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Consideraciones de los CDC para el funcionamiento de las escuelas durante la pandemia del COVID-19

Consideraciones de los CDC para el funcionamiento de las escuelas durante la pandemia del COVID-19

Funcionamiento de las escuelas durante la pandemia del COVID-19

Resumen de cambios

Se han realizado actualizaciones para estar en consonancia con las nuevas herramientas y recursos de las escuelas que se difundieron el 23 y el 24 de julio y la información más reciente sobre el COVID-19.

Cambios en las consideraciones al 21 de agosto del 2020:

  • Consideraciones ampliadas sobre la planificación y preparación de las escuelas antes de la apertura
  • Consideraciones actualizadas sobre la ventilación
  • Consideraciones actualizadas sobre el servicio de comidas
  • Consideraciones actualizadas para los estudiantes que no pueden usar mascarillas
  • Se actualizaron las consideraciones para estudiantes con necesidades de atención médica especiales y discapacidades
  • Consideraciones actualizadas sobre las estrategias de división en cohortes y turnos alternados y escalonados
  • Consideraciones actualizadas sobre el reconocimiento de signos y síntomas del COVID-19 y las evaluaciones
  • Consideraciones actualizadas sobre cómo brindar apoyo para sobrellevar la situación
  • Consideraciones actualizadas sobre la planificación de distribución en las instalaciones
  • Consideraciones actualizadas para proveedores de servicios directos (DSP)

Consideraciones para escuelas

A medida que las comunidades en los Estados Unidos evalúan cómo pueden reabrir las escuelas de kínder a 12.º grado y ofrecer el servicio presencial de manera segura, los CDC ofrecen consideraciones actualizadas para las estrategias de mitigación que las autoridades de las escuelas de kínder a 12.º grado pueden utilizar para proteger a los estudiantes, maestros y miembros del personal y desacelerar la propagación del COVID-19.  Estas consideraciones actualizadas para las escuelas pretenden ayudar a las autoridades de las escuelas que evalúan cómo proteger la salud, la seguridad y el bienestar de los estudiantes, los maestros, el personal, las familias y las comunidades:

  1. Promover conductas que reduzcan la propagación del COVID-19
  2. Mantener entornos saludables
  3. Mantener un entorno saludable para las operaciones
  4. Prepararse para cuando alguien esté enfermo

Las escuelas deberían determinar, en colaboración con los funcionarios de salud estatales y locales en la medida de lo posible, si se deben implementar estas consideraciones y cómo hacerlo mientras se adaptan para satisfacer las necesidades y circunstancias particulares de la comunidad local. La implementación debe estar guiada por lo que es posible, práctico, aceptable y necesario en cada comunidad. También es sumamente importante crear estrategias que pueden modificarse y adaptarse según el nivel de transmisión viral en la escuela y en toda la comunidad y hacerlo teniendo una estrecha comunicación con las autoridades de salud pública estatales y/o locales y reconociendo las diferencias entre los distritos escolares, incluidos los distritos urbanos, suburbanos y rurales. El objetivo de estas consideraciones es complementar —no reemplazar— cualquier ley, norma o regulación de salud y seguridad federal, estatal, local, territorial o tribal a la que deban acogerse las escuelas (p. ej., la Ley de Educación de Personas con Discapacidadesícono de sitio externo).

Los establecimientos de salud escolares pueden consultar la Guía para establecimientos de atención médica en los EE. UU. de los CDC y podría resultarles útil hacer referencia a las Diez formas en que los sistemas de atención médica pueden funcionar eficazmente durante la pandemia del COVID-19.

Más información para escuelas

Luego de revisar las sugerencias incluidas en esta página, los administradores de escuelas pueden usar las Consideraciones de los CDC para las escuelas: herramienta para la planificación y preparaciónícono de pdf para proteger a los estudiantes, al personal y a sus comunidades.

Los establecimientos de salud escolares pueden consultar la Guía para establecimientos de atención médica en los EE. UU. de los CDC y podría resultarles útil hacer referencia a las Diez formas en que los sistemas de atención médica pueden funcionar eficazmente durante la pandemia del COVID-19.

Principios orientadores a tener en cuenta

El objetivo de todos es priorizar la reapertura de las escuelas de la manera más rápida y segura posible debido a la gran cantidad de beneficios conocidos que tiene el aprendizaje presencial. Para lograrlo y ayudar a las escuelas con su funcionamiento diario, es importante adoptar medidas e implementarlas diligentemente para desacelerar la propagación del COVID-19 dentro de la escuela y en la comunidad. Es necesario vigilar estas medidas para moderar el riesgo de transmisión en la escuela independientemente de la carga subyacente en la comunidad; el riesgo será más bajo si la transmisión en la comunidad es baja y las estrategias de mitigación comprobadas se implementan con exactitud.

La declaración La importancia de reabrir las escuelas de los Estados Unidos este otoño pone de manifiesto que los padres y las autoridades escolares están sumamente ansiosos por la reapertura de las escuelas, pero lógicamente preocupados por la salud y la seguridad de sus hijos durante la pandemia del COVID-19.

Niños y el COVID-19

En general, los niños con COVID-19 tienen menos probabilidades de presentar síntomas graves que los adultos o experimentan una infección asintomática, es decir, no tienen signos ni síntomas de la enfermedad (1-7).

Un análisis de datos de hospitalizaciones pediátricas por COVID-19 de 14 estados desde principios de marzo hasta fines de julio del 2020 reveló que la tasa acumulativa de hospitalizaciones asociadas al COVID-19 entre niños fue 20 veces menor en comparación con los adultos (8 frente a 164.5 por cada 100 000 habitantes) (8). Si bien la tasa acumulativa es baja, uno de cada tres niños hospitalizados por COVID-19 ingresó a una unidad de cuidados intensivos, por lo que el riesgo no es insignificante (8). Del mismo modo, la tasa de mortalidad entre los niños en edad escolar es mucho más baja que la tasa entre adultos (9, 10). Además, el riesgo relativamente bajo de hospitalizaciones y muertes entre los mismos niños debe contextualizarse al riesgo que representa para los maestros, las autoridades de las escuelas y otros miembros del personal en el entorno escolar. Se espera que el riesgo de los maestros, las autoridades de las escuelas y otros miembros del personal en la escuela refleje el de otros adultos en la comunidad si se infectan por el COVID-19.

Para estar seguros, la mejor evidencia disponible de los países que reabrieron las escuelas indica que el COVID-19 supone menos riesgo para los niños en edad escolar, al menos en las áreas con baja transmisión en la comunidad. Dicho esto, cada vez hay más evidencia que demuestra que los niños de cualquier edad son susceptibles a infectarse por SARS-CoV-2 (3-7) y, contrariamente a los primeros informes (11, 12), pueden contribuir a la transmisión  (7, 13, 14).

Los numerosos beneficios de la escolaridad presencial deberían ponderarse teniendo en cuenta los riesgos de la propagación del COVID-19. El aprendizaje presencial es de suma importancia y es lo más conveniente para los estudiantes si se compara con el aprendizaje virtual. La implementación y el acatamiento de las medidas de mitigación incluidas en este documento, y similares a las que se implementan en los lugares de trabajo esenciales, pueden ayudar a reabrir las escuelas y mantenerlas abiertas de forma segura para el aprendizaje presencial.

Decidir cómo reabrir

Las autoridades escolares deberían tomar decisiones acerca de la reapertura de las escuelas con base en los datos disponibles que incluyen los niveles de transmisión en la comunidad y la capacidad para implementar medidas de mitigación apropiadas en las escuelas a fin de proteger a los estudiantes, maestros, administradores y otros miembros del personal. Las escuelas también deberían considerar otros aspectos acerca del riesgo y el bienestar de los estudiantes que surgen cuando las escuelas no reabren las clases presenciales. Esto incluye los potenciales impactos adversos en la salud mental, social, emocional y conductual de los estudiantes así como los servicios fundamentales que reciben los estudiantes para mitigar las disparidades en la salud y ayudar a los niños necesitados, como los programas de almuerzos escolares, los servicios de educación especial, los programas extracurriculares y los servicios de salud mental.

El rol exclusivo y decisivo que cumplen las escuelas hace que la reapertura de estos establecimientos sea una prioridad, así como el hecho de que permanezcan abiertas para permitir que los estudiantes puedan recibir enseñanza académica, apoyo y otros servicios fundamentales. Al implementar rigurosas estrategias de mitigación, las escuelas podrán satisfacer las necesidades de sus estudiantes y de la comunidad, y a la vez reducir la propagación del COVID-19.

Tomar medidas para reducir el riesgo de propagación del COVID-19

El COVID-19 se propaga principalmente a través de las gotitas respiratorias que liberan las personas al hablar, toser o estornudar. Podría ser posible que una persona contraiga el COVID-19 al tocar una superficie u objeto que tenga el virus y luego se toque la boca, la nariz o los ojos. Por consiguiente, implementar prácticas de prevención personales (como lavarse las manos, quedarse en casa si están enfermos) y realizar las tareas de limpieza y desinfección ambiental son principios importantes que se abordan a continuación. Afortunadamente, existe una serie de medidas que las autoridades de las escuelas pueden adoptar para ayudar a reducir el riesgo de exposición al COVID-19 y su propagación durante las sesiones y actividades escolares.

Para lograr el objetivo de reabrir las escuelas de la manera más segura y rápida posible para reanudar las clases presenciales, y ayudar a las escuelas a permanecer abiertas, es importante adoptar e implementar diligentemente medidas para desacelerar la propagación del COVID-19 dentro de la escuela y en la comunidad.  Esto significa que los estudiantes, sus familias, maestros, personal de la escuela y los miembros de la comunidad en general adopten medidas para protegerse y proteger a otras personas en los lugares donde viven, trabajan, aprenden y juegan.

Espectro de riesgo

Por modelo de aprendizaje e implementación de estrategias de mitigación comprobadas

En términos generales, el riesgo de propagación de COVID-19 en las escuelas aumenta a medida que se va pasando de la instancia virtual a la híbrida y luego a la presencial, y el riesgo en los casos de educación híbrida y presencial se moderan con base en la gama de estrategias de mitigación que se implementan y en qué medida se respetan.

Si bien no es exhaustiva, esta estratificación busca caracterizar el riesgo de propagación entre los estudiantes, maestros y empleados en las diferentes instancias:

El riesgo más bajo:

  • Los estudiantes y maestros tienen clases, actividades y eventos únicamente virtuales

Algún riesgo:

  • Modelo de educación híbrido: algunos estudiantes reciben clases en formato virtual y otros participan de las clases de manera presencial
  • Clases, actividades y eventos presenciales en grupos reducidos
  • Se aplican rigurosamente horarios alternados y escalonados, con los grupos organizados en cohortes
  • No se mezclan los grupos de estudiantes y maestros de cada jornada escolar
  • Los estudiantes y los maestros no comparten objetos
  • Los estudiantes, maestros y otros empleados toman todas las medidas para protegerse y proteger a otras personas en todo momento, lo que incluye el uso correcto de mascarillas, el distanciamiento social y los hábitos de higiene de manos
  • Tareas de limpieza y desinfección de las áreas de contacto frecuente, organizadas con horarios regulares (es decir, al menos una vez al día o entre usos) que se respetan estrictamente

Riesgo medio:

  • Modelo de educación híbrido: la mayoría de los estudiantes participan de clases presenciales y algunos lo hacen por medios virtuales
  • Clases, actividades y eventos presenciales con grupos más grandes
  • Se organizan cohortes con horarios alternados y escalonados, pero con excepciones
  • Se producen algunas mezclas entre grupos de estudiantes y maestros de diferentes jornadas
  • Los estudiantes y maestros comparten un mínimo de objetos
  • Los estudiantes, maestros y otros empleados toman todas las medidas para protegerse y proteger a otras personas como el uso correcto de mascarillas, el distanciamiento social y los hábitos de higiene de manos
  • Tareas de limpieza y desinfección de las áreas de contacto frecuente, organizadas con horarios regulares, que se respetan estrictamente

Mayor riesgo:

  • Los estudiantes y maestros tienen solo clases, actividades y eventos con la modalidad presencial
  • Hay alguna mezcla de grupos de estudiantes entre clases y actividades
  • Los estudiantes y maestros comparten algunos objetos
  • Los estudiantes, maestros y otros empleados toman algunas medidas para protegerse y proteger a otras personas en todo momento, como usar mascarillas, mantener el distanciamiento social y lavarse las manos
  • Las tareas de limpieza y desinfección de áreas de contacto frecuente no tienen un cronograma regular

El riesgo más alto:

  • Los estudiantes y maestros tienen solo clases, actividades y eventos con la modalidad presencial
  • Los estudiantes se mezclan libremente entre clases y actividades
  • Los estudiantes y maestros comparten objetos sin restricciones
  • Los estudiantes, maestros y otros empleados no adoptan/no tienen obligación de adoptar medidas para protegerse y proteger a otras personas como el uso correcto de mascarillas, el distanciamiento social y los hábitos de higiene de manos
  • Las tareas de limpieza y desinfección de áreas de contacto frecuente no tienen un cronograma regular

Planificar y preparar

Planes de operaciones de emergencia: revisar, actualizar e implementar EOP

Las medidas más importantes que deben tomar los administradores de escuelas antes de reanudar los servicios presenciales y reabrir los establecimientos son planificar y prepararse. La mejor forma de prepararse para las escuelas es saber que los estudiantes, maestros u otro personal pueden contraer síntomas que concuerdan con los del COVID-19 y conocer las medidas que deben tomar cuando suceda. Más allá de la cantidad de casos en una comunidad, todas las escuelas deben tener un plan vigente para proteger al personal, a los niños y a sus familias de la propagación del COVID-19, y un plan de respuesta por si un estudiante, maestro o empleado recibe un resultado positivo en la prueba de detección del COVID-19. Para crear este plan, los administradores deben trabajar de manera colaborativa con los departamentos de salud pública estatales y locales, el personal de enfermería de escuelas, los padres, cuidadores y tutores, los líderes de centros de estudiantes, los miembros de la comunidad y otros socios relevantes. Las escuelas deben priorizar los componentes del EOP que abordan brotes de enfermedades infecciosas y sus consecuencias.

  • Consulte los recursos más importantes sobre preparación para emergencias al revisar, actualizar e implementar el EOP.

El personal de enfermería de la escuela, los maestros, los empleados, los padres, los líderes de centros estudiantiles y otras partes interesadas de la comunidad (como organizaciones de servicios juveniles, centros de salud, etc.) deben participar de la elaboración de los planes de operaciones de emergencia (EOP). Algunas de las estrategias que las autoridades de las escuelas deberían considerar al crear sus EOP:

  • Desarrollar un protocolo para monitorear los datos del COVID-19 a nivel local en su comunidad para hacer un seguimiento del nivel de transmisión en la comunidad, tomar decisiones acerca de los cambios en las estrategias de mitigación y ayudar a determinar si podrían ser necesarios los cierres de las escuelas. Esto incluye realizar una revisión diaria de los datos oficiales de salud pública para la comunidad que rodea a la escuela. Contactar al Departamento de Salud Pública estatal, local, tribal o territorial para referencias a los datos locales del COVID-19.
  • Crear y probar los sistemas para compartir información (p. ej., protocolos de mensajes de texto o correos electrónicos de la escuela para los padres, reuniones virtuales periódicas con padres/maestros, etc.) con la escuela y los socios de la comunidad y grupos interesados clave. Usar sistemas de información institucionales para difundir diariamente información que ayude a detectar y responder a un brote, como la cantidad de casos y el nivel de ausentismo o los cambios en la cantidad de consultas de estudiantes, maestros y miembros del personal al centro de salud.
  • Adoptar estrategias de mitigación para promover conductas saludables que reduzcan la propagación del COVID-19, mantener el funcionamiento y los entornos escolares saludables y planificar el accionar en caso de que un estudiante, maestro o miembro del personal se enferme.
  • Examinar la accesibilidad de la información y los recursos para reducir la propagación del COVID-19 y mantener los entornos saludables y determinar si son relevantes en términos culturales, si utilizan un lenguaje simple y están disponibles en los idiomas correspondientes y en formatos accesibles.
  • Con el asesoramiento de los funcionarios locales, establecer  criterios claros para determinar cuándo la escuela suspenderá las clases presenciales para detener o desacelerar la propagación del COVID-19, así como criterios claros para determinar cuándo reanudar el aprendizaje presencial.
  • Evaluar las necesidades especiales de los estudiantes (como educación continua, programas de comidas y otros servicios) y crear estrategias para abordar estas necesidades en caso de que se suspenda el aprendizaje presencial o si fuese necesario el autoaislamiento de un estudiante tras un diagnóstico o una exposición al COVID-19.
  • Garantizar que los EOP tengan en cuenta a los estudiantes con discapacidades, estudiantes con necesidades de atención médica especiales, estudiantes en situación de desamparo y sin hogar, estudiantes migrantes y a aquellos que estudian inglés, etc.

Fomentar comportamientos que reduzcan la propagación del COVID-19

Las escuelas pueden considerar implementar diversas estrategias para fomentar comportamientos que reduzcan la propagación del COVID-19.

Quedarse en casa cuando corresponda

Informar al personal y a las familias acerca de cuándo ellos o sus hijos deben quedarse en casa y cuándo pueden volver a la escuela.

  • Aliente de forma activa a los empleados y estudiantes que están enfermos o han tenido recientemente contacto cercano (menos de 6 pies por quince minutos o más) con una persona con COVID-19 a quedarse en casa. Elabore políticas que alienten a los empleados y estudiantes enfermos a quedarse en casa sin temor a recibir represalias, y asegúrese de que los empleados, los estudiantes y las familias de los estudiantes estén al tanto de estas políticas. Si es posible, considere no evaluar a las escuelas con base en el ausentismo y ofrezca opciones de aprendizaje virtual y teletrabajo.
  • El personal y los estudiantes deben quedarse en casa si su prueba para el COVID-19 ha dado positivo o si muestran síntomas de la enfermedad.
  • El personal y los estudiantes que tuvieron contacto cercano reciente con una persona con COVID-19 también deben quedarse en casa y monitorear su salud.
  • Los criterios de los CDC pueden ayudar a determinar cuándo los empleados deberían volver al trabajo:

Higiene respiratoria y de manos

  • Enseñe y refuerce el lavado de manos con agua y jabón por al menos 20 segundos y aumente el monitoreo para garantizar su cumplimiento por parte de los estudiantes y miembros del personal.
  • Aliente al personal y los estudiantes a cubrirse la boca con un pañuelo desechable al toser y estornudar. Los pañuelos desechables usados se deben botar en la basura, y deben lavarse las manos de inmediato con agua y jabón por al menos 20 segundos.
  • Si no dispone de agua y jabón, se debería usar un desinfectante de manos que contenga al menos un 60 % de alcohol (para el personal y los niños más grandes que pueden usarlo de manera segura).

Mascarillas

  • Enseñe e imponga el uso de mascarillas. El uso de mascarillas es una de las estrategias de mitigación más importantes para ayudar a prevenir la propagación del COVID-19.  Las mascarillas se usan para proteger a otras personas en caso de que las personas que las usan estén infectadas y no lo sepan porque no tienen síntomas. Mascarillas no son equipo de protección personal (EPP) (p. ej., mascarillas quirúrgicas, mascarillas de respiración).
  • El uso adecuado y de manera constante de las mascarillas es más importante cuando los estudiantes, maestros y miembros del personal se encuentran en interiores y cuando es difícil implementar o mantener el distanciamiento social. Se debe recordar regularmente a las personas que no deben tocar la cubierta para la cara o mascarilla y que deben lavarse las manos o usar desinfectante de manos con frecuencia. Se debe proporcionar al personal, a los estudiantes y a las familias de los estudiantes información sobre cómo usar, quitarse y lavar las mascarillas de manera adecuada.
    • Niños menores de 2 años de edad
    • Personas que tengan dificultades para respirar o estén inconscientes
    • Cualquier persona incapacitada o que por algún motivo no pueda quitarse la mascarilla sin ayuda
  • El uso constante y correcto de las mascarillas puede resultarles difícil a algunos estudiantes, maestros o miembros del personal, entre ellos:
    • Estudiantes más pequeños, como los de los primeros años de la escuela primaria (de prekínder a 3.o grado).
    • Estudiantes, maestros y empleados con asma grave u otras dificultades respiratorias.
    • Estudiantes, maestros y personal con necesidades educativas o médicas especiales, como personas con discapacidades intelectuales o del desarrollo, afecciones de salud mental o sensoriales o de sensibilidad táctil.
  • Aunque se recomienda enfáticamente el uso de mascarillas para reducir la propagación del COVID-19, los CDC entienden que hay ciertas instancias en las que puede no ser posible el uso de mascarillas. En estas instancias, los padres, tutores, cuidadores, maestros y autoridades de las escuelas deberían evaluar adaptaciones y alternativas en la medida de lo posible. Quizá deban consultar con proveedores de atención médica acerca del uso de mascarillas.
  • Es posible que las personas que son sordas o tienen dificultad para oír, o quienes interactúan o cuidan a personas que tienen impedimentos auditivos no puedan usar mascarillas si necesitan leer los labios para comunicarse. Esto puede ser especialmente relevante para el cuerpo docente o el personal que enseña o trabaja con estudiantes sordos o con problemas auditivos. En esta situación, considere utilizar una mascarilla transparente que cubra la nariz y se ajuste a la cara de manera segura. Si no dispone de una mascarilla transparente, considere la opción de que los docentes y el personal usen comunicación escrita (como subtítulos) y reduzcan el ruido ambiental para mejorar la comunicación mientras usan una mascarilla que oculta los labios.
  • Las mascarillas están recomendadas por ser una simple barrera que ayuda a evitar que las gotitas respiratorias viajen por el aire hasta otras personas cuando las personas que usan las mascarillas tosen, estornudan, hablan o alzan la voz. Esto se denomina control de la fuente de infección.
  • Además de aquellos que interactúan con personas sordas o con problemas auditivos, los siguientes grupos de maestros y miembros del personal también deberían considerar usar mascarillas transparentes:
    • Maestros de estudiantes pequeños (p. ej., al enseñarles a leer a los más pequeños).
    • Maestros que enseñan a estudiantes de inglés como segunda lengua
    • Los maestros de estudiantes con discapacidades
  • Se debe confirmar que las mascarillas no causen dificultades para respirar ni calor excesivo a las personas que las usan. Las mascarillas no son lo mismo que los protectores faciales. Los CDC no recomiendan el uso de protectores faciales para actividades cotidianas habituales ni para reemplazar a las mascarillas debido a la falta de evidencia con respecto a su eficacia en el control de la propagación del virus desde el origen de las fuentes de infección.

Suministros adecuados

Promueva la higiene personal al proporcionar suministros adecuados, como agua y jabón, desinfectante de manos con al menos un 60 % de alcohol (para el personal y los niños más grandes que pueden usar desinfectante de manos de manera más segura), toallas de papel, pañuelos desechables, toallitas desinfectantes, mascarillas (si es factible) y cestos de basura que no requieran contacto/a pedal.

Carteles y mensajes

Mantener entornos saludables

Se recomienda a las autoridades escolares que implementen diversas estrategias para mantener entornos saludables.

Limpieza y desinfección

  • Limpie y desinfecte las superficies que se tocan con frecuencia (p. ej., materiales del área de juegos, manijas de puertas, llaves de lavabos, bebederos) dentro de la escuela y en los autobuses escolares al menos diariamente o antes de cada uso tanto como sea posible. Cuando sea posible, se debe limitar el uso de objetos compartidos (p. ej., equipos de gimnasia o educación física, materiales de arte, juguetes, juegos) o limpiarlos antes de cada uso.
  • Cree un cronograma para aumentar las tareas de limpieza y desinfección de rutina.
  • Si la escuela utiliza vehículos de transporte (p. ej., autobuses), los conductores deben implementar todas las medidas y protocolos de seguridad indicados para el resto del personal (p. ej., higiene de mano, mascarillas). Para limpiar y desinfectar autobuses escolares u otros vehículos de transporte, vea la guía para operadores de autobuses.

Objetos de uso compartido

  • Evite que se compartan artículos que sean difíciles de limpiar o desinfectar.
  • Mantenga las pertenencias de cada niño separadas de las pertenencias de los demás y en contenedores, casilleros o áreas etiquetadas individualmente.
  • Garantice los suministros adecuados para evitar compartir materiales de contacto frecuente en la medida de lo posible (p. ej., al asignar a cada estudiante sus propios materiales de arte, equipos) o limite el uso de suministros y equipos a un solo grupo de niños a la vez, y límpielos y desinféctelos antes de cada uso.
  • Evite compartir dispositivos electrónicos, juguetes, libros, y otros juegos o materiales de aprendizaje.

Ventilación

Considere mejorar o actualizar el sistema de ventilación y tomar otras medidas para aumentar la circulación de aire puro y reducir posibles contaminantes en la escuela. Consulte con profesionales expertos en sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado cuando considere cambiar los sistemas y equipos.  Algunas de las siguientes recomendaciones se basan en la Guía de operaciones en edificios durante la pandemia del COVID-19ícono de sitio externode la American Society of Heating, Refrigerating, and Air-Conditioning Engineers (ASHRAE). Revise las directrices de la ASHRAE para escuelas y universidadesícono de pdfícono de sitio externo para obtener más información sobre recomendaciones de ventilación para diferentes tipos de edificios y la preparación de los edificios para su ocupación. No todas las medidas son aptas para todos los escenarios.

Las medidas de mejoras pueden incluir las siguientes actividades o algunas de ellas:

  • Aumentar la ventilación al exterior, con cautela en zonas de alta contaminación.
    • Si las condiciones climáticas lo permiten, aumente el ingreso de aire fresco del exterior abriendo ventanas y puertas. No abra las puertas y ventanas si hacerlo representa un riesgo de salud o seguridad (p. ej., riesgo de caer, riesgo de provocar síntomas de asma) para los niños que usan el establecimiento.
    • Use ventiladores para potenciar la efectividad de las ventanas abiertas.  Coloque los ventiladores con cuidado y bien sujetos en las ventanas o cerca de ellas, para evitar que el aire posiblemente contaminado fluya directamente desde una persona por encima de otra (la colocación estratégica de los ventiladores en modo de extractor puede ayudar a traer aire puro a una habitación a través de las ventanas y puertas abiertas, sin generar grandes corrientes de aire en las habitaciones).
    • Reduzca la ocupación en las áreas en las que no se puede aumentar la ventilación exterior.
  • Garantizar que los sistemas de ventilación funcionen correctamente y propicien una calidad de aire aceptable en el interior de acuerdo al nivel de ocupación de cada espacio.
  • Siempre que sea posible, aumentar el flujo de aire en los espacios ocupados.
  • Deshabilitar los controles de ventilación a demanda (DCV, por sus siglas en inglés) que reducen el suministro de aire con base en la ocupación o temperatura durante los horarios de ocupación.
  • Abrir los reguladores de aire mínimo para reducir o eliminar la recirculación de aire de los sistemas HVAC. Si el clima es templado, esto no afectará el confort térmico ni la humedad. Sin embargo, puede ser difícil implementar esto con clima frío, caluroso o húmedo.
  • Mejorar la filtración central del aire:
    • Aumente el modo de filtración de aireícono de sitio externo a la configuración más alta posible sin reducir el diseño de circulación de aire.
    • Inspeccione la carcasa y los portafiltros para garantizar un ajuste adecuado del filtro y hacer los controles necesarios para reducir las fugas
    • Revise los filtros para garantizar que se encuentren dentro de su período de vida útil y estén correctamente instalados.
  • Evaluar que los sistemas de HVAC funcionen en máximo en la función de circulación de aire externo por 2 horas antes y después de la ocupación de la escuela.
  • Garantizar que los extractores de aire de los baños funcionen con capacidad total cuando la escuela está ocupada.
  • Inspeccionar y mantener la ventilación con extractor en áreas como baños, cocinas y áreas de preparación de comidas, etc.
  • Usar sistemas de ventilación/filtración de partículas de alta eficiencia (HEPA, por sus siglas en inglés) portátiles para ayudar a optimizar la purificación del aire (especialmente en áreas de riesgo más alto, como la enfermería).
  • Inspeccionar y mantener la ventilación con extractor en áreas como baños, cocinas y áreas de preparación de comidas, etc.
  • Usar sistemas de ventilación/filtración de partículas de alta eficiencia (HEPA) portátiles para ayudar a optimizar la purificación del aire (especialmente en áreas de riesgo más alto, como la enfermería y las aulas de educación especial).
  • Generar movimiento de aire limpio a menos limpio reevaluando la ubicación de los difusores de suministro y extracción de aire y/o los reguladores (especialmente en áreas de mayor riesgo, como la enfermería).
  • Considerar el uso de irradiación germicida ultravioleta (UVGI, por sus siglas en inglés) como complemento para ayudar a inactivar el SARS-CoV-2, especialmente si las opciones para aumentar la ventilación ambiental son limitadas.
  • Las consideraciones sobre ventilación también son importantes en los autobuses escolares.

*Importante: Las consideraciones de intervención en sistemas de ventilación que se describen más arriba suponen costos iniciales y costos operativos que, junto con los parámetros de la evaluación de riesgo como las tasas de incidencia en la comunidad, el cumplimiento en el uso de mascarillas y la densidad en las aulas, podrían afectar las consideraciones en términos de qué intervenciones implementar.  El cálculo de costos de adquisición (por ambiente) de las intervenciones mencionadas varían desde $0.00 (abrir una ventana, inspeccionar y mantener ventilación de extracción de aire local, deshabilitar controles de DCV o reposicionar los reguladores de aire externos), menos de $100 (usar ventiladores para optimizar la efectividad de las ventanas abiertas o reposicionar los difusores de suministro/extracción de aire para direccionar el flujo de aire) hasta aproximadamente $500 (por agregar sistemas portátiles de ventilación/filtrado HEPA) o unos $1500 (por añadir UVGI).

Sistemas de agua

El cierre temporario de las escuelas o la reducción en sus operaciones y en el uso normal del agua pueden generar riesgos para los estudiantes y personal que se reincorporan. Para minimizar el riesgo de exposición al plomo o al cobre, la enfermedad del legionario y otras enfermedades asociadas al agua, tome medidas como purgar el sistema de plomería para garantizar la seguridad de todos los sistemas y fuentes de agua (grifos, bebederos, duchas, fuentes decorativas) después de un cierre prolongado del establecimiento, y siga la estrategia de las 3T de la EPA (Training, Testing, Taking Action - Capacitar, Evaluar, Tomar medidas, en español) para reducir la presencia de plomo en el agua para consumoícono de sitio externo. Es posible que deba realizar purgas regulares de manera constante después de la reapertura. Puede ver más recursos en el documento de la EPA, Información para mantener y restablecer la calidad del agua en edificios con bajo uso o sin usoícono de sitio externo. Los bebederos se deben limpiar y desinfectar.

Modificación de las disposiciones

  • Disponga los asientos/escritorios con una distancia de al menos 6 pies entre sí cuando sea posible.
  • Gire los escritorios para que todos miren en la misma dirección (en lugar de estar enfrentados), o haga que los estudiantes se sienten solo en un lado de las mesas, con un espacio de por medio.
  • Modifique los rincones pedagógicos y las actividades según corresponda como para que haya menos estudiantes por grupo, con una distancia de al menos 6 pies entre sí, siempre que sea posible.
  • Cree distancia entre los niños en los autobuses escolares (p. ej., siente a un solo niño por fila, deje filas vacías) cuando sea posible.

Guías y barreras físicas

  • Instale barreras físicas, como protectores o divisores, especialmente en áreas donde es difícil para las personas mantener una distancia de al menos 6 pies (p. ej., mostradores de recepción).
  • Proporcione señales físicas, como cinta en los pisos o aceras y carteles en las paredes, para garantizar que el personal y los niños permanezcan al menos a 6 pies de distancia en las colas y otros momentos (p. ej., guías para crear "rutas de sentido único" en los corredores).

Espacios de uso común

  • Si es posible, cierre los espacios compartidos de uso comunal como los comedores y patios con equipos de juego compartidos; de lo contrario, alterne su utilización y límpielos y desinféctelos antes de cada uso.
  • Agregue barreras físicas, como mamparas de plástico flexibles, entre los lavabos de los baños, en especial cuando no se los pueda colocar con una separación de al menos 6 pies.

Servicio de comida

  • Las escuelas son fundamentales a la hora de cubrir las necesidades nutricionales de los niños, muchos de quienes consumen hasta la mitad de sus calorías diarias en la escuela. Más de 30 millones de niños participan del Programa Nacional de Almuerzos en la Escuela en todo el país y casi 15 millones participan del Programa de Desayunos en la Escuela. (15, 16) Existen diversas estrategias de mitigación que las escuelas pueden implementar al prestar este servicio crítico para sus estudiantes.
  • Evite ofrecer modalidades de autoservicio de comidas y bebidas, como bufés fríos y calientes, puestos de ensaladas o estaciones de aderezos o de recarga de bebidas. En lugar de ello, sirva las comidas en porciones individuales o envasadas en forma individual, al mismo tiempo que garantiza la seguridad de los niños que son alérgicos a ciertos alimentosícono de pdf.
  • En la medida de lo posible, los niños deberían comer al aire libre o en las aulas y mantener la distancia social (al menos 6 pies), en lugar de un comedor o cafetería de uso común.
  • Los estudiantes y el personal deben lavarse las manos con agua y jabón por 20 segundos o usar desinfectante de manos que contenga al menos un 60 % de alcohol antes y después de comer. Garantice que los niños no compartan comida, así sea la que traen de casa o la del servicio de la escuela.
  • Si se utilizan los comedores o cafeterías de uso común, garantice que los niños mantengan una distancia de al menos 6 pies en las filas de servicio y en las mesas mientras comen. Limpie y desinfecte las mesas y sillas después de cada uso.
  • Garantice que los niños no compartan comida ni utensilios. Esto ayuda a prevenir la propagación del COVID-19 entre todos los estudiantes y ayuda a garantizar la seguridad de los niños con alergias a ciertos alimentosícono de pdf:
    • Use artículos de servicio (como utensilios y bandejas) desechables.
    • Si no es posible o deseable el uso de artículos desechables, garantice que todos los artículos y equipos de servicio que no son desechables sean manipulados por el personal con guantes y que se laven con detergente para lavar vajilla y agua caliente o en un lavavajilla.
    • Las personas deben lavarse las manos después de quitarse los guantes o luego de manipular directamente la vajilla usada.

Mantener un entorno saludable para las operaciones

Las escuelas pueden considerar implementar diversas estrategias para mantener un funcionamiento saludable.

Protecciones para el personal y los niños con mayor riesgo de enfermarse gravemente a causa del COVID-19

  • Ofrezca opciones al personal con mayor riesgo de enfermarse gravemente  (que incluyen a los adultos mayores y a personas de todas las edades con ciertas afecciones o discapacidades subyacentes) que limiten su riesgo de exposición (por ejemplo, opciones de teletrabajo, la modificación de sus responsabilidades laborales de manera de limitar su riesgo de exposición).
  • Ofrezca opciones a los estudiantes con mayor riesgo de enfermarse gravemente que limiten su riesgo de exposición (p. ej., clases virtuales).
  • Ofrezca programas inclusivos para niños y jóvenes con necesidades médicas especiales y discapacidades que propicien la participación virtual o en la escuela con las adaptaciones, modificaciones y asistencia que correspondan (por ejemplo, los estudiantes con discapacidades pueden tener más dificultad para acceder a la tecnología y utilizarla para tomar clases virtuales).
  • De conformidad con las leyes correspondientes, implemente políticas para proteger la privacidad de las personas con mayor riesgo de enfermarse gravemente en relación a las afecciones subyacentes.

Conocer las disposiciones

Esté al tanto de las políticas de las agencias de regulación locales o estatales relacionadas con los encuentros grupales para determinar si se pueden realizar eventos.

Identificación y conformación de grupos pequeños (cohortes o "burbujas")

Dividir a los alumnos y maestros en grupos específicos que permanezcan juntos a lo largo de todo el día escolar durante la enseñanza presencial en el aula. Limite la interacción entre distintos grupos para que se crucen lo mínimo indispensable o no haya interacción alguna entre diferentes cohortes.

Horarios alternados

Alterne los días en los que las cohortes asisten a la escuela de manera presencial. Por ejemplo, algunos grados o clases pueden asistir a la escuela los lunes y martes y otros grados o clases pueden ir los jueves y viernes (y la escuela se limpia en profundidad entre ambos períodos, los miércoles). Otro ejemplo: algunas escuelas de otros países han optado por la rotación semanal de la asistencia presencial, de manera que un grupo asiste una semana y el otro grupo asiste la semana siguiente, y la limpieza profunda de las instalaciones se realiza los fines de semana.

Horarios escalonados

  • Escalone lo horarios o lugares de llegada, ingreso y retiro de los estudiantes por cohorte, o implemente otros protocolos que limiten el contacto entre cohortes y el contacto directo con padres, tutores y cuidadores en la medida de lo posible.
  • Si es posible, flexibilice los espacios de trabajo (por ejemplo, teletrabajo desde casa) y los horarios de trabajo (como turnos escalonados), para ayudar a establecer políticas y prácticas de distanciamiento social (mantener una distancia de al menos 6 pies).

Combinación de aprendizaje virtual y aprendizaje presencial (sistema híbrido)

Las opciones híbridas pueden aplicar la estrategia de cohortes a la educación presencial brindada.

Sistema solo virtual/desde casa

Los estudiantes y maestros solo tienen clases, actividades y eventos virtuales.

Encuentros, visitantes y viajes

  • Si es posible, realice eventos, encuentros o reuniones grupales virtuales, y promueva el distanciamiento social de al menos 6 pies entre las personas si se realizan eventos. Limite el tamaño de los grupos en la medida de lo posible.
  • Analice opciones para reanudar los eventos deportivos y participar de actividades deportivas de manera que reduzcan el riesgo de transmisión del COVID-19 para los jugadores, las familias, los entrenadores y las comunidades.
  • Limite tanto como sea posible la presencia de visitantes y voluntarios y la realización de actividades no esenciales que involucren a grupos u organizaciones externas, en especial con personas que no sean del área geográfica local (p. ej., comunidad, pueblo, ciudad, condado).
  • Limite los programas especiales intercolegiales. Por ejemplo, si llegan estudiantes de diversas escuelas para participar de programas especiales (como de música, robótica, clubes académicos, deportes), evalúe implementar entornos de clases virtuales y a distancia o duplicar de manera temporal los programas en las escuelas participantes.  Para ver consideraciones relacionadas con deportes juveniles, visite las Preguntas frecuentes sobre los programas deportivos juveniles (p. ej., distancia física, uso de mascarillas, etc.).
  • Cree un plan para el personal que se traslada de una escuela a otra (por ejemplo, personal de enfermería, psicólogos, terapeutas). Por ejemplo, considere autorizarlos a mantener reuniones virtuales en lugar de consultas presenciales en las escuelas y modifique los horarios para limitar sus visitas a diferentes establecimientos.
  • Realice actividades y eventos virtuales en lugar de viajes, asambleas estudiantiles, presentaciones especiales, reuniones de padres de toda la escuela y noches solidarias.

Punto de contacto designado para inquietudes sobre COVID-19

Designe a un empleado, como la enfermera de la escuela, para que sea la persona encargada de responder a las inquietudes relacionadas con el COVID-19. Todo el personal y las familias de la escuela deben saber quién es esta persona y cómo contactarla.

Viajes y transporte público

  • Evalúe opciones para limitar los viajes no esenciales de conformidad con las normas y guías estatales y locales.
  • Considere posponer o cancelar los próximos programas internacionales de intercambio estudiantil.
  • Aliente a los estudiantes, docentes y personal que usan transporte público o vehículos compartidos a recurrir a medios de transporte que minimicen el contacto cercano con otras personas (como andar en bicicleta, caminar, usar su propio auto, ya sea solos o con sus familiares).
  • Garantice opciones de traslados seguros en el campus para personas con discapacidades. Por ejemplo, el distanciamiento social en las áreas de asientos designadas para sillas de ruedas puede no ser posible, y es posible que los conductores tengan contacto cercano para poder asistir a una persona con discapacidad.
  • Recomiende a los estudiantes, docentes y personal que usan transporte público o autos de alquiler compartidos que sigan las guías de los CDC para protegerse al usarlos. También recomiéndeles que intenten trasladarse hacia y desde el trabajo en momentos de menor actividad y que se laven las manos lo antes posible una vez terminado el viaje.

Participación en iniciativas de respuesta comunitaria

Considere participar junto a las autoridades locales en iniciativas más amplias de respuesta comunitaria al COVID-19 (p. ej., formar comités de respuesta comunitaria).

Sistemas de comunicación

Implemente sistemas para:

  • El personal y las familias deben notificar a la escuela si ellos o sus estudiantes tienen síntomas del COVID-19, obtuvieron un resultado positivo en la prueba de detección del COVID-19 o han estado expuestos a alguien con COVID-19 en los últimos 14 días. El sistema de notificación debe concordar con las regulaciones de intercambio de información de salud para el COVID-19ícono de sitio externo (por ejemplo, vea "Notificar a los funcionarios de salud y contactos estrechos" en la sección Prepararse para cuando una persona se enferma a continuación) y otras normas y leyes federales y estatales vigentes en relación con la privacidad y la confidencialidad, como la Ley de Privacidad y Derechos Educacionales de la Familia (FERPA). Los métodos de comunicación deben ser accesibles para todos los estudiantes, docentes y personal, incluidos aquellos que tienen discapacidades y dominio limitado del inglés (por ejemplo, recurra a intérpretes o materiales traducidos)
  • Notifique al personal, las familias y el público en general acerca del cierre de escuelas y cualquier restricción implementada para limitar la exposición al COVID-19 (p. ej., horarios limitados de atención).

Políticas de licencia (descanso) y políticas de ausencia justificada

  • Implemente políticas y prácticas flexibles de licencia por enfermedad que permitan al personal quedarse en casa cuando estén enfermos, hayan estado expuestos al virus o deban cuidar a alguien enfermo.
    • Analice y revise las políticas de licencia, teletrabajo y compensación de los empleados.
    • Las políticas de licencia deben ser flexibles y no punitivas, es decir, no deben sancionar a los empleados por ausentarse, y deben autorizar a los empleados enfermos a quedarse en sus casas y alejados de sus colegas. Las políticas de licencia también deben considerar a los empleados que deben quedarse en sus casas con sus hijos si hay cierres de escuelas o de programas de cuidados infantiles, o si debe cuidar de familiares enfermos.  Otras medidas de flexibilidad pueden incluir adelantar días de licencia por enfermedad y autorizar a los empleados a donarse días de licencia por enfermedad entre ellos, por ejemplo.
  • Elabore políticas para volver a la escuela después de haberse recuperado del COVID-19. Los criterios de los CDC de suspender la cuarentena y el aislamiento en el hogar pueden servir para redactar estas políticas.

Plan de personal de respaldo

Monitoree el ausentismo de estudiantes y empleados, capacite al personal para cumplir distintas tareas y cree una lista de personal de respaldo.

Capacitación de personal

  • Capacite al personal sobre todos los protocolos de seguridad.
  • Realice capacitaciones virtuales o asegúrese de que se cumpla el distanciamiento social durante la capacitación.

Reconocer los signos y síntomas

Todos los días aprendemos un poco más acerca del COVID-19 y, a medida que haya más información disponible, los CDC continuarán actualizando y compartiendo información. A medida que nuestro conocimiento y entendimiento acerca del COVID-19 evolucionan, esta guía podría sufrir modificaciones.

Con base en la mejor evidencia disponible por el momento:

Establecimientos compartidos

Aliente a todas las organizaciones que comparten o usan los establecimientos escolares a que también sigan estas consideraciones.

Brinde apoyo para sobrellevar la situación y desarrollar resiliencia 

  • Aliente a los empleados y estudiantes a tomarse descansos para dejar de mirar, leer o escuchar noticias sobre el COVID-19, incluidas las redes sociales, si se sienten abrumados o angustiados.
  • Promueva que los empleados y estudiantes se alimenten de manera saludable, hagan ejercicio, duerman bien y dediquen tiempo a relajarse.
  • Aliente a los empleados y estudiantes a hablar con personas de su confianza acerca de sus preocupaciones y cómo se sienten.
  • Mantenga una comunicación transparente con el personal, los maestros, los estudiantes y sus familias, incluida información acerca de los servicios de apoyo de salud mental disponibles en la escuela. Estas comunicaciones críticas deben ser accesibles para personas con discapacidades y dominio limitado del inglés.
  • Comparta información acerca del COVID-19 de manera regular a través de fuentes de información confiables, para contrarrestar la divulgación de información falsa y mitigar el temor.
  • Considere colocar carteles de la línea directa de ayuda nacional: llamar al 1-800-985-5990 o enviar TalkWithUs por mensaje de texto al 66746
  • Garantice la continuidad de los servicios de salud mental, por ejemplo a través de terapia remota.
  • Aliente a los estudiantes a llamar al 911 o a la Línea Nacional de Asistencia al Suicida al 1-800-273-TALK (1-800-273-8255), o 1-888-628-9454 para recibir asistencia en español, o que usen el Chat para crisis de Lifelineícono de sitio externo si se sienten abrumados con sentimientos de tristeza, depresión, ansiedad o sienten deseos de dañarse o dañar a otras personas.

Prepararse por si alguien se enferma de COVID-19

Hay varias estrategias que pueden considerar las escuelas para prepararse en caso de que una persona se enferme de COVID-19.

Informe los criterios de aislamiento en el hogar al personal y las familias de los estudiantes con COVID-19

Los miembros del personal o estudiantes enfermos no deben volver a la escuela hasta que hayan cumplido los criterios de los CDC para interrumpir el aislamiento en el hogar.

Garantice que el personal y las familias sepan cuándo deben quedarse en casa

Procure que el personal y las familias sepan que ni los empleados (personal) ni los niños (familias) deben asistir a la escuela y que deben notificar a los funcionarios escolares (por ejemplo, al punto de contacto designado, como la enfermera escolar) si reciben un resultado positivo en la prueba de detección del COVID-19 o si estuvieron expuestos a una persona con síntomas del COVID-19 o a un caso confirmado o presunto. Estas comunicaciones críticas deben ser accesibles para personas con discapacidades y dominio limitado del inglés.

Aísle y traslade a los estudiantes que presentan síntomas mientras están en la escuela

Es posible que algunos estudiantes presenten síntomas de enfermedad infecciosa en la escuela. Las escuelas deben tomar medidas para aislar a los estudiantes que manifiestan estos síntomas de otros estudiantes y del personal. Siga el protocolo de aislamiento en la escuela que se describe en Evaluar a estudiantes de kínder a 12.º grado para detectar síntomas de COVID-19: limitaciones y consideraciones si un estudiante manifiesta síntomas de una enfermedad infecciosa.

Limpie y desinfecte

  • Cierre las áreas utilizadas por la persona enferma e impida el uso de estas áreas hasta que no estén limpias y desinfectadas. En el caso de las áreas al aire libre (como patios de juego, áreas de descanso, mesas para comer al aire libre, etc.), esto incluye superficies u objetos compartidos del lugar, si corresponde.
  • Espere al menos 24 horas antes de limpiar y desinfectar. Si no puede dejar pasar 24 horas, espere tanto como sea posible. Asegúrese de utilizar de manera segura y correcta y almacenar adecuadamente los productos de limpieza y desinfecciónícono de sitio externo, lo que incluye almacenar los productos de manera segura lejos del alcance de los niños.

Notifique a los funcionarios de salud y contactos cercanos

  • De conformidad con las leyes y regulaciones estatales y locales, las autoridades de las escuelas deben notificar de inmediato a los funcionarios de salud locales, miembros del personal y familias sobre cualquier caso de COVID-19 a la vez que preservan la confidencialidad según lo establecido por la Ley sobre Estadounidenses con Discapacidades (ADA)ícono de sitio externo y la ley FERPAícono de sitio externo u otras normas y leyes aplicables.
  • Informe a quienes hayan tenido contacto cercano con una persona diagnosticada con COVID-19 que se queden en casa y lleven un control personal de los síntomas, y que sigan la guía de los CDC si presentan síntomas. Mantenga la confidencialidad, de conformidad con la Ley sobre Estadounidenses con Discapacidades (ADA)ícono de sitio externo y la Ley de Privacidad y Derechos Educacionales de la Familia (FERPA), o cualquier otra norma o ley de aplicación.
  • Es posible que una escuela deba implementar procedimientos de cierre de sus instalaciones por un período corto si una persona infectada estuvo en el campus durante el periodo infeccioso y tuvo contacto con otras personas. Si esto sucede, coordine con los funcionarios de salud pública locales para determinar los pasos a seguir. Una alternativa es una suspensión inicial a corto plazo de las clases y la cancelación de eventos y actividades (como formaciones, noches de encuentro, excursiones y eventos deportivos) por un período corto para que los funcionarios de salud locales puedan analizar mejor la situación en relación con el COVID-19 y ayudar a la escuela a determinar cuáles son los pasos a seguir adecuados, lo que incluye evaluar si se debe extender la suspensión para detener o desacelerar una mayor propagación del COVID-19.  En las situaciones en las que las escuelas organizaron a los estudiantes en cohortes (es decir, en grupos), los administradores pueden optar por cerrar el establecimiento en los lugares (como aulas y áreas de uso común) en las que hubo personas expuestas a la persona infectada. En caso de que los funcionarios de salud locales no recomienden el cierre de edificios o aulas, se debe evaluar la limpieza profunda de las áreas en las que la persona infectada pasó una cantidad de tiempo importante.
  • Las recomendaciones de los funcionarios de salud locales con respecto a la suspensión de las actividades escolares o eventos, así como con respecto a la duración de dicha suspensión, serán caso por caso y basadas en la información más actual disponible acerca del COVID-19 y tomando en cuenta las cantidades de casos locales y el grado de transmisión en curso en la comunidad.
Diagrama de flujo sobre qué hacer si un estudiante se enferma
Diagrama de flujo sobre qué hacer si un estudiante se enferma

La información incluye:

  • Resultado negativo de la prueba del COVID-19 del estudiante
  • Resultado positivo de la prueba del COVID-19 del estudiante
  • Y más

Diagrama de flujo sobre qué hacer si un estudiante se enferma

Estudiantes con discapacidades o necesidades de atención médica especiales

Planifique implementar adaptaciones, modificaciones y medidas de asistencia para niños y jóvenes con discapacidades y necesidades de atención médica especiales

Es posible que se necesite un enfoque individualizado y personalizado frente al COVID-19 para los niños y jóvenes con discapacidades que tienen movilidad limitada, dificultad de acceso a la información por limitaciones visuales, auditivas o de otro tipo, que requieren contacto estrecho con los prestadores de servicios, que tiene dificultades de comprensión o con los cambios en las rutinas o que tienen alguna otra dificultad en relación con su discapacidad. Este enfoque debe tener en cuenta lo siguiente:

  • Se debe mantener la accesibilidad de la educación para los niños que reciben educación especial que tienen un Plan 504 o un Programa de Educación Individual.
  • El distanciamiento social y el aislamiento en la escuela pueden ser difíciles para muchas personas con discapacidades.
  • Usar mascarillas puede ser difícil para las personas con ciertas discapacidades (como dificultades visuales o auditivas) o para quienes tienen dificultades sensoriales, cognitivas o conductuales.
  • Es posible que los estudiantes necesiten asistencia o recordatorios visuales y verbales de cubrirse la boca y la nariz con un pañuelo desechable al toser o estornudar, botar el pañuelo desechable a la basura y lavarse las manos después de hacerlo.
  • Cuando se utilizan animales de servicio o de terapia, siga las guías para proteger al animal del COVID-19.
  • Los procesos de limpieza y desinfección pueden afectar de manera negativa a estudiantes con dificultades sensoriales o problemas respiratorios.
  • Es posible que los estudiantes necesiten ayuda o supervisión para lavarse las manos con agua y jabón por al menos 20 segundos o usar un desinfectante de manos (que contenga al menos un 60 % de alcohol).
  • La limpieza y desinfección de sus pertenencias, artículos escolares o superficies pueden requerir asistencia o supervisión.
  • Las técnicas conductistas pueden ayudar a todos los estudiantes a adaptarse a los cambios en las rutinas y a las medidas de prevención. Estas técnicas pueden ser particularmente beneficiosas para algunos niños con discapacidades, y pueden incluir demostrar y reforzar los comportamientos deseados a través de cronogramas con imágenes, temporizadores y guías visuales. Las organizaciones que brindan apoyo a personas con discapacidades tienen información y recursos para ayudar a las escuelas con estas técnicas conductistas. Además, los terapeutas conductuales o las agencias de salud mental o conductual locales pueden ofrecer consultas para inquietudes particulares.

Siga la guía para proveedores de servicios directos (DSP, por sus siglas en inglés)

Los proveedores de servicios directos (como asistentes de cuidado personal, profesionales de asistencia directa, paraprofesionales, terapeutas y otros) prestan diversos servicios de salud a domicilio y en la comunidad en apoyo de personas con discapacidades. Los servicios prestados pueden incluir asistencia con las actividades de la vida cotidiana, con el acceso a servicios médicos y otros. Los DSP son esenciales para la salud y el bienestar de las personas a las que brindan servicio.

Luego de revisar las sugerencias incluidas en esta página, las autoridades de las escuelas pueden usar las Consideraciones de los CDC para las escuelas: herramienta para la planificación y preparaciónícono de pdf para proteger a los estudiantes, al personal y a sus comunidades.

Referencias

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Otros recursos

Última actualización: 1 de sept. del 2020