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Preguntas frecuentes para administradores que reabrirán las escuelas

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Preguntas frecuentes para administradores que reabrirán las escuelas

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Planificación y respuesta al COVID-19

¿Qué pueden hacer las comunidades para apoyar a las escuelas con una reapertura segura para brindar instrucción presencial?

Las escuelas son un componente esencial de la infraestructura de las comunidades, porque ofrecen entornos seguros y propicios para el aprendizaje para los estudiantes, emplean a maestros y otro personal y permiten a los padres, tutores y cuidadores ir a trabajar. Además las escuelas prestan servicios críticos que ayudan a mitigar las desigualdades de acceso a la salud, como programas de comidas y servicios de salud mental, conductual, física y social. Las comunidades deben hacer todos los esfuerzos necesarios para brindar su apoyo con la reapertura de escuelas para dar acceso a educación presencial en el otoño.

Sabemos por la experiencia en otros países que es seguro reabrir las escuelas para las clases presenciales en las comunidades con índices bajos de propagación del COVID-19 si se toman las medidas de precaución necesarias.1,2 A través de la creación de un grupo de trabajo interdisciplinario conformado por encargados de la toma de decisiones locales, directivos del área educativa, y representantes de empleados de escuelas, familias, funcionarios de salud locales y otros miembros de la comunidad, se puede propiciar la identificación de estrategias de mitigación para la comunidad, en su contexto local, que permitan reducir los niveles de transmisión en la comunidad ahora y durante el otoño.

La salud, la seguridad y el bienestar de los estudiantes, maestros, personal y sus familias son el aspecto más importante a considerar a la hora de decidir reabrir las escuelas para ofrecer educación presencial.

¿Qué significa la división en cohortes y cómo funciona?

Una estrategia importante que pueden evaluar los administradores es formar cohortes (grupos o "burbujas"). Las cohortes son grupos de estudiantes, y a veces incluyen a maestros o empleados, que se mantienen juntos durante toda la jornada escolar para minimizar el riesgo de exposición para los estudiantes, maestros y personal mientras están en la escuela.

Lo ideal sería que los estudiantes y el personal dentro de una cohorte solo tengan proximidad física con otros miembros de la misma cohorte. Esta práctica puede ayudar a prevenir la propagación del SARS-CoV-2, que es el virus que causa el COVID-19, ya que limita el entrecruzamiento de estudiantes, maestros y otro personal en la medida de lo posible y de esta manera:

  • limita las oportunidades de exposición al SARS-CoV-2 o de su transmisión,
  • facilita un rastreo de contactos más eficiente si aparece un caso positivo, y
  • facilita pruebas de detección, medidas de cuarentena y aislamiento orientadas a una misma cohorte en lugar de imponer la necesidad de tomar medidas que alcancen a toda la escuela, si se produce un caso o un grupo de casos positivos.

La división en cohortes puede ser parte de un modelo tradicional con todos los estudiantes que asisten a la escuela presencial en la modalidad de tiempo completo o parte de un modelo de escolaridad híbrido (es decir, uno en el que los estudiantes se turnan para asistir a la escuela). Es posible que las estrategias difieran si se trata de una escuela primaria, media o secundaria. La división en cohortes es una estrategia frecuente en escuelas primarias en las que los estudiantes tienen al mismo maestro y los mismos compañeros de clase durante todo el día y, en general, durante todo el año lectivo. La implementación de esta estrategia puede variar según el entorno y los recursos. Por ejemplo, las escuelas pueden organizar cohortes por aula y que los maestros roten entre cohortes. Como alternativa, las escuelas pueden asignar a las cohortes de estudiantes semanas o días específicos para el aprendizaje presencial y en línea.

¿Qué diferencia hay entre dividir en cohortes y graduar el tamaño de una clase? ¿Hay un tamaño máximo o mínimo de cohorte que podría ayudar a reducir la transmisión del SARS-CoV-2?

A la fecha no hay ningún estudio científico publicado sobre los tamaños máximos o mínimos óptimos de cohortes para reducir la transmisión del SARS-CoV-2 entre niños en edad escolar en campamentos o escuelas en los Estados Unidos. Sin embargo, los modelos de los CDC demuestran que las cohortes con menos cantidad de personas por lo general están asociadas a una menor transmisión en las escuelas. Las cohortes más reducidas implican contactos más limitados, pero no hay un umbral específico con respecto al tamaño ideal. Incluso con grupos más pequeños, es posible que las cohortes no puedan ser verdaderamente independientes unas de otras. Las familias pueden tener niños de diferentes edades (p. ej., hermanos) que son la conexión entre cohortes dentro de una escuela. Los maestros, especialmente los que dictan materias especiales, también pueden ser la conexión entre diferentes cohortes dentro de una escuela porque dan clases a diversos grupos. Usar mascarillas y mantener el distanciamiento físico siempre que sea posible son dos medidas particularmente importantes para los maestros que se mueven entre diferentes grupos de estudiantes.

Las cohortes son una de diversas estrategias de mitigación que las escuelas pueden adoptar para minimizar las transmisión de SARS-CoV-2. Es importante que las escuelas sopesen el riesgo de transmisión en la comunidad, las distintas estrategias de mitigación (p. ej., limitación de la cantidad de estudiantes por clase, uso de mascarillas, higiene adecuada, limpieza de las escuelas), y las necesidades educativas y emocionales de los estudiantes cuando elaboren los planes de reapertura.

¿Qué son los horarios alternados y cuáles son las ventajas o desventajas?

Al cumplir un horario alternado, los estudiantes rotan cuando asisten a la escuela de manera presencial. Esto también se conoce como escuela híbrida (combinación de escuela presencial y virtual). Por ejemplo, los estudiantes de ciertos grados o clases pueden asistir a la escuela los lunes y martes mientras que los de otros grados o clases pueden asistir los jueves y viernes. Se limpiaría la escuela minuciosamente el miércoles. Otro ejemplo: en algunos países del mundo las escuelas rotaron en forma semanal la asistencia presencial, de tal manera que un grupo de estudiantes asistía una semana, seguido de otro grupo la semana siguiente.2

En la actualidad los CDC están considerando diferentes duraciones de horarios alternados y estrategias para evaluar su impacto posible en el riesgo de transmisión de SARS-CoV-2 en las escuelas. Según los resultados de los primeros modelos de evaluación –de manera similar a la división en cohortes - alternar los horarios puede ayudar a reducir el contacto entre los estudiantes y el personal, y alternar tanto los días como las semanas para las clases presenciales podría reducir potencialmente la transmisión del SARS-CoV-2 en la escuela en comparación con la enseñanza presencial diaria. Mientras que alternar los horarios puede reducir el riesgo de transmisión del SARS-CoV-2, pueden haber otros costos para los maestros en relación con la planificación de las clases, los costos de cuidado infantil de los padres, y otros costos potenciales.  Es necesario realizar más investigaciones sobre el impacto por niveles de los horarios alternados con otras estrategias de migitación del SARS-CoV-2 (p. ej., distanciamiento social, uso de mascarillas, higiene adecuada y división en cohortes), además del impacto de los horarios alternados en el aprendizaje y bienestar de los estudiantes.

¿Qué puede hacer el personal de la escuela para protegerse y proteger a los demás de enfermarse de COVID-19?

El personal de la escuela puede tomar medidas preventivas cotidianas para protegerse y proteger a los demás de contraer el COVID-19:

  • Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón por al menos 20 segundos. Si no se dispone de agua y jabón, use un desinfectante de manos que contenga al menos un 60 % de alcohol. Cubra toda la superficie de las manos y frótelas hasta que las sienta secas.
  • Al toser o estornudar debe cubrirse la boca con un pañuelo desechable o con el pliegue interno del codo, botar el pañuelo desechable a la basura y luego lavarse las manos.
  • Evitar tocarse los ojos, la nariz, la boca y la mascarilla.
  • Mantener una distancia de al menos 6 pies de otros adultos y de los estudiantes, si es posible.
  • Usar una mascarilla especialmente cuando resulta difícil respetar las medidas de distanciamiento social recomendadas.
  • Limpiar y desinfectar las superficies que se tocan con frecuencia, incluidas las mesas, las manijas de las puertas, los interruptores de luz, los mesones, las barandas, los escritorios, los teléfonos, los teclados, los inodoros, los grifos, los lavabos y los fregaderos.
  • Permanecer en casa si están enfermos, o luego de haber estado en contacto cercano con una persona con COVID-19.
  • Limitar el uso de objetos compartidos (p. ej., equipos de gimnasio o educación física, suministros artísticos, juegos) cuando sea posible, y limpiar y desinfectar estos objetos frecuentemente.

¿Cómo podrán viajar los estudiantes en el autobus escolar de manera segura?

Los sistemas escolares pueden implementar varias estrategias para reducir el riesgo de transmisión en los autobuses:

  • Los conductores deben implementar todas las medidas de seguridad y protocolos mencionados anteriormente para otros miembros del personal escolar (p. ej., higiene de manos, uso de mascarillas). De manera similar a lo que ocurre con las superficies que se tocan con frecuencia, los autobuses se deberán limpiar y desinfectar como mínimo todos los días con desinfectantes aprobados por la EPAícono de sitio externo.
  • Los conductores pueden crear distancia entre los niños en los autobuses escolares, lo que incluye sentar a los niños de manera que haya un estudiante por fila mirando hacia adelante y dejar filas vacías entre ellos. Sin embargo, los estudiantes que viven en la misma casa pueden sentarse juntos en caso de ser necesario. Las escuelas pueden considerar estrategias alternativas para trasladar a una cantidad reducida de estudiantes en los autobuses, tales como pasar a retirarlos y llevarlos por escalas o incorporar rutas de autobus adicionales.  
  • Las escuelas deberían considerar disponer de mascarillas limpias adicionales para garantizar que todos los estudiantes usen mascarillas en el autobús escolar.
  • Los conductores pueden abrir las ventanas del autobús para aumentar la circulación del aire que ingresa del exterior, pero deberán garantizar que esto no represente un riesgo para la seguridad o la salud  (p. ej., riesgo de caídas).
  • En el momento de la salida, las escuelas pueden colocar guías físicas, como carteles y cinta adhesiva en las aceras, para garantizar que los estudiantes y el personal escolar mantengan una distancia de al menos 6 pies entre sí mientras esperan el transporte.

¿Qué estrategias pueden usar las escuelas para ayudar a los estudiantes, maestros y miembros del personal a reducir eficazmente el riesgo de propagación del SARS-CoV-2, el virus que causa el COVID-19?

Actualmente, la forma más eficaz de reducir la propagación del SARS-CoV-2, el virus que causa el COVID-19, es usar una combinación de múltiples estrategias de mitigación. Estas estrategias podrían incluir hacer que los estudiantes, maestros y miembros del personal se queden en casa si están enfermos; cubrirse la boca y la nariz adecuadamente al toser o estornudar; usar mascarillas; respetar el distanciamiento social; limpiar y desinfectar las superficies que se tocan con frecuencia; y lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón o usar un desinfectante de manos a base de alcohol que contenga al menos un 60 % de alcohol.  La implementación de algunas de estas estrategias en el entorno escolar puede ser nueva para los estudiantes, maestros y miembros del personal. En este sentido, es importante aumentar las iniciativas de  capacitación, la información y tener protocolos que garanticen la implementación de estas estrategias de la manera correcta para mejorar las posibilidades de reducir el riesgo de transmisión de SARS-CoV-2.

Las escuelas pueden informar a su personal y a las familias acerca de cuándo deben quedarse en casa (el personal o los niños) y cuándo pueden volver a la escuela, y al mismo tiempo alentar de manera activa a los empleados y estudiantes enfermos o que tuvieron contacto cercano reciente con una persona con COVID-19 a quedarse en casa. Las escuelas pueden enseñar y reforzar las prácticas de lavado de manos entre todos los estudiantes, maestros y miembros del personal. Las escuelas pueden usar guías físicas, tales como cintas pegadas en el suelo o las aceras, circulación en sentido único en los pasillos y carteles en las paredes, para ayudar a los estudiantes, maestros y miembros del personal a permanecer a una distancia de al menos 6 pies entre sí. Las escuelas pueden implementar políticas y prácticas flexibles de licencia por enfermedad que permitan al personal quedarse en casa cuando estén enfermos, hayan estado expuestos al virus o deban cuidar a alguien enfermo.

¿Los estudiantes pueden estar a una distancia física de menos de 6 pies en el aula?

Por lo general, cuanto más prolongada, cercana y frecuente es la interacción entre los estudiantes, los maestros y el personal, mayor es el riesgo de que se transmitan gotitas respiratorias entre las personas. Por este motivo, los CDC recomiendan mantener una distancia de al menos 6 pies de otras personas, además de adoptar otras medidas para reducir la propagación del COVID-19, como usar mascarillas, lavarse las manos con frecuencia con agua y jabón y quedarse en casa si están enfermos. Además es importante garantizar que los sistemas de ventilación funcionen correctamente para aumentar la circulación de aire exterior tanto como sea posible.

Cuando no sea posible mantener una distancia de 6 pies, procure mantenerse a aproximadamente 6 pies de distancia tanto como sea posible, teniendo en cuenta que mientras más cerca esté, mayor será la probabilidad de que las gotitas respiratorias lleguen a las personas. Es fundamental usar mascarillas cuando resulte difícil mantener la distancia física. En áreas donde resulte difícil mantener una distancia de 6 pies de las demás personas (p. ej., mostradores de recepción), las escuelas pueden considerar estrategias adicionales como la instalación de barreras físicas, incluidos divisores y paneles protectores. Las escuelas también pueden considerar usar los espacios exteriores, si el clima lo permite, para mantener el distancimiento social.

¿Qué hicieron otros países cuando reabrieron las escuelas para ofrecer enseñanza presencial?

  1. A nivel internacional, las escuelas han respondido ante el COVID-19 usando varios enfoques.1,2 La mayoría de los países cambiaron la manera en que funcionan las escuelas. Estos cambios incluyeron reducir el tamaño de las clases, aumentar la distancia física entre estudiantes, y agrupar a los alumnos en cohortes. Muchos países escalonaron la asistencia y los horarios de entrada y salida, o crearon turnos alternados para permitir el distanciamiento social entre los estudiantes. En algunos lugares, este enfoque ha significado que solo ciertos estudiantes volvieran a asistir a clases presenciales, ya sea al variar los grados que asisten a clases presenciales, o al variar la asistencia por necesidad. Por ejemplo:
    • Dinamarca fue el primer país europeo en reabrir las escuelas. En Dinamarca escalonaron las fechas de reincorporación de los estudiantes (por ejemplo, un grupo empezó la escuela antes y otro en una fecha posterior). Dinamarca limitó el tamaño de las clases e implementó otras medidas de distanciamiento social.1 Los estudiantes más pequeños (menores de 12 años) volvieron antes con base en el probable riesgo más bajo, la necesidad de mayor supervisión y el hecho de que las clases virtuales eran menos efectivas en comparación con los estudiantes más grandes. Los tamaños de las clases se redujeron para permitir el distanciamiento social. En Dinamarca se observó una disminución en las infecciones en todos los grupos de edad desde la reapertura de sus escuelas.3
    • A diferencia de Dinamarca, en Alemania reabrieron las escuelas para los estudiantes más grandes, con turnos alternados para garantizar clases con un máximo de 10 estudiantes.2

¿Podría la reapertura de las escuelas aumentar los índices de COVID-19?

La evidencia aportada por escuelas de todo el mundo sugiere que la reapertura de las escuelas podría ser de bajo riesgo para comunidades con un índice bajo de transmisión del SARS-CoV-2.4 Simulaciones computarizadas de Europa sugieren que la reapertura de escuelas podría aumentar la propagación en las comunidades en las que la transmisión ya es alta.4 A medida que las escuelas reabran sabremos más acerca de la factibilidad y efectividad de las estrategias de mitigación, como usar mascarillas y mantener una distancia de 6 pies entre las personas a través del distanciamiento social.  Independientemente del nivel de transmisión en la comunidad, vigilar la implementación de las medidas que previenen la propagación entre todas las personas de la escuela, y tomar otras medidas recomendadas para planificar, prepararse y responder al COVID-19 disminuirán el riesgo de transmisión del SARS-CoV-2 que de otra manera no sería posible.

¿Qué deberían hacer las escuelas si a un estudiante o a un miembro del personal le da positivo la prueba de detección del COVID-19?

Las escuelas deberían tener un plan de respuesta si alguien de la escuela —un estudiante, maestro o miembro del personal— da positivo en la prueba de detección del COVID-19. El plan debería ser comunicado a los padres, teniendo en cuenta las cuestiones de privacidad. Evaluar el nivel de riesgo es importante para determinar una respuesta apropiada. Los administradores de escuelas también pueden consultar las Consideraciones interinas sobre pruebas de detección del SARS-CoV-2 para administradores de escuelas de kínder a 12.º grado de los CDC, que describen situaciones posibles en las que los estudiantes o personal de escuelas de kínder a 12.º grado podrían necesitar una prueba viral de diagnóstico.

En la mayoría de las circunstancias, un único caso de COVID-19 en una escuela no justificaría el cierre de toda la escuela. Sería necesario considerar el nivel de propagación comunitaria y cuánto contacto ha tenido con otros la persona con COVID-19, además de cuándo tuvo lugar el contacto. Estas variables también deben ser consideradas cuando se determina cuánto tiempo una escuela o parte de una escuela permanecerá cerrada. Si la propagación del SARS-CoV-2 dentro de una escuela es más alta que en la comunidad, o si la escuela es la fuente de un brote, los administradores deben trabajar en conjunto con los funcionarios de salud locales para determinar si es necesario el cierre temporal de la escuela. Los estudiantes, maestros y personal con resultado positivo en la prueba de detección o que tuvieron contacto estrecho con una persona con resultado positivo deben recibir orientación acerca de cuándo es seguro suspender el aislamiento en casa o interrumpir la cuarentena.

¿Qué sucede con los estudiantes o miembros del personal (o sus familiares) con mayor riesgo de enfermarse gravemente a causa del COVID-19?

Algunos estudiantes y miembros del personal escolar (o los miembros de su familia) pueden tener mayor riesgo de enfermarse gravemente a causa del COVID-19. Las escuelas pueden ofrecer opciones para el personal con  mayor riesgo de enfermarse gravemente que limiten su riesgo de exposición al SARS-CoV-2 (p. ej., permitir el trabajo remoto, modificar las responsabilidades laborales). Las escuelas también pueden ofrecer opciones para que los estudiantes limiten su riesgo de exposición al SARS-CoV-2 (p. ej., oportunidades de aprendizaje virtual). Las escuelas deberán establecer políticas para proteger la privacidad de los estudiantes, maestros, miembros del personal escolar y las familias con mayor riesgo de enfermarse gravemente debido a la edad o ciertas afecciones subyacentes, de conformidad con las leyes de privacidad vigentes (p. ej., la Ley de Derechos Educativos y Privacidad de las Familias y la Ley sobre Estadounidenses con Discapacidadesícono de sitio externo). Las escuelas también pueden considerar la planificación de eventos relacionados con la vida y  circunstancias que puedan afectar a los estudiantes (p. ej., cuidar de imprevisto a un miembro de la familia que tenga un mayor riesgo de enfermarse gravemente).

¿Qué es la evaluación de los síntomas? ¿Los CDC recomiendan realizarla a estudiantes y miembros del personal?

Con base en la evidencia científica disponible, por el momento los CDC no recomiendan la evaluación de síntomas universal (generalizada) en las esecuelas. Se debe recomendar especialmente a los padres o cuidadores que monitoreen a sus hijos para detectar signos de enfermedades infecciosas y recordarles que los estudiantes enfermos no deben asistir a la escuela.

¿Qué son las pruebas universales? ¿Los CDC recomiendan realizarlas a estudiantes y miembros del personal?

El concepto de pruebas universales hace referencia a la realización de pruebas de detección del SARS-CoV-2 a todos los estudiantes y personal de escuelas, independientemente de que tengan síntomas o hayan tenido exposición conocida a una persona con COVID-19.

Los CDC no recomiendan la realización de pruebas en la modalidad universal a todos los estudiantes y personal, por varios motivos:

  • Las pruebas virales solo permiten saber si la persona tiene COVID-19 al momento de la prueba.
  • La modalidad de pruebas universales o únicas podría no detectar casos de COVID-19 en las etapas iniciales de la infección y, por consiguiente, tampoco permitiría detectar la exposición posterior a las pruebas.
  • Implementar una modalidad universal de pruebas de detección en escuelas puede presentar dificultades como la falta de la infraestructura necesaria para la realización de pruebas de rutina y su seguimiento en el entorno escolar, no saber si todos los estudiantes, padres y personal aceptarían este abordaje, la falta de recursos especializados, consideraciones prácticas relacionadas con las pruebas de detección a menores de edad y las posibles disrupciones que esto podría causar en el ámbito educativo.

¿Qué medidas deberían tomar las escuelas que sirven comidas a estudiantes y personal?

Además de continuar con el trabajo del personal de servicios de nutrición y las prácticas recomendadas de seguridad de los alimentos para la preparación de comidas y el servicio:

  • Las escuelas deben evitar ofrecer modalidades de autoservicio de comidas y bebidas, como bufés fríos y calientes, puestos de ensaladas o aderezos o estaciones de recarga de bebidas.
  • Las escuelas deben servir las comidas en platos individuales o viandas preparadas, sin descuidar la seguridad de los niños que son alérgicos a ciertos alimentos ícono de pdf[108 páginas, 8 MB].
  • En la medida de lo posible, las escuelas deben procurar que los niños y el personal coman sus comidas en las aulas, respetando al máximo el distanciamiento social, en lugar de hacerlo en comedores o cafeterías de uso común.
  • Si se usan comedores o cafeterías, las escuelas deben fomentar el distanciamiento social en las filas y en las mesas.
  • Los estudiantes y el personal deben lavarse las manos con agua y jabón por 20 segundos o usar desinfectante de manos que contenga al menos un 60 % de alcohol antes y después de comer.
  • Las escuelas deberán limpiar y desinfectar las áreas donde se hace fila para esperar la comida, y las mesas y las sillas entre cada uso.
  • Las escuelas deben alentar a los estudiantes y al personal a que no compartan alimentos o utensilios, y a que usen vajilla desechable (p. ej., utensilios, bandejas). Si no se pueden utilizar artículos desechables, asegúrese de que se manipule toda la vajilla y equipos no desechables con guantes y se use lavavajillas o agua caliente y detergente para lavarlos.
  • Las personas deben lavarse las manos después de quitarse los guantes o luego de manipular directamente la vajilla usada.
  • Por último, si se ofrece comida en algún evento, las escuelas pueden considerar:
    • Tener comida preparada previamente en cajas o bolsas para entregarles a los presentes en vez de organizar un buffet o comida estilo familiar.​​​​​​​
    • Proporcionar pañuelos desechables y cestos de basura que no requieran contacto con las manos o tengan pedal para que los usen los estudiantes, el personal y los voluntarios del servicio de comidas.
    • Si es posible, instale métodos de pago sin contacto. Si no se pueden realizar pagos sin contacto, proporcione desinfectante para manos a los estudiantes y al personal para que lo usen inmediatamente después de manipular dinero, tarjetas o teclados.

¿En qué punto deberían cerrarse las escuelas y dejar de brindar clases presenciales?

La decisión de cerrar escuelas para clases presenciales se debe tomar en coordinación con los funcionarios locales, que incluyen los administradores de las escuelas y los funcionarios de salud pública, de manera que la decisión se comunique de manera transparente a los estudiantes, el personal, los padres, cuidadores y tutores, así como a los miembros de la comunidad.

A la hora de decidir cerrar las escuelas para las clases presenciales se deberán tener en cuenta factores como:

  • la importancia de la educación presencial para el desarrollo social, emocional y académico, y el bienestar de los estudiantes;
  • el nivel de transmisión en la comunidad;
  • si se han identificado casos entre estudiantes y miembros del personal;
  • otros indicadores que los funcionarios de la salud pública estén usando para evaluar el estado del COVID-19 en su área; y
  • si se implementaron cohortes de estudiantes y personal dentro de la escuela, lo que podría permitir colocar en cuarentena a las cohortes afectadas en lugar de cerrar toda la escuela. 

Referencias

1 Melnick, H., & Darling-Hammond, L. (with Leung, M., Yun, C., Schachner, A., Plasencia, S., & Ondrasek, N.). (2020). Reopening schools in the context of COVID-19: Health and safety guidelines from other countries (policy brief). Palo Alto, CA: Learning Policy Institute.

2Guthrie BL. Tordoff DM, Meisner J, Tolentino L et al., Summary of School Re-Opening Models and Implementation Approaches During the COVID 19 Pandemic. pdf icon[18 Pages, 2 MB]external icon Global Health at University of Washington. Published July 6, 2020. Accessed July 23, 2020.

3Reopening schools in Denmark did not worsen outbreak, data shows. Reutersexternal icon. Published May 28, 2020. Accessed July 23, 2020.

4 Stage HB, Shingleton J, Ghosh S, Scarabel F, Pellis L, Finnie T. Shut and re-open: the role of schools in the spread of COVID-19 in Europe. arXiv preprint arXiv:2006.14158. 2020 Jun 25.

Última actualización: 24 de jul. del 2020