciertos lugares de trabajo que no prestan servicios de atención médica o lugares de trabajo de atención médica. Las pruebas deben tener un tiempo de respuesta rápido desde la recolección de la muestra hasta el informe de los resultados (<24 a 48 horas).
  • Ofrezca opciones de licencia por enfermedad flexibles sin sanción (p. ej., licencias por enfermedad remuneradas) a los empleados con signos y síntomas sistémicos luego de la vacunación.

Cómo evaluar y responder a los signos y síntomas posvacunación en empleados

Estos enfoques se aplican a los empleados que han recibido la vacuna contra el COVID-19 en los 3 días previos (incluido el día de la vacunación, al cual se considera día 1), y de quienes se desconoce si han tenido una exposición al COVID-19 en algún entorno comunitario, no perteneciente a la atención médica laboral, o de atención médica en los últimos 14 días. Los empleados que presentan síntomas y han tenido una exposición a alguien con COVID-19 confirmado en los últimos 14 días deben ser excluidos del trabajo y someterse a una evaluación para detectar el COVID-19.

Adapte los enfoques sugeridos en la siguiente tabla según las características del caso específico y el lugar de trabajo.

No atribuya el resultado positivo de una prueba viral de detección del COVID-19 (prueba de amplificación de ácido nucleico o prueba de antígeno) a la vacunación contra el COVID-19. La vacunación no influye en el resultado de estas pruebas.

Signos y síntomas atípicos después de vacunarse contra el COVID-19

CUALQUIER signo que concuerde con los del COVID-19 (p. ej., tos, dificultad para respirar, moqueo, dolor de garganta, pérdida del gusto o el olfato)

Enfoque sugerido

Excluir del trabajo a la espera de la evaluación por un proveedor de atención médica para detectar las causas posibles, incluida la infección por SARS-CoV-2, según corresponda. Los criterios para volver a trabajar dependen del diagnóstico presunto o confirmado.

Los empleados con COVID-19 presunto o confirmado deben aislarse en su casa, seguir las medidas recomendadas por los CDC y no volver a trabajar hasta haber cumplido los criterios para suspender el aislamiento en el hogar, (o volver al trabajo, si se trata de personal de atención médica) previa consulta con un proveedor de atención médica. Se debe notificar a los contactos del lugar de trabajo no vacunados e indicarles que se pongan en cuarentena y estén atentos a la aparición de síntomas.


Los signos y síntomas podrían deberse a la vacunación contra el COVID-19, infección por el virus que causa el COVID-19 u otra infección (p. ej., la influenza)

CUALQUIER síntoma general (p. ej., fiebre de 100 °F/ 37.8 °C o más, fatiga, dolor de cabeza, escalofríos y dolores corporales)

Enfoque sugerido

Podría considerarse que los empleados que cumplen los siguientes criterios vuelvan a trabajar sin realizarse una prueba de detección [ 2 ] del COVID-19:

  • Se sienten bien y desean trabajar, y
  • NO tienen fiebre, y
  • NO tienen ningún otro signo o síntoma de COVID-19, entre ellos tos, dificultad para respirar, dolor de garganta o alteraciones en el sentido del gusto o el olfato.

Si los síntomas no mejoran en 2 días, se debe excluir del trabajo a los empleados y considerar realizarles una prueba de detección del COVID-19.

Idealmente, se debe excluir del trabajo a los empleados con fiebre a la espera de una evaluación posterior, lo que podría incluir realizarles una prueba de detección del COVID-19.  Si no se sospecha ni confirma que la fiebre podría deberse a una infección, pueden volver a trabajar cuando se sientan bien.

En entornos de infraestructura fundamental donde se prevé o registra escasez de personal, se podría autorizar a trabajar a los empleados con fiebre y solo con signos y síntomas típicos de la vacunación, si se sienten bien y desean hacerlo. Si la fiebre no desaparece en 2 días, se debe volver a evaluar a estos trabajadores y considerar realizarles una prueba de detección del COVID-19.

Nota: Los siguientes signos y síntomas de forma aislada no concuerdan con los del COVID-19 y deberían manejarse según los protocolos habituales para los efectos secundarios relacionados con las vacunas:

Los eventos adversos experimentados luego de vacunarse contra el COVID-19 deben notificarse al Sistema de Notificación de Reacciones Adversas a las Vacunas (VAERSícono de sitio externo). La Administración de Alimentos y Medicamentos exige a los proveedores de vacunas que notifiquen errores en la administración de vacunas, eventos adversos graves, casos de síndrome inflamatorio multisistémico y casos de COVID-19 que provoquen hospitalización o muerte luego de vacunarse contra el COVID-19 según la autorización de uso de emergencia. Se insta a notificar cualquier otro evento adverso clínicamente relevante incluso si se desconoce si fue provocado por la vacuna. Hay información disponible acerca de cómo enviar un informe al VAERS en el sitio webícono de sitio externo o llamando al 1-800-822-7967.

Notas a pie de página

1 Cuando se utiliza el término "empleados" para referirse al "personal de atención médica" que trabaja en entornos de servicios de salud, se incluye a todas las personas, remuneradas y no remuneradas, que prestan servicios en entornos de atención médica y que corren riesgo de exposición directa o indirecta a pacientes o materiales infecciosos, lo que incluye sustancias corporales (p. ej., sangre, tejidos y líquidos corporales específicos); suministros, dispositivos y equipos médicos contaminados; superficies ambientales contaminadas o aire contaminado. El personal de atención médica incluye, pero no se limita a, personal de servicios médicos de emergencia, personal de enfermería, asistentes de enfermería, personal de atención médica que acude a los hogares, médicos, técnicos, terapeutas, flebotomistas, farmacéuticos, estudiantes y personal en capacitación, personal contratado no empleado por el establecimiento de atención médica, y personas no involucradas directamente en la atención de los pacientes, pero que podrían estar expuestas a agentes infecciosos que pueden transmitirse en el entorno de atención médica (p. ej., personal auxiliar, de alimentación, de servicios medioambientales, de lavandería, de seguridad, de ingeniería y administración de instalaciones, administrativo, de facturación y voluntario).

2 Si existe la posibilidad inmediata, se les puede realizar una prueba de detección apenas se reconozcan los síntomas.