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Actualización importante: establecimientos de atención médica
Los CDC han actualizado algunas de las formas de operar los sistemas de atención médica de manera efectiva en respuesta a la vacunación contra el COVID-19. Conozca más
Para tener la máxima protección contra la variante delta y evitar contagiar a los demás, vacúnese lo antes posible y use una mascarilla en público si se encuentra en espacios cerrados en un área con transmisión sustancial o alta.
ACTUALIZACIÓN
Dada la nueva evidencia sobre la variante B.1.617.2 (Delta), los CDC actualizaron la guía para personas totalmente vacunadas. Los CDC recomiendan el uso universal de mascarillas en espacios cerrados por parte de todos los maestros, miembros del personal, estudiantes y visitantes de escuelas de kínder a 12.º grado, independientemente de su estado de vacunación. Los niños deberían retomar las clases presenciales a tiempo completo en otoño con la implementación de estrategias de prevención estratificadas.

Guía para las operaciones de programas de educación inicial y cuidados infantiles durante el COVID-19

Guía para las operaciones de programas de educación inicial y cuidados infantiles durante el COVID-19
Actualizado el 25 de ago. del 2021

Datos clave

  • En este momento la vacunación es la principal estrategia de prevención de salud pública para terminar con la pandemia del COVID-19. Promover la vacunación entre las personas elegibles puede ayudar a los programas de educación inicial y cuidados infantiles (ECE, por sus siglas en inglés) a proteger al personal y a los niños bajo su cuidado, así como a sus familias.
  • La mayoría de los programas de ECE prestan servicios a niños menores de 12 años que por el momento no son elegibles para la vacunación. Por consiguiente, en esta guía se enfatiza la implementación de estrategias de prevención del COVID-19 estratificadas (por ejemplo, implementar diversas estrategias de prevención combinadas) para proteger a los niños y a los adultos que no tienen la vacunación completa.
  • Las estrategias de prevención del COVID-19 siguen siendo fundamentales para proteger a las personas, incluidos los niños y el personal, que no están totalmente vacunadas, especialmente en áreas con niveles de transmisión moderada a alta en la comunidad.
  • Todas las personas (de 2 años de edad o más) que no están totalmente vacunadas deben usar mascarillas en espacios cerrados. Los programas de ECE pueden implementar el uso universal de mascarillas en algunas situaciones, por ejemplo, si hay transmisión sustancial, alta o en aumento del COVID-19 dentro del programa o en la comunidad, y mientras presten servicio a poblaciones que todavía no son elegibles para vacunarse.
  • Las localidades deben monitorear la transmisión en la comunidad, la cobertura de vacunación, el surgimiento de brotes y las políticas y normas locales a la hora de decidir cómo implementar las estrategias de prevención estratificadas.

Resumen de los cambios recientes

Introducción

Esta versión actualizada de la guía para programas de educación inicial y cuidados infantiles (ECE) en el marco del COVID-19, incluidos los programas de cuidados infantiles en centros, a domicilio y familiares, Head Start y otros programas de educación anterior al kínder, describe estrategias para que los programas de ECE puedan reducir la propagación del COVID-19 y mantener la seguridad en sus operaciones. En comparación con los adultos, es menor la cantidad de niños que se infectó por el COVID-19 durante la pandemia; no obstante, los niños pueden infectarse por el SARS-CoV-2, el virus que causa el COVID-19, pueden enfermarse a causa del COVID-19 y pueden propagar el virus a otras personas. El resumen de hallazgos científicos sobre transmisión en las escuelas de los CDC incluye información con evidencia científica acerca de la propagación del SARS-CoV-2 entre niños y en entornos escolares y de ECE.

En general, los programas de ECE prestan servicio a niños menores de 12 años que por el momento no son elegibles para vacunarse. Por consiguiente, esta guía enfatiza la implementación de estrategias de prevención del COVID-19 estratificadas (por ejemplo, implementar diferentes estrategias de prevención combinadas) para proteger a las personas que no tienen la vacuna completa, incluidos los bebés y niños (en adelante "los niños"), el personal y otros integrantes de sus hogares. El objetivo de esta guía es ayudar a los programas y a los funcionarios de salud locales a elegir las estrategias de prevención estratificadas más apropiadas y aportar información para una transición segura de sus entornos de cuidado a una estrategia de reducción de las medidas contra la pandemia del COVID-19 cuando los niveles de transmisión del COVID-19 en la comunidad alcancen niveles bajos. Esta guía está basada en la evidencia científica actual y en las lecciones aprendidas de las estrategias de prevención del COVID-19 implementadas en escuelas y ECE.

El objetivo de esta guía de los CDC es complementar —no reemplazar— cualquier ley, norma o regulación de salud y seguridad estatal, local, territorial o tribal a la que deban acogerse los ECE. La adopción e implementación de esta guía se debe articular en colaboración con las agencias reguladoras y los departamentos de salud pública estatales, locales, territoriales y tribales, y de conformidad con las políticas y prácticas estatales y locales.

Las estrategias de prevención del COVID-19 más importantes para las operaciones de ECE de cuidados presenciales

Los programas de ECE son una parte importante de la infraestructura de las comunidades. Propician entornos seguros y favorables de cuidados para niños que fomentan su desarrollo social y emocional, facilitan acceso a servicios críticos y mejoran las condiciones de vida. Además generan empleo y permiten que los padres, tutores y encargados de los cuidados vayan a trabajar.

El informe científico de los CDC sobre transmisión del SARS-CoV-2 en escuelas de kínder a 12.° grado y programas de educación inicial y cuidados infantiles resume la evidencia científica sobre el COVID-19 entre niños y adolescentes y lo que se sabe acerca de la prevención de la transmisión en escuelas y programas de ECE.

Los programas de ECE deben trabajar en coordinación con los funcionarios de salud pública locales, y de conformidad con las leyes y normas vigentes, que incluyen las relacionadas con la privacidad, para determinar cuáles son las estrategias de prevención necesarias en su área, a través del monitoreo de los niveles de transmisión en la comunidad, los índices locales de cobertura de vacunación, el surgimiento de brotes y las políticas y normas locales. Los CDC siguen recomendando el uso de mascarillas y otras estrategias para prevenir la propagación del SARS-CoV-2. Sin embargo, si los administradores de los programas de ECE deciden eliminar alguna de estas estrategias de prevención estratificadas en un ámbito de ECE, deben hacerlo de a una por vez y deben monitorear estrechamente (con pruebas de detección relevantes en la comunidad) la aparición de brotes o aumentos en los casos de COVID-19. Los programas de ECE deben comunicar sus estrategias y cualquier cambio de planes al personal y las familias, y directamente a los niños más grandes, a través de materiales y canales de comunicación accesibles y en un idioma y nivel de vocabulario que sean comprensibles para el personal, las familias y los niños. Vea el contenido de los CDC sobre ayudar a los niños y a los padres en la transición de regreso a la escuela.

Igualdad de acceso a la salud

Los programas de ECE desempeñan un papel fundamental en la promoción de la igualdad de acceso a la educación, el cuidado y la salud, especialmente para grupos que fueron desproporcionadamente golpeados por el COVID-19. Las personas que viven en zonas rurales, las personas con discapacidades, los inmigrantes y las personas que se identifican como indígenas estadounidenses/nativas de Alaska, de raza negra o afroamericanas, hispanas o latinas se vieron desproporcionadamente afectadas por el COVID-19; estas desigualdades también fueron visibles entre los niños. Por estos motivos, las consideraciones de igualdad en el acceso a la salud relacionadas con los ámbitos de ECE son una parte fundamental del proceso de toma de decisiones y fueron incluidas en la guía actualizada de los CDC para los programas de ECE. Los administradores de los ECE y los funcionarios de salud pública pueden garantizar entornos seguros y favorables que den seguridad a las familias y al personal y proveedores de los ECE a través de la planificación y la implementación de estrategias integrales de prevención para los entornos de educación y cuidados presenciales, y de la comunicación de dichos esfuerzos. Los programas de ECE pueden coordinar con los padres para conocer sus preferencias e inquietudes en términos de educación y cuidados presenciales.

Una forma en la que los administradores de los ECE pueden promover la igualdad de acceso a la salud es garantizar que todo el personal y los niños tengan los recursos necesarios para su salud física y mental. Los administradores de los programas ECE pueden ofrecer modificar las responsabilidades laborales del personal con mayor riesgo de enfermarse gravemente y que no tiene la vacuna completa, y al mismo tiempo proteger su privacidad individual. Las leyes de discapacidad federales y estatales pueden exigir un enfoque individualizado para el trabajo con niños y jóvenes con discapacidades, de conformidad con el plan de servicios familiares particular (IFSP, por sus siglas en inglés), el programa de educación personalizada (IEP, por sus siglas en inglés) o el plan de la Sección 504 del niño o joven. Los administradores deben evaluar adaptaciones y alternativas a las estrategias de prevención si prestan servicios a personas con discapacidades, y al mismo tiempo mantener los esfuerzos de proteger del COVID-19 a todos los niños y empleados.

Sección 1: Estrategias de prevención para reducir la transmisión del SARS-CoV-2 en los programas de ECE

La mayoría de los programas de ECE tienen poblaciones mixtas, con personas que tienen la vacuna completa y personas que no. Estos programas prestan servicio principalmente a niños menores de 12 años de edad que por el momento no son elegibles para la vacuna contra el COVID-19. Por consiguiente, los administradores de los ECE deberán tomar decisiones sobre la adopción de estrategias de prevención del COVID-19 en sus programas para proteger a las personas que no están totalmente vacunadas.

En coordinación con los funcionarios de salud pública locales, los administradores de los ECE deben considerar diversos factores al tomar decisiones sobre la implementación de estrategias de prevención estratificadas contra el COVID-19. Como los programas de ECE por lo general prestan servicio a las comunidades cercanas, las decisiones deben tomarse con base en la población del programa, sus familias y los niños que acuden, así como sus comunidades. Los siguientes sobre los principales factores a considerar:

  • El nivel de transmisión en la comunidad del COVID-19.
  • La cobertura de vacunación contra el COVID-19 en la comunidad y entre los niños y el personal.
  • Los brotes de COVID-19 o las tendencias al aumento en el programa de ECE o en la comunidad en la que está inserto.
  • La exigencia sobre la capacidad del sistema de salud para la comunidad.
  • Las edades de los niños que asisten a los programas de ECE y los factores sociales y conductuales asociados que podrían afectar el riesgo de transmisión o la factibilidad de las diferentes estrategias de prevención.

Estrategias de prevención

Estas estrategias de prevención del COVID-19 siguen siendo críticas para proteger a las personas, incluidos los niños y el personal de los ECE, que no tienen la vacuna completa, especialmente en áreas con niveles moderados a altos de transmisión en la comunidad. Al analizar si se van a eliminar algunas estrategias de prevención y de qué manera, se deberá hacer de a una por vez, y se debe monitorear estrechamente a los niños y al personal (con pruebas de detección relevantes en la comunidad) para detectar brotes o aumentos en los casos de COVID-19.

1. Promover la vacunación

En este momento la vacunación es la principal estrategia de prevención de salud pública para terminar con la pandemia del COVID-19. Las personas que tienen la vacuna completa contra el COVID-19 tienen riesgo bajo de sufrir una infección sintomática o grave. Existe cada vez más evidencia que sugiere que las personas que están totalmente vacunadas contra el COVID-19 tienen menos probabilidad de tener una infección asintomática o contagiar el COVID-19 a otras personas que las personas que no están totalmente vacunadas. En la mayoría de los ámbitos, las personas con la vacunación completa que no tienen sistemas inmunitarios comprometidos pueden reanudar sus actividades de manera segura como las hacían antes de la pandemia, excepto en los casos en los que es obligatorio tomar medidas preventivas en virtud de las leyes, normas o reglamentos federales, estatales, locales, tribales o territoriales, incluidas las normas locales para empresas y lugares de trabajo.

Ahora las personas de 12 años de edad o más son elegibles para vacunarse contra el COVID-19, pero la mayoría de los programas de ECE prestan servicios a niños menores de 12 años. Los programas de ECE pueden promover la vacunación del personal y las familias, incluidas las mujeres embarazadas, a través de información acerca de la vacunación contra el COVID-19, fomentando la confianza y seguridad con respecto a la vacuna y creando políticas y prácticas favorables para que vacunarse sea los más sencillo y conveniente posible.

Al promover la vacunación contra el COVID-19, se debe tener en cuenta que ciertas comunidades y grupos sufrieron de manera desproporcionada el impacto del COVID-19 y sus consecuencias graves, y algunas comunidades podrían tener experiencias que afectan su confianza y seguridad con respecto al sistema de atención médica. Los niveles de confianza en las vacunas pueden diferir entre los maestros, el personal y las familias. Los administradores de programas de ECE pueden adaptar sus mensajes a las necesidades de sus familias y comunidad e incorporar la participación de personas de confianza de la comunidad para transmitir los mensajes cuando sea apropiado, por ejemplo en redes sociales, para promover la vacunación contra el COVID-19 entre personas que pueden tener dudas sobre si deberían o no vacunarse.

Esto es lo que pueden hacer los programas de ECE para promover la vacunación:

  • Visitar vacunas.gov para averiguar dónde se pueden vacunar contra el COVID-19 los empleados y familias en la comunidad y promover los centros de vacunación contra el COVID-19 cercanos al programa de ECE.
  • Alentar al personal y las familias, incluidos los miembros de la familia extendida que tienen contacto frecuente con los niños que asisten a los programas de ECE, a que se vacunen lo antes posible.
  • Identificar los posibles obstáculos particulares de su fuerza laboral e implementar políticas y prácticas para abordarlos. El Programa de vacunación en el lugar de trabajo tiene información para empleadores sobre las políticas y prácticas recomendadas para fomentar la vacunación contra el COVID-19 entre los trabajadores.
  • Buscar formas de adaptar los mensajes clave para ayudar a aumentar la confianza en la vacuna entre familiares y empleados a través de un lenguaje, tono y formato que se adapten a las necesidades de la comunidad y que respondan a sus inquietudes.
  • Usar los kits de herramientas de vacunación contra el COVID-19 de los CDC para informar a los miembros de la comunidad del ECE y fomentar la vacunación contra el COVID-19. Los CDC también crearon un kit de herramientas sobre vacunación contra el COVID-19 de los trabajadores para ayudar a los empleadores a informar a sus trabajadores acerca de las vacunas contra el COVID-19, concientizar acerca de sus beneficios y abordar las preguntas e inquietudes más frecuentes.
  • Organizar sesiones informativas para poner a padres y tutores en contacto con información acerca de la vacuna contra el COVID-19. El personal de los ECE y los profesionales de la salud pueden ser fuentes confiables para explicar lo relacionado con la seguridad, la eficacia y los beneficios de las vacunas contra el COVID-19 y responder las preguntas más frecuentes.
  • Ofrecer opciones flexibles y favorables de licencia por enfermedad (por ejemplo, licencia por enfermedad paga) para que los empleados se puedan vacunar y puedan quedarse en sus casas si tienen efectos secundarios después de recibir la vacuna. Vea las Consideraciones posvacunación para lugares de trabajo de los CDC.
  • Ofrecer información sobre vacunación como parte de las actividades de inscripción para las familias que ingresan al programa de ECE.

Recursos de los CDC sobre vacunación

2. Uso consistente y correcto de mascarillas

Cuando las personas que no tienen la vacuna completa usan mascarilla de manera correcta y consistente, protegen a otras personas además de protegerse a sí mismas. El uso correcto y consistente de mascarillas por parte de las personas que no están totalmente vacunadas es particularmente importante en espacios cerrados y en situaciones en las que no se puede mantener el distanciamiento físico.

  • En espacios interiores: se recomienda que las personas que no están totalmente vacunadas usen mascarilla, incluidos los niños y el personal. Los niños menores de 2 años no deben usar mascarilla.
  • Al aire libre: en términos generales, no es necesario el uso de mascarillas al aire libre. Sin embargo, en áreas en particular donde la transmisión es sustancial a alta, los CDC recomiendan que las personas de 2 años de edad o más que no tienen la vacuna completa usen una mascarillas en espacios al aire libre con grandes aglomeraciones o durante actividades que suponen el contacto cercano por un tiempo prolongado con personas que no tienen la vacuna completa.

Los CDC recomiendan el uso universal de mascarillas en espacios cerrados, en áreas con transmisión sustancial a alta y más allá de que las personas estén o no vacunadas.

Con base en las necesidades de la comunidad, los programas de ECE pueden optar por implementar el uso universal de mascarillas como requisito obligatorio (es decir, que se deben usar más allá de que la persona esté vacunada o no) en el programa. Los motivos para esta decisión pueden incluir:

  • Que presten servicio a una población que todavía no es elegible para la vacunación, como es el caso de la mayoría de los programas de ECE.
  • Que el personal muestre con el ejemplo el uso correcto y consistente de mascarillas entre los niños de 2 años de edad o más.
  • Que haya una transmisión sustancial o en aumento del COVID-19 dentro del programa o la comunidad en la que se encuentra.
  • Que haya un aumento en la transmisión en la comunidad de una variante que se propaga más fácilmente entre niños o que provoca una enfermedad más grave a causa del COVID-19 entre los niños.
  • Que no tengan un sistema para monitorear si los niños y el personal están vacunados o no.
  • Que se les dificulte monitorear o imponer políticas de uso de mascarilla que no sean universales.
  • Que sepan que la aceptación de la vacuna entre las familias, el personal y dentro de la comunidad es baja.

Los programas de ECE también deben brindar su apoyo a las personas que están totalmente vacunadas pero optan por usar una mascarillas, ya sea por decisión personal o porque tienen una afección que podría debilitar su sistema inmunitario. Los programas de ECE deben hacer lo necesario para garantizar que la política de uso de mascarillas que decidan implementar no entre en conflicto con las leyes, políticas y normas locales, estatales y territoriales.

Los programas que sigan exigiendo el uso de mascarilla a las personas de 2 años de edad o más deben contemplar excepciones para las siguientes categorías de personas:

  • Una persona que no puede usar una mascarilla, o no puede usarla de manera segura a causa de una discapacidad, de conformidad con la definición de la Ley sobre Estadounidenses con Discapacidades (ADA) (42 U.S.C. 12101 y sig.). Converse acerca de la posibilidad de implementar ajustes razonablesícono de sitio externo con los trabajadores que no están totalmente vacunados y no pueden usar una mascarilla o tienen dificultades para usar ciertos tipos de mascarillas a causa de una discapacidad.
  • Una persona para quien usar una mascarilla implicaría algún tipo de riesgo para su salud en el lugar de trabajo, seguridad o funciones laborales según lo determinado por las directrices o regulaciones federales de seguridad en el lugar de trabajo correspondientes.

Para facilitar el aprendizaje y el desarrollo social y emocional, considere la posibilidad de que el personal que no está totalmente vacunado use una mascarilla transparente o una de tela con un panel transparente al interactuar con niños pequeños, niños que están aprendiendo a leer o al interactuar con personas que dependen de la lectura de labios.

Cuando los proveedores de cuidado infantil y el personal del lugar de trabajo usan mascarilla, debe ser una que reúna los siguientes criterios:

Recursos sobre el uso de mascarillas

Durante el transporteLa orden de los CDC alcanza a todos los medios de transporte público, incluidos los servicios de transporte de los programas de ECE. Los pasajeros de 2 años de edad o más y los conductores deben usar una mascarilla en los autobuses y vans, incluidos los autobuses operados por sistemas escolares públicos y privados y los programas de ECE, más allá de que las personas estén vacunadas o no, y sujeto a las exclusiones y exenciones de la orden de los CDC. Puede obtener más información aquí.

Las escuelas podrían ofrecer mascarillas a los estudiantes que las necesitan (incluso en autobuses y vans), por ejemplo, los niños que olvidan llevar su mascarilla o cuyas familias no pueden costearla.

3. Distanciamiento físico y organización por cohortes

Los programas de ECE en los que no todas las personas están totalmente vacunadas deben implementar medidas de distanciamiento físico en espacios cerrados tanto como sea posible. Debido al servicio esencial que prestan los programas de ECE, estos no deben excluir a los niños de los cuidados presenciales para poder mantener el requisito de distancia mínima.

Con frecuencia no es posible mantener la distancia física en un ámbito de ECE, especialmente durante ciertas actividades (como el cambio de pañales, las comidas, cuando se sostiene o consuela a un niño) y entre los niños más pequeños en general. Cuando no resulte posible mantener el distanciamiento físico en los ámbitos de ECE, es particularmente importante adoptar diversas estrategias de prevención simultáneas, como la organización por cohortes, el uso de mascarillas en espacios interiores, mejorar la ventilación, lavarse las manos, cubrirse al toser y estornudar y la limpieza regular para ayudar a reducir el riesgo de transmisión. Es particularmente importante que las personas que no tienen la vacuna completa usen mascarilla cuando no es posible mantener el distanciamiento físico. Se recomienda una distancia de al menos 6 pies entre personas adultas que no están totalmente vacunadas.

Las personas totalmente vacunadas no necesitan mantener distancia física, excepto que las leyes, normas y regulaciones federales, estatales, locales, tribales y territoriales, incluidas las normas de empresas y lugares de trabajo locales, así lo exijan. Si bien es difícil y a veces imposible en los ámbitos de ECE, las personas que no están totalmente vacunadas deberían mantener la distancia física de otras personas que no tienen la vacuna completa en la medida de lo posible, y usar mascarilla.

Organización por cohortes: organizar por cohortes implica mantener a un mismo grupo reducido de personas junto durante todo el día. La organización por cohortes puede ser útil para limitar la cantidad de niños y empleados que entran en contacto, especialmente cuando se dificulta el distanciamiento físico, como es el caso entre niños pequeños. Esto es particularmente importante en áreas con niveles de transmisión moderados a altos. La organización por cohortes puede limitar la propagación del COVID-19 entre cohortes, pero no debe reemplazar otras medidas preventivas dentro de cada grupo. A la hora de determinar cómo garantizar la distancia física y el tamaño de las cohortes, los programas de ECE deben considerar factores como la pérdida de oportunidades de aprendizaje y el bienestar social y emocional de los niños, así como las necesidades de las familias cuando los niños no pueden asistir a los programas de ECE de manera presencial.

Organice a los niños y a los proveedores de cuidados infantiles en grupos que permanecerán juntos durante todo el día.

  • De ser posible, todos los días los grupos de cuidados infantiles deben incluir a los mismos niños y estar a cargo de los mismos proveedores de cuidado infantil.
  • Limite la interacción entre distintos grupos para que se crucen lo mínimo posible o no haya interacción alguna entre diferentes cohortes o grupos.
  • La cantidad de cohortes o grupos puede variar según el tipo de programa de cuidados infantiles (centros en comparación con hogares) y su tamaño. Los programas más pequeños tienen menos cohortes que los más grandes.
  • Mantenga una distancia de al menos 6 pies entre los niños y el personal de diferentes cohortes.
  • Separe las colchonetas o cunas de la siesta de los niños y dispóngalas de manera que los niños duerman con la cabeza de uno hacia los pies del otro. No deben usar mascarillas mientras duermen.
  • Coloque guías físicas, como carteles en las paredes o cinta adhesiva en los pisos, para ayudar a mantener la distancia entre las cohortes en áreas de uso común.
  • Escalone el uso de espacios comunes entre las diferentes cohortes.
  • Escalone los horarios de llegada y retiro de los niños o los lugares de ingreso y salida por cohorte y priorice la llegada y retiro al aire libre, si es posible.
  • En los vehículos de transporte, siente a un niño por fila o saltee filas si es posible. Los niños que viven en un mismo hogar pueden sentarse juntos.
  • Priorice las actividades al aire libre. Siempre que sea posible, los juegos que suponen actividad física deben tener lugar al aire libre. Si es posible, mantenga las cohortes también en los espacios de juego al aire libre. Los niños no deben usar mascarillas cuando nadan o juegan con agua.

4. Ventilación

Mejorar la ventilación es una estrategia importante de prevención del COVID-19 que puede reducir la cantidad de partículas del virus en el aire. Junto con otras estrategias de prevención, como usar una mascarilla de varias capas bien ajustada, propiciar el ingreso de aire exterior a un edificio ayuda a evitar que las partículas de virus se concentren adentro. Para lograrlo, se pueden mantener abiertas varias puertas y ventanas, usar ventiladores que sean seguros para los niños para aumentar la efectividad de las ventanas abiertas y hacer cambios en los sistemas de HVAC o filtración de aire.

Durante el transporte, abra o quite los vidrios fijos de autobuses u otros medios de transporte, siempre y cuando hacerlo no suponga un riesgo de seguridad. Mantener las ventanas abiertas unas pulgadas mejora la circulación del aire.

Para obtener más información específica acerca del mantenimiento, el uso del equipo de ventilación, las medidas para mejorar la ventilación y otras consideraciones en relación con la ventilación, consulte los siguientes recursos:

Puede encontrar otras recomendaciones de ventilación para los diferentes tipos de edificios educativos en el documento guía para universidades y escuelas de la American Society of Heating, Refrigerating, and Air Contitioning Engineers (ASHRAE)ícono de pdfícono de sitio externo.

Los fondos que aportan las subvenciones para cuidados infantiles de la Ley de Plan de Rescate Estadounidense y los aumentos de fondos que financian los programas Head Start pueden utilizarse para hacer mejoras a los sistemas de ventilación. Puede ver las guías para acceder a estos fondos en la página de la Oficina de cuidados infantiles de la Administración para Niños y Familiasícono de sitio externo y en la página de la Oficina de Head Start.ícono de sitio externo La Ley del Plan de Rescate también dispone fondos de recuperación fiscal a nivel local y estatal en el marco del coronavirusícono de sitio externo para los gobiernos estatales, locales y tribales, que pueden estar disponibles para algunos programas de ECE.

5. Lavado de manos y protocolo para toser y estornudar

Las personas deben lavarse las manos y seguir el protocolo para la higiene respiratoria (cubrirse al toser y estornudar) para evitar propagar enfermedades infecciosas, incluido el COVID-19. Los programas de ECE pueden monitorear y reforzar estos comportamientos, además de poner a disposición los suministros necesarios para un correcto lavado de manos.

  • Enseñe e imponga las prácticas de lavado de manos con agua y jabón por al menos 20 segundos.
  • Recuerde a todas las personas del establecimiento que deben lavarse las manos con frecuencia y ayude a los niños pequeños a lavarse las manos.
  • Si no es posible el lavado de manos, use un desinfectante de manos que contenga al menos un 60 % de alcohol (para el personal y los niños más grandes, que pueden usar el desinfectante de manos sin problemas). Los desinfectantes de manos se debe guardar en un lugar alto, alejado y fuera de la vista de los niños pequeños y solo se deben usar bajo supervisión de un adulto en el caso de los niños menores de 6 años.
  • Publique carteles y gráficos que describan cómo detener la propagación de gérmenes, en lugares importantes del establecimiento como las entradas y los baños. Los carteles deben ser fáciles de entender, con dibujos, y estar disponibles en los idiomas principales de su personal y las familias del establecimiento.
  • Ubique estaciones de higienización de manos en las entradas al establecimiento.
  • En la mayoría de las situaciones, no es necesario usar guantes para protegerse del COVID-19. Los CDC sí recomiendan el uso de guantes para limpiar y desinfectar o si cuida a una persona con COVID-19, de lo contrario se recomienda el correcto lavado de manos.

Recursos sobre lavado de manos y el protocolo de higiene respiratoria

6. Quedarse en casa si están enfermos y hacerse una prueba de detección

Quedarse en casa si están enfermos

Los niños y el personal con síntomas de una enfermedad infecciosa, como la influenza (gripe) o el COVID-19, deben quedarse en casa y consultar a su proveedor de atención médica para que les dé indicaciones sobre cuidados y pruebas de detección. Que una persona con COVID-19 se quede en su casa es esencial para evitar infecciones por COVID-19 en los programas y prevenir la propagación entre otras personas. También es esencial que las personas que no tienen la vacuna completa cumplan una cuarentena si estuvieron expuestas a una persona con COVID-19. Además, los programas de ECE deben implementar políticas y prácticas flexibles, no punitivas y favorables de licencia por enfermedad que fomenten que los trabajadores enfermos se queden en sus casas sin temor a represalias, pérdida de su salario o de su empleo. Los empleadores deben garantizar que los trabajadores conozcan y entiendan estas políticas.

La superposición de los síntomas de COVID-19 y los síntomas de otras enfermedades comunes significa que algunas personas con síntomas de COVID-19 en realidad podrían estar transitando otra enfermedad. Esto es aun más probable en niños pequeños, quienes suelen padecer varias enfermedades virales cada año. Si bien el COVID-19, los resfriados y la influenza tienen síntomas similares, son enfermedades diferentes. Los niños que tienen síntomas de enfermedad infecciosa o ciertos síntomas del COVID-19 no deben asistir al programa de ECE. Recomiende a las familias de su establecimiento que estén atentas a la aparición de signos de enfermedad en sus niños y que los mantengan en casa si están enfermos. Los padres deben prestar especial atención a lo siguiente:

  • Fiebre (temperatura corporal de 100.4 ºF o más)
  • Dolor de garganta
  • Aparición reciente de tos incontrolable que provoca dificultad para respirar (en el caso de los niños con alergia crónica/tos asmática, vea si se produjeron cambios en la tos que suele tener)
  • Diarrea, vómitos o dolores estomacales
  • Aparición reciente de dolor de cabeza intenso, en especial con fiebre

No se debe autorizar el ingreso al establecimiento a las personas que tienen fiebre de 100.4 ºF (38 ºC) o más, u otros síntomas de enfermedad.

El tiempo que el niño debe permanecer fuera del programa de cuidados infantiles depende de si tiene COVID-19 u otra enfermedad. En la mayoría de las instancias, las personas con COVID-19 pueden estar cerca de otras personas después de que:

  • Hayan pasado 10 días desde la aparición de los síntomas y
  • Hayan pasado 24 horas sin fiebre sin el uso de medicamentos para bajar la fiebre y
  • Estén mejorando otros síntomas del COVID-19

Los niños con una prueba de detección del COVID-19 positiva que no tienen síntomas pueden volver a tener contacto con otras personas 10 días después del resultado positivo de su prueba de detección del COVID-19.

Contactos cercanos de personas con COVID-19

En el caso de las personas que estuvieron expuestas a alguien con COVID-19, la necesidad de quedarse en casa y por cuánto tiempo depende de si están o no vacunadas.

  • Los niños y el personal no vacunado que tuvieron contacto cercano con una persona con COVID-19 (confirmado o presunto) deben quedarse en casa (cuarentena) por 14 días a partir de su última exposición a dicha persona. Contacto cercano es cualquier persona que haya estado a menos de 6 pies de alguien infectado por un total acumulado de 15 minutos o más durante un periodo de 24 horas. Algunas localidades pueden optar por implementar pruebas de detección para acortar la cuarentena
  • Las personas que están totalmente vacunadas y no tienen síntomas del COVID-19 no necesitan hacer cuarentena ni hacerse una prueba de detección después de una exposición a una persona con COVID-19.
  • Los programas de ECE deben informar al personal y a las familias acerca de cuándo ellos y sus niños deben quedarse en casa y cuándo pueden volver a los programas de ECE.

Preparación para cuando alguien está enfermo

Su programa de ECE debe implementar diversas medidas de prevención del COVID-19 para estar preparados en caso de que una persona tenga COVID-19.

  • Los niños o el personal pueden comenzar a tener síntomas del COVID-19 en su establecimiento. Debe tomar medidas para aislar a las personas que empiezan a tener estos síntomas de los demás niños y del personal. Tenga previsto tener una sala o un área de aislamiento, preferentemente con acceso a un baño separado, que pueda utilizar para aislar a los niños o miembros del personal enfermos. Asegúrese de que los niños aislados sigan estando bajo la supervisión de un adulto. Haga los arreglos necesarios para trasladar al niño o al personal de manera segura a su casa o a un centro de atención médica (si los síntomas son graves) si presentan síntomas del COVID-19.
  • Cierre las áreas utilizadas por la persona enferma e impida el uso de estas áreas hasta que no estén limpias y desinfectadas; esto incluye superficies u objetos compartidos del lugar, si corresponde.
  • Espere al menos 24 horas antes de limpiar y desinfectar. Si no puede dejar pasar 24 horas, espere tanto como sea posible y mejore la ventilación del lugar. Debería garantizar el uso seguro y adecuado de los productos de limpieza y desinfecciónícono de sitio externo, lo que incluye almacenarlos adecuadamente y lejos del alcance de los niños.
  • Vea el Kit de herramientas de los CDC para programas de cuidados infantiles si desea obtener más recursos sobre lo que debe hacer si un niño se enferma en el programa de cuidados infantiles.

Hacerse pruebas de detección del COVID-19

Que una persona se haga una prueba de detección del COVID-19 cuando tiene síntomas compatibles con los del COVID-19 ayuda a acelerar el rastreo de contactos y prevenir una posible propagación, especialmente si no se implementaron las estrategias de prevención clave (uso de mascarillas y distanciamiento).

  • Aliente a las familias a que controlen a sus niños en casa para detectar signos de enfermedades infecciosas, incluido el COVID-19, para decidir si es necesario hacerles una prueba de detección o que reciban atención médica.
  • Cree políticas que alienten a los empleados enfermos a quedarse en casa sin temor a tener consecuencias negativas. Garantice que se comuniquen claramente estas políticas al personal. Los criterios de los CDC pueden aportar información a la hora de decidir en qué momento pueden volver los niños y personas no vacunadas que tuvieron recientemente contacto cercano con una persona con COVID-19.
  • Cree políticas de reincorporación a su programa de ECE después de haber tenido COVID-19, e infórmelas al personal y a las familias. Puede basar la redacción de estas políticas en los criterios para suspender el aislamiento y la cuarentena en casa  de los CDC.
  • Los programas de ECE deben estar en condiciones de remitir para pruebas de diagnóstico a cualquier niño o empleado que manifieste síntomas del COVID-19 dentro del ámbito del ECE.
  • Algunos programas de ECE también pueden optar por hacer pruebas de detección de control al personal no vacunado como estrategia para identificar casos y prevenir la transmisión secundaria. Esto incluye hacer pruebas de detección de control de personas asintomáticas sin exposición conocida, con el objetivo de tomar decisiones con base en los resultados de las pruebas. Los programas de ECE interesados en ofrecer pruebas de detección de control al personal deben ponerse en contacto con su departamento de salud local para conversar sobre las opciones de implementación.

7. Rastreo de contactos combinado con aislamiento y cuarentena

Los programas de ECE deben seguir trabajando en coordinación con los departamentos de salud estatales y locales en la medida en que las leyes de protección de la privacidad y otras leyes vigentes lo permitan, para proporcionar de manera confidencial información acerca de personas diagnosticadas con COVID-19 o que estuvieron expuestas a una persona con COVID-19. Esto permite identificar qué niños y empleados con resultados positivos en las pruebas de detección del COVID-19 deben aislarse y si hay contactos cercanos que deban hacer cuarentena.

Los programas de ECE deben notificar, en la medida que las leyes vigentes de protección de la privacidad lo permitan, los casos positivos a sus departamentos de salud estatales o locales tan pronto como los informen. Los administradores de los ECE deben notificar, en la medida que las leyes vigentes de protección de la privacidad lo permitan, al personal y a los familiares de niños que fueron contactos cercanos lo antes posible (dentro del mismo día, de ser posible) una vez que reciben la notificación de un resultado positivo en un participante del programa. Las personas totalmente vacunadas que tuvieron contacto cercano con una persona con COVID-19 pero no tienen síntomas de COVID-19 no necesitan hacer cuarentena ni hacerse una prueba de detección.

Recursos sobre aislamiento, cuarentena y pruebas de detección

8. Limpieza y desinfección

En general, limpiar una vez al día suele ser suficiente para eliminar de manera efectiva posibles virus sobre las superficies. Sin embargo, además de limpiar como precaución contra el COVID-19, los programas de ECE deben seguir los procedimientos recomendados de limpieza, sanitización y desinfección de sus espacios (por ejemplo, después de cambiar pañales, alimentar a los niños o después de una exposición a líquidos corporales). Vea Caring for Our Childrenícono de sitio externo. Si desea obtener más información sobre la limpieza regular de un centro, cuándo limpiar o desinfectar con más frecuencia, cómo limpiar un establecimiento cuando hay una persona enferma, cómo guardar de manera segura los productos de limpieza y desinfección, y consideraciones para proteger a los trabajadores que limpian el establecimiento, vea Cómo limpiar y desinfectar su establecimiento.

Cuando hay una persona enferma: si hay una persona enferma con COVID-19 en el programa de ECE que estuvo en el establecimiento en las últimas 24 horas, limpie y desinfecte su establecimiento. Si desea obtener más información sobre los métodos seguros de limpieza y desinfección, vea Limpieza y desinfección de su establecimiento.

Otras consideraciones de limpieza y desinfección:

Sección 2: Otras consideraciones para los programas de ECE

Sostener, lavar o alimentar a los niños

Es importante que pueda reconfortar a los bebés y niños pequeños cuando lloran, se sienten tristes o ansiosos y por lo general hay que sostenerlos. En la medida de lo posible, cuando alce, lave o alimente a niños pequeños, protéjase:

  • Lávese las manos con frecuencia.
  • Lávese las manos y cualquier zona que haya tenido contacto con los líquidos corporales de un niño.
  • Evite tocarse los ojos cuando alza, lava o alimenta a un niño.
  • Si los líquidos corporales se derraman sobre la ropa del niño, hay que cambiársela de inmediato, siempre que sea posible, y luego tiene que volver a lavarse las manos.
  • Lávese las manos antes y después de tocar los biberones preparados en casa o en el establecimiento.

Cambio de pañales de los niños

  • Al cambiar los pañalesícono de sitio externo de un niño, lávese las manos y lave las manos del niño antes de comenzar y, de ser posible, use guantes. Siga los procedimientos para cambiar pañales de manera segura.
  • En lo posible, el cambio de pañales no debería realizarlo la misma persona que prepara la comida. Si es la única persona disponible para cambiar los pañales y preparar la comida, implemente estrategias de prevención adicionales (como el lavado de manos) entre el cambio de pañales y la preparación de la comida.
  • Después de cambiar los pañales, quítese los guantes y lávese las manos (aunque haya usado guantes) y desinfecte el área de cambio de pañales con un desinfectante sin fragancia que figure en la Lista N de la EPA: desinfectantes para el coronavirus (COVID-19)ícono de sitio externo como una solución desinfectante. Si usa otros productos para desinfectar, también deben ser sin fragancia y estar registrados en la EPA. Si la superficie está sucia, se debe limpiar con agua y jabón o detergente antes de la desinfección.
  • Si se usan pañales de tela reutilizables, no se deben lavar ni enjuagar en el establecimiento. Coloque el pañal de tela sucio y su contenido (sin vaciarlo ni enjuagarlo) en una bolsa de plástico o en una cubeta para pañales con tapa y bolsa de plástico para entregárselo a los padres/tutores o al servicio de lavandería. (Descargue afiches con los procedimientos para el cambio de pañales.)

Vehículos de transporte

Si su programa utiliza vehículos de transporte (como autobuses o camionetas), los conductores deben adoptar todas las medidas y protocolos de seguridad indicados para el resto del personal (por ejemplo, la higiene de manos, el uso de mascarillas). Para limpiar y desinfectar los autobuses y otros vehículos de transporte, vea la guía para operadores de autobuses. Propicie la distancia entre los niños en los autobuses (por ejemplo, ubique a los niños de a uno por fila, saltee las filas) cuando sea posible. No obstante, los niños que conviven pueden sentarse juntos.

Niños con discapacidades u otras necesidades de atención médica

Ofrezca adaptaciones, modificaciones y asistencia para los niños y el personal con discapacidades o necesidades de atención médica especiales al implementar los protocolos de seguridad frente al COVID-19:

  • Coordine con las familias para entender mejor las necesidades individuales de los niños con discapacidades.
  • Mantenga la accesibilidad para los niños con discapacidades:
    • Ayude a propiciar el acceso a proveedores de servicios directos (DSP, por sus siglas en inglés) (como paraprofesionales, terapeutas, especialistas en intervención temprana, consultores de salud mental y atención médica y otros). Si hay DSP que no están totalmente vacunados y prestan servicios en más de un lugar, pregunte si ha habido casos de COVID-19 en alguno de los lugares donde prestan servicios.
    • Garantice el acceso a servicios para estudiantes con discapacidades al crear las cohortes.
  • Ajuste las estrategias según sea necesario
    • Tenga en cuenta que el distanciamiento físico y el uso de mascarillas puede ser difícil para los niños pequeños y las personas con ciertas discapacidades (por ejemplo, con dificultades visuales o de audición) o para quienes tienen trastornos sensoriales o cognitivos.
    • En el caso de las personas que no tienen la vacuna completa y solo pueden usar mascarilla parte del tiempo por los motivos que se describen arriba, priorice que el uso de mascarillas sea en los momentos en los que es difícil mantener a los niños y/o al personal separados (por ejemplo, cuando forman fila o en los momentos de llegada y salida).
    • Considere que el personal que no tiene la vacuna completa use una mascarilla transparente o una de tela con un panel transparente al interactuar con niños pequeños, con los niños que están aprendiendo a leer o al interactuar con las personas que dependen de la lectura de labios.
    • Recurra a técnicas conductuales (como mostrar con el ejemplo o reforzar los comportamientos deseados o usar cronogramas con dibujos, temporizadores, guías visuales y refuerzo positivo) para ayudar a todos los niños a adaptarse a las transiciones o cambios en las rutinas.

Vea la Guía para proveedores de servicios directos para acceder a recursos para DSP que prestan servicios a niños con discapacidades u otras necesidades de atención médica durante el COVID-19.

Visitantes

Los programas de ECE deben repasar sus normas para las actividades con visitas y participación de las familias.

  • Los programas de ECE deben limitar las visitas, los voluntarios y las actividades que involucran la participación de grupos u organizaciones con personas que no están totalmente vacunadas, excepto que sean esenciales, particularmente en áreas en las que hay una transmisión moderada a alta del COVID-19 en la comunidad.
  • Los programas de ECE no deben limitar el acceso de los DSP o las madres que amamantan a sus bebés, pero pueden garantizar la adhesión a las normas de las políticas de visitas del programa de ECE.
  • Cree planes para conocer a las familias nuevas que permitan la reunión entre familiares y el personal pero manteniendo las estrategias de prevención.
  • Cree planes o procedimientos para que los padres y/o tutores visiten a sus niños y al mismo tiempo mantener las estrategias de prevención.
  • Los programas de ECE a domicilio con personas que viven en el hogar y no están totalmente vacunadas deben exigir el uso de mascarillas por parte de las personas que no están vacunadas y mantener tanta distancia física como sea posible.
  • Los visitantes a domicilios pueden consultar la página de la Administración de Recursos y Servicios de Salud con información para visitas a domicilio durante el COVID-19ícono de sitio externo.

Servicios gastronómicos y comidas

  • Maximice la distancia física tanto como sea posible entre las personas que no están totalmente vacunadas al comer (especialmente en espacios cerrados). Siempre que sea posible, considere el uso de otros espacios para sentarse a comer, lo que incluye comer y tomar meriendas al aire libre o en espacios bien ventilados siempre que sea posible.
  • Dado el bajo riesgo de transmisión a través de los alimentos, los empaques de los alimentos, las superficies y los objetos de uso compartido, no es necesario limitar las operaciones de los servicios gastronómicos a artículos desechables ni comidas previamente envasadas.
  • Las personas deben lavarse las manos con agua y jabón antes y después de las comidas al estilo familiar.
  • Limpie las superficies que se tocan con frecuencia. Las superficies que están en contacto con alimentos deben lavarse y desinfectarse antes y después de las comidas.
  • Fomente el lavado de manos antes, durante y después de los turnos, antes y después de las comidas, después de usar el baño y después de manipular desechos, vajilla sucia o después de quitarse los guantes.
  • Mejore la ventilación en las áreas de preparación y servicio de comidas y en las áreas donde se come.
  • El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos publicó varias exenciones sobre nutrición infantil durante el COVID-19. Más información aquíícono de sitio externo.

Cepillado de dientes

El cepillado de dientes es un componente importante para muchos programas de ECE. Como al cepillarse los dientes pueden salpicarse gotitas que van por el aire y causar la posible contaminación de superficies y suministros, los programas deben tomar estas medidas para un cepillado de dientes higiénico en entornos grupales:

  • Como existe la posibilidad de que los niños que no están vacunados transmitan el COVID-19 a otras personas a través de las gotitas de saliva que están en el aire durante el cepillado, se recomienda que el personal del programa que ayuda a los niños al cepillarse tenga la vacuna completa contra el COVID-19 y pueden considerar el uso de una mascarilla bien ajustada que les cubra la nariz y la boca para mayor protección.
  • Garantice que todos los niños tengan su propio cepillo de dientes, claramente rotulado. Para prevenir la contaminación cruzada de la pasta dental, dispense una cantidad del tamaño de un guisante sobre un papel encerado antes de poner pasta en algún cepillo de dientes.
  • Aliente a los niños a que eviten colocar los cepillos de dientes directamente sobre las superficies de los mesones.
  • Una vez que los niños terminan de cepillarse, revise que enjuaguen bien sus cepillos de dientes con agua, que los dejen secar al aire y los guarden en posición vertical sin que entren en contacto con los cepillos de otros niños.
  • Asigne a cada niño un vaso reutilizable, o entrégueles vasos desechables para enjuagarse la boca una vez que se cepillaron los dientes. No permita que los niños compartan los vasos y garantice que desechen los desechables y guarden los reutilizables correctamente después de cada uso.
  • Escalone el uso de los baños u otros espacios de uso común que se utilizan para el cepillado de dientes. Deje que una cohorte (un grupo) complete su cepillado de dientes y limpie y desinfecte el área antes del ingreso de otra cohorte. Siga todas las guías disponibles de limpieza, sanitización y desinfección de superficies en programas de cuidados infantilesícono de sitio externo.
  • Garantice que los niños y el personal se laven las manos con agua y jabón por al menos 20 segundos después de cepillarse los dientes.
  • Se deben adoptar otras estrategias de prevención de la transmisión del COVID-19 a otras personas durante el cepillado de dientes, como escalonar los grupos de niños que se cepillan los dientes para propiciar más espacio, que los niños escupan en el lavabo después de cepillarse, de a uno por vez, que se laven las manos con agua y jabón por al menos 20 segundos después de cepillarse los dientes o de ayudar a los niños a cepillarse los dientes, y limpiar y desinfectar el área utilizada para el cepillado de dientes antes del ingreso de otro grupo.

Para obtener más información, consulte la página Uso y manipulación de cepillos de dientes de los CDC.

Patios de juego y juegos que implican actividad física

Por lo general, no es necesario que los niños y adultos usen mascarillas cuando están al aire libre (por ejemplo, cuando juegan afuera, durante los recreos y las actividades de educación física). Sin embargo, en las áreas en las que la transmisión es sustancial a alta, se recomienda que las personas que no tienen la vacuna completa usen una mascarilla en espacios al aire libre con grandes aglomeraciones de personas o durante actividades que suponen un contacto cercano sostenido con otras personas que no están totalmente vacunadas. Cuando se realizan juegos con actividad física, educación física y recreos en espacios cerrados, las personas que no tienen la vacuna completa deben usar mascarillas y maximizar la distancia siempre que sea posible.

Las actividades físicas aportan a los niños oportunidades enriquecedoras para su desarrollo físico y pueden ayudarlos a aprender y lograr objetivos, además de ser beneficiosas para su salud social, emocional y mental. Debido a la exhalación adicional que se produce durante la actividad física, este tipo de actividad puede suponer un mayor riesgo de enfermarse y propagar el COVID-19 para las personas que no tienen la vacuna completa. Puede haber riesgos similares para otras actividades en espacios cerrados, como cantar, alentar o gritar.

Prevenir el COVID-19 entre las personas que no están totalmente vacunadas durante estas actividades sigue siendo importante. Los niños que hacen actividad física y otras actividades de mayor riesgo en espacios cerrados deben seguir usando mascarilla y mantener la distancia física, además de permanecer con su cohorte tanto como sea posible.

Los proveedores de ECE que tienen previsto organizar juegos estructurados con actividad física también deben considerar los riesgos para las personas que no tienen la vacuna completa:

  • Lugar del evento o la actividad. En términos generales, el riesgo de transmisión del COVID-19 es más bajo al jugar al aire libre con respecto a los lugares cerrados. Considere la capacidad de mantener la distancia física en los diferentes espacios del evento.
  • Cercanía física. La propagación del COVID-19 es más probable en las actividades físicas y deportes que exigen un contacto cercano sostenido.
  • Cantidad de personas. El riesgo de propagación del COVID-19 aumenta cuantos más sean los participantes.
  • Nivel de intensidad de la actividad. El riesgo de propagación del COVID-19 aumenta con la intensidad de la actividad física.
  • Duración. El riesgo de propagación del COVID-19 aumenta con la cantidad de tiempo que los participantes pasan unos cerca de otros o en grupos en espacios cerrados.
  • Presencia de personas con mayor riesgo de enfermarse gravemente. Las personas con mayor riesgo de enfermarse gravemente posiblemente deban tomar precauciones adicionales.

Sistemas de agua

Después de un funcionamiento reducido o el cierre temporal de un edificio, haga una evaluación para detectar peligros como la presencia de moho, Legionella (la bacteria que causa la enfermedad del legionario) y la contaminación con plomo y cobreícono de sitio externo en las tuberías corroídas. Puede ver más guías en las páginas de los CDC, American Society of Heating, Refrigerating and Air-Conditioning Engineers (ASHRAE)ícono de sitio externo y la Agencia de Protección Ambientalícono de sitio externo.

Sección 3: Personal y otros trabajadores de los ECE

Workers at increased risk foadultos mayoresr severe illness from COVID-19 include adultos mayores y a las personas de cualquier edad con ciertas afecciones subyacentes que no están totalmente vacunadas. Los trabajadores con afecciones subyacentes o que toman medicamentos que debilitan su sistema inmunitario podrían no estar totalmente protegidos incluso si tienen la vacuna completa. Actualmente, los CDC recomiendan seguir usando mascarilla y practicar el distanciamiento físico entre las personas con sistemas inmunitarios debilitados. Se deben crear políticas y procedimientos que aborden cuestiones relacionadas con los trabajadores con mayor riesgo de enfermarse gravemente en coordinación con profesionales de salud ocupacional y recursos humanos, y teniendo en cuenta los asuntos y guías relacionadas con la igualdad de oportunidades en el empleoícono de sitio externo. Además, los empleadores deben comprender las posibles implicaciones para la salud mental de los trabajadores durante la pandemia del COVID-19. Los CDC recomiendan que los administradores de los ECE concienticen a sus trabajadores sobre temas de salud mental y compartan con ellos los servicios disponibles de salud mental y terapia. Los empleadores deben propiciar un entorno laboral favorable para los trabajadores que los ayude a sobrellevar el estrés, desarrollar resiliencia y manejar la fatiga en el lugar de trabajo. Vea el documento de aumento de fondos del Plan de Rescate Estadounidense para el año fiscal 2021 para los programas Head Startícono de sitio externo para obtener más información sobre los fondos adicionales disponibles y ejemplos de actividades que los destinatarios de dichos fondos pueden considerar para brindar apoyo a los niños y las familias y al mismo tiempo invertir en oportunidades de educación inicial seguras y de alta calidad para los niños.

Como parte del plan de respuesta al COVID-19 de los programas de ECE, los administradores deben realizar una evaluación de riesgos en el lugar de trabajoícono de sitio externo de manera periódica, para identificar los riesgos de transmisión del COVID-19 y las estrategias de prevención, cuando se modifican las condiciones en el lugar de trabajo o cuando existen instancias de transmisión del COVID-19 en el lugar de trabajo. Las estrategias para prevenir y reducir la transmisión se basan en un enfoque que prioriza las prácticas más efectivas, conocido como jerarquía de controles. Los empleadores de programas ECE deben capacitar a todos los trabajadores acerca de los posibles riesgos en el lugar de trabajo, qué precauciones deben tomar para proteger a los trabajadores y las políticas para notificar inquietudes en el lugar de trabajo. Los programas de ECE deben garantizar que las comunicaciones y la capacitación de los trabajadores sean frecuentes y fáciles de entender. Además, los programas de ECE deben garantizar que las comunicaciones y capacitaciones sean en un idioma, formato y nivel de complejidad que los trabajadores puedan entender.

Los trabajadores de ámbitos de ECE tienen derecho a un lugar de trabajo seguro y saludable. La Administración de Salud y Seguridad Ocupacional (OSHA) publicó una Guía sobre la mitigación y prevención de la propagación del COVID-19 en el lugar de trabajoícono de sitio externo. Esta guía contiene recomendaciones para ayudar a los empleadores a propiciar un lugar de trabajo seguro y saludable, sin riesgos conocidos que causen o puedan causar la muerte o daños físicos graves. También contiene descripciones de las normas de salud y seguridad obligatorias. Si un trabajador considera que sus condiciones de trabajo no son seguras o saludables, ellos o un representante pueden presentar un reclamo confidencial sobre salud y seguridadícono de sitio externo ante la OSHA en cualquier momento. En los estados en los que los empleadores y trabajadores del sector público no están cubiertos por planes estatales aprobados por la OSHA,ícono de sitio externo puede haber agencias que proporcionan protecciones de salud y seguridad ocupacional para los trabajadores públicos y se encarguen de hacer cumplir los derechos de los trabajadores a un lugar de trabajo seguro. Los trabajadores deben contactar a las entidades gubernamentales estatales, del condado y/o municipales para solicitar más información.

Sección 4: Planificación y preparación

Planes de operaciones de emergencia

Los programas de ECE deben tener un plan de operaciones de emergencia (EOP, por sus siglas en inglés) para proteger a los niños, al personal y a las familias de la propagación de enfermedades y otras emergencias. El EOP debe:

  • Describir las estrategias de prevención del COVID-19 a implementar.
  • Describir las medidas a tomar si un niño o empleado estuvieron expuestos a una persona con COVID-19, tienen síntomas de COVID-19 o dan positivo en la prueba de detección del COVID-19.
  • Documentar las diferencias en las políticas o protocolos para las personas que tienen la vacuna completa contra el COVID-19 con respecto a las que no la tienen.
  • Elaborarse en coordinación con las agencias reguladoras y los departamentos de salud pública estatales, locales, territoriales y tribales, y cumplir con todas las normas estatales y locales de otorgamiento de licencias.
  • Elaborarse con la participación del personal, los padres y tutores y otros socios comunitarios (como los centros de salud).
  • Describir cómo se capacitará al personal sobre los protocolos de seguridad frente al COVID-19 del programa de ECE.
  • Tener un plan para contar con personal de respaldo.
  • Considerar el espectro de necesidades del personal, los niños y las familias, incluidas las necesidades de desarrollo de los niños, las de niños con discapacidades, niños con necesidades de atención médica y niños sin hogar.

Recursos para la planificación frente al COVID-19

Nuevas variantes del COVID-19 y prevención en los programas de ECE

Algunas nuevas variantes del virus que causa el COVID-19 se están propagando en los Estados Unidos. Los datos actuales sugieren que las vacunas contra el COVID-19 autorizadas para usar en los Estados Unidos ofrecen protección contra las variantes en circulación. Los CDC continuarán monitoreando las variantes para ver si tienen algún impacto en las estrategias de prevención y saber cómo funcionan las vacunas contra el COVID-19 en condiciones del mundo real, y actualizarán sus guías en la medida que sea necesario. Para obtener más información, ingrese a: Vacunas contra el COVID-19.

Verificación de la vacunación

Las leyes y normas vigentes exigen ciertas vacunas para los niños que asisten a programas de ECE. Los administradores de programas ECE mantienen un registro de vacunación de los niños. Como las estrategias de prevención recomendadas varían según las personas estén o no vacunadas contra el COVID-19, los administradores de ECE que mantienen un registro de la vacunación de los niños y adultos contra el COVID-19 pueden usar esta información (de conformidad con las leyes y normas vigentes, incluidas las de protección de la privacidad) para tomar decisiones con respecto a las prácticas de uso de mascarillas y distanciamiento físico, pruebas de detección, rastreo de contactos, cuarentena y aislamiento. Los programas de ECE que tengan previsto solicitar el envío voluntario de documentación que certifique la vacunación contra el COVID-19 deben utilizar los mismos protocolos estándar que utilizan para obtener y proteger la otra información sobre vacunación y estado de salud de los niños. Las políticas o prácticas relacionadas con presentar o recibir certificados de vacunación contra el COVID-19 deben respetar todas las leyes y normas estatales, tribales, locales o territoriales que correspondan.

Como parte de su política de vacunación contra el COVID-19 en el lugar de trabajo, los ECE deben reconocer que un trabajador que no puede vacunarse a causa de una discapacidad (contemplada en la ADA), que tiene una discapacidad que afecta su posibilidad de tener una respuesta inmunitaria completa a la vacunación o que tiene una creencia o práctica religiosa sincera (contemplada en el Título VII de la Ley de Derechos Civiles del 1964) que le impida recibir la vacuna puede tener derecho a un ajuste razonable que no suponga una dificultad excesiva para las operaciones del empleador. Además, los empleadores de los ECE deben informar a los empleados con sistemas inmunitarios debilitados acerca de la importancia de hablar con su profesional de atención médica sobre la necesidad de adoptar medidas de protección personal después de vacunarse. Actualmente, los CDC recomiendan seguir usando mascarilla y practicar el distanciamiento físico entre las personas con sistemas inmunitarios debilitados. Si desea obtener más información acerca de lo que debe saber acerca del COVID-19 y la ADA, la Ley de Rehabilitación y otras leyes de igualdad de oportunidades en el empleo, visite el sitio web de la Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleoícono de sitio externo .