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Mensaje del Servicio de información de la Red de Alerta de Salud (HAN) de los CDC: Actualización de la pandemia de influenza H1N1 2009: Se recomienda la vacunación neumocócica para ayudar a prevenir infecciones secundarias

Este sitio web está archivado para fines históricos y ya no se le realizan mantenimiento ni actualizaciones. Para obtener información actualizada sobre la temporada de la gripe 2011-2012, consulte el Sitio web de los CDC sobre la gripe de temporada.

Distribuido a través de la Red de Alerta de Salud
16 de noviembre de 2009, 13:51, hora estándar del este (01:51 p.m., hora estándar del este)
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Resumen de las recomendaciones: El Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP) de los CDC recomienda una sola dosis de la vacuna neumocócica polisacárida (PPSV, por sus siglas en inglés) para todas las personas de 65 años y mayores y para personas de 2 a 64 años con ciertas condiciones de alto riesgo. Entre aquellos con condiciones de alto riesgo por enfermedad neumocócica, la mayoría también tiene un alto riesgo de sufrir complicaciones graves a causa de la influenza. Se debe hacer especial énfasis en la vacunación de adultos menores de 65 años con afecciones que los hace tener un mayor riesgo de contraer la enfermedad neumocócica. La cobertura de la PPSV para este grupo es baja y puede estar más propenso a desarrollar la neumonía bacteriana secundaria luego de una infección por virus de influenza. Todos los niños menores de 5 años que tienen indicaciones de la vacuna conjugada neumocócica (PCV7) deben continuar recibiéndola.

Situación:

La estreptococo pneumoniae (neumococo) sigue siendo una de las causas principales de enfermedad y muerte prevenible por vacuna en Estados Unidos. Algunos de los sitios de los Sistemas centrales de vigilancia bacteriana activa (ABC, por sus siglas en inglés) de los CDC han visto más casos de enfermedad neumocócica invasiva de los que esperaban, que coinciden con el aumento de las hospitalizaciones relacionadas con la influenza. Aún no se ha establecido una relación causal entre la influenza H1N1 2009 y este aumento, pero los CDC están persiguiendo esta cuestión junto con funcionarios de salud pública estatales y locales.

La influenza predispone a los individuos a la neumonía bacteriana contraída en la comunidad. Durante cada una de las pandemias de influenza en el siglo 20, la neumonía bacteriana secundaria fue una causa frecuente de enfermedad y mortalidad y el S. pneumoniae fue la etiología más común. Estas conclusiones también se aplican a la influenza de temporada. Recientemente, las infecciones neumocócicas han sido identificadas como complicaciones importantes en casos graves y fatales del virus de la gripe H1N1 2009. La diferencia clave entre esta pandemia y aquellas del pasado es que ahora contamos con dos vacunas contra la enfermedad neumocócica que pueden ayudar a prevenir estas infecciones.

Recomendaciones:

Durante la temporada de influenza de 2009-2010, las vacunas neumocócicas pueden ser útiles para prevenir las infecciones neumocócicas secundarias y reducir los casos de enfermedad y muerte entre aquellas personas que han contraído el virus de la influenza.

El Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP) de los CDC recomienda una sola dosis de la vacuna neumocócica polisacárida (PPSV, por sus siglas en inglés) para todas las personas de 65 años y mayores y para personas de 2 a 64 años con ciertas condiciones de alto riesgo. Para aquellos entre 19 y 64 años de edad, incluye: tener asma o fumar cigarrillos. Para aquellos entre 2 y 64 años de edad, las afecciones de alto riesgo incluyen: enfermedad cardiovascular crónica (insuficiencia cardíaca congestiva y cardiopatías), enfermedades pulmonares crónicas (incluyendo enfermedad pulmonar obstructiva crónica y enfisema), diabetes mellitus, alcoholismo, enfermedad crónica del hígado (incluyendo cirrosis), fístulas de líquido cefalorraquídeo, implantes cocleares, asplenia anatómica o funcional, incluyendo anemia falciforme y esplenectomía, afecciones que comprometen el sistema inmunológico, incluyendo VIH, leucemia, linfoma, enfermedad de Hodgkin, melanoma múltiple, cáncer generalizado, insuficiencia renal crónica, síndrome nefrótico; aquellos que reciben quimioterapia inmunosupresiva (incluyendo los corticosteroides); y aquellos que han recibido un trasplante de órganos o de médula ósea, y residentes de asilos de ancianos u otros centros de cuidados a largo plazo.

Entre aquellos con condiciones de alto riesgo por enfermedad neumocócica, la mayoría también tiene un alto riesgo de sufrir complicaciones graves a causa de la influenza. Se recomienda una segunda vacuna al menos cinco años después de la primera para personas mayores de 65 años que fueron vacunadas por primera vez antes de los 65 años. También se recomienda una segunda vacunación neumocócica a las personas con mayor riesgo de contraer la enfermedad, como las que tienen asplenia funcional o anatómica, y aquellas personas que tienen HIV, SIDA, o cáncer y han pasado como mínimo cinco años desde la última vez que recibieron la primera vacuna.

Todas aquellas personas que tienen indicaciones de PPSV deben continuar usando el calendario de vacunación según las recomendaciones del ACIP durante la pandemia de influenza H1N1 2009. Se debe hacer especial énfasis en la vacunación de adultos menores de 65 años con afecciones que los hace tener un mayor riesgo de contraer la enfermedad neumocócica. La cobertura de la PPSV para este grupo es baja y puede estar más propenso a desarrollar la neumonía bacteriana secundaria luego de una infección por virus de influenza. La vacuna neumocócica polisacárida (PPSV, por sus siglas en inglés) está disponible para el pedido en el proceso habitual; el pedido de la PPSV no está relacionado al pedido de la vacuna monovalente contra la influenza H1N1 2009.

No se recomienda el uso de PPSV en personas a las que actualmente no se les indicó la vacuna.

Todos los niños menores de 5 años que tienen indicaciones de la vacuna conjugada neumocócica (PCV7) deben continuar recibiéndola.

Según las guías existentes, se recomienda el uso de una prueba de orina con antígenos disponible en el mercado (Binax NOW®) para el diagnóstico de la neumonía neumocócica en adultos. Dicha prueba, junto con cultivos de sangre y pruebas para la detección de la influenza, pueden ayudar a los médicos clínicos a determinar la presencia de una neumonía neumocócica secundaria.

Los CDC recomiendan la vacuna anual contra la influenza de temporada como el primer y paso más importante a tomar para protegerse contra la influenza de temporada. La vacunación anual contra la influenza es especialmente importante para las personas con alto riesgo de sufrir complicaciones graves por la influenza, incluyendo niños pequeños, mujeres embarazadas, adultos mayores y personas con ciertas enfermedades crónicas tales como asma, diabetes, enfermedades cardíacas o pulmonares y enfermedades neurológicas [incluyendo trastornos del cerebro, la médula espinal, el nervio periférico y los músculos tales como parálisis cerebral, epilepsia (trastornos convulsivos), derrame cerebral, incapacidad intelectual (retraso mental), retraso en el desarrollo de moderado a grave, distrofia muscular o lesión de la médula espinal] La vacuna contra la influenza de temporada es importante para los trabajadores de cuidados de salud y otras personas que conviven o cuidan a personas con alto riesgo para evitar contagiar a esas personas.

Está disponible una nueva vacuna monovalente contra la influenza H1N1 2009 y es nuestra mejor opción para prevenir la infección de gripe H1N1 2009. Se recomienda que las personas con mayor riesgo de contraer gripe H1N1 2009 o complicaciones graves reciban las primeras dosis disponibles de la vacuna, incluyendo niños, adultos jóvenes de 19 a 24 años, mujeres embarazadas y personas de 25 a 64 años con enfermedades crónicas. La vacuna monovalente contra la influenza H1N1 2009 es importante para los contactos cercanos de bebés menores de 6 meses y personal de cuidados de salud y servicios médicos de emergencia. Mientras el suministro de vacunas en la actualidad es menor a la demanda, habrá más dosis disponibles a diario y el suministro aumentará a lo largo de noviembre y diciembre.

En comunidades donde circula la gripe H1N1 2009, se recomienda el tratamiento con agentes antivirales en todos los pacientes hospitalizados con casos confirmados, probables o presuntos de la influenza H1N1 2009 o de temporada y para pacientes ambulatorios que tengan un alto riesgo de sufrir complicaciones relacionadas con la influenza. El tratamiento empírico de pacientes hospitalizados con neumonía adquirida en la comunidad debe incluir ambos, agentes antivirales para la influenza y terapia adecuada con antibióticos. Más información sobre tratamiento de la influenza .

Para obtener más información:

 

 

 
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