Descargo de responsabilidad: Actualmente, se están realizando importantes actualizaciones al sitio en español sobre COVID-19 que podrían generar demoras en la traducción del contenido. Le pedimos disculpas por los inconvenientes.

Actualización importante: establecimientos de atención médica
Los CDC han actualizado algunas de las formas de operar los sistemas de atención médica de manera efectiva en respuesta a la vacunación contra el COVID-19. Conozca más
ACTUALIZACIÓN
Dada la nueva evidencia sobre la variante B.1.617.2 (Delta), los CDC actualizaron la guía para personas completamente vacunadas. Los CDC recomiendan el uso universal de mascarillas en espacios cerrados por parte de todos los maestros, miembros del personal, estudiantes y visitantes de escuelas de kínder a 12.º grado, independientemente de su estado de vacunación. Los niños deberían retomar las clases presenciales a tiempo completo en otoño con la implementación de estrategias de prevención estratificadas.
ACTUALIZACIÓN
La Casa Blanca anunció que todos los viajeros internacionales que ingresan a los Estados Unidos deberán estar vacunados y este requisito comenzará a regir a partir del 8 de noviembre de 2021. Para poder ingresar a los Estados Unidos, se aceptarán las vacunas aprobadas o autorizadas por la FDA y las vacunas incluidas en la lista de uso de emergencia de la OMS. Hay más información disponible aquí.
ACTUALIZACIÓN
Los requisitos de viaje para ingresar a los Estados Unidos se modificarán a partir del 8 de noviembre del 2021. Hay más información disponible aquí.

Guía sobre la prevención y el manejo de la enfermedad del coronavirus 2019 (COVID-19) es centros correccionales y de detención

Guía sobre la prevención y el manejo de la enfermedad del coronavirus 2019 (COVID-19) es centros correccionales y de detención
Actualizado el 3 de mayo del 2022

Los CDC están revisando esta página para modificarla en función de las guías actualizadas.

Resumen de los cambios recientes

  • Se dividió la versión anterior de esta guía en dos secciones:
    • Marco para evaluar el riesgo de COVID-19 y para seleccionar estrategias preventivas en centros correccionales y de detención: guía sobre cómo diseñar un plan flexible de prevención del COVID-19 con base en los niveles de COVID-19 en la comunidad y factores a nivel del establecimiento
    • Apéndice: guía detallada sobre cómo implementar estrategias preventivas específicas en centros correccionales y de detención
  • Se dividieron las estrategias preventivas del COVID-19 en dos categorías y se proporcionó una guía sobre cuándo aplicar cada categoría en los centros correccionales y de detención.
    • Estrategias para las operaciones cotidianas
    • Estrategias mejoradas de prevención del COVID-19
  • Se agregaron opciones modificadas de cuarentena posterior a la exposición para que los establecimientos puedan considerar a fin de reducir el impacto de la cuarentena en la salud mental y el acceso a los servicios de los residentes.
  • Se eliminaron las recomendaciones de EPP específicas del COVID-19 para las personas que manipulan ropa sucia o utensilios usados de personas con COVID-19 o de sus contactos cercanos.

Ver actualizaciones anteriores

Este documento ofrece una guía sobre la prevención de la enfermedad del coronavirus 2019 (COVID-19), adaptada para centros correccionales y de detención que alojan a personas adultas y/o jóvenes. Esta guía se basa en lo que se conoce actualmente acerca de la transmisión y gravedad del COVID-19 al 3 de mayo del 2022.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de los EE. UU. actualizarán esta guía según sea necesario a medida que haya más información disponible. Visite el sitio web de los CDC periódicamente para obtener una guía actualizada.

Terminología y audiencia a la que va dirigida

Este documento pretende proporcionar principios rectores para los administradores, ya sean o no del ámbito de la salud, de centros correccionales y de detención para adultos y menores a fin de colaborar con la preparación ante la posible introducción, propagación y mitigación del SARS-CoV-2 (el virus que causa el COVID-19) en estos establecimientos. Estos establecimientos incluyen, entre otros, prisiones federales y estatales; cárceles locales; centros correccionales y de detención de menores; centros de detención; agencias para el cumplimiento de la ley que tienen autoridad para custodiar a personas detenidas (es decir, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los EE. UU., la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los EE. UU., y el Servicio de Alguaciles Federales), y sus respectivos departamentos de salud comunitarios y agencias de protección infantil. Algunos de estos establecimientos y agencias podrían adaptar la guía de los CDC para centros correccionales y de detención con base en sus poblaciones específicas o necesidades operativas. Tenga en cuenta que esta guía no define límites de ocupación específicos para ningún centro correccional o de detención.​​​​​​​ Ofrece un marco para evaluar el riesgo de COVID-19 en un establecimiento y para priorizar las estrategias preventivas con base en factores comunitarios y a nivel del establecimiento, entre ellos factores que están más allá del control del establecimiento. Esta guía no abarca necesariamente todos los entornos de detención y posiblemente no utilice términos jurídicos específicos para autoridades o procesos de agencias particulares. Esta guía no reemplaza ninguna ley, norma ni regulación de salud y seguridad federal, estatal, local, tribal o territorial vigente.

Es importante destacar que los jóvenes que están detenidos o recluidos tienen necesidades particulares relacionadas con su edad y desarrollo, entre ellas la necesidad de acceder a la enseñanza presencial. Es posible que los establecimientos que alojan a personas jóvenes deban adaptar ciertos aspectos de esta guía para cumplir con los requisitos regulatorios y las operaciones del establecimiento específicos de los sistemas de justicia de menores y protección infantil.

Podría ser necesario adaptar esta guía con base en el espacio físico, dotación de personal, población, operaciones, historial de brotes de SARS-CoV-2, factores comunitarios y otras fuentes y condiciones de cada establecimiento individual. Los establecimientos deben contactarse con los CDC (eocevent366@cdc.gov) o su departamento de salud pública estatal, local, tribal o territorial si necesitan ayuda para aplicar estos principios o abordar temas no tratados específicamente en esta guía.

Definiciones de términos

  • Estrategias preventivas del COVID-19
  • Contacto cercano o exposición a alguien con COVID-19: las personas con exposición reciente al SARS-CoV-2 se pueden identificar de dos formas diferentes en los centros correccionales y de detención:
    • Tareas tradicionales de investigación de casos y rastreo de contactos. Consulte el sitio web de los CDC para conocer la definición actual sobre cuándo se considera que una persona es un contacto cercano de alguien con COVID-19.
    • Rastreo de contactos según el lugar. Cuando las tareas tradicionales de investigación de casos y rastreo de contactos no son factibles, los establecimientos pueden identificar a las personas con exposición reciente conocida o presunta al SARS-CoV-2 al analizar si pasaron tiempo en las mismos lugares que una persona infectada (p. ej., todos los residentes y miembros del personal asignados a una unidad de alojamiento al identificar un caso).
  • Personas encarceladas/detenidas o residentes: adultos y menores retenidos en prisiones, cárceles, centros de detención u otros entornos de custodia. El término incluye a personas sentenciadas así como a las que están detenidas a la espera de un juicio o por causas civiles.
  • Aislamiento por motivos médicos: separación física de una persona con COVID-19 presunto o confirmado para evitar el contacto con otras personas y reducir el riesgo de transmisión.
  • Cuarentena: separación física de una persona que ha tenido contacto cercano con alguien con COVID-19 presunto o confirmado para reducir el riesgo de transmisión a otras personas por si luego se establece que la persona tiene COVID-19.
  • Personal: todos los empleados del sector público o privado que trabajan dentro de un centro correccional o de detención. El término "personal" no distingue entre personal de atención médica, custodia, servicio de comidas u otros tipos de miembros del personal, ni tampoco hace ninguna diferenciación entre empleadores gubernamentales o privados.
  • Estar al día con las vacunas contra el COVID-19 es algo que definen las guías de los CDC. Esta definición está sujeta a cambios con el paso del tiempo según las actualizaciones realizadas a la guía de vacunación de los CDC.

Marco para evaluar el riesgo de COVID-19 y para seleccionar estrategias preventivas en centros correccionales y de detención

Sección 1: Introducción

Este documento describe un enfoque flexible y a largo plazo para la prevención del COVID-19 en centros correccionales y de detención. En primer lugar, detalla los indicadores a nivel de la comunidad y del establecimiento que deben usarse para evaluar el riesgo de COVID-19 en un establecimiento. En segundo lugar, describe qué estrategias preventivas del COVID-19 deben implementarse en todo momento (estrategias para las operaciones cotidianas) o solo en momentos de mayor riesgo (estrategias mejoradas de prevención). Encontrará más información sobre cómo aplicar cada estrategia preventiva del COVID-19 en centros correccionales y de detención en el Apéndice.

Al implementar estrategias mejoradas de prevención, los centros correccionales y de detención deben sopesar los riesgos asociados a la transmisión del SARS-CoV-2 con respecto a su impacto en las operaciones del establecimiento, la salud mental y la disponibilidad de servicios y programas para los residentes. Debido a la variación entre los diferentes establecimientos (p. ej., diferencias en la disposición edilicia, infraestructura, nivel de seguridad, misión, necesidades de salud de la población, atención médica en el lugar y niveles de dotación de personal) y las cambiantes tendencias epidemiológicas debido a las nuevas variantes del SARS-CoV-2 y otros factores, no existe un único plan de prevención del COVID-19 que pueda aplicarse a todos los establecimientos o periodos por igual.

Sección 2: Evaluar el riesgo de COVID-19 en centros correccionales y de detención

Para crear un plan de prevención del COVID-19 que sea flexible y de largo plazo, los centros correccionales y de detención primero deben evaluar sus riesgos específicos de COVID-19 para fundamentar la intensidad de las estrategias preventivas necesarias con el paso del tiempo. Esta evaluación del riesgo debe basarse en una combinación de:

Niveles de COVID-19 en las comunidades

Los CDC recomiendan usar los niveles de COVID-19 en la comunidad para orientar las decisiones individuales y comunitarias acerca de cuándo implementar estrategias específicas de prevención del COVID-19. Los niveles de COVID-19 en la comunidad se categorizan como bajos, medios y altos con base en la cantidad de casos de COVID-19 en una comunidad determinada y el impacto de cuadros graves de la enfermedad en los sistemas de atención médica de la comunidad. Visite el sitio web de los CDC para verificar el nivel actual de COVID-19 en la comunidad de cualquier condado y para ver más detalles sobre cómo se determinan estos niveles.

Cuando los centros correccionales y de detención evalúan el nivel de COVID-19 en la comunidad de un área local, deben considerar la comunidad donde está ubicado el establecimiento además de las comunidades de origen de los residentes y donde viven los miembros del personal. Los establecimientos que reciben residentes de ubicaciones internacionales deben hacer el mayor esfuerzo posible para determinar el nivel de riesgo en los países de origen. Vea el panel de datos de COVID-19 de la Organización Mundial de la Salud para conocer la cantidad de casos por país. Los establecimientos que reciben grandes cantidades de residentes de un área geográfica amplia podrían considerar sopesar los factores a nivel del establecimiento de forma más exhaustiva que los niveles de COVID-19 en la comunidad al tomar decisiones sobre cuándo implementar estrategias preventivas específicas.

Tenga en cuenta que los centros correccionales y de detención que ofrecen servicios de atención médica deben consultar las Recomendaciones interinas de prevención y control de infecciones para personal de atención médica durante la pandemia de la enfermedad del coronavirus 2019 (COVID-19) de los CDC (que utilizan los niveles de transmisión de COVID-19 en la comunidad en lugar de los niveles de COVID-19 en la comunidad para orientar la implementación de ciertas estrategias preventivas del COVID-19 en establecimientos de atención médica) a fin de obtener una guía sobre las estrategias recomendadas para el control y la prevención de infecciones en la atención de pacientes.

Factores a nivel del establecimiento

Como los niveles de COVID-19 en la comunidad no siempre reflejan el riesgo de COVID-19 en los establecimientos correccionales y de detención, cada centro también debe evaluar los factores a nivel del establecimiento que reflejan sus características, operaciones y poblaciones específicas para orientar las decisiones acerca de cuándo agregar o eliminar estrategias mejoradas de prevención. A continuación se detallan factores relevantes a nivel del establecimiento. Sin embargo, no se ofrece ninguna guía para establecer umbrales específicos para estos factores, ni para especificar cuántos factores se deben considerar antes de implementar medidas preventivas mejoradas.

Los factores a nivel del establecimiento que se deben considerar incluyen:

  • ​​​​​​​Cobertura de vacunación: determine qué proporción del personal y de los residentes está al día con las vacunas contra el COVID-19.
    Las vacunas contra el COVID-19 son altamente efectivas para prevenir los cuadros graves de la enfermedad, la hospitalización y la muerte a causa del COVID-19. Los establecimientos que no tienen una cobertura alta de vacunación al día deben considerar implementar estrategias mejoradas de prevención incluso cuando el nivel de COVID-19 en la comunidad es bajo.
  • Transmisión en el establecimiento: evalúe el nivel actual de transmisión del SARS-CoV-2 dentro del establecimiento. La transmisión puede evaluarse a través de pruebas diagnósticas de las personas sintomáticas y sus contactos cercanos, mediante pruebas de evaluación de rutina constantes o con los análisis de vigilancia que el establecimiento implementa (como el análisis de las aguas residuales). No se recomienda utilizar el resultado de las pruebas al momento de la admisión como indicador de transmisión dentro del establecimiento debido a la alta probabilidad de que las infecciones identificadas al momento de la admisión se hayan producido en otro lugar.
    Debido al riesgo de infección no reconocida, todo caso nuevo de COVID-19 en un miembro del personal o residente en un centro correccional o de detención debe activar de inmediato el seguimiento correspondiente según lo descrito en el Apéndice, lo que incluye realizar tareas de investigación de casos y/o rastreo de contactos según el lugar, además de la realización de una prueba a las personas identificadas como contactos cercanos. Los establecimientos deben implementar las estrategias mejoradas de prevención si se identifica uno o más casos adicionales luego del seguimiento, incluso si el nivel de COVID-19 en la comunidad es bajo. Tenga en cuenta que las estrategias mejoradas de prevención que se implementan debido a la transmisión pueden estar dirigidas a ciertas partes del establecimiento (en lugar de a todo el edificio o complejo) siempre y cuando se restrinja la circulación y las asignaciones de personal entre las áreas que tienen transmisión conocida y las que no.
  • Riesgo de resultados graves de salud: determine si los residentes o miembros del personal del establecimiento tienen mayor probabilidad de enfermarse gravemente a causa del COVID-19. Además, evalúe si el establecimiento es capaz de evaluar la elegibilidad de los residentes infectados para recibir tratamiento para el COVID-19 y, en el caso de los residentes elegibles, para garantizar el acceso oportuno al tratamiento para prevenir resultados graves de salud. Vea Nonhospitalized Patients: General Management | COVID-19 Treatment Guidelines. Los establecimientos deben considerar implementar estrategias mejoradas de prevención incluso cuando el nivel de COVID-19 en la comunidad es bajo si no pueden hacer una de las siguientes cosas: a) acceder a tratamientos contra el COVID-19 y administrarlos en el lugar para prevenir resultados graves de salud entre los residentes con mayor probabilidad de enfermarse gravemente a causa del COVID-19, O b) evaluar el riesgo de los residentes de presentar resultados graves y garantizar el acceso oportuno a la atención fuera del establecimiento.
  • Características estructurales y operativas del establecimiento: evalúe cómo las características y los protocolos operativos del establecimiento pueden mitigar o contribuir a la propagación del SARS-CoV-2 dentro del establecimiento.
    Los establecimientos con disposiciones de alojamiento para muchas personas (p. ej., dormitorios/cuarteles), recambio frecuente de población o sistemas de ventilación que no cumplen los requisitos de ventilación mínimos del código pueden considerar implementar algunas estrategias mejoradas de prevención, incluso si el nivel de COVID-19 en la comunidad es bajo.

Sección 3: Estrategias para las operaciones cotidianas vs. estrategias mejoradas de prevención del COVID-19

En todo momento, los establecimientos deben mantener implementadas ciertas estrategias para las operaciones cotidianas. Además, los establecimientos deben conservar la capacidad de agregar o eliminar estrategias mejoradas de prevención del COVID-19 con base en la evaluación constante del riesgo según lo descrito más arriba. Al pasar de un periodo de riesgo más alto a uno de menor riesgo, evite eliminar todas las estrategias mejoradas de prevención del COVID-19 a la vez.

La Tabla 1 ofrece un resumen de las estrategias preventivas recomendadas como estrategias para las operaciones cotidianas (implementadas en todo momento) vs. las estrategias mejoradas de prevención del COVID-19 (que se agregan o eliminan con base en la evaluación de riesgo). Vea el Apéndice para obtener información detallada sobre cómo adaptar cada una de estas estrategias preventivas a los centros correccionales y de detención.

Tabla 1: Estrategias para las operaciones cotidianas vs. estrategias mejoradas de prevención

Tabla 1: Estrategias para las operaciones cotidianas vs. estrategias mejoradas de prevención
Estrategia preventiva del COVID-19 Estrategias para las operaciones cotidianas* Estrategias mejoradas de prevención del COVID-19*
Vacunación contra el COVID-19 al día
Control de infecciones estándar
Ventilación mejorada†
Pruebas de detección

personas sintomáticas

contactos cercanos de personas con COVID-19

todos los residentes al momento de la admisión
(o periodo de observación de rutina)

antes del traslado

antes/después de las visitas comunitarias

antes de la liberación

pruebas de evaluación de rutina

Acceso a tratamiento contra el COVID-19
Aislamiento por motivos médicos y cuarentena
Mascarillas y respiradores bien ajustados

ofrecimiento a residentes y miembros del personal

uso de mascarillas en espacios cerrados

Preparación para los brotes
Periodos de observación de rutina durante los protocolos de traslado/liberación
Reducción al mínimo de la circulación y el contacto entre las unidades de alojamiento y con la comunidad
Distanciamiento físico
*En todo momento, los establecimientos deben mantener implementadas las estrategias para las operaciones cotidianas. Además, los establecimientos deben agregar estrategias mejoradas de prevención del COVID-19 cuando el nivel de COVID-19 en la comunidad es medio o alto, o cuando los factores a nivel del establecimiento indican un riesgo mayor. Es posible que los establecimiento no puedan aplicar todas las estrategias mejoradas de prevención del COVID-19 debido a los recursos locales, las características del establecimiento y la población, y a otros factores, pero deben implementar tantas como sea posible, como enfoque de múltiples capas, para aumentar el nivel de protección contra el COVID-19. Consulte el Marco de los CDC para evaluar el riesgo de COVID-19 y para seleccionar estrategias preventivas en centros correccionales y de detención si desea obtener más detalles.
Como estrategia para las operaciones cotidianas, se deben identificar, obtener y probar opciones de ventilación mejorada antes de que se produzcan periodos de mayor riesgo a fin de estar preparado para implementarlas cuando sea necesario.

Estrategias para las operaciones cotidianas

En todo momento, los centros correccionales y de detención deben mantener los siguientes aspectos sobre el control estándar de infecciones, monitoreo y capacidad para responder ante casos de COVID-19:

  • Ofrecer la vacunación contra el COVID-19, incluidas las dosis de refuerzo, para mantenerse al día con las vacunas: siga ofreciendo y alentando la vacunación contra el COVID-19 para mantenerse al día con las vacunas a los miembros del personal y los residentes (incluidas dosis de refuerzo, además de dosis adicionales para personas con el sistema inmunitario debilitado y para quienes sean elegibles para recibir dosis adicionales).
  • Mantener las estrategias estándar para el control de infecciones: mantenga las prácticas recomendadas de lavado de manos, limpieza y desinfección para la prevención estándar de enfermedades infecciosas, incluido el COVID-19. Asegúrese de que los sistemas de ventilación funcionen correctamente y propicien una calidad de aire aceptable en espacios cerrados de acuerdo al nivel de ocupación de cada espacio. Realice mejoras y reparaciones si es necesario. Prepárese con antelación para periodos de mayor riesgo al identificar, obtener y probar las intervenciones de ventilación mejorada que se implementarán como estrategias mejoradas de prevención cuando sea necesario (ver a continuación algunos ejemplos y recursos adicionales). Asegúrese de que el equipo de protección personal (EPP) esté disponible para los miembros del personal y los residentes con base en su nivel de riesgo. (Vea el Apéndice para acceder a la tabla que detalla el EPP recomendado).
  • Mantener las estrategias de pruebas de diagnóstico y de pruebas de detección al momento de la admisión: mantener un programa de realización de pruebas de COVID-19 confiable puede ayudar a prevenir la transmisión en entornos grupales además de ofrecer datos fundamentales para la evaluación continua del plan de prevención a largo plazo del establecimiento. Mantenga las estrategias de pruebas de COVID-19 a continuación en la máxima medida de lo posible con base en los recursos y suministros del establecimiento. Vea el Apéndice para obtener detalles sobre cada estrategia de realización de pruebas.
    • Las pruebas de diagnóstico deben realizarse a personas que muestran signos o síntomas de COVID-19 y a personas que han estado posiblemente expuestas o que se han identificado como contactos cercanos de alguien con COVID-19 (ya sea a través del rastreo de contactos tradicional o mediante el rastreo de contactos según el lugar), independientemente del estado de vacunación contra el COVID-19 y de las dosis de refuerzo que hayan recibido.
    • Se debe implementar la realización de pruebas de evaluación de rutina del COVID-19 O un periodo de observación de rutina para todos los residentes al momento de la admisión, independientemente del estado de vacunación contra el COVID-19 y de las dosis de refuerzo que hayan recibido. La opción del periodo de observación de rutina solo se debe utilizar en las siguientes situaciones: a) Los residentes en observación de admisión son alojados individualmente, O b) Los residentes en observación de admisión son alojados en cohortes pequeñas debido a los problemas de salud mental asociados al alojamiento individual, y todos los miembros de la cohorte comienzan el periodo de observación el mismo día y se realizarán una prueba de detección al final del periodo de observación. Vea el Apéndice para obtener información detallada sobre cómo implementar los periodos de observación de rutina durante la admisión.
    • En los establecimientos que realizan análisis de las aguas residuales, continuar con esta práctica como estrategia para las operaciones cotidianas cuando el nivel de COVID-19 en la comunidad es bajo puede proporcionar datos oportunos para guiar las decisiones sobre cuándo comenzar a implementar las estrategias mejoradas de prevención del COVID-19.
    • Se pueden incorporar las pruebas de evaluación del COVID-19 al momento de la admisión a las políticas actuales para realizar pruebas de rutina al momento de la admisión que permitan detectar otras enfermedades infecciosas, como la tuberculosis, aunque es posible que las pruebas no deban realizarse al mismo tiempo para todas las enfermedades.
  • Evaluar el riesgo de los residentes de presentar resultados graves de salud a causa del COVID-19 y garantizar el tratamiento oportuno después de la infección de quienes sean elegibles para recibir tratamiento contra el COVID-19. Los establecimientos sin capacidad de atención médica en el lugar deben implementar un plan para garantizar el acceso oportuno a la atención fuera del lugar. Vea Nonhospitalized Patients: General Management | COVID-19 Treatment Guidelines.
  • Mantener los procedimientos de aislamiento por motivos médicos y cuarentena para los residentes: independientemente de su estado de vacunación y de las dosis de refuerzo que hayan recibido, aísle por motivos médicos a los residentes que dan positivo para el SARS-CoV-2 y ponga en cuarentena a los residentes que han estado posiblemente expuestos o que fueron identificados como contactos cercanos de alguien con COVID-19 (ya sea a través del rastreo de contactos tradicional o mediante el rastreo de contactos según el lugar). Vea lel Apéndice para obtener información detallada sobre a) los enfoques modificados con respecto a la cuarentena para reducir el impacto de la cuarentena en la salud mental, la enseñanza presencial y las operaciones fundamentales del establecimiento, b) la duración del aislamiento por motivos médicos durante operaciones de rutina vs. operaciones de nivel de crisis, y c) cómo garantizar que las condiciones de alojamiento durante el aislamiento por motivos médicos y la cuarentena no sean punitivas y respalden la salud mental. Mantenga la capacidad de escalar rápidamente el aislamiento por motivos médicos y la cuarentena durante un brote.
  • Prevenir la introducción del COVID-19 a través del personal: independientemente de su estado de vacunación y de las dosis de refuerzo que hayan recibido, excluya a los miembros del personal del ámbito laboral si presentan síntomas de COVID-19, dan positivo para el SARS-CoV-2, han estado posiblemente expuestos al virus o fueron identificados como contactos cercanos de alguien con COVID-19. Vea el Apéndice para obtener información detallada sobre a) los enfoques estándar y modificados con respecto a la cuarentena para el personal y b) la duración del aislamiento para el personal durante las operaciones de rutina vs. las operaciones de nivel de crisis.
  • Ofrecer mascarillas/respiradores a todos los residentes y miembros del personal que deseen usarlos: los establecimientos deben contar con mascarillas y respiradores a disposición de todos los residentes y miembros del personal que deseen usarlos con base en su preferencia personal. Vea el Apéndice para obtener información detallada sobre los diferentes tipos de mascarillas y respiradores, y las consideraciones para su uso en centros correccionales y de detención.
  • Prepararse para los brotes: monitoree los niveles de COVID-19 en la comunidad y los factores a nivel del establecimiento a fin de prepararse para periodos de mayor transmisión del SARS-CoV-2. Mantenga la comunicación con los miembros del personal y los residentes sobre qué esperar si ocurre un brote, y con los socios externos, incluidos los socios de salud pública y otros centros correccionales y de detención locales.​​​​​​​

Estrategias mejoradas de prevención

Además de las estrategias para las operaciones cotidianas mencionadas arriba, los establecimientos deben incorporar estrategias mejoradas de prevención del COVID-19 cuando el nivel de COVID-19 en la comunidad es medio o alto, o cuando los factores a nivel del establecimiento indican un riesgo mayor. Los establecimientos con baja tolerancia al riesgo pueden implementar cualquiera de las estrategias mejoradas de prevención en cualquier momento, incluso cuando el nivel de COVID-19 en la comunidad de los CDC sea bajo.

En función del riesgo en las diferentes áreas del establecimiento, es posible implementar las estrategias mejoradas de prevención en todo el establecimiento O aplicarlas concretamente a una sola unidad de alojamiento, ala o edificio.

Al seleccionar estrategias mejoradas de prevención, los establecimientos deben considerar su impacto en la salud mental, el acceso a la enseñanza presencial (especialmente en las poblaciones jóvenes), y la probabilidad de cumplimiento por parte del personal y los residentes. Es posible que los establecimientos no puedan aplicar todas las estrategias mejoradas de prevención debido a los recursos locales, las características del establecimiento y la población, y a otros factores, pero deben implementar tantas como sea posible, como enfoque de múltiples capas, para aumentar el nivel de protección contra el COVID-19. Las estrategias mejoradas de prevención para centros correccionales y de detención incluyen las siguientes:

  • Exigir el uso de mascarillas/respiradores en espacios cerrados: exija que todos los residentes, miembros del personal, visitantes, proveedores, voluntarios y cualquier otra persona que ingrese al establecimiento use una mascarilla o respirador bien ajustado al estar en espacios cerrados.
  • Mejorar la ventilación en el establecimiento: realice mejoras a los requisitos de ventilación mínimos del código para aumentar la ventilación general en el establecimiento. Si desea conocer opciones para mejorar la ventilación en edificios, como aumentar la introducción de aire del exterior, usar filtros portátiles HEPA y usar sistemas de irradiación germicida ultravioleta superiores o de conducto (UVGI, por sus siglas en inglés), vea Ventilación de edificios en el marco del COVID-19. Estas opciones se deben identificar, obtener y probar antes de que se produzcan periodos de mayor riesgo para poder implementarlas de inmediato cuando sea necesario.
  • Fortalecer las estrategias de realización de pruebas del SARS-CoV-2: además de proporcionar pruebas de diagnóstico de barrera baja en todo momento y pruebas de evaluación universales o un periodo de observación de rutina de los residentes al momento de la admisión (estrategias para las operaciones cotidianas), incorpore otras estrategias de pruebas de evaluación para identificar casos de forma temprana y prevenir la transmisión durante los traslados. Las opciones incluyen:
    • Pruebas de evaluación de rutina para residentes y miembros del personal: vea el Apéndice para obtener más información sobre cómo diseñar un programa de pruebas de evaluación según las características exclusivas de un establecimiento particular y su población.
    • Pruebas de evaluación adicionales con base en la circulación:
      • Antes de realizar un traslado a otro establecimiento
      • Antes/después de las visitas comunitarias
      • Antes de la liberación
  • Agregar periodos de observación de rutina durante el movimiento de personas: implemente periodos de observación de rutina como parte de los procesos de admisión, transferencia y/o liberación para reducir al mínimo la transmisión hacia/desde otros establecimientos y la comunidad durante el movimiento de personas. Vea el Apéndice para obtener detalles sobre la implementación.
  • Reducir al mínimo los traslados y el contacto entre diferentes unidades de alojamiento y con la comunidad: durante periodos de corto plazo, reduzca el contacto entre las diferentes áreas del establecimiento, y entre el establecimiento y la comunidad, para prevenir la transmisión. Los ejemplos incluyen:
    • Restringir el contacto entre las unidades de alojamiento, lo que incluye mantener las mismas asignaciones de personal y garantizar que las cuadrillas internas no incluyan a residentes de unidades de alojamiento diferentes que de otro modo no interactuarían
    • Restringir los programas de salidas para trabajar
    • Posponer las visitas comunitarias no esenciales
    • Restringir la circulación entre las diferentes áreas del establecimiento
    • Restringir el movimiento de personas entre los establecimientos
    • Restringir las visitas presenciales (mientras se garantiza el acceso a las opciones virtuales)
    Evalúe el impacto de las restricciones prolongadas en la salud mental y el bienestar de los residentes y miembros del personal, tengan o no enfermedades mentales prexistentes.
  • Implementar estrategias de distanciamiento físico cuando sea factible: aumente la cantidad de espacio físico entre las personas donde sea posible. Los ejemplos incluyen:
    • Escalonar el uso de los espacios comunes por las diferentes unidades de alojamiento
    • ​​​​​​​Limitar la cantidad de participantes de las actividades grupales
    • Suspender temporalmente las actividades grupales en las que los residentes tendrán mayor contacto del que tienen en su entorno de alojamiento (mientras se considera el impacto en la salud mental y el acceso a los servicios)
    • Implementar estrategias de descompresión/reducción de la población

Apéndice: Consideraciones para aplicar estrategias preventivas del COVID-19 en centros correccionales y de detención

Este Apéndice ofrece detalles sobre cómo adaptar las estrategias preventivas específicas del COVID-19 al entorno de los centros correccionales y de detención. Consulte la guía completa más arriba para conocer las recomendaciones sobre cuándo aplicar cada estrategia preventiva, según una combinación de los niveles de COVID-19 en la comunidad y los factores a nivel del establecimiento.

Las estrategias preventivas del COVID-19 descritas en este Apéndice incluyen:

Vacunación contra el COVID-19

La vacunación contra el COVID-19 es una estrategia para las operaciones cotidianas en centros correccionales y de detención y la herramienta más importante disponible para prevenir casos graves de COVID-19. ​​​​​​​Para obtener más información sobre la efectividad de las vacunas, visite Garantizar la efectividad de las vacunas contra el COVID-19.

Las vacunas contra el COVID-19 y otras vacunas, incluidas las vacunas contra la influenza, pueden coadministrarse al mismo tiempo. Vea la Guía interina para servicios de vacunación de rutina y contra la influenza durante la pandemia del COVID-19 para obtener consideraciones adicionales sobre la vacunación contra la influenza de personas en entornos grupales durante la pandemia del COVID-19.

Los centros correccionales y de detención deben:

  • Asegurarse de que las vacunas y las dosis de refuerzo estén disponibles para todos los residentes y miembros del personal a fin de que puedan mantenerse al día.
  • Promover la vacunación contra el COVID-19 al educar al personal y a los residentes sobre la eficacia, seguridad e importancia de las vacunas.
  • Trabajar con los departamentos de salud, proveedores de atención médica y organizaciones comunitarias locales para implementar formas eficaces de aumentar la aceptación de las vacunas al consultar a los residentes y miembros del personal sobre sus motivos para no vacunarse. Evalúe reclutar a residentes y miembros del personal que hayan recibido la vacuna para que, como pares, alienten a las demás personas a vacunarse.

Más recursos sobre las vacunas:

Control y prevención estándar de infecciones

Las estrategias para el control y la prevención de infecciones son estrategias para las operaciones cotidianas en centros correccionales y de detención.

Tenga en cuenta que los centros correccionales y de detención que ofrecen servicios de atención médica deben consultar las Recomendaciones interinas de prevención y control de infecciones para personal de atención médica durante la pandemia de la enfermedad del coronavirus 2019 (COVID-19) de los CDC (que utilizan los niveles de transmisión de COVID-19 en la comunidad en lugar de los niveles de COVID-19 en la comunidad para orientar la implementación de ciertas estrategias preventivas del COVID-19 en establecimientos de atención médica) a fin de obtener una guía sobre las estrategias recomendadas para el control y la prevención de infecciones en la atención de pacientes.

Higiene de manos

  • Todas las personas del establecimiento deben implementar medidas preventivas que incluyen lavarse las manos regularmente, evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca, y cubrirse al toser.
  • Los establecimientos deben garantizar un acceso adecuado a insumos para la higiene de manos sin costo para el personal ni para los residentes. Estos deben incluir jabón, agua y toallas limpias o desinfectante de manos a base de alcohol con al menos un 60 % de alcohol.

Limpieza y desinfección

Ventilación

  • Como estrategia para las operaciones cotidianas, los establecimientos deben garantizar que los sistemas de ventilación funcionen correctamente y proporcionen una calidad de aire aceptable en los espacios cerrados según el nivel de ocupación de cada espacio. Se deben realizar mejoras y reparaciones según sea necesario.
  • Como estrategia mejorada de prevención, los establecimientos deben realizar mejoras a los requisitos de ventilación mínimos del código para aumentar la ventilación general en el establecimiento. Para obtener más información sobre consideraciones de ventilación y estrategias para mejorar la ventilación, como aumentar la introducción de aire del exterior, usar filtros portátiles HEPA y usar sistemas de irradiación germicida ultravioleta superiores o de conducto (UVGI, por sus siglas en inglés), vea Ventilación de edificios en el marco del COVID-19. Estas opciones se deben identificar, obtener y probar antes de que se produzcan periodos de mayor riesgo para poder implementarlas de inmediato cuando sea necesario.

El EPP recomendado para los miembros del personal y residentes de centros correccionales dependerá del tipo de contacto que tengan con alguien con COVID-19 o sus contactos cercanos. Vea la Tabla 2.

Tabla 2. Equipos de protección personal (EPP) y fuentes de control de infecciones recomendados para los residentes y el personal de centros correccionales o de detención

El EPP descrito a continuación podría ser necesario solo para ciertas actividades. Vea las notas a pie de página para obtener más información. Tenga en cuenta que cuando el nivel de COVID-19 en la comunidad es bajo, se debe ofrecer y proporcionar una mascarilla o respirador bien ajustado a todos los residentes y miembros del personal que deseen usarlos. Cuando el nivel de COVID-19 en la comunidad es medio o alto, o cuando los factores a nivel del establecimiento indican un riesgo mayor, los establecimientos deben exigir que todas las personas del centro usen una mascarilla o respirador bien ajustado en espacios cerrados.

Tabla 2. Equipos de protección personal (EPP) y fuentes de control de infecciones recomendados para los residentes y el personal de centros correccionales o de detención
Mascarilla de respiración aprobada por el NIOSH* Mascarilla de respiración internacional* o mascarilla desechable de procedimiento Mascarilla de tela Protección para los ojos Guantes† Bata/mamelucos†
Residentes
Con COVID-19 confirmado o presunto, o que presentan síntomas de COVID-19 X§
En cuarentena (individual o en una cohorte) por ser contacto cercano de alguien con COVID-19 X§
Que trabajan en un área designada para cuarentena o aislamiento por motivos médicos (sin contacto cercano con personas bajo precauciones de cuarentena o aislamiento) X§
Que trabajan en un área designada para cuarentena o aislamiento por motivos médicos (con contacto cercano con personas bajo precauciones de cuarentena o aislamiento) X§ X X X
Que viven o trabajan en áreas del establecimiento no designadas para cuarentena ni aislamiento por motivos médicos X§ ¶
Miembros del personal
Que trabajan en áreas de aislamiento por motivos médicos o cuarentena (sin contacto cercano con personas bajo precauciones de cuarentena o aislamiento) X
Que tienen contacto cercano con personas bajo precauciones de cuarentena o aislamiento (incluido el transporte) o les brindan atención médica X X X X
Que les toman la temperatura a personas que no están en cuarentena o aislamiento** X§ X X
Que trabajan en áreas del establecimiento no designadas para cuarentena ni aislamiento por motivos médicos X§ ¶

*Las mascarillas de respiración aprobadas por el NIOSH incluyen las N95. Las mascarillas de respiración internacionales incluyen las KN95 y las KF94. Visite el sitio web de los CDC sobre Tipos de mascarillas y respiradores para ver la lista completa de respiradores internacionales y aprobados por el NIOSH.

Si los residentes o miembros del personal usan productos de limpieza, podría ser necesario EPP adicional según lo indicado en la etiqueta del producto de limpieza. Vea las directrices de los CDC para obtener detalles.

§Las mascarillas y respiradores pueden ofrecer niveles diferentes de protección según el tipo de producto que sean y cómo se los utilice. Elija la mascarilla común o de respiración que brinde mayor protección, se ajuste bien al rostro y pueda usarse de forma constante. Los productos de tela de trama abierta son los que ofrecen menor protección; los productos de tejido fino en capas ofrecen más protección; las mascarillas quirúrgicas desechables bien ajustadas y las KN95 ofrecen incluso mayor protección, y las mascarillas de respiración bien ajustadas aprobadas por el NIOSH (incluidas las N95) son las que brindan el máximo nivel de protección. Cuando sea posible, ofrezca diferentes tipos de mascarillas comunes y de respiración al personal y los residentes para que puedan elegir la opción que mejor se adapta a sus necesidades y puedan usar de manera constante. Las opciones ofrecidas en centros correccionales y de detención podrían ser limitadas debido a consideraciones de seguridad y protección, por ejemplo, en relación con las varillas nasales de metal. En entornos en los que el riesgo de transmisión es más alto (por ejemplo, en unidades de cuarentena posterior a la exposición), y si las consideraciones de seguridad y protección lo permiten, se deben ofrecer mascarillas o mascarillas de respiración a los residentes que ofrezcan el mismo nivel de protección que las que usa el personal en un entorno similar.

Cuando el nivel de COVID-19 en la comunidad es bajo, se debe ofrecer y proporcionar una mascarilla o respirador bien ajustado a todos los residentes y miembros del personal que deseen usarlos. Cuando el nivel de COVID-19 en la comunidad es medio/alto, o cuando los factores a nivel del establecimiento indican un riesgo mayor, los establecimientos deben exigir que todas las personas del centro usen una mascarilla o respirador bien ajustado en espacios cerrados.

**Desinfecte o cámbiese los guantes luego de cada verificación de temperatura. Puede usar una bata si prevé que tendrá contacto prolongado con la persona que debe evaluar.

Pruebas de detección del COVID-19

Tipos de pruebas y acceso a suministros para la realización de pruebas

Para obtener información sobre los diferentes tipos de prueba y cómo elegir una prueba, consulte Visión general sobre las pruebas de detección del SARS-CoV-2, el virus que causa el COVID-19.

Los establecimientos pueden contactarse con su departamento de salud estatal o local para solicitar acceso a suministros para la realización de pruebas de detección si están disponibles a nivel local. Si no hay suministros disponibles para la realización de pruebas, los establecimientos pueden considerar evaluar la presencia de síntomas de COVID-19 (lo que incluye la verificación de temperatura) y realizar preguntas sobre el contacto cercano reciente con alguien con COVID-19. Los establecimientos también pueden considerar agregar la evaluación de síntomas como capa adicional de protección además de las pruebas. La evaluación de síntomas puede ayudar a identificar a los miembros del personal, visitantes, proveedores o voluntarios a quienes no se les debe permitir ingresar al establecimiento, y a los residentes (al momento de su admisión o en la población actual) que deben ser evaluados para que cumplan posiblemente un periodo de aislamiento por motivos médicos o una cuarentena. La evaluación de síntomas y la verificación de temperatura por sí solas no permitirán prevenir la totalidad de los contagios porque no identificarán a las personas con infección asintomática o presintomática.

Pruebas de diagnóstico

Las pruebas de diagnóstico se utilizan para identificar una infección en curso y se realizan cuando una persona presenta signos o síntomas que concuerdan con los del COVID-19, o cuando una persona es asintomática pero tiene una exposición reciente conocida o presunta a alguien con COVID-19. Las pruebas virales que autorizó la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) para la realización de pruebas diagnósticas incluyen las pruebas de amplificación de ácido nucleico (NAAT) y las pruebas de antígeno. Las pruebas de anticuerpos se utilizan para detectar infecciones anteriores por el SARS-CoV-2. Los CDC no recomiendan usar las pruebas de anticuerpos para diagnosticar una infección en curso ni para evaluar el nivel de inmunidad.

La realización de pruebas de diagnóstico es una estrategia para las operaciones cotidianas en los centros correccionales y de detención y debe implementarse en todo momento, incluso cuando el nivel de COVID-19 en la comunidad es bajo. Garantizar la disponibilidad de pruebas de diagnóstico de barrera baja puede ayudar a identificar casos de forma temprana y limitar la magnitud de los brotes.

Realización de pruebas de detección a personas con signos o síntomas que concuerdan con los del COVID-19

  • Los residentes con síntomas de COVID-19, independientemente de su estado de vacunación contra el COVID-19 y de las dosis de refuerzo que hayan recibido, deben ser trasladados al aislamiento por motivos médicos en un entorno separado de las demás personas (idealmente, en forma individual), ser evaluados médicamente y ser sometidos a una prueba de detección. Si el resultado de la prueba es positivo, el aislamiento por motivos médicos debe continuar por 10 días desde la fecha en que comenzaron los síntomas. Se puede alojar a varios residentes con COVID-19 confirmado en forma de cohorte en un dormitorio o celda, incluso si las fechas de sus resultados positivos de la prueba de detección son diferentes. Los establecimientos deben evaluar suspender los copagos para los residentes que deben someterse a una evaluación médica por posibles síntomas de COVID-19, especialmente durante un brote, a fin de alentar la notificación de síntomas.
  • Los miembros del personal con síntomas de COVID-19, independientemente de su estado de vacunación contra el COVID-19 y de las dosis de refuerzo que hayan recibido, deben ser excluidos del entorno laboral y se les debe indicar que se realicen una prueba. Si el resultado de la prueba es positivo, los miembros del personal deben ser excluidos del ámbito laboral por 10 días desde la fecha en que comenzaron los síntomas. (​​​​​​​Sin embargo, el personal puede usar la guía de los CDC para el público en general sobre la duración del aislamiento cuando no están en el ámbito laboral). Vea la siguiente sección sobre la duración del aislamiento para el personal durante operaciones de nivel de crisis.
  • A los visitantes, proveedores y voluntarios con síntomas de COVID-19, independientemente de su estado de vacunación contra el COVID-19 y de las dosis de refuerzo que hayan recibido, se les debe negar el ingreso y alentarlos a que se realicen una prueba.

Seguimiento de casos de COVID-19

Debido al riesgo de infección no reconocida, todo caso nuevo de COVID-19 en un miembro del personal o residente en un centro correccional o de detención debe activar la inmediata investigación de casos y realización de pruebas a los contactos cercanos como se describe a continuación. La capacidad del establecimiento de realizarles una prueba de detección a los miembros del personal puede verse limitada por la política específica del establecimiento.

Los establecimientos deben incorporar estrategias mejoradas de prevención cuando existe transmisión en curso en el establecimiento. Si se identifica un caso en un residente que da positivo al momento de la admisión pero que no ha tenido contacto cercano con otros miembros de la población del establecimiento y es colocado inmediatamente en aislamiento por motivos médicos, el resultado positivo de esta persona podría considerarse un caso aislado y no parte de un brote mayor, y podría no ser necesario implementar las estrategias mejoradas de prevención. Sin embargo, aún podría ser necesario realizarles una prueba a las personas que estuvieron expuestas durante la admisión o el traslado antes de tomar esa decisión.

Las personas con exposición reciente al SARS-CoV-2 pueden ser identificadas de dos maneras:

  • Tareas tradicionales de investigación de casos y rastreo de contactos. Consulte el sitio web de los CDC para conocer la definición actual sobre cuándo se considera que una persona es un contacto cercano de alguien con COVID-19. Las investigaciones de casos deben priorizar la elicitación de los contactos cercanos que tienen mayor probabilidad de enfermarse gravemente a causa del COVID-19 para que puedan ser derivados a un proveedor de atención médica a fin de determinar la elegibilidad para recibir tratamiento si dan positivo para el SARS-CoV-2.
  • Rastreo de contactos según el lugar. Cuando las tareas tradicionales de investigación de casos y rastreo de contactos no son factibles, los establecimientos pueden identificar a las personas con exposición reciente conocida o presunta al SARS-CoV-2 al analizar si pasaron tiempo en las mismos lugares que una persona infectada (p. ej., todos los residentes y miembros del personal asignados a una unidad de alojamiento al identificar un caso).

Realización de pruebas de detección a personas con exposición reciente al SARS-CoV-2

Todas las personas identificadas como contactos cercanos de alguien con COVID-19, incluidas todas las personas identificadas a través del rastreo de contactos según el lugar, deben realizarse una prueba de detección del SARS-CoV-2, independientemente de sus síntomas, de su estado de vacunación contra el COVID-19 y de las dosis de refuerzo que hayan recibido.

  • Administre una prueba de diagnóstico inicial lo antes posible (pero no dentro de las primeras 24 horas después del contacto cercano porque es poco probable que una prueba dé positivo tan rápidamente).
  • Si el resultado de la prueba inicial es negativo, administre una segunda prueba de diagnóstico al menos 5 días después de que haya ocurrido la exposición. (Si la prueba inicial se realizó al menos 5 días después de la exposición, no es necesario hacer una segunda prueba). Vea las consideraciones adicionales más abajo para la realización de pruebas en serie en cohortes en cuarentena.
  • Las personas que tuvieron COVID-19 confirmado dentro de los últimos 90 días y que luego se recuperaron no necesitan hacerse una prueba después de la exposición a menos que presenten síntomas nuevos.
  • Para obtener detalles sobre la realización de pruebas a grandes cantidades de personas, como aquellas identificadas como contactos cercanos a través del rastreo de contactos según el lugar, consulte la guía de los CDC sobre Realización de pruebas de detección del SARS-CoV-2 generalizadas en entornos grupales. Dado el potencial de transmisión rápida, asegúrese de implementar un plan para preparar espacios de aislamiento por motivos médicos para una gran cantidad de personas infectadas. El alcance de las pruebas de detección generalizadas debe basarse en el movimiento (de miembros del personal y residentes) entre las partes del establecimiento con y sin casos. Algunos ejemplos de estrategias de pruebas de detección generalizadas incluyen los siguientes:
    • Realizar una prueba de detección a todas las personas de una misma unidad de alojamiento donde alguien ha dado positivo, si no ha existido circulación ni contacto con otras áreas del establecimiento a través del personal o los residentes (es decir, los residentes no han abandonado la unidad de alojamiento y los miembros del personal trabajan exclusivamente en esa unidad de alojamiento).
    • Realizar una prueba de detección a todas las personas de un ala, piso, edificio o complejo entero cuando se han identificado casos en varias áreas, o si se ha producido la circulación entre áreas con y sin casos.

Realización de pruebas de evaluación

Las pruebas de evaluación se utilizan para identificar a las personas infectadas por el SARS-CoV-2 que son asintomáticas o presintomáticas y que no tienen exposición conocida o presunta a alguien con COVID-19. Las pruebas de evaluación pueden ser una herramienta valiosa en los centros correccionales y de detención para detectar infecciones de forma temprana y ayudar a detener la transmisión rápidamente. Las pruebas NAATo las pruebas de antígeno son opciones válidas para la realización de pruebas de evaluación.

Algunas formas de pruebas de evaluación (como las pruebas realizadas al momento de la admisión) son estrategias para las operaciones cotidianas en centros correccionales y de detención, y otras formas de pruebas de evaluación son estrategias mejoradas de prevención. A continuación se identifica claramente cada estrategia de realización de pruebas de evaluación.

Realización de pruebas de evaluación con base en la circulación

Realizarles una prueba a los residentes al momento de la admisión, antes de su traslado a otro establecimiento, y antes/después de las visitas comunitarias o de su liberación puede ayudar a prevenir la introducción del virus en el establecimiento, entre diferentes establecimientos y desde el establecimiento a la comunidad.

  • Prueba de detección al momento de la admisión (estrategia para las operaciones cotidianas). Al momento de la admisión, realice una prueba a todos los residentes entrantes O implemente un periodo de observación de rutina. Si se utilizan pruebas al momento de la admisión, aloje a los residentes entrantes separados del resto de la población del establecimiento (individualmente si es posible) mientras esperan el resultado de la prueba de detección. La opción del periodo de observación de rutina solo se debe utilizar en las siguientes situaciones: a) Los residentes bajo observación de admisión son alojados individualmente, o b) Los residentes son alojados en cohortes pequeñas debido a los problemas de salud mental asociados al alojamiento individual, y todos los miembros de la cohorte comienzan el periodo de observación el mismo día y se realizarán una prueba de detección al final del periodo de observación. (Vea más detalles sobre cómo implementar los periodos de observación de rutina al momento de la admisión más abajo.)
  • Prueba de detección antes del traslado a otro establecimiento (estrategia mejorada de prevención). Evalúe realizar una prueba de detección a todos los residentes antes de transferirlos a otro centro correccional/de detención. Espere hasta obtener un resultado negativo en la prueba de detección antes de realizar cualquier transferencia, y no transfiera residentes que hayan dado positivo en la prueba de detección a menos que sea necesario hacerlo para que reciban atención médica, como control de infecciones, debido a la falta de espacio para el aislamiento por motivos médicos/cuarentena, o debido a circunstancias atenuantes correccionales, judiciales o de seguridad.
  • Prueba de detección antes de la liberación (estrategia mejorada de prevención). Evalúe realizarles una prueba a los residentes antes de liberarlos del establecimiento. Si utiliza esta estrategia, realice la prueba de detección lo más cerca posible del día de liberación. Las pruebas de detección antes de la liberación son particularmente importantes si los residentes se alojarán en otros entornos grupales (p. ej., refugios para personas sin hogar, viviendas grupales o centros de reinserción social) o en hogares con personas que tienen mayor probabilidad de enfermarse gravemente a causa del COVID-19. Notifique a las autoridades de salud pública para coordinar el aislamiento por motivos médicos luego de la liberación de las personas que dieron positivo en la prueba de detección.
  • Prueba de detección antes/después de las visitas comunitarias (estrategia mejorada de prevención). Evalúe realizarles una prueba de detección a los residentes antes de las visitas comunitarias (p. ej., viajes por motivos médicos, audiencias en tribunales, programas comunitarios). Si utiliza esta estrategia, realice la prueba de detección lo más cerca posible del día de la visita. Los establecimientos también puede considerar realizarles una prueba de detección a los residentes 5 días después de regresar de una visita comunitaria. Los establecimientos pueden considerar realizarles una prueba de evaluación de rutina a los residentes que participan de los programas de liberación para trabajar (ver a continuación).

Realización de pruebas de detección de rutina

Las pruebas de evaluación de rutina son una estrategia mejorada de prevención. Sin embargo, aun cuando el nivel de COVID-19 en la comunidad sea bajo, las pruebas de evaluación de rutina pueden ayudar a identificar aumentos en las tendencias de casos de forma temprana e implementar planes de prevención del COVID-19 a largo plazo.

La realización de pruebas de evaluación de rutina es la realización periódica de pruebas de detección en personas sin exposición conocida o presunta al SARS-CoV-2 para identificar casos de COVID-19 de forma temprana y ayudar a prevenir la transmisión generalizada. Idealmente, un programa de pruebas de evaluación de rutina incluye tanto a los residentes como a los miembros del personal, independientemente de su estado de vacunación. Puede incluir a todos los residentes y miembros del personal del establecimiento, o a un subconjunto específico o aleatorio elegido según los criterios que el establecimiento designe (ejemplos a continuación).

Si las pruebas de evaluación de rutina se realizan solo entre un subconjunto de personas de un establecimiento o entre un subconjunto de establecimientos dentro de un sistema correccional, los siguientes factores pueden guiar la priorización y selección:

Priorizar a los establecimientos/unidades de alojamiento que:

  • Alojan a poblaciones de residentes que tienen mayor probabilidad de enfermarse gravemente a causa del COVID-19
  • Tienen tasas bajas de vacunación al día (incluidos los residentes y miembros del personal)
  • Tienen dificultades para mantener implementadas las estrategias de prevención o una ventilación adecuada (p. ej., en alojamientos tipo dormitorio o en establecimientos más antiguos)
  • Han tenido casos o brotes recientes
  • Tienen un alto nivel de interacción con la comunidad (p. ej., a través de las visitas presenciales o el recambio frecuente de residentes, las visitas médicas fuera del lugar, los programas de salidas para trabajar o las audiencias en tribunales)

Priorizar a las personas que:

  • Tienen mayor probabilidad de enfermarse gravemente a causa del COVID-19
  • (Personal) Han manifestado voluntariamente ante su empleador que tienen mayor probabilidad de enfermarse gravemente a causa del COVID-19 debido a una afección individual
  • (Residentes) Se mezclan con personas en otras unidades de alojamiento, como por ejemplo:
    • Personas que están asignadas a cuadrillas que incluyen a residentes de otras unidades
      de alojamiento (p. ej., servicio de comida, lavandería)
    • Personas que participan en actividades programadas con residentes de otras unidades de alojamiento
  • (Residentes) Participan en:
    • Programas de salidas para trabajar fuera de lugar
    • Consultas médicas externas frecuentes
    • Audiencias presenciales frecuentes en tribunales
  • (Personal) Trabajan en:
    • Un establecimiento designado para brindar atención médica
    • Varias áreas del establecimiento
    • Varios establecimientos grupales (p. ej., más de una institución correccional/de detención, refugios para personas sin hogar, viviendas grupales o escuelas)
  • (Personal) Que viven o pasan tiempo con otros miembros del personal que trabajan en otras áreas del establecimiento (p. ej., familiares o integrantes del hogar, viajes compartidos)

Periodos de observación de rutina durante los protocolos de movimiento de personas

Los periodos de observación de rutina pueden usarse como parte de los procesos de admisión, transferencia y/o liberación para reducir al mínimo la transmisión potencial hacia/desde otros establecimientos o la comunidad durante el movimiento de personas. En ocasiones, a estos periodos de observación se los denomina "cuarentena de admisión/transferencia/liberación de rutina" pero no están relacionados a una posible exposición a alguien con COVID-19 y no se los debe combinar con las cohortes en cuarentena posterior a la exposición. En su lugar, son periodos en los que se aloja a los residentes separados del resto de la población del establecimiento (idealmente, de manera individual o en cohortes pequeñas si no se dispone de alojamiento individual o si no es una opción recomendada por motivos de salud mental).

Como estrategia para las operaciones cotidianas, los establecimientos correccionales y de detención deben implementar las pruebas de evaluación O el periodo de observación de rutina con todos los residentes al momento de la admisión. ​​​​​​​La opción del periodo de observación de rutina solo se debe utilizar en las siguientes situaciones: a) Los residentes en observación de admisión son alojados individualmente, O b) Los residentes en observación de admisión son alojados en cohortes pequeñas debido a los problemas de salud mental asociados al alojamiento individual, y todos los miembros de la cohorte comienzan el periodo de observación el mismo día y se realizarán una prueba de detección al final del periodo de observación. Los periodos de observación de rutina durante la transferencia y/o liberación (o durante la admisión si aún no se han implementado) pueden incorporarse como estrategia mejorada de prevención.

Los periodos de observación deben ser de 7 a 10 días si los residentes bajo observación no se realizan una prueba al final del periodo de observación. Podría implementarse un periodo más breve (de 5 días como mínimo) si se lo combina con una prueba de detección al final del periodo de observación.

Medicamentos para evitar cuadros graves de la enfermedad

Como estrategia para las operaciones cotidianas, los centros correccionales y de detención deben saber en todo momento cómo acceder a los medicamentos para prevenir cuadros graves de COVID-19 en la población de residentes. Los establecimientos sin capacidad de atención médica en el lugar deben tener implementado un plan para evaluar el riesgo de los residentes de presentar resultados graves de salud y para garantizar el acceso oportuno al tratamiento fuera del centro.

Anticuerpos monoclonales:

La FDA ha ampliado las EUA para el uso de algunos medicamentos de anticuerpos monoclonales en investigación que permitan prevenir la infección por SARS-CoV-2 y los resultados graves de salud, incluidas las poblaciones de centros correccionales, bajo ciertas condiciones. Consulte el sitio web de los Institutos Nacionales de la Salud sobre las características de los productos basados en anticuerpos del SARS-CoV-2 para obtener detalles relacionados con medicamentos específicos, lo que incluye cuándo se recomienda su uso.

Medicamentos antivirales

Además, hay medicamentos antivirales disponibles que son eficaces para prevenir los resultados graves de salud en las personas con COVID-19. ​​​​​​​Las directrices de tratamiento del COVID-19 de los Institutos Nacionales de la Salud brindan información sobre estos medicamentos y describen lo que se conoce acerca de su eficacia.

Estos medicamentos pueden pedirse sin costo a través de la oficina del Secretario Adjunto de Preparación y Respuesta (ASPR) dentro del Departamento de Salud y Servicios Humanos, a través del fabricante o, en algunos casos, mediante los mecanismos habituales de adquisición de medicamentos de los establecimientos.

Los medicamentos no reemplazan la vacunación. La vacunación sigue siendo la mejor herramienta para prevenir enfermarse gravemente y morir a causa del COVID-19.

Aislamiento por motivos médicos y cuarentena

El aislamiento (para personas con COVID-19 presunto o confirmado) y la cuarentena (para personas que han estado expuestas a alguien con COVID-19) son estrategias para las operaciones cotidianas en los centros correccionales y de detención. La siguiente guía incluye recomendaciones sobre los protocolos de aislamiento modificados durante periodos de corto plazo de operaciones a nivel de crisis, además de enfoques de cuarentena modificados que pueden considerarse según una combinación de factores que incluyen el nivel actual de COVID-19 en la comunidad, los factores a nivel del establecimiento y la salud mental de los residentes.

Manejo de los espacios de aislamiento por motivos médicos y cuarentena

Cuente con un plan para garantizar que se hayan identificado ubicaciones físicas separadas (áreas de alojamiento y baños de uso exclusivo) para:

  • Aislar por motivos médicos a los residentes con COVID-19 presunto (idealmente de forma individual por periodos breves a la espera de los resultados de la prueba)
  • Aislar por motivos médicos a los residentes con COVID-19 confirmado (de forma individual o como cohorte)
  • Poner en cuarentena a los residentes identificados como contactos cercanos de aquellos con COVID-19 confirmado o presunto (idealmente de forma individual, pero como cohorte si es necesario. Tenga en cuenta que cuando el rastreo de contactos tradicional no es factible, es posible identificar a los contactos cercanos a través del rastreo de contactos según el lugar.)

Recuerde que los establecimientos pueden determinar que no es aconsejable utilizar el alojamiento individual en algunas situaciones por motivos de salud mental. Si se pone en cuarentena a los contactos cercanos en forma de cohorte, reduzca el tamaño de los grupos que se alojarán juntos tanto como sea posible para reducir al mínimo el riesgo de que la transmisión continúe.

Maneje las unidades de aislamiento por motivos médicos y cuarentena como se indica a continuación para prevenir la transmisión futura de la enfermedad:

  • En la medida de lo posible, evite la circulación de los residentes fuera del espacio de aislamiento por motivos médicos/cuarentena.
  • Sirva las comidas dentro del espacio de aislamiento por motivos médicos/cuarentena.
  • Ofrezca atención médica dentro del espacio de aislamiento por motivos médicos/cuarentena, a menos que no sea físicamente posible hacerlo, o excepto que un residente necesite ser trasladado a un centro de atención médica.
  • Reduzca al mínimo el aire compartido entre los espacios de aislamiento por motivos médicos/cuarentena y otros espacios dentro del edificio. La ventilación hacia/desde el espacio de aislamiento por motivos médicos/cuarentena debe estar separada de la ventilación hacia otros espacios dentro del mismo edificio. El aire debe fluir de las áreas limpias a las menos limpias.
  • Cuando sea posible, evite que los residentes en aislamiento por motivos médicos/cuarentena abandonen el establecimiento (lo que incluye el traslado a otros centros) durante el periodo de aislamiento por motivos médicos/cuarentena, a menos que sean liberados o se los deba trasladar para que reciban atención médica, o por motivos como el control de infecciones, la falta de espacio para el aislamiento por motivos médicos/cuarentena o circunstancias atenuantes correccionales, judiciales o de seguridad.
  • Las asignaciones de personal a los espacios de aislamiento por motivos médicos/cuarentena deben mantenerse en el tiempo tanto como sea posible, y estos miembros del personal deben limitar su circulación por otras partes del establecimiento. Estos miembros del personal deben usar el EPP recomendado y acorde a su nivel de contacto con personas en aislamiento por motivos médicos/cuarentena. Vea la sección sobre EPP y la Tabla 2.
  • Limpie y desinfecte las áreas utilizadas por personas con COVID-19 y sus contactos cercanos de forma continua durante el aislamiento por motivos médicos/cuarentena.

Asegúrese de que el aislamiento por motivos médicos y la cuarentena se diferencien operativamente de la segregación punitiva.

Debido a los espacios limitados de alojamiento individual dentro de muchos centros correccionales y de detención, a menudo se coloca a las personas infectadas o expuestas en los mismos espacios de alojamiento usados para la segregación administrativa o disciplinaria. Para alentar la rápida notificación de síntomas de COVID-19 y respaldar la salud mental, asegúrese de que el aislamiento por motivos médicos y la cuarentena se diferencien operativamente de la segregación administrativa o disciplinaria, incluso si se utilizan los mismos espacios de alojamiento para ambas. Por ejemplo:

  • En la máxima medida de lo posible, ofrezca un acceso similar a la radio, TV, material de lectura, pertenencias personales, economato, duchas y otros recursos que estarían disponibles en las unidades de alojamiento regulares de las personas.
  • En la máxima medida de lo posible, permita que los residentes regresen a sus espacios de alojamiento previamente asignados después de finalizar el aislamiento por motivos médicos/cuarentena, si así lo prefieren.
  • Asegúrese de que el personal entienda que no se deben aplicar las mismas restricciones implementadas con los residentes en alojamientos segregados cuando se los utiliza con fines disciplinarios que cuando se aloja a los residentes en los mismos espacios a causa del COVID-19.
  • Para respaldar la salud mental, considere aumentar el tiempo de acceso telefónico u otras oportunidades para comunicarse con otras personas fuera del establecimiento durante el aislamiento por motivos médicos o el periodo de cuarentena.
  • Informe periódicamente a los residentes que están en aislamiento por motivos médicos o cuarentena acerca de su duración y propósito.

Aaislamiento por motivos médicos durante las operaciones de rutina

Aislamiento por motivos médicos para residentes con COVID-19 presunto o confirmado

Independientemente de su estado de vacunación y de las dosis de refuerzo que hayan recibido, los residentes que presentan síntomas de COVID-19 (COVID-19 presunto) o dan positivo para el SARS-CoV-2 (COVID-19 confirmado) deben usar un respirador o una mascarilla bien ajustada de tela o desechable para procedimientos; además, se los debe poner de inmediato bajo aislamiento por motivos médicos y evaluar su estado de salud (lo que incluye la elegibilidad para recibir tratamiento para el COVID-19). Los establecimientos sin capacidad de atención médica en el lugar para evaluar médicamente y/o tratar a los residentes deben tener implementado un plan para garantizar que la evaluación y el tratamiento se realice de forma oportuna en un establecimiento médico fuera del lugar, a través de otros proveedores de atención médica o de alguna otra manera.

El personal clínico a cargo de evaluar y atender a personas con COVID-19 confirmado o presunto debe seguir la Guía clínica interina de los CDC para el manejo de pacientes con enfermedad del coronavirus (COVID-19) confirmada, lo que incluye usar el EPP recomendado, además de monitorear el sitio web de las guías con regularidad para acceder a las recomendaciones más actualizadas.

Los residentes con COVID-19 presunto o confirmado deben usar un respirador o una mascarilla de tela o desechable para procedimientos bien ajustada en las siguientes circunstancias:

  • Inmediatamente luego de la identificación de los síntomas o de recibir un resultado positivo en la prueba de detección, hasta ser puestos en aislamiento por motivos médicos
  • Al estar en el espacio de aislamiento por motivos médicos, cada vez que otra persona ingrese al lugar (a menos que la persona que ingrese al espacio de aislamiento por motivos médicos por tener COVID-19 confirmado también tenga COVID-19 confirmado)
  • Si abandonan el espacio de aislamiento por motivos médicos por cualquier motivo

Los residentes con COVID-19 presunto deben realizarse una prueba de detección del SARS-CoV-2 y deben ser alojados idealmente de forma individual a la espera de los resultados de la prueba. Si el resultado de la prueba de SARS-CoV-2 del residente es positivo, se lo puede incorporar a una cohorte en aislamiento por motivos médicos con otros residentes que tengan COVID-19 confirmado. Si el resultado de la prueba del residente es negativo, puede volver al alojamiento asignado previamente a menos que necesite evaluación o atención médica adicional o si debe permanecer en cuarentena por ser contacto cercano de alguien con COVID-19.

Los residentes con COVID-19 confirmado pueden ser alojados en aislamiento por motivos médicos en forma de cohorte (en lugar de hacerlo en celdas individuales), incluso si dieron positivo en fechas diferentes. Agrupar a los residentes en cohortes durante el aislamiento por motivos médicos pueden mitigar ciertas cuestiones de salud mental asociadas al aislamiento individual por motivos médicos y puede aumentar la capacidad del aislamiento por motivos médicos durante el aumento de casos. Las consideraciones para el aislamiento por motivos médicos en forma de cohorte incluyen:

  • Solo los residentes que reciben un resultado positivo en la prueba de detección del SARS-CoV-2 deben ser alojados juntos en forma de cohorte. No agrupe en cohortes a quienes tienen COVID-19 confirmado junto con quienes tienen COVID-19 presunto, con contactos cercanos de personas con COVID-19 confirmado o presunto ni con quienes padecen otras enfermedades.
  • Al elegir un espacio para agrupar en cohortes a los residentes con COVID-19 confirmado, use una sala grande y bien ventilada con paredes sólidas y una puerta sólida que se cierre por completo. Usar una sola sala permitirá conservar el EPP y reducir la probabilidad de contaminación cruzada entre las diferentes partes del establecimiento.

El aislamiento por motivos médicos puede interrumpirse con base en los siguientes criterios:

  • Residentes con infección asintomática: el aislamiento por motivos médicos puede finalizar 10 días después del primer resultado positivo en la prueba de detección (el Día 0 es la fecha en que se recogió la muestra).
  • Residentes con enfermedad sintomática grave o moderada: el aislamiento por motivos médicos puede finalizar 10 días después de la aparición de los síntomas y después de permanecer sin fiebre por al menos 24 horas, sin el uso de medicamentos para bajar la fiebre, y si los demás síntomas mejoraron. La pérdida del gusto y el olfato puede persistir durante semanas o meses después de la recuperación y no es motivo para demorar la finalización del aislamiento.
  • Residentes con enfermedad grave: el aislamiento por motivos médicos puede finalizar 10 días después de la aparición de los síntomas y después de permanecer sin fiebre por el menos 24 horas, sin el uso de medicamentos para bajar la fiebre, y si los demás síntomas mejoraron. Podría estar justificado ampliar la duración hasta 20 días.
  • Residentes con inmunodepresión moderada o grave: el aislamiento por motivos médicos debe extenderse a 20 días o más porque estas personas pueden tener un periodo infeccioso más prolongado. ​​​​​​​Utilice una estrategia basada en pruebas para finalizar el aislamiento, y consulte a un especialista en enfermedades infecciosas para determinar la duración adecuada.

Vea la siguiente sección sobre la duración recomendada del aislamiento por motivos médicos durante periodos de corto plazo de operaciones de nivel de crisis (p. ej., escasez grave de espacio o personal).

Aislamiento para el personal con síntomas de COVID-19 o pruebas positivas de detección

Se debe excluir del ámbito laboral a los miembros del personal con síntomas de COVID-19 y se les debe indicar que se realicen una prueba de detección, independientemente de su estado de vacunación contra el COVID-19 y de las dosis de refuerzo que hayan recibido. Se debe excluir del ámbito laboral a los miembros del personal que reciben un resultado positivo en la prueba de detección (con o sin síntomas) por 10 días desde la fecha en que comenzaron los síntomas, o desde la fecha de la prueba positiva si no presentan síntomas (el Día 0 es la fecha en que se recogió la muestra). (​​​​​​​​​​​​​​Sin embargo, el personal puede usar la guía de los CDC para el público en general sobre la duración del aislamiento cuando no están en el ámbito laboral). Vea la siguiente sección sobre la duración del aislamiento para el personal durante operaciones de nivel de crisis.

Se aplican las mismas recomendaciones para el acceso al establecimiento de visitantes, proveedores y voluntarios.

Modificación de los protocolos de aislamiento durante operaciones de nivel de crisis

Debido al potencial de transmisión rápida y generalizada del SARS-CoV-2 en entornos grupales y la evidencia de que las personas infectadas que están al día con sus vacunas contra el COVID-19 pueden transmitir el virus a otras personas, los CDC recomiendan seguir implementando periodos de aislamiento de 10 días tanto como sea posible para todos los residentes y miembros del personal infectados en centros correccionales y de detención, independientemente de su estado de vacunación y de las dosis de refuerzo que hayan recibido. (​​​​​​​​​​​​​​Sin embargo, el personal puede usar la guía de los CDC para el público en general sobre la duración del aislamiento cuando no están en el ámbito laboral).

Durante las operaciones de nivel de crisis (ver ejemplos a continuación), los establecimientos podrían tener que evaluar alternativas de corto plazo a los periodos recomendados de aislamiento de 10 días para el personal y/o los residentes. Los establecimientos deben consultar a su departamento estatal, local, tribal o territorial con respecto a los enfoques que podrían satisfacer sus necesidades y que además permitan aumentar al máximo el control de infecciones durante estos periodos de corto plazo.

Ejemplos de escenarios de operación de nivel de crisis:

  • La escasez de dotación de personal amenaza con comprometer la seguridad y protección del establecimiento o la continuidad de las operaciones esenciales.
  • No hay espacio suficiente para aislar por motivos médicos a todos los residentes que han sido infectados durante el periodo completo de 10 días, y ya se han agotado otras opciones para aumentar el espacio disponible.

Una vez que haya pasado el periodo de operaciones de nivel de crisis, los establecimientos deben volver a implementar las recomendaciones para los periodos de operaciones de rutina (10 días de aislamiento para residentes y miembros del personal). Los establecimientos deben garantizar que tanto los residentes como los miembros del personal entienden que los protocolos de aislamiento reducido son herramientas de manejo de crisis de corto plazo y que el establecimiento volverá a implementar las recomendaciones de aislamiento de 10 días.

A continuación se detallan los principios rectores para reducir los periodos de aislamiento durante operaciones de nivel de crisis:

  • Las reducciones en la duración del aislamiento deben ser lo más mínimas posible para mitigar el escenario de crisis.
  • Las decisiones de reducir la duración del aislamiento deben tomarse de forma independiente para el personal y los residentes, con base en los recursos específicos limitados en ese momento.
  • Antes de reducir la duración del aislamiento, evalúe otras alternativas posibles (p. ej., pasar de unidades de aislamiento por motivos médicos individuales a unidades organizadas en cohortes para los residentes o reducir la población de residentes).
  • Tenga en cuenta el riesgo de transmisión dentro del establecimiento (p. ej., su diseño) y el perfil de riesgo y acceso a tratamientos contra el COVID-19 de la población del establecimiento para prevenir cuadros graves de la enfermedad.
  • Si los protocolos de nivel de crisis permiten que el personal infectado vuelva a trabajar antes de completar los 10 días de aislamiento, es posible reducir el riesgo de transmisión al hacer que trabajen exclusivamente en unidades de aislamiento por motivos médicos o al asignarles tareas que impliquen un contacto mínimo con otras personas hasta el día 10.
  • Si un establecimiento acorta la duración del aislamiento, es posible incorporar los resultados negativos de las pruebas de detección a estos protocolos (es decir, implementar estrategias de "prueba excluyente"). Los siguientes factores son necesarios para que los establecimientos puedan incorporar estrategias de prueba excluyente sin comprometer las funciones esenciales:
    • Suministros de pruebas y capacidad de personal suficientes para realizar las pruebas de diagnóstico y las pruebas de evaluación recomendadas al momento de la admisión (vea la sección de arriba sobre pruebas de detección)
    • Rápidos tiempos de respuesta para orientar la toma de decisiones oportuna
    • Capacidad suficiente de personal para continuar priorizando la atención y el tratamiento de residentes con mayor riesgo de COVID-19 grave

Enfoque de cuarentena estándar

Cuarentena para contactos cercanos de personas con COVID-19 confirmado o presunto

La forma más rigurosa de cuarentena, con el riesgo más bajo de transmisión, es poner en cuarentena individualmente a todos los residentes que han estado en contacto cercano con alguien con COVID-19 presunto o confirmado por 10 días desde la fecha de la última exposición, independientemente de su estado de vacunación y de las dosis de refuerzo que hayan recibido. ​​​​​​​Tenga en cuenta que cuando el rastreo de contactos tradicional no es factible, es posible identificar a los contactos cercanos a través del rastreo de contactos según el lugar.

Se debe reducir al mínimo la circulación fuera del espacio de cuarentena. Todos los residentes en cuarentena deben recibir una prueba de diagnóstico inicial lo antes posible luego de su identificación como contacto cercano (pero no dentro de las primeras 24 horas después de una exposición conocida porque es poco probable que una prueba dé positivo tan rápidamente); además, se los debe monitorear para detectar la presencia de síntomas una vez por día. Los residentes que tienen mayor probabilidad de enfermarse gravemente a causa del COVID-19 también deben ser evaluados para conocer su elegibilidad para recibir tratamiento contra el COVID-19 a fin de prevenir resultados graves. Si un residente presenta síntomas, siga los procedimientos detallados más arriba sobre el aislamiento por motivos médicos de personas con COVID-19 presunto.

Si el resultado de la prueba inicial es negativo, el residente debe recibir una segunda prueba de diagnóstico al menos 5 días después del contacto cercano para facilitar la pronta identificación de una posible infección a fin de prevenir resultados graves. (Si la prueba inicial se realizó al menos 5 días después del contacto cercano, no es necesario hacer una segunda prueba). El Día 0 es la fecha de la última exposición/contacto cercano.

Los residentes en cuarentena pueden abandonar las restricciones de cuarentena si permanecen asintomáticos y no han dado positivo para el SARS-CoV-2 durante 10 días desde su última exposición potencial o contacto cercano conocido con alguien con COVID-19 confirmado o presunto.

Los residentes que han estado expuestos a alguien con COVID-19 deben usar un respirador o una mascarilla bien ajustada de tela o desechable para procedimientos en las siguientes circunstancias:

  • Inmediatamente después de ser identificados como contactos cercanos de alguien con COVID-19 (si aún no están en un espacio de cuarentena)
  • Cuando otra persona entre a un espacio de cuarentena ocupado por un solo residente
  • Cuando se aloja a los residentes en cuarentena en forma de cohorte
  • Si un residente en cuarentena abandona el espacio de cuarentena por cualquier motivo
Consideraciones para la cuarentena en forma de cohorte

Idealmente, los establecimientos deben poner en cuarentena de forma individual a los contactos cercanos de personas con COVID-19 confirmado o presunto, a menos que existan problemas de salud mental que impidan el alojamiento individual. Agrupar en cohortes a varios contactos cercanos en cuarentena podría exacerbar la transmisión del virus. Si es necesario implementar la cuarentena en cohorte, reduzca el riesgo de transmisión al seleccionar espacios de alojamiento para cuarentena que:

  • Tengan buena ventilación
  • Reduzcan al mínimo la cantidad de residentes que comparten el espacio de alojamiento
  • Aumenten al máximo la distancia física entre los residentes que comparten el espacio de alojamiento
  • Estén separados físicamente (es decir, por paredes sólidas y puertas sólidas) de los espacios no utilizados para la cuarentena

Si es necesario agrupar en cohortes a los contactos cercanos, sea sumamente cauteloso con quienes tienen mayor probabilidad de enfermarse gravemente a causa del COVID-19. Idealmente, no se los debería incluir en cohortes con otros residentes en cuarentena para reducir su probabilidad de infección. Si la agrupación en cohortes es inevitable, haga todos los arreglos posibles para reducir la exposición de los residentes con mayor probabilidad de enfermarse gravemente a causa del COVID-19.

Además, evalúe la posible coinfección por otras enfermedades respiratorias, como la influenza, al tomar decisiones sobre la cuarentena. Se recomienda la cuarentena individual para los residentes con coinfecciones.

Pruebas en serie para la cuarentena en cohorte. Si se utilizan las cohortes en cuarentena, la transmisión puede continuar si algunos miembros de la cohorte tienen una infección no reconocida. Las pruebas en serie de toda la cohorte en cuarentena, independientemente de su estado de vacunación y de las dosis de refuerzo que hayan recibido, pueden identificar otras infecciones de forma temprana y prevenir la transmisión continua. Cuando la transmisibilidad de la(s) variante(s) del SARS-CoV-2 en circulación es alta, la implementación de pruebas en serie puede ser un reto debido a la reducción de los niveles de personal y/o al gran número de residentes en cuarentena en cohortes.​​​​​​​ En tales situaciones, los establecimientos pueden elegir realizar pruebas en serie principalmente cuando las variantes en circulación del SARS-CoV-2 también generan tasas altas de enfermedades graves, y enfocarse en la identificación de infecciones de forma temprana para prevenir resultados graves de salud. Los establecimientos con baja tolerancia al riesgo pueden considerar usar las pruebas en serie en las cohortes en cuarentena de forma más rutinaria.

  • Para implementar las pruebas en serie, vuelva a realizarles una prueba a las personas en cuarentena como cohorte cada 3-7 días hasta que no se identifique ningún caso nuevo en la cohorte por 10 días desde el resultado positivo más reciente. El intervalo de realización de pruebas debe basarse en la etapa del brote en curso (es decir, realizar pruebas cada 3 días puede permitir controlar un brote más rápidamente en el contexto de un brote creciente; realizar pruebas cada 5-7 días podría ser suficiente cuando la transmisión se ha desacelerado). Además, siga realizando pruebas de diagnóstico a los residentes con síntomas.
  • Se debe retirar de la cohorte a todas las personas que den positivo en la prueba de detección y colocarlas en aislamiento por motivos médicos, además de reiniciar el periodo de cuarentena de 10 días para los demás miembros de la cohorte.
Cuarentena para miembros del personal

A todos los miembros del personal que han estado posiblemente expuestos o han sido identificados como contactos cercanos de alguien con COVID-19 se les debe indicar que se realicen una prueba de detección. Si el resultado de la prueba es positivo, los miembros del personal deben ser excluidos del ámbito laboral por 10 días desde la fecha en que comenzaron los síntomas, o desde la fecha de la prueba positiva si no presentan síntomas (el Día 0 es la fecha en que se recogió la muestra).

Los miembros del personal deben hacer cuarentena si el resultado de su prueba es negativo. El enfoque de cuarentena con el menor riesgo de transmisión para los residentes y miembros del personal en el establecimiento es excluir del ámbito laboral al personal expuesto por 10 días después de su última exposición, independientemente de su estado de vacunación y de las dosis de refuerzo que haya recibido. (Sin embargo, los miembros del personal pueden usar la guía de los CDC para el público en general sobre la duración de la cuarentena cuando no están en el ámbito laboral). Vea la siguiente sección sobre enfoques de cuarentena modificada que podrían aplicarse al personal.

Se aplican las mismas recomendaciones para el acceso al establecimiento de visitantes, proveedores y voluntarios.

Enfoques de cuarentena modificada

Debido al potencial de transmisión rápida y generalizada del SARS-CoV-2 en entornos grupales y la evidencia de que las personas infectadas que están al día con sus vacunas contra el COVID-19 pueden transmitir el virus a otras personas, los CDC recomiendan seguir implementando periodos de cuarentena de 10 días tanto como sea posible para todos los residentes y miembros del personal en centros correccionales y de detención que hayan estado posiblemente expuestos o tengan contacto cercano con alguien con COVID-19, independientemente de su estado de vacunación y de las dosis de refuerzo que hayan recibido. Sin embargo, podría ser necesario modificar los protocolos de cuarentena para los residentes y/o miembros del personal en algunos establecimientos para equilibrar el riesgo de cuadros graves de COVID-19 y el impacto de la cuarentena prolongada en la salud mental de los residentes, o para adaptarse a los cambios en la gravedad y transmisibilidad de la enfermedad generados por las diferentes variantes del SARS-CoV-2. Es posible que también sea necesario modificar los protocolos de cuarentena para el personal durante los aumentos repentinos de casos para garantizar una cobertura adecuada de personal a fin de mantener la seguridad y los servicios esenciales en el establecimiento.

La cuarentena puede ser muy disruptiva para la vida diaria de los residentes debido a las limitaciones que impone en el acceso a los programas, actividades recreativas, visitas presenciales, enseñanza presencial y otros servicios. Estos retos son especialmente pronunciados cuando los residentes deben estar en cuarentena como cohortes porque los periodos de cuarentena pueden prolongarse debido a la transmisión continua. Además, la realización recomendada de pruebas en serie cada 3-7 días durante la cuarentena en cohortes ha sido difícil de lograr para los establecimientos durante grandes brotes cuando los recursos de pruebas y de personal han estado bajo presión.

La Tabla 3 presenta una gama de enfoques de cuarentena modificada que pueden considerarse para los residentes y/o miembros del personal, con variaciones en las estrategias de duración, pruebas de detección, circulación y monitoreo. Al escoger entre estos enfoques, los establecimientos deben considerar el nivel actual de COVID-19 en la comunidad (el cual incorpora tanto la transmisión como la gravedad de la enfermedad para las variantes que circulan actualmente) en combinación con los factores a nivel del establecimiento y lo que se conoce como el periodo de incubación de las variantes en circulación en ese momento. En los momentos en que la tolerancia al riesgo es baja (p. ej., cuando la gravedad de la enfermedad es alta), los establecimientos deben elegir estrategias de menor riesgo.

Tabla 3. Enfoques de cuarentena estándar y modificada en centros correccionales y de detención

Tabla 3. Enfoques de cuarentena estándar y modificada en centros correccionales y de detención
Característica de la cuarentena Enfoque estándar Enfoques modificados*
Quiénes deben hacer cuarentena
(se aplica a los residentes y miembros del personal)
Todos los residentes y miembros del personal, sea cual fuere su estado de vacunación e independientemente de las dosis de refuerzo que hayan recibido Solo los residentes y miembros del personal expuestos que no están al día con sus vacunas contra el COVID-19 y que no se han recuperado de una infección anterior por SARS-CoV-2 en los últimos 90 días
Movimiento fuera del espacio de cuarentena
(se aplica a los residentes)
Reduzca al mínimo el movimiento fuera del espacio de cuarentena. Permita que una cohorte en cuarentena se mueva fuera del espacio de cuarentena y siga con las actividades diarias como grupo, pero sin mezclarse con los residentes o miembros del personal no asignados a su cohorte. Mantenga las asignaciones de personal en el tiempo para respaldar la integridad de la cohorte. Mantenga el uso de respiradores o mascarillas bien ajustadas entre los miembros del personal y los residentes al estar en espacios cerrados, e implemente las pruebas en serie para los residentes.
Duración
(se aplica a los residentes y miembros del personal)
Hacer cuarentena por 10 días después de la última exposición/contacto cercano con alguien con COVID-19.
Opción de prueba excluyente: hacer cuarentena por lo menos 5 días, con un resultado negativo en la prueba viral después del Día 5.
Opción de prueba diaria: realice pruebas de detección a diario durante al menos 5 días, y permita las actividades normales y el acceso al lugar de trabajo siempre que los resultados de las pruebas virales sean negativos.
Pruebas de detección
(durante la cuarentena individual)
(se aplica a los residentes)
Después de la prueba de diagnóstico inicial, vuelva a realizarles una prueba a los residentes después del Día 5. Después de la prueba de diagnóstico inicial, libere a los residentes de la cuarentena al completar el periodo de 10 días en total sin necesidad de realizarles otra prueba. (Hágales una prueba a los residentes que presentan síntomas, ponga a disposición pruebas adicionales bajo solicitud y ofrezca activamente realizar pruebas de detección a los residentes que tienen mayor probabilidad de enfermarse gravemente a causa del COVID-19 para identificar infecciones de forma temprana y evaluar la elegibilidad para recibir tratamiento).
Pruebas de detección
(durante la cuarentena en cohortes)
(se aplica a los residentes)
Implemente las pruebas en serie según lo recomendado más arriba, cada 3-7 días para toda la cohorte.
Opción de tamaño de cohorte reducido: después de la prueba inicial de diagnóstico, implemente las pruebas en serie cada 3-7 días para toda la cohorte. Forme cohortes pequeñas para reducir el riesgo de transmisión continua y periodos de cuarentena prolongados.
Opción de realización reducida de pruebas solo durante operaciones de nivel de crisis: después de la prueba inicial de diagnóstico, realíceles una prueba de detección a los residentes que presentan síntomas, y ponga más pruebas a disposición bajo solicitud. Ofrezca activamente pruebas adicionales a los residentes con mayor riesgo de enfermarse gravemente a causa del COVID-19 para identificar infecciones de forma temprana y evaluar la elegibilidad para recibir tratamiento. Libere de la cuarentena a los residentes de las cohortes después de que hayan pasado 10 días sin ningún caso nuevo.
Monitoreo
(se aplica a los residentes)
Realice verificaciones diarias de síntomas a todos los residentes en cuarentena. Realice verificaciones diarias de síntomas solo a los residentes en cuarentena con mayor probabilidad de enfermarse gravemente a causa del COVID-19. Identificar las infecciones sintomáticas de forma temprana puede facilitar el tratamiento oportuno y reducir el riesgo de resultados graves.

Independientemente del enfoque de cuarentena que elijan los establecimientos, todos los residentes y miembros del personal del establecimiento que han estado posiblemente expuestos o que han tenido contacto cercano con alguien con COVID-19 deben usar un respirador o una mascarilla bien ajustada de tela o desechable para procedimientos en las siguientes circunstancias:

  • Cada vez que otra persona entre a un espacio de cuarentena ocupado por un solo residente
  • Cuando se aloja a los residentes en cuarentena en forma de cohorte
  • Si un residente en cuarentena abandona el espacio de cuarentena por cualquier motivo

Además, si se reduce la cuarentena para los miembros del personal, los establecimientos deben seguir exigiéndoles a los miembros del personal que:

  • Sigan monitoreando su salud para detectar síntomas de COVID-19 hasta el día 10 después de una exposición conocida o presunta
  • Se aíslen de inmediato y se realicen una prueba de detección si presentan síntomas de COVID-19  
  • Implementen todas las estrategias preventivas recomendadas para las personas que han estado expuestas a alguien con COVID-19, lo que incluye mantener el distanciamiento físico y una buena higiene de manos

Mascarillas y respiradores

Como estrategia para las operaciones cotidianas que debe implementarse en todo momento, ofrezca respiradores o mascarillas bien ajustadas a los residentes y miembros del personal que deseen usarlas según su preferencia personal. Exija el uso universal de mascarillas/respiradores en espacios cerrados como estrategia mejorada de prevención cuando el nivel de COVID-19 en la comunidad sea medio o alto, o cuando los factores a nivel del establecimiento indiquen un riesgo mayor.

El uso constante y correcto de mascarillas o respiradores es clave para prevenir la diseminación de gotitas respiratorias y partículas muy pequeñas que contienen el virus. Explique claramente el propósito de las mascarillas y respiradores, y cuándo podría contraindicarse su uso. Proporcione mascarillas comunes o mascarillas de respiración sin costo a los residentes y miembros del personal, y límpielas o reemplácelas de forma periódica.

En situaciones en las que el empleador o un estándar de la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA) no exijan el uso de un respirador, el empleador puede ofrecer igualmente un respirador con filtro o permitir que los empleados usen sus propios respiradores siempre y cuando el empleador determine que el uso de ese respirador no representará ningún peligro. Esto se considera uso voluntario según el estándar de protección respiratoria. Los CDC alientan a los empleadores a permitir que los trabajadores usen de forma voluntaria respiradores con filtro como los N95. Los empleadores que permiten el uso voluntario de respiradores con filtrodeben proporcionarles a los usuarios el Apéndice D - 29 CFR 1 910.13 - Información para los empleados que usan respiradores cuando no son requeridos por el estándar. Vea 29 CFR 1 910.13(c)(2) para conocer los requisitos adicionales aplicables al uso voluntario de respiradores.

Vea la Tabla 2, incluidas las notas a pie de página, si desea obtener consideraciones adicionales para escoger una mascarilla o respirador, lo que incluye información sobre los diferentes tipos que existen además de las consideraciones de seguridad para su uso en centros correccionales y de detención.

Prepararse para los brotes

Mantenga la preparación para el COVID-19 a través de las medidas fundamentales que se detallan a continuación.

  • Monitoree los niveles de COVID-19 en la comunidad y otros datos locales, además de las actualizaciones realizadas al sitio web de los CDC y de salud pública estatal, para fundamentar las decisiones sobre cuándo incorporar estrategias mejoradas de prevención.
  • Perfeccione el plan a largo plazo para el COVID-19 del establecimiento según sea necesario con base en la nueva información, y asegúrese de capacitar al personal sobre el plan actual. Asegúrese de que el plan a largo plazo para el COVID-19 incluya:
    • Planes para adquirir vacunas contra el COVID-19 y tratamientos para prevenir resultados graves
    • Planes para adquirir suministros de prueba para detectar el SARS-CoV-2
    • Formas de aumentar proporcionalmente los espacios de aislamiento por motivos médicos y cuarentena durante un brote
    • Planes para operar durante periodos de escasez de personal
    • Planes para reabastecer el EPP y los suministros de limpieza y desinfección durante un brote
    • Consideraciones para asignar funciones diferentes durante los brotes a los miembros del personal que tienen mayor probabilidad de enfermarse gravemente a causa del COVID-19
    • Planes para comunicarse con el personal y los residentes sobre cómo pueden protegerse y proteger a las demás personas del COVID-19. Encontrará ejemplos de señalización y otros materiales de comunicación disponibles en el sitio web de los CDC. El material impreso debe ser fácil de comprender para quienes no hablan inglés, tienen un bajo nivel de alfabetismo o son personas con discapacidades.
  • Siga colaborando con los departamentos de salud pública estatales, locales, tribales y territoriales.
  • Mantenga la comunicación con otros centros correccionales para compartir información y colaborar con los protocolos para prevenir la transmisión entre establecimientos durante las transferencias de residentes.
  • Revise las políticas de licencia por enfermedad de cada empleador que opera dentro del centro. Se alienta a los empleadores a implementar políticas de licencia por enfermedad flexibles, remuneradas y no punitivas para reducir la introducción del SARS-CoV-2 y la transmisión del virus en el establecimiento.
  • Asegúrese de que todas las personas del establecimiento conozcan los síntomas del COVID-19y la importancia de notificar los síntomas si se presentan.

Distanciamiento físico

El distanciamiento físico es la práctica de aumentar el espacio entre las personas y disminuir la frecuencia de contacto para reducir el riesgo de propagar una enfermedad. Las estrategias de distanciamiento físico pueden aplicarse a nivel individual (p. ej., evitar el contacto físico), a nivel grupal (p. ej., cancelar temporalmente actividades grupales en las que las personas tendrían contacto cercano entre sí) y a nivel operativo (p. ej., reorganizar los asientos en el comedor para aumentar la distancia entre ellos o usar barreras protectoras si el espacio es limitado). El distanciamiento físico es una estrategia mejorada de prevención que puede considerarse cuando el nivel de COVID-19 en la comunidad es medio/alto o cuando los factores a nivel del establecimiento indican un riesgo mayor.

  • Haga una lista de las posibles estrategias de distanciamiento físico que podrían implementarse según sea necesario en las diferentes etapas de intensidad de transmisión. Las estrategias deberán adaptarse según el espacio individual disponible en el establecimiento y las necesidades de los residentes y miembros del personal.
  • Considere opciones para evitar las grandes acumulaciones de personas (p. ej., derivar a las nuevas admisiones a otros establecimientos con capacidad disponible, y fomentar alternativas a la encarcelación y otras estrategias de descompresión cuando estén permitidas).
  • Si hay personas con COVID-19 dentro del establecimiento, evite los traslados innecesarios entre diferentes partes del establecimiento y no mezcle a personas de diferentes unidades de alojamiento. Por ejemplo, mantenga las mismas asignaciones laborales del personal en los diferentes turnos para prevenir la transmisión en las distintas áreas del establecimiento, y modifique las asignaciones de las cuadrillas de trabajo de los residentes para que cada cuadrilla incluya solo residentes de una misma unidad de alojamiento.
  • Si es posible, designe una sala cerca de cada unidad de alojamiento para evaluar a los residentes con síntomas de COVID-19 en lugar de que deban caminar por el establecimiento hasta la unidad de servicios médicos. Si esto no es posible, evalúe escalonar las consultas médicas.
  • Evalúe aumentar los pedidos de medicamentos autoadministrados (KOP, por sus siglas en inglés).
  • Identifique las funciones del personal que pueden realizarse de manera remota.

Visitas

En todo momento (incluso cuando el nivel de COVID-19 en la comunidad es bajo):

  • Ponga a disposición desinfectante de manos con al menos un 60 % de alcohol en las entradas y salidas de las áreas de visita y en las salas de espera.
  • Indique a los visitantes y voluntarios que posterguen su visita si presentan síntomas de COVID-19.

Cuando el nivel de COVID-19 en la comunidad es medio/alto o cuando los factores a nivel del establecimiento indican un riesgo mayor:

  • Considere restringir el ingreso de visitantes, proveedores y voluntarios no esenciales al establecimiento, o restringir su interacción con las secciones del establecimiento donde exista transmisión en curso. Solo se deben suspender las visitas presenciales y los servicios de los voluntarios en favor de la salud física de los residentes y de la salud de la comunidad. Las visitas y servicios proporcionados por los voluntarios son importantes para conservar la salud mental de los residentes. Si se suspenden las visitas, los establecimientos deben identificar formas alternativas para que los residentes se comuniquen con sus familias, amigos y otras visitas.
  • Si los establecimientos mantienen las visitas presenciales o los servicios de voluntarios durante periodos de mayor riesgo:
    • Exija que los visitantes y voluntarios usen un respirador o una mascarilla bien ajustada de tela o desechable para procedimientos al estar en espacios cerrados.
    • Evalúe usar barreras protectoras en las salas de visitas y alentar el distanciamiento físico.
    • Evalúe exigir que los visitantes y voluntarios proporcionen documentación de su resultado negativo en la prueba de detección del SARS-CoV-2 dentro de las últimas 72 horas antes de ingresar.

Consideraciones para el reingreso

  • Si un residente que se está preparando para ser liberado no está al día con sus vacunas contra el COVID-19, vuelva a ofrecerle la posibilidad de vacunarse. Si la rechaza, bríndele información sobre dónde puede vacunarse luego de la liberación.
  • Cuando el nivel de COVID-19 en la comunidad es medio/alto o cuando existe transmisión en el establecimiento, ofrezca a todos los residentes realizarse pruebas de evaluación antes de su liberación, independientemente de su estado de vacunación contra el COVID-19 y de las dosis de refuerzo que hayan recibido.
  • Ofrezca a los residentes que se están preparando para ser liberados información sobre la prevención del COVID-19, suministros para la higiene de manos, y mascarillas o respiradores.
  • Asegúrese de que la vinculación con los servicios comunitarios tenga en cuenta los cambios producidos en las operaciones de los proveedores debido al COVID-19.
  • Al brindar información sobre la inscripción en Medicaid y otros recursos de atención médica en la comunidad, incluya datos sobre la continuidad de la atención de las afecciones crónicas que podrían aumentar el riesgo de una persona de enfermarse gravemente a causa del COVID-19.
  • Cuando el nivel de COVID-19 en la comunidad es medio/bajo y si es posible, aliente a los residentes que salen en libertad a buscar opciones de alojamiento entre sus familiares o amigos en la comunidad para evitar la acumulación de personas en otros entornos grupales, como los refugios para personas sin hogar. Al vincular a los residentes con alojamientos compartidos, derívelos preferentemente a lugares con la mayor capacidad posible para facilitar el distanciamiento físico.

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