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Content on this page was developed during the 2009-2010 H1N1 pandemic and has not been updated.

  • The H1N1 virus that caused that pandemic is now a regular human flu virus and continues to circulate seasonally worldwide.
  • The English language content on this website is being archived for historic and reference purposes only.
  • For current, updated information on seasonal flu, including information about H1N1, see the Sitio web de los CDC sobre la influenza estacional.

Guía de los CDC para ayudar a los programas de cuidado infantil y de infancia temprana a responder ante la influenza durante la temporada de influenza 2009–2010

Febrero de 22 de 2010 - 3:00 p.m., hora del este

Este documento proporciona una guía para ayudar a reducir la propagación de la influenza (gripe) entre los niños que forman parte de los programas de infancia temprana y entre los proveedores de servicios para estos niños en edad preescolar durante la temporada de la influenza 2009–2010. Esta guía es una ampliación de los documentos con recomendaciones previas que proporciona un menú de herramientas que los funcionarios de salud, personal de programas Head Start, y demás proveedores de cuidado infantil y servicios para la infancia temprana pueden elegir en base a las condiciones en su área. Recomienda las medidas que deben tomarse ahora, durante la temporada de influenza 2009-2010, sugiere estrategias a considerar en caso de que los CDC determinen que la situación de la influenza se agrava y proporciona una lista de planificación para tomar decisiones en el ámbito local. En base a la gravedad de las enfermedades relacionadas con la influenza H1N1 2009 reportadas hasta el momento, esta guía recomienda que los niños y proveedores de servicios para la primera infancia que contraigan una enfermedad similar a la influenza permanezcan en sus hogares hasta 24 horas después de la desaparición de la fiebre sin haber utilizado medicamentos antifebriles. Para los fines de este documento, "programas de infancia temprana" describe a los programas de infancia temprana que funcionan tanto en hogares como en centros, programas Head Start y demás programas que brindan cuidados para preescolares en entornos grupales. Esta guía se aplica a todos los programas de infancia temprana, incluso si proporcionan servicios para niños mayores. Esta guía representa la actual línea de pensamiento de los CDC sobre este tema. No constituye u otorga derechos para o respecto de ninguna persona ni opera como una obligación para el público.

Se puede encontrar una explicación más detallada de las estrategias y sugerencias presentadas en esta guía de los CDC en el Informe técnico para funcionarios de salud pública locales y proveedores de servicios de infancia temprana y cuidado infantil en la guía de los CDC para ayudar a los programas de cuidado infantil y de infancia temprana a responder ante la influenza durante la temporada de influenza 2009–2010.

ANTECEDENTES

Los niños menores de 5 años tienen mayores riesgos de desarrollar complicaciones por la influenza y el riesgo es aun mayor entre los niños menores de 2 años. Es importante tener en cuenta que los niños menores de 6 meses representan un grupo especialmente vulnerable porque son demasiado pequeños para recibir la vacuna contra la influenza H1N1 2009 o de temporada; en consecuencia, las personas responsables de los cuidados de estos niños constituyen un grupo de prioridad para una vacunación temprana. La vacuna contra la influenza es el principal método de prevención contra la influenza. Asimismo, se recomienda tomar medidas de control contra el contagio para disminuir la propagación de la influenza. Los entornos para preescolares presentan retos singulares para el control de infecciones debido a su población altamente vulnerable, el contacto cercano entre las personas, los juguetes y demás objetos compartidos, y la limitada capacidad de los niños pequeños para comprender o practicar el adecuado protocolo de higiene respiratoria y el hábito del lavado de manos. Es por ello que los padres, proveedores de servicios para preescolares y funcionarios de salud pública deben concientizarse de que, incluso en las mejores circunstancias, es imposible evitar completamente el contagio de las enfermedades infecciosas como la influenza entre los preescolares u otros entornos. No existe una política para evitar que quien sea un potencial foco de infección pueda permanecer alejado de estos entornos.

Este documento tiene como finalidad proporcionar una guía actualizada para reducir la propagación de la influenza en los programas de infancia temprana. Proporcionamos recomendaciones para la temporada de influenza 2009-2010, asumiendo que la gravedad de la enfermedad durante el brote de influenza H1N1 2009 ha sido similar a la registrada entre abril y diciembre de 2009, además de recomendaciones adicionales a seguir en caso de que la gravedad de la enfermedad aumentase. La influenza es impredecible, y los CDC difundirán actualizaciones periódicas de estas evaluaciones y probablemente recomienden estrategias adicionales si fueran necesarias. Asimismo, dado que las condiciones pueden variar de comunidad en comunidad, los proveedores de servicios para preescolares también deberán recurrir a los funcionarios de salud locales y de sus estados para obtener información y lineamientos específicos para su área.

Síntomas de la influenza, contagio y riesgos:

Los síntomas de la influenza pueden incluir: fiebre, tos, dolor de garganta, secreción o congestión nasal, dolores corporales, dolores de cabeza, escalofríos y cansancio, y en algunos casos diarrea y vómitos. Las personas pueden contagiarse con el virus de la influenza, incluyendo el virus H1N1 2009, y presentar síntomas respiratorios sin fiebre. Al igual que la influenza estacional, la infección por influenza H1N1 2009 en humanos puede variar en gravedad de leve a grave. Visite http://www.cdc.gov/H1N1flu/qa.htm para obtener más información sobre los síntomas de la influenza.

Al igual que la influenza estacional, el virus de la influenza H1N1 2009 se contagia principalmente entre personas a través de la tos o el estornudo de personas infectadas con el virus. Las personas también pueden contagiarse al tener contacto con algo, como una superficie u objeto, que está contaminado con los virus de la influenza y al tocarse luego la boca, la nariz o los ojos.

Algunas personas pueden tener un mayor riesgo que otras de tener complicaciones graves por la influenza.

Entre estas personas encontramos a:

  • niños menores de 5 años; pero especialmente los niños menores de 2 años
  • personas mayores de 65 años
  • las mujeres embarazadas
  • adultos y niños que sufren:
    • asma
    • enfermedades neurológicas y del neurodesarrollo
    • enfermedades pulmonares crónicas
    • enfermedades cardíacas
    • trastornos sanguíneos
    • trastornos endocrinos (como diabetes)
    • afecciones renales, enfermedades del hígado y trastornos metabólicos
    • sistemas inmunitarios debilitados debido a una enfermedad o medicamento
  • personas menores de 19 años que están recibiendo una terapia a largo plazo a base de aspirinas

Para obtener más información sobre las personas que tienen mayores riesgos de sufrir complicaciones por la influenza, visite http://www.cdc.gov/h1n1flu/highrisk.htm.

RECOMENDACIONES QUE DEBEN TENER EN CUENTA LOS PROGRAMAS DE INFANCIA TEMPRANA PARA LA temporada de influenza 2009–2010

Los proveedores de servicios para la infancia temprana deben examinar y revisar, en la medida que sea necesario, sus planes y procedimientos para crisis o pandemias actuales; desarrollar planes de emergencia para cubrir los puestos importantes cuando el personal no concurre al lugar de trabajo; actualizar la información de contacto para las familias y el personal; y compartir sus planes con las familias, el personal y la comunidad. Los proveedores de servicios para la infancia temprana deben examinar y revisar, según sea necesario, las políticas de licencia por enfermedad a fin de eliminar las barreras que impiden al personal quedarse en sus casas cuando están enfermos o deben cuidar de un familiar enfermo. No se debe exigir la presentación de certificados médicos de un proveedor de servicios de salud para confirmar la enfermedad de los niños o el personal o para regresar al centro de infancia temprana.

Los proveedores de servicios para preescolares deberán recordar de manera frecuente a los niños, sus familiares y personal la importancia de permanecer en sus hogares mientras están enfermos; el tratamiento temprano para las personas con mayores riesgos de desarrollar complicaciones por la influenza; y el protocolo para la higiene respiratoria y de la higiene de las manos. Los materiales educativos (por ejemplo, afiches) para fortalecer el cumplimiento de estas recomendaciones deberán estar visibles en diferentes partes de los entornos de cuidado infantil. Encontrarán disponibles ejemplos de estos materiales en http://www.cdc.h1n1flu/flyers.htm. Además, Preparación para la influenza: un juego de herramientas de comunicación para los programas de infancia temprana y cuidado infantil también brinda muchos materiales para utilizar.

Las recomendaciones que se describen a continuación están divididas en dos grupos: 1) recomendaciones para utilizar ahora, durante la temporada de influenza 2009-2010, asumiendo que la gravedad del brote de influenza desatado de abril a diciembre de 2009 es similar a la del brote de influenza H1N1 2009, y 2) recomendaciones que deberán considerarse en caso de que la gravedad de la temporada de influenza sea mayor.

Estrategias que se recomiendan utilizar ahora, para condiciones de influenza con una gravedad similar a la del brote de influenza H1N1 2009 de abril a diciembre de 2009.

  • Alentar la vacunación contra la influenza: La mejor forma de protegerse contra las influenzas H1N1 2009 y estacional, es vacunándose.
    • Los cinco grupos prioritarios que recibirán la vacuna contra la influenza H1N1 2009 incluyen a las mujeres embarazadas, personas que viven o cuidan a niños menores de 6 meses, personal de cuidados de salud y servicios médicos de emergencia, personas desde los 6 meses hasta los 24 años, y personas desde los 25 hasta los 64 años con condiciones médicas subyacentes que representan una situación de mayor riesgo de desarrollar complicaciones por la influenza. Debido al aumento en la disponibilidad de la vacuna, cualquiera, incluyendo a aquellos mayores de 65 años, ahora pueden vacunarse.
    • Se debe recomendar a los niños y al personal que reciban la vacuna contra la influenza H1N1 2009. Visite http://www.cdc.gov/h1n1flu/vaccination para obtener más información.
  • Aconsejar a los enfermos que se queden en sus hogares: Aquellas personas que tengan una enfermedad similar a la influenza deberán permanecer en sus hogares y alejados de otras personas hasta al menos 24 horas después de haber desaparecido la fiebre o signos de fiebre, sin haber utilizado medicamentos antifebriles. Deben permanecer en su casa incluso si están utilizando medicamentos antivirales. (Para obtener más información, visite http://www.cdc.gov/h1n1flu/guidance/exclusion.htm.)
  • Realizar controles de salud diariamente: Los proveedores de servicios para preescolares que realicen controles de salud diariamente deberán observar a todos los niños y al personal, además de hablar con los padres o tutores de cada uno de los niños y con los niños individualmente.
    • Deben observar si existen cambios en el comportamiento de los niños, un informe sobre enfermedad o una visita reciente a un proveedor de servicios de salud, además de cualquier signo o síntoma de la enfermedad.
    • Durante el día, el personal deberá también identificar a los niños y el resto del personal que pudieran estar enfermos.
    • Los niños y el personal que presenten síntomas de estar enfermos deberán ser examinados más profundamente mediante la medición de la temperatura y un cuestionario sobre los síntomas.
    • Un asesor de salud para los programas de infancia temprana puede brindarle más ayuda. Visite http://nrckids.org para obtener más información sobre los asesores de salud o comuníquese con el Administrador de Cuidado Infantil de su estado, o bien la agencia de referidos y recursos para cuidado infantil de su ciudad, para averiguar si su área local o estado cuenta con asesores de salud para la infancia temprana.
  • Separar a los niños y al personal enfermos: Los niños y el personal que manifiesten los síntomas de una enfermedad similar a la influenza mientras participan del programa de infancia temprana deberán ser inmediatamente separados del resto de las personas.
    • Aunque esta situación puede resultar complicada para algunos proveedores domiciliarios, se debe destinar un espacio donde el niño pueda estar cómodo y bajo supervisión continua.
    • Se debe llamar y solicitar a padres o tutores que retiren y lleven de regreso a casa a sus niños.
    • Se debe solicitar al personal con una enfermedad similar a la influenza que se retire a su hogar inmediatamente. Los integrantes del personal que se enfermen durante la jornada laboral deberán usar una mascarilla cuando estén en contacto con otras personas hasta que puedan retirarse a sus hogares.
    • Los proveedores de servicios para preescolares que cuidan a personas que han recibido la confirmación o existe probabilidad o sospecha de que estén infectados con la influenza o una enfermedad similar a la influenza deberán utilizar equipo de protección personal adecuado. Visite http://www.cdc.gov/h1n1flu/masks.htm para obtener información sobre los equipos de protección personal y de qué manera recomendarlos a los empleados.
  • Destacar la importancia del protocolo para la higiene respiratoria y el lavado de manos a las personas que están sanas y a aquellas que tienen síntomas de influenza:
    • Los padres y cuidadores de niños que recién comienzan a desarrollar sus habilidades de autocuidado deberán controlar cuidadosamente el cumplimiento del protocolo para la higiene respiratoria y el hábito de higiene de las manos, además de recordarles que no pueden compartir vasos ni otros utensilios para comer.
    • Cubrirse la nariz y la boca con un pañuelo desechable al toser o estornudar (o con el codo o el hombro si no disponen de pañuelos desechables) y lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón cuando sea posible, mantener las manos alejadas de la nariz, la boca y los ojos.
    • También puede usar toallas desinfectantes para manos a base de alcohol si no hay agua y jabón disponibles. Sin embargo, no deben utilizarse desinfectantes de manos cuando las mismas están muy sucias.
    • Visite: http://www.cdc.gov/flu/protect/covercough.htm para obtener más información sobre la higiene respiratoria, y www.cdc.gov/cleanhands para obtener más información sobre la higiene de las manos.
  • Realizar la limpieza de rutina del entorno:
    • Las áreas y los objetos que se encuentran visiblemente sucios deben ser limpiados inmediatamente, y se deben limpiar regularmente todas las áreas, - con un especial énfasis en los objetos que tengan una mayor probabilidad de tener contacto frecuente con las manos, las bocas y los fluidos corporales de los niños pequeños (por ejemplo: juguetes y áreas de juegos).
    • Proporcione toallas desechables de manera que las superficies comúnmente utilizadas puedan ser limpiadas por el personal antes de usarlas.
    • Los CDC consideran que la limpieza rutinaria es suficiente, sin necesidad de una desinfección adicional de las superficies. Visite http://nrckids.org para obtener más información sobre la limpieza de los entornos para preescolares.
  • Promover el tratamiento temprano para los niños y el personal en situación de alto riesgo de contraer complicaciones por la influenza:
    • Se debe recomendar a los padres y al personal que consulten con su proveedor de servicios de salud para determinar si ellos o un miembro de su familia están en una situación de alto riesgo de padecer complicaciones por la influenza. El personal con mayor riesgo de desarrollar complicaciones por la influenza y los padres de niños menores de 5 años que contraen una enfermedad similar a la influenza deben llamar de inmediato a su proveedor de servicios de salud para determinar si necesitan un tratamiento con antivirales.
    • Es muy importante utilizar los medicamentos antivirales en forma temprana para el tratamiento contra la influenza en personas que están muy enfermas (por ejemplo: las personas que están hospitalizadas), y en personas que contrajeron la influenza y que tienen un mayor riesgo de sufrir graves complicaciones por la influenza. El tratamiento temprano se debe tener en cuenta para personas con influenza presunta o confirmada que tienen mayor riesgo de desarrollar complicaciones, incluyendo los niños menores de 2 años. Es más probable que los niños entre 2 y 4 años necesiten ser hospitalizados o evaluados clínicamente de urgencia por el virus de la influenza en comparación con los niños mayores, a pesar de que el riesgo es mucho menor que en los niños menores de 2 años. 
    • Los CDC recomiendan a los proveedores de servicios para la infancia temprana sugerir al personal enfermo con alto riesgo de desarrollar complicaciones por la influenza y a las familias de los niños enfermos que comiencen el tratamiento en una etapa temprana. Las personas que están siguiendo un tratamiento antiviral pueden igualmente contagiar los virus de la influenza a otras personas. Si por algún motivo hubiera preocupación por si un niño, padre o integrante del personal debe seguir tomando los medicamentos, se debe consultar con el proveedor de servicios de salud antes de tomar la decisión de interrumpir la administración. Para disminuir la posibilidad de diseminación de los virus de la influenza resistentes a los medicamentos antivirales, las personas que están siguiendo un tratamiento antiviral deben permanecer en sus hogares y distanciadas de otras personas como se recomienda y practicar el adecuado protocolo para la higiene respiratoria y el lavado de manos incluso después de que la fiebre haya desaparecido.
  • Considerar el cierre selectivo de los programas de infancia temprana: Si el nivel de propagación de la influenza es alto, algunas comunidades o programas de infancia temprana pueden considerar el cierre temporario con el objetivo de disminuir la propagación de la influenza entre los niños menores de 5 años.
    • La decisión del cierre selectivo debe tomarse a nivel local en conjunto con los funcionarios de salud pública y debe ponderar los riesgos de mantener los niños en los programas de infancia temprana con la alteración de las actividades económicas y sociales que pueda producirse a raíz del cierre de estos programas.

Estrategias adicionales que se recomiendan implementar en caso de que la gravedad de la influenza aumente en comparación con la del brote de influenza H1N1 2009 de abril a diciembre de 2009.

Los CDC pueden recomendar estrategias adicionales para ayudar a disminuir la propagación de la influenza en caso de que las evaluaciones a nivel mundial, nacional o regional indiquen que la influenza está provocando una enfermedad más grave. Además, los funcionarios de salud locales y estatales pueden optar por implementar estrategias adicionales. Aunque las estrategias que se describen más abajo no han sido científicamente comprobadas en los entornos de infancia temprana, se basan en principios básicos de control de las infecciones. La implementación de estas estrategias probablemente sea más difícil y cause efectos más perjudiciales que las estrategias anteriormente descritas. Estas estrategias deberán tenerse en cuenta si la gravedad de la influenza fuese mayor y tienen como finalidad ser utilizadas junto con las estrategias descritas anteriormente.

  • Permitir que el personal con mayor riesgo de desarrollar complicaciones por la influenza se queden en sus hogares: Si la gravedad de la influenza fuera mayor, las personas que tienen mayor riesgo de desarrollar complicaciones por la influenza pueden considerar permanecer en sus casas y no asistir al trabajo mientras que la circulación de la influenza por la comunidad sea intensa. Estas personas deberán tomar dicha decisión luego de consultar al proveedor de servicios de salud. Los proveedores de servicios para la infancia temprana deberán analizar sus políticas de licencia para eliminar los obstáculos de los empleados que deban permanecer en sus hogares, de ser necesario.
  • Aumentar las distancias sociales entre los niños: Explorar métodos innovadores para aumentar las distancias entre las personas o para separar los niños en pequeños grupos, por ejemplo: grupos de 6 o menos bebés (evitando que los niños se mezclen entre los grupos). Esta estrategia no es simple ni fácil de implementar en numerosas instalaciones para preescolares y exigirá una considerable flexibilidad.
  • Aconsejar a los niños con familiares enfermos permanecer en sus hogares: Si la gravedad de la influenza fuese mayor, los niños que viven con personas que han contraído una enfermedad similar a la influenza deberán permanecer en sus hogares durante 5 días a partir del momento en que el primer miembro de la familia se enfermó.
  • Ampliar el período de tiempo durante el que una persona enferma deba permanecer en su hogar: Si la gravedad de la influenza fuese mayor, las personas con una enfermedad similar a la influenza deberán quedarse en sus casas por al menos 7 días a partir del inicio de los síntomas, incluso si ya no presentaran ningún síntoma. Si las personas continúan enfermas luego de 7 días, deberán permanecer en sus hogares hasta un mínimo de 24 horas después de la desaparición de los síntomas
  • Considerar el cierre de los programas de infancia temprana: Los funcionarios de salud y los funcionarios de programas de infancia temprana deberán trabajar en forma conjunta para ponderar los riesgos de la influenza en su comunidad con las alteraciones que pudieran provocar el cierre de tales programas; asimismo, deberán establecer claramente las razones para el cierre de los mismos.
    • Los cierres reactivos podrían ser necesarios cuando los programas de infancia temprana no puedan mantener el normal funcionamiento, por ejemplo, debido a un alto ausentismo entre el personal o cuando se ha certificado que una proporción o una cantidad significativa de niños tienen fiebre durante los programas de infancia temprana, a pesar de la recomendación de mantener a los niños enfermos en el hogar.
    • El cierre preventivo puede ser una medida proactiva para disminuir la propagación de la influenza. Los CDC podrían recomendar los cierres preventivos en caso de que la influenza comience a provocar enfermedades graves en una proporción significativamente mayor de personas afectadas.
    • La duración de la medida de suspensión de los programas para la infancia temprana dependerá de la razón por la que se suspendieron así como de la gravedad y el alcance de la enfermedad. Los programas para la infancia temprana que se suspendan deben permanecer bajo dicha condición entre 5 y 7 días como mínimo. Antes de finalizar este período, la comunidad debe evaluar nuevamente la epidemiología de la enfermedad y los beneficios y las consecuencias de mantener a los niños en sus hogares.
    • Visite http://www.cdc.gov/h1n1flu/vaccination para obtener más información sobre la vacunación contra la influenza H1N1 2009. Si se produjera la diseminación del virus en toda la comunidad antes de la inmunización por vacunación, las comunidades que tienen el objetivo de disminuir sustancialmente la propagación de la influenza entre los niños en edad preescolar pueden considerar la posibilidad de suspender temporalmente los programas de infancia temprana. Es probable que las salas infantiles deban permanecer cerradas por más tiempo, debido a que los niños menores de 6 meses no pueden ser vacunados contra la influenza.
    • Los CDC consideran que no es necesario realizar desinfecciones adicionales de las superficies ambientales mientras un programa para la infancia temprana está suspendido.
    • Se les debe aconsejar a los padres que desarrollen planes de cuidado infantil alternativos en caso de que se cierre el programa para infancia temprana (por ej., que un familiar o un vecino cuide a su niño o a un grupo pequeño o la posibilidad de cambiar el horario o lugar de trabajo).
    • Las comunidades deben desarrollar un plan para tratar los posibles efectos secundarios del cierre de los programas para infancia temprana. El cierre de los programas para infancia temprana podría afectar: las infraestructuras fundamentales, la seguridad laboral e ingresos de los padres, los ingresos y sustentabilidad de los programas para infancia temprana, la calidad del programa, la nutrición infantil y la seguridad infantil.

DETERMINAR LAS ESTRATEGIAS DE LA COMUNIDAD PARA PROTEGER A LOS NIÑOS Y EL PERSONAL EN LOS PROGRAMAS PARA INFANCIA TEMPRANA

Los CDC recomiendan una combinación de estrategias a implementar durante una etapa temprana y de manera simultánea. Las comunidades y los estados deben seleccionar las estrategias a) según las tendencias en la gravedad de la enfermedad, las características del virus, la viabilidad y la aceptación; y b) a través de la toma conjunta de decisiones entre los organismos de salud pública, las agencias de infancia temprana y educación y los representantes de los programas de infancia temprana, las familias, y la comunidad en general. Los CDC y sus organizaciones estarán pendientes de todos los cambios que se produzcan en la gravedad de las enfermedades similares a la influenza, y compartirán la información obtenida con las agencias estatales y locales. Sin embargo, los estados y las comunidades locales pueden esperar observar numerosas diferencias en los patrones de la enfermedad de comunidad en comunidad.

Cada una de las comunidades debe lograr el equilibrio de varios objetivos para determinar el mejor curso de acción. Las personas encargadas de la toma de decisiones a nivel estatal y local deben determinar y comunicar sus objetivos, que pueden ser uno o más de los siguientes: (a) proteger la salud del público en general al reducir la diseminación de la enfermedad en la comunidad, (b) reducir la diseminación de la enfermedad en los entornos preescolares, y (c) proteger a las personas con mayor riesgo de desarrollar complicaciones por la influenza. Algunas estrategias pueden tener consecuencias negativas además de sus potenciales beneficios. Las siguientes preguntas pueden ser útiles para iniciar un diálogo y conducir la toma de decisiones a nivel estatal y local.

Encargados de la toma de decisiones y grupos interesados

¿Participan todos los encargados de la toma de decisiones correctas y grupos interesados?

  • Funcionarios de salud estatales y/o locales
  • Funcionarios de educación locales y/o estatales
  • Autoridades estatales y locales de seguridad nacional
  • Agencias estatales y/o locales de regulación de la infancia temprana, administradores de cuidado infantil y directores del programa Head Start
  • Funcionarios de gobierno locales/estatales (por ej.: gobernadores, alcaldes)
  • Representantes de las familias
  • Representantes de las empresas locales, la comunidad religiosa y las organizaciones de la comunidad
  • Funcionarios corporativos de los programas para infancia temprana, dueños y operadores de programas que funcionan en hogares y centros, personal de infancia temprana
  • Proveedores de cuidado de salud, incluyendo proveedores de cuidado de salud mental y del comportamiento, y hospitales
  • Agencias locales de recursos y referidos

Intercambio y recopilación de la información

¿Los funcionarios locales y estatales pueden determinar y compartir la información sobre lo siguiente?

  • Visitas ambulatorias a causa de una enfermedad similar a la influenza
  • Hospitalizaciones a causa de una enfermedad similar a la influenza
  • Tendencias en cuanto a número de hospitalizaciones o muertes
  • Porcentaje de pacientes hospitalizados que requieren admisión en unidades de cuidados intensivos (UCI)
  • Muertes por influenza
  • Grupos que se enferman de manera desproporcionada
  • Capacidad de los proveedores de servicios de salud locales y de los departamentos de emergencias para cumplir con el aumento de la demanda
  • Disponibilidad de camas en los hospitales, lugar en las UCI, y respiradores para pacientes con influenza
  • Disponibilidad del personal hospitalario
  • Disponibilidad de medicamentos antivirales

Los programas de infancia temprana ¿pueden determinar y compartir información sobre lo siguiente?

  • Índices de ausentismo de niños y personal
  • Cantidad de niños con enfermedades similares a la influenza apartados del programa y enviados a sus hogares

Viabilidad

El estado o la comunidad ¿disponen de los recursos necesarios para implementar las estrategias que se consideran?

  • Fondos
  • Personal
  • Equipos
  • Lugar
  • Tiempo
  • Autoridad legal o requisitos de pólizas

Aceptación

El estado o la comunidad ¿han determinado cómo tratar los siguientes retos que surgen de la implementación de las estrategias?

  • Interés público por la influenza
  • Falta de apoyo del público para la intervención
  • Personas que no se sienten capacitadas para protegerse a sí mismas
  • Efectos secundarios de las estrategias (por ejemplo: el cierre de los programas para infancia temprana podría afectar la nutrición infantil, la seguridad laboral y el apoyo financiero)

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