Guía provisional para la protección de las personas encargadas de controlar y erradicar los brotes de influenza aviaria en EE. UU.
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Objetivo
Este documento es una guía provisional sobre la protección de las personas que participan en las actividades para controlar y erradicar los brotes de influenza aviaria en aves de corral en los Estados Unidos. Entre las actividades que podrían dar lugar a la exposición a aves de corral infectadas con influenza aviaria se encuentran la eutanasia, la eliminación de cadáveres y la limpieza y desinfección de los locales afectados por la influenza aviaria. Esta guía provisional, desarrollada en cooperación con el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), debe considerarse como un complemento de las estrategias de control y erradicación de enfermedades en la población aviaria, según lo determinado por el gobierno estatal, la industria o el USDA. Estas directrices se actualizarán según sea necesario.
Antecedentes: Influenza aviaria
Los virus de influenza que infectan a las aves se denominan "virus de influenza aviaria". Se trata de un virus de influenza tipo A que es genéticamente distinguible de un virus de influenza que normalmente contagia a las personas. Existen muchos subtipos de virus de la influenza aviaria A, incluidos el H7 y el H5. Los virus de influenza aviaria pueden distinguirse como formas de "baja incidencia patógena" y "alta incidencia patógena" según las características genéticas del virus y la gravedad de la enfermedad que causan en las aves de corral.Las aves que están infectadas con el virus de la influenza aviaria pueden excretar el virus en la saliva, las secreciones nasales y las heces. El contacto con las heces o las secreciones respiratorias tiene un papel importante en el contagio de la infección entre las aves de corral. En los rebaños, la infección generalmente se propaga debido al movimiento de las aves infectadas y las acciones de los seres humanos en cuanto al movimiento de piensos, personal, equipos y vehículos hacia y desde locales que están contaminados con heces o secreciones respiratorias infectadas. El tiempo que estos virus pueden sobrevivir en el medio ambiente depende de las condiciones de temperatura y humedad, pero pueden llegar a sobrevivir semanas en condiciones más frescas y húmedas.
Por lo general, los virus de influenza aviaria no infectan a los seres humanos. Sin embargo, se han registrado varios casos de contagios y brotes de influenza aviaria en humanos desde 1997. En 2003, los casos de infecciones de influenza A (H7N7) se produjeron en los Países Bajos, en personas que manipulaban aves de corral afectadas y en sus familias, durante un brote de gripe aviaria en aves de corral. Se registraron más de 80 casos de la enfermedad H7N7 (los síntomas se limitaron en su mayoría a infecciones oculares y algunos síntomas respiratorios), y un paciente murió (un veterinario que había visitado una granja afectada por la gripe H7N7). A pesar de que hubo pruebas de propagación limitada de la infección de persona a persona, el contagio sostenido entre seres humanos no ocurrió en este u otros brotes de influenza aviaria. Se cree que la mayoría de los casos de contagio de influenza aviaria en seres humanos son el resultado del contacto con aves de corral infectadas o superficies contaminadas. Sin embargo, también es posible que exista otra forma de contagio, como que el virus se vaporice y se pose en las superficies expuestas de la boca, la nariz o los ojos, o que se inhale hacia los pulmones.
recomendaciones de los CDC
Las siguientes recomendaciones provisionales se indican porque son consideradas precauciones óptimas para proteger a aquellas personas que participan en la respuesta ante un brote de influenza aviaria de alta incidencia patógena a causa de la enfermedad y el riesgo de redistribución viral (es decir, la mezcla de genes de virus humanos y aviarios). El riesgo que ocasiona el virus de la influenza aviaria de baja incidencia patógena a la salud de los seres humanos no está bien establecido, pero es probable que sea menor. No obstante, se considera prudente tomar todas las precauciones posibles cuando alguna persona tiene contacto con aves infectadas por cualquier virus de la influenza aviaria como parte de las actividades de control y erradicación.
Control básico de la infección
- Instruir a los trabajadores acerca de la importancia de seguir estrictamente el uso adecuado de la higiene de las manos después del contacto con aves de corral infectadas o expuestas, contacto con superficies contaminadas o después de quitarse los guantes. La higiene de manos debe consistir en lavarse con agua y jabón de 15 a 20 segundos o utilizar otro procedimiento de desinfección de manos estándar, como se especifica en las pautas de respuesta ante el brote emitidas por el gobierno estatal, la industria o el USDA.
- Asegurarse de que el personal tiene acceso a equipos de protección personal apropiados (PPE), instrucciones y capacitación sobre el uso del PPE, y a pruebas de adecuación de la mascarilla de respiración (se detalla a continuación).
Equipo de protección personal
- Usar guantes desechables hechos de nitrilo o vinilo ligero o guantes de trabajo de goma resistente que puedan desinfectarse. Para protegerse de una dermatitis, la cual puede aparecer como resultado de una exposición prolongada de la piel a la humedad de los guantes a causa de la transpiración, use guantes finos de algodón dentro de los guantes externos. Cambiar los guantes en caso de que se rompan o se dañen de cualquier otra forma. Quitarse los guantes inmediatamente después de usarlos y antes de tocar cualquier objeto no contaminado y superficie ambiental.
- Usar ropa de protección, preferiblemente prendas exteriores o mamelucos desechables, un delantal impermeable o batas quirúrgicas con mangas largas con puños, además de un delantal impermeable.
- Usar cubiertas de protección desechables para zapatos o botas de goma o poliuretano que se puedan limpiar y desinfectar.
- Usar gafas de seguridad para proteger las membranas mucosas de los ojos.
- Como mínimo nivel de protección respiratoria, usar mascarillas de respiración desechables para partículas (por ejemplo, N-95, N-99 o N-100). Este nivel de protección respiratoria o cualquier nivel superior ya debería utilizarse en las operaciones con aves de corral debido a otros riesgos que existen en el entorno (por ejemplo: vapores y polvo). Los trabajadores deben realizar la prueba de ajuste del modelo de mascarilla de respiración que utilizarán y también conocer cómo verificar el cierre hermético de la mascarilla. Los trabajadores que no puedan usar la mascarilla de respiración desechable para partículas por tener vello facial u otras limitaciones que le impidan ajustar la mascarilla al rostro deben usar una mascarilla de respiración con purificador de aire motorizado de ajuste flojo (por ejemplo, con casco o capucha) acondicionada con filtros de alta eficiencia.
- Deshacerse del PPE desechable adecuadamente, así como limpiar y desinfectar el PPE no desechable según se especifica en las pautas de respuesta ante brotes emitidas por el gobierno estatal, la industria o el USDA. Poner en práctica las medidas de higiene de las manos después de quitarse el PPE.
Vacunación con la vacuna contra la influenza de temporada
- Los trabajadores que no están vacunados deben recibir la vacuna actual contra la influenza de temporada para reducir la posibilidad de una doble infección con el virus de la influenza aviaria y humana. Existe una pequeña posibilidad de que ocurra una doble infección y que esto dé como resultado un realineamiento. El virus híbrido resultante podría ser altamente contagioso entre personas y ocasionar infecciones generalizadas. Los datos epidemiológicos actuales no respaldan la vacunación de todos los residentes de las zonas afectadas.
Administración de medicamentos antivirales para la profilaxis
- Los trabajadores deben recibir un medicamento antiviral contra la influenza diariamente durante el período durante el cual se produce el contacto directo con las aves de corral infectadas o superficies contaminadas. La elección del medicamento antiviral debe basarse en las pruebas de sensibilidad cuando sea posible. En ausencia de pruebas de sensibilidad, un inhibidor de la neuraminidasa (oseltamivir) es la primera opción, ya que existen menores probabilidades de que el virus sea resistente a esta clase de medicamentos antivirales que en el caso de la amantadina o la rimantadina. Además, consulte el Aviso de alerta de salud (HAN) de los CDC del 14 de enero de 2006, en los cuales los CDC recomiendan no utilizar la amantadina ni la rimantadina para el tratamiento o la prevención (profilaxis) de la influenza A en los Estados Unidos para el resto de la temporada de influenza 2005-06. Para obtener más información acerca del uso de medicamentos antivirales para la influenza, consulte "Prevención y control de la influenza". Recomendaciones del Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP)". Informe semanal de morbilidad y mortalidad (MMWR) 2003; 52(RR08);1-36. Disponible en www.cdc.gov/mmwr/preview/mmwrhtml/rr5208a1.htm.
Vigilancia y monitoreo de los trabajadores
- Enseñar a los trabajadores a estar vigilantes en caso de que presenten fiebre, síntomas respiratorios o conjuntivitis (es decir, infecciones oculares) durante 1 semana después de la última exposición a aves expuestas o infectadas por influenza o a superficies ambientales potencialmente contaminadas con influenza.
- Las personas que se enfermen deben buscar atención médica y, antes de su llegada, deben notificar a su proveedor de servicios de salud que pueden haber estado expuestos a la influenza aviaria. Además, los empleados deben informarlo a su representante de salud y seguridad.
- Con la excepción de visitar a un proveedor de servicios de salud, se recomienda a las personas que se enferman permanecer en casa hasta 24 horas después de la desaparición de la fiebre, a menos que se establezca un diagnóstico alternativo o los resultados de las pruebas de diagnóstico indiquen que el paciente no está infectado con el virus de la influenza A.
- Mientras permanezcan en el hogar, las personas enfermas deben practicar buena higiene respiratoria y de manos para disminuir el riesgo de contagio del virus a otros. Para obtener más información, consulte "Cúbrase la boca al toser" en el sitio web de los CDC .
Evaluación de los trabajadores enfermos
- Se deben recolectar muestras respiratorias (como aspirados o hisopados nasofaríngeos) de los trabajadores que desarrollen enfermedades respiratorias febriles.
- La muestra respiratoria debe examinarse por RT-PCR para detectar influenza A y, si es posible, para H1 y H3. Si no existe la capacidad para realizarlo en el estado o si el resultado de la prueba local es positivo, debe contactarse con los CDC y enviar la muestra para que se examine.
- No debería intentarse realizar el aislamiento de virus a menos que se encuentre disponible una instalación con bioseguridad de nivel 3+ para recibir y cultivar las muestras.
- Idealmente, se debería recolectar y almacenar una muestra de suero en la fase aguda (recolectada dentro de 1 semana desde la aparición de la enfermedad) y una en la fase convaleciente (3 semanas luego de la aparición de la enfermedad) de manera local, en caso de que se necesite una prueba de anticuerpos contra el virus de influenza aviaria.
1Las mascarillas de respiración deben utilizarse en el contexto de un programa completo de protección respiratoria, según lo exige la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA, por sus siglas en inglés). Esto incluye capacitación, pruebas de ajuste y comprobación de ajuste para asegurar la selección y utilización apropiada del respirador. Para que funcionen de manera efectiva, las mascarillas de respiración deben ajustarse perfectamente al rostro de quien las usa. Puede acceder a información detallada sobre programas de protección respiratoria en www.osha.gov/SLTC/etools/respiratory/index.html y http://www.cdc.gov/niosh/npptl/topics/respirators/.
Última modificación de la página 14 de enero de 2006
