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Evaluar a estudiantes de kínder a 12.º grado para detectar síntomas de COVID-19: limitaciones y consideraciones

Evaluar a estudiantes de kínder a 12.º grado para detectar síntomas de COVID-19: limitaciones y consideraciones
Resumen de cambios

Modificaciones realizadas el 3 de noviembre de 2020

  • Se añadió un diagrama de flujo y posibles situaciones para aportar claridad sobre qué hacer si un estudiante tiene síntomas de COVID-19
  • Se incorporaron guías actualizadas para escuelas y sobre cuándo hacer cuarentena

Este documento ofrece una guía para administradores, empleados y personal de enfermería de escuelas de kínder a 12.º grado para la evaluación de síntomas del COVID-19 en escuelas que abren para ofrecer clases presenciales. La guía que se detalla en este documento alcanza solo a entornos de escuelas con estudiantes de kínder a 12.º grado y es singular por dos motivos:

  1. Los niños y adolescentes con COVID-19 pueden tener síntomas diferentes y su gravedad puede diferir con respecto a los adultos. Vea "Información para proveedores de atención médica pediátrica" para obtener más información.
  2. Las escuelas de kínder a 12.º grado prestan servicios educativos, de desarrollo y apoyo que son esenciales para los estudiantes y sus familias. Por consiguiente, excluir a los estudiantes de la asistencia a la escuela tiene consecuencias diferentes de las que supone excluir a personas de otros entornos. Por este motivo, las consideraciones para la evaluación de síntomas de estudiantes de escuelas de kínder a 12.º grado son diferentes que las de otros entornos o poblaciones.

Para ver una guía de evaluación para maestros y personal, consulte la Guía interina de los CDC para empresas y empleadores en respuesta a la enfermedad del coronavirus 2019 y la lista de verificación de preparación Cómo prevenir la transmisión entre empleados del Kit de herramientas de los CDC para reanudar las operaciones comerciales.

Todos los días aprendemos un poco más acerca del COVID-19 y, a medida que haya más información disponible, los CDC continuarán actualizando y compartiendo información. A medida que nuestro conocimiento y entendimiento acerca del COVID-19 evolucionan, esta guía podría sufrir modificaciones. Con base en la mejor evidencia disponible por el momento:

  • En la actualidad, los CDC no recomiendan la evaluación de síntomas en escuelas de todos los estudiantes de kínder a 12.º grado como rutina (por ejemplo, a diario).
  • Se debe recomendar especialmente a los padres, cuidadores o tutores ("personas a cargo del cuidado") que monitoreen a sus hijos para detectar síntomas de enfermedades infecciosas todos los días a través de una evaluación en el hogar.
  • Los estudiantes enfermos no deberían asistir a las clases presenciales.

Las personas con COVID-19 han notificado una variedad amplia de síntomas, desde leves hasta cuadros graves. Los síntomas pueden aparecer 2 a 14 días después de la exposición al virus que causa el COVID-19.

Los síntomas pueden incluir:

  • Fiebre o escalofríos
  • Tos
  • Dificultad para respirar (sentir que le falta el aire)
  • Fatiga
  • Dolores musculares y corporales
  • Dolor de cabeza
  • Pérdida reciente del olfato o el gusto
  • Dolor de garganta
  • Congestión o moqueo
  • Náuseas o vómitos
  • Diarrea

Esta lista no incluye todos los síntomas del COVID-19 posibles. Los niños y adolescentes con el virus que causa el COVID-19 pueden sufrir cualquiera, todos o ninguno de estos síntomas.

Limitaciones de la evaluación de síntomas de COVID-19 en escuelas

Al implementarla, el objetivo de la evaluación de síntomas es identificar a las personas con posibles síntomas de COVID-19. Luego, se pide a esas personas que no ingresen a un espacio para reducir el riesgo de propagación del virus que causa el COVID-19. Las evaluaciones se pueden realizar de diversas formas, y pueden variar desde evaluar para detectar solo un síntoma de COVID-19 (como tomar la temperatura todos los días para saber si tienen fiebre) hasta evaluar a la persona para detectar varios síntomas de COVID-19 o todos sus síntomas conocidos. No hay un único enfoque para la evaluación de síntomas de COVID-19 que se adapte a todas las poblaciones o entornos, y existen limitaciones y dificultades para la evaluación de síntomas en general, así como para su implementación como parte de una estrategia para la reapertura de escuelas.

Limitaciones de la evaluación de síntomas de COVID-19 en niños y adolescentes

  • No se conoce bien el nivel de efectividad de la evaluación de síntomas de COVID-19 en las escuelas. Según un estudio reciente, las evaluaciones de síntomas de COVID-19 que contemplaban todos los síntomas, realizadas por profesionales de atención médica y en un hospital, no permitieron identificar casi la mitad (45 %) de todos los pacientes pediátricos infectados con el virus que causa el COVID-19, y el 40 % de los pacientes con síntomas de COVID-19 no tenían el virus que causa la enfermedad.[1] Esto significa que las escuelas deben seguir implementando otras estrategias de mitigación para reducir la propagación del virus que causa el COVID-19 (como las que se describen en Funcionamiento de las escuelas en el marco del COVID-19) incluso si se implementa la evaluación de síntomas.
  • La evaluación de síntomas no permitirá identificar a algunos estudiantes que tienen el virus que causa el COVID-19. La evaluación de síntomas no permite identificar a personas que tienen el virus que causa el COVID-19 pero son asintómaticas (no tienen síntomas) o presintomáticas (todavía no presentan signos o síntomas pero sí lo harán en el futuro). Otros podrían tener síntomas tan leves que podrían no notarlos. La probabilidad de que los niños infectados con el virus que causa el COVID-19 sean asintomáticos o que tengan solo síntomas leves es más alta que la de los adultos. [2], [3], [4]Todavía se desconoce el porcentaje exacto de niños infectados con el virus que causa el COVID-19 que son asintomáticos, pero hay algunos estudios de gran alcance recientes que sugieren que aproximadamente el 16 % de los niños infectados no presenta síntomas. [5] Esto significa que incluso si las escuelas se proponen evaluar a los estudiantes para detectar todos los síntomas conocidos del COVID-19, no podrán identificar a los estudiantes asintomáticos y presintomáticos con el virus, quienes podrían transmitirlo a otras personas.
  • La evaluación de síntomas solo permite identificar a una persona que podría estar enferma, pero no necesariamente de COVID-19. No hay un síntoma o serie de síntomas que se presenten solo en niños diagnosticados con COVID-19.[6], [7], [8], [9]
    • Muchos síntomas de COVID-19 también son síntomas de enfermedades comunes como el resfriado o la influenza. Por ejemplo, la fiebre y la tos son los síntomas más comunes notificados en niños con COVID-19, y son síntomas característicos de muchas infecciones. La superposición de síntomas del COVID-19 y otras enfermedades infecciosas frecuentes significa que algunas personas con síntomas de COVID-19 podrían tener otra cosa. Este podría ser el caso incluso con más frecuencia en niños pequeños, porque por lo general tienen varias infecciones virales todos los años.
    • Los estudiantes con afecciones crónicas, como asma o alergia, pueden tener síntomas como tos o congestión nasal sin que esto implique que tienen una enfermedad infecciosa. Los niños con otras enfermedades crónicas, como las que afectan el estómago o los intestinos (p. ej., la enfermedad de Crohn o el síndrome de colon irritable) también podrían tener síntomas como náuseas, vómitos o diarrea que se pueden confundir con síntomas de COVID-19. En el caso de muchos estudiantes con afecciones crónicas, los síntomas pueden presentarse de manera repetida y frecuente a lo largo del año.
    • Como hay muchos síntomas de COVID-19 presentes en otras enfermedades, la evaluación de síntomas podría implicar la exclusión repetida de estudiantes de la escuela aunque no tengan COVID-19 u otra enfermedad contagiosa, particularmente si esas evaluaciones pretenden detectar varios o todos los síntomas conocidos del COVID-19.
  • Tabla. Muchos síntomas del COVID-19 también son típicos de enfermedades comunes
    Síntomas del COVID-19 Faringitis Resfriado común Influenza Asma Alergias estacionales
    Fiebre o escalofríos X X
    Tos X X X X
    Dolor de garganta X X X X
    Dificultad para respirar (sentir que le falta el aire) X
    Fatiga X X X X
    Náusea y vómitos X X
    Diarrea X X
    Congestión y moqueo X X X
    Dolores musculares y corporales X X X
  • Nota: La tabla de arriba no incluye todos los síntomas del COVID-19
  • Disponible para descargarícono de pdf

Dificultades específicas para la evaluación de síntomas en las escuelas

Las escuelas enfrentan retos específicos que no necesariamente están presentes en otros entornos a la hora de implementar la evaluación de síntomas. Esto se debe a que las escuelas tienen un rol único no solo en la vida de los estudiantes y sus familias, sino también en la comunidad en su conjunto.

  • La evaluación de síntomas podría suponer el contacto cercano o la interacción frecuente entre evaluadores (personal de la escuela o voluntarios) y diversos estudiantes. Esto podría aumentar el riesgo de exposición al COVID-19 para los evaluadores o presentar retos logísticos para las escuelas que no cuentan con un espacio de uso exclusivo. En las escuelas que no cuentan con personal de enfermería, es posible que se pida a una persona que no es profesional de atención médica que evalúe los síntomas de los estudiantes y tome decisiones difíciles acerca de qué estudiantes deberían excluirse de la asistencia a la escuela.
  • La evaluación de síntomas supone la posibilidad de excluir a ciertos estudiantes de manera repetida, por ejemplo los que tienen afecciones crónicas, de la escuela y aunque no tengan COVID-19 ni otra enfermedad contagiosa. Esto es particularmente notable si las personas que realizan la evaluación de síntomas no tienen la capacitación ni la formación necesarias para entender el estado de salud de los estudiantes, lo que podría propiciar evaluaciones con resultados falsos positivos si se identifican síntomas crónicos como síntomas de COVID-19. Esto a su vez podría agravar las desigualdades para los estudiantes que ya se ausentan con frecuencia debido a sus afecciones crónicas.

Pedir a los estudiantes que no asistan a la escuela por un período más prolongado que el habitual estipulado en las políticas escolares, sin considerar la salud habitual del estudiante y sin evaluar la probabilidad de que el estudiante haya tenido exposición al virus que causa el COVID-19, supone el riesgo de ausencias repetidas y extendidas de estudiantes y la posibilidad de ocasionar daños no buscados.

  • El objetivo de la evaluación de síntomas no es diagnosticar a una persona con COVID-19. Cuando un estudiante manifiesta síntomas que sugieren la presencia de COVID-19, los funcionarios de la escuela deben no solo determinar si corresponde excluir a dicho estudiante de la asistencia a la escuela, sino también identificar las políticas con respecto a cuándo es seguro autorizar la reincorporación del estudiante. La mayoría de las enfermedades no requieren las mismas precauciones o extensión del aislamiento que el COVID-19.

Debido a estas limitaciones y retos, en este momento los CDC no recomiendan la evaluación de síntomas de COVID-19 rutinaria (por ejemplo, diaria) en la escuela entre todos los estudiantes. Sin embargo, los estudiantes no deben asistir a la escuela si están enfermos.

Las escuelas pueden reducir al mínimo algunas de las limitaciones y retos de la evaluación de síntomas y ayudar a reducir la propagación del virus que causa el COVID-19 mediante las siguientes estrategias:

  • Recomendar a las familias que controlen la salud de sus estudiantes y los hagan quedarse en casa si están enfermos
  • Enfatizar la necesidad de evaluar a los estudiantes en casa para detectar síntomas y de conocer los síntomas que sugieren enfermedades infecciosas en general, en lugar de hacer una evaluación integral de todos los síntomas conocidos del COVID-19
  • Basar las decisiones de reincorporación segura a la escuela en la probabilidad de que los síntomas del estudiante sean efectivamente de COVID-19

Una estrategia desde casa

Las escuelas pueden revisar sus políticas para casos de estudiantes enfermos y evaluar mejorarlas pidiendo a las familias que realicen evaluaciones en sus casas. Este enfoque se basa en que los estudiantes y las personas a cargo de su cuidado identifiquen si el estudiante podría tener síntomas de una enfermedad infecciosa y tomen medidas (como quedarse en casa). Las siguientes son algunas ventajas de esta metodología:

  • Se aprovecha el conocimiento que la persona a cargo del cuidado tiene de la salud de sus hijos para identificar si podrían tener síntomas de una enfermedad infecciosa
  • Fomenta la participación del cuidador en la toma de decisiones y las conversaciones en torno a la salud de sus hijos
  • Permite identificar a los estudiantes que podrían tener una enfermedad infecciosa antes de su llegada a la escuela, lo que limita el contacto entre estudiantes posiblemente enfermos y otras personas durante el traslado a la escuela y después de llegar
  • Se evitan las interacciones repetidas durante el proceso de evaluación entre el personal de la escuela o los voluntarios y los estudiantes que podrían tener COVID-19.

Toma de decisiones sobre cuándo y por cuánto tiempo debe quedarse en casa un estudiante

Para que las escuelas y las familias puedan tomar decisiones bien fundadas acerca de cuándo un estudiante debe quedarse en casa y cuándo es seguro que regrese a las clases presenciales, se deben considerar dos preguntas:

  1. ¿Cuáles son los síntomas del estudiante?
  2. ¿En qué contexto aparecieron esos síntomas?

Sección 1: síntomas de enfermedad infecciosa

En la evaluación de síntomas no se debe intentar identificar todos los síntomas conocidos del COVID-19. No hay un síntoma único que indique que una persona tiene COVID-19, y muchos síntomas de COVID-19 pueden presentarse en personas que no tienen COVID-19 ni ninguna otra enfermedad infecciosa. En lugar de ello, se recomienda que la evaluación se use para determinar si el estudiante está cursando una enfermedad infecciosa que podría contagiar a otras personas.

La presencia de cualquiera de los síntomas a continuación por lo general sugiere que un estudiante tiene una enfermedad infecciosa y no debe asistir a la escuela, más allá de que la enfermedad sea o no COVID-19. En el caso de los estudiantes con afecciones crónicas, una evaluación positiva se entiende como aquella que supone un cambio con respecto a su estado de salud habitual.

  • Temperaturaícono de sitio externo de 100.4 grados Fahrenheit o más
  • Dolor de garganta
  • Tos (en el caso de estudiantes con tos crónica por alergia o asma, un cambio en su tos con respecto al nivel de referencia)
  • Dificultad para respirar (en el caso de estudiantes con asma, un cambio con respecto a su ritmo respiratorio de referencia)
  • Diarrea o vómitos
  • Aparición reciente de dolor de cabeza intenso, en especial con fiebre

Los estudiantes no deben asistir a clases presenciales si ellos o sus cuidadores identifican la aparición reciente de alguno de los síntomas que se enumeran arriba.

Sección 2: contexto de los síntomas: riesgo de exposición al virus que causa el COVID-19

Estas preguntas pueden ayudar a las escuelas a evaluar el riesgo de que un estudiante haya estado expuesto al COVID-19. Esta información ayudará a determinar cuándo es más probable que los síntomas de un estudiante sean a causa del COVID-19. El solo hecho de tener síntomas de una enfermedad infecciosa no supone un diagnóstico de COVID-19. La cantidad de tiempo más apropiada que un estudiante debe ausentarse de la escuela se debe calcular con base en la probabilidad de que los síntomas del estudiante sean por COVID-19 y no por otra infección.

Las escuelas y los padres deben ser más cautelosos de mantener a los estudiantes con síntomas que concuerdan con los del COVID-19 en casa si hay mayor probabilidad de que los síntomas de un estudiante sean a causa del COVID-19. Es más probable que un estudiante tenga COVID-19 si:

  1. Tuvo contacto cercano (a menos de 6 pies por un total de 15 minutos o más) con una persona con diagnóstico presunto o confirmado en laboratorio de COVID-19
  2. La respuesta de arriba es "no", pero el estudiante asiste a una escuela que está en un área con riesgo moderado de transmisión o un riesgo más alto, de conformidad con los Indicadores y límites de los CDC con respecto al riesgo de introducción y transmisión del COVID-19 en las escuelas

En la situación A, el estudiante tuvo una exposición reciente conocida al virus que causa el COVID-19, y hay una probabilidad más alta de que sus síntomas sean por COVID-19. Los estudiante que no tuvieron contacto cercano conocido se deben evaluar en virtud de la situación B. En la situación B, las probabilidades de que un estudiante haya estado expuesto al virus sin saberlo son más altas pero no certeras. Las escuelas deben trabajar junto a los funcionarios de salud locales para identificar el riesgo de transmisión en la escuela con base en los Indicadores y límites de los CDC con respecto al riesgo de introducción y transmisión del COVID-19 en las escuelas y enviar esta información actualizada a los padres de manera regular. Los estudiantes que reúnan alguno de estos dos criterios deben ser remitidos a su proveedor de atención médica y/o a los funcionarios de salud pública para una evaluación más exhaustiva y una posible prueba de detección. Sin embargo, contactar a los funcionarios de salud pública es particularmente importante para los estudiantes que reúnen los criterios de la situación A debido a su exposición conocida (contacto cercano) a una persona con COVID-19.

Plantilla para la evaluación de síntomas en casa

Las escuelas pueden usar la siguiente plantilla para compartirla con los cuidadores y colaborar con los informes diarios.

Cuidadores: es importante completar esta evaluación breve de su estudiante todas las mañanas antes de que salga para la escuela.

Síntomas

Si su hijo tiene alguno de los siguientes síntomas, podría tener una enfermedad que puede contagiar a otras personas. Evalúe a su hijo para detectar estos síntomas antes de que vaya a la escuela:

Nota: En el caso de los estudiante con afecciones crónicas, marque el síntoma solo si cambió con respecto a su estado de salud de referencia habitual.

    • ícono de cuadro Temperaturaícono de sitio externo 100.4 grados Fahrenheit o más
    • ícono de cuadro Dolor de garganta
    • ícono de cuadro Tos (en el caso de estudiantes con tos crónica por alergia o asma, un cambio en su tos con respecto al nivel de referencia)
    • ícono de cuadro Dificultad para respirar (en el caso de estudiantes con asma, un cambio con respecto a su ritmo respiratorio de referencia)
    • ícono de cuadro Diarrea o vómitos
    • ícono de cuadro Aparición reciente de dolor de cabeza intenso, en especial con fiebre

Si su hijo NO tiene ninguno de los síntomas de arriba, puede asistir a la escuela como siempre.

Si su hijo tiene alguno de los síntomas de arriba:

  • Debe quedarse en casa y no asistir a la escuela
  • Evalúe si su hijo necesita ver a un proveedor de atención médica y posiblemente hacerse la prueba de detección de COVID-19. Los CDC tienen un autoverificador de coronavirus disponible en línea en su sitio web que puede ayudarle a tomar la decisión de hacer una consulta médica por posible COVID-19 (https://www.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/symptoms-testing/coronavirus-self-checker.html)
  • Contacte a la escuela de su hijo [INSERTAR LAS INSTRUCCIONES DE NOTIFICACIÓN DE SU ESCUELA] para informarle que su hijo está enfermo. Es posible que la escuela le haga algunas preguntas más para ayudar a determinar cuándo es seguro que su hijo regrese a la escuela.

Plantilla para la evaluación en la escuela del riesgo de exposición al virus que causa el COVID-19 de un estudiante

Para las escuelas: cuando un cuidador notifica que un estudiante está enfermo y tiene alguno de los síntomas que figuran en la "Plantilla de evaluación de síntomas en casa", se debe hacer la pregunta A al cuidador:

A. Hasta donde sabe, ¿su hijo tuvo contacto cercano (a menos de 6 pies por un total de 15 minutos o más) con una persona con COVID-19?

    • ícono de cuadro
    • ícono de cuadro No
    • Si la respuesta es NO, continúe a la pregunta B. De lo contrario, omita la pregunta B y continúe a las instrucciones que siguen.

Complete la pregunta B con base en el riesgo de transmisión del COVID-19 de la escuela, de conformidad con los Indicadores de ayuda dinámica para escuelas de los CDC (https://www.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/community/schools-childcare/indicators.html#thresholds)

B. ¿La comunidad donde está ubicada la escuela tiene riesgo de transmisión de COVID-19 moderado o más alto?

    • ícono de cuadro
    • ícono de cuadro No
    • Si la respuesta es SÍ para A:
      • Recomiende al cuidador que consulte al proveedor de atención médica del estudiante. Los CDC tienen un autoverificador de coronavirus disponible  en su sitio web que puede ayudar a los cuidadores a tomar la decisión de hacer una consulta médica por posible COVID-19 (https://www.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/symptoms-testing/coronavirus-self-checker.html)
      • Remita a la familia del estudiante a los funcionarios de salud pública locales para evaluar la posibilidad de realizar una prueba de detección y una evaluación por ser posibles contactos cercanos
    • Si la respuesta es SÍ para B:
      • Recomiende al cuidador que evalúe si su hijo necesita consultar a su proveedor de atención médica. Los CDC tienen un autoverificador de coronavirus disponible  en su sitio web que puede ayudar a los cuidadores a tomar la decisión de hacer una consulta médica por posible COVID-19 (https://www.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/symptoms-testing/coronavirus-self-checker.html)
      • Remita a la familia del estudiante a los funcionarios de salud pública locales o a su proveedor de atención médica para evaluar la posibilidad de realizar una prueba de detección

Situaciones posibles para el regreso a las clases presenciales

Las escuelas deben basar su decisión acerca de cuándo es seguro que los estudiantes con síntomas (es decir, los que responden "sí" en la Sección 1) estén en contacto con otras personas y regresen a las clases presenciales en las respuestas de la Sección 2 y en los resultados de la prueba viral de detección del COVID-19, en los casos en que están disponibles. Se debe recomendar a los cuidadores de estudiantes sintomáticos que consulten a su proveedor de atención médica para determinar si es necesario hacer una prueba de detección del COVID-19.

Los estudiantes en las siguientes situaciones incluyen a los que responden SÍ a cualquiera de las partes de la Sección 1:

Situación 1: estudiante sintomático sin riesgo aumentado de exposición al virus que causa el COVID-19 (en otras palabras, NO en ambas partes de la Sección 2)

  • Este estudiante debe quedarse en casa hasta que sus síntomas hayan mejorado, de conformidad con las políticas actuales de la escuela, que por lo general indican 24 horas después de que haya cedido la fiebre (temperatura de 100.4 o más) o los signos de fiebre (escalofríos, piel muy caliente, enrojecida o con sudoración) sin el uso de medicamentos para bajar la fiebre (p. ej., acetaminofeno o ibuprofeno).

Situación 2: estudiante sintomático que tuvo contacto cercano (a menos de 6 pies por un total de 15 minutos o más) con una persona infectada con COVID-19 (en otras palabras, SÍ a la Sección 2A).

  • Si el estudiante recibe un resultado positivo en la prueba de detección del COVID-19, no debe asistir a la escuela y debe aislarse hasta que:
    • Hayan transcurrido al menos 10 días desde la aparición de los síntomas Y
    • Hayan transcurrido 24 horas sin fiebre y sin tomar medicamentos para bajar la fiebre Y
    • Estén mejorando otros síntomas del COVID-19 (vea Aíslese si está enfermo para obtener más información)
  • Si el estudiante recibe un resultado negativo en la prueba de detección del COVID-19 o no se le realiza la misma, igual debe completar la cuarentena de 14 días a partir del último contacto cercano con la persona infectada antes de reincorporarse a la escuela porque todavía existe posibilidad de que contraiga COVID-19 por hasta 14 días después de la exposición. (Vea Cuándo ponerse en cuarentena para obtener más información).

Situación 3: estudiante sintomático sin contacto cercano conocido con una persona infectada PERO que asiste a una escuela con riesgo moderado o más alto de transmisión (en otras palabras, NO en la Sección 2A pero SÍ en la sección 2B).

  • Si el estudiante recibe un resultado positivo en la prueba de detección del COVID-19 o si no se hizo una prueba de detección, no debe asistir a la escuela y debe aislarse hasta que:
    • Hayan transcurrido al menos 10 días desde la aparición de los síntomas Y
    • Hayan transcurrido 24 horas sin fiebre y sin tomar medicamentos para bajar la fiebre Y
    • Estén mejorando otros síntomas del COVID-19 (vea Aíslese si está enfermo para obtener más información)
  • Si el estudiante recibe un resultado negativo en la prueba de detección, lo más probable es que los síntomas sean a causa de otra infección. Como este estudiante NO TIENE un contacto cercano conocido, puede reincorporarse a la escuela una vez que hayan mejorado sus síntomas de conformidad con las políticas vigentes en la escuela, como las que se describen en la Situación 1.

Para cada una de estas situaciones, una vez completado el periodo de aislamiento o cuarentena correspondientes, las escuelas no deben exigir el resultado de una prueba viral de detección del COVID-19 ni un certificado de un médico para reincorporarse a la escuela.

NOTA: Las situaciones de arriba describen las política de reincorporación a la escuela para los estudiantes que tienen síntomas de una posible enfermedad infecciosa (es decir, SÍ en la Sección 1). Las personas asintomáticas que tuvieron contacto cercano con una persona con COVID-19 también deben cumplir una cuarentena de 14 días desde el último contacto con una persona infectada. Vea Cuándo ponerse en cuarentena para obtener más información.

Si más tarde la persona manifiesta síntomas, deberá aislarse por al menos 10 días a partir de la aparición de los síntomas y cumplir con los otros criterios que se describen en la guía de los CDC Aíslese si está enfermo . Como consecuencia, algunas personas pueden tener que cumplir una cuarentena y un aislamiento por un total de más de 14 días.

Estudiantes que se enferman estando en la escuela

Algunos estudiantes pueden manifestar síntomas de una enfermedad infecciosa mientras están en la escuela. Las escuelas que identifiquen a estudiantes sintomáticos durante la jornada escolar deben seguir los pasos delineados en la guía de los CDC "Si se enferma un estudiante" para conocer las medidas a tomar. Esto incluye notificar a la persona encargada de los cuidados del estudiante y recomendar una evaluación a cargo de un proveedor de atención médica y hacer una prueba de detección o iniciar el proceso de prueba de detección en la escuela, si está disponible. Las escuelas deben coordinar con los estudiantes y sus cuidadores para basar las decisiones de exclusión y reincorporación en los mismos criterios detallados más arriba para las evaluaciones en casa.

Protocolos de aislamiento en las escuelas

Además, cuando los estudiantes manifiestan síntomas de enfermedades infecciosas, las escuelas deben tomar medidas para aislarlos de otros estudiantes y del personal.

  • Los estudiantes con cualquiera de los síntomas de la Sección 1 deben seguir la política actual de manejo de enfermedades de su escuela para reducir al mínimo la transmisión a otras personas y dejar transcurrir el tiempo necesario para que los síntomas desaparezcan (al menos 24 horas sin fiebre, sin tomar medicamentos para bajar la fiebre o de conformidad con la política actual de la escuela).
  • Se debe aislar en un área apartada (idealmente con baño) a los estudiantes que manifiesten alguno de los síntomas mencionados en la Sección 1 estando en la escuela para que no tengan contacto con otros estudiantes ni con el personal:
    • El personal de enfermería de la escuela que tiene interacción con un estudiante que se enferma en la escuela debe seguir las  Recomendaciones interinas de prevención y control de infecciones para personal de atención médica durante la pandemia de la enfermedad del coronavirus 2019 (COVID-19) al atender a un paciente enfermo.
    • Si no tienen una puesta, se debe entregar una mascarilla a los estudiantes enfermos, excepto que se trate de un estudiante que tiene contraindicado su uso. (Vea Consideraciones para el uso de mascarillas para obtener más información).
    • Los estudiantes enfermos deben retirarse a sus casas o a un establecimiento de atención médica, según la gravedad de sus síntomas, y seguir la Guía de los CDC para cuidarse y cuidar a otras personas que están enfermas.
      • Si un estudiante además respondió que SÍ a alguna de las dos preguntas de la Sección 2 y la escuela debe llamar a una ambulancia o llevar al estudiante al hospital, primero deberá alertar al personal de atención médica para que sepa que el estudiante pudo haber estado expuesto a una persona con COVID-19.
    • Una vez que el estudiante sale del área de aislamiento, el personal de la escuela debe seguir las Consideraciones para la limpieza y desinfección de su establecimiento de los CDC.
      • Nota: Al crear planes para designar un área de aislamiento para los estudiantes con síntomas, las escuelas deben tener el cuidado de garantizar que los estudiantes estén aislados en un espacio sin riesgos, a la vista de adultos y por un período lo más corto posible. Si se enferma más de una persona en la escuela al mismo tiempo, lo ideal es que se aísle a cada una en un espacio diferente para evitar exposiciones innecesarias en caso de que una o más de esas personas enfermas no tengan COVID-19.

Hay más recursos disponibles sobre medidas a tomar si los estudiantes se enferman estando en la escuela en:

Diagrama de flujo sobre qué hacer si un estudiante se enferma en la escuela o notifica un diagnóstico reciente de COVID-19

Consideraciones para el caso de que las escuelas opten por hacer evaluaciones de síntomas

Si bien en este momento los CDC no recomiendan que las escuelas realicen evaluaciones para detectar síntomas, en el caso de que las escuelas opten por implementarlas, los CDC ofrecen los siguientes lineamientos:

  • Considerar la evidencia científica que se describe más arriba y evaluar los riesgos y beneficios para los estudiantes, el personal y la comunidad en su conjunto.
  • Evaluar de qué manera las políticas de la escuela con respecto a la evaluación de síntomas permiten equilibrar los recursos necesarios y la viabilidad de implementación con respecto al riesgo de transmisión en las escuelas.
  • Busque maneras de reducir la probabilidad de excluir a estudiantes que no tienen COVID-19 de experiencias esenciales críticas de desarrollo y aprendizaje.

Antes de realizar evaluaciones o compartir información de carácter personal acerca de los estudiantes en relación con el COVID-19 con las autoridades de salud pública y otros funcionarios, analice otros requisitos federales, estatales y locales, incluidas las disposiciones de la Ley de Derechos de la Familia sobre la Educación y la Privacidad (FERPA).  Algunos de los factores que las escuelas pueden ponderar incluyen:

Viabilidad

  • Si la escuela implementa la evaluación para detectar síntomas, ¿hay personal suficiente, con el entrenamiento suficiente en los procesos de evaluación, así como en la colocación y remoción del equipo de protección personal (EPP)?
  • ¿Cómo se confirmarán los resultados de las evaluaciones?
  • ¿Se cuenta con la cantidad suficiente de equipo adecuado (p. ej., termómetros, EPP)?
  • ¿Cómo se garantizará la debida limpieza y desinfección del área y los equipos de evaluación?
  • ¿Se implementará algún tipo de proceso para garantizar que las personas que realizan la evaluación y los estudiantes mantengan una distancia segura durante la evaluación?
  • ¿Qué protecciones se incluirán para el personal con mayor riesgo de enfermarse gravemente a causa del COVID-19?
  • ¿Qué estrategias de realización de pruebas de detección implementará la escuela para el análisis de los estudiantes con evaluaciones positivas? (Vea Consideraciones para la realización de pruebas de detección en escuelas de kínder a 12.º grado.)

Mitigación de daños

  • ¿Qué estrategias se deben adoptar para reducir el daño para los estudiantes y sus familias si los estudiantes deben ausentarse de la escuela, por ejemplo en el caso de los estudiantes que dependen de las comidas escolares o en los casos en los que los padres no pueden asistir a trabajar cuando una evaluación identifica falsamente sus síntomas crónicos como síntomas de COVID-19?
  • ¿Cómo se adaptará el proceso a los estudiantes con afecciones crónicas o necesidades especiales de atención médica para reducir al mínimo el riesgo de falsos positivos en las evaluaciones que identifican síntomas crónicos como síntomas de COVID-19?
  • ¿Cómo se reducirá el estigma de los estudiantes cuya evaluación es positiva para síntomas de COVID-19, más allá de que tengan o no COVID-19?
  • ¿Cuál es el impacto emocional de las evaluaciones diarias en los niños pequeños y cómo se puede reducir el temor frente a los nuevos protocolos de mitigación, como el uso de EPP por parte de los adultos?
  • ¿Qué oportunidades se ofrecerán a los estudiantes enfermos para compensar los trabajos de clase omitidos sin penalizaciones para reducir la ansiedad física y mental provocada por la pérdida de oportunidades académicas cuando la evaluación identifique erróneamente sus síntomas crónicos como síntomas de COVID-19?

Nivel de transmisión en la comunidad en el área donde se encuentra la escuela

  • Si la transmisión del COVID-19 en la comunidad es mínima, es más probable que la evaluación para detectar síntomas identifique a personas con síntomas que tienen una infección que no es COVID-19. Es más probable que la evaluación de síntomas en este escenario detecte otras enfermedades o afecciones, no COVID-19, incluidos ciertos síntomas crónicos que pueden o no requerir que los estudiantes permanezcan en sus casas.
  • Cuando el nivel de transmisión en la comunidad es más elevado, es más probable que las personas con síntomas efectivamente tengan COVID-19. Por consiguiente, la evaluación de síntomas puede resultar más útil cuando el nivel de transmisión de COVID-19 en la comunidad es alto.

Recomendaciones de las autoridades de salud pública locales

  • Más allá de los factores mencionados arriba, las escuelas deben garantizar que sus políticas sigan las recomendaciones de los funcionarios de salud pública locales y estén en línea con las leyes federales, estatales y locales, incluida la FERPA.
  • Las escuelas que opten por realizar evaluaciones de detección de síntomas deben contactar a sus departamentos de salud locales si tienen dudas sobre las prácticas y la implementación.
  • Asimismo, las escuelas deben seguir monitoreando la adhesión a las inmunizaciones obligatorias para la asistencia presencial a la escuela.

Nota: El objetivo de las evaluaciones de detección de síntomas es reducir la transmisión de una persona posiblemente infectada a otras. No están diseñadas para evaluar la gravedad de la enfermedad de la persona infectada, su riesgo de enfermarse gravemente ni su necesidad de recibir atención médica. Los CDC tienen un autoverificador de COVID-19 para ayudar a las personas encargadas de los cuidados de niños con síntomas de COVID-19 a evaluar si deben contactar al proveedor de atención médica de su hijo. Está disponible en Autoverificador de coronavirus.

Referencias

[1] Poline J, Gaschignard J, Leblanc C, Madhi F, Foucaud E, Nattes E, Faye A, Bonacorsi S, Mariani P, Varon E, Smati-Lafarge M. “Systematic SARS-CoV-2 screening at hospital admission in children: a French prospective multicenter study.” Clinical Infectious Diseases (2020).

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Última actualización: 16 de nov. del 2020