Saltar directamente a búsqueda Saltar directamente a índice A-Z Saltar directamente a navegación Saltar directamente a las opciones de páginas Saltar directamente al contenido del sitio

Protección contra la influenza: recomendaciones para cuidadores de niños pequeños

Antecedentes

Los niños menores de 5 corren alto riesgo de sufrir complicaciones graves por la influenza. Se calcula que más de 20,000 niños menores de 5 años son hospitalizados a causa de complicaciones por la influenza por año en los Estados Unidos. Muchos más deben consultar a un médico o recurrir a un centro de atención de urgencias o sala de emergencia por la influenza.

Las complicaciones por la influenza en este grupo etario pueden incluir neumonía (una enfermedad en la que los pulmones se infectan e inflaman), deshidratación (cuando el cuerpo de un niño pierde demasiada agua y sales, a menudo por no beber lo suficiente), agravamiento de los problemas médicos a largo plazo como por ejemplo enfermedad cardíaca o asma, encefalopatía (inflamación del cerebro) y problemas en los senos nasales o infecciones de oído. En muy pocos casos, las complicaciones por influenza pueden causar la muerte.

A fin de evitar contraer la influenza, los CDC recomiendan que todas las personas a partir de los 6 meses de vida se vacunen anualmente contra la enfermedad. Es especialmente importante que los niños pequeños se vacunen contra la influenza todos los años porque corren alto riesgo de enfermarse gravemente de influenza.

Niños menores de 6 meses en alto riesgo

Los niños menores de 6 meses tienen un alto riesgo de sufrir complicaciones graves por la influenza pero son muy pequeños para ser vacunados. Los niños menores de 6 meses corren un mayor riesgo de ser hospitalizados a causa de la influenza en comparación con niños de todas las edades. Como no se puede vacunar a los niños menores de 6 meses, es especialmente importante protegerlos de la influenza. Esta hoja de datos brinda consejos para ayudar a los cuidadores (por ejemplo padres, maestros, niñeras) a proteger a los niños pequeños de contraer de influenza.

Consejos sobre cómo prevenir la influenza para cuidadores de niños pequeños

1. No deje pasar el tiempo para vacunarse
  • Una vacuna contra la influenza es la mejor manera de protegerse de esta enfermedad.
  • Si el niño al que cuida tiene 6 meses o más, debería recibir la vacuna contra la influenza todos los años.
  • Los bebés menores de 6 meses corren un alto riesgo de sufrir complicaciones graves relacionadas con la influenza pero no pueden ser vacunados.
  • Como cuidador de un niño pequeño, usted debería vacunarse contra la influenza y asegurarse de que las otras personas del hogar también lo hagan todos los años. Al vacunarse, disminuirá las probabilidades de contraer la influenza y, por lo tanto, de contagiar la enfermedad al niño.
  • Una vacuna contra la influenza puede protegerlo a usted y proteger a sus seres queridos, incluso a su bebé, de contraer influenza.
2. Tome las medidas de prevención diarias

Ciertas medidas de prevención diarias como cubrirse la boca al toser y lavarse las manos con frecuencia pueden ayudar a evitar la diseminación de gérmenes.

Protéjase y proteja a su bebé tomando estas medidas todos los días:

  • Manténgase alejado de personas enfermas lo más que pueda y haga lo mismo con el niño bajo su cuidado.
  • Si contrae la influenza o tiene los síntomas de la enfermedad, evite el contacto con otras personas, incluso con el niño bajo su cuidado, para no contagiarlos.
  • Cubra su nariz y boca con un pañuelo desechable al toser o estornudar, tire el pañuelo después de usarlo.
  • Lave sus manos frecuentemente con agua y jabón, especialmente después de estornudar o toser. En caso de no tener agua cerca, utilice un limpiador de manos a base de alcohol.
  • Trate de no tocarse los ojos, la nariz o la boca. Los gérmenes suelen diseminarse de esta forma.
  • Limpie y desinfecte a menudo las superficies de contacto más comunes, especialmente cuando alguien está enfermo.
3. Los medicamentos antivirales pueden tratar la influenza
  • Los medicamentos antivirales están disponibles para tratar la influenza en niños y adultos.
  • Los medicamentos antivirales son diferentes de los antibióticos. Son medicamentos recetados (pastillas, líquidos o polvos de inhalación).
  • Los medicamentos antivirales pueden aliviar la gravedad de su enfermedad y acortar su duración. También pueden ayudar a prevenir complicaciones graves a causa de la influenza.
  • El tratamiento con medicamentos antivirales contra la influenza de personas que están muy enfermas de influenza o que tienen un factor de alto riesgo puede significar la diferencia entre tener una enfermedad más leve contra una enfermedad muy grave que podría llevar a la hospitalización.
  • Hay estudios que demuestran que los medicamentos antivirales funcionan mejor como tratamiento cuando éste comienza a los 2 días de haberse enfermado. No obstante, empezar a tomarlos más tarde aún puede ser útil, especialmente si la persona enferma padece una afección de salud de alto riesgo o está muy enferma de influenza. Siga los consejos de su médico en cuanto a la toma de los medicamentos.
  • Los síntomas de la influenza incluyen fiebre, tos, dolor de garganta, secreción o congestión nasal, dolores corporales, dolor de cabeza, escalofríos y fatiga. Algunas personas pueden presentar vómitos y diarrea. Las personas pueden contraer el virus de la influenza y presentar síntomas respiratorios sin fiebre.

 Arriba

Consejos para cuidadores de niños pequeños que contraen la influenza

Si vive o está a cargo del cuidado de un niño pequeño y contrae la influenza o presenta síntomas de la enfermedad, siga las precauciones a continuación para ayudar a evitar contagiarle la infección al niño.

1. Recuerde cómo se contagia la influenza

La mayoría de los expertos considera que el virus de la influenza se extendió principalmente a través de las gotitas que se producen al toser, estornudar o hablar. Estas gotitas pueden caer en la boca o en la nariz de las personas que se encuentran cerca. Siendo algo poco frecuente, una persona también puede llegar a contraer influenza si toca una superficie o un objeto contaminado con el virus de la influenza y se toca luego los ojos, la boca o posiblemente la nariz.

2. Siga estos pasos

Si tiene los síntomas de la influenza que pueden incluir fiebre, tos, dolor de garganta, mucosidad nasal o nariz tapada, dolores musculares o corporales, dolores de cabeza, cansancio o, a veces, vómitos y diarrea, siga las medidas de prevención a continuación:

  • Consulte con su médico u otro profesional de la salud. (Si tiene influenza, su médico puede prescribirle medicamentos antivirales para usted).
  • Intente minimizar el contacto con el niño bajo su cuidado tanto como le sea posible.
  • Cúbrase la nariz y la boca con un pañuelo desechable al toser o estornudar y arroje su pañuelo usado en un cesto de basura.
  • Si estornudó o tosió sobre las manos, láveselas con agua y jabón o utilice desinfectante para manos a base de alcohol de manera frecuente y tan pronto como sea posible.
  • Antes de comenzar a hacer alguna actividad dentro de una distancia de aproximadamente 6 pies del niño bajo su cuidado (incluyendo alimentarlo, cambiarlo, mecerlo o leerle) lávese y séquese perfectamente las manos. Obtenga más información sobre la higiene de manos y Buenos hábitos de salud para prevenir la influenza estacional.
  • Si el niño bajo su cuidado tiene menos de 6 meses o más de 6 meses y no está vacunado, es muy vulnerable a la influenza. Tenga especial cuidado al tomar estas medidas cerca de él.
  • Tome estas precauciones mientras duren los síntomas y por 24 horas después de que hayan desaparecido.
3. Preste atención

Observe cuidadosamente al niño bajo su cuidado para ver si presenta síntomas de alguna enfermedad respiratoria. Si su hijo presenta fiebre (100˚F o más tomada bajo el brazo, 101˚F por vía oral, o 102˚F por vía anal), síntomas respiratorios o está menos sensible de lo normal, comuníquese con el médico de su hijo. Si su hijo contrae la influenza, el medicamento antiviral oseltamivir (Tamiflu®) está aprobado para tratar la enfermedad de influenza en bebés de 2 semanas en adelante.

 Arriba
Arriba