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Guía dirigida a administradores escolares para ayudar a reducir la propagación de la influenza estacional en las escuelas K-12

Este documento de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), una agencia del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE. UU., proporciona pautas para ayudar a reducir la propagación de la influenza estacional (gripe) entre los estudiantes y el personal de escuelas K-12. Las recomendaciones se basan en los conocimientos actuales de los CDC acerca de la influenza en los Estados Unidos. Los CDC seguirán controlando la actividad de la influenza y actualizarán esta guía según sea necesario.

Para los fines de esta guía, el término "escuelas" se refiere a las instituciones públicas y privadas que brinden educación de grados K-12 a niños y adolescentes en entornos grupales.

Guía provisional complementaria para administradores escolares relacionada con posibles brotes de la variante del virus de la influenza H3N2 ("H3N2v")

Antecedentes

Las temporadas de influenza son impredecibles en muchos aspectos. Si bien todos los años hay actividad generalizada de la influenza, la fecha, la gravedad y la duración dependen de muchos factores, entre ellos, qué virus de la influenza se diseminan, la cantidad de personas que son susceptibles a los virus de la influenza que están en circulación y qué tan adecuada es la vacuna contra la influenza con respecto a los virus de la influenza que causan la enfermedad. La fecha de la influenza puede variar de una temporada a otra. En los Estados Unidos, la actividad de la influenza estacional normalmente alcanza su punto máximo entre diciembre y febrero, pero los virus de la influenza pueden causar enfermedad desde principios de octubre hasta fines de mayo. Se cree que los virus de la influenza se diseminan principalmente de persona a persona a través de la tos y los estornudos de personas infectadas. Siendo algo poco frecuente, una persona también puede llegar a contraer la influenza si toca una superficie o un objeto contaminado con el virus de la influenza y se toca luego los ojos, la boca o quizás la nariz.

Muchas infecciones respiratorias se diseminan de persona a persona y causan síntomas similares a los de la influenza. Por lo tanto, las recomendaciones no farmacéuticas de este documento podrían ayudar a reducir la propagación no sólo de la influenza sino también del virus respiratorio sincitial (RSV, por sus siglas en inglés), el rinovirus, el enterovirus D68 y otros virus y bacterias que causan enfermedades.

Todos los días, aproximadamente 55 millones de estudiantes y 7 millones de trabajadores concurren a más de 130,000 escuelas públicas y privadas en los Estados Unidos. Al implementar las recomendaciones de este documento, las escuelas pueden ayudar a proteger de la influenza a un quinto de la población del país. La colaboración es esencial: los CDC, el Departamento de Educación de los EE.UU., las agencias de educación y de salud pública locales y estatales, las escuelas, los trabajadores, los estudiantes, las familias, las empresas y las comunidades deben trabajar juntos para reducir la propagación de la influenza y otras infecciones respiratorias.

Vea Información sobre la temporada de influenza actual y Datos clave sobre la vacuna contra la influenza (gripe) y la influenza.

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Grupos de alto riesgo

Personas de todas las edades contraen la influenza. Los niños en edad escolar conforman un grupo con alto riesgo de contraer la influenza.

La vacunación para prevenir la influenza tiene una importancia particular para las personas que corren alto riesgo de sufrir complicaciones graves por la enfermedad. Vea Personas con alto riesgo de desarrollar complicaciones por la influenza para ver una lista completa de los factores relacionados con la edad y la salud que aumentan el riesgo.

Vea Personas con alto riesgo de desarrollar complicaciones por la influenza.

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Síntomas y señales de advertencia de emergencia

Los síntomas de la influenza pueden incluir:

  • Fiebre (aunque no todas las personas con influenza tendrán fiebre)
  • Tos
  • Dolor de garganta
  • Mucosidad nasal o nariz tapada
  • Dolores corporales
  • Dolor de cabeza
  • Escalofríos
  • Cansancio
  • A veces diarrea y vómitos

Las señales de advertencia de emergencia que indican que una persona debe buscar atención médica de inmediato incluyen:

  • En los niños:
    • Respiración acelerada o problemas para respirar
    • Coloración azulada de la piel (cianosis)
    • Ingesta insuficiente de líquidos
    • Dificultad para despertarse o falta de interacción
    • Estado de irritación tal que el niño no quiere que lo carguen en brazos
    • Síntomas similares a los de la influenza que mejoran pero luego reaparecen con fiebre y agravamiento de la tos.
    • Fiebre con sarpullido
  • Además de estos síntomas, busque atención médica de inmediato si algún niño presenta cualquiera de los siguientes signos:
    • Dificultad para ingerir alimentos
    • Dificultad para respirar
    • Llorar sin lágrimas
    • El bebé usa mucho menos cantidad de pañales al orinar
  • En los adultos:
    • Dificultad para respirar o falta de aire
    • Dolor o presión en el pecho o abdomen
    • Mareos repentinos
    • Confusión
    • Vómitos graves o persistentes
    • Síntomas similares a los de la influenza que mejoran pero luego reaparecen con fiebre y agravamiento de la tos.

Vea La influenza: Lo que debe hacer en caso de enfermarse.

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Recomendaciones

A continuación se presentan las recomendaciones para ayudar a reducir la propagación de la influenza en las escuelas.

  • Aliente a estudiantes, padres y personal a vacunarse anualmente contra la influenza.
    • Enséñeles a estudiantes, padres y personal que la mejor manera de protegerse contra la influenza es vacunándose todas las temporadas. Vea Datos de la vacuna contra la influenza estacional.
      • Se recomienda la vacunación contra la influenza estacional a todas las personas de 6 meses en adelante a menos que tengan una contraindicación a las vacunas contra la influenza. Consulte Vacunación: quiénes deberían hacerlo, quiénes no deberían hacerlo y quiénes deberían tomar precauciones. La vacuna contra la influenza estacional protege contra tres o cuatro virus de la influenza que, según las investigaciones, serán los más comunes en la próxima temporada. Todos los años se analizan los virus de la vacuna y se cambian según sea necesario en base a la vigilancia internacional y las estimaciones de los científicos sobre qué virus predominarán la próxima temporada.
      • Varios fabricantes diferentes producen la vacuna trivalente (de tres componentes) contra la influenza para el mercado de los EE. UU., que incluye la vacuna intramuscular (IM), la intradérmica y en atomizador nasal. Se fabricarán algunas vacunas contra la influenza estacional que brindarán protección contra cuatro virus (vacunas tetravalentes contra la influenza). Vea Datos de la vacuna contra la influenza estacional y Cómo se elaboran las vacunas contra la influenza para obtener más información.
      • Las vacunas contra la influenza tienen un récord de seguridad muy bueno A lo largo de los años, cientos de miles de estadounidenses recibieron la vacuna contra la influenza estacional. Los efectos secundarios más comunes después de recibir la vacuna contra la influenza son leves, como dolor, enrojecimiento, sensibilidad o inflamación donde se administró la inyección. Vea Eventos adversos luego de recibir la TIV (vacuna contra la influenza) y Eventos adversos luego de recibir la LAIV (vacuna en atomizador nasal).
      • Los esfuerzos de vacunación contra la influenza deberían comenzar tan pronto la vacuna esté disponible; en lo posible antes de octubre. Sin embargo, mientras los virus de la influenza estén en circulación, se debería seguir ofreciendo la vacunación durante toda la temporada de influenza, incluso en enero y posteriormente.
    • Considere ofrecer la vacuna contra la influenza estacional a los estudiantes en edad escolar. Las clínicas de vacunación en las escuelas, que a menudo están dirigidas por el personal del departamento de salud pública conjuntamente con las escuelas, son una opción para vacunar a los niños en edad escolar contra la influenza. También puede considerarse la vacunación de otros grupos (por ej.: personal, estudiantes educados en su hogar, estudiantes que asisten a escuelas cercanas, miembros de la familia y otros miembros de la comunidad). Para obtener más información, comuníquese con su departamento de salud pública local. Vea Vacunación contra la influenza en escuelas (SLV): información para los encargados de la planificación.

Vea Prevención de la influenza estacional mediante la vacunación.

  • Aliente a estudiantes, padres y personal a tomar medidas preventivas todos los días para detener la diseminación de los gérmenes.
    • Aliente a los estudiantes y el personal a permanecer en sus hogares cuando están enfermos.
      • Enseñe a los estudiantes, padres y al personal la importancia de permanecer en sus hogares cuando están enfermos al menos 24 horas después de ya no tener fiebre (100 grados Fahrenheit o 37.8 grados Celsius, medida en boca) o los signos de fiebre (escalofríos, sensación de mucho calor, cara enrojecida o sudoración) sin haber usado medicamentos antifebriles.
      • Revise las políticas de la escuela y considere revisar aquéllas que dificultan que los estudiantes y el personal permanezca en sus hogares o cuando cuida a otras personas que están enfermas.
        • Implemente políticas flexibles de licencia por enfermedad para estudiantes y el personal.
        • Evite el uso de premios a la asistencia perfecta.
        • Capacite al personal para que otros puedan cubrir a los compañeros de trabajo que deben permanecer en sus hogares.
    • Aliente el uso del protocolo para la higiene respiratoria entre estudiantes y personal mediante la educación y provisión de suministros. Vea Cubrirse la boca al toser.
      • Enséñeles a los estudiantes y al personal a cubrir la boca con un pañuelo o el brazo al toser o estornudar. Si usan un pañuelo, deberían arrojarlo al cesto de basura y lavarse las manos.
      • Proporcione los suministros adecuados donde pueda alcanzarlos fácilmente, incluyendo pañuelos y cestos de basura que no requieran contacto con las manos.
    • Aliente la higiene de las manos entre los estudiantes y el personal mediante educación, horarios programados para lavarse las manos y provisión de suministros. Vea Lavado de manos: las manos limpias salvan vidas.
      • Enseñe a estudiantes y personal a lavarse las manos con frecuencia con agua y jabón durante 20 segundos, secarse las manos con una toalla de papel y usar la toalla de papel para cerrar el grifo. En caso de que haya disponible ni agua ni jabón y si las manos no están visiblemente sucias se puede usar un desinfectante para manos con al menos 60% de alcohol.
      • Incluya un horario para el lavado de manos en los programas de los alumnos.
      • Proporcione los suministros adecuados, incluyendo áreas limpias y funcionales para el lavado de manos, jabón, toallas de papel y desinfectante para manos a base de alcohol.
    • Aliente a los estudiantes y el personal a no tocarse con las manos su nariz, la boca y ojos.
    • Fomente la limpieza rutinaria de superficies a través de la educación, política y la provisión de suministros. Vea Cómo limpiar y desinfectar las escuelas para ayudar a disminuir la propagación de la influenza.
      • Limpie rutinariamente las superficies y objetos que se tocan a menudo, como escritorios, mesadas, picaportes, teclados de computadoras, artículos de aprendizaje práctico, manijas de grifos y teléfonos. Vacíe los cestos de basura las veces que sea necesario.
      • Use productos de limpieza general que utilice normalmente . Siga siempre las instrucciones de la etiqueta de los productos. No se recomienda desinfección adicional más allá de la rutina de limpieza.
      • Proporcione los suministros adecuados, como por ejemplo, productos de limpieza generales registrados por la EPA, guantes, toallitas desinfectantes y cestos de basura que no requieran contacto con las manos.
      • Adapte sus actividades de limpieza a los tipos de gérmenes que desea combatir o matar.
        • Los virus de la influenza son relativamente frágiles, por lo tanto, las prácticas estándar, por ejemplo, limpiar y desinfectar con agua y jabón, pueden ayudar a quitarlos o matarlos
        • Estudios han demostrado que los virus de la influenza pueden vivir e infectar potencialmente a las personas durante 2 a 8 horas luego de haberse depositado en la superficie. Por lo tanto, no son necesarios ni se recomiendan procesos de desinfección especial más allá de la rutina de limpieza, incluyendo cerrar las escuelas para limpiar cada superficie del edificio, para reducir la propagación de la influenza, incluso durante un brote de la influenza.
        • Algunas escuelas pueden incluir otras prácticas de limpieza y desinfección en los procedimientos estándar para tratar los gérmenes que no se los elimina ni se los mata con agua y jabón solamente.

    Vea Buenos hábitos de salud para prevenir la influenza estacional y
    Medidas de prevención diarias que pueden ayudar a combatir los gérmenes, como la influenza [1.5 MB, 2 páginas, 8 ½" x 11"] .

  • Eduque a estudiantes, padres y personal sobre qué hacer si alguien se enferma.
    • Enseñe a estudiantes, padres y alumnos cuáles son las señales y los síntomas de la influenza, las señales de advertencia de emergencia y los grupos de alto riesgo. Vea la lista al comienzo de este documento.
      • Quienes tengan síntomas similares a los de la influenza en la escuela deben ir a sus casas y permanecer allí hasta por al menos 24 horas después de la desaparición de la fiebre o de los signos de fiebre sin usar medicamentos antifebriles. Quienes tengan señales de advertencia de emergencia deben buscar atención médica de inmediato. Vea La influenza: lo que se debe hacer en caso de enfermarse.
      • Quienes tengan síntomas similares a los de la influenza y tengan un alto riesgo de sufrir graves complicaciones por la influenza deben preguntarle a un profesional de la salud si deben examinarse. Vea Personas con alto riesgo de desarrollar complicaciones por la influenza.
    • Separe a los estudiantes y personal enfermos de los demás hasta que alguien pueda recogerlos y llevarlos a su casa. De ser posible, identifique una "sala de enfermos" por donde otros no pasen normalmente. La sala de enfermos debe estar separada de las áreas usadas por los estudiantes sanos para las actividades de rutina, como recoger medicamentos. Debe haber una cantidad limitada de personal para la sala para enfermos y éstos no deben estar en riesgo de contraer enfermedades graves si se enferman.
    • Aliente a estudiantes, padres y personal a tomar medicamentos antivirales si su profesional de la salud se los receta. Vea Tratamiento - Medicamentos antivirales.
      • Los medicamentos antivirales, llamados Relenza® y Tamiflu®, son medicamentos recetados que pueden tratar la influenza. Estos medicamentos pueden reducir la cantidad de días que una persona está enferma y prevenir complicaciones graves por la influenza, pero no todos necesitan ser tratados.
      • Los medicamentos antivirales son más efectivos cuando comienza a tomarlos los primeros 2 días de la enfermedad, pero también pueden ayudar a reducir el riesgo de enfermedades graves incluso si se comienzan a usar 2 días o más después de la aparición de la enfermedad para personas que están muy enfermas.
      • Aunque la mayoría de las personas se recuperarán de la influenza sin tratamiento, se recomiendan los medicamentos antivirales para las personas que tienen influenza y requieren estar hospitalizas; que tienen una enfermedad progresiva, grave o complicada; o que corren alto riesgo de influenza grave debido a una afección médica subyacente o a su edad.
  • Establezca relaciones con los funcionarios de salud locales y estatales para tener una comunicación continua.
    • Siga su situación local mediante una comunicación cercana con los funcionarios de salud locales y estatales.
    • Actualice los planes de emergencia para que estén al día antes de que ocurra un brote.

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