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SI ESTÁ COMPLETAMENTE VACUNADO
Los CDC actualizaron esta guía para las personas que tienen la vacunación completa. Vea Recomendaciones para las personas totalmente vacunadas.
ACTUALIZACIÓN IMPORTANTE PARA LAS ESCUELAS
Los CDC recomiendan que las escuelas sigan adoptando las estrategias actuales de prevención del COVID-19 para el año escolar 2020-2021. Conozca más
Actualización importante: establecimientos de atención médica
Los CDC han actualizado algunas de las formas de operar los sistemas de atención médica de manera efectiva en respuesta a la vacunación contra el COVID-19. Conozca más

Estrategia operativa para escuelas de kínder a 12.º grado a través de una estrategia de prevención por etapas

Estrategia operativa para escuelas de kínder a 12.º grado a través de una estrategia de prevención por etapas
Actualizado el 15 de mayo del 2021

Resumen de los cambios recientes

  • Los CDC recomiendan que las escuelas sigan adoptando las estrategias actuales de prevención del COVID-19 para el año escolar 2020-2021.

Ver actualizaciones anteriores

Puntos clave

  1. La evidencia sugiere que muchas escuelas de kínder a 12.º grado que han implementado de manera estricta las estrategias de prevención han podido reanudar las clases presenciales de manera segura y mantener las instituciones abiertas.
  2. La estrategia operativa de los CDC para escuelas de kínder a 12.º grado propone un camino para que las escuelas puedan dar clases presenciales seguras a través de la implementación consistente de estrategias de prevención, incluidos el uso universal y correcto de mascarillas y la práctica del distanciamiento físico.
  3. Todas las escuelas deben implementar y estratificar las estrategias de prevención, y deben priorizar el uso universal y correcto de mascarillas y el distanciamiento físico.
  4. Las pruebas de detección para identificar a personas con infección por SARS-CoV-2 y la vacunación de maestros y miembros del personal aportan capas adicionales de protección contra el COVID-19 en las escuelas.

Elementos esenciales de la operación segura de escuelas de kínder a 12.º grado para las clases presenciales

Las escuelas son una parte importante de la infraestructura de las comunidades, ya que propician un entorno de aprendizaje seguro y productivo para los estudiantes, dan empleo a maestros y otro personal, y permiten trabajar a los padres, tutores o encargados de los cuidados. Muchos estudiantes, empleados y personas a cargo del cuidado se están perdiendo o han sufrido interrupciones en los servicios debido a los cierres de edificios escolares y las modalidades de educación virtual e híbrida. La evidencia sugiere que muchas escuelas de kínder a 12.º grado que han implementado de manera estricta las estrategias de prevención han podido reanudar las clases presenciales de manera segura y mantener las instituciones abiertas.1

El documento de los CDC Informe científico sobre la transmisión del SARS-CoV-2 en escuelas de kínder a 12.º grado resume la evidencia científica sobre el COVID-19 entre niños y adolescentes y qué se sabe acerca de prevenir la transmisión en las escuelas.

Los CDC han creado una guía con estrategias de prevención que los administradores de escuelas de kínder a 12.º grado pueden usar para ayudar a proteger a los estudiantes, maestros y personal, y desacelerar la propagación del COVID-19. Si se adhieren de manera estricta a las estrategias de prevención, las escuelas de kínder a 12.º grado pueden abrir de manera segura para ofrecer clases presenciales, y permanecer abiertas.1 Este documento propone una estrategia operativa para poder dar clases presenciales en escuelas de kínder a 12.º grado a través de la integración de un paquete de componentes de prevención y control:

  1. La implementación consistente de estrategias de prevención estratificadas para reducir la transmisión del SARS-CoV-2 en escuelas
  2. La consideración de los indicadores de transmisión en la comunidad para reflejar el nivel de riesgo en la comunidad
  3. Estrategias de prevención por etapas con base en los niveles de transmisión en la comunidad

Las siguientes iniciativas de salud pública aportan capas adicionales de protección contra el COVID-19 en las escuelas:

  • Realización de pruebas de detección para identificar a las personas con infección por SARS-CoV-2 a fin de limitar la transmisión y los brotes
  • Vacunación de maestros y personal lo antes posible

Consideraciones sobre la equidad en la salud

Las inequidades sistémicas sociales y de salud de larga data han puesto a muchos grupos de minorías raciales y étnicas en mayor riesgo de enfermarse y morir a causa del COVID-19. Las personas que se identifican como indígenas estadounidenses/nativos de Alaska, afroamericanos o hispanos se ven afectados de manera desproporcionada por el COVID-19. Estas desigualdades también son evidentes entre los niños.1 La ausencia de opciones de educación presencial puede suponer una desventaja para niños de cualquier origen, pero particularmente para los niños de comunidades de bajos recursos que podrían tener desventajas en el acceso a la educación. Probablemente estos estudiantes tengan menos acceso a herramientas tecnológicas que faciliten el aprendizaje virtual y es más probable que dependan de recursos clave ofrecidos a través de las escuelas, como los programas de comidas, de educación especial y sus servicios relacionados, consejería escolar y programas después del horario escolar. Algunos padres y personas a cargo del cuidado podrían tener empleos menos flexibles que les impiden quedarse en sus casas para cuidar de los niños y asistirlos con las clases virtuales si las escuelas están cerradas para clases presenciales. Por otra parte, ciertos grupos raciales y étnicos han soportado una carga desproporcionada de casos de enfermedad y resultados graves de salud a causa del COVID-19. Estas desigualdades de acceso a la salud son evidentes incluso entre niños en edad escolar,1 lo que sugiere que las clases presenciales podría suponer un riesgo más grande de COVID-19 a las poblaciones afectadas desproporcionadamente. Por estas razones, las consideraciones de equidad en la salud relacionadas con las clases presenciales son una parte integral de este complejo proceso de toma de decisiones. Para posibilitar las clases presenciales en las escuelas que prestan servicio a grupos raciales y étnicos muy golpeados por el COVID-19, los administradores de escuelas y los funcionarios de salud pública pueden trabajar de manera coordinada para ayudar a las escuelas a planificar e implementar estrategias de prevención integrales, incorporar a socios comunitarios y asistir con remisiones a la atención médica necesaria. Es importante que estas escuelas cuenten con los recursos y la asistencia técnica que necesitan para adoptar e implementar de manera diligente medidas para desacelerar la propagación del virus que causa el COVID-19 entre las personas dentro de la escuela y fuera, en la comunidad. Las escuelas desempeñan un papel fundamental en la promoción de la equidad en la educación y la salud para los grupos afectados de manera desproporcionada por el COVID-19.

Participación de los educadores, las familias y la comunidad escolar

Una estrategia exitosa y equitativa de reapertura de escuelas exige el compromiso de toda la comunidad escolar, para propiciar un entorno seguro para todos los educadores, personal de escuelas y estudiantes, y promover la confianza y la seguridad. Los planes de reapertura de escuelas deben incluir a los siguientes actores:

  • Administradores
  • Maestros
  • Representantes de estudiantes y padres
  • Personal especializado en apoyo educativo (como consejeros escolares, trabajadores sociales, psicólogos y enfermeros escolares)
  • Administradores de las instalaciones y personal de mantenimiento
  • Personal de transporte, profesionales de nutrición escolar y representantes de servicios familiares.

Conforme a las consideraciones de equidad en la salud, las escuelas y los distritos escolares deberían llevar adelante iniciativas de asistencia social activas y específicas que beneficien a las familias carentes de servicios, incluidos padres/tutores de estudiantes de color, estudiantes de bajos ingresos, estudiantes con discapacidades, estudiantes de inglés, estudiantes sin hogar y estudiantes bajo tutela de acogida. Esta comunicación debe realizarse en la lengua nativa o el modo de comunicación de las familias, y en formatos alternativos según sea necesario para facilitar una comunicación efectiva con las personas con discapacidades y, si corresponde, en asociación con organizaciones comunitarias de confianza.

Estrategias de prevención para reducir la transmisión del SARS-CoV-2 en las escuelas

Independientemente del nivel de transmisión en la comunidad, es fundamental que las escuelas implementen y estratifiquen las estrategias de prevención. Hay cinco estrategias de prevención que son esenciales para poder ofrecer clases presenciales y ayudar a prevenir la transmisión del COVID-19 en las escuelas:

  1. Uso universal y correcto de mascarillas
  2. Distanciamiento físico
  3. Lavado de manos y protocolo de higiene respiratoria
  4. Limpieza y mantenimiento de establecimientos saludables
  5. Rastreo de contactos en combinación con medidas de aislamiento y cuarentena

Las escuelas que dictan clases presenciales deberían priorizar dos estrategias de prevención:

  1. El uso correcto y universal de mascarillas debe ser obligatorio
  2. Se debe mantener la máxima distancia física posible.

Todas las estrategias de prevención brindan algún nivel de protección, y las estrategias estratificadas implementadas de forma simultánea ofrecen el mayor nivel de protección. Las escuelas deben adoptar estrategias de prevención en la medida máxima de sus posibilidades prácticas; es esencial un enfoque estratificado.

Consideraciones de equidad de acceso a la salud en las estrategias de prevención

  • Las leyes de discapacidad federales y estatales exigen enfoques individualizados para estudiantes con discapacidades, de conformidad con el plan IEP del estudiante o la Sección 504, en la medida de lo posible. Los educadores y directivos de escuelas deben estar al tanto de sus obligaciones en virtud de las leyes de discapacidad federales y estatales, y también deben considerar adaptaciones y alternativas para las estrategias de prevención, sin dejar de lado los esfuerzos por proteger del COVID-19 a los estudiantes, maestros y personal.
  • El kit de herramientas de prevención del COVID-19 en escuelas de kínder a 12.º grado de los CDCícono de pdf incluye recursos, herramientas y listas de verificación para ayudar a los administradores de escuelas y funcionarios de distritos escolares a preparar las escuelas para la apertura de las clases presenciales, y para administrar las operaciones en curso. Estas herramientas y recursos incluyen consideraciones para abordar cuestiones de igualdad de acceso a la salud, como tamaño de las clases, conectividad a Internet, acceso a transporte público, etc.

Uso universal y correcto de mascarillas

Principio fundamental para el uso de mascarillas: exigir el uso correcto y constante de mascarillas que se ajusten bien a la cara con filtración adecuada y por parte de todos los estudiantes, maestros y personal, para prevenir la transmisión del SARS-CoV-2 a través de las gotitas respiratorias. Todas las personas en las instalaciones de la escuela deben usar mascarillas en todo momento, con ciertas excepciones para ciertas personas o determinados entornos o actividades, por ejemplo cuando comen o beben. Las mascarillas deben ser obligatorias en todos los entornos, sean o no aulas, incluidos pasillos, oficinas escolares, baños, gimnasios, auditorios, etc.

  • Las políticas sobre el uso de mascarillas para todos los estudiantes, maestros y personal establecen la expectativa de que todas las personas usen mascarilla en todas las instalaciones de la escuela.
  • Las telas más efectivas para confeccionar mascarillas son las de trama cerrada, como el algodón y las mezclas de algodón, que sean respirables. Las mascarillas deben tener dos o tres capas de tela. No se recomienda usar mascarillas que tengan ventilación o válvulas de respiración, estén confeccionadas con telas de trama abierta o no se ajusten correctamente al rostro.
  • La mayoría de los estudiantes, incluso aquellos con discapacidades, pueden tolerar y usar con seguridad una mascarilla. Sin embargo, puede haber un subgrupo reducido de estudiantes con discapacidades que podrían no estar en condiciones de usar una mascarilla o que no pueden hacerlo de manera segura. A aquellos que no pueden usar mascarilla de forma segura —por ejemplo, personas con discapacidades que, por motivos relacionados a esas discapacidades, serían físicamente incapaces de quitarse la mascarilla sin ayuda si tienen dificultades para respirar— no se les debe exigir que lo hagan. Para la parte restante de este subgrupo, las escuelas deberían establecer determinaciones individualizadas según lo exigido por las leyes federales de discapacidad a fin de determinar si es necesario hacer una excepción al requisito de uso de mascarillas en caso de ser necesario y adecuado para un estudiante en particular. Si un niño con alguna discapacidad no puede usar mascarilla, mantener el distanciamiento físico o cumplir otros requisitos de salud pública, el estudiante sigue teniendo derecho a recibir una educación adecuada, la cual, en ciertas circunstancias, podría tener que proporcionarse de manera virtual.
  • El uso de mascarillas debe ser obligatorio en los autobuses escolares y otros transportes públicos; los sistemas escolares deben tomar las medidas necesarias para garantizar el cumplimiento de este requisito por parte de los estudiantes, el personal y otras personas.
  • Si se autoriza el ingreso de visitas a la escuela, se les debe obligar a usar mascarilla en todo momento, además de mantener distancia física de otras personas.
  • Las escuelas deben alentar el uso correcto y constante de mascarillas por parte de los líderes escolares, líderes locales y otras personas respetadas de la comunidad a modo de ejemplo.
gráfico de una niña usando una mascarilla rosada
gráfico de un niño usando una mascarilla azul

Busque una mascarilla diseñada para niños, de manera de garantizar un buen calce. Revise que la mascarilla se ajuste bien sobre la nariz y la boca, debajo del mentón, y que no queden huecos a los lados.

Distanciamiento físico

Principio fundamental del distanciamiento físico: establecer políticas escolares e implementar intervenciones estructurales para promover la distancia física entre las personas.

  • Entre estudiantes en las aulas
    • En escuelas primarias, los estudiantes deben mantener una distancia de al menos 3 pies.1
    • En escuelas medias y secundarias, los estudiantes deben mantener una distancia de al menos 3 pies en áreas de transmisión baja, moderada o sustancial en la comunidad. En áreas con transmisión alta en la comunidad, los estudiantes de escuelas medias y secundarias deben mantener una distancia de 6 pies si no es posible la organización por cohortes.1,2, 4-6
  • Mantener 6 pies de distancia en los siguientes escenarios:
    • Entre adultos (maestros y personal), y entre adultos y estudiantes, en todo momento dentro del edificio escolar. Hay varios estudios que demuestran que en las escuelas la transmisión entre el personal es más común que la transmisión entre estudiantes y personal, y entre estudiantes.1
    • Cuando no es posible usar mascarillas, por ejemplo al comer.
    • Durante actividades con más exhalación de aire, como al cantar, gritar, ensayos de bandas o deportes y ejercicios. Traslade estas actividades a espacios al aire libre o, si son interiores, que sean grandes y estén bien ventilados, siempre que sea posible.
    • En áreas de uso común como pasillos y auditorios de escuelas.
  • Organice cohortes y mantenga una distancia de 6 pies entre cohortes siempre que sea posible. Limite el contacto entre las cohortes. En las áreas con niveles sustanciales (anaranjado) o altos (rojo) de transmisión en la comunidad, en las escuelas que implementan una distancia de menos de 6 pies entre los estudiantes en las aulas se recomienda la organización en cohortes, con una distancia de al menos 6 pies entre las cohortes.
  • Retire los muebles no esenciales y haga otros cambios en la disposición de las aulas que permitan maximizar la distancia entre los estudiantes.
  • Ubique los escritorios apuntando en la misma dirección, siempre que sea posible.
  • Elimine o reduzca las interacciones presenciales no esenciales entre maestros y personal durante las reuniones, almuerzos y otras situaciones que podrían propiciar la transmisión entre adultos.
  •  Visitantes: limite tanto como sea posible la presencia de visitantes y voluntarios y la realización de actividades no esenciales que involucren a grupos u organizaciones externas, en especial con personas que no sean del área geográfica local (p. ej., que no sean de la misma comunidad, pueblo, ciudad o condado). Exija que todos los visitantes usen mascarillas y mantengan distancia física de otras personas.
  • Autobús escolar con niños

    Siempre que sea posible, propicie distancia entre los niños en los autobuses escolares. Abra las ventanas para mejorar la ventilación, si esto no supone un riesgo de seguridad.

    Transporte: organice a los niños de manera que mantengan distancia en los autobuses escolares, siempre que sea posible (por ejemplo, los niños pueden sentarse de a uno por fila, o fila de por medio). Las mascarillas son obligatorias por orden del gobierno federal en los autobuses escolares y otros medios de transporte público en los Estados Unidos. Abra las ventanas para mejorar la ventilación, si esto no supone un riesgo de seguridad. Hay más información disponible sobre transporte escolar y prevención.

Otras sugerencias en torno al distanciamiento físico:

  • Horarios escalonados: escalone los horarios y lugares de entrada y salida de la escuela por cohorte, o implemente otros protocolos para limitar el contacto entre cohortes, además del contacto directo con los padres.
  • Alterne los horarios con cohortes fijas de estudiantes y personal para reducir el tamaño de la clase y promover la distancia física.

Lavado de manos y protocolo de higiene respiratoria

Principio fundamental para el lavado de manos y el protocolo de higiene respiratoria: a través de unidades y lecciones educativas de salud permanentes, se debe enseñar a los niños el correcto lavado de manos y reforzar ciertas conductas, además de proporcionar suministros adecuados. Asegúrese de que los maestros y miembros del personal practiquen correctamente el lavado de manos y el protocolo de higiene respiratoria.

  • Enseñe e imponga las prácticas de lavado de manos con agua y jabón por al menos 20 segundos y aumente el monitoreo para garantizar que todos los estudiantes, maestros y personal cumplan con estas normas. Si no es posible lavarse las manos, se debe usar un desinfectante de manos que contenga al menos un 60 % de alcohol.
  • Aliente a los estudiantes y miembros del personal a cubrirse con un pañuelo desechable al toser y estornudar si no están usando mascarilla, y a lavarse inmediatamente las manos luego de sonarse la nariz, toser o estornudar.
  • Es posible que algunos estudiantes con discapacidades necesiten asistencia con el lavado de manos y para adoptar el protocolo para toser y estornudar.
  • Suministros adecuados: para propiciar los comportamientos de higiene saludable, ponga a disposición los suministros correspondientes, como jabón, un medio para secarse las manos, pañuelos desechables, mascarillas (en la medida de lo posible) y botes de basura sin contacto/con pedal. Si no disponen de agua y jabón, las escuelas pueden proporcionar un desinfectante de manos a base de alcohol que contenga al menos un 60 % de alcohol (para el personal y los niños más grandes que pueden usar desinfectante de manos de forma segura).

Limpieza y mantenimiento de establecimientos saludables

Principio fundamental de las tareas de limpieza y mantenimiento de instalaciones saludables: implemente cambios en los espacios físicos para propiciar un entorno e instalaciones sanos, lo que incluye mejorar la ventilación. Limpie las superficies de contacto frecuente (como las manijas de las puertas y los interruptores de luz) de forma rutinaria.

  • Ventilación: mejore la ventilación en la medida de lo posible, para aumentar la circulación de aire exterior, aumentar la presencia de aire puro y diluir posibles contaminantes. Esto se puede lograr a través de diversas medidas.
    • Permita que ingrese la mayor cantidad posible de aire del exterior.
    • Garantice que la configuración de los sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado (HVAC, por sus siglas en inglés) esté en el modo que maximiza la ventilación.
    • Filtre y/o purifique el aire de la escuela mejorando el nivel de filtración tanto como sea posible.
    • Use extractores en baños y cocinas.
    • Abra las ventanillas en los autobuses y otros transportes, si hacerlo no supone un riesgo de seguridad. Tan solo abrir las ventanillas unas pulgadas mejora la circulación de aire.
  • Modificación de disposiciones: modifique la disposición física dentro de los salones de clase y otros entornos para aumentar al máximo el espacio físico, por ejemplo al girar todos los escritorios en la misma dirección.
  • Limpieza: limpie y desinfecte las superficies de alto contacto (por ejemplo, equipos de las áreas de juego, manijas de las puertas, llaves de lavabos, baños, bebederos) dentro de la escuela y en los autobuses escolares al menos a diario o entre usos tanto como sea posible.
  • Espacios de uso común: si es posible, cierre los espacios de uso común como las cafeterías; de lo contrario, escalone su uso y límpielos regularmente (por ejemplo, a diario o con la frecuencia necesaria). Considere usar espacios más grandes como cafeterías, bibliotecas y gimnasios para actividades académicas de manera de aumentar al máximo el distanciamiento físico.
  • Servicio de comida: evite ofrecer modalidades de autoservicio de comidas y bebidas, como bufés fríos y calientes, puestos de ensaladas, o estaciones de aderezos o de recarga de bebidas.
  • Sistemas de agua: tome medidas para garantizar la seguridad de todos los sistemas y fuentes de agua (por ejemplo, grifos de lavabos, fuentes decorativas) después de un cierre prolongado del establecimiento.
estación para reponer agua en las botellas

lavabos con agua corriente

Antes del regreso de los estudiantes y el personal a una escuela o edificio de un establecimiento de cuidados infantiles que estuvieron cerrados por un tiempo prolongado, busque formas de reducir posibles riesgos. Purgue las cañerías (esto incluye los grifos de lavabos, bebederos, estaciones para recargar botellas de agua, mangueras y duchas), para reemplazar toda el agua dentro de las cañerías con agua corriente. Esto puede ayudar a proteger a los ocupantes de una posible exposición al plomo, cobre y a la bacteria Legionella. También puede seguir la regla de las 3 T de la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA) - Training, Testing, Taking Action (Capacitar, Evaluar, Tomar medidas, en español)ícono de sitio externo - para reducir la presencia de plomo en el agua potable en escuelas y centros de cuidados infantiles. Siga las guías para revisar el edificio para detectar la presencia de moho y tomar las medidas necesarias para remediarlo.

Rastreo de contactos combinado con aislamiento y cuarentena

Principio fundamental del rastreo de contactos: las escuelas deben colaborar con el departamento de salud, en la medida que las leyes de protección de la privacidad así lo permitan, para proporcionar de manera confidencial información acerca de las personas diagnosticadas o expuestas al COVID-19. Los estudiantes, maestros y personal con resultados positivos en la prueba de detección deben aislarse y sus contactos cercanos deben cumplir una cuarentena. Las escuelas deben notificar los casos positivos al departamento de salud tan pronto como reciban la información. Los funcionarios escolares deben notificar a las familias de los contactos cercanos tan pronto como sea posible una vez que reciben la notificación de que una persona de la escuela obtuvo un resultado positivo en la prueba de detección (dentro del mismo día escolar).

¿No se siente bien? Un afiche que alienta a los estudiantes a decirle al maestro si se sienten mal.ícono de pdf[PDF - PDF-2.5 MB]

¿No se siente bien? Un afiche que alienta a los estudiantes a decirle al maestro si se sienten mal

  • Quedarse en casa cuando corresponda: instruya a los maestros, al personal y a las familias acerca de cuándo ellos y sus hijos deben quedarse en casa y cuándo pueden reincorporarse a la escuela. Los estudiantes, maestros y miembros del personal que tienen síntomas deben quedarse en casa y ser remitidos a su proveedor de atención médica para someterse a una prueba de detección y recibir la atención necesaria. Es posible que las escuelas deban considerar la implementación de políticas y prácticas flexibles de licencia por enfermedad, para que los maestros y el personal puedan quedarse en sus casas si están enfermos, estuvieron expuestos o deben cuidar a una persona enferma. Los sistemas escolares deben reclutar y capacitar a una cantidad suficiente de educadores sustitutos para garantizar que los maestros puedan quedarse en casa si están enfermos o han estado expuestos a alguien con COVID-19 presunto o confirmado.
  • El aislamiento consiste en separar a las personas diagnosticadas con COVID-19 de aquellas que no están infectadas. Los estudiantes, maestros y miembros del personal que están en aislamiento deben quedarse en casa y seguir las indicaciones de la autoridad local de salud pública acerca de cuándo es seguro que vuelvan a estar con otras personas.
  • Investigación de casos y rastreo de contactos: las escuelas deben coordinar con el departamento de salud local para facilitar, en la medida que las leyes vigentes lo autoricen, la investigación sistemática de casos y el rastreo de contactos de los estudiantes, maestros y empleados infectados, y el aislamiento consistente de casos, así como la cuarentena de sus contactos cercanos. Las escuelas pueden preparar y presentar información y registros para colaborar con la identificación de posibles contactos y lugares de exposición, de conformidad con las leyes vigentes, incluidas las de protección de la privacidad y confidencialidad. El trabajo conjunto del departamento de salud y la administración de la escuela de kínder a 12.º grado para obtener la información de contacto de otras personas en salas compartidas, con los mismos horarios de clase, que compartieron comidas o actividades extracurriculares puede acelerar el proceso de rastreo de contactos. Para que las escuelas puedan permanecer abiertas, los departamentos de salud deben garantizar que cuentan con suficientes rastreadores de contactos para completar la investigación de casos y notificar a los contactos dentro de las 48 horas del resultado positivo de una prueba de detección. La identificación, la cuarentena y el monitoreo inmediatos de los contactos expuestos al SARS-CoV-2 son una forma efectiva de romper la cadena de transmisión y prevenir una mayor propagación del virus.
    • Se define como contacto cercano a cualquier persona que haya estado a menos de 6 pies de una persona con diagnóstico de COVID-19 por un total de 15 minutos o más, a lo largo de un periodo de 24 horas. La definición de contacto cercano se aplica sin importar que alguna de las dos personas haya usado mascarilla.
    • Para las escuelas que imponen una distancia de menos de 6 pies entre los estudiantes en las aulas, la definición de contacto cercano no cambia. Los estudiantes que se sientan a menos de 6 pies de otro estudiante o persona con diagnóstico de COVID-19 por un total de 15 minutos o más deben hacer cuarentena en casa y se los debe remitir para una prueba de detección.
  • La cuarentena es para los estudiantes, maestros y miembros del personal que podrían haber estado expuestos al COVID-19. Los contactos cercanos, identificados a través del rastro de contactos, deben cumplir una cuarentena, excepto que tengan la vacunación completa o que hayan tenido un resultado positivo en la prueba de detección en los últimos 3 meses y no tengan ningún síntoma. Los estudiantes, maestros y miembros del personal que están en cuarentena deben quedarse en casa y seguir las indicaciones del departamento de salud pública local acerca de cuándo es seguro que vuelvan a estar con otras personas. Si es necesario que un niño con una discapacidad cumpla una cuarentena, la escuela debe prestar los servicios correspondientes de conformidad con las leyes federales de discapacidad.

Vacuna completa

Hace poco los CDC publicaron una guía sobre la capacidad de las personas con la vacuna completa de reanudar sus actividades prepandémicas sin usar una mascarilla o mantener el distanciamiento físico, excepto en los casos en los que las leyes, normas y reglamentaciones federales, estatales, locales, tribales o territoriales, incluidas las guías de empresas y lugares de trabajo, indicaran otras cosa.  Esta guía ha despertado ciertos interrogantes en las escuelas, con respecto a cómo proceder durante el año escolar en curso.  Los CDC recomiendan que las escuelas sigan adoptando las estrategias de prevención del COVID-19 que se describen en la versión actual de la Estrategia operativa de los CDC para escuelas de kínder a 12.° grado al menos por lo que resta del año académico 2020-2021.

La recomendación de continuar con estas estrategias de prevención se basa en los siguientes factores:

  • Los estudiantes no estarán completamente vacunados antes del final del año escolar 2020-2021. Los niños menores de 12 años de edad todavía no son elegibles para vacunarse. Los niños de entre 12 y 15 años de edad son elegibles para vacunarse desde el 12 de mayo del 2021. Como las personas no se consideran totalmente vacunadas hasta que transcurren 2 semanas de su segunda dosis de la vacuna de Pfizer, los estudiantes de este grupo de edad no estarán completamente vacunados antes del final del año escolar en curso.
  • El tiempo que las escuelas necesitan para ajustar sus sistemas y políticas.  Es posible que deban adaptarse los sistemas y políticas para que las escuelas modifiquen sus requisitos de uso de mascarillas para el personal y los estudiantes y al mismo tiempo garantizar la seguridad de las poblaciones no vacunadas.

Los CDC actualizarán esta guía para escuelas en las próximas semanas. Las escuelas podrán basar su planificación para el año académico 2021-2022 en la información de la guía actualizada.

Indicadores de transmisión en la comunidad

Las autoridades de las escuelas, en colaboración con los funcionarios de salud pública locales, deben evaluar el nivel de transmisión en la comunidad para analizar la carga de enfermedad en dicha comunidad. Cuanto más alto es el nivel de transmisión en la comunidad, mayor es la probabilidad de que el SARS-CoV-2 ingrese a la escuela desde la comunidad, lo que podría desencadenar la transmisión dentro de la escuela si no se implementaron estrategias de prevención estratificadas.

Los CDC recomiendan el uso de dos medidas de carga comunitaria para determinar el nivel de riesgo de transmisión: la cantidad total de casos nuevos cada 100 000 habitantes en los últimos 7 días y el porcentaje de resultados positivos de pruebas de amplificación de ácido nucleico (NAAT), incluidas las pruebas RT-PCR, durante los últimos 7 días. Las dos medidas de carga en la comunidad se deben usar para evaluar la incidencia y la propagación del SARS-CoV-2 en la comunidad circundante (p. ej., el condado) y no en las propias escuelas. Si los dos indicadores sugieren niveles diferentes, deben tomarse las medidas correspondientes al límite más alto (en la Tabla 2). El nivel de transmisión de cualquier lugar en particular cambia a lo largo del tiempo, y se debe volver a evaluar todas las semanas para contar con información actualizada para la planificación y toma de decisiones.

Tabla 1. Indicadores y límites de los CDC sobre la transmisión del COVID-19 en la comunidad1

Tabla 1. Indicadores y límites de los CDC sobre la transmisión del COVID-19 en la comunidad 
Indicador Transmisión baja

Azul

Transmisión moderada

Amarillo

Transmisión sustancial

Anaranjado

Transmisión alta

Rojo

Tabla 1. Indicadores y límites de los CDC sobre la transmisión del COVID-19 en la comunidad
Cantidad total de casos nuevos por cada 100 000 personas en los últimos 7 días2 0-9 10-49 50-99 ≥100
Porcentaje de NAAT positivas durante los últimos 7 días3 <5 % 5 %-7,9 % 8 %-9,9 % ≥10 %

1Si los dos indicadores sugieren niveles diferentes, deben tomarse las medidas correspondientes al límite más alto. Los datos a nivel de condado sobre la cantidad total de casos nuevos en los últimos 7 días y el porcentaje de positividad en las pruebas están disponibles en la pestaña Vista por condado en la herramienta de seguimiento de datos del COVID-19 de los CDC.
2La cantidad total de casos nuevos por cada 100 000 personas dentro de los últimos 7 días se calcula al sumar la cantidad de casos nuevos en el condado (u otro tipo de comunidad) en los últimos 7 días dividida por la población del condado (u otro tipo de comunidad) y multiplicarla por 100,000.
3El porcentaje de NAAT de diagnóstico y detección con resultado positivo durante los últimos 7 días se calcula dividiendo la cantidad de pruebas positivas en el condado (u otro nivel administrativo) durante los últimos 7 días por la cantidad total de pruebas resultantes durante los últimos 7 días. Obtenga más información en la página web Calcular la positividad porcentual de las pruebas de laboratorio para el coronavirus del síndrome respiratorio agudo grave 2 (SARS-CoV-2): métodos y consideraciones de los CDC sobre comparaciones e interpretación.  

Prevención por etapas

Un enfoque de prevención por etapas en las escuelas de kínder a 12.º grado se apoya en varios conceptos fundamentales.

  • Las escuelas de kínder a 12.º grado deben ser los últimos ámbitos en cerrar después de haber agotado todas las demás medidas de prevención en la comunidad y las primeras en reabrir cuando sea seguro hacerlo. Esto significa que quienes están a cargo de la toma de decisiones y las comunidades deben priorizar que las escuelas reabran y permanezcan abiertas para el dictado de clases presenciales por sobre los negocios y actividades no esenciales, entre ellos restaurantes con salones interiores, bares, encuentros sociales y deportes de contacto mientras se trabaja para controlar la transmisión en la comunidad.
  • Se debe priorizar la enseñanza presencial por encima de las actividades extracurriculares, incluidos los deportes y los eventos escolares, para reducir al mínimo el riesgo de transmisión en las escuelas y proteger las clases presenciales. Los periodos prolongados de enseñanza remota o virtual pueden provocar efectos negativos sobre el progreso educativo de los estudiantes, y posiblemente desacelerar o revertir los logros académicos alcanzados. Los estudiantes de comunidades de bajos recursos, estudiantes de inglés y estudiantes con discapacidades pueden verse especialmente afectados por la pérdida de acceso a oportunidades de aprendizaje, debido a las limitaciones de acceso a tecnología de aprendizaje remoto y menos sistemas y servicios de apoyo pedagógico fuera de las escuelas. La educación presencial segura también puede compensar el impacto negativo de la enseñanza virtual prolongada sobre la salud social, emocional y mental. Reducir al mínimo el riesgo de propagación durante actividades extracurriculares y encuentros sociales fuera de la escuela puede ayudar a mantener en funcionamiento la enseñanza presencial. Es posible que no se puedan reanudar algunos deportes de contacto con ningún nivel de transmisión en la comunidad, dado el riesgo de transmisión y la imposibilidad de implementar estrategias de prevención.1 Las escuelas pueden considerar implementar las pruebas de evaluación ampliadas para las actividades deportivas y extracurriculares, para identificar casos y reducir el riesgo de transmisión por parte de personas asintomáticas o presintomáticas.
  • La susceptibilidad e incidencia más bajas entre los niños más pequeños en relación con los adolescentes sugiere que los estudiantes más pequeños (por ejemplo, los estudiantes de primaria) probablemente tengan menos riesgo de transmisión en la escuela durante las clases presenciales que los estudiantes más grandes (de escuela media y secundaria). Además, los niños más pequeños pueden verse más beneficiados por la enseñanza presencial y son menos independientes que los estudiantes más grandes.
  • Las familias de los estudiantes con riesgo más alto de enfermarse gravemente (incluidos aquellos con necesidades médicas especiales), o que viven con personas con riesgo alto, deben tener la opción de acceder a clases virtuales, más allá de la modalidad de educación que se ofrece.
  • Se recomienda a las escuelas que organicen a sus alumnos en cohortes, especialmente en áreas con transmisión sustancial (anaranjado) y alta (rojo), para facilitar las pruebas de detección y el rastreo de contactos y reducir al mínimo la transmisión entre diferentes cohortes.

Monitorear los niveles de transmisión en la comunidad es un sistema indicador para los directivos de escuelas del riesgo de que se introduzca el virus SARS-CoV-2 en una escuela. La información sobre los niveles de transmisión en la comunidad se debe combinar con la información sobre casos en escuelas y la implementación de estrategias de prevención, para orientar la toma de decisiones. La implementación de medidas de prevención se debe intensificar si los indicadores empeoran (es decir, si la transmisión en la comunidad pasa de baja a moderada, sustancial o alta). Intensificar la prevención también podría implicar imponer restricciones sobre las actividades deportivas y extracurriculares, para proteger la continuidad de las clases presenciales. Para tomar decisiones sobre las medidas preventivas, los funcionarios escolares y de salud deben tener en cuenta la siguiente información:

  • La cantidad de casos de COVID-19 entre estudiantes, maestros y personal, y la cantidad de personas en cuarentena
  • La adhesión a las estrategias de prevención
  • Los niveles de transmisión en la comunidad

La tabla 2 representa el plan operativo de una escuela para abrir y permanecer abierta, y enfatiza la prevención estratificada en todos los niveles de transmisión en la comunidad.

Tabla 2. Estrategias de prevención recomendadas para escuelas de kínder a 12.º grado y niveles de transmisión en la comunidad

Tabla 2: estrategias de prevención recomendadas para escuelas de kínder a 12.º grado y niveles de transmisión en la comunidad
Estrategias de prevención: para todas las escuelas
Todas las escuelas deben implementar 5 estrategias de prevención clave: 
  • Uso universal, correcto y obligatorio de mascarillas
  • Distanciamiento físico
  • Lavado de manos y protocolo de higiene respiratoria
  • Limpieza y mantenimiento de establecimientos saludables
  • Rastreo de contactos combinado con aislamiento y cuarentena
Estrategias de prevención según el nivel de transmisión en la comunidad
Transmisión baja1

Azul

Transmisión moderada

Amarillo

Transmisión sustancial

Anaranjado

Transmisión alta

Rojo

Escuelas primarias

Distanciamiento físico: al menos 3 pies entre los estudiantes en las aulas

Escuelas primarias

Distanciamiento físico: al menos 3 pies de distancia entre los estudiantes en las aulas

División en cohortes2 recomendable cuando es posible

Escuelas medias y secundarias

Distanciamiento físico: al menos 3 pies entre los estudiantes en las aulas

Escuelas medias y secundarias

Distanciamiento físico: al menos 3 pies de distancia entre los estudiantes en las aulas

División en cohorte recomendable cuando es posible

Escuelas medias y secundarias

Las escuelas que organizan a sus estudiantes por cohortes: al menos 3 pies de distancia

Las escuelas que no pueden organizar cohortes: al menos 6 pies de distancia entre los estudiantes en las aulas 2

Deportes y actividades extracurriculares

Las actividades deportivas y extracurriculares deben tener lugar con una distancia física de al menos 6 pies en la mayor medida de lo posible6

Deportes y actividades extracurriculares

Las actividades deportivas y extracurriculares deben tener lugar con una distancia física obligatoria de al menos 6 pies6

Deportes y actividades extracurriculares

Las actividades deportivas y extracurriculares están permitidas solo si se pueden realizar al aire libre, con una distancia física de más de 6 pies6

1Niveles de transmisión en la comunidad definidos según la cantidad total de casos nuevos cada 100 000 personas en los últimos 7 días (nivel bajo, 0-9; moderado, 10-49; sustancial, 50-99; alto, ≥100) y el porcentaje de pruebas de detección positivas en los últimos 7 días (nivel bajo, <5 %; moderado, 5-7,9 %; sustancial, 8-9,9 %; alto, ≥10 %).
2La organización en cohortes supone crear grupos de estudiantes separados de otros grupos por al menos 6 pies durante todo el día. Se pueden implementar cohortes ya sea en modalidades completamente presenciales o en modalidades híbridas, o a través de otras estrategias.
3En las escuelas medias y secundarias, se recomienda una distancia de 6 pies en áreas de transmisión alta en la comunidad, excepto que se pueda implementar la organización en cohortes. Las escuelas pueden considerar una asistencia reducida, modalidades híbridas u otras estrategias para garantizar una distancia física de 6 pies entre los estudiantes de escuelas medias y secundarias que no pueden organizar cohortes. La realización de pruebas de diagnóstico para la detección del SARS-CoV-2 tiene como objetivo identificar la presencia de infección por SARS-CoV-2 a nivel individual y se realiza a personas con o sin infección presunta por COVID-19 de conformidad con la autorización y etiquetado de la prueba de detección.
4Las escuelas medias y secundarias en áreas con transmisión alta en la comunidad deben implementar cohortes si la distancia entre los estudiantes en las aulas es de menos de 6 pies. Si no es posible armar cohortes, se recomienda una distancia de 6 pies entre los estudiantes. Las escuelas medias y secundarias pueden usar estrategias como la reducción de la cantidad de estudiantes que asisten a la escuela (algunos estudiantes toman clases virtuales todo el tiempo) o una modalidad híbrida que permita garantizar los 6 pies de distancia.
5Los funcionarios escolares deben implementar límites a la asistencia de espectadores y asistentes a las actividades y eventos deportivos y extracurriculares para garantizar una distancia física de 6 pies, y exigir el uso de mascarillas.
6Las escuelas pueden considerar incluir pruebas de evaluación para los atletas estudiantiles y adultos (como entrenadores) que instrumentan estas actividades, para facilitar la participación segura y reducir el riesgo de transmisión. Vea la sección de pruebas de detección con fines de evaluación y la tabla 4 para conocer más detalles.

Monitoreo de casos y decisiones sobre clases presenciales

Las escuelas deberían monitorear de cerca y con regularidad la cantidad de estudiantes, maestros y miembros del personal con COVID-19, además de los que se encuentran en aislamiento y cuarentena. Las decisiones se deben tomar en colaboración con el departamento de salud local y deben combinar información acerca de los niveles de transmisión en la comunidad, con factores relacionados específicamente con la escuela, como la implementación de estrategias de prevención y la cantidad de casos entre estudiantes, maestros y personal. Las escuelas pueden considerar reunir a un equipo o comité con representación del departamento de salud pública local y de miembros de la comunidad escolar (por ejemplo estudiantes, padres, maestros y personal) para revisar en forma regular los datos, compartir información y conversar sobre oportunidades de propiciar una comunicación abierta con las partes interesadas de la comunidad educativa. A medida que los niveles de transmisión en la comunidad aumenten, las escuelas deberán fortalecer sus estrategias de prevención y monitorear los casos para volver a evaluar las decisiones.

Intervenciones para controlar los clústeres

Un clúster escolar es un caso inicial seguido de dos o más casos epidemiológicamente vinculados al caso inicial, que probablemente adquirieron la infección por SARS-CoV-2 en la escuela (es decir, casos asociados a la escuela). Cuando se introducen casos en el ámbito escolar, pueden generar clústeres y la posibilidad de una propagación rápida y descontrolada. Esto es más probable en áreas con transmisión sustancial o alta en la comunidad, ya que es más probable que los casos se introduzcan en la escuela desde la comunidad. Las escuelas deben monitorear los casos (de conformidad con las leyes de protección de la privacidad y otras leyes aplicables), identificar rápidamente los clústeres e intervenir inmediatamente para controlar la propagación. Se debe terminar la fuente de la infección y si es probable que se haya adquirido en la escuela o fuera de la escuela, a través de investigaciones de casos realizadas de manera colaborativa entre la administración de la escuela y el departamento de salud local.

Las escuelas deben tomar las siguientes medidas para controlas la transmisión en caso de un clúster:

  1. Investigar los casos y rastrear los contactos; fomentar el aislamiento y la cuarentena (de conformidad con las leyes de protección de la privacidad y otras leyes vigentes).
    • Trabajar de manera coordinada con el departamento de salud para investigar cuidadosamente cada caso, lo que incluye realizar entrevistas a los estudiantes, maestros, padres y personal de la escuela.
    • Fomentar el cumplimiento del aislamiento de las personas con un resultado positivo en las pruebas de detección.
    • Coordinar con el departamento de salud para el rastreo de los contactos cercanos, de conformidad con las leyes estatales y federales de protección de la privacidad, de todos los casos, y remitir a los contactos cercanos a pruebas de diagnóstico. Fomentar el cumplimiento de la cuarentena.
  2. Evaluar situaciones en las que hubo contactos cercanos e implementar intervenciones para abordar posibles factores que contribuyeron a la formación de los clústeres. Por ejemplo:
    • Determinar si el uso inconsistente o incorrecto de mascarillas contribuyó a la formación de clústeres e intervenir para mejorar el uso consistente y correcto de mascarillas.
    • Evaluar la implementación del distanciamiento físico y determinar si es necesaria una intervención para abordar el distanciamiento.
    • Eliminar o reducir las interacciones presenciales no esenciales entre maestros y personal durante reuniones, almuerzos y otras situaciones que pudieron haber desencadenado la transmisión entre adultos.

Cierre de escuelas no planificado

hable con el niño

En los casos en los que las escuelas deben suspender temporalmente las clases presenciales, deben hacer los esfuerzos necesarios para garantizar la continuidad educativa a través de clases virtuales sincrónicas o actividades para completar en casa.

A pesar de una planificación cuidadosa y una implementación consistente de las estrategias de prevención, existen situaciones en las que los funcionarios escolares pueden considerar el cierre temporal de las escuelas o de partes de una escuela (como una clase, una cohorte o un grado) para las clases presenciales, por lo general después de haberlo consultado con el departamento de salud local. Estas decisiones se deben tomar con base en una consideración cuidadosa de diversos factores y con énfasis en garantizar la salud y el bienestar de los estudiantes, sus familias, y los maestros y el personal. En esos casos, las escuelas deben hacer lo posible por continuar con el dictado de clases a través del aprendizaje remoto sincrónico o actividades en el hogar.

Las aulas, cohortes o escuelas con propagación descontrolada del COVID-19 podrían suspender de manera temporal las clases presenciales. Si hay propagación descontrolada en la escuela, los directivos deben notificar de inmediato a los funcionarios de salud pública y trabajar de manera coordinada con ellos para aumentar las pruebas de detección y facilitar el rastreo de contactos, según sea necesario. El departamento de salud local puede facilitar las pruebas de detección entre estudiantes, maestros y personal de escuelas con propagación descontrolada.

Escuelas de áreas con aumentos rápidos o persistentes de casos de COVID-19 o con una carga importante sobre la capacidad del sistema de salud. Los líderes escolares y los funcionarios de salud pública deben monitorear los indicadores de transmisión en la comunidad (Tabla 1) y revisar las tendencias en el tiempo. En las comunidades con aumentos rápidos o persistentes de la incidencia de casos de COVID-19 o con una carga importante sobre la capacidad del sistema de salud, los directivos de las escuelas podrían decidir cerrar temporalmente las escuelas para clases presenciales hasta que se estabilicen los niveles de transmisión en la comunidad.

Ofrecer opciones para los maestros y el personal de las escuelas

Más allá del nivel de transmisión en la comunidad, los empleadores deben ofrecer alternativas de reasignación de tareas, trabajo remoto u otras opciones para maestros y personal con afecciones de alto riesgo documentadas que aumentan su posibilidad de enfermarse gravemente a causa del COVID-19, con el fin de limitar el riesgo de exposición en el lugar de trabajo. Cuando estas afecciones son discapacidades contempladas en la Ley sobre Estadounidenses con Discapacidades, los empleadores deben garantizar el cumplimiento de la ley y es posible que deban considerar hacer ajustes razonables que no generen dificultades considerables.  Las opciones de reasignación pueden incluir, entre otras, teletrabajo, oportunidades de enseñanza virtual, responsabilidades laborales modificadas, modificaciones ambientales, horarios flexibles o reasignación temporal para el cumplimiento de responsabilidades laborales diferentes. Es probable que en este sentido estas opciones deban extenderse a maestros y personal con un miembro de su hogar con mayor riesgo de enfermarse gravemente a causa del COVID-19. Las políticas y procedimientos para abordar problemas relacionados con maestros y personal con riesgo más alto de enfermarse gravemente, así como la implementación de reasignación de tareas, trabajo remoto u otras opciones de prevención, se deben instrumentar después de consultar a profesionales de medicina laboral y recursos humanos que conozcan la situación específica, y teniendo en cuenta las normas de Igualdad de Oportunidades en el Empleo (EEO, por sus siglas en inglés) y otros posibles asuntos legales de interés. Las escuelas deben trabajar de manera coordinada con asesores legales locales para garantizar la adhesión normativa.

Variantes nuevas del COVID-19 y prevención en las escuelas

Hay diversas variantes del SARS-CoV-2 que están circulando a nivel mundial. Entre estas, hay varias que fueron detectadas en los Estados Unidos. Algunas de estas variantes parecen propagarse más fácil y rápidamente que otras, lo que podría aumentar los casos de COVID-19. La implementación rigurosa de las estrategias de prevención es esencial para controlar la propagación de las variantes del SARS-CoV-2. Los CDC, en colaboración con otras agencias de salud pública, están monitoreando de cerca la situación y estudiando estas variantes rápidamente para obtener más información al respecto y controlar su propagación. En la medida que haya más información disponible, es probable que se deban ajustar las estrategias de prevención y las guías para escuelas en función de la nueva evidencia sobre los riesgos de transmisión y la efectividad de la prevención en las variantes en circulación en la comunidad.

Consideraciones de acceso equitativo a la salud en estrategias de prevención por etapas

  • Las escuelas con poblaciones de estudiantes con mayor riesgo de perder su acceso al aprendizaje durante las clases virtuales (por ejemplo, porque su acceso a la tecnología es limitado) se deben priorizar a la hora de ofrecer clases presenciales y deben contar con los recursos necesarios para implementar las medidas de prevención.
  • Las escuelas deben considerar priorizar las clases presenciales para los estudiantes con discapacidades que requieren educación especial y servicios relacionados que se prestan directamente en el ámbito escolar, así como para otros estudiantes que podrían beneficiarse el recibir educación esencial en el ámbito escolar.
  • Las escuelas deben crear planes para dar continuidad al servicio de comidas, como desayuno y almuerzo gratis para familias de todas las modalidades de educación, ya sean presenciales, híbridas o virtuales.

Otras estrategias de prevención del COVID-19 en escuelas

Pruebas de detección

Las estrategias de realización de pruebas virales en coordinación con las escuelas deben ser parte de un enfoque integral de prevención. Las pruebas no deben ser el único recurso, sino que se deben combinar con otras medidas de prevención para reducir el riesgo de transmisión en las escuelas. Cuando las escuelas implementan pruebas de detección combinadas con estrategias de prevención, pueden detectar casos nuevos para prevenir brotes, reducir el riesgo de mayor transmisión y proteger a los estudiantes, maestros y personal del COVID-19.

Pruebas de diagnóstico

En todos los niveles de transmisión en la comunidad, las escuelas deben remitir a cualquier estudiante, maestro o miembro del personal que presente síntomas del COVID-19 en la escuela para que se realice la prueba de diagnóstico correspondiente. La realización de pruebas de diagnóstico para la detección del SARS-CoV-2 tiene como objetivo identificar la presencia de infección por SARS-CoV-2 a nivel individual, y se realiza cuando existe algún motivo para sospechar que una persona podría estar infectada, como tener síntomas o una exposición presunta reciente. Algunos ejemplos de estrategias para la realización de pruebas de diagnóstico incluyen someter a una prueba de detección a maestros, estudiantes y miembros del personal sintomáticos que presenten síntomas en la escuela, y realizar una prueba de detección a las personas asintomáticas que estuvieron expuestas a alguien con COVID-19 presunto o confirmado. Otras consideraciones en relación con las pruebas de diagnóstico:

  • Las escuelas deben aconsejar a los estudiantes, maestros y personal que se queden en casa si están enfermos o si estuvieron expuestos al SARS-CoV-2. Las escuelas pueden recomendar a estas personas que consulten a un profesional de atención médica acerca de la posibilidad de hacerse una prueba de detección del COVID-19.
  • Si un estudiante, maestro o miembro del personal se enferma en la escuela o notifica un nuevo diagnóstico de COVID-19, las escuelas deben seguir los pasos del diagrama de flujo para el diagnóstico del COVID-19 para saber qué es lo siguiente que deben hacer. Esto incluye notificar a los padres o tutores del estudiante e iniciar las estrategias de realización de pruebas de detección. Las notificaciones deben ser accesibles para todos los estudiantes, padres o tutores, incluidos aquellos con discapacidades o con un dominio limitado del inglés (por ejemplo, a través del uso de intérpretes o materiales traducidos).
  • En algunas escuelas, los profesionales de atención médica con consultorios en las escuelas (por ejemplo, el personal de enfermería escolar) pueden realizar pruebas de antígenos de SARS-CoV-2 en los centros de salud de la escuela, si se capacitan en la obtención de muestras, realizan la prueba de conformidad con las instrucciones del fabricante y obtienen un certificado de excepciónícono de sitio externo de conformidad con las Enmiendas para la Mejora de Laboratorios Clínicos (CLIA, por sus siglas en inglés). Es posible que algunos profesionales de atención médica de las escuelas puedan tomar muestras para enviar a un laboratorio para su análisis, si están capacitados para tomar muestras, sin necesidad del certificado de las CLIA. Es importante que los profesionales escolares de atención médica tengan acceso a, y estén capacitados en, el uso correcto de equipos de protección personal (EPP).
  • No todas las escuelas o profesionales de atención médica escolares cuentan con personal, recursos o capacitación para realizar las pruebas de detección. Los funcionarios de salud pública deberían trabajar con las escuelas para ayudar a vincular a los estudiantes y sus familias, maestros y miembros del personal con otras alternativas que les permitan realizarse la prueba de detección en su comunidad. Las pruebas de detección podrían ofrecerse por remisión a sitios comunitarios de realización de pruebas de detección a través de la colaboración con representantes locales de salud pública, o mediante una ubicación centralizada de realización de pruebas de detección ofrecida por el distrito escolar.

La presencia de cualquiera de los síntomas a continuación por lo general sugiere que un estudiante, maestro o miembro del personal tiene una enfermedad infecciosa y no debe asistir a la escuela, más allá de que la enfermedad sea o no COVID-19. En el caso de los estudiantes, miembros del personal y maestros con afecciones crónicas, la presencia de síntomas debe representar un cambio con respecto a su estado de salud típico para justificar la exclusión de la escuela. La presencia de cualquiera de los siguientes síntomas mientras un estudiante, maestro o miembro del personal está en la escuela sugiere que la persona podría ser remitida para la realización de una prueba de diagnóstico.

  • Temperaturaícono de sitio externode 100.4 grados Fahrenheit o más
  • Dolor de garganta
  • Tos (en el caso de estudiantes con tos crónica por alergia o asma, un cambio en su tos con respecto al nivel de referencia)
  • Dificultad para respirar (en el caso de estudiantes con asma, un cambio con respecto a su ritmo respiratorio de referencia)
  • Diarrea o vómitos
  • Pérdida reciente del olfato o el gusto
  • Aparición reciente de dolor de cabeza intenso, en especial con fiebre

Los estudiantes no deben asistir a la escuela de manera presencial si ellos o su cuidador identifican la aparición reciente de cualquiera de los síntomas mencionados arriba.

Las escuelas pueden ofrecer diferentes opciones para separar a los estudiantes con síntomas de COVID-19 o con diagnóstico de COVID-19 presunto o confirmado al, por ejemplo, colocar a los estudiantes en salas/áreas de aislamiento hasta coordinar el traslado a su casa o buscar atención médica de emergencia.

Si se confirma el diagnóstico de COVID-19, las escuelas pueden brindar apoyo a los funcionarios de salud pública para determinar qué contactos cercanos y demás personas posiblemente expuestas en el entorno escolar deberían someterse a una prueba de detección, y aislarse o ponerse en cuarentena (vea la Tabla 3). Las escuelas pueden colaborar proporcionando información, cuando corresponda, para identificar a los contactos cercanos (por ejemplo, listas de asistencia, diagramas de asignación de asientos e información que facilite llegar a los contactos).

Tabla 3. Enfoque estratificado para la realización de pruebas de diagnóstico del SARS-CoV-21,2

Tabla 3. Enfoque estratificado para la realización de pruebas de diagnóstico del SARS-CoV-2
Estudiantes, maestros y miembros del personal con síntomas de COVID-19
Remitir para la realización de una prueba de diagnóstico
Estudiantes, maestros o miembros del personal con síntomas de COVID-19 en la escuela, en todos los niveles de transmisión en la comunidad.
  • Las personas que reciban un resultado positivo en su prueba de detección deben irse a casa y aislarse hasta que hayan cumplido los criterios para finalizar el aislamiento.
  • Se debe aislar de inmediato a las personas sintomáticas apenas presenten síntomas, y enviarlas a su casa. Quienes hayan recibido un resultado positivo en su prueba de detección deben permanecer en aislamiento hasta cumplir los tres criterios para finalizarlo: que hayan transcurrido 10 días desde la aparición de los síntomas, que hayan transcurrido al menos 24 horas desde la desaparición de la fiebre sin el uso de medicamentos y que los demás síntomas hayan mejorado. Los CDC no recomiendan que las personas vuelvan a someterse a una prueba de detección antes de abandonar el aislamiento porque las personas recuperadas pueden dar positivo por varias semanas sin ser contagiosas. Si el resultado de una prueba de detección de una persona con síntomas es negativo, igual debe quedarse en su casa hasta que desaparezcan los síntomas para evitar propagar el SARS-CoV-2 o alguna otra infección.
Contactos cercanos
Remitir para la realización de una prueba de diagnóstico
Estudiantes, maestros o personal que tuvieron contacto con alguien con diagnóstico de COVID-19, que se definen como las personas que estuvieron a menos de 6 pies de una persona infectada por un total acumulado de 15 minutos o más en un periodo de 24 horas. La definición de contacto cercano se aplica sin importar que alguna de las dos personas haya usado mascarilla. La definición también es válida para las escuelas que imponen menos de 6 pies de distancia entre los estudiantes en las aulas. Se debe notificar a los familiares de los contactos cercanos y se los debe remitir para una prueba de detección de inmediato.
  • Independientemente del resultado de la prueba de detección, los contactos cercanos deben ponerse en cuarentena por 14 días. Con base en las circunstancias y recursos locales, las opciones para acortar la cuarentena ofrecen alternativas aceptables, como hacer una cuarentena de 10 días, o hacer una cuarentena de 7 días combinada con una prueba de detección.
  • Para minimizar el impacto de las cuarentenas en la continuidad educativa, las escuelas deben limitar el potencial de exposición entre cohortes y aulas (por ejemplo, los maestros deben limitar el contacto cercano con otros maestros y con estudiantes que no pertenecen a su aula).
  • Es posible que las personas con la vacuna completa o que tuvieron diagnóstico de COVID-19 en los últimos tres meses no deban cumplir la cuarentena.

1La organización estratificada de arriba se debe aplicar en todos los niveles de transmisión en la comunidad: bajo (azul), moderado (amarillo), sustancial (anaranjado) y alto (rojo).

2 La información se debe proporcionar con los resguardos correspondientes para proteger la información de carácter personal y la información protegida por la HIPAA de su publicación ilegal.

En el caso de la realización de pruebas de diagnóstico, la selección de pruebas debe priorizar las pruebas con resultados altamente precisos y alta sensibilidad y especificidad, como las NAAT. Se recomienda remitir a los estudiantes, maestros y miembros del personal que tengan síntomas de COVID-19 en la escuela y a los contactos cercanos para que se realicen una prueba de diagnóstico en todos los niveles de transmisión en la comunidad. Los estudiantes, maestros y miembros del personal que se sometieron a una prueba de diagnóstico deben aislarse de las demás personas y ponerse en cuarentena en su casa hasta recibir el resultado de las pruebas. Los tiempos de respuesta de las pruebas de diagnóstico dependen del tipo de prueba y del laboratorio que la realiza. La capacidad local de pruebas de diagnóstico debería garantizar que las personas con COVID-19 presunto y sus contactos se hagan la prueba y reciban sus resultados dentro de las 48 horas. En niveles bajos de transmisión en la comunidad (azul), las escuelas deben remitir a los estudiantes, maestros y miembros del personal con síntomas o historial reciente de contacto cercano con un caso confirmado para que se realicen una prueba de diagnóstico a fin de identificar o descartar la infección por SARS-CoV-2. En los niveles moderado (amarillo), sustancial (anaranjado) y alto (rojo), y en el nivel bajo (azul) para maestros y personal, la remisión a una prueba diagnóstica se combina con pruebas de evaluación para monitorear aumentos en las tasas de infección.

En el caso de los estudiantes, maestros y miembros del personal que han recibido previamente resultados positivos en la prueba de detección y que no tienen síntomas de COVID-19, no se recomienda volver a realizar la prueba de detección por hasta 3 meses desde su último resultado positivo en la prueba de detección. En la actualidad los datos sugieren que algunas personas tienen resultados positivos persistentes a causa de material viral residual presente en sus organismos, pero que probablemente no sean infecciosas. Los padres o tutores pueden solicitar documentación a su proveedor de atención médica para dar cuenta de la fecha y el tipo de prueba de detección del COVID-19 más reciente del estudiante. La guía de estrategias de pruebas de detección para personas con la vacuna completa se actualizará en la medida que haya más información disponible. A medida que aumenten los suministros de vacuna y haya más maestros y personal vacunados, se modificarán las prioridades de los CDC en relación con las pruebas de detección del SARS-CoV-2 y se actualizarán las guías.

Pruebas de detección con fines de evaluación

Algunas escuelas también pueden optar por realizar pruebas de evaluación como estrategia para identificar casos y evitar la transmisión secundaria. Las pruebas de evaluación suponen usar pruebas virales (pruebas de diagnóstico que se usan con fines de detección) del SARS-CoV-2 con el objetivo de identificar la presencia de la enfermedad a nivel individual, incluso si no hay motivo para sospechar la presencia de infección. Es decir, no hay exposición ni síntomas conocidos. Esto incluye, entre otros, las pruebas de evaluación de personas asintomáticas sin exposición conocida, con el objetivo de tomar decisiones basadas en los resultados de las pruebas. El objetivo de las evaluaciones con pruebas de detección es identificar a personas infectadas sin síntomas (o antes de que aparezcan los síntomas) que podrían contagiar, de manera de tomar medidas para prevenir una mayor transmisión. El objetivo es usar las evaluaciones con pruebas de detección para determinar quiénes pueden volver a las clases presenciales o a trabajar, y las medidas de protección que se adoptarán, y para identificar y aislar a las personas con resultado positivo para evitar la propagación.

La realización de pruebas de detección con fines de evaluación es especialmente importante en áreas con niveles moderados, sustanciales y altos de transmisión en la comunidad. La realización de pruebas de evaluación en escuelas de kínder a 12.º grado puede permitir que las escuelas alternen entre diferentes estrategias de realización de pruebas de detección a medida que se modifica la prevalencia en la comunidad (y, por lo tanto, la evaluación de riesgos). La realización de pruebas de detección con fines de evaluación podría sumar mayor protección para las escuelas en las que se permiten menos de 6 pies de distancia física entre los estudiantes en las aulas. En el caso de las escuelas que implementan estas evaluaciones con pruebas de detección, las deben ofrecer a estudiantes, maestros y personal cuando los niveles de transmisión en la comunidad son moderado (amarillo), sustancial (anaranjado) y alto (rojo), y a los maestros y el personal si el nivel es bajo (azul). Alcanzar una reducción significativa en la transmisión mediante la realización de pruebas de detección requiere administrarlas con mayor frecuencia y reducir los retrasos entre la administración de la prueba de detección y la notificación de los resultados.

Las escuelas pueden considerar usar la realización de pruebas de detección en conjunto como estrategia de evaluación para los estudiantes. Las pruebas conjuntas suponen mezclar varias muestras de diferentes personas en una "tanda" o muestra conjunta, y analizar la muestra conjunta con una prueba de diagnóstico. Esta metodología aumenta la cantidad de personas a las que se les puede hacer una prueba de detección y reduce la necesidad de recursos de pruebas. Este enfoque podría ser particularmente útil en escuelas que se organizan por cohortes. Debido a la complejidad que implica actuar ante un resultado positivo, la realización de pruebas de detección en conjunto es más eficaz en situaciones en las que se prevé que la cantidad de positivos sea muy baja. Las cohortes se deben organizar por grados, como todos los estudiantes de un grado en particular o en grados similares (por ejemplo, de kínder a 2.º grado, de 3.º grado a 5.º grado). Si se detecta un caso positivo confirmado, los contactos cercanos de cualquier persona en esa cohorte deben cumplir una cuarentena y hacerse una prueba de detección.

Tabla 4. Recomendaciones de pruebas de detección por nivel de transmisión en la comunidad

Tabla 4. Recomendaciones de pruebas de detección por nivel de transmisión en la comunidad
Recomendaciones de pruebas de detección: todas las escuelas
Pruebas de diagnóstico1: estudiantes, maestros y miembros del personal sintomáticos y contactos cercanos remitidos para la realización de pruebas de diagnóstico.

Pruebas de evaluación para maestros y personal: se amplía la realización de pruebas de detección3 a maestros y personal, al menos una vez por semana

Recomendaciones de pruebas de detección por nivel de transmisión en la comunidad
Transmisión baja1

Azul

Transmisión moderada

Amarillo

Transmisión sustancial

Anaranjado

Transmisión alta

Rojo

No se realizan pruebas de evaluación a los estudiantes Pruebas de evaluación para estudiantes: se amplía la realización de pruebas de detección a estudiantes 4 al menos una vez por semana
Pruebas para deportes de alto riesgo:5 para escuelas que realizan pruebas de rutina para actividades deportivas, se recomienda que la frecuencia sea al menos semanal

Pruebas de detección para deportes de riesgo medio o bajo: para escuelas que hacen pruebas de rutina para actividades deportivas, se recomienda una frecuencia al menos semanal

Pruebas de detección para deportes de alto riesgo: para escuelas que realizan pruebas de rutina para actividades deportivas, se recomienda que la frecuencia sea de dos veces a la semana

Pruebas de detección para deportes de riesgo medio o bajo: para escuelas que hacen pruebas de rutina para actividades deportivas, se recomienda una frecuencia al menos semanal

1El objetivo de las pruebas de diagnóstico del SARS-CoV-2 es identificar la presencia de infección por SARS-CoV-2 a nivel individual, y se realizan cuando existe motivo para suponer que una persona puede estar infectada, por ejemplo porque tiene síntomas o una presunta exposición reciente.

1El objetivo de las pruebas de evaluación es identificar personas asintomáticas infectadas que podrían ser contagiosas, para tomar medidas para prevenir una mayor transmisión.

3Niveles de transmisión en la comunidad definidos según la cantidad total de casos nuevos cada 100 000 personas en los últimos 7 días (nivel bajo, 0-9; moderado, 10-49; sustancial, 50-99; alto, ≥100) y el porcentaje de pruebas de detección positivas en los últimos 7 días (nivel bajo, <5 %; moderado, 5-7,9 %; sustancial, 8-9,9 %; alto, ≥10 %).

4Las escuelas pueden considerar hacer pruebas de detección sobre muestras tomadas al azar a al menos un 10 % de los estudiantes, o pueden hacer pruebas de evaluación conjuntas de cohortes/burbujas en áreas con transmisión en la comunidad moderada y sustancial.

5Las escuelas pueden considerar la realización de pruebas de evaluación en atletas estudiantiles y adultos (como entrenadores, consejeros escolares) que participan de estas actividades para propiciar la participación segura y reducir el riesgo de transmisión. Puede ver un ejemplo de estratificación de riesgo en las actividades deportivas en https://ncaaorg.s3.amazonaws.com/ssi/COVID/SSI_ResocializationDevelopingStandardsSecondEdition.pdfícono de pdfícono de sitio externo.

Cuando se combinan con medidas de prevención como el uso de mascarillas, el distanciamiento físico y otras estrategias, los protocolos de pruebas de detección podrían ser una herramienta efectiva para reducir la transmisión. Las pruebas de detección con fines de evaluación pueden administrarse directamente en el establecimiento escolar (vea la sección Consideraciones de viabilidad más abajo), en una ubicación central del distrito escolar o a través de la remisión a proveedores de la comunidad que realicen pruebas de detección.

  • Transmisión en la comunidad moderada (amarillo), sustancial (anaranjado) y alta (rojo): se somete de manera regular a estudiantes, maestros y personal a pruebas de evaluación para reducir el riesgo de transmisión dentro de la escuela.
    • Los maestros y miembros del personal participan en la realización de pruebas de detección de rutina al menos una vez por semana. En las áreas con transmisión en la comunidad sustancial y alta, podría ser preferible realizar pruebas de evaluación dos veces a la semana, para detectar casos rápidamente ente maestros y personal.
    • Los estudiantes de escuelas primarias, medias y secundarias participan de pruebas de evaluación de rutina al menos una vez a la semana. Si se detecta un caso positivo confirmado, todos los contactos cercanos deben ponerse en cuarentena y someterse a una prueba de detección.
    • Las escuelas pueden realizar pruebas de detección a una muestra al azar de al menos el 10 % de los estudiantes. Por ejemplo, una escuela podría seleccionar al azar al 20 % de los estudiantes entre toda la población de estudiantes que asisten a clases presenciales, para las pruebas de detección semanales. Otra alternativa es que la escuela seleccione una cohorte de cada grado todas las semanas para las pruebas de detección. Se pueden usar diferentes estrategias para las pruebas al azar, con base en la alternativa más adecuada para la estrategia de evaluación con pruebas de detección de una escuela determinada.
  • Pruebas de evaluación para actividades deportivas: para propiciar la participación segura en actividades deportivas y reducir la transmisión en actividades de alto riesgo, las escuelas pueden considerar que las pruebas de detección sean obligatorias para participar. Las escuelas pueden implementar las pruebas de detección entre atletas estudiantiles/participantes, entrenadores y cualquier otra persona (como padres voluntarios) que puedan tener contacto cercano con otras personas durante estas actividades.
    • Los eventos deportivos, competencias y actividades podrían incluir las pruebas de detección universales como medio de evaluación el día del evento o un día antes.
    • Los deportes de riesgo medio o bajo3 incluyen los que se pueden practicar al aire libre, o en espacios interiores con mascarilla. Se recomiendan las pruebas de detección al menos una vez a la semana para estos deportes.
    • Los deportes de alto riesgo3 incluyen los que no se pueden practicar al aire libre o con mascarilla. Se recomienda la realización de pruebas de detección dos veces a la semana en áreas de transmisión baja, moderada y sustancial en la comunidad para participar de estas actividades deportivas. Los deportes de alto riesgo deben tener formato virtual o se deben cancelar en las áreas con nivel alto de transmisión en la comunidad.

Al considerar qué pruebas usar como estrategia de evaluación, las escuelas y sus asociados en la estrategia de detección deben optar por pruebas que se puedan suministrar de manera confiables y cuyos resultados estén disponibles dentro de las 24 horas. Las NAAT son pruebas de alta sensibilidad para detectar el ácido nucleico del SARS-CoV-2. La mayoría de la NAAT se deben procesar en laboratorios y los tiempos de obtención de los resultados son variables (podrían ser de 1 a 3 días), pero algunas NAAT son pruebas rápidas cuyos resultados están disponibles en el punto de atención en aproximadamente 15 minutos. Las pruebas conjuntas, en las que se toman muestras de diversas personas y se combinan inicialmente, pueden reducir los costos y tiempos para acceder a los resultados. Se las puede considerar para las pruebas de evaluación al menos semanales en áreas con nivel moderado (amarillo) de transmisión en la comunidad.

Por lo general las pruebas de antígenos tienen menos sensibilidad que las NAAT, y la mayoría se pueden procesar en el punto de atención, con los resultados disponibles en unos 15 minutos. Es posible que se deban confirmar los resultados de una prueba de antígenos con una NAAT en determinadas circunstancias, por ejemplo si el resultado es negativo para personas con síntomas o si el resultado es positivo para personas sin síntomas. Las escuelas deben trabajar junto al departamento de salud para elaborar un plan de confirmación y remisión antes de implementar la realización de pruebas de detección. La inmediatez de los resultados (el resultado de las pruebas se obtiene en 15-30 minutos), el bajo costo y la viabilidad de la implementación de las pruebas de antígeno las convierten en una opción lógica para la realización de pruebas de detección en las escuelas con fines de evaluación. La viabilidad y aceptación de las pruebas que utilizan hisopados nasales (narinas anteriores) hacen que este tipo de pruebas puedan implementarse más rápidamente en el ámbito escolar. Las pruebas que se hacen con muestras de saliva también podrían ser alternativas aceptables para los niños más pequeños, si están disponibles y si los resultados se entregan dentro de las 24 horas.

Teniendo en cuenta la posibilidad de una cantidad limitada de pruebas de detección o de limitaciones para la implementación de pruebas de evaluación, las escuelas deben considerar una estrategia de priorización.

  • Las escuelas y los funcionarios de salud pública pueden considerar priorizar a los maestros y el personal por sobre los estudiantes, dado el mayor riesgo de enfermarse gravemente entre ciertos adultos.
  • Al seleccionar entre estudiantes, las escuelas y funcionarios de salud pública pueden priorizar a los estudiantes de escuelas secundarias, luego a los de escuelas medias y luego a los de escuelas primarias, de conformidad con las tasas de infección más altas entre adolescentes, en relación con los niños más pequeños.

Notificación del resultado de las pruebas

A todos los sitios de realización de pruebas de detección del COVID-19 se les exige notificar a los funcionarios de salud locales o estatales correspondientes acerca de todas las pruebas de diagnóstico y evaluación realizadas. Las escuelas que usan pruebas de antígenos deben solicitar y recibir un certificado de excepción de las Enmiendas de Mejora de Laboratorios Clínicos (CLIA, por sus siglas en inglés)ícono de sitio externo , y notificar los resultados de las pruebas a los departamentos de salud estatales o locales, de conformidad con la Ley de Asistencia, Auxilio y Seguridad Económica frente al Coronavirus (CARES, por sus siglas en inglés) (P.L. 116-136).

Se debe solicitar a los padres que notifiquen los casos positivos a las escuelas para facilitar el rastreo de contactos y garantizar la comunicación y planificación en las escuelas. Además, los administradores de las escuelas deben notificar de inmediato al personal, los maestros, los familiares y a los contactos de emergencia o tutores legales de cualquier caso de COVID-19, manteniendo la confidencialidad de conformidad con la Ley de Portabilidad y Responsabilidad del Seguro Médico de 1996 (HIPAAícono de sitio externo), la Ley sobre Estadounidenses con Discapacidades (ADAícono de sitio externo) y la Ley de Derechos de la Familia sobre la Educación y Privacidad (FERPAícono de pdfícono de sitio externo), así como otras leyes y normas vigentes. Las notificaciones deben ser accesibles para todos los estudiantes, maestros y personal, incluidos aquellos con discapacidades o un dominio limitado del inglés (por ejemplo, a través de intérpretes o materiales traducidos).

Consideraciones de equidad en la salud al realizar pruebas de detección en las escuelas

Los funcionarios de salud pública y administradores de escuelas deben considerar dar mayor prioridad de acceso a las pruebas en escuelas con poblaciones que sufren una carga desproporcionada de casos o cuadros graves de COVID-19. Estos pueden incluir:

  • Escuelas de comunidades que sufrieron tasas desproporcionadamente altas de casos de COVID-19 en relación con el tamaño de su población, que pueden incluir comunidades con proporciones moderadas o grandes de grupos raciales y étnicos como indígenas estadounidenses/nativos de Alaska, personas afroamericanas e hispanas.
  • Escuelas en áreas geográficas con acceso limitado a las pruebas de detección debido a la distancia o la falta de disponibilidad de pruebas de detección25.

Consideraciones éticas al realizar las pruebas de detección en las escuelas

No se deben hacer pruebas de detección sin el consentimiento informado de la persona que se somete a la prueba (si es adulto) o el padre o tutor (en el caso de los menores). El consentimiento informado requiere la divulgación de información, su comprensión y la capacidad de decidir y es necesario para que los maestros y personal (que son empleados de una escuela) y los familiares de los estudiantes puedan obrar con independencia y tomar decisiones en función de sus valores, objetivos y preferencias. Las diferencias en los cargos y autoridad (es decir, las jerarquías laborales), así como la situación laboral o educativa, pueden afectar la capacidad de una persona de tomar decisiones con libertad. Los CDC ofrecen guías e información relacionada con el consentimiento para las pruebas de detección del COVID-19 entre los empleados. Estas consideraciones también alcanzan y se pueden adaptar a las pruebas que se realizan en las escuelas.

Las escuelas deben elaborar un plan de comunicación para notificar de inmediato a los funcionarios de salud locales, miembros del personal y familias si se registra un caso de COVID-19 mientras preservan la confidencialidad conforme a la Ley sobre Estadounidenses con Discapacidades (ADA) ícono de sitio externoy a la Ley de Derechos de la Familia sobre la Educación y Privacidad (FERPA)ícono de sitio externo, la Enmienda para la Protección de los Derechos de los Alumnos (PPRA)ícono de sitio externo y otras normas y leyes vigentes. Se recomienda el trabajo colaborativo con los asesores legales, los funcionarios de educación y los funcionarios de salud pública locales para garantizar que se obtenga y mantenga el debido consentimiento y que los resultados se preserven con las medidas correspondientes de protección de la privacidad y la confidencialidad.

Consideraciones antes de iniciar una estrategia de pruebas de detección

Antes de implementar las pruebas de detección en sus escuelas, los directivos de escuelas de kínder a 12.º grado deben coordinar con los funcionarios de salud pública para garantizar que este enfoque tenga el apoyo de los estudiantes, padres, maestros y personal, y para crear un plan de realización de pruebas que contenga los componentes clave, incluidos:

  • Infraestructura y recursos de uso exclusivo para respaldar la realización de pruebas de detección en las escuelas.
  • Uso de pruebas autorizadas por la FDA para el uso previsto (como detección, pruebas conjuntas) y un mecanismo para recetar medicamentos/solicitar pruebas, a cargo de un proveedor de atención médica matriculado.
  • Requisitos del certificado de excepción de las CLIA para realizar pruebas de detección en las escuelas, con pruebas autorizadas de conformidad con el Acuerdo de Uso de Emergencia.
  • Un mecanismo para notificar todos los resultados de las pruebas (tanto positivos como negativos) según lo solicite el departamento de salud estatal o local.
  • Formas de obtener el consentimiento parental en el caso de los estudiantes menores de edad, y la aprobación/consentimiento de los propios estudiantes.
  • Espacio físico para realizar las pruebas de detección de manera segura y discreta.
  • La capacidad de mantener la confidencialidad de los resultados y proteger la privacidad de los estudiantes y el personal.
  • Planes para garantizar el acceso a pruebas de confirmación cuando sea necesario, a través del departamento de salud estatal o local, para personas sintomáticas que reciben un resultado negativo y personas asintomáticas que reciben un resultado positivo.

Si no se han implementado estos elementos, las escuelas pueden considerar una estrategia de realización de pruebas de detección mediante remisiones en colaboración con funcionarios de salud pública.

Las escuelas deben coordinar con los funcionarios de salud pública locales para decidir si deben usar pruebas de detección o no. Las escuelas de kínder a 12.º grado que dependen del Gobierno federal (por ejemplo, para Actividad Educativa del Departamento de Defensa [DoDEA], que administra las escuelas de kínder a 12.º grado de los dependientes del DoD) deben coordinar con los funcionarios de salud federales. Además de cumplir con las leyes estatales y locales, los administradores de escuelas deberían seguir la guía de la Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleoícono de sitio externo, y otras leyes federales vigentes, al ofrecer pruebas de detección a docentes, miembros del personal y estudiantes que sean empleados de escuelas de kínder a 12.º grado.

Consideraciones de viabilidad y retos de la realización de pruebas de detección en las escuelas

Es necesario analizar con detenimiento estos retos y su abordaje como parte de los planes para la realización de pruebas de detección en las escuelas elaborados en colaboración con los funcionarios de salud pública.

  • En algunas escuelas, los profesionales de atención médica que tienen consulta en la escuela (por ejemplo, el personal de enfermería escolar) pueden realizar pruebas virales de detección del COVID-19 si la escuela o el centro de pruebas recibe un certificado de excepciónícono de sitio externo de las Enmiendas de Mejora de Laboratorios Clínicos (CLIA, por sus siglas en inglés). Algunos profesionales de atención médica con consultorios en escuelas también pueden estas en condiciones de tomar muestras para enviar a laboratorios para su análisis, si tienen capacitación en la obtención de muestras, sin un certificado de las CLIA. Es importante que los profesionales de atención médica de las escuelas tengan acceso y capacitación sobre el uso correcto de equipos de protección personal (EPP). Los establecimientos deben estar al tanto de la EUA de la FDA ícono de sitio externode las pruebas de antígeno ícono de sitio externoy de la discreción de cumplimiento de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS) ícono de pdfícono de sitio externocon respecto al certificado de exención conforme a las CLIA ícono de sitio externoal usar pruebas de detección en personas asintomáticas.
  • No todos los sistemas escolares tendrán el personal, los recursos o la capacitación necesarios (incluido el certificado de exención de conformidad con las CLIA) para realizar las pruebas de detección. Los funcionarios de salud pública deberían trabajar con las escuelas para ayudar a vincular a los estudiantes y sus familias, maestros y miembros del personal con otras alternativas que les permitan realizarse la prueba de detección en su comunidad.
  • La realización de pruebas de detección en escuelas podría exigir un grado alto de coordinación e intercambio de información entre los departamentos de salud, las escuelas y las familias.
  • También pueden existir factores legales y normativos a considerar al realizar pruebas de detección en las escuelas, en relación con quiénes prescribirán las pruebas, quiénes administrarán las pruebas, cómo se financiarán las pruebas y cómo se notificarán los resultados. Tales factores incluyen las leyes locales o estatales que definen los servicios que el personal escolar de enfermería y otros profesionales escolares de la salud están autorizados a brindar, además de las leyes de privacidad vigentes.
  • Es necesario sopesar los beneficios de realizar las pruebas de detección en las escuelas con los costos, inconvenientes y viabilidad de tales programas, tanto para las escuelas como para las familias.
  • Los resultados de las pruebas de antígenos por lo general permiten diagnosticar una infección en curso por SARS-CoV-2 más rápidamente que las NAAT. Sin embargo, hay mayor probabilidad de que las pruebas de antígenos no detecten una infección en curso, incluso en personas sintomáticas, y podría ser recomendable una prueba molecular de confirmación.

Vacunación para maestros y personal, y en las comunidades tan pronto como los suministros lo permitan

Las vacunas son una herramienta importante para ayudar a detener la pandemia del COVID-19. Los empleos de los maestros y otro personal escolar son críticos para el funcionamiento continuo de la sociedad y tienen un riesgo potencial de exposición ocupacional al SARS-CoV-2. Vacunar a maestros y personal de escuelas es una capa de la estrategia de prevención y protección de maestros y personal. Las estrategias para reducir al mínimo las barreras de acceso a las vacunas por parte de maestros y otros trabajadores esenciales de primera línea, como la implementación de clínicas de vacunación en el lugar de trabajo u otro sitio cercano, son óptimas. Para abordar esta prioridad de salud pública importante, el Secretario de Salud y Servicios Humanos firmó una directiva de la Secretaríaícono de pdfícono de sitio externo el 2 de marzo del 2021, en virtud de la cual todos los proveedores de vacunas contra el COVID-19 que administren vacunas compradas por el gobierno de los Estados Unidos deben poner las vacunas a disposición de los trabajadores de escuelas de kínder a 12.º grado. Esto significa que además de los centros de vacunación contra el COVID-19 estatales y locales, los maestros y el personal de escuelas de todo el país pueden inscribirse para programar una cita en más de 9 000 farmacias que participan del Programa federal de vacunación en farmacias minoristas para la vacunación contra el COVID-19.

Hay nuevos recursos de los CDC disponibles para brindar información acerca de esta directiva:

Los funcionarios escolares y los departamentos de salud pueden trabajar de manera coordinada para propiciar mensajes e iniciativas comunitarias acerca de la vacunación para los miembros de las comunidades escolares. Las plataformas de comunicación de las escuelas pueden facilitar las iniciativas comunitarias para fomentar la vacunación de los miembros del hogar de niños en edad escolar a medida que sean elegibles. Esto debería incluir iniciativas de divulgación en idiomas que los familiares de los estudiantes con dominio limitado del inglés puedan comprender y en formatos alternativos según sea necesario para facilitar la comunicación eficaz con las personas con discapacidades.

Se deberán seguir implementando estrategias de prevención estratificadas hasta que tengamos mayor información para entender el potencial de transmisión entre personas que recibieron la vacuna contra el COVID-19 y haya más cobertura de vacunación en la comunidad. Además, aún no se ha aprobado el uso de las vacunas en niños menores de 16 años de edad. Por estos motivos, incluso después de que los maestros y el personal se hayan vacunado, las escuelas deben seguir implementando las medidas de prevención en el futuro cercano, lo que incluye exigir el uso de mascarillas en las escuelas y poner en práctica el distanciamiento físico.

Definiciones

  • Personal escolar: en este documento hace referencia a cualquier empleado, contratista o consultor independiente de una escuela que interactúe con los estudiantes o maestros en el curso de la jornada escolar e incluye, por ejemplo, a administradores de escuelas, conductores de autobuses, profesionales de nutrición escolar, personal de enfermería escolar, terapeutas del habla/ocupacionales, personal de mantenimiento y conserjería, y otros empleados de la escuela.
Referencias
  1. https://www.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/more/science-and-research/transmission_k_12_schools.html
  2. American Academy of Pediatrics. COVID-19 Guidance for Safe Schools. January 5, 2021. https://services.aap.org/en/pages/2019-novel-coronavirus-covid-19-infections/clinical-guidance/covid-19-planning-considerations-return-to-in-person-education-in-schools/ícono de sitio externo
  3. Para ver un esquema de clasificación del riesgo de transmisión en actividades deportivas de ejemplo, vea https://ncaaorg.s3.amazonaws.com/ssi/COVID/SSI_ResocializationDevelopingStandardsSecondEdition.pdfícono de pdfícono de sitio externo
  4. Doyle T et al. COVID-19 in Primary and Secondary School Settings During the First Semester of School Reopening - Florida, August-December, 2020. MMWR 2021; March 19, 2021.
  5. Hershow RB et al. Low SARS-CoV-2 Transmission in Elementary Schools - Salt Lake County, Utah, December 3, December 3, 2020-January 31, 2021. MMWR 2021; March 19, 2021.
  6. Volpp KG et al. Minimal SARS-CoV-2 Transmission Following Implementation of a Comprehensive School Mitigation Strategy - New Jersey, August 20-November 27, 2020. MMWR 2021; March 19, 2021.

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