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Actualización importante: establecimientos de atención médica
Los CDC han actualizado algunas de las formas de operar los sistemas de atención médica de manera efectiva en respuesta a la vacunación contra el COVID-19. Conozca más
ACTUALIZACIÓN
Dada la nueva evidencia sobre la variante B.1.617.2 (Delta), los CDC actualizaron la guía para personas con el esquema de vacunación completo. Los CDC recomiendan el uso universal de mascarillas en espacios cerrados por parte de todos los maestros, miembros del personal, estudiantes y visitantes de escuelas de kínder a 12.º grado, independientemente de su estado de vacunación. Los niños deberían retomar las clases presenciales a tiempo completo en otoño con la implementación de estrategias de prevención estratificadas.
ACTUALIZACIÓN
La Casa Blanca anunció que todos los viajeros internacionales que ingresan a los Estados Unidos deberán estar vacunados y este requisito comenzará a regir a partir del 8 de noviembre de 2021. Para poder ingresar a los Estados Unidos, se aceptarán las vacunas aprobadas o autorizadas por la FDA y las vacunas incluidas en la lista de uso de emergencia de la OMS. Hay más información disponible aquí.
ACTUALIZACIÓN
Los requisitos de viaje para ingresar a los Estados Unidos se modificarán a partir del 8 de noviembre del 2021. Hay más información disponible aquí.

Consideraciones sobre acceso igualitario a la salud y grupos de minorías raciales y étnicas

Consideraciones sobre acceso igualitario a la salud y grupos de minorías raciales y étnicas
Actualizado el 30 de nov. del 2021

La equidad en el acceso a la salud es cuando todos los integrantes de la sociedad tienen una oportunidad justa de cuidar su salud en la máxima medida posible. Las políticas y los programas de salud pública centrados en las necesidades específicas de cada comunidad promueven la equidad de acceso a la salud.

La pandemia del COVID-19 puso de manifiesto las injusticias y desigualdades sociales y raciales en términos de salud pública. Ha dejado claro que la equidad en el acceso a la salud sigue sin ser una realidad, ya que el COVID-19 afectó de manera diferente a muchos grupos minoritarios raciales y étnicos, lo que los ubica en una situación de mayor riesgo de enfermarse y morir a causa del COVID-19.[1], [2] La expresión "grupos de minorías raciales y étnicas" incluye a las personas de color con diversos antecedentes y experiencias. Muchas personas de estos grupos tienen en común experiencias negativas, y algunos determinantes sociales de la salud han impedido históricamente la igualdad de oportunidades de acceso a salud económica, física y emocional.[3] Los determinantes sociales de la salud son las condiciones en los lugares en los que las personas viven, aprenden, trabajan, juegan y oran, que inciden en diferentes riesgos de salud y sus consecuencias.

Factores que afectan la equidad en el acceso a la salud

trabajadores rurales cosechando cultivos

Para lograr la equidad en el acceso a la salud, los CDC asumen el compromiso de entender y abordar de manera adecuada las necesidades de todas las poblaciones, y en función de los factores culturales, lingüísticos y ambientales específicos de cada una. Al garantizar la equidad en el acceso a la salud a través de todas las iniciativas de salud pública, todas las comunidades serán más fuertes, estarán más protegidas, tendrán mejor salud y serán más resilientes.

Las siguientes son algunas de las muchas desigualdades en los determinantes sociales de la salud que aumentan el riesgo de enfermarse y morir a causa del COVID-19 entre las minorías raciales y étnicas:

Estos son algunos de los factores asociados a una mayor cantidad de casos, hospitalizaciones y muertes por COVID-19 en áreas donde viven, aprenden, trabajan, juegan y oran personas que pertenecen a grupos minoritarios raciales y étnicos.[6],[15],[16] También contribuyeron a aumentar la incidencia de algunas afecciones que aumentan el riesgo de una persona de enfermarse gravemente a causa del COVID-19. Además, las estrategias comunitarias para desacelerar la propagación del COVID-19 podrían ocasionar daños no intencionados, como la pérdida de salario, menor acceso a servicios y aumento del estrés, para ciertos grupos minoritarios raciales y étnicos.[17]

Todos tenemos un rol a la hora de ayudar a prevenir la propagación del COVID-19 y promover el acceso justo a la salud. Para hacerlo, debemos trabajar juntos para garantizar que las personas tengan los recursos necesarios para mantener y controlar su salud física y mental, teniendo en cuenta las necesidades y características de las comunidades en las que las personas viven, aprenden, trabajan, juegan y oran. A continuación encontrará más consideraciones para líderes comunitarios que brindan apoyo a personas que sufren discriminación en los sistemas de atención médica.

Impacto de las inequidades raciales en la salud de nuestra nación

médica y paciente de raza negra de establecimiento de cuidados a largo plazo con mascarilla

El racismo, ya sea estructural o interpersonal, afecta negativamente la salud mental y física de millones de personas e impide que tengan la mejor salud posible, lo que a su vez afecta la salud de nuestra nación. Un conjunto creciente de investigaciones muestra que los siglos de racismo en este país han tenido un impacto profundo y negativo en las comunidades de color. La pandemia del COVID-19 y su impacto desproporcionado en personas de ciertos grupos raciales y étnicos es un crudo ejemplo de estas disparidades de salud de larga data. Los datos acerca del COVID-19 muestran que las personas de raza negra/afroamericanas, hispanas/latinas, indígenas estadounidenses y nativas de Alaska en los Estados Unidos experimentan tasas más altas de hospitalización y muerte por COVID-19 en comparación con las poblaciones blancas no hispanas.[18] Estas disparidades persisten incluso al tener en cuenta otros factores demográficos y socioeconómicos.

Tanto las experiencias históricas como actuales de racismo y discriminación contribuyen a la desconfianza en el sistema de atención médica entre los grupos de minorías raciales y étnicas. Esta desconfianza podría extenderse a las vacunas, los proveedores de vacunación y las instituciones que recomiendan el uso de la vacunas. Para evitar ampliar las inequidades de salud, los proveedores de atención médica deberían trabajar junto a las comunidades para diseñar estrategias que permitan superar la desconfianza y brindar información basada en evidencia para alentar la aceptación de las vacunas contra el COVID-19, las pruebas de detección y los tratamientos para la enfermedad.[19] Las inequidades en el impacto del COVID-19 pueden profundizar la desconfianza y provocar conductas de atención médica subóptimas.[19]

Estrategias para ayudar a aumentar la confianza en las vacunas contra el COVID-19

enfermera usando mascarilla

Diversas estrategias pueden ayudar a las comunidades a aumentar la confianza en las vacunas contra el COVID-19 y avanzar hacia una mayor equidad en el acceso a las vacunas, pero algunas de ellas podrían ser especialmente útiles al abordar a personas con desconfianza.

  • Enfocarse en difundir mensajes efectivos a través de mensajeros de confianza (que ofrezcan recomendaciones brindadas por profesionales de atención médica de confianza).
  • Usar tácticas para abordar la desinformación y la indecisión dentro de la población de interés.
  • Personalizar estrategias para cada comunidad específica.
  • Generar confianza en las vacunas para ayudar a eliminar el estigma asociado a recibir la vacunación contra el COVID-19 a la vez que se promueve la relación entre los miembros de la comunidad y las entidades de salud pública.

Abordar las preocupaciones de la comunidad

Utilice información clara, fácil de leer, transparente y coherente que aborde la desinformación
o preocupaciones percibidas específicas,[20] como:

  • Riesgos o efectos secundarios de las vacunas (incluidas las dosis de refuerzo)
  • Novedad y efectividad de la vacuna
  • Información en constante cambio (p. ej., uso de mascarillas, guía para encuentros, etc.)

Asociarse con mensajeros de confianza

Los mensajeros de confianza son clave para la difusión de información decisiva para que las comunidades continúen defendiendo el cambio positivo con respecto a las iniciativas de vacunación contra el COVID-19:

  • Asegúrese de que las personas cuyas imágenes se incluyan en los materiales y principales iniciativas de vacunación contra el COVID-19 compartan rasgos con, sean conocidas por y puedan recabar información eficazmente de las comunidades donde se realizan las iniciativas de divulgación.[20]
  • Incluya a líderes religiosos de confianza o trabajadores de vacunación que compartan la misma raza/etnia, orientación sexual y creencias culturales/religiosas que la comunidad para que compartan información, promuevan los beneficios de la inmunización, administren las vacunas y estén presentes en los centros de vacunación.[20]

Crear materiales con relevancia cultural

  • La participación artística y cultural puede impulsar la demanda de vacunas contra el COVID-19 por parte de la comunidad al facilitar el acceso a la vacunación y brindarle respaldo social.[21]
  • Ofrezca mensajes con relevancia cultural en los idiomas predominantes hablados en la comunidad.[20]

Datos sobre COVID-19 y raza y etnia

Recursos de los CDC

Otros recursos

Referencias