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Los niños y los medicamentos antivirales

Medicamentos antivirales

Si bien los CDC indican que vacunarse contra la influenza todos los años es el primer y más importante paso en la protección contra la influenza, también hay medicamentos que pueden tratar la influenza. Estos se denominan "medicamentos antivirales para la influenza" y son una opción importante para el tratamiento de la influenza. (No son un sustituto de la vacunación, que puede prevenir la influenza).

Los medicamentos antivirales vienen en forma de píldoras, líquido o inhalador. Ellos combaten la influenza evitando que el virus de la influenza se multiplique en el organismo. Los medicamentos antivirales deben ser recetados por un médico, no están disponibles sin prescripción médica. El tratamiento se debe iniciar con la administración de medicamentos antivirales dentro de los 2 días después del inicio de la enfermedad y se deben tomar durante 5 días. Si un niño contrae influenza, los medicamentos antivirales son una opción de tratamiento segura y eficaz.

Los medicamentos antivirales para la influenza sólo funcionan contra el virus de la influenza, no lo ayudarán contra otros virus que pueden causar síntomas de enfermedades similares a la influenza.

Beneficios del tratamiento antiviral de la influenza

Los medicamentos antivirales funcionan mejor si se comienzan a tomar inmediatamente después de que la persona se enferma (dentro de los dos días de la aparición de los síntomas). Los medicamentos antivirales pueden aliviar los síntomas de la influenza y acortar la duración de la enfermedad. El tratamiento temprano de la influenza con medicamentos antivirales también ha demostrado la eficacia en reducir la incidencia de las infecciones de oído, y la necesidad de que se administren antibióticos en niños de entre 1 y 12 años de edad. Los estudios en adultos indican que el tratamiento con medicamentos antivirales puede disminuir las complicaciones más graves relacionadas con la influenza tales como la neumonía y las hospitalizaciones. Debido a que estos estudios no han sido realizados en niños, se supone que los medicamentos antivirales también son eficaces para disminuir las complicaciones más graves por influenza en los niños.

El tratamiento con medicamentos antivirales para la influenza puede ser particularmente importante en el caso de niños con alto riesgo de sufrir complicaciones por la influenza, incluyendo los niños menores de 5 años de edad y los niños de cualquier edad que presentan enfermedades crónicas como asma, diabetes o una enfermedad cardíaca o pulmonar.

La Academia Estadounidense de Pediatría (AAP, por sus siglas en inglés) recomienda el uso de medicamentos antivirales para tratar la influenza en los niños que tienen mayor riesgo de sufrir complicaciones graves por la influenza y los que padecen influenza moderada a grave. Estos niños en particular se pueden beneficiar de una disminución en la duración de los síntomas. Para obtener más información sobre las recomendaciones de la AAP, visite Terapia antiviral y profilaxis para la influenza en niños.

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Medicamentos antivirales para la influenza aprobados para niños

Existen cuatro medicamentos antivirales para la influenza aprobados para su uso en los Estados Unidos:

  • Oseltamivir (Tamiflu®) está aprobado para el tratamiento de la influenza en niños de 2 semanas o más. Está aprobado para la prevención de la influenza en niños de 1 año o más.
  • El zanamivir (Relenza®), está aprobado para el tratamiento en niños de 7 años de edad en adelante, pero tiene licencia para ser utilizado únicamente por personas sin enfermedades respiratorias o cardíacas subyacentes, incluyendo las personas con asma.
  • amantadina (Symmetrel®), aprobado para el tratamiento y la prevención en niños de 1 años en adelante.
  • rimantadina (Flumadine®), aprobado para la prevención en niños de 1 años en adelante. Está aprobado para el tratamiento en niños de 13 años en adelante.
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Efectos secundarios de los medicamentos antivirales

Los efectos secundarios registrados del oseltamivir son náuseas y vómitos. Los estudios clínicos en niños tratados con oseltamivir han indicado que el 14% presentó vómitos en compración con el 8.5% de los niños a los que se les administró "placebo". (El placebo es una sustancia inactiva que parece ser la misma que, y se administra de la misma manera que, un medicamento en una prueba clínica). Las náuseas y los vómitos pueden ser menos graves si el oseltamivir se toma simultáneamente con las comidas. Asimismo, se han registrado casos de autolesión y delirios en personas con influenza que toman oseltamivir. La mayoría de estos casos se registró en adolescentes japoneses, y todavía no se sabe si el oseltamivir o el virus de la influenza fue responsable de estos cambios de comportamiento. La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. aconseja que las personas que están tomando cualquiera de los dos medicamentos recomendados para la influenza (oseltamivir y zanamivir) sean controlados con atención por si presentan comportamiento anormal.

Los efectos secundarios del zanamivir se registraron en menos del 5% de las personas que participaron en las pruebas clínicas, y se presentaron con la misma tasa en personas a las que se les administró zanamivir que a las que se les administró un "placebo". Los efectos secundarios registrados incluyen: diarrea, náuseas, sinusitis, signos y síntomas nasales, bronquitis, tos, dolor de cabeza, mareos e infecciones de oído, nariz y garganta. Además, el zanamivir no debe utilizarse en personas que padecen una enfermedad respiratoria subyacente, incluyendo asma.

La amantadina y la rimantadina pueden provocar efectos secundarios en el sistema nervioso central (SNC) tales como nerviosismo, ansiedad, dificultad para concentrarse y mareos; y en el sistema gastrointestinal tales como náuseas y pérdida de apetito. Los efectos secundarios en el SNC ocurren más a menudo en las personas que toman amantadina que en las que toman rimantadina. Entre las demás personas con enfermedades de largo plazo, se pueden presentar más efectos secundarios graves tales como delirios, alucinaciones, agitación y convulsiones. Los efectos secundarios generalmente disminuyen o desaparecen después de 1 semana.

Si su hijo contrae la influenza

El proveedor de cuidados de salud de su hijo puede ayudar a decidir si su hijo debe tomar medicamentos antivirales si contraen la influenza esta temporada. Los síntomas similares a la influenza incluyen fiebre (usualmente alta), dolor de cabeza, cansancio extremo, tos seca, dolor de garganta, secreción o congestión nasal, y dolores musculares.

Para obtener más información acerca de los medicamentos antivirales, visite Tratamiento - Medicamentos antivirales.

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